Un sonido agudo seguido por un temible silencio se desenvolvía por una nube de arena y humo en los aires.
Una sonrisa de satisfacción se dibujaba en el rostro del misterioso ninja, mientras veía la escena como el mejor espectáculo de todos, o lo fue, hasta que vio una cúpula de pétalos frente a él.
—No puede ser—se dilató su mirada.
De pronto vio como los pétalos se dispersaban, dando a conocer la figura de Tetsu y Haru intactos, dicha escena lo dejo en shock hasta notar la hermosa silueta frente a él.
Una esbelta y voluptuosa figura femenina, de piernas largas y cabellera rubia estaba frente a él.
—Lamento la interrupción pero tu fiesta llegó hasta aquí—dijo en un tono coqueto mientras que con una mano jugueteaba con un mechón de cabello apoyando su otra mano en la cintura.
—Ino sensei—dijo Haru sorprendido, al parecer su maestra había llegado a tiempo para salvarlos a tiempo.
—kagemane no jutsu exitoso—dijo una chica del clan Nara.
—Bubun Baika no Jutsu—un chico del clan Akimichi agrando sus manos atrapando al misterioso ninja.
—shinranshin no jutsu—dijo un chico del clan Yamanaka.
—Ino-shika-chou exitoso, ahora es momento de que pagues por lo que has hecho—dijo en un tono severo la rubia. —Ninpo eishin-tekina keimusho(técnica de prisión mental)
En eso momento Ino hiso una sucesión de sellos para usar el jutsu que dejaría en estado vegetal a su adversario.
—No lo permitiré—gritó mientras convertía su cuerpo en piedra y hacía temblar la tierra.
—¡Cuidado va a explotar!—gritó Haru.
¡BOOM!
En ese momento se disolvió la formación ino-shika-chou solo para escucharse una gran explosión, mucho mayor a las anteriores.
Automáticamente Ino invocó nuevamente su cúpula de flores para protegerse ella junto con Haru y Tetsu, mientras la chica del clan Nara tomaba a Mitsune y el chico del clan Yamanaka tomaba a Tenten para alejarse de la explosión mientras el chico del clan Akimichi aumentaba su tamaño para servir de escudo mientras protegía a sus compañeros.
En ese momento despareció todo rastro de aquel shinobi, no se sabía si se había suicidado o había escapado, las habilidades sensoriales de los ninjas no podían detectar su chakra.
—¿Te encuentras bien Haru? —preguntó Ino.
—Lo estoy—dijo con una sonrisa mientras continuaba curando a Tetsu.
Desde que inicio el tratamiento Haru no se había detenido, cada segundo era determinante para Tetsu, incluso desistió de enfrentarse al shinobi o tratar de defenderse hasta mantener su promesa de salvarlo aunque esto le costase la vida, si no podía salvarlo a él, la batalla que tuvieron Mitsune y Tenten no hubiera tenido sentido.
—¿Estás seguro? —preguntó mientras evaluaba el complejo y difícil tratamiento que Haru realizaba para mantener estable a Testsu, nunca lo había visto tan concentrado y con tanta determinación utilizando ninjutsu médico.
—Lo estoy, Mitsune y Tenten sensei necesitan tratamiento también, usted es la única que puede salvarlas, por favor… —dijo Haru con seriedad mientras por dentro trataba de no ahogarse en sus lágrimas.
—Lo haré—dijo Ino en un tono compresivo. En ese momento la rubia se dio la vuelta en dirección de las kunoichis con cierta expresión de preocupación.
—Ino sensei…—dijo Haru mientras Ino se volteo para verlo.
—Dime…
—No se preocupe por mí, mientras mantenga vivo a Tetsu estaré bien—dijo mientras cerraba sus ojos y le brindaba una sonrisa.
En ese momento el corazón de Ino se conmovió, por fin pudo notar el compromiso de Haru con el ninjutsu médico, él por fin había comprendido su importancia, y hasta cierto punto lo lamentaba en la forma en que lo había hecho, Ino comprendía muy bien Haru, ella al igual que él, tuvo muchas dificultades al inicio, sin embargo ante las situaciones adversas como la muerte de su sensei Asuma pudo comprender la importancia que el ninjutsu médico tenía.
—Lo sé —dijo Ino con una sonrisa, mientras se dirigía rápidamente frente a las otras víctimas.
