Aviso: Ni la historia ni los personajes me pertenecen, creo que es bien sabido de quién son.
Cuando Rin se calmó por fin, ella y Gakupo se quedaron recostados en la cama en medio de un silencio confortable. Pero como era de esperar, Rin al poco rato se aburrió de eso sin importar lo bien que se sentía estar entre los brazos de Gakupo, y se movió de modo que la parte superior de su cuerpo cruzó sobre el pecho de él para poder hurgar en los cajones de su mesita de noche.
— ¿Buscas algo? –le preguntó él dejando de masajearle la espalda baja. Ella se lamentó por dentro por eso pero prefirió no decir nada.
— Nada en particular –respondió.
En ese momento sus dedos dieron con un marcador negro y entonces ella se sentó para mirarlo bien antes de tener una idea.
Luego se puso a trabajar en su plan sonriendo con timidez.
— ¿Q-qué haces? –exclamó Gakupo cuando ella empezó a desabotonarle la camisa.
Ella sólo se rió y se llevó un dedo a los labios, deteniéndose sólo hasta que término de abrir la mitad de los botones. Entonces se inclinó sobre su pecho y empezó a garabatear en su piel desnuda.
— Escribiendo –respondió por fin. Sin embargo, estaba tan absorta en su trabajo que no notó el destello travieso en los ojos de su amante.
Rin y Gakupo. Era infantil e innecesario pero ella quería hacerlo. Gakupo miró lo que ella había escrito y sonrió, y ella se sonrojó queriendo excusarse.
— Siempre quise hacer eso en un árbol o algo así. Pero creo que nosotros no podemos, así que...
— ¿Significa que yo también puedo escribir en ti?
Ella soltó una carcajada porque no se había esperado eso y negó con la cabeza.
— Oh, no. Yo tengo que volver a mi casa luego.
Él frunció el ceño juguetonamente en respuesta.
— No es justo.
Ella lo vio moverse pero fue demasiado tarde. Él le quitó el marcador y la empujó para quedar sobre ella, levantándole la blusa justo por encima de los senos y usó sus dientes para destapar el marcador antes de atacarla.
Infortunadamente Rin era extremadamente cosquilluda y no había modo de lograr que dejara de reírse, así que se buscó otro marcador para rayarle salvajemente la cara a Gakupo.
Entonces se dio cuenta de que se estaba divirtiendo. Esto era lo que –a quien– ella necesitaba. Alguien cariñoso y protector que la hiciera sentir especial. Len estaba mal. Miku estaba mal. Todo el maldito mundo estaba mal.
Ambos pidieron tregua y se detuvieron para respirar sin cambiar de posición, la cual era muy... Íntima, según Rin. Gakupo estaba sobre ella con una pierna entre las suyas y con su mano sujetaba la de ella, en la que tenía el marcador y con su brazo libre se sostenía para no aplastarla bajo su peso. Una pierna de ella estaba alrededor de él con el pie en su cadera.
Sus caras estaban a pocas pulgadas de distancia.
Gakupo pareció notar su predicamento al mismo tiempo porque su cara se sonrojó y él empezó a apartarse. Pero Rin decidió que no lo permitiría y tomaría ventaja, así que lo alcanzó con su mano libre y lo jaló para chocar sus labios con los de él.
Era, en una palabra, ardiente. No era suave ni tentador. Estaba lleno de deseo y necesidad, con sus lenguas recorriendo territorios inexplorados y sus manos moviéndose con libertad.
Rin lo quería, en todos los modos posibles ¿y quién podría detenerla?
Sabía que Gakupo no la dejaría llegar tan lejos. Era un caballero, después de todo. No, ella tenía que lograr convencerlo con el tiempo.
¿Qué tan difícil podía ser?
~•~•~•~
Len despertó por el sonido de la puerta trasera abrir y cerrarse y supo que esa era Rin escabulléndose. Quería bajar a saludarla pero al recordar la pelea que habían tenido, y su plan, deshechó la idea. En su lugar, esperó a que ella se fuera a su habitación para levantarse.
Se detuvo frente a la puerta. ¿Qué le diría ella? ¿Qué podía decirle él? ¿Que esperaba que se hubiera divertido haciendo lo que fuera que haya hecho con su novio? Porque, seguramente ahí era donde ella había estado.
Su tren del pensamiento se detuvo de golpe cuando la puerta se abrió revelando a su hermana despeinada.
— ¿Qué quieres? –preguntó. Parecía cansada.
Sin saber qué decir, dio un paso al frente y la jaló atrayéndola a su pecho y envolviéndola con sus brazos.
— Lo lamento –susurró ocultando el rostro en su cabello.
