El cálido violento azotaba sus cuerpos, mientras una luz naranja destellaba sobre sus ojos, el jadeo aumentaba con cada secuencia de sus movimientos, denotando la fatiga de sus cuerpos. La chica de ojos ambar desplegando su gran pergamino arrojando una ráfaga de armas mientras Tetsu invocaba su gran espada para un ataque directo contra su oponente, sin embargo su formación fue evadida fácilmente quedando el dúo inmóvil ante la trampa de cadenas en la que habían sucumbido.
— Muy lentos—dijo Tenten con seriedad—si quieren emboscarme tendrán que hacer algo mejor que eso —mencionaba mientras apoyaba su gran pergamino en el suelo.
Tras una decepcionante derrota cortesía de su propia sensei, la presencia de Haru se dio a conocer.
—¡Haru!—dijo Mitsune con cierta sorpresa pero a la vez con molestia.
—Hasta que apareces—afirmó Tetsu también molesto, sabía que con la ayuda de Haru hubieran tenido mayor ventaja contra su sensei ya que tres cabezas piensan mejor que dos.
—Hola chicos, perdón la demora—dijo con una culpable sonrisa—en serio lo lamento mucho Tenten-sensei—hizo reverencia ante su maestra.
—Nada de lamentos, quinientas sentadías y al finalizar recoges todo este desastre.
—Pero sensei, eso es demasiado, usted sabe el por qué de mi tardanza—dijo Haru preocupado.
—Lo entiendo, pero tus entrenamientos de ninjutsu médico no justifican tu indisciplina y falta de compromiso ante el nuestro, esto no afecta solo a ti, sino a todo el equipo, —dijo seria— solo observa, les acabo de patear el trasero a ese par. Debería de darles vergüenza a estas alturas. Se han mal acostumbrado a combinarse los tres, cuando en una batalla real no podrán depender uno del otro todo el tiempo. —termino de decir con cierta decepción.
—¡Pero sensei que hay de la importancia del trabajo en equipo! —afirmó Mitsune.
—Ciertamente el trabajo en equipo es importante pero las circunstancias obligan a saber adaptarse al entorno, a crear buenas estrategias, a saber acoplarnos con aquellos a los que no estamos acostumbrados a trabajar. Ustedes dos no perdieron porque no tengan la capacidad de derrotarme, ni porque dependan de las habilidades de Haru, si no porque pensaron que era un ejercicio que superarían con facilidad. —afirmó la jounin.
—¡Exijo una revancha! —afirmó Tetsu.
— No mas revanchas por hoy, mediten en lo que les dije para que crezcan como shinobis, y tu Haru decide que camino realmente tomaras. No puedes tomar ningún entrenamiento a medias, porque lo único que obtendrás será una habilidad mediocre. —dijo Tenten con seriedad dejando a Haru con mucho que pensar.
Haru asintió con su cabeza mientras empezaba a cumplir con su sanción, en ese momento Tenten dejaba a solas el equipo de acero con cierta tristeza, para ella era muy difícil ser tan dura con ellos, pero sabía que ese era la única manera en que los podría ayudar a crecer como buenos ninjas.
Finalmente llegaba la noche a la aldea de Konoha, el frio viento hacia presencia, mientras el adolorido cuerpo de Haru se acurrucaba en la esquina de su habitación, definitivamente no había tenido el mejor de los días, en especial después de escuchar el fuerte sermón de su sensei. Él estaba consciente de lo acertado que eran sus palabras, sin embargo le dolía tomar una decisión, por una parte estaba su sueño ninja de pelear hermoso como su sensei y por otro lado estaba su nueva meta de salvar a sus compañeros cuando estos lo necesiten.
Por mucho tiempo había llevado ambos entrenamientos a la par, sin embargo el ninjutsu médico siempre estuvo en segundo plano, pese a su talento para ello nunca gustó de todo lo que el ninjutsu médico implicaba, pero todo había cambiado desde aquella dura batalla, cuando sintió la amarga sensación de la impotencia de no poder salvar de una manera rápida y eficaz a uno de sus compañeros.
El chico de ojos violentas sentía la frialdad de esa noche, la misma frialdad con la que tenía que tomar una decisión, la decisión que cambiaría su destino como ninja, mientras las horas de cuestionamiento pasaban Haru abrazaba sus piernas apoyando su cabeza en sus rodillas mientras lágrimas recorrían sus mejillas.
La mañana deslumbraba mientras el team de acero se preparaba para un día más de entrenamiento.
