Hola! Perdón por la demora. Pero espero que valga la pena. En este capitulo descubriremos nuevas cosas.
¡Disfrutenlo!
Capitulo 7
Antes de continuar Emma tomó a la niña en brazos, luego de una mirada de Regina, ambas coincidieron en que era mejor hablar en un sitio privado. Entraron en silencio hasta la oficina de la alcaldesa y la ubicaron en uno de los sillones. Emma se sentó frente a ella con Regina de pie a su lado. Henry prefirió sentarse un poco apartado.
-Y bien- la impulsó a hablar. Apple miró a Regina y luego a Emma. Apretó sus labios pero no se atrevió a decir una palabra. Emma suspiró agachando la cabeza y luego dijo - cuéntanos, ¿Qué haces aquí?-
-No lo sé, mi madre me envió. Me dijo que estaría segura aquí- Ambas mujeres se miraron.
-¿Segura de qué? ¿Tienes algún problema?- Intervino Regina.
-No lo sé-
-¿Alguien te persigue?-
-No lo sé-
-¿Por qué temblaste al ver a Gold aquel día en Granny's?- preguntó la rubia. La niña dio un respingo en su sitio y frunció el ceño.
-¡Porque ese hombre es malo!- gruñó.
-Quizás lo fue- intentó convencerla Regina. Apple la miró sin menguar su gesto -Pero es bueno ahora. Ha cambiado- la niña negó con la cabeza.
-El casi mata a mi madre- respondió sin ocultar su molestia- No sé muy bien que está sucediendo. Pero el no es bueno.
-¿De qué hablas?- preguntó Emma, la pequeña volvió su vista hacia ella.
-Hubo un ataque, al castillo. Y el la hirió.- sus ojos comenzaron a aguarse. Las dos sentían deseos de continuar con el interrogatorio, pero al ver el pesar en la mirada de la niña prefirieron dejarlo hasta ahí. Regina se sentó a su lado y besó su cabeza para luego abrazarla. La niña correspondió al abrazo y escondió su cabeza en su cuerpo. Emma compartió una mirada de preocupación.
-¿Hay algo más que quieras contarnos?- susurró la alcaldesa. Sintió a la niña negar con la cabeza y luego suspiró. -Creo que es mejor que nos vayamos a casa. Emma y Regina tomaron a los niños. Cada una yéndose a sus respectivos hogares. Henry acompañó a Emma, a pesar de que su intención había sido quedarse con Regina y Apple. Estaba seguro de que podría sacarle más información.
Al llegar al 108 de la calle Mifflin. Apple ingresó a la casa mucho más tranquila. Regina intentó no tocar el tema, le preparó algo de comer, la bañó y luego de ponerle el pijama la dejó ver un rato de TV en su cama. Sabía que Apple iba a contarle lo que estaba sucediendo tarde o temprano. Prefería no forzar la situación y mantenerla lo más tranquila que pudiese.
-Mamá- dijo Henry ingresando a su cuarto. Emma estaba recostada en su cama intentando descansar su mente sin muchos resultados. Abrió sus ojos para poder ver a su hijo. Sin decir una palabra, pero sabiendo que la atención de su madre estaba sobre él continuó. - Pensaba en algo que me dijo Apple hoy en la tarde. -Emma se acomodó mejor en la cama y lo observó con detenimiento- Ella me dijo que el bosque encantado está gobernado por dos reinas. ¿Puede ser posible?
-No tengo mucha experiencia en ello. Pero supongo que sí- Henry se sentó a su lado en el borde de la cama.
-Ella dijo que Gold había atacado a su madre. ¿Puede ser Apple una princesa del bosque encantado? Lo digo porque encuentro que es muy educada para ser una niña rural-
-Supongo que si, quizás si fuera una persona común y corriente, no hubieran intentado perseguirla u ocultarla.- Henry se quedó en silencio unos momentos.
-Cuando los abuelos y mi mamá vinieron aquí, ¿Quién se quedó al mando del bosque encantado?
-Nadie- la voz de Snow los hizo voltear hacia la puerta. Ingresó cruzándose de brazos, ambos la miraron expectantes, después de todo, ella era más que idónea para lo que estaban conversando -Al caer la maldición, todo el territorio que fue alcanzado quedó desolado.
