No me demore nada! Solo disfruten ;D


¿Lo quieres?

BPOV

Nadie habla dentro del coche. El silencio no es incomodo, solo parece ser un silencio pensativo que nadie ha notado.

Edward maneja a mucha velocidad, tratando de huir lo más rápido del departamento de Alice.

No puedo creer lo que nos ha pasado. ¿Cómo nos encontraron? ¿Cómo supieron donde estábamos, y el numero del teléfono de Alice? Y además, ¡¿Por qué la presencia de la policía?!

Fuck. Las piernas todavía me tiemblan del miedo que todo eso me hizo pasar. Estuvimos a segundos de ser encontrados.

- No entiendo que esta pasando – la voz de Alice se hace escuchar a través del silencio - ¿Hay algo que no se?

- Si hay algo que no sabes, es por que nosotros tampoco lo sabemos – le respondo, sin apartar la vista del frente.

- Solo quiero saber por que tuve que dejar la mitad de mi closet en casa – dice ella con voz ahogada.

Me giro un poco para poder verla a los ojos.

- No sabemos por que estaba la policía allí, y la verdad es que quedarnos a averiguarlo no seria lo mejor – hago una pausa y pienso lo que debo decirle – Estaba mi madre y la madre de Edward con ellos.

Edward se gira bruscamente hacia mí y frena en seco, haciendo que Alice se venga hacia delante y que el cinturón de seguridad que llevo puesto me sostenga dolorosamente.

- ¿Qué has dicho? – pregunta él, mirándome fijamente y tomándome de los hombros - ¿Esme estaba allí?

- Creí que lo habías notado…

- ¡No tenia ni idea! – Exclama, soltándome y sujetando su cabeza con fuerza, tirando de sus cabellos - ¿Qué hace ella aquí?

- No lo se, Edward. Pero trata de calmarte un poco – acaricio su mejilla suavemente – Todos estamos alterados.

Apoya su cabeza en el manubrio y respira repetidas veces. La cabeza debe estarle a punto de estallar, igual que a mi, y no tiene nada que ver con los acontecimientos recientes.

- Renée debe pensar que te secuestre o algo así – murmura Edward suavemente – Por eso Esme esta aquí.

- No – le corto de inmediato – Renée jamás pensaría algo así.

- ¿Entonces por que nos están siguiendo? Tenemos 18 años, Bella. Somos mayores de edad y podemos hacer lo que queramos. ¿Por qué otra razón nos seguirían con la policía?

Me quedo en silencio, pues se que no tengo respuesta.

Edward suspira sonoramente y sigue sin levantar la cabeza del manubrio. Alice esta recostada en la parte de atrás de su coche mirando el techo con una tranquilidad admirable.

- Yo opino que deberíamos seguir – dice calmadamente.

Lo medito unos segundos.

- Tiene razón – termino diciendo – No importa la razón por la que estén aquí, escapamos para no volver, Edward. Dijiste que te quedarías conmigo.

- Y lo haré – responde, levantando la cabeza – Puede que tengan razón.

Alice y yo nos miramos con complicidad.

- La tenemos – respondemos al unísono.

Edward ríe bajito.

- Se supone que este súper viaje era por mi, pero ahora veo que los tres lo necesitamos – digo, acariciando el cabello cobrizo y suave de Edward.

- ¿Quién dijo que escapar es malo? Solo es de cobardes – dice Alice, con un matiz bromista en su voz.

- Somos libres de hacer lo que queramos – dice mi amigo con una sonrisa que cada vez crece más – Es nuestra vida.

Los tres nos quedamos en silencio y luego rompemos a reír alegremente, dándonos cuenta de que todo es verdad.

Edward pone en marcha el coche, y pareciera como si en realidad lo único que pudiera molestarnos, es la terrible resaca que nos dejo la noche anterior.

EPOV

- Me duele la cabeza a estallar – se queja Alice, recostando su cabeza sobre la mesa del McDonals.

