Esto es algo que no planee hacer pero debido a las peticiones y en especial las locas e increíbles ideas que me dio mi amiga Liho, decidí continuar el fic, o mejor dicho, plantearlo como una segunda parte donde los protagonistas esta vez son Sanzo y Goku, sin más que decir, que no comprenderán mucho este fic si no leen antes el de "En nuestro camino", igual pueden intentarlo que la cosa no es muy enredada.

Nuestro Regalo

Capítulo 8

Fruta Podrida

Hace dos semanas exactas que la vida privada y pública de Genjo Sanzo cambio. Todo por culpa de su nuevo ayudante impuesto, en todo ese periodo de tiempo Goku y el no han podido vivir en paz, hasta el pobre mono ha sido desterrado nuevamente a su antigua habitación. Todo a causa de una noche en que el inventivo y lambiscón Dougan se atrevió a ingresar en la habitación de Sanzo valiéndose de la estúpida excusa de dejarle algunos papeles importantes. Por suerte Goku no estaba en la cama, se había quedado despierto paseando de un lado a otro por toda la habitación, el bebe últimamente no lo dejaba dormir haciéndole padecer de insomnio impuesto. En esa ocasión Dougan pareció aterrorizado de ver a Goku en ropas de cama y metido en la habitación de su adorado Sanzo - sama, por suerte Sanzo lo calmo y excuso a punto de mentiras, pero esa escena no sería olvidada mas nunca, Dougan desde ese día se había vuelto aun más la sombra de Sanzo, casi que se mimetizaba tras el rubio para respirar su mismo aire y pisar sus mismo pasos.

- La situación parece muy complicada - Un sereno Hakkai escuchaba atentamente las nuevas anécdotas de Goku, se habían vuelto costumbre casi diaria desde hace una semana -

- ¡Demasiado! - Recostó su cabeza del mesón de madera donde está sentado frente al castaño - ya estamos hartos...

- Ese tal Dougan parece una persona obsesiva.

- Es un lambiscón - Gruño aun con el rostro pegado a la madera - No puedo estar tranquilo ni un segundo, sale de la nada siempre, justo cuando Sanzo y yo queremos privacidad.

- Ya veo - cruzo sus brazos en pose pensativa - ¿Sanzo no puede prescindir de sus servicios?

- Imposible - Renegó varias veces con su cabeza - Dice que es peor quejarse, sus jefes le preguntaran porque y teme que salga a relucir lo del bebe.

- Ciertamente. LaSanbutsushin sospechara de sus excusas.

- Estoy asustado Hakkai, no quiero que ese tonto nos descubra, pero tampoco deseo terminar fuera del templo, imagínate cuando el bebe nazca ¿qué voy hacer?

- Sabes perfectamente que puedes contar conmigo y con Gojyo, las puertas de esta casa están abiertas para ti y tu hijo. - Le sonrió con suavidad, estaba convencido de que Goku acabaría nuevamente allí, no había escapatoria al desenlace de ese drama -

- No quiero, mi lugar es junto a Sanzo ¡Mi hijo nacerá en el templo!

- Goku, mejor es ser prudente y cauteloso, buscar el modo seguro de deshacerse de Dougan.

- No se ira, ya intente amargarle el día¡Pero el descubre todas mis trampas! - Mascullo golpeando la mesa con su palma extendida -

- ¿Trampas?

- Le hice unas cuantas bromas pesadas, solo necesitaba ponerlo molesto, pero nada lo perturba, ni si quiera el exceso de sal en su comida, o que oculte sus lentes o le ensucie lo que ya limpio...

- Goku... - Hakkai se tapo la boca sutilmente, intentado no reír, es que a veces olvidaba lo infantil e inocente que podía ser el mono - Déjame meditar la situación con Gojyo, quizás te demos una idea mejor.

- ¡¿En serio?! - se levanto súbitamente de su silla -

- Sí.

