Y bueno, lo de siempre. Escrito originalmente por SinnersLikeUs usando personajes que no le pertenecen, esto es una traducción de su hermoso fic y nada aquí es mío.
Rin suspiró con aire soñador sosteniendo la mano de Gakupo como si fuera un sendero de la vida. Y tal vez lo era. Tal vez era el suyo. Se dio cuenta de que estaba siendo demasiado tonta y sentimental pero ¿A quién demonios le importaba? Se sentía feliz. Se sentía, entre los brazos de Gakupo, invencible. Sintiéndose así de protegida, cerró los ojos y hundió el rostro en el hueco de su hombro, besando ese punto en el que se siente el pulso y se maravilló al sentir que su respiración se estremecía al contacto.
Sí, ahora podía ser tan cursi como quisiera. Sentía todo en su interior cálido y difuso y hasta le pareció tener mariposas en el estómago. En una palabra, estaba enamorada.
Ese pensamiento la hizo abrir los ojos y parpadear confundida. ¿Amor? Se echó hacia atrás mirando al hombre que estaba abrazándola. El le sonrió mirándola maravillado con una adoración pura reflejada en los ojos. Mentalmente asintió para sí misma. Sí, podía estar enamorada de él.
Pero probablemente lo mejor era no decírselo aún. Acababan de hacer las paces, no necesitaba asustarlo de nuevo, ¿Verdad?
Suspiró con satisfacción otra vez antes de volver a acomodarse. Infortunadamente ambos sabían que ese momento tan hermoso no dudaría para siempre.
- Ya es tarde. -dijo Gakupo dándole a Rin una sensación de Dèja vú.
- Ya sé. -y no estaba feliz por eso, pero al mirarlo supo que él tampoco lo estaba.
- En serio tengo que irme a casa. -dijo luego de un rato. Luego, con un silencioso gruñido de frustración se levantó de la banca y se estiró con los brazos sobre la cabeza estremeciéndose.
Hasta ese momento Rin no se había percatado de lo mucho que el abrazo de Gakupo la cobijaba contra el frío aire. Él se levantó después de ella y por un momento sólo se miraron uno al otro hasta que él se inclinó y le puso un dedo en la barbilla para levantarle el rostro. Le dio un beso casto en los labios y ella sonrió y cerró los ojos una vez más disfrutando su sabor.
Se separaron demasiado pronto y luego ella le hizo un pequeño gesto de despedida y le prometió que volvería a visitarlo al siguiente fin de semana antes de darse la vuelta y hacer sola el tedioso camino de regreso a casa.
Cuando levantó la mirada al cielo, podía haber jurado que vio una estrella fugaz. Parecía más que se trataba sólo de una ilusión creada por su propia mente después de ver tantas películas románticas pero sonrió de todos modos al darse cuenta de algo.
Ni tenía ningún deseo qué pedir.
~.~.~
La chica de cabello turquesa tembló al sentir sus lágrimas frías como hielos bajando por sus mejillas. Acababa de tener una fuerte descarga de emociones. Humillación. Amor. Desilusión. Ira. Depresión. Rechazo. Traición. Arrepentimiento. Preocupación.
Y lo peor era que no sabía qué debía sentir.
Miku miró su celular fijándose en lo tarde que era. Ya había pasado un rato desde que había salido del parque para ir a la casa de Rin a esperarla en el porche de atrás. Estaba muy preocupada por ella. Acababa de descubrir que estaba teniendo una aventura con Kamui sensei, de entre tantas personas. Estaba preocupada por su seguridad.
Pero más que nada estaba asustada. Había llamado a Luka ya tres veces sin respuesta.
No me hará daño llamar una vez más. -pensó.
Y lo hizo.
Escuchó el timbre del otro lado de la línea y pensó que terminaría llevándola directo al buzón de voz otra vez pero un conocido "Hola" la animó.
Pero su corazón dejó de latir un momento. La voz de Luka sonaba ronca como si hubiera estado llorando como ella.
- Oye, -dijo- Luka, lo siento mucho.
Escuchó un suspiro del otro lado.
- Ya te dije que no fue tu culpa, Miku. -y silencio. Ella no supo qué más decir.
- ¿P-puedo ir a verte? -preguntó. Escuchó otro suspiro, esta vez acompañado de un sonido húmedo, como si hubiera sorbido por la nariz.
- No creo que sea una buena idea.
- ¿Qué? ¿Por que no?
Esta vez Luka parecía a punto de estallar en llanto.
- Miku... Yo... No creo... Creo que debemos terminar. Es obvio que tu familia no me aceptará y no quiero ser un problema para ti. T-te quiero mucho, Miku. En serio.
Miku no respondió. ¿Terminar? ¿Por qué? Casi pudo escuchar el sonido de su corazón partiéndose por la mitad.
- ¿Miku? ¿Qué haces aquí?
Levantó la mirada percatándose de que Rin por fin había llegado. Tenía el cabello despeinado y los labios ligeramente hinchados. Se veía cansada, pero feliz. Miku no podía entenderlo, todo parecía estar sucediendo demasiado rápido.