—Justo a tiempo equipo, prepárense para el ejercicio de hoy —afirmó Tenten
—Sensei pero Haru aun no ha llegado —mencionó Mitsune.
—Aun sigue en esas, no me sorprende que obtenga una buena sanción, porque no aprende de nosotros que tenemos otros entrenamientos y podemos organizarnos con este. —afirmó Tetsu refiriéndose a su entrenamiento especial de taijutsu con Lee, y el de control elemental con Kakashi.
—No se preocupen por eso, ya no habrán mas interrupciones ni tardanzas, Haru vino más temprano a avisarme sobre su elección en especializarse como ninja médico-sensor. —dijo Tenten con seriedad.
—No puede ser—dijo Mitsune sorprendida y confundida, un mar de emociones encontradas se vinieron sobre ella, nunca hubiera imaginado eso, después de todo lo que habían pasado y sobre todo prometido, compañeros y rivales en convertirse en igual con Tenten sensei.
—Es un traidor, no me sorprende—dijo Tetsu con molestia
—Suficiente, él ha tomado una decisión no se puede hacer nada al respecto, mejor prepárense que esta vez no tendré misericordia. —dijo al ponerse Tenten en posición de ataque. Mientras Tetsu y Mitsune tomaban sus pergaminos colocándose en guardia.
Habían surgido cambios en el equipo, nada sería como antes, sin embargo la voluntad de acero no había cambiado para ninguno de ellos.
Mientras que el team de acero continuaban su entrenamiento, Ino Yamanaka y el nuevo InoShikaCho se encontraban en las tierras de los Nara para un nuevo entrenamiento
—Ino-shika-cho exitosa—dijo Ino con orgullo al quedar inmovilizada por sus alumnos.
Al ser atrapada bajo el shinranshin, y rodeada de agujas de sombras y tener sobre ella el puño de choushimi para aplastarla contra el suelo.
—Muy bien equipo—dijo Inoue animado.
—Nada fuera de lo común—dijo aburrida Shikako.
—Creo que tengo un poco de hambre—afirmó Choushimi mientras se tocaba la barriga.
Ino sonería mientras las personalidades de sus alumnos le recordaban a un par que ella conocía. Tras unos minutos de descanso, Ino e Inoue giraron a su derecha al sentir el chakra de alguien en particular, al parecer el chico de ojos violetas ahora los honraba con su presencia.
—Ino sensei—dijo animado Haru mientras saludaba a lo lejos.
—¡Haru! —dijeron inoshikachou al unísono.
—Llegas a tiempo Haru—afirmó Ino mientras Haru saludaba al resto del equipo.
—Como llegar tarde a mi nuevo entrenamiento—dijo Haru con una sonrisa.
—Escuchen equipo, a partir de hoy Haru nos acompañara en las mañanas para reforzar nuestras formaciones contra sus habilidades sensoriales, y viceversa, y posteriormente para el entrenamiento exclusivo de sensor junto con Inoue como lo hemos hecho hasta hoy. —informaba la rubia.
Haru ahora especializaría sus habilidades sensoriales ante las estrategias inimaginables del famoso inoshikacho, continuaría con su entrenamiento habitual sensorial junto con Inoue que era aspirante del grupo sensor de Konoha a diferencia de Haru que sus metas no iban encaminadas a esa área si no que hacia el ninjutsu médico. El cual sería doblemente reforzado en las tardes alargándose su entrenamiento sustituyendo las horas utilizadas en su especialización de armas venenosas.
Desde ese momento la vida de ninja de Haru cambiaría, sin embargo el apego y cariño a sus antiguos compañeros no cambiaría. Él se había forjado una nueva meta y estaba dispuesto a cumplirla.
Finalmente después de un par de horas de entrenamiento con el equipo inoshikacho y su respectivo descanso, Haru se preparaba para su entrenamiento sensorial junto con Inoue.
—Muy bien, que empiece el entrenamiento—afirmó Ino entusiasta.
—Sensei, espere un poco más—dijo Haru cansado, su entrenamiento no lo había agotado físicamente, pero lo había hecho de manera mental, por el nivel de estrategia contra el que fue sometido por el trío. Ese tipo de entrenamiento era muy diferente al de su anterior equipo.
—Déjate de quejar y levántate ya—dijo Ino con un tono fingido de molestia.
—Vamos Haru yo se que tu puedes—dijo Inoue amablemente.
En ese momento ambos chunnin se levantaron extendiendo un pergamino invocando una gran masa de agua la cual la iban extendiendo formando una gran esfera, la cual sería la barrera sensorial.