La alegría regreso momentáneamente al cuerpo del pobre Goku, esperaba con fe que sus compañeros de viejas aventuras le brindaran ayuda, necesitaba deshacerse de Dougan, cada vez le quedaba menos tiempo para hacerlo, su embarazo avanzaba y los siete meses se acercaban a paso lento pero seguro.

Esa misma noche Hakkai se propuso contarle el problema a su amante, Gojyo no tenía ni la más mínima idea de lo que sucedía dentro del templo, su mente estaba enfocada entre el trabajo del bar y su familia. De vez en cuando preguntaba a Hakkai por el mono, curioso de sus avances a la paternidad.

- Entonces el grandioso monje apestoso tiene un asistente metiche. - Se cruzo de brazos con una sonrisa pretenciosa -

- Se llama Dougan y tiene una perturbadora adoración hacia Sanzo.

- Un lame culos personal.

- Gojyo... - Susurro incomodo -

- Pero si es así, no hay otro modo de describirlo.

- El problema radica en que ese tal Dougan está metiendo la nariz en la relación de Goku y Sanzo.

- Oh. - Arqueo una ceja con asombro - ¿En serio?

- Sí, y Goku acabara viviendo nuevamente aquí si no detenemos las andanzas del ayudante de Sanzo.

- Espérate un momento, Goku no puede regresar aquí, ya arreglo sus líos con el monje apestoso así que aprenda a afrontar las situaciones.

- Seria genial, pero Goku está por cumplir siete meses, no está en condiciones de pelear con nadie y mucho menos de imponerse en el templo.

- Maldición - Dio un largo suspiro de resignación - Pensare en algo mañana.

- Gracias - Beso la mejilla de su amante con suavidad -

- ¿Tan solo un beso? ¿Me harás meter en un lio enorme y me pagaras con un mísero beso?

- ¿Desde cuándo yo te debo pagar por una ayuda tuya? - Suavemente se subió sobre el pelirrojo, sentándose en sus muslos -

- No lo llamaría pago, tan solo un intercambio de necesidades. - Sonrió con pretensión, moviendo sus manos por toda la cintura del castaño -

- Primero ayuda a Goku y yo te recompensare adecuadamente - Beso el cuello de Gojyo al tiempo que deslizaba su pelvis en contra del nombrado, un roce provocativo en todo sentido -

- ¿Sabes que cobro por adelantado? - Mordió el cuello de Hakkai con malicia, deslizando su lengua por la pequeña marca hecha -

- Soe. - Súbitamente Hakkai intento bajar de la cama pero el pelirrojo le sujeto firmemente de la cintura -

- ¿Qué paso?

- Suéltame Gojyo, Soe se despertó.

- Ya va siendo hora de que termines ese hábito nocturno.

- No es tan terrible, la vuelvo a dormir y regreso a completar tu pago - Poso sus labios contra la nariz del pelirrojo -

- No, definitivamente hoy solo son míos - Súbitamente metió las manos bajo la camisa verde olivo del castaño, rosando descaradamente los dedos contra su pecho -

- Gojyo... sabes perfectamente que no hare nada con la niña llorando.

- Al menos lo intente - Hizo un mohín de tristeza al tiempo que liberaba a su amante -

- Muchas gracias.

- Ser educado conmigo no deshará mi erección.

- Sal a fumar un cigarrillo.

- ¿Me dejaras fumar en la casa?

- Afuera.

- Demonios... quien te comprende, te me ofreces, te ofendes y ahora me echas de la casa.

- No me ofrecí, no estoy ofendido y mucho menos te estoy echando, tan solo necesito calmar a tu hija para poder tener sexo contigo esta noche ¿Comprendes eso? - Súbitamente poso su mano sobre la notable dureza dentro de los pantalones del pelirrojo - Y mas te vale que esto se mantenga así hasta que vuelva...