- Yo dije que era mala idea salir ayer – es todo lo que digo, masajeándome las sienes.

- No puedes quejarte, lo pasaste bastante bien ayer – Alice me guiña un ojo cómplice.

Miro a Bella, quien esta haciendo la fila para comprar la comida.

- Ella no estaba en sus cabales, no me hace sentir mejor de lo que ya me siento.

- Se empieza de a poco, Eddie.

- Créeme, empecé hace bastante tiempo…

- Ahora estoy yo, y voy a ayudarlos – una sonrisa traviesa se forma el rostro de Alice – Están hechos el uno para el otro, solo que ella aun no se da cuenta.

- ¿Y cuando se dará cuenta? ¿Cuándo yo tenga ochenta años y apenas pueda escuchar su declaración de amor?

Alice ríe a carcajadas: no entiendo que es lo gracioso.

- La paciencia es una virtud, Edward – dice, mirándome seriamente.

- ¡Eso es de una película!

- ¿Y que? Es cierto.

- ¿Qué tanto hablan, mensos? – pregunta Bella, sentándose a mi lado con nuestra pequeña bandeja con comida.

- Nada – respondemos ambos a la vez.

Bella nos mira repetidas veces, pero luego se limita a comerse sus papitas y su hamburguesa gigante.

- ¿A dónde vamos ahora? – pregunta Alice, marcando el plural con una radiante sonrisa.

Bella sigue comiendo su hamburguesa.

- No lo se… ¿se te ocurre algo?

Bella me mira, pero no logro descifrar aquella extraña mirada.

- Pues…se de una ciudad que les encantara.

Ambos miramos a Alice detenidamente.

- No estarás hablando de… - Bella la mira con curiosidad.

- Si, estoy hablando de esa ciudad.

- ¿De verdad? – los ojos de mi amiga castaña brillan.

- ¡Claro que si!

- ¡Wow!

- ¡Esperen! ¿De que están hablando? – les corto, mirándolas a ambas.

- ¡De Las Vegas!

&&&&&&&&

La carretera parece no tener fin, y eso me agobia. Subo, bajo, subo, bajo, pero no se ve más que montañas y carretera.

Las chicas duermen como si se fuera a acabar el mundo. Alice va recostada en el asiento de atrás, balbuceando cosas sin sentido. Debe estar soñando con zapatos o cosas por el estilo.

Bella…Bella solo duerme a mi lado. Va encogida y su boca esta ligeramente abierta. Respira suavemente, por lo que su rostro esta completamente relajado.

Se ve tan bien…

Después de todo el embrollo con la policía y nuestra huida, no tuve demasiado tiempo para pensar en lo sucedido la noche anterior. No es que haya sido la gran cosa realmente, pero yo siempre he tenido la teoría de que las personas ebrias hablan todo lo que se guardan.

Bella se acerca nuevamente a la mesa cuando quedamos solos, y toma la copa con el líquido azul.

- Bella, para ya – le arrebato la copa de las manos y prácticamente la azoto contra la mesa.

- ¡Yo quiero esa cosa! – exige, aunque su voz se distorsiona por lo ebria que esta.

- Estas como una cabra – la observo a los ojos – Deja de beber.

- Tú también bebiste.

- Yo no estoy ebrio.

- Pues yo tampoco lo estoy.

- Si lo estas.

- No…

- Bella…

- ¡Es por tu culpa!

Un silencio extraño se forma entre nosotros, es como si ninguno de los dos quisiera hablar primero.

- ¿Qué quieres decir, Bella? – digo, bastante interesado.

- Que tu eres…arg – no alcanzo a prever lo que va a hacer, y de un segundo a otro el liquido azul se desliza por su garganta.

Me mira, pero me percato de inmediato de que no ve bien. Se agarra de mi remera con fuerza.

- ¿Bella? ¿Qué ibas a decirme? – la tomo por los hombros, tratando de separarla un poco para ver si sigue en sus cabales.

