Los personajes pertenecen a Suzane Collins, yo solo los adapto a esta historia tan linda que fui creando.
La primera vez… en auto
- ¿Estás seguro? Vos no ganaste la apuesta – Jesús, no puedo parar de mirarlo. Intento en vano disimular mi baba.
- Si Katniss, solo tengo que ir por una bolsa a mi casa, para mi hermana y luego te dejo – se está revolviendo el pelo y me doy cuenta que no está de muy buen humor el día de hoy.
- Esta bien
Lo sigo por unos minutos, hasta el parking del salón. Hoy fue la celebración del aniversario del Club y fui invitada. Es muy extraño que inviten a ciertos miembros y creo que el viaje que hize con Peeta fue la razón de que esa hermosa carta haya llegado a mi casa este año. En realidad, no me importa cuál fue el motivo, estoy muy feliz de haber venido. Fue una noche hermosa y la cena que tuvimos fue increíblemente deliciosa.
Cuando llegamos hasta la camioneta de Peta veo que hay dos chicas apoyadas en el capó de esta, charlando. Hay una morena que usa un vestido color crema y una chica rubia muy pulcra. La rubia, tiene un hermoso vestido color vino y tiene el pelo recogido en una coleta alta. Es increíblemente hermosa y por un momento, dudo si no será la novia de Peeta.
- ¿Están listas? – pregunta Peeta con un tono de voz muy agresivo hacia ellas y ambas dirigen su mirada hacia nosotros. Mejor dicho, hacia mí. Odio que me miren así, más aun si estas sonríen de esa manera.
- Si Peet, pero si no abrís las puertas, no podemos entrar – le responde la rubia y se acerca para quitarle las llaves de la mano.
Peeta bufa y me mira levantando una ceja y rodando los ojos. Como no tengo idea de que ocurre solo me rio por lo bajo y me encojo de hombros. Ambos vamos hacia el auto y veo que las dos chicas, están sentadas en la parte trasera, por lo que debería sentarme adelante. Entonces, eso me da un claro indicio de que, ninguna es su novia.
Peeta pone la mano en su hombro y la rubia le pasa las llaves. Enciende la camioneta y sale a toda velocidad del estacionamiento
- Más despacio Peet – pide la chica rubia y yo volteo disimuladamente a verlas. Mal hecho. Ambas están mirándome fijamente y me pongo roja como un tomate.
– Podrías prender la radio – le pide la morena y Peeta niega con la cabeza. Esta serio y me doy cuenta de que esta de muy mal humor.
- Peeta, no seas amargado, sino tu…..- la miro a la rubia y sé que está esperando a que él diga que soy para llamarme.
- Amiga – le respondo sonriendo tímidamente y ambas abren los ojos con sorpresa pero siguen con esa expresión malvada en la cara.
- Tu "amiga" va a pensar que sos un amargado – enfatizando el "amiga", la rubia se echa hacia adelante del asiento y comienza a tocarle el hombro a Peeta constantemente para hacerlo enojar.
- Katniss, córtala – murmura Peeta enojado y… ¿ahora yo que hice?
- Pero yo…
- No voy a cortarla, odio viajar en silencio. Prende la maldita radio – le pide la rubia y este accede asintiendo.
- Gracias hermanito – le responde la rubia y se tira hacia atrás del asiento para cuchichear con su amiga.
- ¿Hermanito? – pregunto
- Ella es mi hermana, Katniss, ella es mi amiga Katniss – dice esto en voz alta y yo me giro a verla.
- ¿Te llamas Katniss? – Preguntamos al unísono – No puedo creerlo – decimos ambas nuevamente – Hasta hablamos igual- finalizamos ambas y comenzamos a reír.
- Están locas las dos así que, tienen mucho en común – Peeta está con la vista fija en la calle pero ahora tiene una sonrisa en su rostro. Me gusta verlo así
- Eso es mentira – nos quejamos al unísono. OK, esto ya es raro
- Uy paren de hacer eso, es molesto – se queja mi amigo llevándose una mano a la cabeza como si esta le doliera.
- Amargado – recriminamos nuevamente y volvemos a reír a carcajadas.
Peeta solo nos ignora y me paso los próximos minutos charlando con su hermana. Es casi 8 años más grande que yo, y es muy simpática. Se encuentra en la universidad estudiando arte y a lo que me lleva. ¿Peeta también está en la universidad? ¿Qué estudia? Me siento tonta al conocer tan poco sobre su vida, así que decido en una ocasión donde estemos solos preguntarle por ello.
Cuando me doy cuenta de donde estamos veo que pasamos por una calle en dirección hacia mi casa.
