Alpha.
Mientras unos seniors se jugaban su futuro en las pruebas pilotos y otros realizaban las verdaderas pruebas estatales con el fin de graduarse, aquellos interesados en incrementar sus créditos estudiantiles para el siguiente periodo lectivo mediante el camino deportivo, artístico y gracias a un técnico en alguna ingeniería ofrecida en Heros; dedicaban sus últimos minutos para calentar, practicar y repasar los detalles finales antes de enfrentar una de las convocatorias más exigentes a nivel de secundaria según los periodistas de Marley.
Aquellos calificados según las exigencias de los profesores especialistas del área, jurados invitados, periodistas de la rama requerida y hasta miembros del consejo estudiantil de Heros; no sólo obtenían créditos extras en su hoja estudiantil, lo que incrementaba su promedio para el ingreso a cualquier universidad prestigiosa de Liberio, sino que obtenían el derecho de ser el portador honorable de la chaqueta hecha a la medida conocida como Alpha. Accesorio con diseño personalizado según la estación del año, la cual mantenía el escudo del colegio en una de las mangas y en la otra, el escudo de la familia creadora de la institución; junto con el apellido del estudiante en su espalda.
- ¿Crees que nos harán la chaqueta más ajustada si se los pido? -preguntó una de las chicas a otra -. Yo no soy gorda, por ello no quiero que mi figura sea arruinada por esa cosa que llevan puesto como si fuera hecha por hilos de oro o algo parecido.
- ¿Cosa? -preguntó otra de las chicas del grupo en un tono de sorpresa por la manera en que la chica de cabellos rubios se expresaba de la vestimenta más deseada por esos estudiantes en espera dentro de ese pasillo -. ¿Hablas de la chaqueta Alpha? -volvió a preguntar.
-Espera, ¿tiene nombre? -preguntó la rubia en un tono altanero -. Es por ello que las cosas no avanzan en esta nación. ¡Le ponen nombres absurdos a la ropa!
-Bueno, sí… -contestó a manera de susurro otra de las acompañantes de la rubia tras sentirse avergonzada por el nombre de la chaqueta.
-Es natural que el nombre sea patético -expresó una nueva voz en ese pasillo -. Después de todo, hablamos del nombre del perro del antiguo rey Karl -. Dijo algo divertida. La dueña de la voz, era una chica con cabellera larga y de color negro; estudiante que, por alguna extraña razón, permanecía acostada sobre su espalda en ese pasillo.
- ¿¡Disculpa!? -gritaron las chicas al unísono, mirando de pies a cabeza a la chica que había interrumpido la conversación del trío.
Las tres chicas de apellidos complicados, eran jóvenes provenientes de familias prominentes. Quienes estaban acostumbradas a vestir las ropas más lujosas de la capital, y a ser adoradas por los demás. Esas tres chicas insípidas, observaron con detenimiento el estado deplorable de esa enagua sucia perteneciente a la estudiante que decidió informarles acerca del origen del nombre de la chaqueta. Y pudieron observar, aparte de la vestimenta Alpha; la enagua del uniforme oficial de color viejo verde musgo, extendida unos diez centímetros según los protocolos establecidos en el reglamento estudiantil. Uniforme personalizado según los gustos de esa estudiante de honor, al agregarle unos leggins de poco grosor.
-¿¡Quien rayos usa las enaguas con ese largo en estos días!? – preguntó al grupo la rubia, buscando la respuesta de sus amigas.
-Ay, no -respondió una de las acompañantes como símbolo de desaprobación
- ¡Tan pasado de moda! -gritó la líder de las chicas, haciendo que más de una cabeza girase en su dirección -. ¡Tan ugh!
-No sólo eso -intervino una de la miembro del trío -. Se pone leggins color negro y estamos en verano. ¡Un crimen de la moda! -gritaba, pelando los ojos al ver cómo la vestimenta de la chica estaba combinada con unas botas militares de cuero color negro con suela de goma -. Qué asco… -murmuraba la chica, tapando su boca al sentirse mareada tras ver la ropa de esa estudiante.
-Ah, es cierto… -respondió en un tono tranquilo esa chica, recordando la estación en la que se encontraban -. Lo había olvidado… -apartando totalmente de su vista el libro que leía -. Estamos en verano…
- ¿Acaso no te percatas de la estación en la que te encuentras, loca? -preguntó algo enfadada la líder de las chicas -. ¡Mira bicho raro, deja de estar ahí tirada y mejor aléjate que no necesitamos que estés presumiendo el hecho que llevas esa chaqueta!
