¡Hola!, aquí de nuevo con un nuevo capitulo de la doncella de mal; y lo se es un milagro que solo haya tardado unos días en actualiza eso se debe que me dio un golpe de creatividad que agradezco mucho, no solo el actualizado este fic también puse el prime capitulo de mi otro fic, policía secreta, si nos es mucho pedir me gustaría que de echaran un vistazo, pues sin nada mas que decir os dejo con el capitulo 11.


Capitulo 11: lo que uno tiene y lo que uno pierde

En una pequeña salita de una gran mansión con grandes ventanales que cuya vista daba hacia el jardín de rosas blanca y iluminaba toda la sala, se encontraba un hombre de cabellos plateados y piel morena sentado delante de un tablero de ajedrez, miraba atentamente a tablero intentando saber cuál sería su próxima estrategia, hacía tiempo que habría empezado aquella partida hace tiempo con un rival que merecía la pena, jugaba con el todo los días durante dos horas por la mañana ante de la comida, siempre a la misma hora ningún minuto menos y ningún minuto más, ayer habrían empezado una partida nueva y aun no la han terminado, ambos se tomaba el tiempo que era necesario en cada jugada, y el tablero se habría mantenido tal y como lo dejaron en el anterior día, el hombre podía hacer trampa y cambia algunas fichas de lugar pero él sabía que su rival se daría cuenta y además no sería nada divertido gana haciendo trampa. Ya sabía que jugada le tenía preparada a su rival pero por desgracia su acompañante llevaba una hora y doce minutos de retraso, era muy poca las veces que llegaba tarde y eso de extraño.

De repente en la salita entra un criado con la cabeza baja, de dar una pequeña reverencia a su amo y de dice con voz algo nerviosa.

-ya ha llegado amo

-bien hazle pasa –dijo sin necesidad de mirarle

El criado dio una reverencia y sale por donde ha venido, a poco rato en la salita interrumpe un chico joven de cabellos de punta y de color castaños, ojos azules y con una sonrisa socarrona.

-hay, ¡¿Qué tal Xemnas?! ¿Listo para perder?

-buenas príncipe Sora, y el que va a perder será usted –dijo el hombre sonriendo de las misma forma

-oh Xemnas gracias por decirme príncipe sabiendo que me gusta que me lo digan –dijo el príncipe fingiendo esta halagado

-no lo llamo así porque le guste sino porque usted es el príncipe –dijo ampliando la sonrisa por la escena de su compañero

-ahora en serio puedes llámame por solo m i nombre, tu eres el único que considero que vale tener una amistad

-si esto se le puede llama amistad

-ya, ya como digas –se sienta a otro lado de tablero –no lo habrás tocado ¿verdad?

-me ofende vuestra falta de confiesa viejo amigo –dijo fingiendo esta ofendido

-no es eso…-mira el tablero atentamente –bien todo está bien, ¿podemos empezar?

-claro, pero que conste que solo jugaremos unos 48 minutos –dijo seriamente el hombre

-¡¿Qué?! Pero eso es muy poco –dijo el príncipe desconcertado

-eso te pasa por llegar tarde, si hubieras llegado a tu hora jugaríamos las dos horas, pero como no ha sido así solo podemos jugar 48 minutos -dijo con tono serio

-ya veo…-se encogió en su asiento y decepcionado por la corta partida que jugarían –vale solo porque ser que después tienes cosas que hace

-y ¿Por qué razón has tardado tanto? –pregunto curioso por saber que era lo que habría pasado

El príncipe cambio su cara por una divertida y malévola, empezó a recordar la imagen de la hermosa Yuffie tirada en el suelo, sonrojada por la vergüenza, sudando de casación y gritando ayuda, a Sora de resultaba una imagen muy excitante.

-digamos que tuve que castiga a una niña mala –fue lo único que dijo para después empezar con el juego.

Varias horas después el carruaje iba devuelta a castillo, con un príncipe malhumorado y un consejero y un sirviente temiendo que a su príncipe de diera un arranque de ira y la pagara con ellos.