-¿Es decir todos se encuentran aquí?- Snow asintió. -Es por eso que ustedes siguen siendo los reyes.
-Y si nosotros faltasemos todo correspondería a Emma y a ti algún día-
-Entonces, ¿Mi mamá no es más la reina?-
-No, a ella la derrocamos antes de la primera maldición. Había usurpado mi trono, el de mi padre.- Henry frunció el ceño. Reflexionó unos instantes y volvió a hablar.
-¿Quién pudo haber asumido en el trono del bosque encantado?- ambas mujeres se miraron.
-En teoría nadie fuera de nuestra familia podría-
-O sea que... ¿Apple puede ser pariente nuestra?- Snow se encogió de hombros-
-Podría, o también pudo haber sido consquistado por algún otro reino. En ese caso, no tendría nada que ver con nosotros.-
-No había pensado en eso- por primera vez desde el inicio de la conversación Emma habló - Sabemos que la niña es del futuro. También sabemos que nos conoce, o por lo menos sabe de Regina, puesto que su madre se la confió a ella. Lo que no sabemos es de cuantos años en el futuro estamos hablando. Mañana intentaré saber un poco más de ella. Si no tiene que ver con nosotros, de seguro tiene algo que ver con los Mills. De lo contrario no sería tan buena utilizando magia.
-¿La niña utiliza magia?- Henry le dedicó una mirada asesina a Emma que se quedó con la boca abierta de sorpresa sin saber que contestar.
-No- dijo mirando a los lados.
-Emma, ¿La niña es una bruja?-
-No es nada grave, ¿Ok? Regina tiene todo bajo control- Los ojos verdes de Snow se abrieron de par en par.
-¿Estás hablando en serio? ¿Planeas confiar en Regina y una bruja que acaba de aparecer?- la rubia corrió a Henry y saltó de la cama, caminó hacia ella y la tomó por los brazos. -Quién sabe qé intenciones tenga y qué esté buscando.
-No hables así de ella ¡Es una niña!- gruñó más agresiva de lo que hubiera querido.
-Bien podría ser una bruja malvada disfrazada de niña pequeña- soltó sus brazos con furia.
-¡Por favor!- se dio media vuelta, suspiró y volvió a hablarle intentando parecer un poco más tranquila. A veces la paranoia de su madre la exasperaba. -Mira, tenemos todo bajo control, lo único que te pido es que no se lo digas a nadie. ¿De acuerdo?- Snow frunció el ceño y la miró de reojo. -Mamá, sé que es difícil pero por favor, déjame averiguar que está sucediendo antes de hacer algo. ¿Si?-
-Está bien- respondió de mala gana - Buenas noches.- dio media vuelta y salió del cuarto. Henry miró a Emma con reproche.
-¡Lo siento! No fue mi intención- se excusó volviendo a la cama. Henry saltó por encima para acostarse en la suya.
-La abuela no es la mejor de todas guardando secretos. ¿Crees que lo logrará?- Emma suspiró volviendo a cubrirse con las mantas.
-Eso espero chico.-
Regina iba de la mano de Apple saliendo de la alcaldía hacia su auto, a la hora del almuerzo, había quedado con Emma de encontrarse en Granny's para conversar acerca de lo acontecido el día anterior. Al llegar a la vereda, una turba se interpuso en su camino. Regina frunció el ceño y repasó con la mirada a cada uno de los presentes.
-¿Es verdad que es una bruja?- preguntó uno
-¿Es cierto que es un plan para una nueva maldición?- gritó otro
-¿Quieres volver a engañarnos utilizando a una niña?- la alcaldesa apretó con fuerza sus puños intentando contenerse. Apple miró hacia arriba para poder ver su expresión. La veía nerviosa y eso no le gustaba. Miró con gesto de reprobación a las personas que la rodeaban.
-¿Qué? ¿Tú también quieres matarnos?- espetó uno de ellos acercándose a Apple.
-¡Por favor! - dijo al fin Regina con gesto firme -parece que la falta de villanos les está afectando las neuronas. Vayan a buscar algo mejor que hacer.- Intentó atravesar la muchedumbre pero se lo impidieron. La alcaldesa al sentir la cercanía amenazante de la gente obligó a Apple a esconderse detrás de su cuerpo.
