Los Personajes pertenecen a S Collins y yo los tomo prestados para esta historia

ACLARACIÓN: Sé que me odian pero tengo la historia terminada y voy a estar subiendo un capitulo o dos por semana. Solo estoy corrigiendo la ortografía, gramática y algunos detalles pero como regalo dejo adelantos de los 3 siguientes capítulos al que subo. Solo quedan 10 capítulos y termina la historia. Besos


Ni Puta Idea

Ni el helado, ni los dulces ni todo el vino que tome hasta ahora me pudieron quitar la sensación de los labios de Peeta junto a los míos. Todavía, luego de varios minutos de ese momento mágico sigo sonriendo como tonta al aire. ¿Será que me drogó?

- Hermanita, deja de ser egoísta y dame un poco de lo que sea con lo que te diste – Finnick está claramente un poco tomado y veo en el sillón grande cerca de la escalera a mi cunada dormida con una copa en la mano. Incluso así desalineada y con la boca abierta babeando, es Hermosa.

- Finnick! No estoy tomando nada más que este vino – levanto mi copa mostrándole lo poco que me queda ya y empiezo a buscar con la Mirada la botella

- Y entonces por que estas sonriendo como si vieras putos unicornios de arcoíris. Tu cara parece una maldita tarjeta de navidad. – pasa su brazo por mi hombro y veo que le cuesta mantener el equilibrio

- Estamos en navidad tonto – ruedo los ojos. Mi hermano puede ser tonto a veces

- ¿Papa Noel te trajo lo que querías? – lo veo tomar de su vaso con wisky y veo como Peeta aparece en la sala distraído pero sus ojos me miran y es inevitable no sonreír

- Oh si, me trajo mucho más de lo que esperaba – levanto mi copa hacia Peeta como brindando por nuestro Nuevo….lo que sea.

Cuando el reloj marcó a las 4 de la mañana y termino de limpiar toda la cocina junto con Marvel, veo que Peeta se acerca a nosotros y su rostro está claramente cansado. Debilucho.

- Bueno, pero mira quien decidió aparecer cuando la batalla ya ha sido peleada y ganada – grita Marvel y veo a Peeta cerrar los ojos mientras se lleva una mano a sus oídos para taparlos

- No grites idiota, mama está durmiendo – lo regaña y veo a Marvel encogerse de hombros como si poco le importara

- En fin, me voy a dormir hermanito. Buenas noches – le da unas palmadas en el hombro y se voltea a mí – y buenas noches cuñadita – mi cara se transforma en un tomate automáticamente y la mandíbula de Peeta cae al piso como si fuera un maldito pez. ¿Cómo es que me dice eso?

Unos segundos después escucho a Marvel reír a todo pulmón y a Peeta negar con la cabeza como si no diera crédito del ruido que está haciendo.

- Parece que mi hermano tomo más de lo que su novia le hubiera permitido en años

- Puede ser…- silencio, un silencio que lejos de ser incomodo lo único que logra es incrementar la tensión sexual que hay entre nosotros – bueno yo... mejor me voy a dormir – por favor que me invite a dormir con él, por favor que me deje quedar, por favor.

Mini Katniss está de rodillas rezándole a todos los dioses y santos porque Peeta me deje dormir en su cama esta noche. Ahora que ya sé que no es completamente indiferente a mí, las chances de que eso pase son mucho más altas.

- Si, ya se hizo tarde – lo veo mirar el reloj y cuando lo miro a los ojos y veo que en él hay pena, sé que no tengo ninguna posibilidad de ir mas allá de un simple beso esta noche. Peor es nada , dice mini Katniss y sé que tiene razón

- Bueno, me voy a mi casa Peeta. Muchas Gracias a toda tu familia por la invitación, fue una navidad increíble – no lo digo solo por la cena, aunque eso ultimo me lo guardo para mí.

Paso por su lado y busco mi abrigo que lo había dejado colgando en una silla.

- Katniss…-

Me doy vuelta y veo a Peeta caminar hacia donde estoy.

- ¿Si?- por favor que me beses, que me bese otra vez…

- Te acompaño afuera mejor - y antes de que pueda decir algo me había tomado de la mano y salimos hacia su vereda. Ninguno de los dos dice nada mientras caminamos, y aunque son muy pocos pasos, es una eternidad en cielo. Peeta aún no me ha soltado la mano ni siquiera cuando ya estamos en la calle. No puedo entender mucho realmente el panorama completo. Peeta dijo que no estaba listo para decirme muchas cosas pero si para besarme ¿Será su forma de decir que le gusto? ¿Será una invitación a que no me rinda con él? También recuerdo lo que me dijo cuando estaba borracho en mi sala. Me afirmo que pensaba en mi de una forma…no muy inocente, aunque yo con las cosas que soñé sobre el tampoco soy una inocente del cielo santísimo.

Espero con todas mis ansias que me bese otra vez, después de todo, soy un ser humano completamente normal y ¿quién no querría otro beso de la persona de la que uno esta perdidamente enamorada desde los quince años de edad?

- Bueno…. – decido romper el hielo ya que Peeta no hizo más que quedarse mirando el portón de su casa como un bobo todo este tiempo.

- Si, en fin…buenas noches Katniss – se acerca rápido y me da un beso en la mejilla. Sip, en la mejilla. La mejilla. Ya dije que me dio un beso ¿EN LA MEJILLA? En la puta mejilla me beso cuando horas atrás me estaba besando en los labios y… y ahora…

Cuando vuelvo a la tierra de mi mundo de desconcierto y furia, si furia, lo veo de espaldas caminando hacia su casa. ¿Qué bicho le pico ahora?

