"WILD WIND TO THE WEST"

"MISTERIO"

Genial los primeros reviews que bien! Eso me agrada, esto se pondrá más interesante ya lo verán.


Los rayos del sol comenzaban a borrar los estragos de la tormenta invernal dejando un paisaje cristalino, pequeñas gotas de rocío caían de las hojas verdes de algunos pinos. En las inmediaciones del terreno del Oeste un palacio se erguía en todo su esplendor protegido ante la vista humana de un campo de invisibilidad.

-¡Qué te pasa niña tonta! ¡Devuélvemelo en este mismo instante o…!- Un pequeño individuo gritaba desde la base de un árbol hacia arriba.

-¡O qué señor Jaken!- Musitó en risas una pequeña niña de no más de seis años de edad.

-¡Eres una majadera, el amo te tiene demasiado consentida, pero ya verás cuando te atrape con ese mismo báculo te daré en la cabeza!-

-¡Primero me tiene que alcanzar!- Le enseña la lengua y estalla en una carcajada.

-Rin. Es suficiente- Una voz profunda y muy masculina advierte.

-¡Ah! Ha vuelto señor Taisho.-

-¿Algún día aprenderás a decirme Padre?- Incrédulo con su porte sereno.

La niña comienza a descender con el bastón de la criatura. Da un mal paso y…

-¡Cuidado niña!-

-¡BOOM!-

-¡Ouch! Me dolió- Advierte la niña tratando de sobarse.

-Si a ti dolió, como crees que estoy yo, contigo encima de mí ¡Quítate ya!- Jaken apenas si pudo pronunciar noqueado.

-Lo siento- Se incorpora.

-¡Hmm! ¿Quién es ella?- Señala el cuerpo que cargaba el Youkai.

Jaken se incorpora y le arrebata el báculo a Rin. Se acerca a su amo:

-¡Amo Inu no Taisho que bueno que regresó, veo que logró ahuyentar a los intrusos.-

-¿Acaso esa mujer en sus brazos está muerta?- Atónito.

-Casi. Sus heridas necesitan atención.-

-Por supuesto amo. Enseguida dispondré de un médico y estará lista una habitación para ella.- Agregó el pequeño sirviente.

-No. La llevaré a la habitación de mi hijo ahí la atenderán.- Dicho esto prosiguió a caminar en dirección a sus aposentos seguido de la niña y el sirviente.


Se aproximan a un portón enorme de gruesa madera con bisagras de acero. Rodeada de paredes blancas, anchas y bastante altas. Encima se hallaba una especie de fuerte donde se vigilaba ambos lados tanto como quienes se acercaban como quienes salían. Dos estatuas gigantescas como las paredes custodiaban la entrada.

Inu no Taisho y compañía se aproximaban a la enorme entrada.

-Señor Taisho. Taiyoukai de las tierras del Oeste. Bienvenido.- Pronuncian las estatuas al mismo tiempo que se hincan ante su amo, abren las pesadas puertas que rechinaban a cada segundo que se abrían.

Jardines repletos de flores de toda índole, árboles frondosos se divisaban por doquier, sakuras, sauces, robles, frutales de todo tipo. Un lago del tamaño promedio donde una vertiente lo llenaba de agua cristalina se asomaba del lado izquierdo con un puente rojo de madera, en el centro del lago un kiosco hacia el aparador de isla.

A medida que iban avanzando se edificaba un palacio sobre una colina, un verdadero imperio digno de un rey.


-Hemos llegado.-

-Rin. Ve a tu habitación y cámbiate para el desayuno.- Ordena el señor.

-Saori. Ayúdele.- Un mujer ya madura de cabello oscuro encintado con una cola, portaba un obi color hueso asiente con la cabeza y procede a llevarse a la niña.

-Amo Taisho el doctor estará muy pronto aquí.- Dijo Jaken.

Se da la vuelta y empieza a caminar por un enorme pasillo de madera color ocre aún con la mujer en los brazos. Ante la mirada atónita de algunos sirvientes que con cierta extrañeza vieron como su amo llevaba a esa mujer tan delicadamente en su regazo y no solo eso la llevaba a ser atendida a una de las habitaciones reales.

-¡Ya es suficiente el espectáculo terminó, todos a sus labores!- Pronuncia un hombre robusto con armadura color rojiza con algunos detalles en dorado, bajo el portaba un kimono masculino color gris con botas color pardo que le llegaban por debajo de las rodillas, un casco cubría su cabeza pero entre dejaba ver algunas facciones faciales, nariz puntiaguda, tez morena clara y ojos color olivo.

-Si general Tsao.- Contestaron los sirvientes y prosiguieron cada quien a sus respectivos trabajos.

-Señor Jaken.- Haciendo una noble reverencia.

-General- También hace una reverencia.