Juntando sus labios al sentir ganas de tirarle ese libro que tenía en manos a esa chica de rostro bello y de cutis perfecto, la portadora de la chaqueta que representaba ser alumna de honor según los criterios de Heros; pensó como mejor opción no desperdiciar un buen libro en una chica ruidosa quien sólo sabía decir palabras sin sentido.
-No es vanidad, Tania -indicó, colocando el libro sobre el suelo -. Son reglas de Heros. Si ganas la chaqueta, la llevas hasta al cumpleaños de tu madre – continuó -. Claro, lo del cumpleaños es en sentido figurado; no literal -. Corrigió en un tono algo sarcástico, acomodando con rapidez su cuerpo para sentarse como si fuese a meditar como lo hacen los monjes en Asia.
- ¿¡Por qué eres tan idiota!? -preguntó otra de las chicas, dando un paso hacia adelante para ser vista por esa estudiante a la que llamaron bicho raro -. ¡Quienes ganan la chaqueta, no deben de hacer más audiciones!
- ¿Eso crees? -preguntó la joven de piel pálida a esa estudiante de cabellos castaños -. Según las reglas del director Magath, todos debemos realizar a partir de este instante; el examen de forma anual. En pocas palabras… -deteniéndose por unos instantes antes de continuar su discurso para ponerse en pie -. El hecho de haber ganado la chaqueta hace un año, no quiere decir que eres una vaca sagrada durante toda tu época estudiantil. Sólo se significa, que eres intocable por un ciclo lectivo; Catalina.
Las bocas de los jóvenes presentes se abrieron como por arte de magia al escuchar las palabras de esa chica con vestimenta particular.
-Si no creen mis palabras, pueden revisar el periódico escolar -. Indicó, sacando su celular del bolsillo escondido dentro de su falda -. Hasta existe una aplicación del periódico -. Introduciendo el aparato dentro de ese bolsillo nuevamente.
-Nadie lee eso, idiota -. Respondió la líder del trío.
-Aparentemente sólo algunos lo hacemos -indicó, girando sus ojos en dirección al libro que había dejado tirado en el suelo -. Pero mírale el lado positivo, Tania -. Caminando hacia el libro -. Quizá puedas ganarme este año en tu presentación. Tienes un noventa y cinco por ciento de ganar con la pieza que haz elegido.
- ¿¡Disculpa!?
-Fuiste inteligente en elegir la pieza favorita del director -tomando el libro -. Eso es lo que yo llamo un buen movimiento -indicó, sonriendo tímidamente después de sus palabras -. Es una de mis piezas favoritas y creo que, si dejas de lado el querer llamar la atención de los chicos del colegio, podrías ser una excelente pianista profesional.
- ¿Acaso es esa tu nueva estrategia, Piiku? -preguntó algo molesta la chica -. Sabes que desde que ingresaste al colegio, haz sido la ganadora de las audiciones de piano. ¡Te burlas de mí! -gritó, caminando un par de pasos para tomar por los hombros a la chica -. ¿¡Acaso te burlas de todos nosotras!?
-Nunca haría eso -respondió en un tono seco, sintiendo cómo las manos de Tania hacían que su cuerpo girase -. Nunca me burlaría de alguien más, y menos de alguien tan talentosa como tú.
-Presumida de mierda. Te daré un par de golpes para que aprendas.
-Ya veo… -susurró, sintiendo algo de lástima por esa chica que tenía al frente -. Lamento si mis palabras fueron duras. No era esa la intención, Tania -indicó, quitando con la mano libre; una de las manos de la joven rubia de uno de sus hombros -. Pero como indiqué anteriormente. Si deseas ganar, debes luchar y ya -. Quitando la otra mano -. Después de todo, eso es la vida; Tania -exclamó, inclinándose para tomar su bulto que aún permanecía sobre el suelo.
Retirándose de ese pasillo al no tener tantas intenciones de seguir hablando con esas chicas quienes nunca fueron de su agrado, Piiku pudo sentir como el celular vibraba dentro del bolsillo de su falda.
-Ah, hermana eres tú -respondió sonriente -. No, aún no hago mi presentación -continuaba hablando, disminuyendo la velocidad de su caminar dentro de ese pasillo solitario - ¿Llamas porque necesitas que cuide de Udo? -preguntó curiosa, deteniéndose al ver a un hombre a lo lejos del pasillo, quien había abierto una de las ventanas del lugar -. ¿Hanji? -preguntó, percatándose que la puerta ubicada muy cerca de ese rubio era nada más y nada menos que aquella perteneciente al director Magath -. Debo colgar, no nos dejan hablar en los pasillos. Salúdame a tu apuesto jefe. Dile que pude verlo en el muelle el fin de semana pasado y que la barba le sienta bien, ¿quieres? -colgando casi inmediatamente de sus palabras.