- ¿No íbamos primero a tu casa? – pregunto a Peeta que se ha mantenido callado todo el viaje
- Si
Y veo que pasa de largo la cuadra de mi casa y dobla en una esquina. Una cuadra después detiene el auto en una mansión. Su casa es enorme y tiene un jardín delantero precioso. Pero…
- ¿Vives aquí? – señalando la hermosa estructura arquitectónica frente a nosotros
- Si
Su hermana y su amiga bajan del auto e ingresan a la residencia
- Pero estamos a tres cuadras de mi casa
- Muy bien Katniss, veo que sabes contar – se burla de mi revolviéndome el pelo
- ¡¿Somos vecinos?!
- Bien que te encanta la idea princesa – me guiña un ojo y me ruborizo ante el apodo que empleo.
Peeta saca su móvil del bolsillo y comienza a teclear en este. Tiene una sonrisa dibujada en su rostro y no puedo evitar acordarme de su "chica". Aj, es increíble como mi buen humor se dispersa en un segundo.
Su hermana y la morena, cuyo nombre sigo sin conocer, salen de la residencia cambiadas y entran al auto nuevamente.
- ¿Con quién hablas Peeta? - pregunta su hermana al verlo tan tildado en su teléfono y sin indicios de arrancar el auto.
- Delly – contesta y dejando el teléfono en la repisa del auto vuelve a encenderlo y comienza a conducir nuevamente por las calles. No hizo ningún comentario más y yo no iba a tentar a mi suerte.
Su hermana no hizo dijo nada al respecto y de repente el auto quedo en un silencio sepulcral my incomodo.
Delly. Delly. Ese nombre sigue sintiéndose en el aire y es horrible el gusto que me deja en el paladar. Delly, así se llama. Miro hacia atrás y ambas chicas me miran fijamente. Katniss me hace señas como de querer vomitar y lo señala a Peeta. Yo solo le regalo una sonrisa tímida y vuelvo mi vista al frente. Ya hemos llegado a mi casa.
- Gracias Peeta
- ¿No queres venir con nosotros? – pregunta Katniss desde atrás y miro a Peeta en busca de una respuesta. El abre los ojos como platos y mira a su hermana como si le hubiera salido una tercera cabeza.
- Tiene quince años, es una nena – responde mi "amigo" y pongo mala cara ante su definición
- En una semana cumplo mis 16 y te puedo asegurar que soy mucho más madura que tú – me cruzo de brazos y le saco la lengua a propósito.
Katniss y su amiga ríen y Peeta rueda los ojos. Su teléfono se enciende y mis ojos se desvían hacia él. Como no estaba bloqueado pude leer fugazmente una parte de la conversación
Delly: no podes simplemente desaparecer
Peeta: está bien, pero se acaba todo esta noche.
Delly: ¿no vas a darle una oportunidad?
Peeta toma su teléfono rápidamente y yo solo me niego a la propuesta de su hermana mientras salgo del auto. De reojo puedo ver que es lo que él escribe como respuesta y se me dibuja automáticamente una sonrisa.
- Gracias nuevamente. Nos vemos – Me despido de todos y Peeta arranca nuevamente el auto y me guiña el ojo mientras las acompañantes me saludan con la mano.
Mientras ingreso a mi casa se me es imposible seguir disimulando mi alegría. Todavía tengo latente lo que tecleo en respuesta. Un notable, inconfundible y bien leído
NO
Abro los ojos y estoy en una habitación color marrón. Qué extraño. Miro a los costados y no hay nada, salvo las cuatro paredes y la cama donde me encuentro acostada.
De repente, siento como alguien salta encima de mí y me toma de las muñecas mientras pone ambas piernas alrededor de mi cintura. Carajo, comienzo a moverme con desesperación y estoy a punto de gritar cuando unos cálidos labios sellan los míos. No tengo idea si me drogaron o si estoy completamente loca, pero por alguna extraña razón, comienzo a responde el beso. El extraño comienza a abrir su boca y relame mi labio superior invitándome a abrir mis labios. No estoy segura así que, de un momento a otro abro mis ojos y veo a Peeta, encima mío, jadeante y sonriendo muy cerca de mi rostro.
- Vamos… - me susurra y esta vez soy yo quien lo besa con desesperación y él me suelta las muñecas para llevar sus manos a mi cintura y a mi cuello. Comienza a acariciarme y yo rodeo mis brazos en su cuello para evitar que se escape a toda costa. No sé quién es el que está más desesperado por sentir al otro porque la lengua de Peeta esta moviéndose deliciosamente en mi boca y sus gemidos despiertan esa parte primitiva que solo desea sentirlo dentro mío. Me incorporo y siento como sus manos que abandonaron mi cintura ahora se dirigen hacia mi blusa y me la quita dejándome solo en ropa interior. Yo misma me desabrocho el sostén y Peeta suelta un gemido en respuesta. Mis manos van directo hacia su pecho desnudo y nuevamente me recuesto en la cama. Todo él está apoyado en mi y siento como su miembro está claramente duro y se apoya sin vergüenza sobre mí.