-ese estúpido banquero no saber de qué habla –refunfuño el príncipe

-esto su majestad…creo que en banquero no estaba de todo equivocado –dijo el consejero mostrando por primera que era carpas de mostrar una emoción y ese era la de miedo

-¡tú te callas! –grito muy enfadado

-si señor –se acurruco en una esquina rezando que el castillo estuviera cerca

El problema de que príncipe estuviera de mal humor era porque el banquero de habría dicho que empezaba a tener problemas de dinero con otro reinos y tenían una gran deuda encima y si no se le pagara pronto podía estallar la guerra entre reinos, y el banquero de aconsejo a príncipe que para Salí de la deuda podía pedirle matrimonio la princesa de aquel reino y a príncipe no de sentó muy bien aquellas palabras que monto todo un espectáculo por casi no mata a banquero si no fuera que Riku lo sostuvo para evita que masacrara a pobre hombre que no tenia culpa de nada y lo obligo subirse a carruaje. Riku le aconsejo a príncipe que contara hasta diez para que se calmara, ya habría contado hasta 1078 y no habría logrado calmase, si es que estaba muy enfadado, pedirle que se casara con una niña boba y malcriada, eso jama prefería casase con una cucaracha ante con aquella princesita, la único princesa que pudo cautiva su corazón fue la princesa Namine pero incluso ella lo trato como una mierda rechazando su petición de matrimonio, definitiva nunca más iba a pedirle matrimonio a una princesa ya buscaría la forma de paga su deuda.

Llegaron a castillo, el carruaje se para en frente a la puerta y los tres se bajan de carruaje, un sirviente de las la bienvenida y se pone a ayuda a príncipe a ponerse cómodo.

-hey inútil, estaré en el jardín dile a Kairi que me traiga la merienda –dijo con superioridad y se dirigió a donde dijo

Roxas suspira y negar con la cabeza, y va a la cocina donde habría quedado con Kairi cuando volviera a castillo. Mientras en la cocina Axel y Xion empezaron a fastidia un poco a Leon y mientras Kairi se divertía a costa de ellos, el motivo de porque Axel y Xion se metían con Leon fue que el muy pobre se dé habría caído encima toda la merienda de príncipe encima suyo por haber tropezado con una silla y claro toda su ropa blanca quedo con una gran pegajosa mancha roja, y por su desgracia Axel, Xion y Kairi lo habría visto todo y ahora era el centro de su burlas, tenia gana de cambiase pero no podía hacer de la cocina sin antes de hacer de nuevo la merienda de príncipe caprichoso.

-¡ya vale!, ¿no tenéis trabajo que hacer? –dijo ya con una vena hinchada

-yo ya termine con el jardín –dijo una sonriente Xion

-yo tengo que darle la merienda a príncipe cuando él vuelva, y tu aun no has terminado de hacer el té –dijo Kairi riendo por lo bajo y Leon gruñe

-no tengo ganas de trabaja –dijo Axel con toda sinceridad

León iba a contéstale a Axel cuando la puerta de la cocina se abre y entra un cansado Roxas, que a mira a sus amigos reunidos y de dedica una sonrisa.

-hola chicos, ¿cómo es…? ¿Qué te paso en la ropa Leon? –pregunto atónito por la mancha roja que tenia Leon

-una larga historia –dijo sin más y termino con el té y lo puso en la bandeja

-bueno… Kairi el príncipe dijo que ya podías tráele la merienda –dijo sonriente a su amiga

-claro…-coge la bandeja

-espera que te acompaño -dijo Xion

Ambas chicas salieron de lugar dejando solos a los tres chicos, Leon se disculpo con Axel y Roxas y se fue a cambia de ropa, el lugar estuvo en silencio durante unos minutos.

-oye lo de esta mañana...-dijo Axel nervioso –yo quería perdí…

-no te preocupe Axel –le interrumpió y le sonrió –entiendo porque te pusiste así

-así…-se rasca la cabeza –pues gracias supongo

Le sonrió ampliamente a su amigo, sabía que hace se sentía aun culpable de su comportamiento de aquella mañana y quería disculpase, pero no habría nada por lo que pedir perdón, había actuado como cualquier persona lo haría en aquellas circunstancia.