- ¿Así que así va a ser todo?!- le grite. Estoy aguantando mis enormes ganas de romper todo porque evidentemente algo no está claro ahora.

Se da vuelta y me mira desconcertado.

- Hace un par de horas te dije que odio que no pares de confundirme, me besaste y creí que… que… - no puedo terminar la frase porque ni yo entiendo que es lo que creí que iba a pasar.

- Perdóname Kat, no debió pasar nunca eso. Ya sé que te lastimo y no merezco que llores por mí, pero yo no siento lo mismo por vos. No puedo.

Mis lágrimas son incontenibles y decido que mi patética actuación tiene que llegar a su fin. A la mierda Peeta Mellark y sus secretos. A la mierda todo

- Está más que claro – le asiento y respiro profundo – será mejor entonces que me des un espacio.

- ¿Quieres que no te hable más? – da un paso adelante y es inevitable no titubear

"Vamos Katniss, tenes que ser firme esta vez"

- Exacto. No me hables hasta que yo lo haga y para entonces te habré superado – le respondo mientras le doy la espalda.

Cuando ya he hecho unos pasos de distancia puedo serenarme mejor. Esto no puede volver a repetirse. No señor, nunca Peeta en mi vida. No llego ni a diez pasos que siento como un coche se pone detrás de mí y se quién es.

- Lárgate Peeta, déjame tranquila – Realmente mi pedido de que no me dirija la palabra no la ha captado

- Por favor Katniss – lo escucho casi gritar – es muy tarde y no quiero que nada te pase.

Uf, este hombre sí que no entiende cuando dejar sola a una mujer

- ¿De verdad vas a acosarme todo el camino? – sigo caminando sin detenerme mientras espero su respuesta

- Si, si es necesario voy a ir atrás tuyo todo el camino

Que terco. Decido terminar con esto lo más rápido y me doy vuelta para entrar al coche. Una vez dentro lo veo más tranquilo y sin decir nada arranca rumbo a mi casa. El camino es corto, si quiera habrán sido dos minutos pero fueron eternos. Lo extraño es que no siento tristeza, tampoco enojo, simplemente no siento nada. ¿Estaré enfermando? No, simplemente me canse de gastar energía emocional en este hombre que no tiene idea de lo que quiere. Corrijo, no me quiere a mí. Pero, ¿por qué me beso? Si, a estas Alturas decido tirarle mi última bomba para que al menos quede todo claro. Si me vuelve a rechazar queda más obvio que no mas Peeta en mi vida, y si no… Me doy vuelta para mirarlo y puedo notar que algo está mal, es como si estuviera, triste.

- Nunca te olvides que lo mío no es pasajero. Aunque te repitas mil veces lo contrario y te lo creas, no lo hace menos verdad. ¿Si le dieras una oportunidad? ¿Si te arriesgas? – Peeta cierra sus hermosos ojos azules y suspira

- ¿Y si no es amor? - ahora me está mirando fijamente y puedo notar mil cosas en sus ojos pero solo esa simple pregunta basto para que la realidad me golpee con tanta fuerza que por un momento creí tambalear.

- ¿No crees que lo que siento es de verdad?

- No lo sé Katniss. Como puedo tomar en serio lo que me decís si e me declaras, después te enojas conmigo por no corresponderte y a los días estas en un boliche bailando como una…

- ¿Como una qué?

- No importa-

Es que acaso este…este…. ¿me está tratando de zorra? ¿De verdad?

- Andate a la mierda Peeta – le espeto y salgo de su camioneta cerrándola de un portazo.

Es como si la Katniss impotente que tanto lleva encerrada en mi interior pueda liberarse y no estar cegada por sus hermosos y sensuales ojos azules. Este tipo es un idiota, un tremendo idiota y no voy a volver a dirigirme a él nunca más. Que se joda


Adelantos

Cap: Sin Pensar

" - ¿Puedo agrandar el combo de Pringles mas Netflix? – le pregunto nerviosa ya que no se si lo que pienso hacer va a ser demasiado.

- Por supuesto, ¿qué le gustaría agregar? – me sonríe y no se si fue su pelo desordenado, esos labios que pedían que los devore o sus ojos grises que tenían las pupilas sutilmente dilatadas que me dieron el coraje de lanzarme a la pileta

Simplemente lo agarre por el cuello y me le tire encima. Sus labios chocaron con los míos y se que lo tome de sorpresa pero, simplemente actúo y no pienso."

Cap: Celos, celos everywhere

" - Todo bien, solo me estaba acordando de una película muy divertida donde la protagonista destrozaba a una rubia teñida cara de pija que era insoportable. Era reconfortante ver esa imagen – Pongo mi mejor tono de inocente y me limito a agarrar mi hamburguesa.

Él me mira como si no diera crédito de mis palabras y se limita a reír. Toma un mechón de mi pelo y lo acomoda detrás de mí oreja. Sus ojos son tan dulces, sé que le importo a su manera y tomo su mano con la mía. Trato de dejarme llevar por este espacio que es solo nuestro y lo hubiera logrado de no ser porque unas manos, unas estúpidas y perfectas manos acaban de golpear nuestra mesa como si quisiera partirla en dos. Santo Cristo! "

Cap: Un poco de orden!

" - Es una estupidez Katniss, nosotros éramos perfectos. Nos cuidábamos y teníamos todo juntos, éramos la pareja perfecta y yo te amaba - Dentro mio sabia que lo suyo no era amor de verdad, sino no hubiera habido tantas mentiras pero sus lagrimas me decían que de alguna forma, lo estaba sintiendo.

- Lo sé, pero yo…hubo un punto en el que creí que lo hacia pero fue mi culpa. Te hice creer que podía amarte cuando nunca iba a pasar. Mi corazón fue robado cuando tenía 15 años. "