"WILD WIND TO THE WEST"

"DISCUSIONES"

Bueno decidí postear dos capítulos por que el segundo no ocurría mucho interés pero aquí esta el tercero. Espero comentarios y que les siga agradando.


Saliendo del lujoso palacio, cruzando los jardines coloridos el legendario Youkai daba su caminata con elegancia y humildad, algunos sirvientes con los que cruzaba camino les respondía con un asentamiento de cabeza a su reverencia. Por un corredor de piso de mármol y paredes de madera roble, con techo de tejas color pardo, se adentró el señor hasta llegar al cuartel general.

-General Tsao. Buenos días- Declina un poco su cabeza en señal de saludo.

-Amo Inu no Taisho. Buenos días.- Hace una reverencia y golpea su pecho con el puño de su mano derecha en señal de saludo respetuoso y de rango militar.

-¿Qué sucede Tsao?-

-Señor, le notifico que el clan de los hombres lobo ya fue repelido, sin muchas pérdidas. Se rindieron a la mala pero con éxito en los términos establecidos-

-Ese muchacho Kouga y su estupidez. Será su tumba si no cambia.-

-Es muy joven aún, heredó pronto la corona que dejó su señor padre, pero bueno ya con el tiempo esperemos y madure. ¿Qué más?-

-Seguimos teniendo problemas con la región del Este. Un pelotón que había mandado a los límites de nuestras tierras para vigilar al enemigo, fueron emboscados cerca del templo Hakurai, mataron a algunos y trataron de saquearlo pero nuestros hombres lo evitaron. Creo que debe reforzar más el campo de protección del santuario...-

-Eso ya no será necesario. Recibí una carta del mismo Naraku Onigumo, desea el cese de hostilidades en definitiva y como garantía de ese pacto ofrece la mano de su hija en matrimonio.- El general arquea sus cejas en asombro un tanto sarcástico.

-¿Y quién será el afortunado? Inuyasha es muy joven, y Sesshomaru… bueno no necesito recordarle como es su propio hijo.-

-Lo sé Tsao. Mi hijo aún está enojado conmigo por la asignación de mis espadas. El anhelaba a colmillo de acero más que a nada, no esperaba quedarse con colmillo sagrado. Es por eso que lo pienso, si decido aceptar este ridículo pacto para terminar esta guerra, Sesshomaru puede mandar todo al carajo a su manera, es capaz hasta de regresarla con todo y vestido de novia.-

-Y si le explica que es por el cese de hostilidades.-

-¡Huh! Me dirá que eso no es de su incumbencia y que por él la guerra puede continuar hasta las últimas consecuencias. Es más podría idearme estrategias astutas y planes interesantes para dar la estocada final, pero lo que yo deseo es evitar más muertes inocentes.-

-Ya veo mi señor. Es difícil.-

-¿Difícil? ¡Va! Inuyasha es difícil. Sesshomaru es… ¡Imposible!- Golpea con su puño la gruesa mesa de caoba.

-¡Ha! Probablemente tendrá que sobornarlo.-

-Tal vez, aunque ni para eso se presta.- Muestra una ligera sonrisa.

-En fin. Sería gratificante que nos acompañaras al desayuno Tsao, sabes que eres un amigo leal y cercano a la familia.- Le toca el hombro.

-Gracias mi señor, será un honor.-

-Andando entonces. Que mi pequeña Rin ya debe de estar hambrienta.-


En el salón del gran comedor:

-¡Niña cuida tus modales al comer!- Refunfuñaba el sirviente Jaken

-Claro señor Jaken- Con una sonrisa inocente responde Rin.

-¡Ha! Señor Taisho- Se para en la silla.

-¡Siéntate Rin!-

-Déjala ser Jaken, es solo una niña.- Ordena el amo.

Toman sus respectivos asientos en una mesa larga Inu no Taisho en la punta, El general Tsao a la izquierda a su derecha la pequeña Rin y Jaken a un lado de ella.

-Saori. ¿En dónde está Inuyasha?-

-¡Aquí estoy! Buenos días Padre, general Tsao, Jaken y… mocosa- Rin le saca la lengua y saluda cálidamente a su hermano mayor. Toma su asiento a un lado del general.

-¿Te acabas de levantar?- Cuestiona con voz grave el gran Youkai.

-No. Estaba entrenando con el colmillo de acero.-

-¿Myoga te ha dado buenos consejos?-

-¡Keh! Esa pulga anciana, es una cobarde solo porque nos desafiaron unos demonios débiles salió corriendo.-

-Jaken. ¿Has tenido alguna noticia de Sesshomaru?-

-No, mi señor.-

-¡Déjalo padre! Ya se le pasará el berrinche.-

Se levanta abruptamente de su asiento y pone sus puños en la mesa. -¡Basta ya Inuyasha! Es suficiente. Estoy harto de tus insultos hacia él como de su desprecio hacia ti, son hermanos ¡Por dios! –

-Lo siento padre, pero no es mi culpa que Sesshomaru esté furioso contigo por las decisiones que tomaste con respecto a la herencia de tus espadas.- Se levanta de su silla y abandona el comedor.

