Nuevo orden.

Heros no era únicamente la institución más emblemática de todo Marley. Era el colegio que había visto nacer a los mejores soldados durante los tiempos de guerra, y la secundaria en la que la antigua familia real Fritz había asistido desde que el antiguo rey Karl; decidió que sus hijos y descendencia, debían acudir como símbolo de amistad con la familia Tybur.

Desafortunadamente, después de la desaparición de la familia real y nobles veinte años atrás; ningún miembro real ni con título proveniente de Marley, había sido visto en dicha institución. Convirtiendo a Heros en un colegio menos exclusivo para personas adineradas, para enfocarse en aquellos con talento; donde se premia el esfuerzo más allá de la ascendencia y apellido. Siendo la única institución quien tomaba con seriedad para su ingreso, la fidelidad y el amor hacia la nación que declaraba ser la república más poderosa jamás vista en la tierra. Nuevo orden que permitió que estudiantes como Marcel, pasasen por los pasillos de Heros; quien fue condecorado como el mejor quaterback jamás visto, desde que un Ackerman ocupó dicha posición en su pasantía como estudiante extranjero, una vez la isla realizó el primer acuerdo de paz con la nación exportadora de café. Intercambio de estudiantes realizado con mayor frecuencia desde que Paraíso fue tomado por el actual rey Uri, quien negoció que trabajadores pudiesen ejercer su profesión en la nación cafetera; con ayuda de un permiso especial que debía ser renovado cada dos años. Permiso que le permitía trabajar en Libero a la periodista y bloguera más controversial proveniente de la isla de Paraíso.

-¡Ilse! -gritó a lo lejos un joven de cabellos castaños quien cargaba una cámara sobre los hombros. Caminando de entre todos los periodistas ubicados en una zona específica del estadio en donde los estudiantes de pruebas deportivas realizarían su presentación, el chico ocupó el número de asiento asignado -. ¡Ilse, ya llegué! -sentándose junto a la chica de apenas veinte cuatro años.

-¿Qué pasa? -preguntó algo mal humorada la mujer, y quien parecía estar concentrada escribiendo en su computadora -. ¿Apareció el chico? –preguntó, dejando de teclear para voltear su mirada en dirección del joven quien estaba tomando de su bebida -. No te envié a ver a las mocosas de Heros, Alf.

-Es Alfonso, Ilse -respondiendo una vez puso separar sus labios de la botella -. Pero respondiendo a tu pregunta. No pude verlo. Tienen cerrados ciertos pasillos y hay guardias por todos lados. Pude ver a Reiner y al poste de nombre Berthold.

Frunciendo el ceño al saber que no había obtenido ni una foto del joven, Ilse lamentó no tener material para mostrar en su blog de chismes para todas aquellas amantes del joven Galliard.

-No me interesa ver a un gigante que sólo juega bien porque su físico le ayuda, y mucho menos quiero saber acerca de ese chico que siempre es el remplazo de los quaterbacks -indicó, retomando su artículo -. Quiero al pelirrojo, y a nadie más.

-Lo dices como si fuese tan fácil obtener una foto de ese chico. No suele vérsele en las calles, y menos en fiestas.

-Es natural, los erdianos no solemos ser tan fiesteros como los marleanos.

-¿No es eso un comentario racista? -preguntó algo confundido el joven, colocando sobre el suelo la cámara al sentirla algo pesada.

-No seas ignorante, Alfonso -indicó algo molesta, deteniendo nuevamente su teclear para tomar por el cuello al joven -. No hablo de razas, sino de un hecho. Más del sesenta por ciento de los erdianos radicados en Marley no tienen los ingresos suficientes para salir de fiestas o consumir algún alimento fuera de sus casas.

-Creí que el porcentaje de erdianos con trabajo había incrementado, Ilse.

-La tasa de desempleo es alta en Libero, Alfonso -soltando al joven -. Además, el gobierno actual tiene diferencias entre un erdiano y entre un marleano. ¿Se te olvida que se le cobra mayores impuestos a un erdiano por servicios y por consumo de bienes?

-Ilse, no hablarás más de ese tema; ¿verdad? -preguntó a manera de susurro, esperando que nadie lo escuchara. Recordando como fueron secuestrados una vez en Libero después de la publicación de artículos en contra del gobierno, sintiendo escalofríos al pensar acerca del tema que menos le agradaba hablar en público con esa chica de rostro pecoso.

-Oye, Alfonso -habló en un tono más calmado, tratando de retomar la razón de ser por la cual estaban en dicho lugar.

-¿Sí? -preguntó algo deprimido, creyendo que nuevamente la chica iba a realizar un artículo de enfoque político en vez de uno deportivo.

-Tranquilo, se nos pagó para hablar de deportes.

-Por las murallas sagradas… -murmuró, retomando color.

-Entonces, ¿qué sabemos de Porko? -preguntó, alistando sus dedos para escribir todo lo dicho por el chico.

-Sabemos que su hermano mayor es Marcel.