- Como digas - Mascullo atragantado en excitación, Hakkai podía ser el ser mas perversamente provocador del mundo cuando se lo proponía –

Aquella recompensa para Gojyo le dio muy buen refrescamiento mental, a la noche siguiente ya tenía medio plan en marcha, busco las ¨herramientas¨ necesarias en su grandiosa idea que llamo operación "Alegría", con su plan en proceso ahora le restaba hablar con Goku y prevenirlo del incidente. Ya que conocía lo precavido que era el ayudante obsesivo del gran Genjo Sanzo, debía buscar vías alternas para emboscarlo, primeramente Gojyo le dio la información a un esperanzado Goku por medio de Hakkai cuando fue a visitarlo la tarde siguiente, este tomo el plan "Alegría" como la cosa mas descabelladamente ingeniosa que se le podía ocurrir al kappa pervertido, su segundo movimiento era llevar sus herramientas hasta el templo, el no estaría presente directamente en la situación, no podía descubrirse su implicación en todo lo que sucedería esa noche.

-Sanzo – Goku se le acerco con pena mientras este fumaba como de costumbre fuera de su habitación, la que fue hecha para ambos y que ahora no podían compartir por el estúpido ayudante del monje – Necesito algo...

-¿Que quieres? - dejo ir una bocada de humo lejos de Goku -

-Necesito que me acompañes a casa de Hakkai y Gojyo – Agacho la cabeza con duda, era imperante que su sol lo siguiera para que el plan de Gojyo se cumpliera perfectamente -

-¿No fuiste hoy? - Fijo sus orbes violetas sobre el mono -

-Si, pero... - Junto sus dedos en modo infantil – Necesitamos ir allí antes que sea mas tarde, por favor acompáñame Sanzo ¡Es de vida o muerte!

-... - El mencionado apago el restante de cigarrillo tirándolo al suelo y pisándolo, pareció darse un minuto para pensar en las palabras de Goku – No hay nada de vida o muerte en casa de los tortorlos.

-Te aseguro que si, para nosotros es de vida o muerte – Sin importarle que los vieran, Goku le tomo de las manos, apretándolo fuertemente – Si quieres que nuestra paz vuelva debes confiar en mi, vamos a casa de Gojyo y Hakkai.

-Bakasaru – Se soltó del agarre con suavidad, empezando a caminar seguido de un angustiado Goku -

-¿Sanzo?

-No sigas rogando, vamos a donde los tontos... - Miro de reojo hacia donde estaba el mono – Espero que el invento que tienes para sacar a Dougan funcione, yo también lo quiero lejos de nuestras vidas.

Goku logro la primera parte del plan, sacar a Sanzo del templo, ahora seguía la segunda fase donde intervenía nuestro querido demonio pelirrojo, Gojyo espero a que fueran algo mas de las siete de la noche cuando se presento en la entrada del templo conduciendo a Hakuryu en su forma de jeep, en la parte tracería del mismo llevaba por carga un par de cajas de madera de gran tamaño.

-Buenas noches – Gojyo bajo del jeep acercándose a uno de los jóvenes monjes que custodiaba la entrada -

-¿Que desea? - El monje miro de arriba abajo al pelirrojo -

-Tengo una entrega que hacerle a... - Saco una hoja de papel que leyó con fingida seriedad – Go Dougan.

-¿Que tiene que entregarle? - Miro con curiosidad el par de cajas sobre la parte trasera del jeep -

-Lo que lleven las cajas no es mi responsabilidad, yo solo cumplo con mi trabajo de entregarlas señor, por favor bájenlas, es la ultima entrega del dia. – El kappa señalo las mencionadas cajas con desanimo -

-Esta bien.

El inocente monje se retiro un momento para buscar ayuda, las cajas debían ser cargadas entre dos o tres personas por su tamaño, a los minutos regreso con seis monjes mas para bajarlas y meterlas en el templo.

