6 días para Black y White II yay~

Esta vez si cumplí el subir cada semana, aleluya.


-¿Por qué no Yellow?- pregunte por enésima vez, siguiendo a la rubia por el laboratorio del Profesor Oak hasta el patio donde tenía a varios pokemon- Anda, ¡es el Torneo Mundial! ¡No puedes no ir…!- le rogué, y siendo honestos, yo deseaba que nosotros cuatro fuéramos.

-No me gustan las batallas y lo sabes- respondió, frunciendo los labios para dirigirse hacia donde unos Tauros, yo no me acerque más, sabía muy bien que esos pokemon no querían más que a sus dueños… y a Yellow.- Además Chuchu y los demás no están al nivel de ustedes.

-¡Si eso te preocupa puedo ayudarte! Esto es importante…

-Para ti- me interrumpió, volteando a verme con una expresión calmada. Paré de a poco, mirándole sin saber que responder.- Red, no por ser dex holders significa que todos queramos pelear o participar en torneos. Me gustaría ir con ustedes, pero participar en algo así es otra cosa, no quiero ver a mis pokemon lastimados ni tampoco a los de los demás- suspiré rendido, tallándome la nuca.

Quizá estaba siendo demasiado egoísta.

-Si te hace sentir mejor…- ella agregó, obteniendo mi atención de nuevo- Green ya me lo pidió y le respondí lo mismo, no es contra ti sino simplemente prefiero no participar en batallas. Aunque les veré por televisión y les apoyaré desde Ciudad Verde, ¿ok?- sonreí ante el comentario, asintiendo un par de veces.- Red… ¿puedo preguntarte sobre algo?- dijo después de un rato, acariciando la cabeza de uno de esos Tauros,- ¿es cierto lo de Blue y tú?- gruñí y Yellow sólo atinó a soltar una risa.

No era como que me molestara que mi amiga preguntara por eso, el problema era que preguntaba porque nuestra relación era el comadreo de Pueblo Paleta y estaba seguro que pronto todo Kanto se iba a enterar. Agradecía el saber que pronto me iría a Unova y así no aguantaría sus cámaras y preguntas incomodas.

Aunque quizá debería dejar a Poli con mamá… en dado caso de que no entendieran que no era no.

-Somos algo así como pareja…-admití, cruzándome de brazos en lo que pensaba que decir,- aunque no oficialmente aún, no sabría explicarte muy bien que pasa…- claro, decirle que lo hacía sólo para mantenerla lejos de otros y de una vez aclarar mis sentimientos sería extraño.

-¿Ella te gusta?-preguntó curiosa, yo no pude hacer más que encogerme de hombros,-Ya veo…

-¿Pasa algo?- negó, sonriéndome en respuesta. Bien, las chicas no son mi fuerte.


-¡Red!- oí a alguien gritar mi nombre y no había logrado siquiera verle el rostro cuando ya lo tenía sobre mí, con su brazo sosteniéndome la cabeza y revolviéndome el de por sí ya despeinado cabello- ¡Vas a participar, eh! ¿¡Podre tener una batalla contra ti!? ¿Sí, sí, sí? ¡Soy tu aprendiz, lo merezco!- reí ante sus exigencias, desestabilizándolo fácilmente para hacerlo terminar el ahora debajo de mi. No era algo muy difícil, a decir verdad él se distraía muy fácil cuando hacía esas cosas.

-Yo no soy el que elijo con quien pelear, ¿recuerdas?- comenté, sonriendo amplio. Entonces me quedé pensando. –Espera, ¿vas a participar, Gold? Pero no eres Líder…-el volvió a reír, soltándose de mi agarre con dificultad.

-Él tomó el lugar de Janine ya que Yellow no quiso participar- oí la voz de Green, que se dirigía a nosotros dos, seguido por alguien pelirrojo. ¿Silver también?- Tomó el lugar de Pryce- me adivinó el pensamiento, a lo que asentí un par de veces. Comenzaba a preguntarme si habría más Dex Holders que fuesen a participar en esto

La idea me agradaba ampliamente.

-¡Hey!-se quejó Gold de repente, dirigiéndose a su amigo- No deberías estar en cubierta, sabes muy bien que debes dejar descansar tus…-se acalló al recibir una mirada severa del pelirrojo. Miré extrañado aquella escena, ¿ahora qué pasaba?