Ella empieza a reír locamente, por algo que no comprendo.

- ¡Bella, para ya! – ella sigue riéndose.

Se endereza y poco, quedando a pocos centímetros de mi. Sus ojos bajan de los míos a mis labios, y me acaricia la mejilla.

- Yo…tu eres lindo – dice, riéndose tontamente – Eres malditamente guapo, Edward.

Mi nombre sale muy raramente pronunciado de sus labios. Frunzo el ceño, debatiéndome entre la curiosidad y la cautela.

Gana la curiosidad.

- ¿De que estas hablando, Bells? – Retiro su mano de mi mejilla – Creo que ya has bebido suficiente…

- Hablo…de que tu me confundes – ella vuelve a colocar su mano en mi mejilla - ¿Te acostarías con alguien como yo, Ed?

Mis ojos se abren desmesuradamente.

- Res…pondeme – dice, arrastrando las palabras.

Trato de emitir algún sonido, pero nada sale de mis labios.

- Supongo que eso es un no – trata de levantarse, pero le es imposible - ¡Demonios!

- Bella, quédate tranquila un rato, ¿si? – le pido, sujetándola del brazo.

- Para decirme eso si puedes hablas, ¿no? – se acerca desafiante, dejando sus labios a pocos centímetros de los míos. Su aliento a alcohol me golpea en el rostro – Quiero tener sexo contigo, Edward. ¿Tan difícil es responderme si? ¿No soy lo suficientemente bonita?

Mi cerebro no parece funcionar bien, pero me esfuerzo para poder decir algo.

- Creí que aun te gustaba Jacob.

Vale, lo que en realidad quise decir fue "¡Claro que tendría sexo contigo!", pero mi cerebro de hormiga aun no asimilaba bien la idea.

Bella bufa.

- Una cosa es que me guste, otra cosa es tener sexo. Jacob no debe de haber sido virgen ni siquiera por el trasero, y eso realmente da asco – su boca no deja de emitir cosas que, estando sobria, no diría ni siquiera en sueños.

En cierta parte, me alegra el que no quiera hacer "eso" con él. Y más que nada, me alegra el que si quiera hacerlo conmigo.

Pero yo jamás me aprovecharía de Bella, y menos estando en un estado de inconciencia.

- Creo que debemos irnos – digo, acariciando su mejilla.

Ella entreabre sus labios. No se si va a besarme o a decirme algo más, pero cualquiera que fuera la opción, no pienso quedarme a averiguarlo.

- Vamos – me aparto de ella, y le ayudo a colocarse de pie.

Diablos, que complicada fue la noche de ayer.

BPOV

- ¡Un Penthouse! ¡Oh Dios! ¡Edward, te amo!

Me lanzo a los brazos de mi amigo y lo apretó contra mí, prácticamente ahorcándolo.

- ¡Hay un closet gigante! – chilla Alice desde una de las enormes habitaciones. Juro que debe estar saltando en estos momentos.

- Bella, me estoy ahogando aquí – dice Edward, tratando de que yo suelte mis bracitos de su cuello.

- Oh, cierto – me suelto y me veo obligada a mirarle desde abajo, a causa de mi baja estatura - ¿Cómo fregados pagaste esto?

Edward sonríe torcidamente, y siento que las piernas me tiemblan.

- Platino, Bella. Algún día sabrás que es eso – se burla, revolviéndome el cabello.

Yo le golpeo el pecho, pero solo consigo que él sonría más. Debería golpearlo más seguido si va a seguir sonriendo así.

- ¡Bella! – Alice llega corriendo y toma mi brazo, apretandolo con fuerza y dando saltitos a mi lado - ¡Ven!

Tira de mí con fuerza y me arrastra hacia uno de los cuartos, el cual posee una cama matrimonial enorme, dos sillones y un closet del tamaño de mi antigua habitación.

- ¡Mira la vista!