-¡Espero que les aproveche! - Gojyo sonrió feliz al ver como los pobres monjes metían las cajas dentro del templo -

La segunda parte del plan había salido perfectamente, ahora restaba la fase final que recaía en el contenido del plan "Alegría", mientras esto sucedía, no muy lejos en casa de Hakkai, Sanzo y Goku disfrutaban de una cena casera, el castaño los esperaba preparado para la situación, deseando que el desternillante plan de Gojyo rindiera sus frutos y permitiera que Sanzo y Goku volvieran a tener privacidad en sus vidas, justo ahora cuando mas necesaria era con un venidero bebe en camino.

-¡Un poco mas, Hakkai! - Goku estiro feliz sus brazos con tazón en mano, delante del castaño -

-¿No tehará daño tanta comida a esta hora? - Miro algo preocupado que ya el mono llevaba su ronda numero cuatro de arroz con curry -

-Te aseguro que duerme como un osodespués de comer – Sanzo suspiro sin asombro, ya no había dudas que el embarazo había abierto un agujero sin fondo en el estomago del mono -

-¡Gracias! - Sonrió entusiasmado al ver su tazón nuevamente lleno – Hoy sera un dia para celebrar, la bebe esta feliz y yotambién, volveremos a dormir con Sanzo.

-Eso deseamos todos, Goku – Hakkai sonrió con diversión, el mono podía ser tan trasparente con sus opiniones -

-Oye Hakkai, quiero saber de que vaexactamente el grandioso plan de Gojyo – Finalmente Sanzo se atrevió a preguntar, no admitiría que lo comía la duda respecto a esa rara ayuda -

-Bueno, a Gojyo se leocurrió una idea hace unas noches, pero esto no lo puede hacer solo, necesito de la ayuda de ciertos personajes... - Hakkai arrugo el entrecejo al recordar el tipo de ayuda que Gojyo utilizo -

Y regresando al templo, las cajas fueron depositadas en el comedor, a esa hora se estaba sirviendo la cena. Dougan vio las cajas desde su puesto, curioso de solo pensar que quizás las cajas eran para su adorado Sanzo – sama, pensando en ello se puso de pie y enfilo los pasos a las cajas, uno de los monjes que cargo la caja le indico que habían llegado aquí y le pertenecían a el.

-Yo no esperaba ningún tipo de mercancía – Dougan miro con mas seriedad ambas cajas de madera -

-Pues el hombre que las trajo dijo expresamente que te pertenecían. - El monje respondió con duda -

-Debe haber un error, esto no es mio – Llevo su mano a la tapa de una de las cajas -

-Entonces confirmemos su contenido y mañana a primera hora buscaremos al verdadero dueño de las cajas.

Dougan no se opuso a revisarlas, debía admitir que también tenia una pisca de curiosidad por lo que había dentro de esas enormes cajas. El mismo monje que hablo con Dougan volvió con una barra de metal con la cual liberarían las tapas de madera, lo único con lo que no contaba nadie en ese comedor, era que el conteniendo de las cajas ocasionara una verdadera "Alegría" a los monjes y estudiantes del templo.

Pasada de la media noche fue que Sanzo y Goku retornaron al templo, Hakkai les llevo luego de que Gojyo regresara informándoles que el plan había salido perfectamente. El grandioso Genjo Sanzo esperaba entrar y conseguirse con que su fastidioso ayudante no estuviese, pero la situación que encontraron fue un verdadero caos, empezando porque no había nadie resguardando la entrada del templo, eso ya era sospechoso para Sanzo, buscando explicaciones se dirigió seguido de Goku hacia las habitaciones de los monjes encargados de la vigilancia, para su sorpresa no había nadie tampoco, ningún estudiante o superior se encontraba en sus habitaciones.

-Sanzo – Goku le sujeto de las ropas jalándolo para llamarle la atención -

-¿Que demonios sucede aquí?

-Creo que se donde están todos...

