Por décima vez debo repetir que nada aquí me pertenece, más que la traducción, quiza.

Todo el trabajo de este fic fue hecho por SinnersLikeUs.


Era oficial. Definitivamente Rin había caído muy bajo.

Lo que la llevó a esa conclusión fue darse cuenta de que estaba parada en ropa interior frente a su armario tratando de encontrar algo bonito que usar para su estúpida sesión de estudio con su estúpido profesor de física, con quién había dormido unas noches antes.

Refunfuñó en voz baja con el rostro ardiendo de mortificación. Gracias a Dios Kamui sensei había estado dormido. Si no, sin duda ella habría sufrido una combustión espontánea de vergüenza.

Unos golpes en la puerta interrumpieron sus pensamientos.

- Estoy desnuda. -dijo distraída, pensando que así quien estuviera fuera no entraría.

Como pensó, Len sólo respondió con un confundido:

- Habría sido suficiente que dijeras "No estoy decente".

Rin se mordió el interior de la mejilla. No importaba lo mucho que intentara olvidar lo que había pasado el viernes, aún se sentía nerviosa e incómoda estando cerca de su hermano.

Finalmente se decidió por algunas prendas y se vistió a prisa antes de abrir la puerta. Len la miró.

- ¿Shorts? Es Noviembre.

Ella sólo se encogió de hombros. También llevaba una sudadera, así que no tendría frío. Además, ella amaba los shorts sin importar la época del año.

- ¿Que necesitas? -preguntó.

- Sólo venía a preguntar a qué hora te vas.

Rin miró su reloj y se dio cuenta de que aún le quedaban veinte minutos, y eso fue lo que le respondió a su hermano. A eso le siguió un largo silencio. Len no era estúpido; ya sabía que algo entre ellos estaba mal pero cada que trataba de sacarlo a colación Rin se cerraba a él.

- Aún tengo que hacer unas cosas. -mintió para terminar la conversación antes de azotarle la puerta en la cara. Luego se sentó frente al tocador preguntándose en cómo se peinaría, pero luego decidió que sólo se pondría su listón.

Sólo que no estaba ahí.

Se miró fijamente al espejo como si así pudiera recuperar su accesorio blanco. Nunca salía sin él. Sí, le daba un aspecto infantil pero ella creía que se veía linda así. ¿Donde podía estar?

Pero no tuvo que pensarlo por mucho tiempo.

Suspiró pensando que lo recuperaría más tarde ese día.

~.~.~

Gakupo estacionó su auto frente a la casa a la que sólo había ido una vez antes. La casa de de Kagamine Rin. Él la recogería para llevarla a su casa a su sesión de estudio. A estudiar. Nada más.

Apenas se estaba preguntando si debía tocar la puerta cuando ésta se abrió de golpe y Kagamine salió corriendo por las escaleras del porche hacia el auto. Abrió la puerta y se dejó caer en el asiento con el cabello alborotado por el viento y las mejillas ligeramente enrojecidas.

- Hola. -dijo sin aliento.

Él le iba a preguntar por qué corrió así pero decidió que estaba de más, así que sólo respondió su saludo tratando de ignorar su respiración agitada y rostro sonrosado mientras ponía en marcha el vehículo y se dirigía de regreso a su casa.

~.~.~

- ¿Entones esta ecuación no sirve?

Gakupo negó con la cabeza garabateando en el pedazo de papel.

- Sí sirve, sólo que no para este problema. Inténtalo otra vez. -escribió el formato correcto y le devolvió el papel a la rubia que estaba en su sillón.

Ella murmuró algo que sonó como "Que estupidez" en voz baja pero decidió ignorarla. En cambio se acomodó en su asiento para verla intentando concentrarse. Tenía el ceño fruncido y podía verse la punta de su lengua asomando entre sus labios. Después de unos minutos le devolvió la hoja, donde el problema estaba resuelto correctamente. Le sonrió.

