Hola! aquí de nuevo con una nueva entrega de la doncella de mal, estoy en racha, tres capitulo subido en muy poco tiempo, como se nota que tengo tiempo y creatividad, y para Kairi1196 yo también espero tener muchos días mas de inspiración, bueno no se si hace una fiesta para celebrado, pero mejor os dejo con el capitulo, y tengo que decir que esto se esta acabando, me da pena con solo pensado, pero como todo tiene un comienzo y un final, pero me alegra que haya gustado mi fic, sin mas que decir os dejo con el capitulo 12.

Capitulo 12: lo que se esconde en el fondo

No se podía pedir más, esta juntos en una hermosa noche donde la bóveda estrellada estaba más iluminada más que nunca, el aire fresco que hacía que el calor de verano desapareciera y el canto de los grillos y el baile de las luciérnagas hacia que todo fuera prefecto. Cerró los ojos disfrutando de aquella armonía nocturna, su cabello rubio se movía a son de la brisa, volvió abrí sus ojos mostrando un par de joyas azules y dirigió su mirada a la persona que estaba a su lado. Definitivamente todo era maravilloso, el todavía no ser cría que ella hubiera acertado está con él viendo las estrellas, él pensaba que preferiría esta con su amigos que con apenas un desconocido, la miro atentamente su atuendo ella lleva puesto un vestido rosado corto con un capucha y bosta rosadas, y el llevaba una camiseta negra sin mangas con una chaqueta blanca encima de mangas cortas, pantalones largos negros con gris, y unas deportivas, definitivamente ellos eran muy diferente pero por una extraña razón estaba hecho uno para el otro. El cabello pelirrojo de la muchacha en peso a moverse con vida propia por causa de la brisa que empezaba a ser un poco más fuerte, ella giro su mirado mostrando unos lindos ojos azules, el se quedo embobado por la belleza de aquella chica, volvió en si cuando vio que la chica empezaba a acercase a él y el empezó hacer lo mismo, sus rostro estaban cerca, sus labios estaban separados por pocos centímetros, decidieron rompe con esos centímetros para…

Unos fuertes golpes en la puerta despertaron a Roxas de su maravilloso sueño de un susto que provoco que se callera de la cama, el largo todos los insultos que se sabia y se paro malhumorado de suelo y abrió la puerta mostrando en el otro lado una pelinegra de ojos azules.

-Xion espero que por tu bien sea importante, estaba en medio de un sueño maravilloso –dijo muy malhumorado Roxas

-tranquilo gruñón, cualquier sueño no debe ser más importante que salvar tu pellejo de la garras de príncipe –dijo Xion

-salvar mi pellejo... ¡espera! ¡¿Qué hora es?! –pregunto Roxas pálido

- pues son la 11 de la mañana –dijo de lo más tranquila como si no tuviera importancia

-¡QUE!

El grito que dio Roxas casi se podía escucha por todo el castillo y normal que gritara así con lo tarde que iba. Todos los trabajadores de castillos tenían que empezar a trabaja desde la 7 de la mañana excepto los que trabajaban en la cocina ellos tenían que está a la 6, el príncipe solía despertase a la 7:30 así que los empleados tenias hasta más tarde a esa hora, si un empleado llegaba aunque sea un minuto tarde era echado a la calle sin compasión alguna el príncipe de gustaba la puntualidad de su servidumbre.

Lo primero que izo Roxas fue vestirse a gran velocidad que se habría que Xion seguía en la puerta viendo como se quitaba la ropa de dormir y se ponía el uniforme de trabajo, cuando el termino con eso se lavo la cara en un bol que lleno de agua y uso el jabón que se encontraba a lado de bol y después se cerco la cara con una pequeña toalla que tenia, se miro por el pequeño espejo y vio el desastre que estaba hecho, tenia ojeras muy marcadas, su piel estaba mas pálida de lo normal y los ojos lo tenía rojos, lo único que estaba en su sitio era su cabello que él no sabía porque siempre terminaba así de punta sin necesidad de que el hiciera algo, se lo acomodo un poco sin ningún excito, y la risa de Xion sonó por toda la habitación y Roxas la miro con mala cara.