-¿Quién es y por qué la proteges?- volvió a decir el que aparentemente los dirigía.
-Eso a ti no te importa- respondió perdiendo la paciencia.
-¡Ha de ser una enviada del mal!-se escuchó a lo lejos.
-¡Ya basta! Es una niña no tiene por qué oír sus estupideces. Estoy siendo bastante considerada en no convertirlos en cenizas en este mismo momento. - Repasó nuevamente su mirada por los presentes y continuó -Si saben lo que les conviene, déjennos en paz.
-¡Si! ¿Para que entrenes a una nueva bruja malvada?-
-¡Como no puedes tener a Henry planeas vengarte de todos nosotros! -Apple estaba furiosa. Jamás había visto que le faltaran el respeto de ese modo. ¿Quienes se creían? Quiso dar un paso hacia adelante pero nuevamente Regina se lo impidió.
-Se los advierto, alejense- gruñó
-¡Atrápenla!- gritó uno y empezaron a avanzar. Regina levantó su mano libre dispuesta a defenderse, mientras con la otra mantenía a la niña detrás suyo, algunos se detuvieron al ver el gesto amenazante de la ex reina malvada. Pero cuando los demás intentaron avanzar, Apple salió de donde estaba e hizo volar por los aires a quienes estaban allí de un solo golpe. Regina la miró sorprendida. Era imposible que un poder tan grande residiera en un cuerpito tan chiquito. La niña estaba agitada, pero aún mantenía su mano en el aire, Regina pudo ver sus ojos oscurecerse más, estaba enojada, cargada de ira y eso sabia que podía salirse de control.
-¡Apple!- dijo Regina agachándose hacia ella -¡Apple no! - la niña al fin la miró y empezó a bajar su mano. Uno de los hombres intentó incorporarse y nuevamente la pequeña se puso en guardia -¡He dicho que ya es suficiente!- su tono firme y molesto la hizo voltear hacia ella.
-Lo siento- respondió. Pero Regina lo único que hizo fue envolverlas en una nube de humo morado y llegar a la casa. Una vez allí soltó su mano y comenzó a caminar de un lado para el otro en el recibidor.
-¿Tienes idea el problema que se nos viene ahora?- preguntó a la niña.
-Lo siento- Repitió un tanto acongojada -Ellos estaban molestándote. Tenia miedo de que te lastimaran.-
-Pero atacar a las personas con magia no es la solución Apple- Regina se pasó las manos por el pelo y luego las fijó en su cadera. Ahora se le venía un lío grande y debía saber a que atenerse. -Van a querer llevarte de mi lado.- murmuró más para sí misma que para la niña. Apple negó con la cabeza y dio unos pasitos hacia ella. -Creerán que eres parte de otro de mis planes – se rió sin poder evitarlo de lo inverosímil de la situación. -No puedo creerlo-
-Lo siento- volvió a decir la niña con un nudo en la garganta- nunca quise causarte problemas, pero por más que lo intento vaya a donde vaya siempre pongo en peligro a quienes quiero.- La pequeña comenzó a llorar en silencio y Regina no pudo evitar correr hacia ella.
-No digas eso- Intentó sonar suave -No es así. Sólo tienes que aprender a controlarte.
-No quiero que me alejen de ti, si me voy, si me llevan... - se aferró a la camisa de Regina con ambas manos.
-Tranquila, de todos modos no lo permitiré. Pero necesito saber que está sucediendo. Necesito saber de donde vienes y por qué estas aquí.- Regina volvió a ponerse de pie intentando no volver a mirarla. En cuanto viera esos ojitos vidriosos nuevamente bajaría por completo sus defensas y no podría pensar. No podía más. Creía en aquella pequeña, pero tenía miedo de estar equivocándose y de ser traicionada por quienes amaba como tantas otras veces.
-Apple, por favor. Si no me dices quien eres ya no podré seguir ayudándote. - la niña la veía un poco más tranquila. Había llegado el momento.
-De acuerdo- murmuró. Tomó aire y se decidió a hablar ante los ojos vidriosos de la alcaldesa. Regina se volteó a verla y Apple fijó su mirada en la suya.