-No volveré a discutir contigo este asunto y menos en presencia de amigos. Así que punto final a este debate. Rin si ya terminaste ve a lavarte. Saori, llévela.- Muy molesto.

-Sí, padre.- Salen del gran salón.

-¿Y qué hay de nuestra invitada? ¿Cómo sigue?- Cuestiona el general.

-Bien, solo tiene golpes, rasguños y un corte profundo en la cabeza. El Dr. Tanake cree que puede tener lagunas mentales al principio pero que se recuperará con el tiempo.- Toma un sorbo de vino de su copa.

-Ya veo.-

-Tengo curiosidad por saber quién es ella, no parece ser de la región, además está bien alimentada y cuidada, parece ser de la realeza.- Intrigado.

-Pero de dónde. De qué región-

-Creo que del Este. Creo que es la hija de Naraku.-

-¡La señorita Kagura! ¿La conoce?- Exclama Tsao.

-No pero cuando el doctor la examinó y limpiamos sus heridas nos percatamos de que tiene una cicatriz en forma de araña en su espalda y esa es una marca exclusiva de la dinastía Onigumo. No creo que la chica se lo haya tatuado. Además que yo sepa Naraku solo tiene una hija.-

-¿Y qué estaba haciendo a mitad de la noche, sola y herida en el bosque y en nuestras tierras?-

-No lo sé. Pero me dio la impresión de que estaba huyendo. Cuando fui a inspeccionar el área donde estaban los intrusos, me percaté que estaban buscando algo o alguien. Cuando divisé bien a los forasteros, eran hombres de Naraku, Muso su hijo más grande y Goshinki su perro lacayo, así que con más razón pienso que es ella.-

-Sería bueno saber de qué estaba huyendo.- Intrigado agrega el general.

-¿Entonces esa mujer es la "futura esposa" del amo Sesshomaru?- Cuestiona Jaken.

-En efecto.- Asiente con la cabeza el Taiyoukai.

-Eh oído rumores de que es una mujer muy hermosa y que posee una habilidad extraordinaria manejando los vientos.- Declara el general.

-La habilidad con el viento no lo sé, pero hermosa… sí que lo es, por lo menos mi hijo no se puede quejar- Adula el Youkai en tono burlón.

-Con todo respeto y tal vez me esté metiendo en lo que no me importa pero, supongamos que accede a la petición de Naraku ¿Cómo planea convencer a su hijo de que acepte el contrato matrimonial? Independientemente de que sea una orden girada por usted, ambos sabemos cómo Sesshomaru se comporta ante imposiciones suyas que no le parecen, claro ejemplo "Colmillo sagrado" - Continúa el general.

-Y tienes toda la razón. La verdad es que no tengo la menor idea.- Se frota la nuca.

-Jaken. Puede verificar como se encuentra nuestra huésped, y también vea que la traten como se debe.-

Hace una reverencia y sale del gran comedor.

El gran Youkai se reacomoda en su enorme silla y libera un suspiro.

-Es por esa madre que tiene. Ella siempre fue así- Comenta Inu no Taisho.

-Supongo. La señora Irasue siempre ha sido de armas tomar, me sorprende que haya accedido a sus peticiones después de la separación. Siempre creí que se llevaría a Sesshomaru con ella.-

-Mi querido amigo Tsao, ambos sabemos cómo es ella, su única ambición es y será siempre expandir su territorio, por lo menos a mí ya no trata de fastidiarme. Pero debo reconocer que cada día que pasa mi hijo se parece más ella y a toda su familia.-

-La señora Izayoi lo hizo cambiar mucho. Es una pena que nos haya abandonado.-

-Sí, no pasa ni un día que no la extrañe, sus conversaciones, cuando veo a Rin a los ojos, siento que es ella viéndome a través de mi hija.- Habla con melancolía. Tras unos segundos de silencio.

-Cambiando de tema ¿Cuándo dará su respuesta?-

-En cuanto ella despierte y me de algunas respuestas. En cuanto a mi hijo no le comentes nada de este asunto.-

-Enterado, mi señor. Bueno muchas gracias por la invitación como siempre un honor, me retiro a mis labores.-

-Claro, claro. Adelante, mientras iré a ver a nuestra invitada.-


Ambos abandonan el gran salón mientras dos sirvientas hacen las labores de limpieza.

-Escuchaste Midori. Planean casar al amo Sesshomaru.- Ambas chicas jóvenes.

-Si ya oí, ¿Quién será la chica que está en su habitación?-

-No lo sé. ¿Te gustaría averiguarlo?-

-No Ayumi. Eso no nos concierne, podrían regañarnos si nos atrevemos.-

-¡Así es, se ganarán un buen castigo si no dejan de chismorrear y se ponen a trabajar!-

-Si señora Saori.- Ambas chicas asienten con la cabeza y se disponen a trabajar.

-"Si la Señorita Touran se entera de eso, va a arder Troya aquí otra vez"- Piensa alegre para sí misma Saori.