Goku escuchaba perfectamente como no muy lejos había ruidos, risas y música, todo eso parecía provenir del gran comedio del templo. Sanzo enfilo los pasos junto a su mono, siguiendo los ya mas evidentes ruidos que habían cerca del comedor. Cuando Sanzo abrió las puertas de par en par la escena fue casi surrealista, delante de el había botellas de alcohol desperdigadas por el suelo, ropa tirada, monjes borrachos tendidos a sus anchas sobre las mesas,y bajo ellas también, otros cantaban o hacían rueda, Sanzo camino incrédulo entre todo ese alboroto para llegar a donde estaba mas nutrido el grupo, nadie lo noto llegar ya que estaban turnándose para complacer sus alborotados y alcoholizados deseos carnales, en el fondo del salón estaban cuatro mujeres de la mala vida totalmente desnudas y complaciendo a diestra y siniestra a los alborotados vírgenes, en ese instante Sanzo sintió que la idea de Gojyo se le fue de las manos, esto era una abominación.

El sonido de disparos hizo que todo se detuviera, la música, los gritos, hasta las prostitutas pararon sus servicios, todos los ocupantes del comedor comenzaron a buscar de donde provinieron los disparos, para su asombro localizaron a la fuente de los mismos montado sobre una mesa y con el arma apuntando hacia arriba.

-¡SANZO SAMA¡ - Grito mas de uno volviendo a la sobriedad con el asombro -

-LARGO DE MI TEMPLO – El rubio bajo de la mesa dando largas zancadas hasta las cuatro mujeres, lanzándoles algo de ropa para que se vistieran y se fueran.-

-Sanzo... - Goku estaba estupefacto parado aun en la puerta del comedor, no se imagino que todo el plan de Gojyo acabara siendo tal desastre, y lo peor aun no sucedía -

-Buenas noches Son Goku – Súbitamente un serio Dougan apareció tras el, susurrándole al oído – Creo que tu plan no funciono como esperabas, lo único que has logrado es sentenciar tu salida de aquí.

-Yo no tengo que ver con esto – Mintió tan fríamente como pudo, en verdad estaba lleno de coraje al ver que el fastidioso ayudante de Sanzo no estaba ni borracho y mucho menos metido en el desastre -

-Eso no lo decidiré yo, en este momento la Sanbutsushin debe estar enterándose de este desastre.

Sin mas palabras, paso dentro del comedor recogiendo las botellas tiradas, necesitaba ajustar su plan para quedarse solo con su querido Sanzo, este estaba histérico dando ordenes de un lado a otro, su amado templo había sido profanado de todos los modos posibles, aunque el sea también un pecador ya que tiene sexo bajo ese mismo techo con otro hombre, pero el caso es que el no había llegado al punto de meter putas y bebidas, sea lo que sea que hiciera estaba fuera de esas paredes y no dentro de ellas.

Luego de poner orden y castigo a todos sus estudiantes Sanzo se retiro a su habitación siendo seguido por el mono, Goku sabia perfectamente que el rubio no estaba contento con el resultado del plan, mas bien, ahora es que tendría mas problemas por culpa de Dougan directamente.

-Vete a tu habitación – Sentencio con frialdad mientras se quitaba su túnica -

-Sanzo, las cosas no salieron bien... - Hablo entrecortado, con sus manos acariciando su baja espalda, la tensión últimamente se iba a ese punto por su estado – Y ese estúpido de Dougan me dijo que la Sanbutsushin se enteraría de todo esto.

-La Sanbutsushin – Respiro hondo, tan hondo como lo daban sus pulmones – Tenemos un problema mas grande del que teníamos antes.

-!Lo... lo lamento Sanzo¡ - Sin nada de pena corrió hasta los brazos del monje , abrazándose con mucha fuerza a su sol Es todo mi culpa.

-Bakasaru, deja de lloriquear – Con duda acerco sus manos hasta la espalda del mono, acariciándolo poco a poco – Tenemos que solucionar esto a nuestro modo.

