"WILD WIND TO THE WEST"
"CONVERSACIONES"
11:49 p.m. Enviandoles un gran saludo y dando las gracias por toooodos sus reviews que chido enseriooooo. Aquí les dejo el 10° capítulo espero y lo disfruten tanto como yo. Y ya se la saben dando y dando (reviews no piensen mal). Jojojo (^o^)
La fiesta de gala había terminado cerca del amanecer, la servidumbre del palacio del Oeste se habían encargado de que los sirvientes de cada señor feudal los llevaran a sus respectivos coches algunos salieron por su propio pie y agradeciendo por la pequeña velada mientras que otros prácticamente fueron cargados en estado inconsciente. Pero no todos los asistentes se fueron contentos, hubo otros que no lo habían disfrutado del todo.
-¡Agrrrh!- Touran lanza su copa contra la pared estallando en cólera.
-Tranquila Touran. Se te subirá la bilis Hahahaha!- A Shunran ya se le habían bajado las copas pero aún así seguía con su humor inquebrantable.
-¡Shunran basta! Touran debes calmarte.- Karan se acerca a ella tratado de hacerla entrar en razón.
-Cómo quieres que me calme, si Sesshomaru me acaba de desairar por culpa de esa embustera.- Golpea con ambos puños la pared provocándole daños menores.
-Por lo que me dijiste no te desairó, solo te puso en tu lugar. Lo cual son dos cosas distintas.- Voltea a ver a su hermana con ojos de furia.
-… Estúpida.-
-Escucha, ya es más que obvio que el gran Youkai no va a permitir que tú quedes con su hijo, pero debes ser más astuta, no importa si el padre no te acepta, lo importante es saber interceptar a Sesshomaru lo cual va a ser sumamente difícil.-
-En verdad y me lo dices a mí.- Se comienza a relajar.
-Sí te lo digo a ti, fuiste la única de las tres por la quien mostró algún interés y no hay que perder esa pequeña ventaja. Debes lograr que Sesshomaru te vuelva a aceptar.-
Las palabras de Karan hicieron eco en la mente de Touran, quedándose serena y con una ligera sonrisa se encara con su hermana.
-Y creo que ya tengo el incentivo adecuado...-
-"…Cualquier mujer es mejor que Touran"- Estas palabras hacían eco en la cabeza del Youkai quien caminaba lentamente por los pasillos de las habitaciones del palacio dirigiéndose a los jardines.
-Sesshomaru.- Se voltea.
-Rin… ¿Qué haces aquí? Ya deberías estar dormida.- La pequeña vestida con su bata de lino rosado se acerca a su hermano.
-No podía dormir.- Rin se acerca a su pecho su pequeño oso de peluche que ya parecía como si un camión le hubiera pasado por encima después de haberlo bañado en un charco de lodo.
-¿De nuevo tienes pesadillas?- La pequeña asiente con la cabeza.
-Vamos.- El Youkai comienza a caminar mientras la niña lo sigue.
Llegan justo donde se encontraba una fuente de mármol con forma de hada. Se sientan en el borde.
-Soñé que tres lobos me perseguían, querían devorarme, yo seguía corriendo pero caigo y justo cuando ellos se abalanzan sobre mí, abro mis ojos y me doy cuenta de que solo es un sueño, y uno muy feo.- Se aferra con fuerza a su oso y hunde sus ojos en el.
-Sesshomaru ¿Por qué soñaré eso?- Pregunta angustiada.
-No lo sé.-
-Ya veo.-
-Escuché que la señorita Kagura tuvo un problema, ¿Se encuentra bien?-
-Si.- Sereno.
-… Ella te gusta ¿verdad?- Sesshomaru voltea de reojo y observa a la niña.
-¿Por qué lo dices?-
-Bueno ella es muy bonita y me agrada, además vi la cara que puso la gata- Frunce el ceño.- …Bueno Touran, cuando llevabas a Kagura del brazo, y tú nunca haces eso con ninguna chica.- Suelta una risita mientras Sesshomaru redirige su mirada hacia el horizonte.
-…-
-Sabes, nuestro padre quiere que te cases con ella. Creo que a él también le agrada… y a Inuyasha.- Suelta un pequeño aire.
-… Qué bonita esta la noche, tranquila ¡Ah ya viste la luna! ¡Mírala!- Rin se levanta y da de brincos apuntando a la luna.
Sesshomaru la observa de una manera pasiva, aquella alegría de esa pequeña niña lo tranquilizaba, hacía que todo lo malo se borrara y le diera un nuevo sentido a lo que venía.