-Ajá… -escribiendo con rapidez ese hecho -. Dime algo que los demás no sepan.

-Al parecer, es el mejor estudiante de castellano de su aula.

-¿Un deportista con mente? -preguntó divertida, escribiendo el chisme en su computadora -. ¿Qué más? Vamos, Alfonso. Dime algo que haga a las chicas deseen estar en la cama con ese chico; y que haga a los chicos admirarlo.

-Pues, al parecer toca la guitarra desde sus cinco años -indicó, rascando su cabeza al no creer que dicho dato fuese de importancia -. Y al parecer, es muy bueno. Tanto, que en uno de los festivales de su escuela reemplazó al guitarrista principal al estar enfermo.

-Vaya, ese pelirrojo es una caja de pandora… -murmuró, deteniendo su escribir -. Alfonso, ¿sabías algo?

-¿Qué, señorita Ilse? -preguntó en un tono cansado, fastidiado de hablar de un hombre y no de una bella dama.

-Dicen que tiene los ojos azul grisáceo. ¿Es eso verdad? -preguntó algo curiosa por el color de ojos del joven -. Tenía entendido que eran azul y ya.

-Pues, ni idea. No lo he visto con detenimiento.

-Mierda, eso no es bueno. Sólo he visto a Marcel, pero él posee ojos castaños y su cabellera es parecida a la mía…

-Pues, según los chismes; el chico se parece a su padre -indicó el joven, tratando de bajar la voz para no ser escuchado por los demás periodistas ubicados muy cerca de ellos.

-Según sus fans de Instagram, el chico tiene un cutis envidiable para un mocoso de trece; casi catorce años… -murmuró la mujer, mordiendo el labio inferior al querer saber si todos los chismes eran verdad.

-Ilse… -susurró el camarógrafo, acercándosele a la oreja de la periodista -Porko es menor de edad, no deberías de sexualizar a un pre-adolescente. Lo sabes, ¿verdad?

-Un chico malo… -replicó sonriente, ignorando las palabras de su camarógrafo al alejar su oreja de los labios del chico -. Un mocoso que sería capaz de tirarte lo primero que tenga en mano, y quien sería capaz de maldecir en el campo. ¿Sabes lo que significa?

-Un escándalo -respondió algo deprimido al ver como nuevamente era ignorado por la pecosa -. Lo que se traduciría es venta de periódicos para nosotros y artículos.

-Exacto -dejando de teclear.

-Ilse, ¿lo deseas porque es guapo o porque es un potencial desastre? -preguntó algo nervioso, tomando la cámara para filmar el campo y a los invitados especiales que comenzaban a llenar los campos asignados.

Encendiendo la cámara, ajustando el lente e iniciando su grabación; Alfonso pudo ver cómo el presidente de la federación de futbol juvenil ocupaba su asiento. Pudo ver como deportistas retirados de Marley se sentaban y para su sorpresa; algunos deportistas de la liga mayor actual ocupaban los asientos VIP de ese campo.

-Vaya… -susurró, pensando en lo diferente que era esta prueba comparada con la efectuada el año pasado.

-¿Alfonso? -preguntó la periodista quien estaba más enfocada en su computadora al estar respondiendo las preguntas del chat en vivo en donde Porko era el tema central -. ¿Qué es lo que llama tu atención?

-Ilse -dijo, alzando un poco su tono de voz al querer acaparar su atención.

-¿Ahora, qué? -dejando de teclear para verle la cara -. Habla, Alf; que no puedo estar deteniéndome a cada segundo.

-Tengo un mal presentimiento -indicó, tragando saliva al sentir escalofríos mientras continuaba su filmación -. Las cosas se ven distintas en esta ocasión. ¿No crees que hay mucha gente famosa?

La mirada de la periodista se enfocó por unos segundos en dirección a los asientos de los invitados especiales. Quien tomó sus binoculares para ver de mejor manera, y percatándose de algo que no esperaba.

-¿Alfonso? -preguntó, viendo cómo un par de guarda espaldas masculinos vestidos con sombreros negros y trajes del mismo color, ingresaban para proteger a su jefe.

-Dime que estás viendo lo mismo que yo, Ilse -. Haciendo un acercamiento con su cámara al ver cómo después de los dos guardias, ingresaba la persona a quien protegían.

-Sí… -murmuró, bajando los binoculares -. Hoy es un año interesante para este patético deporte, Alfonso -. Colocando los aparatos sobre sus piernas para tomar la cámara que estaba dentro de un bulto muy cerca de uno de sus piernas -. Hoy será un buen día -. Indicó sonriente.

Los dos erdianos no eran los únicos emocionados al ver ingresar a ese varón bien vestido, quien después de sentarse; decidió quitarse el sombrero de cuerdo color negro para pasárselo a uno de sus guardias. Todos los periodistas comenzaron las filmaciones, fotografías y la tomas en vivo por medio de sus celulares para no dejar escapar la ocasión. Y muchos poder obtener la foto de la portada de los periódicos de Libero del día siguiente.