Entonces ella lo sorprendió a él, cuando sintió sus delicados brazos moverse para devolverle el abrazo.
Al menos por ahora estaba perdonado.
~•~•~•
Miku se sentó con los brazos alrededor de sus piernas con la espalda encorvada. A su alrededor en la cama había un lío de pañuelos y helado. En su I-Pod sonaba Magnet a todo volumen una y otra vez. Su madre acababa de venir a su puerta, quería hablar pero Miku simplemente puso el seguro porque no quería confrontarla.
Quería estar sola.
Había sido un día terrible.
La única clase que había compartido con Luka había sido física y había sido ignorada por su –ex– novia. No la había mirado ni una sola vez. Mirar a Kamui sensei había sido su única distracción hasta que tuvo que excusarse para poder ir a dejar salir sus emociones en la comodidad de una cabina del baño.
Le dolía. Quería llamar a Rin pero Rin tenía que lidiar con sus propios problemas y no quería agregar más peso a su carga. Además, pensar que de todas las personas, Kamui sensei podía escucharlo, le hacía dudar aunque sabía que si se lo pedía, Rin no le diría nada.
Aún así.
Frunció el ceño. Extrañaba a Luka, la amaba. Aún la amaba. Y no le importaba lo que su madre pensara al respecto. Extrañaba acurrucarse con ella. Extrañaba bailar bajo las estrellas. Extrañaba cantar con ella. Extrañaba jugar con su hermoso cabello rosa. Extrañaba sus besos. Extrañaba su sonrisa. Extrañaba su amor.
¿Luka al menos la había amado? ¿O simplemente habían estado juntas porque Miku fue la primer persona con quien Luka se llevó bien en la ciudad?
La chica de las coletas odiaba pensar esas cosas. Prefería ser tan optimista que llegaba a ser molesta.
Y en su mano tenía una navaja. Odiaba haber llegado a ese nivel. ¿Qué diría Rin sobre eso? ¿Qué diría Luka?
Tal vez debería averiguarlo.
~•~•~•~
Rin cerró los ojos fingiendo dormir mientras su hermano le acariciaba el cabello. Le había pedido que se quedara con ella hasta que se quedara dormida, simplemente porque quería perdonarlo. Gakupo había dicho que ella necesitaba afrontarlo, así que quería esforzarse en eso.
Había sido incómodo, por decir lo menos. Él se había disculpado diciendo que sólo era una fase que podía superar y ella sólo había negado con la cabeza, disculpándose realmente sin saber por qué.
Lo único que sabía era que quería que las cosas con su gemelo volvieran a la normalidad, y creía que ese era el modo más rápido. De niños habían compartido la misma cama y Rin había sido un poco sonámbula cuando empezaron a dormir separados, por lo que de vez en cuando se escabullía en la cama de él sabiendo lo que hacía o no.
Si ella bloqueaba el recuerdo de esa estúpida fiesta y su confesión de ese día, casi podía creer que estaba todo bien.
De pronto Len cesó en sus movimientos y ella se quedó muy quieta esperando que se fuera. En lugar de eso, él deslizó algo bajo su almohada que se sentía como un pedazo de papel y se inclinó sobre ella. Rin pudo sentir su respiración en el rostro, casi soltó una carcajada cuando se dio cuenta de que olía a banana.
Pero todas sus ganas de reír desaparecieron cuando él le apartó el cabello de la cara.
— Te amo –susurró antes de presionar sus labios en los de ella con delicadeza.
Ella lo escuchó levantarse y abrir y cerrar la puerta antes de sentarse cubriéndose la boca con una mano.
Lo hizo de nuevo.
Sus ojos se anegaron en lágrimas y se mordió el labio volviéndose a recostar y tapándose la cara con sus almohadas para que el chico al final del pasillo no escuchara sus patéticos sollozos.
Dios ¿por qué Len tiene que ser tan malo? ;-;
Ahhh bueno, han pasado ochenta y cuatro años desde la última actualización y quiero ofrecer una disculpa a quienes hayan seguido esta historia. Seguramente a alguno le sacará un susto ver la notificación (? Sinceramente ya ni siquiera tenía ánimos de seguir ya que hubieron algunos incidentes que hicieron que mi gusto por Vocaloid decreciera considerablemente y me tomó tiempo volver a tomarle cariño a estas cosas.
Quiero agradecer especialmente a Jennifer por estar conmigo según se puede, animándome y esperando con inquebrantable paciencia que mi coraza de inseguridades se doblegue; y a Pierrotsama y Jisseel51 por sus reviews sea que vean esto o no. Igual, feliz año para ti, Jisseel xD