-¡podías haber venido antes! –dijo muy enojado

-oye gruñón te recuerdo que lo mío son las plantas y no servirle a malcriado de príncipe, así que no sabía que no habrías ido a trabaja –dijo sin deja de sonreí

-dios y ¿ahora qué hago? –estaba muy preocupado, si el príncipe decirle despedido podía decir adiós a todo el plan

-por el príncipe no te preocupe Kairi lo está entreteniendo, yo que tú me daría prisa si no quiere mete en problemas a la pobre que se juega el cuello por ti –dijo de forma seria pero sin deja de usa un tono divertido

-¡crees que no lo sé! –Dijo mientras se ponía los zapatos y salía de la habitación –bueno gracias por venir a por mí

-no hay de que para que están los amigos –dijo sonriéndole –por cierto tu ropa interior es bonita –dijo en un tono pícaro

Roxas se sonrojo de la vergüenza y echo a correr como si su vida dependiera de ello, cosa que no estaba muy dejo de la realidad.

Mientras una pelirroja sonrojada por la vergüenza que acaba de pasar con el príncipe estaba recordando como termino así.

Flyback

Roxas todavía no habría llegado y ya empezaba a preocupase, ambos tenía mucho trabajo por la mañana y por el momento se la habría ingeniado para que el príncipe no notase su ausencia diciendo que fue a busca algo o que tenía que hacer unos trabajito en algunas de las alas, por suerte para ella hoy el príncipe estaba distraído y no se habría dalo cuenta que Roxas todavía no habría vuelto, ella deseaba aguanta hasta que el príncipe se fuera a su partida de ajedrez pero para su mala suerte el príncipe habría cancelado la partida por la razón de que no estaba muy concentrado, y ahora a esta altura el príncipe empezaba a sospecha sobre la ausencia de Roxas, y eso no pintaba nada bien.

-Kairi –dijo el príncipe mirando aburrido a su doncella

-sí, príncipe –dijo Kairi algo nerviosa

-¿Dónde está el inútil? –pregunto sin interés

-¿de quién? –dijo como si no supiera de quien habla

-de Roxas; ahora esta sorda _dijo ya con un tono molesto hacia Kairi

-¡oh!, de roxi pues… debería esta…está haciendo…

-¡por el amor de Dios! Deja de ser tan tonta y dime donde esta ese inútil –el mal humor iba aumentando

Kairi trago saliva, ahora no podía inventase una escusa el príncipe estaba muy atento que notaria que era una forma de gana tiempo. El príncipe suspiro y se levanto donde estaba sentado y se dirigió a la salida, Kairi se dio cuenta de esto y se apresuro y se puso delante de él.

-¿A dónde vas príncipe? –dijo intentando esta calmada

-voy a busca a inútil –dijo y curso por un lado para seguir su camino

Kairi volvía a ponerse delante de él.

-no prefiere que lo vaya a busca yo

-no

Volvieron hace los mismo de hacer un rato.

-no quiere un masaje debe sentirse tenso

-no necesito ningún masaje

Estuvieron repitiendo lo mismo durante un buen rato hasta que el príncipe se dé empezó a hincha una vena de la frustración que sentía por la estupidez de su doncella.

-¡quita de el medio!

Empujo a un lado a la doncella que izo que resbalada y se sujetara de la ropa de príncipe haciendo que ambos cayeran encima de uno de otro. El príncipe estaba encima de la doncella con los ojos y con la vena muy hinchada en eso siente que su mano está tocando algo bandito, lo apretó un poco y se dio cuenta que era muy bandito y circula, y apretó más fuerte y escucho un gemido de su doncella, abrió los ojos se dio cuenta que era lo que estaba tocando y se puso rojo como un tomate, resulto ser que estaba tocando unos de los pechos de su doncella, y la doncella estaba muerta de la vergüenza que una de sus parte intimas haya sido tocada por el príncipe, ella en aquel momento deseaba que la tierra la tragase.

Fin de Flyblack

Y así fue como termino en aquella situación de vergüenza y lo más triste es que príncipe todavía no habría quitado la mano a contario volvió apretar varias veces, la doncella viendo el descaro de su príncipe de da un fuerte bofetón y se lo quita de encima de un empujo; no de importaba que fuera el príncipe él no podía toca descaradamente el pecho de una mujer, el príncipe debes de mirada con enojo la miro sorprendido y confuso, hasta que cayó en la cuenta el porqué de la situación. Y ahora el tuno de Kairi de sorprenderse, porque era la primera vez que veía a príncipe sonrojado de la vergüenza y con cara de arrepentimiento, la doncella empezó a pensar que era el fin de mundo por ver aquella imagen, pero no, no era el fin de mundo, así que la doncella de dedico una sonrisa, no estaba viendo a temible príncipe de terror sino a su inocente amigo de la infancia, ella sabía que aquella situación no volvería a repetirse pero se sentía feliz porque muy en el fondo todavía quedaba algo de aquel niño amable y duce que existió alguna vez.