Me saca hasta el balcón de la habitación, y el paisaje de luces y música me deja sin aliento.

Las Vegas. Dios, ¡Las Vegas! Los edificios con luces y carteles, la música y los coches de lujo se extienden frente a mí. Desde nuestro balcón en el último piso, se pueden ver las luces más lejanas de la ciudad, o en realidad eso es lo que quiero creer. Todo brilla y parece lleno de vida.

- Acabo de enamorarme – escucho que susurra Alice a mi lado, suspirando.

Yo me río, y sonrío ampliamente.

- Wow, esto si que es un paisaje que vale la pena ver – Edward se para tras de mi y observa con nosotras – Nunca había venido.

Yo me giro con los ojos abiertos.

- ¿De verdad? – le pregunto, sorprendida - ¿Tú, Edward Cullen, jamás has venido a Las Vegas?

- No…hace poco cumplí la mayoría de edad, ¿se te olvida?

- Aps…cierto – le sonrío burlonamente – Se me olvida que aun eres un bebito.

Él se sonroja, pero aun así me fulmina con la mirada.

Alice se ríe al lado nuestro.

- ¿Por qué no comemos algo? – Pregunta, tocandose la panza – Mi pequeño estomago tiene hambre.

Entramos nuevamente al cuarto, y yo me lanzo sobre la espaciosa y suave cama.

- ¡Genial! – Me estiro sobre las sabanas blancas y suspiro, sonriente – Es tan cómoda…

- ¡Montoncito!

No alcanzo a salirme, y Edward cae sobre mí con todo su peso, sacándome el aire de los pulmones.

- ¡Ah! – Mi grito suena ahogado, mientras los otros dos zopencos se ríen de mi a carcajadas – Edward, me ahogo…

Se hace a un lado, dejándome respirar nuevamente.

- ¡Eres un tonto! – le grito, lanzándome sobre él y haciéndole cosquillas.

Un pequeño gritito sale de su boca.

- ¡Para! – Pide, carcajeándose – Be…oh, para… ¡Bella!

De improvisto toma mis muñecas y las aplasta contra la almohada de al lado, posicionándose sobre mi.

Me quedo en shock por algunos segundos. Edward esta muy cerca de mí, y sus manos se cierran suavemente sobre mis muñecas, como si no quisiera hacerme el más mínimo daño. Eso me gusta mucho, y me hace sentir maripositas en el estomago.

Nos miramos a los ojos atentamente, sin forzar la mirada, simplemente…mirándonos.

Sus manos suben suavemente hasta las mías, y entrelaza sus dedos con los míos delicadamente. Me cuesta darme cuenta de que a los pocos segundos mis manos juegan con las suyas, acariciándolas inconcientemente.

Su rostro se acerca lentamente más al mío, acortando aun más la distancia. Me va a besar, estoy segura de que me va a besar…

Contengo el aliento, y siento que una pequeña gota de sudor nervioso me resbala por la nuca.

Su rostro se acerca más, y yo cierro los ojos. Edward va a besarme…

- ¿Qué ocurrió ayer, Bella? – pregunta en un susurro.

No puedo ver que tan cerca esta, pero su aliento me golpea en el rostro, lo cual quiere decir que esta muy cerca…

- Mírame, Bella.

Obedezco sus órdenes de inmediato, y abro mis ojos, encontrándome con que los suyos están muy cerca.

Su nariz roza la mía.

- ¿Qué ocurrió? – vuelve a preguntar, pero yo no logro entender a que se refiere.

Mis ojos no pueden dejar de navegar en su mar esmeralda, por lo cual me resulta aun más difícil responderle.

- No lo se – es todo lo que logro pronunciar.

Me mira atentamente, tratando de encontrar algún fallo en mi respuesta. Supongo que no la encuentra, por que realmente no se de que esta hablando.