-No es de todos los días que tenemos el privilegio de ver a un Ackerman, Ilse -haciendo un acercamiento con su lente, lo que le permitía ver la manera en la que el varón encendía un puro con ayuda de uno de sus guardias.

-Tch, el viejo es apuesto -gruñó -; aunque me hubiese encantado ver al joven y no al anciano.

-¿De qué hablas? -preguntó una tercera voz, interrumpiendo la conversación -. Kenny es el más popular de los Ackerman. Levi sólo es un mocoso mimado y sobrevalorado…

-Oye, Kattia -respondió de mal humor la joven -. Nadie te invitó en la conversación. Así que esfúmate, chismosa.

-Vaya, Ilse -respondió ofendida la periodista de Marley -. Sigues siendo tan grosera como siempre, tch -. Volteando su rostro para tomar un par de fotos de Kenny.

-Alfonso, que no se te escape ningún detalle de Kenny. Quiero saber todo. Lo que hace, con quién habla y cuantos puros de fuma el chico malo de los Ackerman -. Indicó en tono de mando la periodista con una sonrisa de oreja a oreja al saber que el hombre a quien consideraba misterioso y apuesto, finalmente hacía aparición en Marley.

-Entendido -ampliando la toma para poder filmar a todo aquel que se acercaba a hablar con el varón.

-Con que Kenny Ackerman viene a ver al pelirrojo… -susurró para sí, riendo al mismo tiempo que fotografiaba cada paso dado por el varón -. Olvida a Porko, que nuestra próxima portada ya tiene nombre. Y uno muy bueno.

-Ilse, yo no jugaría con la familia amada por los Fritz -. Respondió nervioso, siguiendo con su lente los pasos del tío de Levi.

-No seas marica. ¿Acaso no ves que esto no se trata de los Ackerman? Si ellos están aquí, sólo quiere decir una cosa -quitando la cámara de su rostro -. Paraíso está interesado en tener un talento de Marley en su casa. ¿Sabes lo que eso significa?

-No…-murmuró, tragando algo de saliva al creer que eso no era un buen presagio.

-Vaya que eres idiota -. Dijo en un tono sarcástico, dejando de captar por unos segundos el rostro de Kenny -. Esto dejó de ser un asunto deportivo, cabeza hueca. ¿Recuerdas uno de los dichos en la guerra?

-¿Mantén a tus amigos cerca y a tus enemigos más cerca? -preguntó dubitativo.

-Exacto -indicó, sonriendo de forma pícara; retomando su labor de fotografiar cada paso del Ackerman -. Tal parece que Uri dejó de jugar al rey, para realmente ponerse la corona sobre esa rubia cabellera.

-Ilse, estamos en tiempos de paz.

-¿Tiempos de paz? -preguntó divertida, quitando nuevamente la cámara de su rostro para revisar las fotos tomadas con su cámara -. No me hagas reír, cabeza de algodón. La guerra no ha terminado. Y menos cuando estamos por presenciar el nuevo orden cuando Frida tome el poder después de su matrimonio con el bombón de Levi.

-Ilse… -murmuró con su voz temblorosa -. Hablas de manera extraña…

-Envidio tu ignorancia, cabeza de alcornoque… Porque gracias a ello, vives feliz pensando que todo está bien; cuando la segunda guerra está a la vuelta de la esquina -. Indicó, retomando su labor de fotografiar al chico malo de los Ackerman.

-No quiero una nueva guerra… -murmuró el camarógrafo, tragando algo de saliva al sentir pánico por las consecuencias que Marley y Paraíso tendrían si hubiese un nuevo enfrentamiento entre esas naciones.


Gracias por leer. ¿Te ha gustado? Pues, si lo deseas; déjame un review que me súper anima.


Notas del autor:

Hola Guest. Gracias por el bello mensaje. Y me alegra mucho que sea haya sido de tu agrado el capítulo #2. Y vaya que fue extenso. Me pregunto si los debo acortar ja, ja, ja.

Déjame te respondo tu pregunta: ¿Qué me inspira para escribir este fic? Son muchas cosas, mas principalmente; escribo lo que deseo ver en Snk y que Isayama aún no me ha mostrado. Podría decir que escribo mis fantasías, pues. Aunque snk es un manga que da para analizar situaciones culturales, económicas y políticas; quizá por tener muchos personajes, Isa chan no puede profundizar en algunas cosas.

Porko se ganó mi corazón en el momento que apareció, al igual que Piiku. Y Zeke llama mi atención al igual que Willy. Y bueno, amo otros personajes; eso lo que me inspira para escribir: verlos en situaciones que no los vemos con frecuencia. Es complicado explicar, creo que me tardaría mucho y tomaría mucho espacio hablar de la razón o/y razones. Pero una de las cosas que influye, es mi carrera y que me encantan los temas que la mayoría considera como aburridos. ¿Será que hasta la edad influye? Quizá… ¿Sabías que no es mi primer fic con temática económica-política-social? Pues sí, no lo es.

Saludos y es un placer dedicarte este capítulo nuevo a ti que siempre me lees.