- ¿Dónde estabas? -preguntó. Y luego- ¿Creíste que no me daría cuenta?
Rin se veía confundida.
- ¿De qué hablas? Miku, ¿Qué pasó? ¿Por qué lloras?
- ¿Cómo pudiste no decirme nada? -ahora la emoción dominante era la ira- Yo te conté todo.
Un destello de inquietud pasó a través de los bonitos ojos de Rin pero sólo duró unos segundos.
- ¡Entonces explícame qué sucede! -Miku enderezó la espalda y cruzó los brazos frente a ella.
- Bien. -dijo bruscamente- Mi madre se enteró de mi relación con Luka, ¿Sí? Ahora me odia. Me golpeó y me echó. Estaba muy nerviosa y quería pedir ayuda pero no quería molestar a mi querida mejor amiga -dijo esas palabras en tono sarcástico- Entonces... Fui al parque...
Ahora el rostro de Rin había sido invadido por el miedo.
- O-oh, Miku...
Ella levantó una mano para hacerla callar.
- No he terminado.
Rin se mordió el labio y las lágrimas comenzaron a asomar por sus ojos.
- Cuando llegué vi a Kamui sensei con una chica y se estaban besando y entonces cuando se movieron y pude verlos mejor ¡Me di cuenta de que eras tú! -se levantó con las manos cerradas en puños por la frustración- ¿Cómo puedes ser tan estúpida, Rin? -había comenzado a gritar pero no le importó- ¿Cómo pudiste no haberme dicho nada?
A Rin tampoco le importaba y dio un paso al frente.
- ¡No soy una estúpida! ¡No te dije nada porque sabía que esta sería tu reacción! -demonios, la de cualquiera.
- ¿Él te está obligando?
- ¡No!
Miku se paso un mechón de cabello tras la oreja.
- ¿Qué hizo? ¿Te dio dulces? ¿O-o te pidió que le ayudaras a encontrar a su perrito? -estaba siendo demasiado cruel sin razón. Lo sabía, pero no le importaba.
- ¿Cómo puedes decir esas cosas? -preguntó Rin con la voz rota- Yo te di todo mi apoyo con lo de Luka. Estuve a tu lado todo el tiempo y sigo estando contigo. No me importa si apruebas mi relación o no, no voy a cambiar nada. -luego dijo con voz más suave- ¿Luka y tú terminaron?
El dolor volvió a atravesar a Miku.
- No estamos hablando de eso.
Rin suspiró.
- Él ya no es mi profesor, me cambié de grupo. S-sé que es ilegal, y sé que está mal. Me tomó una eternidad convencerlo de que podemos hacer que funcione. -una sonrisa irónica jugueteó en las comisuras de sus labios- ¿Y si Luka fuera mayor que tú? Mucho mayor.
Miku se congeló y no pudo decir nada más, y es que sabía que aún así se habría enamorado de ella.
- Exacto.
Rin estaba llorando y apenas se daba cuenta. Dios, ¿Cómo pudo ser tan mala? Había lastimado a su mejor amiga solo porque acababan de romperle el corazón.
Tragándose las lágrimas una vez más, pasó los brazos al rededor de su pequeña amiga.
- Dios mío Rin... N-no sé qué decir. Pensé que podía ayudarte si me metía. Pensé que estaban abusando de ti. -se detuvo pasando con dulzura una mano por el cabello de Rin- Tenías razón, Luka rompió conmigo hace rato. No debí haberme desquitado contigo, perdóname.
La chica sorbió por la nariz.
- No importa. -¿Cómo podía ser tan piadosa?- Necesitas un lugar donde quedarte.
Miku asintió.
- Eres demasiado buena conmigo.
Rin mostró una característica sonrisa arrogante a través de las lágrimas.
- Ay, ya sé.
- ¿Rin? Sigo sin estar de acuerdo con... Lo que sea que estén haciendo. Lo siento, pero yo no lo apruebo... Los dos pueden acabar metidos en muchos problemas.
- Ya sé. -y no parecía que le importara en absoluto.
- Pero te prometo que te voy a apoyar como debí haber hecho desde el principio.
Rin volvió a sonreír y tomó su mano.
- Bueno, ¿Qué estamos esperando? Tenemos muchos chocolates qué comer y mucho de qué hablar ¡Y tan poco tiempo!
Miku sonrió levemente antes de seguir a su adorable y estúpida amiga dentro.
Lenka387: ¡Aiudaaaaa! xD Bueno, debo decir que al menos Rin fue sabia al hablar con ella, pero lo cierto es que yo estaba igual que tú xD Por cierto, disculpa la tardanza. Pasaron muchas cosas estos días y no podía actualizar :/ Y eso sin contar que tuve un bloqueo en uno de los siguientes capítulos y me asusté al no saber cómo redactarlo pero ya pasó xD Gracias a ti por leer :3
