Hola, se que algunos de vosotros me queréis mata por haber tardado medio año en actualiza, es que no el podido escribí hasta hace poco, por varios motivos, no habría ideas para este capitulo, problemas personales, se me daño el ordenado, exámenes, deberes, trabajo..ect. en fin tuve un batallón de problemas que me fue imposible subí el capitulo, bueno mejor tarde que nunca. Este capitulo es especial y no es solo que es mas largo (2183 palabras sin contar con la nota de auto), esta ves me en enfocado en un personaje que o es ni Roxas, ni Kairi y ni siquiera Sora y Cloud. Es un personaje que lo el puesto de secundario pero de di en este capitulo protagonismo nos cuenta su historia, estoy feliz con mi resultado y espero que sea de su agrado, sera mejor que lean para saber quien es este personaje, ah, y sale uno nuevo que seguro que os gusta, os dejo con el capitulo, espero que os guste.


Capitulo 9: Recuerdos de amor y muerte

Kairi y León se encontraba en la cocina, cada uno estaba sentado en una silla de madera podrida, y el medio de ellos dos, una pequeña mesa de madera, un poco mejor que el de las sillas, encima de la mesa habría dos trozos de paste de chocolate y dos tazas de té Darjeeling blanco, el aroma delicado de té hacia que toda la cocina oliese de una forma indescriptible pero dulce. Ambos personajes se mantenían en silencio, sin dirigirse ninguna palabra a uno a otro. Pasado el tiempo los trozos de paste seguían enteros y el té se enfriaba y poco a poco su aroma desaparecía, todo ese tiempo era de pudo silencio, parecía que no tenia fin hasta que una dulce y melancólica voz rompió el hechizo.

-oye León…-dijo Kairi con su tono de voz y con la mirada mirando a León pero a la vez a vacio – ¿porque te hiciste cocinero?

-bueno…-León ladear la cabeza -no fue algo que quería hace

-¿y eso? –dijo con extrañeza y curiosidad

-uno tomas sus decisiones por un motivo y una causa, aunque esta no fuera de su agrado –dijo con seriedad.

-¿no te gusta ser cocinero?

-para ser sincero si no fuera por los motivos que me impulsaron a ser cocinero de un castillo inferna como este jama habría aprendido a cocina –dijo con un tono irónico

-¿y cuál fuer ese motivo?

Pasado otros minutos en silencio, León parecía duda en contesta, parecía algo nervioso pero su mirada mostraba tristeza, a final tomo una decisión.

-te contare una historia….-dijo un tomo aire –hace 4 años atrás un joven de 17 años llamado Squall Leonheart, el tenia una hermosa familia, tenía un padre que se llamaba Laguna Loire, tenía una madre llamada Raine Leonheart, una hermana mayor llamada Eleone, y una prometida llamada Rinoa Heartlly. Todos ellos vivían en este reino, a pensar que le príncipe era y sigue siendo un mocoso estúpido, pero tenía el poder suficiente para hacer daño y hace la vida imposible a los ciudadanos de su reino, pero aun así aquella familia vivía feliz en su pequeña casa en el centro de reino. Un buen día Squall fue un momento a castillo porque de habrían hablado de un empleo, y aquel empleo era de cocinero, aparece habría echaron mas de la mitad de la puntilla de la cocina, y necesitaban como 3 cocineros como mínimo, y Squall no sabía cocina aunque de habrían dicho que podía aprende, el pensó y dijo que de daría una respuesta para el día siguiente. Volvió a su casa, y….

-¿y? –dijo Kairi esperando que terminase la frase

-se encontró con su casa en llamas, y toda su familia estaba adentro incurso su prometida, el desesperado intento adentrase entre las llamas peros los vecinos de este se lo impidieron, de decían que no valía la pena que ya era tarde, y era verdad era demasiado tarde, todos ellos habrían muerto y también una gran parte de él, acertó el trabajo y se cambio de nombre, en fin.

-¿y eso es todo? –dijo algo confusa y decepcionada por el final de la historia – queman su casa, muere toda su familia y acertar el trabajo así por las buenas

-quizá acertó por para olvida

-vaya…

El silencio volvió a reina, decidieron toma la merienda, cuando ya terminaron, Kairi se levanto de su silla y se disculpo ante León; cuando ya estaba dispuesta irse, se dio media vuelta y miro a León.