-Hermano, yo sé que Kagura te aceptará y…- Sesshomaru, sereno la interrumpe.
-…Y ya es hora de que te duermas.- Sonríe ampliamente.
-Sí, vámonos.- Lo toma de la mano y se dirigen a sus habitaciones.
En las profundidades del bosque del Este dos figuras con un aura maligna se encuentran.
-Naraku… Vaya que sorpresa.- Una voz grave vocifera.
-Magatsuhi.- La voz toma una forma humanoide de tez lila con cabellos plateados.
-¿A qué debo el honor de tu visita?-
-… Un negocio.-
-Negocio, Naraku ¿Y de qué se trata?- Dudoso le cuestiona Magatsuhi mientras que Naraku se tornaba más misterioso.
-Derrocamiento, El gran señor del Oeste se ha convertido en un problema serio para mí y mis intereses.-
-¿Ah sí?... Pero aún no comprendo a que vengo yo aquí.-
-Muy simple, quiero muerto a Inu no Taisho.-
El joven Youkai después de dejar a su pequeña hermana en un profundo sueño y tras haberle hecho compañía por unos instantes más, éste se retiró a su habitación, pero había olvidado un pequeño detalle.
-…- Abre el gran portón del cuarto y divisa a una intrusa en su cama.
-"Lo había olvidado".- Se acerca a la cama donde Kagura quien aún permanecía dormida por el reacomodo de costillas que le hizo Sesshomaru. Observa su delicado rostro:
-"Algo tan tentador no podía ser creación de Naraku."- Se queda unos instantes entrado en ese pensamiento y cuando decidió que estaba satisfecho, acogió su mirada hacia un gran sofá rojo y un tanto incómodo. Se despoja de su calzado y prendas, quedándose con la parte inferior de su yukata negra. Termina de ajustarse su pantalón cuando:
-Na…nara…ku, de…ja…la,- La castaña comenzaba hacer ruido. Sesshomaru se aproxima a ella y nota que su rostro comenzaba a sudar y lucía pálido.
-"Su temperatura es normal, ¿Qué le sucede?"- Se sienta a un lado de ella.
-¡Basta, no me toques!- Comienza a moverse un tanto brusco, como si quisiera librarse de algo.
Sesshomaru reacciona, la toma por las muñecas y la levanta, colocándola en su regazo, como lo hace con Rin cuando tiene sus pesadillas.
Kagura se aferra con todas sus fuerzas al cuerpo del demonio y poco a poco se tranquiliza acomodándose en ese cálido abrazo.
-Se…ssho…maru,- Esto sorprende al Youkai, pero aún así la abraza con más fulgor. –Baku… baku…saiga.- Susurra.
-"¡QUE!"- Al oír esto el demonio se queda petrificado, como si lo hubieran a travesado con una daga en medio del lugar más gélido.
Kagura vuelve a perder el sueño deambulante que tenía y Sesshomaru la recuesta en la cama, la abriga y se va a su sofá intrigado y a la vez sorprendido por lo que había escuchado. La luz plateada que entraba por la alcoba de la habitación iluminaba el sofá dándole al hombre una vista perfecta e inquietante de la luna nueva, así de perfecta e inquietante como la mujer que ocupaba su cama.
Magatsuhi da una bocanada de saliva.
-¡Vaya con que planeas matar al viejo perro!- Suelta una tremenda carcajada. –Y porque, si se puede saber.-
-Necesito encontrar un objeto que me va a ser de mucha utilidad para poder llevar a cabo mis planes.-
-¿Objeto? ¿Qué clase de objeto?-
-Una espada, una espada que es capaz de destruir todo a su paso y no dejar que nada se regenere y eso es lo que necesito.-
-Ya veo… y por lo menos ¿Tienes alguna idea de dónde la tiene?-
-Aún no, es por eso que necesito de tus servicios, necesito que indagues en su mente y logres sacarle la verdad.-
-Magatsuhi frunce el ceño. –No será fácil. Tendría que estar medio muerto para poder tan siquiera penetrar su cráneo, hablando metafóricamente.-
-…Hecho.- Se marcha.
-Te avisaré cuándo, dónde y cómo.-
-¡Oye!...-
-No te preocupes tendrás una jugosa paga.-
Ambas figuras se pierden en la penumbra del bosque en diferentes direcciones, el viento aireaba bruscamente azotándose contra las copas de los grandes sauces haciendo un ruido ensordecedor y macabro. No había ningún sonido del medio ambiente, era como si cualquier clase de vida se estuviera escondiendo, temiendo ser encontrado.
