Los personajes pertenecen a S Collins. Yo solo los utilizo para esta historia, loca, rara y confusa historia.
Manda una señal
¿Felices Fiestas?
Pum!
El ruidoso sonido de la puerta principal cerrándose me despierta matándome de un susto prácticamente. ¿Qué carajo? Mi cabeza tarda no uno, ni dos, sino tres minutos en arrancar finalmente cuando salgo disparada de la cama hacia el living esperando que no haya sido quien creo que es, huyendo. Me paro en seco al lado del sillón. La sala esta vacía, solo una manta con un aroma a whisky y XS de Paco Rabane tan peculiar de Peeta. No puedo despegar mi vista de esa manta. Se fue. Se fue sin siquiera dar la cara o explicaciones a su ridículo monologo de anoche.
Ira, tristeza, frustración, resignación y nuevamente ira. No puedo creer. No puedo entender como el gran y responsable Peeta Mellark se haya escapado así. Katniss, mañana es noche buena y lo festejan juntos. Dale espacio. Uf, odio que Mini Katniss tenga una milésima parte de razón pero igualmente me parece completamente cobarde irse así, después de que lo salve de la estúpida de Delly y sus tetas.
Me resigno y voy a cambiarme a mi cuarto. Tengo que llamar a Rue, debo arreglar con mi padre acerca de cómo vamos a organizarnos en navidad y año nuevo este año. Tendría que mandarle un mensaje a Rory nuevamente disculpándome, después de todo, es el único chico que vale la pena, no como Peeta que es un cobarde y Gale que... Un segundo. De repente, todo el panorama queda claro en mí y sé exactamente en qué voy a ocupar mi tarde de hoy. Veo mi reloj y son las 12 de la mañana. Tengo 4 horas para almorzar, hacer toda mi lista de deberes del día y luego hacer una visita bastante necesaria a la empresa de mi tío Snow.
Miro el hermoso paisaje que me regala la autopista de Wellington. Amo mi ciudad, es hermosa y verde. Es la ciudad más grande y la capital de Nueva Zelanda pero, sigue teniendo ese dejo de pueblo moderno que me hace sentir en mi hogar vaya a donde vaya. Inclusive ahora, en plena calle central yendo hacia el edificio más grande del centro. Sinsajo's Company. Es la financiera de mi tio Snow, es la empres que mayor ha crecido en los últimos años y aunque papá y tío Snow se hayan peleado hace años, sigue estando en contacto conmigo y mi padre jamás me ha prohibido ir a verlo.
Entro por la rampa que lleva al subsuelo y aparco mi coche en uno de los apartados principales del parking. Mientras voy camino al hall principal no puedo evitar estar un poco nerviosa, espero no montar ningún número pero ante todo necesito respuestas. Todos aquí me conocen, por lo que no tengo problemas en ingresar al edificio y me tardo unos segundos en saludar a todos aquellos conocidos que no he visto en meses. Veo como las puertas del ascensor principal se cierran y en el trayecto de los segundos que toma hasta el piso más alto intento ordenar mi mente para poder serenarme en lo que espero que no termine en masacre.
Veo como las puertas se abren y vislumbro a Tanya, la secretaria principal del piso que me sonríe y se acerca con paso acelerado con las manos extendidas para darme un abrazo. Esta mujer es el cariño hecho persona.
-Katniss, tanto tiempo princesa, ¿Cómo estás? – me besa ambas mejillas con bastante entusiasmo. Espero que no me haya dejado labial rojo marcado.
-Muy bien Tanya, ¿tu? – intento disimuladamente pasarme la mano por la mejilla para ver que no tengo labial. Ante todo, soy discreta porque lo que menos querría es herir sus sentimientos, pero de ahí a ir por la vida con unos labios rojos marcados en las mejillas ya es mucho.
-Excelente, recién esta semana me reincorpore después de mi luna de miel – me muestra su alianza de oro con entusiasmo y le devuelvo la sonrisa.
-Me alegro muchísimo. Tanya debo pedirte un favor – intento susurrar para que no sea tan notoria mi presencia en el vestíbulo
-Dime - se acerca a mi como quien le esta contando un secreto a una amiga.
-Veo que están en reunión pero, podrías llamar a Gale para que salga unos minutos – le señalo a la junta detrás del ventanal enorme que rodea la sala principal en donde justo hay una reunión y oh casualidad mi ex novio está ahí. ¿Olvide mencionar que el gusano ese trabaja para mi tio?
