¡Súbete a bordo, Alice!

BPOV

Jamás he estado tan feliz de subirme a un coche. A poco estuve de...no se que era lo que realmente pretendía, pero en estos momentos quisiera arrancármelo de la cabeza. No quiero tener nada con nadie, pero esto se esta saliendo de control.

- ¿Y que hacen a estas horas en la carretera? - pregunta la pequeña duende que nos esta llevando, manejando a toda velocidad.

- Nuestro coche se descompuso...

- Y ella me hizo dejarlo en mitad de la carretera - me interrumpe Edward, sentado en el asiento trasero, observando por la ventana.

Pongo los ojos en blanco.

- Es un llorón, no le hagas caso - le digo a la chica - Soy Bella.

- Alice, hoy estudiante, próximamente la mejor diseñadora de todos los tiempos – me responde, despegando la vista de la carretera y mirándome con unos ojazos dorados y una hermosa sonrisa.

Ella…ella realmente es bella, quizá tanto como Rosalie. Su cabello corto, negro y puntiagudo apunta hacia todas partes, y sus facciones son tan finitas y pequeñas que parece un verdadero duende. Es pálida y menudita…tengo que tener cuidado con Edward…

- Un gusto, Alice – digo, devolviéndole la sonrisa con sinceridad – Oh, y el enojan que va haya atrás haciendo pucheros es mi mejor amigo, Eddie…

- Edward, Alice. Soy Edward, gracias por llevarnos – me interrumpe este, mirándome feo - ¿Vives por aquí?

Ella ríe.

- Sip, en LA – responde, conduciendo rápidamente – Pero díganme… ¿los dejo en algún lugar en especial?

Edward y yo nos miramos, dudosos.

- Pues…en realidad no lo se – digo, frunció el ceño - ¿En Los Ángeles? No vamos a ningún lugar en específico.

Alice parece contrariada y muy curiosa.

- ¿Cómo es eso? Yo creí que estaban de vacaciones…

- Oh, se supone que debiéramos de estar en vacaciones… - dice Edward, riéndose bajito – somos algo así como viajeros…no se como decirlo.

- El caso es que llevamos unos tres días vagando desde Washington – término explicándole yo – Y aun nos queda muuucho por recorrer…pero pararemos un día en Los Ángeles a descansar.

El duende salta en su asiento.

- ¡Que divertido! – Chilla - ¿Pero por que van a parar?

- Mañana es Navidad, y queremos pasarla en un lugar estable y llamar a nuestros padres…

- Que no saben que estamos aquí – termina Edward, sonriente – Eso es de lo mejor.

Nos reímos juntos.

- ¿Y…como planean seguir su viaje? Ya no tiene coche – observa Alice.

Oh…

- No…no habíamos pensado en eso – confiesa mi amigo – Tenemos dinero…pero no para comprarnos un coche más.

Alice da otro saltito en su asiento.

- Les propongo un trato – dice, mirando a Ed por el retrovisor – Yo puedo llevarlos en mi súper Porsche convertible…si ustedes me agregan a su viaje.

Edward y yo nos miramos. A mi no me molesta llevarla, se ve simpática y divertida, y nos va a prestar su coche…

- Yo no veo problema, Bells. ¿Tú? – dice el chico de cabello cobrizo.

- Nah, para nada – le sonrío a Alice - ¡Bienvenida a nuestro viaje!

Ella chilla y pega varios saltitos, emocionada.

- ¡Que divertido! Podemos pasar la Navidad en mi departamento y luego irnos, ¿les parece? - opina, a la vez que vemos el enorme cartel que dice "Los Ángeles

- Me gusta la idea – le digo, mirando con fascinación la enorme ciudad llena de luces que se alza frente a nosotros – Pero…¿Y tu familia?

- Mi única familia es mi tutor, que en realidad ni siquiera me toma en cuenta – responde, sin siquiera inmutarse por el hecho de no tener padres – Así que feliz me voy con ustedes y dejo ese maldito instituto.

Alice realmente me cae muy bien: ve las cosas igualito que yo.

- Entonces… ¿conduzco hasta mi humilde morada? – pregunta con voz aguda.

Nosotros reímos.

- Si, por favor – respondo, mirando a Edward por el retrovisor - ¿Cierto?

Él asiente, sonriendo con esa sonrisa tan torcida suya.

Oh Dios…

EPOV

El departamento de Alice es lujoso y calido, y se supone que no tenía padres… ¿Cómo pagaba todo esto?

- Wow, que lindo – digo, mirando cada detalle con las maletas de Bella y mías en las manos - ¿Y dices que vas al instituto?

Ella ríe, dando brinquitos por toda la sala principal.

- Sip. Mis padres me dejaron una herencia enorme al morir, así que… - abre los brazos, abarcando todo – Ya vez.

Bella bufa con falso enojo.

- Yo soy la única pobre aquí – se queja, cruzándose de brazos y haciendo un puchero.

Alice y yo nos reímos

- Derechito por allí hay una habitación de invitados, con dos camas y una vista hermosa de la playa y LA – nos señala Alice – Instálense mientras yo ordeno la cena.