-dime Roxas, como te va con la pequeña pelirroja –dijo Axel con mejor humor

-con la pequeña peliro… ¡oh! Con Kairi me va todo bien, ante parecía una chica muy solitaria y triste pero ahora es más alegre y mas sociable –dijo Roxas muy contento de habla de su querida amiga

-si no te lo niego ante era una chica infeliz pero cuando tu llegaste su mundo dio un giro de 180º

-¿Por qué Kairi ante era infeliz? –pregunto inocentemente

-por que cierto principito se encargo de ello

-el príncipe tiene la culpa de la infelicidad de Kairi –dijo Roxas sorprendido, sabía que el príncipe era carpas de hace daño pero no sabía que también se dedicaba atormenta a una pobre chica

-antes el príncipe no era así, ante era un niño muy adorable pero el malnacido de su padre lo corrompió, en aquella época Kairi era la mejor amiga de príncipe, cuando el príncipe cambio también lo izo Kairi, el niñato ese la ha hecho sufrí en su nombre, pero ahora por fin aquella chica tiene a alguien que si de importa

Roxas se sonrojo por las últimas palabras de Axel, no se habría dado cuenta que él era muy importante para Kairi tanto como ella lo era para él.

-pues cuando de vas a pedir a Salí –dijo Axel en un tono pícaro

Roxas casi se cae de espalda a oí la palabras de Axel y se puso más rojo de lo que estaba, Axel dio una carcajada y de revolvió el cabello rubio a pobre muchacho.

-vamos se ver a lenguas que a ti te gusta Kairi y Kairi le gusta tu –dijo sin deja de lado su tono picaron –deberías pedirle una cita, debería llevada a cena, después podían dar un paseo bajo las estrellas, tú te declararía y ella te correspondería, os besáis y si la cosa más dejo podías…-Roxas pillo en aquel instante en que rumbo tomaba la conversación y se alejo de Axel completamente rojo

-¡Axel! –dijo muerto de la vergüenza

El mayor se echo a reí como si no hubiera un mañana, de divertía mucho la cara que habría puesto Roxas; aun seguía siendo un niño inocente.

-dime con Namine ¿hicisteis eso? –dijo picando a su amigo

-¡claro que no! –grito muy enfadado y se marcho de allí casi corriendo

Axel volvió a reí, definitivamente era un niño inocente. Mientras en el jardín el príncipe miraba atentamente a su doncella, la pelirroja tenía una hermosa sonrisa en su rostro la última vez que el príncipe la vio sonreí así fue cuando era niños, cuando eran los mejores amigos, el príncipe no supo porque pero aquello no de sentó muy bien, el no habría sido carpas de que su doncella volviera a sonreí cuando aún era amigo, y de repente tiene una sonrisa sacada de la nada.

-¿Por qué sonríes? –pregunto él curioso por aquella sonrisa

-¿disculpa? –dijo ella algo fuera de lugar

-¿Por qué sonríe? –dijo un poco más molesto por la distracción de su doncella

-oh… pues no es nada solo una tontería –dijo restándole importancia al asunto

-una tontería… -se estaba empezando a aburrí –pues hacías años que no sonreía

-sí; bueno digamos que por fin encontré a alguien que me haga muy feliz –no se dio cuenta el efecto de aquellas palabras en el príncipe –si me disculpa

Kairi se marcho y dejo solo a príncipe que tenía una mirada asesina, de causa furia saber la que una ver fue su amiga lo haya sustituido por otro, ahora el príncipe quería saber ¿quién era él?, pensó durante un rato y cayó en la cuenta que la única persona que pasaba tiempo con ella era ese inútil de Roxas, eso lo izo que se pusiera mas furioso, el príncipe sabia que él era quien de robo a la princesa Namine y ahora osaba en róbale su doncella. El príncipe apesto sus puños, se iba a venga de aquel chico y de todos aquellos idiotas que querían quítale todo lo que era suyo, y para eso tenía que seguir con lo planeado si alguna vez tuvo dudas en aquel momento todas se habrían disipados y se puso a pensar en el plan que habría montado "mi querida doncella no vas hacer de nadie más, tu será mi hermosa venganza" .