Mientras Ino daba su tratamiento los refuerzos llegaban al lugar, por suerte el equipo de inteligencia había detectado la presencia del misterioso ninja, llegando Ino con su equipo en primer lugar, lamentablemente se encontraron con la escena del team Tenten en peligro, el shinobi era más peligroso de lo que habían estimado.
Mitsune y Tenten estaban estables pero estaban en observación en el hospital de Konoha mientras Tetsu era llevado a emergencias, para emplear el jutsu de regeneración.
Los ninjas médicos preparaban a Tetsu para introducirlo a la habitación especial donde lo estaban esperando Shizune, Sakura, Ino y Sora, la pupila de Sakura.
En ese momento esta última cerraba la habitación hasta que Haru la detuvo.
—¿Qué haces aquí Haru? Deberías estar siendo atendido —dijo la chica de ojos verdes y cabellera castaña.
—Yo estoy bien, aun no he terminado mi trabajo—dijo un tanto jadeante.
—No deberías seguir…—decía Sora hasta ser interrumpida por Ino.
—¿Haru? ¿qué haces aun por aquí?, —dijo Ino sorprendida.
—Sensei…yo—mencionaba cansado.
—Tú ya hiciste tu trabajo, has gastado mucho chakra si sigues así colapsaras, vete a descansar, nosotras nos encargaremos—ella lo tomó de las mejillas para verlo directamente —todo terminó ¿lo entiendes? Lo hiciste muy bien, estoy orgullosa de ti. —dijo en un tono compresivo para darle un abrazo.
Haru soltó un par de lágrimas para luego caer desmayado en los brazos de su maestra. Ino inmediatamente pidió ayuda para que lo llevaran a una habitación a descansar.
La situación caótica había causado mucho estrés sobre Haru haciéndolo actuar de esa forma, haciendo exceder sus capacidades y generar un profundo agotamiento. Finalmente todo había terminado.
Los días pasaron, hasta llegar una semana, Mitsune y Tenten ya habían sido dada de altas aunque aun no tenían la solvencia para reiniciar misiones y entrenamientos forzosos, en cambio para Tetsu era su séptimo día en cuidados y estaba a punto de ser dado de alta.
De pronto Tetsu abrió sus ojos observando la cantidad de ramos de flores que había en su habitación, él era un chico popular entre las chicas, así que no le extrañaba, no pudo dejar ir una sonrisa, hasta que llego una chica a su habitación.
—Veo que estás listo para volver a casa—dijo Sora que estaba haciendo su turno en el hospital.
—Dudo estarlo, como podría dejar atrás el ángel que me salvo de las garras de la muerte —dijo en un tono coqueto refiriéndose a Sora quien le había tocado cuidarlo un par de veces, y la cual lo había deslumbrado con su belleza.
—Si tienes algún ángel que no podrás dejar es Haru quien fue quien realmente te salvó de la muerte, su trabajo fue realmente brillante, ningún ninja médico hubiera podido mantenerte estable tanto tiempo con una técnica como esa. Hubieras muerto de seguro. —dijo mientras lo miraba con indiferencia ante su coqueteo mientras revisaba un par de vendas.
Tetsu se quedó sorprendido ante sus palabras, realmente no recordaba nada, lo último que se le venía en mente fue el momento del impacto. Sin embargo una escena resplandeció en su mente.
Haru llorando frente a él recordando aquellas palabras que él le dijo
—"Haru…deja de llorar…como una nenita…"
En ese momento pudo recordar todo, las constantes explosiones, el resplandor del chakra verde que resaltaba sus determinados ojos violetas.
Y sobre todo las palabras de Haru:
—"No te preocupes yo te salvaré esta vez"
Palabras que lo calmaron en su agonía y esa expresión que nunca más podría olvidar.
Por fin Tetsu había comprendido las habilidades de Haru, el cual siempre habían sido más delicadas y no combativas. Todo tenía un destino y una función, y él siempre lo menosprecio por el no pelear como un hombre.
Una nube de culpa cubrió su mente.
—No olvides tomar tu medicina—dijo sora en un tono frio al salir de la habitación. Y haciendo volver a Tetsu a su realidad.
Mientras tanto en el área de entrenamiento de team Tenten, Haru se encontraba practicando un jutsu.
Tenía una gran cantidad de agujas elevadas en el aire formando filas circulares una sobre otra las cuales unas giraban para un lado y las otras para el otro lado, los movía con la circulación de su chakra, era el entrenamiento perfecto para afinar su control de chakra y mejorar su ninjutsu médico. De pronto las lanzó contra un árbol que estaba cerca de él.