Bella y yo asentimos y caminamos uno tras del otro hasta el cuarto que Alice señalo.

Al abrir la puerta, veo un cuarto hermoso y espacioso, de murallas color azul claro, dos camas con sabanas blancas, un closet y dos mesitas de noche. También hay un enorme ventanal cubrido con cortinas transparentes blancas, desde el cual se ve todo.

Veo a Bella dejar sus maletas sobre la cama mas cercana al ventanal, pero se queda inmóvil y de espaldas a mi. Los dos guardamos silencio, aunque en realidad no comprendo muy bien el por que.

- Lo siento – musita, aun sin darse la vuelta y en voz muy baja.

Frunzo el ceño, pero me quedo donde estoy.

- ¿Por qué lo sientes? – pregunto.

- Por haberte echo dejar tu coche en medio de la carretera – al recordarlo, no me queda mas que suspirar – Se que lo que hice fue muy malo y que no debí haberte obligado, yo solo quería alejarme un poco más de Washington…y lo siento mucho, muchísimo, Edward. Una amiga de verdad no hace algo así.

Me acerco a ella con seguridad y la abrazo por detrás, cubriendo su pecho con mis brazos. Apoyo mis labios en su oído y suspiro. La siento estremeceré levemente.

- Acepto tus disculpas, Bella – susurro justo en su oreja -, pero no tienes por que disculparte. Te entiendo, y gracias a lo que hiciste ahora tenemos nueva compañía, un techo para hospedarnos y un coche mucho mas veloz que el mío. Debería agradecerte.

Ella se queda quieta, enmudecida.

- ¿Pasa algo más? – pregunto, acariciando su desnudo brazo.

De repente, sacude su cabeza e inhala todo el aire que puede caber en sus pulmones.

- No…nada – dice, aunque por el tono de su voz no me confío mucho – Gracias, Ed. Jamás volveré a pedirte algo como eso, te lo prometo.

Sonrío.

- No importa – la apretó entre mis brazos y ella ríe - ¿Seguro que estas bien?

- Si, es solo que Jacob sigue algo fresco en mi memoria, nada más.

Mi corazón se contrae y duele. Aquello me duele mucho, por ella y por mi mismo.

- No te preocupes, ya pasara – es lo único que puedo decirle – Ahora acomodemos todo esto y vayamos a cenar con Alice.

Bromeamos un rato mientras desempacamos un par de cosas de nuestras maletas y ordenamos las camas. A mi memoria vienen imágenes de Bella con Jacob, de todos los recuerdos que yo conservaba de ellos en mi mente todas las veces que los vi juntos, abrazándose, tomándose de la mano, besándose con dulzura y pasión… y quien sabe que otras cosas mas que yo no por suerte no vi, y que no quiero ni imaginar.

A veces me pregunto…si todo esto vale la pena. Si no seria mejor confesarme o alejarme de ella, en vez de seguir en este punto neutro que no me conduce a ninguna parte en particular. Puede ser que aquel suceso que nos ocurrió en el restaurante de Portland tenga algo que ver, quizá yo debería esforzarme por ganármela…por tenerla, por poder besarla…jugármela de alguna manera, pero…yo soy alguien demasiado nervioso con respecto a eso. No veo ninguna solución a todo esto, y cada vez me desespero más por encontrarla…

"Alice"

"Alice… ¿Qué?"

"Ella puede ayudarte, ¡tonto!"

"¿Cómo podría Alice ayudarme con esto?"

"¡Que se yo! Es mujer, y si es mujer, de seguro se le ocurre algún plan malévolo para hacerte entrar al juego…"

- ¿Edward? – Bella pasa su mano por delante de mis ojos – Oye, se que para ti pensar es nuevo y todo eso…pero déjalo para después, ¿Si? Tengo hambre.

La miro con el ceño fruncido…no entiendo…

¡OH!

- ¡Bella! – Ella se ríe y corre - ¡Ven aquí pulga malvada!

Al llegar al comedor, Bella se esconde detrás de Alice, agachándose. Esta nos mira divertida y luego ríe.

No paso por alto que acaba de guiñarme el ojo con gesto cómplice.

Dios Santo…


Si, es corto…y lo siento mucho, chicas, pero es de noche y no se…tengo muchas cosas en la cabeza en estos momentos como para seguir escribiendo. No quiero latearlas ni aburrirlas con mis problemas, ni escribir algo malo, así que lo deje hasta aquí.

Espero de todos modos que les haya gustado, el próximo capi ya estarán en Navidad y volverán a viajar… ¿A dónde creen ustedes que iran? ¡Quiero sus ideas!

No podré subir hasta una o dos semanas más, por que me voy al campo por vacaciones de invierno. No saben cuanto las extrañare…pero prometo escribir y traspasar apenas llegue aquí de vuelta, si? Deséenme buen viaje.

Cuídense muchísimo, muchas gracias por todos sus hermosos reviews, las adoro.

Hasta pronto

Samm…