—¡Barrera completada!—afirmarón ambos al unísono.
—Muy bien, ahora a especificar lo que perciben—dijo Ino
En ese momento ambos chunnin empezaron a rastrear la zona, explicando detalladamente el tipo de chakra que sentía, así como las características propias de cada individuo. Y a la distancia en que se encontraba.
El ejercicio se continuo hasta describir a la totalidad de individuos establecidos por el área de terreno indicada por Ino, al parecer ambos lo habían terminado perfectamente.
—Muy bien hecho, si han finalizado pueden desactivar la barrera. —afirmó Ino.
—Esperen… percibo un extraño chakra.. —dijo Inoue en tono preocupado.
—¿Enserio? —dijo Ino preocupada— ¿tú qué percibes Haru? —preguntó
—No siento nada…trato de expandir el radio sensorial, pero aun no percibo nada como lo que dice Inoue. —dijo Haru extrañado.
—No puede ser—dijo Ino extendiendo su manos hacia la barrera para descubrir la fuente del misterioso chakra. —no siento nada ¿estás seguro Inoue?, especifica la ubicación.
—El usuario esta cerca de aquí, es un chakra titubeante, algo lo tiene preocupado… es oscuro… muy oscuro—decía con un tono serio con cierto suspenso.
—No entiendo el por qué no puedo percibirlo—dijo Ino un tanto angustiad—¿dónde está? y ¿cómo es?
—Si Inoue dínoslo—dijo Haru aun más preocupado nunca se había sentido tan impotente con sus habilidades sensoriales.
—Ésta dos metros al frente de mí y tiene restos del almuerzo en su mejilla solo que él aun no se ha dado cuenta.
En ese momento Haru se puso helado mientras rompió su concentración rompiendo la formación de la barrera, mientras se tocaba la mejilla al mismo tiempo en que Inoue se empezaba a reír de la cómica escena.
—Por fin lo descubriste Haru—dijo con una sonrisa, mientras el chico de ojos violetas se sonrojaba no tanto porque le estuvieran tomando del pelo con lo del chakra misterioso, sino por tener restos de comida en su rostro, eso era inaceptable.
—¡Idiota! ¿cómo te atreves a jugar en el entrenamiento?—dijo Ino enfadada mientras se contenía para no darle una paliza al chico Yamanaka.
—Lo siento sensei no pude evitarlo. Si hubiera visto su rostro y el de Haru —dijo mientras se daba otro par de carcajadas, para finalmente dar un suspiro y dar su respectiva disculpa—lo siento mucho Haru—dijo mientras le extendía la mano.
—Idiota, esto nunca te lo perdonare—dijo Haru molesto dándole la espalda
—Anda, no fue para tanto.
—No fue para tanto, como te atreves a no decirme que tengo restos de comida en mi hermoso rostro—dijo mientras se le encendía la mirada.
—Deja de exagerar, a todos alguna vez nos ha pasado, además con restos de comida o no tu rostro igualmente se ve hermoso—dijo Inoue amablemente con una sonrisa.
En ese momento la mirada de Haru se dilató, mientras el rubor subía en sus mejillas al mismo tiempo en que los latidos de su corazón se disparaban a mil por hora. Inoue despertaba tantas sensaciones dentro de él, en especial cuando decía ese tipo de cosas. Desde que Haru conoció a Inoue su mundo cambio, aparte de Mitsune no había conocido a ninguna persona que fuera tan amable e incondicional con él, en especial de la forma en que lo era el chico de cabellera rubia.
—No creas que porque me dices esas cosas olvidaré lo que me hiciste—dijo mientras intentaba ocultar el rubor de las mejillas.
—Ya olvídate de eso, mejor preocúpate por la sorpresa que te tengo esta tarde preparada—dijo el rubio.
—¿Sorpresa? —preguntó Haru curioso.
—Algo que nunca te hubieras imaginado, nuestra felicidad será inigualable, ya lo veraz—dijo entusiasmado.
—¿Nuestra felicidad? —se preguntó Haru aun mas confundido.
—No olvides venir a este lugar cuando salgas de tu entrenamiento—afirmó Inoue mientras le daba un guiño para luego seguir su camino.
En ese momento un mar de dudas invadió la mente del chico de ojos violetas, sin embargo una extraña felicidad se le venía al imaginarse la posible sorpresa de Inoue, ¿será que este corresponde a sus sentimientos? Si fuera así no habría mejor felicidad para ambos, tal y como el Yamanaka lo había dicho.