-lo que yo haría en lugar de Squall es busca quien lo izo –dijo con seriedad y se marcho

-y eso izo… -dijo con un tono débil –…y lo consiguió o mas o menos

León saco de su bolsillo un anillo que tenia la silueta de un León tañada en el, de color plata. Los sujeto con fuerza y empezó a recordar lo que habría pasado hace 4 años, cuando el solo era un crio, un crio que lo habría perdido todo…

Flyback (Hace 4 años atrás)

Un chico peli castaño corto iba corriendo toda prisa por todo el reino, aquel chico tenía los ojos azules, su ropa era algo vieja pero resistente, iba corriendo alado de dos chicos de su misma edad, uno era rubio de peinado que desafiaba las leyes de gravedad, su ojos era de color azules y tenía un tatuaje que de cruzaba todo el costado izquierdo de la cara, el otro chico era castaño largo, lo tenía amarrado con una cinta, de ojos también azules.

-¡por vuestra culpa llagare tarde! –Dijo el pelo castaño corto enfadado -¡¿y por qué me seguís?

-vamos hombre no está todo perdido –dijo el rubio con tranquilidad

-y te seguimos para asegúranos que no las fastidies, Squall –dijo el pelo castaño largo con seriedad

-¡cállate Irvine! –dijo Squall el doble de enfadado

-oh, vamos no sea así con él –dijo con un tono alegre

-¡cállate tu también Zell!

Squall junto con los otros dos se apresuraron en llega a la zona comercial de reino, cuando llegaron allí enseguida visualizaron a una chica joven de 17 años, de cabellos negro con algunas mechas de color caramelo, ojos marrones oscuros y mirada angélica. Squall no tardo demasiado tiempo en manda aquel par a toma por viento e ir junto a la chica. Estaba nervioso, hoy era el día, solo tenía una sola oportunidad, cuando ya estuvo los bastante cerca de ella, abrió la boca para habla pero una dulce voz lo interrumpió.

-llegas tarde Squall –dijo aquella chica con una sonrisa

-sí, es por culpa de Irvine y zell…-dijo que un tono apenado mientras a lo dejo se escuchaba un "¡Hey!" de dos voces.

La chica rio un momento y después dirigió la mirada a Squall.

-vamos –le tiende la mano

-si…-dijo y coge su mano

Estuvieron andados por toda la zona comercial, hablado y riéndose, Squall era muy feliz a lado de aquella chica. Ya pasado un buen rato el hasta que el hambre izo acto de presencia.

-Rinoa… vamos a comer algo –dijo con timidez

-si me encantaría Squall –dijo con una brillante sonrisa en su rostro

Squall se sonrojo y se dirigieron a una taberna para comer algo. Después de comer volvieron a pasea pero esta ver se dirigieron a las afueras de reino que era pudo campo abierto, se sentaron a los pies de un árbol, y disfrutaron de la fresca brisa, pasado un buen rato Squall cogió valor y de puso delante de Rinoa de rodillas y metió la mano en du bolsillo.

-Rinoa… hace ya bastante tiempo que nos conocemos y hace ya un año que somos… -dijo Squall, estaba completa mente rojo.

-novios… -dijo divertida Rinoa

-si eso… bueno hemos pasado bastante cosas juntos y creo que estoy preparado para…- saco de su bolsillo algo pero lo tenía oculto con su puño –bueno… -abre el puño delante de Rinoa y deja a la vista un anillo plata con el gravado de un León-¿quieres casarte conmigo?

Estuvieron un largo y incomodo silencio, Rinoa tenía cara sorprendida, y Squall ya espera lo peor, cuando parecía no tener fin, de repente Rinoa sonríe ampliamente y se abalanza a cuello de Squall.

-¡SI QUIERO SQUALL! –gritos de felicidad

Squall no cavia dentro de sí, aun no se lo podía cree que Rinoa de haya dicho que si, era lo mejor que dé habría pasado, agarro a Rinoa por la cara y la beso con pasión, ella no dudo el corresponde el beso con la misma intensidad, Squall echo hacia atrás a Rinoa y la acostó en la lleva hierba, paso su mano por la cintura de ella, y…..

Aquel día ambos volvieron con una gran sonrisa a casa, ambos se lo dijeron a sus familias, en la familia de él se lo tomaron de maravilla, en la familia de ella, que era solo su padre todo lo contrario. Pero aun así el padre lo acertó.

Varios días después, Squall fue a castillo de príncipe Sora, un príncipe que era el mismo demonio a pensar de su corta edad, de habrían dicho sobre un puesto de trabajo en el castillo, pero era para cocinero así que dijo que se lo pensaría, iba a volver a casa pero los par de chicas de cortaron el paso a Squall.