—Tratas de matarme—preguntó Mitsune ya que las agujas habían pasado a escasos centímetros de su cuerpo.
—Definitivamente debo mejorar mi puntería—le respondió Haru en tono de broma.
—La próxima no te daré tiempo ni de invocarlas—dijo Mitsune.
—Lo dudo, además nunca te perdonaré el usar el aro celestial junto a Tenten frente a mis narices—dijo en un tono fingido de molestia.
—¿Aún envidias eso? Pensé que ya lo habías superado—dijo Mitsune en un tono burlón.
—Pronto Tenten y yo haremos una combinación armamentista que tú nunca podrás igualar—dijo Haru para provocar a su amiga.
—No lo creo, no hay arma que no pueda dominar—dijo ególatra para provocar a su compañero
—¿Me estas retando? —dijo Haru.
—Sabes que si—dijo Mitsune.
En ese momento ambos hicieron posición de combate, simplemente para quedarse estáticos y empezar a reír.
—No tienes permitido entrenar, aun estas en recuperación le diré a Shizune sensei para que te restinga unos días más.
—Malvado Haru si haces eso nunca te lo perdonaré—refunfuño Mitsune.
—Creo que tengo la venganza perfecta—dijo con una sonrisa.
—Eso ya lo veremos—respondió Mitsune.
—Por cierto…gracias por luchar para protegernos—dijo Haru con una sonrisa.
—Gracias a ti por salvar al cabeza hueca de Tetsu. —le sonrió Mitsune.
—No te esfuerces o estarás dos semanas amarrada en el hospital.
—Dudo que puedan conmigo—dijo Mitsune al lanzar un kunai contra un tronco.
En ese momento Haru desapareció en medio del bosque.
Mientras Haru caminaba entre los árboles se percato de una singular presencia, era inconfundible, ese cuerpo alto y atlético, con esa característicos ojos azules.
—¿Tetsu qué haces aquí? Deberías estar descansando.
—Hoy me dieron de alta, no puedo pasar ningún minuto más en una cama, excepto si hay una chica hermosa acostada en ella.
Haru se quedó mudo, era el mismo tonto de siempre, arrogante y testarudo, claro todo el team Tenten lo era a su manera, quizás esa fue la característica que buscó el Hokage para conformarlo.
—Lo imagino—respondio Haru mientras pasaba de lado para regresar a la aldea.
—Espera… —intentó detenerlo Tetsu.
—¿Qué sucede? —preguntó Haru.
—Quería darte las gracias por salvarme, no sabes lo significa para mí—dijo mientras le extendía su mano para demostrar su gratitud.
Desde aquella vez que siendo niños Tetsu le salvo, él nunca había sido amable, por el contrario siempre lo veía con malos ojos despreciando sus habilidades como ninja, y su actitud como hombre. Haru simplemente se quedo mudo.
—Se que no he sido el mejor compañero del mundo, sin embargo hoy me doy cuenta del gran ninja que eres—Tetsu le sonrió, Haru ahora lo podía creer menos.
Haru se quedó mudo unos segundos más, hasta responderle dándole su mano.
—Tú también eres un gran shinobi, y no me debes nada solo hacía mi trabajo como médico y compañero. —dijo Haru con seriedad y en un tono frio.
Tetsu quedo sorprendido ante la frialdad de su compañero y también ante esa mirada hierática, Haru cambio dicha expresión por una brillante y hermosa sonrisa.
—Gracias por tus palabras, pero debería agradecerte yo a ti por salvarme desde el principio, si no hubiera estado distraído no te hubieras lastimado de esa manera.
—Para eso son los compañeros— afirmó Tetsu.
—Lo aprendimos de Tenten sensei—dijo Haru.
—Pero es la ultima que me distraigo por tu culpa, la próxima te dejare inconsciente por mis puños. —mencionó mientras mostraba su puño y tensaba sus bíceps.
—Sí claro, si logras sobrevivir ante mis venenos—dijo con sarcasmo.
Dando inicio esas discusiones de egos de quien luchaba mejor, para algunos una rivalidad para otro una forma de demostrar su respeto y afecto ante los otros miembros de su equipo.
Mientras todo esto ocurría Tenten observaba la encantadora escena, recordándole sus años de estudiante y quedando satisfecha por el buen trabajo que había logrado, finalmente su equipo de ninjas estaba completamente integrado en una linda amistad.
