"WILD WIND TO THE WEST"
"VELADA Y ALGO MAS"
Hola y saludos a todos perdón por lo atrasado del 7° capítulo pero hubo varios problemillas ya resueltos, prometo ya escribir y postear a tiempo Jejeje y muchas gracias a todos los que les está gustando mi historia adoro esa impaciencia que tienen yaaaa! no se seré cruel.
P.D: Inuyasha no me pertence de ser así Kagura no habría muerto XD.
Las horas comenzaron a avanzar relativamente rápido. Sirvientes decorando el salón principal, otros puliendo los pisos de madera, otros por allá arreglando los jardines y el resto preparando los bocadillos, bebidas y la cena en general. Todos lucían muy atareados y Kagura simplemente se limitaba a observarlos desde la punta de un árbol sakura que encontró para reposar un momento.
-"Vaya que alboroto. Es igual en todos lados." – Cierra sus ojos y respira lenta y profundamente.
-Señorita Kagura.- El gran demonio en persona y con su madura voz.
-¡Oh! Perdón no lo vi llegar.- Desciende del árbol y hace un pequeña reverencia agachando su cabeza.
-No importa. Querida ¿Por qué no te has alistado? Ya casi llegan los invitados.-
-No me digas que tu atuendo no te quedó.-
-No es eso. Si no que la mayoría de la gente que viene sabe quién soy. Y la gran mayoría odian a Naraku.-
-Ya veo. No te preocupes mientras estés bajo nuestra jurisdicción y protección nadie absolutamente nadie te va a faltar el respeto. Así que quédate tranquila.-
-Ahora regálame una sonrisa y ve a vestirte.- Un sonrisa agradecida se dibuja en el rostro de Kagura. Se encamina a su habitación a arreglarse.
Entrando el atardecer los diferentes personajes iban arribando el gran palacio del Oeste, decorado lujosamente.
En la entrada principal del palacio se encontraba Saori recibiendo a los invitados.
-Buenas Tardes. Señora Saori.- Un hombre gallardo de cabello oscuro, bastante alto aparece.
-Terrateniente Zhang. Buenas Tardes como siempre un honor estar en su presencia.- Se inclina haciendo una reverencia.
-Hola Saori, ¿Cómo estás? – Una joven de unos veinte años de cabello oscuro aparece detrás del terrateniente.
-Princesa Sara, cuánto tiempo, que gusto volverla a ver.- Le dedica una sonrisa amistosa.
-Si ha pasado mucho tiempo. ¿Cómo han estado todos por aquí?-
-Muy bien, por fortuna. Pasen por favor. Siéntanse como en casa.-
-Muchas gracias. Con su permiso.-
-Saori. ¿Cómo vamos de invitados?-
-Bien general ya han llegado casi todos.-
-No me digas quienes faltan. Ay vienen, te dejo.- Saori se ríe delicadamente al ver el comportamiento de Tsao.
-Buenas Tardes.- Una voz femenina algo altanera llegó.
-Oh buenas tardes señorita Touran, Karan, Shunran. Un gusto como siempre tenerlas aquí.-
-Buenas Tardes Saori.- Responde Karan.
-Y su señor padre ¿Cómo se encuentra?-
-Hmm al borde del colapso. Yo no sé porqué preguntas eso Saori si todos saben que nuestro padre está a punto de morir. Es por eso que fuimos enviadas para ensamblar una alianza.- Shunran con discrepancia observa a Saori quien simplemente la ignora y les cede el paso.
-Que pasen linda velada.-
-Vaya ese hombre le atinó a la medida exacta.- El kimono color vino le quedaba más que perfecto le delineaba muy bien sus curvas sin exagerar y el cinto dorado realzaba aún más su cintura
-Pues creo que ya quedé.- Kagura se da un último vistazo en el espejo, su cabello recogido en un chongo dejando algunos cabellos ondulados al aire libre, su fleco habitual, solo que sus pendientes esta vez no le combinaban con su atuendo.
-Mmm creo que tendré que dejarlos esta vez…- Alguien llama a la puerta.
-Adelante.-
-Hola Rin.-
-Señorita Kagura, ¡Wow! Que hermosa se ve. Ya ve le dije que mi hermano tenía buen gusto.- La castaña se sonroja.
-Gracias Rin. Tú también estas hermosa.- Un kimono color perla con un cintillo rojo y unos pendientes dorados eran su atuendo, su cabello recogido en una coleta con un copetillo que le llegaba arriba de sus ojos.
-Gracias. ¿Y bien, lista para salir?- Le extiende su pequeña mano.
Le sonríe. –Si andando.-
-Vaya, sí que se esmeraron está todo muy elegante.- Comenta Kagura.
-Sí, mi mamá solía organizar las fiestas del palacio con mucho entusiasmo pero ahora Saori, mi nana se encarga de eso. Ella es como mi mamá.-
Kagura no quiso indagar mucho en ese tema porque se percató de la melancolía de la niña y supo de inmediato que su madre había fallecido.
-Mi mamá falleció cuando yo nací.- Sus ojos cafés se inundaron de lágrimas, a punto de rodar.
-La extraño mucho.- Kagura la abraza dándole un poco de consuelo.
-Oh pequeña supongo, pero sé que ella está contigo a donde quiera que vayas, y si algún día decides hablar con ella puedes hacerlo. Yo lo hago todo el tiempo. Mi madre también murió cuando tenía tu edad.-
-Enserio puedo hablar con ella cuando quiera.- Se hinca poniéndose a la altura de Rin.