Entonces notó que tenía la cabeza descubierta y recordó que su botella y su listón estaban en su habitación. Se levantó diciendo que regresaría en un momento y fue a buscar las cosas.

Le tomó unos minutos encontrar los objetos y cuando regresó a la sala ella ya no estaba ahí.

No entendía dónde podía estar hasta que escuchó un estruendo metálico y una maldición desde su cuarto de huéspedes.

No me digan que encontró...

Entró ahí y encontró a Kagamine arrodillada en el suelo, con su katana en las manos. Lo miró con ojos culpables.

- ¡L-lo siento sensei! -le dijo- Sólo estaba... ¿En serio sabe usar esto?

Asintió y extendió las manos hacia la espada. Ella se la pasó, y al tenerla cortó el aire. Había pasado bastante tiempo desde que había dejado de usarla. Ya estaba algo oxidado pero recordaba que le había encantado entrenar con ella. Kagamine se veía impresionada.

- Es asombroso. -dijo con admiración. Luego extendió los brazos con algo de pena y agregó- ¿Puedo intentarlo?

Nervioso, le devolvió la pesada cuchilla y ella la sostuvo torpemente entre sus pequeñas manos.

- La estás sosteniendo mal -le dijo mientras se le acercaba por detrás para corregir la posición de sus manos- Mira, una mano va aquí y la otra aquí -dijo moviendo sus manos sobre las de ella para acomodarlas donde debían ir. Entonces notó que ella apoyaba la espalda contra su pecho y retrocedió rápidamente. Se alejó hacia la puerta, donde había dejado las pertenencias de Rin y se las ofreció en silencio.

- Creo que son tuyos.

Ella ni siquiera se movió para tomarlos. Seguía aturdida sosteniendo la espada. Entonces sonrió.

- Creo que sí. Estaba buscando mi listón en la mañana... Pero no sé quién me dio eso. -señaló la botella con la barbilla- Por cierto, ¿Podría decirme qué pasó el Viernes en la noche? No recuerdo mucho.

~.~.~

Era verdad pero aún estaba algo indeciso.

- Oh, ¡Vamos sensei!

Rin levantó la katana en un sólo intento y la hizo girar -no iba a mentir, se sentía bastante ruda con ese arma-. Abrió la boca para seguir intentando convencerlo pero se le resbaló. Decidida a no dejarla caer al suelo otra vez, trató de atraparla pero sólo logró rajarse la palma de la mano.

Gritó una maldición y se mordió el labio al recordar que había un adulto ahí. Él había soltado las cosas y corrido hacia ella, ahora sostenía su sangrante mano derecha entre las suyas. De repente se sintió muy cálida.

- Lo siento. -volvió a decir con una mueca de dolor mirando el centro de su mano, que escocía. Demonios, cómo dolía eso.

- No te disculpes. -le respondió él jalándola por la mano herida hacia la cocina. Una vez que llegaron la soltó y ella acunó su herida. Él se puso a buscar en los gabinetes y sacó un kit de primeros auxilios, luego señaló la mesa- Siéntate.

Debió haberse quedado estática, porque él volvió a jalarla pero esta vez por la cintura y la levantó para acomodarla sobre la mesa. Ella quería protestar pero creyó que sería inútil porque de todos modos él ya la había acomodado ahí.

Entonces levantó la mano y lo dejó ser su doctor. Sacó primero un antiséptico.

- Ya sé. -suspiró- Va a doler.

Él asintió con el fantasma de una sonrisa y se inclinó hacia ella haciendo que sus rodillas desnudas quedaran contra su estómago. Se estremeció y sus muslos se tensaron cuando la medicina llegó a la herida.

- ¡Oww! -murmuró, arrebatándole otra sonrisa a Kamui sensei. Entonces él le sopló con gentileza antes de envolverla con una gasa.

Después de eso ella seguía acunando su mano aunque la verdad ya no le molestaba.

- Usted es terriblemente torpe. -le dijo tratando de molestarla. Ella entrecerró los ojos.