- Te necesito ya – le imploro. No tengo idea de cómo pero siento que esto es lo correcto. Que él es la persona correcta. No le entregaría mi virginidad a nadie más que a él. Siento como si no fuera real nada de esto.
- Siempre impaciente princesa – contesta sobre mis labios y se separa un poco de mi cuerpo para desabrocharme el short. Cuando se mueve para quitármelos me deleito de lo putamente perfecto que es. No porque tenga un cuerpo súper trabajado o su pelo rubio desordenadamente sexy te invite a querer besarlo hasta perder el sentido, sino que todo él. Su esencia, su personalidad terca, su…lo que fuera, me tentaba. Peeta Mellark es la tentación en persona, al menos para mí.
- ¿Te gusta lo que ves? – sonríe arrogantemente y solo asiento. Todo lo que veo en el me gusta. Salta encima de mí y cuando voy a descender mi mano para tocarlo puedo notar que solo lleva bóxers y yo solo quede con mi parte de abajo cubierta. Estamos rozándonos casi al desnudo y me siento tan excitada. Tan caliente. Él no me besa, solo roza sus labios con los míos mientras se mueve encima mío y unos gemidos escapan de mi garganta. Me muerde el labio inferior y lleva una mano abajo tocando mi intimidad de forma delicada pero tentándome a más. Nunca había llegado tan lejos con alguien pero no me importaba. Con Peeta deseaba el inicio, el desarrollo y el final. Quería toda la historia con él. No sé en qué momento se desnudo y comenzó a quitarme la última prenda que me cubría para quedar, ahora sí, solo vestidos con nuestras pieles.
- Esto te va a doler princesa, pero sé que sos fuerte – me da un tierno beso en los labios y se acomoda para quedar en una mejor posición. Percibo que su mano está rozando mi intimidad y siento algo cálido en la entrada de mis muslos. Su miembro. Va a pasar. Finalmente va a pasar. Cierro mis ojos esperando a que lo haga de una vez. Todos dicen que duele la primera pero dudo que no sea nada que no pueda soportar.
- Abre los ojos – escucho su voz ronca y cuando los abro lo veo a escasos milímetros de mi rostro. Siento como comienza a entrar en mi lentamente y como lanza un gruñido ronco. De repente se echa para atrás y entra de una sola estocada en mí y se escucha un grito.
Abro los ojos de golpe y siento mi respiración agitada. Carajo ¿qué fue eso? ¿Quién grito? ¿ él o yo? ¿Cómo pude soñar tal cosa?
Suelto un suspiro y me tapo los ojos, ¿estaba soñando que tenia sexo? Sí, eso lo recuerdo perfectamente pero siento que los detalles los voy perdiendo y cuando trato de recuperarlos se me escapan. Mi gran duda es ¿con quién estaba soñando? Por más que intente por horas, no podía recordarlo. Soy una maldita zorra, sueño que pierdo mi virginidad y no recuerdo con quien, es frustrante.
Con ese último pensamiento, vuelvo a caer dormida.
Uoho, fue todo un sueño. Que pervertida esta Katniss.
Adelanto del proximo cap
Sigo mirándola y no puedo evitar ver su falsa melena rubia y brillante. Se da vuelta y finjo estar mirando la pantalla de la computadora mientras Marvel sigue platicandome
- Soy Delly, un gusto - me tiende su mano y la estrecho.
- La amiga de Peeta ¿no? - respondo seca y segura de mis palabras - Soy Katniss
Me sonríe y puedo notar a mil leguas que su sonrisa es completamente falsa.
- Sos la amiguita pequeña de Peety ¿no? - y levanta una puta ceja. Ya la odio. ¿ quien mierda dice Peety? Es un apodo tan melosamente cursi.
De repente Peeta aparece mágicamente a nuestro lado y me susurra
- Is it me or are you killing each other with your eyes? ( Soy yo o se estan matando entre ustedes con la mirada?)
Me extraña que pregunte eso en ingles ya que sabe perfectamente que le entiendo
- Odio cuando hablas en ingles, no puedo entenderte - se cruza de brazos su rubia amiga y hace un puchero tan...horrible
- Fuck you, i don't like her. I wuldn't lie you if thats what you want - respondo con un hermoso acento británico. ( Andate a la mierda, no me agrada ella. No te voy a mentir si eso es lo que pretendes)
Peeta intenta contener su risa pero falla estripitosamente. Miro que Delly esta matandome con su mirad y tiene una mueca horrible en su rostro. Puede que me guste este juego donde solo él y yo podemos entendernos
- You never do what i want sweet heart ( Vos nunca haces lo que yo quiero corazón ) - Suspira sonoramente - Tengo hambre ¿pedimos tarta de choclo?- pregunta a todos y me regala un guiño muy sutil mientras yo sonrío como si fuera el dia mas feliz de mi vida. Oh si, puede que me guste mucho este juego.