Regresando de su encuentro de negocios con Magatsuhi entró al desván de su despacho con el olor del tabaco penetrado, Naraku se sumergió en sus pensamientos o recuerdos de su vida "marital" que lo acechaban una y otra vez, haciéndole notorio que su ascenso al poderío aún no estaba completo, pues le faltaba una pieza clave, una que lo había hecho sangrar en varias ocasiones y que por mucho que la detestara no descansaría hasta darle con el clavo.
"FLASHBACK"
-"¿Cómo pudiste hacerme esto? ¡Yo te amaba!-
-…- La abofetea
-¿Enserio fuiste tan estúpida en creer que yo podría amarte? ¡Ha! Es la frase más insensata que te eh escuchado decir desde que te conocí. Pero si quieres una respuesta, ¡No! Jamás te amé ni lo haré la única razón por la cual te toleré a ti a tu hija fue por tu herencia, tienes un poderío inmenso bajo tus manos y todo absolutamente todo pasará a mis manos.-
Entre sollozos una bella mujer trataba de mantener los estribos, tirada en el suelo con su mejilla rojiza por la bofetada.
-¡No puedo creer que nos hayas hecho esto!-
-Deja de repetir lo mismo- Da un trago a su cognac.
-…Estoy embarazada y es tuyo.- La joven hunde su mirada en la alfombra rojiza, mientras lleva su mano izquierda a su vientre. Ante la mirada atónita de su "marido".
-¡De qué diablos estás hablando!- Lanza la copa de cristal estrellándose en la pared haciéndose añicos y esparciendo el líquido restante por doquier.
-¡Escuchaste bien!- La toma de los brazos con una fuerza brutal y la levanta.
-Pues no me interesa que hagas con "eso" por mí los dos se pueden morir.- La avienta de nuevo al suelo no sin antes escupirle en su bello rostro.
-… ¡Imbécil, no te vas a librar tan fácilmente de mí!- Toma con sus finas manos los trozos de la copa rota y se los encaja en la espalda aprovechando su pequeña distracción.
-¡Maldita perra!- Comienza a patearla y a golpearla una y otra vez. Por último la toma del cuello:
-¡Voy a enterrarte por esto! ¡Tú y tu hija se van a ir al hoyo juntas!- La mujer comienza a reír sin parar…
-¡Anda hazlo! Y no verás un solo centavo de mi fortuna.-
-¡Qué!-
-Mi herencia se la di a mi hija, todo es de Kagura, y tú no tocarás nada de ese dinero.-
-¡Miserable!-
-No… fui tan estúpida después de todo.- Hablaba casi al borde de la asfixia.
-…-
Suelta una carcajada tan tenebrosa que hizo retorcer a Kaguya.
-Tu… dinero es segundo término querida, hay algo más de valor que me interesa…- Acerca su boca al oído de la mujer y le susurra.
-… El templo del viento… Monte Hakurei…- Kaguya se sorprende tanto, como si sus ojos fueran a saltársele, sintió un tremendo escalofrío y fue entonces que supo las verdaderas intenciones de Naraku.
"END FLASHBACK"
-¿Sigues lamentándote por lo que hiciste?- Entra Abi y se sirve una copa de alcohol, poniéndose confortable en uno de los sillones de cuero color vino.
-Más bien por lo que no hice en su debido momento- Deja su copa en la mesa caoba de centro.
-Te enteraste, que hubo un festín de gala en el palacio del Oeste. Inu No Taisho es un desconsiderado. ¿Cómo es posible que no nos haya invitado?- Enciende un cigarrillo.
-Tal vez por tu manera tan "decente" de simpatizar con la alta sociedad…-
-¡Uh! Imbécil- Cruza la pierna dejando entre ver por el corte de su vestido escarlata un poco de piel, eso combinado con el calor del cognac, despertaba los aires tibios del varón sentado enfrente de ella.
-Sabes.- Comenta ella. –Dicen que tu hija fue a dar con los Taisho…- Naraku se queda intrigado por la frase pero se conservó sereno.
-¿Ah sí?- Le da un sorbo a su copa y observa profundamente un punto fijo en la nada.
-Si…- Lo ve intrigada. –Porque supongo que tienes algo en mente con respecto a Kagura, de lo contrario te habrías molestado o a menos de que tú hayas provocado que cayera ahí, o ¿Me equivoco?- Le da una bocanada de aire a su cigarrillo y observando aún más misteriosa a Naraku.
-…-
Se pone de pie junto al gran ventanal que daba hacia los jardines oscuros y tenebrosos de sus tierras.
-Ella… es solo el incentivo adecuado para lo que voy a hacer.-