Me ve sorprendida por mi petición pero igualmente asiente y la veo ir en dirección a las puertas de vidrio. Veo disimuladamente como se acerca a mi ex y este frunce el ceño extrañado mientras mira al pasillo buscándome. Cuando me localiza se levanta de su asiento y veo como se excusa con el presidente de la compañía mientras sale. Camina muy seguro hasta donde estoy y antes de que logre decir palabra lo interrumpo.
- Vos y yo tenemos que hablar ahora mismo – mi tono de voz no deja duda alguna a lo serio del asunto.
- Ahora no es momento Kat - señala la sala de juntas donde hay varios ejecutivos, incluyendo a mi tío.
- Si, ahora es el momento en el que me vas a decir todo. Quiero escuchar atentamente que fue lo que le dijiste a Peeta y, si no queres que hunda tu reputación en esa reunión ya mismo sobre como obligaste a mi media hermana a abortar mientras salías con migo, más vale que cooperes.
Abre los ojos como platos y sabe en el fondo que hablo muy en serio
- Yo no sé qué decirte - su cara es pálida y veo que se agarra la corbata desajustándola.
- Podrías comenzar con la verdad ¿no Gale?
-Katniss, yo… está bien. Cuando comenzamos, juro que con Rue ya había terminado todo pero ella me seguía persiguiendo. Aún cuando sabia que nosotros estábamos juntos y...
Lo interrumpo alzando la mano para callarlo y repito. Se ve que este chico no escucha.
-Puede que no hayas entendido a la primera pero, repito. Quiero la verdad
Me mira fijamente y acepta su derrota. No puede mentirme más, lo conozco.
- ¡Sobrina! – escucho una voz gruesa y miro por encima del hombro de mi ex. Veo a mi tío Snow acercarse a nosotros y le dedica una mirada rápida pero fulminante a Gale.
- Tío Snow - le devuelvo el saludo mientras lo abrazo.
- ¿A qué se debe tan hermosa visita? ¿Viniste a entregarme mi regalo de navidad adelantado? – me guiña el ojo
- Por Favor no, sabes que los regalos son después del 24 a la noche, pero prometo venir a traerte la sorpresa que tengo en la semana mientras me invitas un brunch – le devuelvo el guiño y el larga una sonora carcajada
- Siempre buscando la manera de sobornarme para que te lleve a comer sobrina – lo veo contento con mi visita pero mi tío es todo menos tonto, sabe que interrumpió una discusión y está tratando de aligerar el ambiente.
- En fin, estoy esperando a Gale – señalo a mi ex claramente incomodo – para que podamos aclarar unos asuntos pendientes pero si están muy ocupados puedo volver en otro momento
- Katniss, si por mí fuera, lo liberaría pero estamos hablando acerca de la utilidad de su oficina, y como cabeza, tiene que estar presente – toma ese semblante serio de hombre de negocios.
- Esta bien tío, entonces arreglare en otro momento – un dejo de decepción y bronca se instala dentro mío pero no tengo otra alternativa
- Perfecto, entonces volvemos a la oficina Gale – le hace señas a mi ex que lo sigue como perrito faldero. Cuando este voltea a verme en un instante no puedo dejarlo pasar.
Esto no termina acá – le articulo a mi ex mientras me dirijo a la salida.
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5…4…3…2…1 Feliz Navidad!
Chocamos las copas encima de la mesa y comenzamos a saludarnos entre todos. Mi padre besa a Portia en los labios mientras sonríe. Veo al padre de Peeta abrazar a Marvel y a su madre chocando su copa mientras ríe con Rue. Delly esta sirviéndose más champagne en su copa y Portia se acerca a ella mientras le da un abrazo y le pide que llene su copa también. ¿Por qué no estoy saludando a nadie? Porque tras haber chocado mi copa decidí escabullirme lo más rápido posible a un rincón de la sala.
Me aparto de todos por qué no puedo evitar sentir un vacío. ¿Cómo es que teniendo una familia hermosa, amigas inseparables y tantos logros, sigue faltándome mi madre en este mundo? . Me hubiera gustado conocerla más. Siempre en estas fechas es inevitable pensar en ella. No digo que este disconforme o no me agrade Portia, es una excelente madre y siempre velo por mi hermano y por mi de igual manera que con Rue, pero tampoco puedo dejar de extrañar a mi madre. Me dio la vida y no es que ella haya decidido irse de la nuestra por capricho, fue el destino y Dios quien puso una prueba muy grande en el camino. El amor de MI madre es lo que sé que tuve siempre pero jamás podre experimentar. Y Peeta, él es... no lo que ya. Estoy en un limbo en el que mi vida sentimental ha abarcado la mayor parte de mi personalidad y no es algo que me agrade. Nadie controla al 100% lo que siente. Voy con mi copa aún por la mitad hacia el jardín trasero de la casa de Petta. Tiene una enorme piscina con varias flores de fondo. Me recuesto en la hamaca que cuelga de un árbol mientras veo los fuegos artificiales en el cielo.