"Demonios" pensó, creyendo que ganaría una boleta que le retiraría inmediatamente el derecho de portar la chaqueta Alpha durante los días que quedaban del año lectivo. Boleta que iría directamente a su hoja estudiantil, y que mancharía su perfil perfecto desde que ingresó a Heros.
Permaneciendo estática en ese pasillo, Piiku pudo ver como ese hombre de cabellera larga y rubia; bostezó.
-Vaya -murmuró la chica al ver como el perfil agraciado de ese varón se transformaba en un hombre con una interesante papada al momento de bostezar -. Supongo que pocos se ven atractivos al hacerlo -insistía para sí misma en un tono bajo, metiendo el celular dentro del bolsillo de la chaqueta.
Retrocediendo lentamente para no ser detectada por ese hombre que parecía estar hipnotizado por la escultura del Heros, Piiku dio un par de pasos hacia atrás; colocando su mano derecha sobra la pared para no perder el equilibrio.
-Oye, tú -exclamó el sujeto de cabellera rubia lo suficientemente fuerte para ser escuchado por Piiku a lo lejos -. Sí, me refiero a ti - continuó -. La chica de las botas militares con suelas escandalosas -girando su rostro en dirección a la estudiante -. Tu nombre es Piiku, ¿verdad? -preguntó sonriente -. Mucho gusto estudiante Alpha, mi nombre es Willy Tybur -. Exclamó, meneando su mano izquierda para saludarla -. Soy uno de los jurados de las audiciones de piano del día de hoy. El piano es mi instrumento favorito, y el de mi mejor amigo.
-W-Willy Tybur… -balbució, tragando fuertemente después de sus palabras.
- ¿Hola? -preguntó el rubio al ver la poca reacción facial de la joven con ojos adormilados.
Una corriente de electricidad invadió su cuerpo en el momento que los ojos claros de ese hombre hicieron contacto con los suyos. Sensación semejante a aquella cuando se toca un cable suelto sin querer.
"¿Quién o qué es este hombre?" se preguntó, sintiendo como su respiración comenzaba a volverse irregular.
Ese caballero con traje fino, cabellera larga y con una sonrisa de actor de novela; le hacía sentir incómoda. No podría decirse que esos sentimientos se debieran a una característica de timidez o algo parecido; después de todo, Piiku no era nada de eso. Esa incomodidad no tenía explicación aparente para la estudiante modelo de Heros. Sólo sabía que, al momento de intercambiar miradas, una corriente eléctrica se sintió en su interior.
-La casa Tybur… -murmuró, tratando de calmar esa impresión extraña de incomodidad y nerviosismo al estar asimilando que todas las historias contadas por su padre debajo del puente de la amistad, se estaban convirtiendo en algo palpable.
-Así es -respondió, enderezando su postura -. La casa Tybur de Marley. La familia erdiana más… -deteniendo su discurso de golpe para exhalar algo de aire como si lo siguiente que fuese a decir, fuesen palabras algo difícil de digerir para la chica -. Lo que deseo decir es, que no somos personajes de cuentos narrados bajo la luna en las noches de festival -. Explicó, girando su rostro en dirección a Piiku -. Aunque debo confesar, que; me hubiese gustado permanecer en el anonimato un par de años más, ¿me explico? -preguntó, sonriendo nuevamente.
Aquel hombre quien dijo llamarse Willy era apuesto. No era únicamente esa ropa exclusiva, su reloj de oro, sus zapatillas de cuero y ese anillo de diamantes en su mano izquierda lo que lo hacía lucir algo más allá de elegante y atractivo para el ojo femenino. Así como tampoco se podría decir que era guapo por el hecho de tener una cabellera que brillara como el sol, y una nariz con punta redondeada que le daba un toque único a ese rostro adornado con una barba estilo collar. El hombre de apellido Tybur era apuesto por su postura. Al verlo erguirse, Piiku pudo ver que a pesar de no ser un varón de alta estatura como estaba acostumbrada ver en su nación; ese rubio ganaba puntos al mantener su espalda recta con sus hombros echados hacia atrás. Expresando un sentimiento de seguridad y confianza en sí mismo; generando que todo aquello que saliese de su boca retomase un nuevo sentido.
-Un ángel caído… -expresó en voz baja de forma involuntaria al sentir algo de miedo tras ver nuevamente ese gesto en su rostro -. Maldición -susurró, tapando su boca tras analizar lo peligroso de su discurso.