-Estaré bien- aseguró, tanto a Gold como a Green- Necesito tomar algo de aire de vez en cuando, no me gusta estar encerrado- agregó después de un rato para alejarse de nosotros e ir hacía un extremo del barco sin decir nada más. Era curioso lo mucho que me recordaba a Green cuando éramos niños.

-Uhm… disculpen- dijo Gold para ir detrás de él. Sólo atiné a mirar a Green, algo sabía él que yo me estaba perdiendo.

Dio una cabezada de vuelta a los camarotes, a lo que sólo asentí y fui con él. No estaba muy seguro si dejar a Gold y Silver solos, pero Blue no tardaría mucho en saber que su "hermanito" estaba a bordo, así que no lo estarían dentro de poco.

-¿Green, que pasa?-pregunté pasado un rato en lo que él se detuvo antes de llegar a nuestra habitación. Le oí gruñir con molestia, volteando hacia mí en lo que se cruzaba de brazos- ¿Es sobre Silver?- volvió a gruñir, asintiendo un par de veces.

-Es su visión, más concretamente- habló al fin, mirándome fijo.- ¿Si recuerdas el "accidente" que tuvo con el Golbat de esos cuatro maniacos?- asentí. Pero claro que lo recordaba; Blue, Crystal y Gold habían estado meses enteros leyendo libros en busca de alguna solución para su ceguera, y decir que Gold lee algo más allá de revistas es demasiado.

-¿Pero que acaso no se había solucionado ya eso? Koga le ayudó, si mal no recuerdo- el sólo movió una mano vagamente, torciendo el gesto.

-Sí y no, le ha estado ayudando pero para que recupere su visión al 100% le falta bastante aun- comenzó a decir y no pude más que voltear a ver hacia donde los habíamos dejado. –No hagas eso...- me regañó, tronando los dedos frente a mí para que volteara de nuevo hacía el, -Hagas lo que hagas, no muestres tenerle pena, te va a querer golpear si lo haces.

-No debió haber venido…-comencé a decir, frunciendo el ceño- Si no está bien aun, debería estar descansando, ¿qué no?- y si que sabía lo que molestaba eso, las heridas que Lorelei me había dejado cuando me congeló aun las recordaba claramente

-Es diferente, puede pelear aun, sólo… usa más los oídos que los ojos- respondió, mordiéndose un pulgar en cuanto no recibió ni una queja mía. Al parecer que me quejara le hacía sentirse menos culpable. –Entrenamos juntos antes de subir al barco y sí, está un poco más lento que antes, pero no creo que vaya a tener problemas- permanecí de nuevo callado, mirando extrañado a mi amigo.

Era raro verlo tan nervioso y más cuando se trataba de alguien que… no fuese él o el Profesor…

-Lance esta tan disgustado como los demás sobre que participe, pero Silver parece no importarle mucho que aun no vea más allá de tres metros- agregó, recargándose en una de las paredes ya sin decir ni hacer nada.

Dejé escapar un largo resoplido en lo que me llevaba ambas manos a la cabeza, podría hablar con Silver pero yo nunca había sido algo así como alguien importante para él, si mal no sabía sólo tomaba en cuenta la opinión de Blue, Lance y Green… y si ellos tres no le habían podido hacer cambiar de parecer, yo menos.

-Estará bien, es Silver a fin de cuentas- susurré después de un rato, haciendo a Green respingar,- no suele hacer nada tonto ni arriesgado si no tiene un plan que le asegure que podrá hacer bien las cosas. Es como tú, no se arriesga si no tiene la certeza de que va a salir vencedor- él me miró en silencio, sonriéndome poco a poco. –No te preocupes por él, estará bien- y como por arte de magia, su sonrisa desapareció.

-No estoy preocupado, estoy molesto- gruñó, aunque era obvio que no era así.

-Y… ¿puedo preguntar cómo es que puede caminar tan libremente si no ve muy bien?- Green solo se señaló una oreja,-Si, ya me dijiste que escucha más claramente, ¿pero como sabe hacía donde ir?- sólo se encogió de hombros.