- Yo soy la paciente aquí, sea amable. -respondió con el tono más condescendiente que pudo, haciendo que su sonrisa se hiciera más grande.

- Mi error. -dijo tranquilamente.

Luego le levantó un poco la mano, ladeó la cabeza y ella ya no pudo verle más los ojos a través de una cortina de cabello violeta pero pudo sentir sus labios cuando le besó la palma de la mano sobre esa venda. Se mordió los labios otra vez, sintiendo cómo los dedos de manos y pies se le enroscaban.

- ¿P-por qué fue eso? -tartamudeó.

- Tú hiciste lo mismo por mí, ¿No?

- ¿Estaba despierto?

Asintió y ella se tapó la cara con la mano que él había estado sosteniendo.

- Lo siento tanto. -no sólo eso, estaba mortificada- C-creo que... Estaba... Sentimental, porque fue mi primera vez. -ambos se dieron cuenta de lo mal que eso sonaba y ella gritó para redimirse- ¡De emborracharme! ¡Mi primera vez de emborracharme! -se jaló las puntas del cabello. ¿A caso podía ponerse peor?

- También fue tu primera vez en otras cosas por eso. Por eso quisiste quedarte. -sonaba bastante compasivo.

Ella frunció el ceño.

- Le... Le conté lo de Len, ¿Verdad? -él asintió- Lo sien...

- Deja de disculparte. -Rin frunció más el ceño.

- Pero ¿Por qué? Usted no tenía que hacer nada por mí.

- Porque quise.

~.~.~

En serio no sabía lo que le estaba pasando. Le había besado la mano y ahora la estaba sosteniendo, ¿Y luego le dice que quiere cuidar de ella? ¿Por qué estaba siendo tan brutalmente honesto?

- ¿Q-quería hacerlo? -Rin comenzaba a sonrojarse. Ya tenía un rato así y él seguro debía estar igual.

- Sí. -su obsesión con esa muchacha estaba yendo demasiado lejos. No debía haber sido tan protector, debía haberse alejado de ella tan pronto como las cosas empezaron a salir mal. Pero ya era demasiado tarde- No sé por qué.

Ella le ofreció una sonrisa torcida.

- Usted me hace sentir... Segura. -la última palabra sonó indecisa, como si no fuera la que había estado buscando- Algo así... No sé. Me confunde. -bajó la mirada hacia sus manos entrelazadas.

Con las cejas fruncidas, Gakupo decidió que por fin podría resolver esos sentimientos de una vez por todas en ese momento. Sin importar las consecuencias. Sin importar nada. Por fin podría entender.

Le acarició una mejilla con una mano, haciendo que lo mirara por fin. Antes de poder acobardarse presionó sus labios en los de ella, con un poco más de fuerza que la que había planeado.

Ella se puso tensa y por un momento él creyó que lo empujaría. Sin embargo, poco a poco se relajó, como si se derritiera con él y le pasó la mano herida por el cabello.

A lo lejos se escuchó el tintineo de unas llaves y a alguien abrir la puerta. Se apartó confundido cuando la escuchó volver a cerrarse. La única persona que tenía las llaves de su casa era...


Actualicé muy rápido :O me siento rara xD

Bueno, ya tenía esto guardado, así que pensé "¿Para qué esperar otros dos o tres meses?" :'v

Lenka387: Ay, se siente bonito que haya alguien leyendo :3 También se siente bien seguir actualizando xD A mí también me ha dado esa impresión O.o Quién sabe. La mente de Len puede llegar a ser tan compleja o.o xD Ay, pero de todos modos se siente feo saber que pasan los meses y yo sin subir nada ;-; - Jajaja que bieno xD Detesto hacer spoilers (a menos que esté en el cine viendo la adaptación de un libro -w- ahí sí es chido arruinar los plot twists xD ) - Oh, que bien! Espero que tr hayan servido los consejos :3 Nos leemos luego.