Cobarde

- ¿Crees que soy una cobarde?

- No, por supuesto que no…

- ¡Pues es lo que siento! Me siento como una cobarde, Jasper.

- Alice, escúchame - Le tomó de las manos con decisión pero con suavidad - No eres un a cobarde, ¿ok? No lo eres.

- Jasper…

- Jamás he pensado que eres una cobarde. ¿Una cobarde haría lo que tú hiciste? ¿Una cobarde confiaría en sus visiones y se conduciría de acuerdo a ellas? ¿Una cobarde tomaría todas las oportunidades que la vida le ofrece? No, Alice, tú no eres, en absoluto, una cobarde.

- ¿Y por qué no ver a mi sobrina? ¿Por qué no contactar con ella? ¿Por qué no decirle que estoy viva?

- No sé, Alice. Pero no es cobardía. Alice, eres humana, o tan humana como puedes serlo, no importa… A lo que me refiero es que es lógico que tengas miedo. Todos tenemos miedo en alguna ocasión, Alice. Tú tienes miedo de ver a tu sobrina, así que…

- Es mi familia, Jasper, es lo único que queda de mi familia.

- Sí, lo entiendo.

Alice negó con la cabeza. Una, dos, tres veces… Jasper la abrazó con fuerza.

- No lo entiendes, Jasper. No lo entiendes. Tú recuerdas a tu familia. Recuerdas a tu padre, a tu madre, a tus tíos. Que a veces se te difuminen sus rostros… pero los recuerdas. Yo… Yo no recuerdo nada, Jasper. No recuerdo quién era antes. No recuerdo que tenía antes. ¡No recuerdo nada, Jasper!

- Ya lo sé.

- Entonces…

- No lo sé, Alice. - Jasper suspiró - Pero no eres una cobarde, eso te lo garantizo.

- Gracias.

- Por nada. ¿Pero por qué exactamente?

- Por todo. Por estar ahí. Por apoyarme. Por siempre apoyarme. Por ser mi todo, Jasper.

- Tú también eres mi todo, Alice.

Jasper pasó sus dedos por las mejillas de Alice y limpió las inexistentes lágrimas.

- ¿Sigues teniendo miedo?

- Sí. Quiero verla, pero a la vez…

- Entiendo.

- Rose vio a Vera una vez, hace muchos años.

- Sí, es cierto.

- Y no se acercó.

- Eso también es cierto.

- ¿Por qué no lo hizo?

- Quien sabe. Tal vez por miedo. Miedo a tener que dar explicaciones, miedo a ponerla en peligro… Miedo a ver cuánto se ha cambiado.

- Supongo… ¿Qué harías tú si vieras a alguien de tu pasado?

Jasper no contestó de inmediato. Y Alice supo por qué.

- Ya te pasó eso.

- Hace muchos pero muchos años.

- Claro.

- Me alejé antes que su sangre fuera una tentación.

- Sí…

- Alice, si tú quieres visitar a tu sobrina, tienes mi completa aprobación.

- Lo sé.

Y se sonrieron ambos.

Después de todo, pensó Alice, ¿qué prisa había por incluir a su sobrina en el mundo en que ella estaba metida?


Espero que les haya gustado. Hagánmelo saber con un bonito review.