Finalmente Haru se dirigió al hospital de Konoha para continuar con su entrenamiento de ninjutsu médico, aunque no fue muy productivo al estar distraído pensando en las palabras de Inoue.
—Que impreciso eres Haru, un principiante lo hubiera hecho mejor—dijo Sora para Provocarlo.
—Es probable, pero sinceramente no me importa—dijo con una sonrisa al estar contando los minutos para largarse de ahí.
—Deberías de pensar de nuevo si realmente quieres ser ninja médico, porque aparentemente vas en retroceso. —dijo nuevamente la chica para intentar sacarlo de quicio.
—No te preocupes, se lo que quiero y lo que obtendré, y no me molesta el tiempo que me tome en lograrlo. Seré un buen ninja médico, no el mejor porque esa no es mi meta, simplemente lo único que quiero es salvar a mis amigos cuando lo necesiten, de eso se trata el ninjutsu médico ¿o no Sora? —dijo Haru con una sonrisa mientras Sora se sorprendía de sus palabras. Entre ellos siempre hubo rivalidad, heredada de la rivalidad de Ino y Sakura en el ninjutsu médico, sin embargo a Sora siempre le molesto el hecho de que no se lo tomara tan enserio como ella.
—Claro, pero si no te esfuerzas en aprender, simplemente no podrás hacerlo—le dijo ella con una sonrisa mientras salía de la habitación.
Para Haru no era de extrañarse esos duelos verbales con sora, sin embargo ahora que dedicaría más tiempo a su entrenamiento médico, tendría que mantenerlos un poco más. Pero al final a él no le importaba al imaginarse la gran sorpresa que Inoue le tenía preparada.
Finalmente el atardecer caía en Konoha acercándose el momento que tanto Haru estaba esperando. Muy entusiasmado llego al área de entrenamiento muy puntual, despeas de esperar por unos minutos, llego la persona que el tanto había esperado sin embargo su expresión de felicidad cambio a confusión al ver de quien estaba acompañado.
—¿Sora qué haces aquí? —preguntó Haru.
—Esa misma pregunta me hago yo, ¿qué hago aquí? Y ¿por qué Haru también está aquí? —dijo Sora mientras miraba a Inoue.
—No se pongan así, los reuní porque quería compartir esta hermosa noticia
—¿Cuál noticia?—preguntó Haru.
—Haru...tengo algo muy importante que decirte…Sora y yo ahora somos novios—dijo con una inocente sonrisa.
En ese momento Haru sintió un baldazo de agua fría, todas las ilusiones que había empezado en surgir se convertía en una amarga noticia, sintió como si le hubieran clavado un kunai en la garganta
—¿Qué te pasa? porque estas mudo—preguntó Sora.
—No, nada, es que me tomó por sorpresa—dijo Haru más clamado.
—¿Verdad que fue una gran sorpresa? No sabes lo feliz que estamos—dijo Inoue mientras abrazaba a Sora.
—Me lo imagino—dijo fingiendo una sonrisa.
—Hoy en la tarde me lo pidió, para mí también fue inesperado—dijo Sora alegremente.
—Por eso tenias que ser tú el primero que lo supieras, eres mi mejor amigo y sé que nada te haría más feliz que saber que encontre el amor de mi vida—dijo Inoue mientras le daba un abrazo a Haru, este se quedó frío e inmóvil mientras aun intentaba procesar la información.
—Por supuesto... —susurró el chico de ojos veletas mientras otra vez forzaba una sonrisa.
—Enserio no sabes lo feliz que estoy, si yo soy feliz tu lo eres también ¿recuerdas? —le dijo mientras lo miraba profundamente a los ojos, haciéndole recordar una promesa que se hicieron hace un tiempo, que la felicidad de uno llevaría la felicidad del otro, pero nunca se imagino que esto le traería lo opuesto.
—Realimente me alegro por ti, de hecho por ambos, una mejor chica no pudiste encontrar Inoue, Sora-chan es una chica muy linda y talentosa—sonrió nuevamente.
—Me alegro de que por fin lo aceptes—dijo Sora para jugar con la rivalidad nuevamente.
—Bueno me tengo que ir, les deseo suerte a su relación, muchas felicidades—mencionó aun manteniendo esa sonrisa dolorosa en su rostro para finalmente cambiarla a una expresión sombría al sentir como su corazón caía súbitamente en un profundo abismo.
Las ilusiones de amor de Haru se habían acabado.