-hola chicas –dijo en un tono neutra

- hola Squall –dijo la chica bajita de cabellos castaños claros cortos cuyas puntas iban hacia arriba debes de hacia abajor y ojos verde

-que tal está esta hermosa mañana –dijo la otra chica rubia y de ojos azules

-estoy bien gracias por pregunta Quistis

-Rinoa nos lo conto todo –dijo la peli castaña con una sonrisa

-Selphie tiene razón nos los conto con todo detalle –dijo Quistis con una sonrisa

-si…jeje ya lo os dijo…-estaba rojo como un tomate

-si…-dijeron ambas a la vez

-aunque no hace mucha gracia enterase varios días después –dijo Quistis con falsa molestia

-eso, lo mejor hubiera sido decirlo el primer día –dijo la pequeña Selphie

-ya, lo siento…-dijo avergonzado

Estuvieron hablando un buen rato hasta que escucharon gritos a los lejos, los tres miraron a la dirección de donde venia y vieron una columna de humo. Squall se dio cuenta que aquella dirección era la de su casa, fue corriendo hacia allí, y se encontró con lo menos que deseaba, su casa en llamas. Miro su casa y como se consumía entres las llamas, lo único que pensaba era que su familia estaba allí dentro. Iba entra a la casa pero sus amigos de impidieron entra, él dio un grito que helaba la sangre, su llanto de oía por todo el lugar. Su dolor era tan grande que sus amigos no pudieron evita unirse a él.

Cuando se extinguieron las llamas, lo único que quedaba de la casa era pura ceniza. No quedaba nada, absolutamente nada. Habría tenido la fe de que hubieran escapado, pero no, los testimonios de varios vecinos concuerda que la familia estaba dentro a la hora de incendio. Y lo peor de todo es que Rinoa también estaba dentro. Eso destrozo a Squall por completo, no solo habría pedido a su familia también a su amor. En la mente de Squall se preguntaba '' ¿Por qué?, ¿Quién izo esto?'', nadie de contesto, nadie sabía nada. Eso izo que Squall se sintiera peor. A mitad de la noche Squall fue a ver los escombros de su casa, habría tomado una decisión. En su mano sujetaba una pistola de 9 mm, ya no de quedaba nada, absolutamente nada, así que ya no tenía sentido viví. Se puso la pistola en la cabeza, tenía el dedo en el gatillo de arma, era cuestión de tiempo. Cuando iba a apretado escucho una voz.

-matándote no conseguirás nada –dijo una voz masculina–si vas a morir halo después de que vengues a tu familia

-¿Quién eres? – se dio la vuelta y vio a un chico de cabellos negros de punta y ojos dorados

-me llamo Vanitas –dijo con un tono suave pero habría algo raro en ella

-yo soy Squall, y que dice de que me vengue, sin ni siquiera ser quien lo izo –dijo con melancolía

-yo si ser –dijo con burla, y Squall se dé quedo mirando –es culpa de ese niñato que tienes por príncipe

-¿el príncipe Sora?

-no, el príncipe Enrique, no te fastidia –dijo con sarcasmo con burla

-¿Por qué? –dijo confundido

-porque el príncipe tiene una paranoia de que personas cercanas a él lo van a mata, dime, ¿tus padres tiene alguna relación con el príncipe?

-mi padre fue ex soldado de la familia real

-ahí tiene la respuesta, el príncipe manda a mata a todo a quien que se metiera en su camino, tu padre estuvo en un lugar equivocado a la hora equivocada sin darse cuenta y condeno a su familia, solo tu sigues en pie.

Squall de costaba retener aquella información, el príncipe era el culpable de que su familia y su prometida estuvieran muertos, eso era algo fuera de lugar.

-lo que tienes que hace es vengarte, estoy en una organización que va en contra de gobierno de príncipe Sora –dijo con seriedad y Squall se le quedo mirando –queremos que pague por sus crímenes y queremos gente infiltrada en el castillo

-¿Cómo piensa hacerlo?

-el oído que hay un puesto de cocinero libre en el castillo –sonrió de manera macabra y Squall entendió todo –y dime, ¿quieres participa?

Squall soltó la pistola y sonrió de una manera que no parecía el.

-¿Squall?

-no me llames así llámame León y si, si quiero participa

Vanitas sonrió ampliamente, y se estrecharon las manos para cerrar el trato.

Fin de Flyback

-y así termine aquí –miro cada esquina de la cocina y sujeto con fuerza el anillo- esa noche encontré el anillo no sé porque pero no se convirtió en ceniza como los demás, es lo único que me queda de ella

Deja de habla consigo mismo y se levanta de la silla y se va a prepara la cena.

-espero que esto se acabe de una ves