VIII

Dolor

Dolor.

Algo agónico, hiriente, ardiente. Como si cientos de cuchillos se enterraran en su cuerpo, como si una manda de lobos hubiera olido una sangre abierta y atacaran al herido. Como si todo un festival pasara sobre ella.

Todo eso, multiplicado por números infinitos, no llegarían a explicar siquiera una parte del agónico sufrimiento por el que pasaba en ese momento Twilight.

La chica, directamente, no estaba allí. Cientos de personas la habían abrazado, le habían dicho palabras vacías, llorado lagrimas falsas. Habían creído que sufrían, cuando era ella la que sentía todo el dolor que ellos no sentían.

Especialmente porque era su culpa.

Twilight no había visto el camión acercándose, pues estaba pensando en cómo la habían rechazado en el laboratorio de sus sueños. Y por ello, falló defendiendo a la que amaba.

Sunset la empujó, y el camión la golpeó a ella. Sunset… Ella no lo merecía, no…

Escuchó como las chicas la llamaban, y como alguien le limpiaba las lágrimas de sus mejillas, pero lo ignoró. Su mirada estaba fija en el ataúd de Sunset.

Con ella, se había ido todo lo que le daba esperanzas a la vida de Twilight. Sunset era su familia, su vínculo con la realidad. Verla cada día la hacía sonreír, sentir la calidez de sus manos le daba fuerza, sentir el tacto de sus labios era un viaje gratis al paraíso.

Y ahora, nunca más podría tener nada de eso. Entonces, ¿para que vivía?

—Estamos aquí para honrar la memoria de Sunset Shimmer, una amada chica que se fue quizás demasiado joven… —llegó a los oídos de Twilight, quien distinguió a duras penas por el dolor la voz de Applejack. No le sorprendía que ella fuera la más fuerte…

Todo el velorio las chicas estuvieron dándole apoyo a Twilight, pero ella seguía sin estar allí. Sus ojos amatistas reflejaban un dolor que hacían a todos desviar la vista. Entonces decidieron bajar el ataúd, y esto hizo reaccionar a Twilight. Se levantó rápidamente y, sorprendiendo a las chicas, corrió para mirar el ataúd donde estaba el cuerpo ya no viviente de la pelirroja.

—¡SUNSET! —bramó la chica, llevándose las manos a la cabeza y alzando la vista al cielo—. ¿Por qué se la llevaron? ¡Devuélvanmela! ¡DEVUELVANME A SUNSET!

Cayó derrotada al suelo, ahogada en un poderoso llanto que provocaba que los que lo oyeran empezaran pronto a sollozar. Las chicas se acercaron, pero cuando la tocaron la científica las apartó de un manotazo.

—¡SUNSET! —volvió a llamar la chica, como esperando que la pelirroja respondiera—. ¡SUNSET!

—¡NO ESTA AQUÍ! —exclamó Rainbow, exaltada—. ¡No volverá, Twilight!

—Rainbow…

—¡SUNSET!

Pronto las chicas rompieron también en un profundo llanto. Todo eso terminó, con las chicas llevándose a una nuevamente ausente Twilight a su hogar.

Pero el dolor no la dejaba ver más allá, pues ella había perdido a su motivo para vivir, quería irse…

Y, a veces, el dolor nos llevaba a tomar decisiones en contra de nosotros mismos…

Respuestas! :3

AngelMariaNF: ¿Estabas con pañuelos sis? xD. Es que esos ojos cyan algo tienen, algo que debemos descubrir alguna vez. Aunque claro, Twilight lo descubrirá con una investigación primero jejeje. Espero te encuentres perfectamente hermana, y hayas disfrutado el nuevo drabble.