De repente, sus ojos se mueven un poco más abajo, observando mis labios. Mi estomago tiembla y siento que me haré pis en cualquier momento de tantos nervios. Su nariz se mueve lentamente desde mi punta hacia el lado derecho, y esta vez estoy segura de que va a hacerlo.

Sujeto sus manos con fuerza, entrelazando nuevamente nuestros dedos, y cierro mis ojos lentamente. Su aliento agitado choca contra mis labios, y delicadamente los toca con los suyos, juntándolos.

No puedo respirar de tanta emoción. Se me ha hecho un nudo enorme en el estomago, mi corazón deja de latir y mis pulmones no reaccionan.

Lo único que reacciona de mi, son mis labios.

Edward los acaricia dulcemente con los suyos, haciéndome temblar. Mis manos presionan con fuerza las suyas, pero el logra soltar la derecha y deslizarla a lo largo de mi brazo, el cual se llena de hormigas imaginarias. Su mano llega hasta mi oreja, y la coloca sobre mi mejilla suavemente, a la vez que mis labios se abren a los suyos, buscando más de él. Me besa intensamente, moviendo sus labios y su lengua al compás de la mía, encajando perfectamente con mis labios.

Mi cuerpo tiembla, y me sujeto de su cuello con fuerza, tratando de no desmayarme o terminar inconciente.

Nuestras respiraciones se aceleran, y puedo sentir su corazón latir rápidamente, chocando contra su caja torácica como si se fuera a salir. Sujeta mi cara entre sus suaves manos y me besa aun más profundamente, como si el mundo se fuera a acabar.

Yo siento que mi mundo se va a acabar, cuando disminuye la intensidad de nuestro beso y se separa lentamente de mis labios, solo rozándolos.

Puedo escuchar su respiración irregular, como si hubiera corrido desde Los Ángeles hasta Las Vegas. Su dedo índice traza suaves círculos sobre mi mejilla, y mis manos se sostienen al cuello de su remera como si se pudiera escapar de mi si la suelto.

De repente, la verdad me llega de un solo golpe, como si hubiera chocado contra una puerta:

Acabo de besar a mi mejor amigo.

Abro mis ojos de inmediato.

- ¿Bella…? – pregunta Edward, mirándome con el ceño fruncido.

Sus manos siguen sujetando mis muñecas, y se encuentra a una distancia razonable de mí.

¿Acaso…solo me lo imagine?

- Bella…estoy aquí… ¿puedes verme? – pregunta mi amigo, entre divertido y preocupado.

Dios, fue mi imaginación. ¡Tonta, tonta imaginación!

- ¡Bella!

- ¡Ya, ya te oí! – Le grito, soltándome de su agarre y empujándolo hacia el lado con mis brazos – Dios, ¡que desesperantes son los hombres!

Me levanto de la cama, dejándolo allí, aturdido.

No puedo creer que acabo de imaginar que bese a Edward.

¡Que enferma soy!


Y aquí estoy :D A que no me esperaban tan pronto? Es que estoy con las pilas mas que puestas! Solo me falta un capitulo más, y voy a terminar con otra de mis historias, para después poder continuar bien esta historia y Hot And Cold, que son las más largas. Además, tengo muchas ideas en la cabeza! Y quiero llevarlas a cabo.

Les gusto? Siiiiiiiiiiiiiiiiiii! Digan que si, digan que si! A mi me encanto escribirlo. Es muy…digamos…estimulante? Para que se vayan preparando para el próximo capitulo…que se viene en grande…jujuju!

No voy a adelantar nada, no voy mandar adelantos por reviews, por que el capitulo que sigue estará pronto aquí! Ya tengo toda la idea en mi extraña cabecita :D Así que será hasta la próxima!

Las quiero mucho! Muchísimas gracias por sus reviews…al principio me asuste muchísimo por que había recibido poquísimos! Y temí que algunas hubieran abandonado la historia : ( pero luego fui recibiendo más, y uff, me alivie :D Así que espero recibir lo que me merezco por este súper capitulo! Las amo :D

Sammy!