-¿Dónde la encontraron? Se ve bastante mal-

-No lo sé. El señor Taisho llegó a nosotros con la mujer ya en sus brazos. No tengo ni la menor idea de quien sea.-

-Perdón por mi tardanza pero tenía otro paciente. ¿En dónde se encuentra el herido?- Un demonio ya de edad avanzada se aproxima a ellos.

-En los aposentos del amo Sesshomaru- Contesta el general. El doctor algo incrédulo le contesta.

-Debe de ser alguien muy importante para estar en la habitación del hijo, porque francamente no creo que sea él quien esté herido. ¿Acaso es la pequeña Rin?-

-No doctor ella se encuentra perfecta. Es una mujer con unas heridas terribles. El amo la encontró vaya usted a saber en donde.- Explicó Jaken.

-Supongo que Sesshomaru no ha regresado.- Cuestiona el médico.

-No. Aún no.- Responde Jaken.

-Oh ya veo, en fin. Un placer como siempre saludarles, caballeros si me disculpan con su permiso.-

-Igualmente. Adelante.- Expresa Tsao.

-Igual me retiro, hay asuntos pendientes por atender. Señor Jaken podría notificarle al señor Taisho que estaré en el cuartel general. Hay problemas.-

-Por supuesto general yo le aviso.- Se hacen una reverencia y se retiran.


Finalizando el pasillo de madera color ocre, que daba a una enorme sala de recepción donde al final unas escaleras enormes se alzaban al llegar a la pared se dividían en dos: Cada una a lados opuestos.

Una habitación con una puerta tapizada en dorado con marcos de madera caoba se abrieron en par dejando entrar al médico.

-El doctor ha arribado Señor-

-Dr. Tanake, un gusto verlo de nuevo-

-Señor Inu no Taisho, como siempre a sus órdenes.- Hace una reverencia. El asiente elegantemente con la cabeza.

-Es ella.- Es todo lo que dice.´

-¿Dónde la encontró?-

-Anoche en el bosque, metida en una cueva-

Se aproxima a la mujer que se hallaba inconsciente en un futón lujoso con sábanas de seda y un cobertor de terciopelo rojo. Le toma la presión, le checa su ritmo cardiaco y procede a observar sus heridas.

-No es tan grave, solo ha perdido sangre, misma que podrá recuperar en unos tres días al igual que sus heridas sanarán rápido, lo que le afectó fue la hipotermia que sufrió, con semejante helada era de esperarse. En cuanto al golpe en la cabeza puede que reaccione en instantes y desvanecerse rápido, esperemos y no haya daño. Hay que limpiar sus heridas constantemente para evitar infecciones. Tal vez presente fiebre y algunos delirios pero será normal por el trauma.

-Podría decirme quien se hará cargo de ella para darle instrucciones.-

-Yo mismo lo haré-

-En ese caso no lo repetiré. De todas maneras cualquier cosa que necesite estoy a sus órdenes.-

-Me retiro. Que pase un excelente día amo.- Se reverencia y se va.

-Gracias-

-Akura. Acompaña al Dr. Tanake a la puerta y que traigan agua limpia y vendajes-

-Claro amo enseguida.-

Unos segundos después.

-Aquí esta lo que pidió amo.-

-Pasa y déjalas aquí. Puedes retirarte.-

Regresa su atención a ella hunde un lienzo en el agua y procede a lavarle un brazo, luego el otro. Le retira los pocos trazos de tela que le quedaban dejando ver sus heridas ya casi cicatrizadas. Continua, le retira los vendajes de los pies y los lava. Así prosigue lavando cada una de las piernas. Así termina hasta llegar a la cara, unos labios color carmesí lo distraen un segundo. La deja perfectamente limpia y le pone un vendaje en la cabeza, la viste con una bata de lino color perla y la vuelve a acomodar debajo de las sábanas. En verdad un trabajo excelente para ser un Lord.

-"Es hermosa, sería una buena esposa para mi hijo"- Se queda pensativo el Youkai.

Se escucha un toque de puerta.

-Adelante-

-Amo Taisho, el general Tsao requiere de su presencia en el cuartel general dice que hay problemas que atender. ¿Cómo sigue?- El pequeño sirviente da unos cuantos pasos para observarla.

-Débil, pero se repondrá.-

-¿Ya averiguó quien esta mujer, amo?- Niega con la cabeza.

-¿Quiere que lo investigue?-

-No. Cuando despierte ella podrá decirnos, por ahora dejémosla descansar, lo necesita.-

-Quiero que alguien esté al pendiente de ella día y noche-

-Claro mi señor, dispondré a alguien. ¿Akura le parece bien?-

-Si está bien. Voy al cuartel general-

-Claro, amo-

Jaken regresa su mirada a la puerta de la habitación de su otro amo que por el momento y los próximos días es de aquella misteriosa chica.