Recapitulando:
- May miró con el ceño fruncido al pelinegro- se acabó- Ash la miró sin entender
-Tendrás una batalla Pokemon contra nosotras dos-Dawn disipó la duda del Ketchum
Capítulo 3:
Dawn y May se encontraban frente a Ash.
-Todos usaremos un Pokemon, la batalla se acabará cuando el Pokemon del rival no pueda continuar- anunció la castaña
- ¡Ve Piplup!- de la pokeball de Dawn salió el pequeño pingüino azul
- Vamos Pikachu- el ratón eléctrico se puso frente a su entrenador
- Blaziken yo te elijo- la evolución final de Torchic se hizo presente en el combate
El azabache miró detenidamente a May y notó algo que había pasado por alto...
La castaña tenía una mega pulsera.
Y Blaziken lucía su megapiedra.
Supo al instante que no debía subestimar a la hija de Norman.
Ash y May dieron inicio al combate ordenando al unísono a sus Pokemon que ataquen -Ataque rápido/ As aéreo-
Pikachu y Blaziken chocaron sus ataques.
Dawn aprovechó el momento- Piplup usa picotazo-
EL pingüino se lanzó a toda velocidad contra Pikachu.
El subcampeón de Kalos reaccionó rapidamente- esquivalo-
Lamentablemente Pikachu no reaccionó a tiempo y recibió el ataque.
Ash pensaba mientras el ratón eléctrico se ponía de pié...
Debía igualar las cosas rápidamente o estaría perdido.
Salió de sus pensamientos al escuchar la voz de Dawn- ¡usa remolino!-
Piplup lanzó un gran remolino de agua.
Pikachu recibió otro ataque.
El Pokemon inicial del Ketchum se puso de pié otra vez.
El azabache no sabía que hacer...
Tal vez fue una mala idea aceptar la batalla.
Volvió a la realidad nuevamente al escuchar a May, las coordinadoras no tenían intención de ceder- Blaziken lanzallamas-
Las llamas del Pokemon de May derribaron otra vez a Pikachu.
Ash comenzó a frustrarse, ¿Qué demonios le estaba sucediendo? él no era así.
En una mala jugada de la mente se vio frente a Alain en lugar de las coordinadoras.
El recuerdo de la liga Kalos ha estado atormentandolo los últimos días y eso no le gustaba para nada.
En un acto de frustración comenzó a llorar- ¡ ya basta! ¡Éste no soy yo!-
De un momento a otro el Ketchum se encontraba en la oscuridad de rodillas y con la cabeza agachada.
Se sentía solo...
Débil.
Inseguro.
-¿ Cuándo olvidaste quién eres?-
Esa voz...
La conocía perfectamente.
Pero no podía ser posible.
Era...
Su propia voz.
Levantó la cabeza y se vio a si mismo en sus otros viajes.
La "versión" que viajó por Sinnoh dio un paso al frente- no deberías deprimirte por una derrota-
El "verdadero" no estaba de humor para discursos- Tú no entiendes-
el "otro pelinegro" lo miró con burla, su "otro yo" se estaba olvidando de algo.
El Ash que viajó por Hoenn intervino ésta vez- claro que lo sabemos, somos tú-
El "original" se avergonzó.
Olvido por completo que estaba discutiendo consigo mismo.
Ésta vez fue el turno del Ketchum que viajó por Teselia- se debería aprender de las derrotas, no rendirse y escapar-
El "verdadero" pelinegro se mantenía en silencio.
Es justamente lo que había hecho...
Rendirse.
Pero ya no lo haría más.
El Ash de Sinnoh trató de aligerar el ambiente- después de todo no lo hicimos tan mal en la liga, aunque el dolor que recibimos por estar sincronizados con Greninja fue insoportable-
Todos rieron...
Incluso el "verdadero" Ash.
El Ketchum que viajó por Kanto y Jotho se acercó a él y le extendió la mano- yo pienso que merecemos otra oportunidad en Kanto ¿Qué dices?-
El "original" lo pensó un momento.
Kanto...
Había pospuesto su revancha en la liga de su región natal hasta cuando estuviera listo.
Y nunca se sintió tan preparado como ahora.
Aún habían ciertas inseguridades y miedos...
Pero estaba seguro que desaparecerían con el tiempo.
Tomó la mano de su "otro yo" para que lo ayudara a ponerse de pié- digo que llegó el momento de conquistar Kanto de una vez por todas-
Había recuperado los ánimos.
En pocas palabras, volvió a ser Ash Ketchum.
Volviendo a la realidad, las coordinadoras observaban en silencio al azabache.
Se encontraba con la mirada oculta en su gorro y sin hacer movimiento alguno.
El subcampeón de Kalos levantó lentamente su mano para darse vuelta el gorro.
Las chicas vieron sus ojos...
Brillantes y decididos.
Sonrieron desafiantes...
La verdadera batalla había comenzado.
Continuará...