-Sirve de algo que Gold nunca se calle- respondió a lo cual no pude evitar soltar una risa, era irónico saber que algo que tanto le molestaba al pelirrojo tuviera que usarlo a su favor- Él estos años ha sido algo así como el Growlithe lazarillo de Silver-, eso sólo aumentaba aun más la ironía.-

Seguimos hablando sobre ese tema aunque no llegamos muy lejos con respecto a su ceguera, además de que parecía que Green se desahogaba diciendo todo aquello. ¿Cuánto tiempo había estado guardándose ese problema? Comprendía que a pesar el Líder de Gimnasio más joven, era de las cabecillas de Kanto pero… no por eso tenía que guardarse tantas cosas.

Además a ese paso podría enfermarse, por más "indestructible" que él se sienta.

El barco salió de las regiones de Kanto y Johto al día siguiente de que abordamos, aunque no preguntaba en que parte del Mundo estábamos ya, la velocidad en la que iba el buque me daba a entender que no tardaríamos casi nada en llegar a Unova.

El tiempo se me pasaba bastante rápido, el barco estaba repleto de entrenadores y casi todos los líderes de nuestras regiones iban en el, así que aburrirme fue lo último que hice. Claro fue que en momentos tuve que detenerme, darles un descanso a mis pokemon y a parte comer.

Aunque esas funciones básicas las tenía bastante nubladas por todo, y creo habían pasado 7 o 10 días y los había sentido como si sólo fueran cuatro o inclusive menos.

-¡Red, Green!- oímos a Blue llamarnos, deteniendo nuestro pequeño encuentro para molestia de los demás que nos estaban viendo. Le miré extrañado, ya que ella nos miraba desde la punta del barco con Silver y Gold a un lado. Me sonrió amplio para después señalar hacia enfrente.

No pienso en nada que me hubiera preparado para lo que iba a ver.

Poco a poco unos edificios se alzaron por el borde del mar, se me hicieron pequeños al principio pero entre más nos acercábamos, más pequeño me sentía yo.

Ese lugar era enorme, con grandes rascacielos levemente iluminados por luces multicolores y barcos ya encallados en lo que conté eran cinco muelles. Lo más cercano a lo que podía compararle era a la Ciudad Caña Dorada de Johto, pero en comparación era un pueblo con todo este lugar.

-¿En dónde estamos…?-me escuché hablar, aferrándome a uno de los barandales. Si no estuviera frente a esa gran ciudad y viéndola con mis propios ojos, creería que todo era una simple ilusión.

-En Unova, obviamente- avisó Green, de seguro debía estar disfrutando de mi cara, aunque al parecer Blue tenía una muy parecida a la mía.

Me quedé callado, mirando el enorme lugar hasta que el barco comenzó a descender su velocidad y finalmente detenerse en uno de los muelles, los pasajeros iban hacía sus camarotes para recoger sus cosas pero yo seguía mirando la Ciudad. Me sentía maravillado y algo asustado, aquella Metrópoli no podía compararse a nada que pudiese imaginar, tan majestuosa y brillante; pero a la vez esos rascacielos eran tan altos que me hacían sentir insignificante y el cielo se veía lejano e imposible de tocar.

Unos chasquidos eléctricos y familiares gruñidos me devolvieron a la tierra, sintiendo a Pika jalarme del borde de los pantalones para ir hacia donde mis amigos se habían ido.

Green salió velozmente, quizá tendría que encargarse el de todo ya que Blaine no había venido este año. Blue y yo fuimos tras él después de un rato y, para mi sorpresa, terminó por tomarme de la mano.

Del brazo era lo más común pero que me tomara la mano era algo más, no sé, avanzado.

-¿Todo bien?- pregunté, horrorizándome al sentir mi voz temblar. Pika subió rápidamente a mi hombro y talló una de sus mejillas contra las mías, comienzo a pensar que eso es como brindarme apoyo moral, y si que servía.-

-No quiero que los demás pasajeros nos separen- respondió, y en parte lo vi lógico, ya que íbamos algo apretados e incluso cuando mi pikachu estaba sobre mi hombro, la estaba pasando algo mal con tantas maletas y bolsas pasando sobre nuestras cabezas.-

-Entonces…- le solté, un poco espantado de que mi mano comenzara a sudar. Tome a Pika y lo metí dentro de mi chamarra, asomando solo su cabeza, así ya sufriría menos con evadir los golpes de las maletas. Respiré con fuerza, tomando valor para pasar mi brazo sobre los hombros de Blue y atraerla hacia mí, abrazándola un poco para también mantenerla segura de los golpes. Podría jurar que ella se había estremecido por aquel contacto, pero no la volteé a ver para asegurarme de ello, no podría mirarla de todos modos,- ¿… a-así estamos mejor, no?-pregunté, deseando con todas mis ganas que ella no me lanzara fuera del barco.-

-Mucho mejor- respondió después de un rato, pasando una de sus manos libres tras mi espalda para tomarme por la cintura. Tragué con dificultad, sintiendo algo, como una corriente eléctrica recorrerme toda la espalda.

