Otro capítulo, espero les guste y si no pues vuélvanlo a leer hasta que eso pase.
En fin, con que lo lean me hará bien, ah y bueno a ver qué pasa en esa cocina, lo sabrán el siguiente cap.
El día por fin había llegado después de esa noche algo inusual. Como todos saben en un rancho las personas suelen levantarse temprano para hacer sus labores, alguien no lo sabía.
R- Pero quien se atreve a levantarme a- mira su reloj- a esta hora? Y con semejante ruido?-así es ella es ese ¨alguien¨.
B-hola Rachel, que haces todavía acostada, mira que ya todos desayunamos, tu tendrás que hacerte tu desayuno, el ruido es de una sierra-dijo como si nada, Rachel solo oía fin del mundo- bueno oye te quería avisar que iré con Quinn a montar, nos vemos luego- y cuando estaba a punto de irse.
R-como que a montar?, tú no sabes montar Britt, además porque con ella?-fue lo único que la hizo hablar, y Britt solo la miraba divertida.
B- es que le dije que si nos escapamos y lo asemos aun lado del lago.
R- Que?.
B-me dijo que me enseñaría a montar e íbamos a pasar cerca de un lago-dijo una curiosa Britt pensando en que pensaba su amiga.
R- ah-dijo tratando de no estar divagando de nuevo- así que yo me hare el desayuno verdad?- cambiando de tema.
B- sí, bueno adiós Rachel-y partió.
R- adiós-.
Al cabo de unos treinta minutos salía una duchada y cambiada Rachel, por su misión prepararse el desayuno.
Y ahí estaba ella, parada frente a la cocina, con sus dos manos a la cintura, se había puesto un paño al estilo rambo, con esa pequeña gotita resbalando por una orilla de su cara y ese airecito que hacia mover su fleco y su mirada fija en su objetivo, un par huevos, cocinarlos su misión.
Preparo sus armas, un sartén, parte del fusilamiento, la harina, parte junto con la víctima, el aceite, un arma muy importante, el fuego, arma más feroz, más asesina y más usada, y por último la víctima, el par de huevos.
Veinte minutos habían pasado, desde que había agarrado el sartén, veinte minutos luchando y tratando de vencer, había caído unas dos veces pero se levantaba y seguía, pero como todo ser humano ha veces por mas lucha no se puede y ahí estaba ella sentada en el piso recargada en la pared pensando en su derrota, si señores, perdió.
Hasta que una voz la hizo volver al mundo.
Quinn- pero qué demonios ¡-expresó una confundida rubia- y como has hecho esto?- mirando hacia el ¨campo de batalla¨, o sea la cocina, que estaba hecha un desastre, harina por todos lados, el aceite por la mesa, los huevos en la pared, demás está decir que se salvó del fuego.
R- es que, es que, quería desayuno y Britt me dijo que yo me lo tendría que hacer yo sola y bueno baje a la coci-no pudo continuar por alguna rubia.
Q-jajajajaja-hasta el estómago se agarraba.
R- y tú de que te ríes?, yo no veo nada gracioso-dijo tratando de sonar molesta, pero la verdad parecía más un puchero.
Q-es que, es que jajaj- ni hablar podía- te ves muy jajaj muy, me das mucha risa- y eso fue lo último que dijo porque siguió burlándose.
La morena se miró de arriba abajo y la cara en el espejo y después a Quinn que seguía burlándose de ella, entonces se le ocurrió algo.
Splahs¡, la morena había mojado a la rubia con una cubeta de agua, y ahora la que reía a mas no poder era Rachel.
Q- oye pero que te pasa, porque lo hiciste- dijo una mojada y molesta rubia.
R- me la debías- dijo ya calmada y como si nada.
Q-así?, pues sabes que- dijo acercándosele.
Tía-pero que ha pasado aquí?- dijo su sorprendida tía, cuando vio que ambas iban a hablar, agarro un rumbo fácil- saben que, quiero que ambas se queden en esta cocina y no salgan de aquí hasta que quede ordena y perfectamente limpia.
Q- pero
R- pero
Pum¡ una cascara de huevo que había en el techo cayo en la cabeza de la tía y con eso y una mirada desafiante de la tía de Rachel empezaron a limpiar.