-Claro nena.- Con un dedo le limpia una pequeña lágrima que se le escapó.
-Ahora no más tristeza que esto es una fiesta y hay que divertirnos.-
-Sí, gracias.-
-Andando.-
-Oye mocosa ¿Dónde te habías metido? Papá te ha estado buscando - Llega Inuyasha, vestido con su habitual atuendo solo que de color negro.
-Estaba conmigo, fue por mí.-
-Anda nos está esperando. Kagura andando.- Los tres se dirigen al gran salón donde todos los invitados estaban.
Las puertas del gran salón se abren de par en par. Un gran jolgorio estaba desatado, gente por doquier, no había ningún espacio libre en ninguna esquina. Así abriéndose paso entre los invitados se escuchaban saludos y reverencias hacia los príncipes del Oeste y por otro lado se escuchaban murmurios sobre Kagura; Pero ella ni en lo más mínimo se afligió, al contrario eso le dio más confianza para seguir caminando erguida como si estuviera caminando sobre nubes.
-Joven Inuyasha. Buenas noches.- Una joven de cabello azabache se la acerca.
-Oh señorita Higurashi. Buenas noches, ¿Cómo está?- Le brillaban sus ojos dorados.
-Muy bien, gracias por la invitación.- Algo sonrojada.
-De nada es un placer tenerla aquí.- Ambos jóvenes se quedan perdidos en sus miradas.
-¡Aome, hija! ¿Dónde estás?-
-Oh, debo irme lo veré después.-
-Claro, hasta pronto.- Kagura y Rin se voltean a ver de forma juguetona y sueltan una risilla.
-Inuyasha.- Otra voz se escuchaba pero esta vez masculina.
-Bankotsu.- Un joven de tez morena con una marca en su frente en picos y una trenza larga color negro arribó.
-…y Jakotsu.-
-Vaya, vaya pero ¿Quién es esta preciosidad?- Bankotsu pierde totalmente su mirada en Kagura quien lo veía de forma normal.
-Amm, si claro… ella es la señorita Kagura. Kagura el es Bankotsu líder de los siete guerreros y él es Jakotsu su hermano. Los otros no sé dónde están.-
-Un placer señorita.- Le besa la mano.
-Gracias igualmente.- Le sonríe más a fuerza que de ganas.
-Bueno si nos disculpan nos esperan.- Los tres siguen su camino mientras Kagura se limpia la mano con su kimono.
-Por fin llegan ¿Dónde estaban?- El general Tsao los cuestiona con inquietud.
-Se nos atravesó mucha gente, pero ya llegamos.- Comenta Rin.
El general Tsao vestía una armadura totalmente en dorado. Se le acerca con sigilo a Inuyasha:
-¿Has visto a tu hermano?-
-No. Tú lo conoces igual que yo, y ambos sabemos que él detesta este tipo de reuniones.-
-Es que Touran ya está aquí.-
-¡Keh! Entonces menos va a venir.- Graciosos ambos se ven y sueltan una ligera carcajada.
Kagura escuchaba intrigada pero decidió no darle importancia ya después podría agradecerle por el kimono.
Unos instantes después aparece el gran demonio con su primogénito, ambos vestidos de gala. Inu no Taisho portaba su habitual kimono color perla pero cubriéndolo una armadura color oro. Mientras que Sesshomaru portaba su vestimenta de siempre, con su armadura color ocre y portando sus espadas.
-Pequeña princesa que hermosa te ves.- El padre elogió a su hija.
-Gracias.-
-Kagura. Una belleza indiscutible. Gracias por acompañarnos.- Un ligero sonrojo en las mejillas de la castaña apareció.
-Muchas gracias, lo repito el honor es mío.-
-Sería otro gran honor si nos acompaña al gran comedor como miembro de la familia.- Esto la sorprende y acepta.
-Sí, claro.-
El señor del Oeste se para en lo más alto del atrio y procede hablar en público.
-Buenas noches a todos los presentes. Amigos, colegas, compatriotas y acompañantes. Es un gran honor para mí y mi familia que esta noche nos acompañen en conmemoración de la unión pacífica de las regiones Norte, Sur y Oeste. También quiero dar las gracias a una persona que aunque no viene en representación diplomática de la región Este, es una comprobación de que no todos los habitantes de ese lugar piensan por igual. Señorita Kagura Onigumo gracias por aceptar esta cordial invitación. Una vez más sería un gran placer que se nos unieran en el gran comedor a compartir la cena.-
Kagura se quedó petrificada por las palabras del Taiyoukai iba enserio lo de su promesa de que nadie le faltaría el respeto.
-Vamos Kagura, no te quedes atrás.-
-Ah sí.- Algo la detiene.
-Así que hija de Naraku.- Los ojos penetrantes de Sesshomaru la detuvieron.
- Hijastra, de hecho.-
-Ya veo; Andando.- Le ofrece su antebrazo y ella lo acepta.
-Gracias.- Ambos Youkais iban a la par caminando ante la mirada no tan grata de cierta Youkai que los veía con desprecio; Más bien a ella.
-¿Qué está haciendo esa tipa aquí?- Pregunta Karan
-No lo sé. Pero es un estorbo del que me pienso deshacer.- Touran bastante molesta le da el fin a su copa y se dirigen al gran comedor.
Tsssss uhhhi Jejejeje que va a pasar?