Estaba haciéndole honor a mi nombre y estaba brillando en un resplandeciente color rojo, totalmente seguro de ello.

Ni idea cómo logré caminar todo el trayecto, evadir a los pasajeros (y a Silver), y a su vez mantener a Pika y Blue a salvo de golpes, aunque yo recibí un par de ellos. Nada grave en realidad. Bajamos al Muelle y busque con la mirada a Green, ubicándolo después de un rato con los demás Líderes de Kanto y un hombre bastante extraño.

Aquella persona tenía el cabello castaño claro y esponjoso, además de ser bastante delgado y vestir de verde y rosa, a su lado había un pokemon parecido a un Schyter, solo que más pequeño y de colores amarillo y verde claro. Volteó a vernos y sonrió ampliamente, corriendo hacia nosotros con sus delgadas piernas para ser imitado por aquel extraño pokemon. No sé cómo no logre reír al comparar sus movimientos con los del bicho

-¿Acaso no son encantadores?- fue lo primero que dijo en lo que juntaba ambas palmas, causando que alzara ambas cejas. ¿De qué hablaba?- El joven campeón protegiendo a su amada de ser lastimada, ¿acaso no es adorable?-.

¿Era necesario ponerme colorado a cada rato?

-¡A-ah! ¡No! ¡Es sólo que no quería que…!-traté de excusarme, sólo poniéndome más nervioso al ver que la sonrisa de ese hombre se ensanchaba y sus ojos brillaban de una extraña manera-¡N-no iba a dejar que la golpearan!- exclamé, desesperado de que esa sonrisa se borrara.

-Vamos niño, una persona como yo es sensible a este tipo de cosas- se excusó, cruzándose de brazos sin quitarnos los ojos de encima. ¿Blue se sentiría tan incómoda como yo?- Ustedes me dan tantas ideas, me inspiran a un par de obras- dejó escapar, suspirando largamente.

-No seas cruel con Red, el es algo torpe como para entender a que te refieres- oí a Green hablar tras él. Bueno, me salvaba de lo que sea que ese hombre estuviese pensando, pero no era necesario el insulto.

-Oh, mil disculpas. Mi nombre es Burgh, Líder de Gimnasio de esta Ciudad y pintor reconocido- …ohhhh… a eso se refería con inspirarle y las obras, - Bienvenidos sean todos a Unova y a su capital, la Ciudad Castelia donde todas las nubes son de Felicidad- presentó de manera teatral, señalando a su Ciudad.

Sonreí, sintiendo a Pika removerse por la emoción. Sin duda iba a ser una estadía interesante.


Kanto, Johto, Hoenn y Sinoh están basados en regiones de Japón, pero Unova (o Teselia, como sea le conozcan) esta basada en Estados Unidos, Nueva York más precisamente y Ciudad Castelia (Ciudad Porcelana para algunos) es Manhattan, si mal no se. De Japón a Nueva York son creo 14 horas en avión (con revisiones, escalas y blablabla), pero en barco son de 10 a 15 días dependiendo de que tan buen clima haga más la ruta terrestre que preferí no abordar o sino este capitulo hubiese sido demasiado largo.

Sobre los nombres, estoy más familiarizada con los nombres que se les dan en América (obvias razones). Por si acaso, Burgh es llamado Camus en la versión española y la Ciudad Caña Dorada es Ciudad Trigal.

Sobre la ceguera de Silver... en serio que me cuesta tenerlo así. Quiero pensar que el ataque del Golbat al final de la Saga HG/SS no lo dejara ciego para siempre, pero eso ya depende de Hidenori Kusaka (el cual ojala se consiga ya otro saco de boxeo y deje a Silver en paz ;;;).

En fin, muchas gracias por leer ^^