-Veo que me robaste la idea – oh dios
Me doy vuelta y por fin lo veo. Tiene ese aire extraño en él. Sus ojos están evitándome pero sé que me está mirando. Tiene una campera verde con el cierre hasta el medio de su remera blanca y un jean oscuro. Tiene ese aire tan masculino y simple que adoro pero no puedo olvidar lo que hasta hace segundos estaba pensando de él. Estuvo toda la cena frente a mi pero sus ojos jamás miraron ni siquiera cerca de mí. No me dirigía la palabra y apenas ha podido se marcho a su cuarto encerrado hasta ahora.
Veo que tiene una copa en su mano y le sonrío pero a leguas, es una sonrisa derrotada. Llega lo inevitable y por alguna extraña razón, es él quien ha decidido romper este clima tenso que está entre nosotros. Se acerca él hasta donde me encuentro y choca su copa con la mía.
-Gracias por el regalo – dice luego de que notara mi silencio.
Se ve que ya han comenzado a abrir los regalos y él ha participado de eso con nuestras familias. ¿Será que decidió bajar al ver que no estaba presente? ¿y porque vino hasta acá si lo que quería era no cruzarse conmigo? Vuelvo a sonreírle torpemente pero esa grieta en mi corazón no se va. Su regalo: una billetera. Peeta sabe que detestaba la suya y busque la primera oportunidad para suplantarla.
- Creo que tengo que darte el tuyo – susurra mientras que con su mano libre me levanta el mentón para que lo mire. Se pone en cuclillas frente a mí y toma mi copa para depositarla en el suelo. Su cara esta a centímetros míos, su aliento a alcohol vuelve a entrar por mis labios pero…
- ¿Puedo pedirte yo el regalo?- QUE QUE?! Estás loca? Te iba a besar, estaba mil por ciento segura que iba a besarte pero vos quieres otro regalo?. A pesar de las protestas de mi mini Katniss, se que debo sacarme esto de la cabeza y el corazón porque si no, no voy a poder estar cuerda mucho mas.
Se sorprende por mi reacción pero noto que con su mirada asiente.
- Antes que todo, me gustaría una explicación. Me la merezco Peeta, antes que me vuelva loca – mi voz suena quebrada y hago todo el esfuerzo por no llorar. Este hermoso chico frente a mi me dijo que no me amaba, que no le gustaba de esa manera, que era su amiga, pero después de unos litros de alcohol y de afirmar que soñó conmigo, se comporta así. Yo necesito que me explique cómo alguien que dice no amarme ni quererme de esa manera me confunde tanto
-Entiendo, pero aun no estoy listo para eso – sus ojos se han vuelto oscuros y solo distingo parte de su rostro gracias a los fuegos artificiales del cielo. Mi decepción es evidente en mi rostro y antes de que pueda terminar de levantarme de la hamaca me toma de los hombros para obligarme a sentarme nuevamente. - Para explicarte
Esta vez me levanto con más fuerza y logro alejarme un poco de él. Dios ¿es que nunca voy a entender que es lo que pasa? Mis ojos comienzan a aguarse por qué no soporto más ser la única que esta ciega en toda esta historia. Gale, Rue, Petta, Cato. Mi círculo más íntimo me ha mantenido a la sombra de tantas cosas y estoy harta.
Escucho como unos pasos detrás de mí se acercan y sé que es él.
- Pero si lo estoy para esto – siento como me obliga a girarme hacia él y de repente el mundo se para. Es como si el tiempo dejara de transcurrir, como si el aire y todo lo que es vital para la vida dejara de tener importancia, porque lo único que me mantiene ahí, son los labios de Peeta junto a los míos. Es mi ancla a tierra para no volar por que lo surrealista del momento es frenado por la realidad de lo que ocurre. Ese beso, esos labios, esa tranquilidad con la que sostiene mi nuca mientras presiona sus labios con los míos es real. Ese beso es completamente real.
No me asesinen por favor!
Se que muchos han mandado mensajes preguntando por la historia pero es que estuve ocupada y sin compu por lo que tuve que reescribir mucho. Con todo el alma espero poder terminar la historia a mas tardar en dos semanas. Quedan 11 capítulos únicamente y dependiendo de muchas cosas, un epilogo.
Pregunta: ¿Cuando cumplen años?
=) Besos