-Mi nombre es Cora Morgana Millswan. - Regina se quedó petrificada al oír aquellos nombres. ¿Acaso era algún chiste? Se alejó de ella unos pasos y se dejó caer en el sillón cercano -
-¿Quien eres tu? - exigió con un hilo de voz la alcaldesa. -
-Soy hija de Regina Mills y Emma Swan. Reinas unificadas del bosque encantado. Hermana del príncipe Henry y nieta de Cora, reina de corazones y de los reyes Snow White y David.
-Eso es imposible. -Regina se llevó la mano a la boca. Nadie sabía el nombre de su abuela. Ni el deseo que había tenido alguna vez de llamar así a su hija. ¿Sería acaso posible que esa niña fuera suya?
-No es imposible. Llegó el momento de contarte un poco de mi historia y el por qué estoy aquí. - Regina la miró perpleja sin poder reaccionar.
-Habla- fue lo único que pudo decir.
-Yo- empezó a decir moviendo las manos nerviosa -la verdad no se muy bien que es lo que está pasando. Pero mis madres han tenido problemas con un par de reinos vecinos. Y al parecer es por mi causa.- Regina aún estaba con una mano cubriendo su boca abierta. Intentó pensar un poco y se la llevó a la sien. Suspiró y llamó a la niña para que se acercara.
-Dudo mucho que dos reinos estén en conflicto por tu culpa- Apple movió su mano y su cuaderno apareció en ella. Abrió una página de donde sacó un sobre. Y nuevamente se lo entregó. Regina dudó un poco que hacer pero luego lentamente lo abrió. Era un escrito breve y pudo reconocer su propia letra de inmediato. Apple la miró atentamente. Ella frunció el ceño y comenzó a leer.
Regina:
Si estás leyendo esto es porque seguramente has tenido algún tipo de problema con Apple. Sé que en este momento estás pensando que todo ésto es una locura, pero créeme, tu futuro es muy distinto al que imaginas. Para empezar tendrás una mujer a tu lado, a la que amarás y te amará por sobre todas las cosas. Fruto de ese amor nacerá la niña que seguramente tienes frente a ti en este momento. Sé también, que pensarás que es imposible, porque tú jamás alejarías a tu hija de tu lado, enviándola a un tiempo lejano con gente desconocida. Créeme, yo también lo dude. Pero nuestra princesa está en peligro. Por culpa de una ridícula profecía dicha por Rumple, sí, nuestro gran amigo Rumple, quien me ayudó mucho en su momento, no voy a negarlo, se ha aliado con Merlin, el mago legendario de Camelot. Dicha profecía dice que nuestra pequeña Morgana está destinada a acabar con Merlin y destruir el reino de Camelot. Y eso es lo que nos tiene en este momento en un conflicto serio con nuestros vecinos. Cuando Emma empezó a sospechar de Rumple, ideamos todo este plan para poder enviarla contigo. Sólo Emma, Henry y yo tenemos el artefacto que nos permite viajar en el tiempo y además entre distintos reinos. Lo sé, todo te suena increíble ahora, pero tu misma lo creaste. No teníamos a nadie más a quién recurrir ni donde esconderla, luchar contra Merlin y Rumplestilskin créeme que no es nada sencillo.
Sé cuan difíciles han sido los días por los que has atravesado, créeme que por eso decidimos enviarla contigo y no con Emma, además, Apple necesita una tutora mágica potente y nadie mejor que su madre para guiarla en ello. Probablemente a partir de ahora las cosas se compliquen. Nosotras intentaremos resolver esto pronto para poder volver por ella lo antes posible. Por favor aún no le digas a Emma, sabemos como es cuando hay noticias que le asustan un poco. En su momento lo sabrá. Dile a nuestra niña que la amamos y que estaremos con ella pronto. Confía en ella y apóyate en Emma. Hazlo. No vas a arrepentirte.