Mientras Sanzo y Goku discutían a las puertas de la habitación, no muy lejos de ellos estaba una sombra escuchando todo, Dougan los había seguido, tenia varios días pensando en la extraña relación que su admirable Sanzo y el chico ese tenían, notaba la familiaridad casi intima que había entre ellos, como Sanzo era menos arisco con el chico, al único que aceptaba cerca de el y que toleraba sus actos. Dougan había hilado entre dudas razonables, hasta que el investigar sobre el tal Goku se volvió vital, tenia varios días sacándole escueta información a los monjes del templo, pero nada novedoso salia de sus bocas, solo hablaban de que Sanzo lo "adopto" trayéndolo en uno de sus viajes, que el chico comía como animal y que le gustaba andar perdiendo el tiempo por todos lados. Pero la información mas interesante que recibió Dougan llego justo esa misma noche en que con unas copas encima uno de los monjes mas antiguos le relato un hecho pasado, cuando Goku estaba recién llegado, le contó que el chico se había vuelto loco, convirtiéndose en una especie de bestia maldita, que nadie podía controlar por su fuerza, el chico hizo desastres hasta que el mismo Sanzo lo controlo colocándole de regreso su diadema en la cabeza, la que nunca se quitaba el mono para absolutamente nada.

Dougan ya había escuchado algunas leyendas sobre los ayudantes del monje, algunas las creía meras fabulas hinchadas de magia y cuentos, pero entre ellas si llego a leer algunas cosas referentes a Goku, que tenia una doble personalidad, una humana y otra mas demoníaca, y que el único que lo lograba controlar era el mismo Sanzo. Su mente le llevo a ingeniarse un modo de aprovechar lo que sucedería, entre el desastre de las prostitutas del templo y el alboroto, el mismo decidió mandar un mensaje al templo del sol poniente, de donde mismo lo habían mandado la Sanbutsushin, contando con exageración sobre el desastre reinante, que Sanzo no cumplía sus labores de monje gracias a la intervención del chico llamado Goku, en fin, un montón de mentiras que seguro causarían que Sanzo y Goku fueran llamados al templo del sol poniente, y el también se ofrecería a dar su versión de la historia, así este plagada de mentiras y vicios contra el pobre Goku.

Continuara...

¡REGRESE! Lamento la increíble demora, pero me han pasado tantas cosas que no es fácil enumerarle, lo importante es que este fic esta prácticamente terminado, lo subiré todo en pocos días, le quedan unos tres, máximo cuatro capítulos, espero sigan disfrutándolo y que no me olvidaran, discúlpenme nuevamente, gracias.

Próximo Capitulo:

Venganza

URASAI

Sanzo estaba que echaba humo por las orejas, todos absolutamente todos sus estudiantes habían sucumbido en el alcohol y las putas, era difícil aceptar que las cosas se salieron de control con solo cuatro mujeres y una caja llena de botellas, entre su rabieta interna iba regañando a los monjes, alzando a algunos del suelo y escuchando las impertinencias de otros.

-Que le digo que si es así... - Uno de los monjes bien ebrios perseguía al pobre de Goku que esperaba a que Sanzo terminara de poner orden -

-Sanzo – Goku se le acerco al ver como el monje lo seguía peligrosamente, casi que sentía como de un momento a otro iba a ponerle las manos encima -

-Que impertinente son los borrachos – Sanzo puso a Goku tras el como haciéndole un muro de contención -

-Sanzo... sama, solo, quería felicitar al chico... - El hombre se tambaleo un poco, parecía que iba a irse de bruces –Por el... el...

Entre sus movimientos raros el monje empezó a hacer señas con sus manos como si meciera un bebe torpemente.

-Yo... opino que es chica y... ¡Usted la embarazo! – Alzo los brazos con emoción -

En un segundo Sanzo lanzo su puño contra la mera cara del monje, tirándolo al suelo y dejando al pobre hombre inconsciente.

-¡Le pegaste! - El mono vio perplejo la escena -

-Los borrachos dicen cosas idiotas.