- ¿Ángel? -preguntó el rubio al no comprender las palabras de esa chica -. Vaya, ese es un nuevo halago que debo agregar a mi diccionario -indicó sonriente, exponiendo no sólo esos perfectos dientes blancos otra vez, sino también esa encía color rosa que incrementaba su atractivo.
"Esa sonrisa" analizó en sus pensamientos, sintiendo algo de escalofrío tras descifrarla.
La estudiante Alpha quería creer en esa sonrisa perfecta, en esos dientes alineados y en esas sensuales arrugas que se formaban cuando Willy extendía su boca para sonreír; mas sabía que toda esa puesta en escena no era nada más que un acto. Deseaba sentir mariposas como lo haría cualquier chica tras ver cómo su cabellera se movía al compás del viento, haciendo que su sensualidad incrementase a tal punto que sus piernas temblasen; mas ella no era una estudiante cualquiera. Piiku no sólo era el primer promedio del colegio Heros, la mejor pianista jamás vista desde que surgieron las leyendas que el príncipe fallecido era un genio en tocar el instrumento; sino que era lo suficientemente inteligente para distinguir la diferencia entre una expresión facial forzada y una real.
"Maldición" se dijo en pensamientos, entendiendo que ese caballero que estaba frente a sus ojos no era tan confiable como ella hubiese deseado. "¡Maldición!" insistía para sí, moviendo uno de sus pies para dar un paso hacia atrás y poder así salir corriendo de ese pasillo frío, silenciosos y solitario.
-Veo que tus habilidades analíticas no son un juego -exclamó el rubio, tapando su rostro con su mano izquierda al sentirse avergonzado por haber sido atrapado por una estudiante de secundaria -. Me siento algo apenado, debo confesar -. Murmuró, sacando un pañuelo de su saco al sentir como su frente se llenaba de sudor por la vergüenza -. Rayos… -susurró, quitando el pañuelo de su rostro tras haber limpiado las gotas en su frente.
Girando su cuerpo para quedar frente a frente de la estudiante, el representante de la familia Tybur avanzó de manera cautelosa como si fuese un depredador que no desease ahuyentar a su presa. Siendo incrementado el sonido de sus pisadas gracias al eco generado en ese pasillo solitario; ruido que acrecentaba la sensación de amenaza para la estudiante.
-Déjame preguntarte algo. ¿Qué tanto sabes acerca de la verdadera historia de Marley y de sus batallas con las demás naciones del mundo entero? -preguntó el rubio, avanzando con cuidado en dirección a la joven, quien había dado ya un par de pasos hacia atrás -. Por favor, déjame contarte una historia; ¿quieres? -inquirió, guardando el pañuelo dentro del bolsillo de su saco.
-Dudo mucho que la cabeza de la familia erdiana más poderosa de Marley haya salido de su cueva para contarle un cuento a una estudiante a quien no ha visto nunca en su vida -expresó en un tono seco, endureciendo su expresión facial al sentirse amenazada por ese hombre.
-Creí que siempre tenías la razón, Piiku -indicó Willy, sonriendo de forma reservada.
-Ah, con que esa es tu verdadera sonrisa -deteniendo su caminar en reversa -. Veo que puedes expresar verdad en esos ojos claros, señor Tybur.
-Llámame Willy. No soy tan viejo como crees -, continuando con su avance de manera lenta en dirección a Piiku -. Después de todo, he salido de mi cueva para verte a ti exclusivamente, alumna Alpha.
Las palabras de Willy hubiesen sido halagadoras en otro contexto, tomando un nuevo sentido dentro ese pasillo frío, solitario y silencioso durante esa tarde de verano.
Gracias por leer.
Notas del autor:
¿Eres nueva conmigo como lectora y con este fic? Si es así, déjame aclarar algunas cosas: Estaré usando el nombre de Piiku y no Pieck, así como Porko en vez de Porco; al usar sus versiones romaji en vez de las supuestas traducciones de los nombres de esos personajes.
Este fanfiction es la versión editada del fic llamado: Propuesta Indecente.
Se considera este fic como un ZekexPiikuxPorko. No es único ni exclusivo el ship dominante acá el Popi (PiikuxPorko). Por ahora en realidad no hay ships fijos lol
Planeo de este un fic mensual, mas no prometo. No tendré fecha fija para actualizar.
¿Pudiste leer todo? WOW si fue así. Gracias por leer hasta aquí. Me encantaría que pudiésemos hablar más y ser más cercanos. Me encanta hablar con los lectores de los fics que escribo, así que dime tus dudas o lo que te gustó -y hasta lo que no- y yo responderé en las "notas del autor" del próximo capítulo.
Saludos.