Regina dejó la carta a un lado y miró a la niña aún anonadada. Apple la miraba con atención. Regina acarició su cabello y posó suavemente sus dos manos en las mejillas de la niña. Ella le sonrió tan dulcemente que su corazón se llenó de una ternura inmensa. Las lágrimas comenzaron a agolparse en sus ojos. ¿Era cierto? ¿No sería una broma de mal gusto? No, estaba segura que no. Empezó a observarla con detenimiento. Si la veía bien tenía la forma y el color de sus ojos, pero las cejas, las pestañas y su mirada dulce eran como las de Emma. Su nariz podía bien ser una mezcla de ambas. Tenía sus labios, pero la cálida sonrisa compradora de la sheriff insoportable. ¿Estaba planteándose seriamente la idea de que esa criatura era mitad suya y de Emma? ¿Como? Si a penas podían mantener un par de palabras cordiales sin discutir por mucho tiempo. Podía ser cierto, el corte de su mandíbula era idéntico al de Henry, rasgo heredado obviamente de Swan, pero sus orejas y mentón se parecían a los de ella.
Regina hizo una pausa para respirar e intentando no quebrarse continuó mirando sus ojitos vidriosos.
-Apple, ¿Todo lo que dice la carta es cierto?- Ella bajó la mirada y en voz baja musitó
-No sé que es lo que dice, lo siento- Regina sonrió y volvió a hablar.
-Dice que eres de un futuro, en el bosque encantado, en el que Emma y yo somos tus madres.
-Eso es lo que te dije hace unos momentos- respondió un poco confundida -¿Aún no me crees?-
-¿De verdad eres mía?- un nudo se formó en su garganta y bastó un leve asentimiento de la niña para que Regina se acercara a ella y la abrazara con fuerza, dejándose caer del sofá. Jamás pensó que aquello sería posible. Ella, en algún momento tendría a esa niña tan hermosa. No podía creerlo. Se separó y vio a sus ojos una vez más. Las lágrimas de felicidad brotaban sin parar, algún día, su sueño de ser madre se convertiría en realidad. En ese momento la puerta se abrió bruscamente, ambas voltearon y pudieron ver a Emma entrando a trompicones al recibidor. Al verla arrodillada en el piso frente a la niña y sus ojos irritados corrió inmediatamente hacia ella. Apple se hizo a un lado sin soltarse del todo del agarre de la alcaldesa y Emma la tomó por los hombros. Intentando que reaccionara -¿Estás bien? ¿Te han hecho algo? - Regina sonrió y asintió.
-Es sólo que estoy un poco impactada es todo- la rubia sonó muy poco convencida.
-Me dijeron que las atacaron en la alcaldía, dime quienes fueron- exigió furiosa.
-No te preocupes, Apple se encargó de ellos-
-Pero Regina, ahora creen que la niña es parte de un plan que tienes para volver a someter al pueblo-
-¿Tu crees que es así?-preguntó en un tono suave, tan suave que la hizo sentir un tanto incómoda. Negó con la cabeza rápidamente.
-Por supuesto que no, yo creo en ti.-
-Entonces eso me basta- Emma sintió que su corazón se aceleraba. Los ojos oscuros de Regina estaban clavados en los de ella y no podía mantenerle la mirada. Buscó a Apple que le sonrió aún tomando una mano de la alcaldesa y se fijó en el papel que estaba encima del sofá.
-¿Qué es eso?- Preguntó atinando a tomarlo, inmediatamente el papel apareció en manos de Regina, ella lo dobló y lo guardó en su escote.
-No es nada Swan-
-¿Entonces por qué lo guardas?- Regina se incorporó con ayuda de Apple y de Emma, la rubia aún la veía con el ceño fruncido.
-¿A qué has venido Swan?-
-A ver como estabas- respondió instantáneamente – como estaban me preocupé en cuanto lo supe. Pero ya verán cuando sepa quienes fueron.
-Ya no te preocupes- dijo con una sonrisa, Emma parpadeó un par de veces intentando entender que estaba pasando por su mente -Si llegan a intentar hacer algo en contra de Apple yo misma los decapitaré.- Emma sonrió, y se sintió más tranquila al volver a notar un atisbo de violencia en ella.
Bueno, de seguro muchas de sus dudas se han disipado. A partir del siguiente capi haremos un salto en el tiempo. Veremos cómo fue que nació Apple y qué es lo que está sucediendo en el futuro. Nos leemos pronto.
No olviden dejar su review! Es lo que me motiva día a día a escribir.
Baci!
