Tonto
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- Tonto sobreprotector - dice Alice.
Pero le gusta. Le gusta que él la cuide. Que la proteja. Que ella le importe. Le gusta y no puede evitarlo enternecerse cada vez que Jasper saca a flote su lado más protector.
Porque al lado de Jasper no se siente sola. Porque al lado de Jasper se siente amada. Siente que pertenece a un lugar. Siente que puede hacer cualquier cosa. Siente que está completa. Jasper es su todo y su nada a la vez. Jasper es todo lo que ella necesita y lo ama.
Alice sonríe. Mientras lo abraza. Mientras lo besa. Mientras siente en su piel las caricias de Jasper. Mientras se sienten en calma. Porque todo ha acabado. Porque Victoria se ha ido, y con ella sus neófitos. Porque ellos siguen vivos.
- Te arriesgas tanto por mí - le medio reprocha Alice.
- Lo hago porque quiero.
- Lo sé, pero si tan sólo…
- No puedo, Alice. Confío en ti, de veras. Pero no me pidas que no te cuide.
- No puedes cuidarnos a los dos.
- Sí, puedo - dijo tozudo.
Y Alice suspira. Es una batalla perdida desde el principio. Jasper se acerca a ella y la besa. Alice se olvida de todo entre sus brazos.
Ellos son fuego. Y calor. Y desespero. Son manos ciegas buscando la piel del otro. Son dedos finos acariciando cicatrices en el cuerpo de Jasper. Son dedos largos llevando al límite a Alice. Ellos son desenfreno. Desorden de sábanas. Jadeos entrecortados. Gruñidos ahogados en las bocas del otro. No necesitan gritar para mostrar su deseo. No necesitan que todo el mundo sepa que están follando. Y sin embargo todos lo saben porque en una casa de vampiros es imposible perderse de algo.
Jasper huele a bosque, a madera, y algo salvaje y peligroso que perturba los sentidos de Alice. Una vez fueron a Texas y Jasper le mostró el lugar donde vivía. Jasper sigue teniendo cierto acento sureño, y cada vez que lo escucha Alice recuerda el Texas que él le mostró.
Alice huele a pino, algo floral, y algo dulce y tierno que hace las delicias de Jasper. Siempre deben contenerse. En público, por lo menos. El don de Jasper es muy fuerte, y no quieren inducir a los demás a una lujuria involuntaria. Jasper prefiere guardarse sus instintos para sí.
Jasper es siempre protector, pero cuando están juntos, específicamente en la cama, Jasper deja todo el sentido de la decencia y a Alce le encanta. Pueden pasarse horas tomados de las manos mirando al techo. Pueden pasarse horas conversando mirando al porche. Pueden pasarse horas nada más con la compañía del otro.
- Tonto sobreprotector - dice Alice.
Y Jasper sonríe:
- ¿Aún lo dudas?
Les informo que ya está la segunda parte de Momentos. Esta vez de Rosalie y Emmett. El link es:
www .fanfiction s /9096333/ 1/Momentos -2. Sólo junten los espacios.
¿Reviews? Gracias a Romy92 por sus reviews.