-tranquilo no importa, será mejor que mantengamos esto en silencio –dijo la doncella

-si será lo mejor –bajo la mirada avergonzado por lo que izo

-tranquilo no ha pasado nada –de acaricio la cabeza tranquilizándolo

Mientras Roxas iba llegando a donde se encontraba Kairi y el príncipe, estuvo pensado sobre el sueño, se habría dado cuenta que en el sueño era Kairi y el y que estaban usando ropas extrañas, eran extraña porque, aparte de que no cubría nada, el moledo de la ropa no la habría visto antes, el vestido de Kairi era demasiado corto dejaba sus piernas a descubierto dejándola semidesnuda y aparte tenía una especie de capucha que no sabía porque lo tenía, y él no se quedaba atrás, los zapatos que llevaba no sabía de que estaban hecho y nunca ante el habría visto un moledo así de zapato, definitivamente vestían raro.

Llego a donde tenía que esta; la sala de trono, y abrió la puerta sin ante llama, y cuando entro no se encontró con nadie, eso de extraño y empezó a ver por alrededor, no habría nadie, cuando iba a devolverse vio sobresalí algo detrás de una columna, se acerco para ver que era y su sorpresa fue ver un cofre ahí, se pregunto qué hacia un cofre ahí; pero sintió cierto impuso de abrirlo, cuando tenía su manos ya en ella, sintió alguien por detrás.

-yo que tu no lo haría –dijo una voz filme y seria

Roxas se voltio para ver quién era que dé habría hablado y resulto ser el guarda preferido de príncipe, Riku, Roxas se paro filme delante de él y calmadamente.

-no el hecho nada –dijo intentando desmotar su inocencia

-mira chico solo te lo diré una vez si abres ese cofre será tu perdición –dijo en un tono mortal

-si como diga –se puso muy nervioso por el tono de guarda

Riku cogió de brazo a Roxas y lo saco de allí, Roxas no podía deja en pensar sobre el cofre, el su mente tenia la ideal que algo se escondía ahí "y si es una prueba; Riku dijo que aquello llevaría mi perdición tal vez lo dijo para advertirme que es lo que me pasaría si el príncipe me descubriera; pero no tengo miedo, voy abrí ese cofre" pensó, a poco rato se encontró con Kairi en una pasillo; ella dé dijo que el príncipe de habría dado el día libre a ambos cosa que a rubio de extraño pero no replico, Kairi de ofreció hace un camping en el jardín de rosas y Roxas acertó con mucho gusto.

En aquellos momentos en la habitación de príncipe; este mismo se encontraba mortificado por lo sucedido en la sala de trono, se miraba en el espejo y no de gusto ver un brillo intenso en sus ojos.

-no puede ser, como el podido cae tan bajo –de dio un puñetazo a espejo haciendo que se rompiera –yo… yo… ¡YO YA NO SOY AQUEL ESTUPIDO NIÑO!

El gran termo de príncipe era volver a ser como antes, un niño un inocente y ingenuo lo que pasaba a su alrededor, un niño que no se daba cuenta que la gente lo utilizaba y se aprovechaba de el por su bondad y ingenuidad; aquel niño despistado que no era capaz de pensar en la formas de dirigir un reino, aquel estúpido que no se daría cuenta que lo iban a traiciona. No él no quería volver hace aquella persona, ser inocente, amable, ingenuo y estúpido era una debilidad, y para gobernar un reino tenía que ser egoísta, ruin, sin corazón e inteligente, a menos eso es lo que de enseño su padre. El príncipe pasa su mano por su cabello, su padre, el que de enseño como era realmente el mundo, el que mato a su antiguo yo y lo convirtió en lo que era, pero después de aquel accidente con la doncella se habría mostrado débil y su antiguo yo empezó a renace entre la cenizas, y el no lo podía permití, de habría dado el día libre a su doncella y a inútil para no verlo durante el todo el día, no podía dejar que lo vieran débil, vio su puño lleno de sangre y de dio una ideal, apretó la herida con fuerza provocando dolor y que sangrara más de lo que debía, aquello era un castigo por su debilidad, por deja que su antiguo yo intentara volver.