Se me cae la cara de vergüenza por lo mucho que he tardado escribiendo esto, lamento mucho el largo hiatus que he tenido unos problemas familiares y escolares que la verdad me han tenido bastante estresada.

Me he ido por las ramas con este capitulo pero eingh... espero les guste.


Oscuridad. Fuese a donde viera, no podía ver más que oscuridad.

Moví un poco mis manos, poniéndolas frente a mi cara pero, sin importar su proximidad, no podía verlas.

Comencé a caminar, teniendo las manos enfrente de mí para evitar golpearme contra cualquier objeto, pero al parecer no había nada.

Era como si estuviera en un vacio total… y una presión comenzaba a apoderarse de mi pecho.

Ansiedad creo yo.

— Ayúdame…

Me detuve al escuchar aquel susurro, mirando a todos lados aunque no hubo más que oscuridad a mí alrededor.

—Por favor…

Caminé a la dirección de ese suave murmullo, manteniendo de nueva cuenta mis manos al frente. Era la voz de una chica, y parecía no estar muy lejos de mi izquierda.

— ¡Ayúdame!

Esos gritos de nuevo… conocía esa voz.

Era Blue… Blue me pedía ayuda.

— ¡Auxilio!

Antes de que lo supiera ya estaba corriendo, importándome ya muy poco el lastimarme al colisionar contra algo.

— ¡Ayuda por favor!

Seguí corriendo cuanto podía, comenzando a ser más seguidos aquellos pedidos de socorro… pero no importó cuán rápido corriera, no parecía avanzar nada.

De hecho, los gritos comenzaban a escucharse más lejanos.

— ¡Alguien ayúdeme, por favor!

Las piernas y los pulmones me ardían de tanto correr, aunque dicho ardor era fácil de ignorar ante la corriente de adrenalina que recorría mis venas a una velocidad sorprendente.

Quejidos y leves gritos llenaban el ambiente, desesperándome más y más al no poderme acercar a ella.

No entendía que pasaba, no sabía ni siquiera en donde estaba ni que ocurría, lo único que podía pensar era en rescatarla de aquello que le estaba haciendo daño.

Un silencio sepulcral gobernó en aquel vacio y, de repente, un grito desgarrador.

— ¡Blue!


Me levante de golpe, mareándome un poco ante aquel movimiento mientras respiraba tan agitado como si hubiera corrido un maratón.

Fui abriendo los ojos poco a poco, sintiendo un enorme peso quitárseme de encima al encontrarme con que estaba en la habitación de nuestro hotel.

Mi respiración fue tranquilizándose hasta que al fin pude respirar de nuevo por la nariz, removiéndome unos mechones de cabello de la frente que se me había pegado por culpa del sudor mientras miraba mis sabanas.

Tuve que secarme con la camisa al sentir toda la cara mojada, una pesadilla nunca me había hecho sudar de tal manera.

No entendía que me pasaba, llevaba semanas sin tener esas pesadillas y para colmo esa no se comparaba a ninguna que hubiera soñado antes.

Debía haber sido por la adrenalina que me quedó después de la batalla contra Elesa o algo por el estilo, no comprendía del todo como aquello funcionaba, pero tampoco era como que me interesara de todas formas. Había sido solo un sueño, uno muy malo, pero no más que un sueño de todos modos.

Sin embargo, aquel alarido aun me retumbaba en los tímpanos.

Alcé mi rostro de nueva cuenta, mirando a mí alrededor. Al parecer no habían quedado muchas habitaciones y nosotros cinco teníamos que compartir una que no tenía más que una cama, así que Green, Gold, Silver y yo estábamos durmiendo en el suelo. Green a mi lado, luego yo y después Blue en la cama, y los otros dos frente a nosotros.

No como que Blue hubiese insistido mucho en quedársela, pero con la mirada asesina que nos había dado Silver, no había demasiado de lo cual hablar.

Gire la mirada hacía donde ella estaba, suspirando relajado al ver una cascada de cabello castaño moverse en un suave vaivén producto de su respiración. Ella estaba bien, así que no tenía por qué preocuparme.

Claro que… no tener que no significaba que no iba a hacerlo.

Jalé mis sabanas para taparme hasta los hombros, recargándome en el mueble para ver su dormido rostro. Era extraño notar que se veía incluso más adorable así, o quizá era el saber que no saldría con algo que me sacaría de mi eje.

Debía volver a dormir, pero con la pesadilla y mi carrera en la inconsciencia dudaba mucho poder regresar a ello.

Escuche de repente un ronquido que llamó mi atención, notando era Gold quien había empezado a hacer aquel ruido. Bien, no dormiría por la pesadilla y por sus ronquidos, pero tan rápido como empezaron, cesaron.

No fue necesaria mucha luz para notar la familiar melena roja y, por extraño que suene, había parado de roncar ya que Silver lo había movido y ahora lo usaba como almohada. Más extraño me fue cuando noté que Gold le había pasado un brazo encima, abrazándolo por la cadera.

Solo rece porque Gold despertara primero que Silver para arreglar aquella situación y que su amigo no lo culpara de todo… aunque parte de mi envidiaba aquella posición en la que habían terminado por accidente.


Ok… lo admito, no esperaba que Gold fuese a despertarse temprano una vez en su vida.

Aunque había sido extraño. Él se despertó y puedo jurar que vi a Silver acurrucarse un poco más en él, fue sino hasta que notó que yo estaba despierto que se alejó rápidamente, me dio los buenos días y fue a bañarse.

Después de eso estaba de un humor que no podía hablar con nadie más que con Blue y, claro estaba, yo no podía acercarme a ella a más de 10 metros… 20 si Gold estaba conmigo.

Así que, dado que por culpa de su mal humor nos repelía, él y yo no teníamos de otra más que ir entre los Campos del Edificio para ver las batallas del día de hoy.

—Haxorus, ¿eh? —Gold dijo mientras revisaba con la Pokedex al enorme Dragón de un hombre de barba blanca llamado Drayden. —Crystal hubiera adorado el poder venir a documentar todo esto.

— ¿Y donde esta ella? —Pregunté, recargándome en el barandal mientras la pelea iniciaba, —Pensé les acompañaría.

—Nah, Crys prefiere aburrirse entre libros y niños que participar en todo esto— respondió, guardando el dispositivo de nuevo en su bolsillo para mirar la pelea, —además está en… Sinnoh, creo, justo ahora. La mandó el Profesor Oak unos días después de que Silv y yo nos embarcáramos hacía acá—terminó de explicarme, encogiéndose un poco de hombros.

—Hubiera sido mejor ella viniera en vez de él…— dije sin pensar, aunque aquello causó una risa en mi amigo.

—Ya se le pasara, se enoja de la nada.

—Además fue él quien se acostó sobre ti, no debería enojarse tanto.

Hubo un silencio entre ambos, viendo sorprendido como aquel hombre de barba vencía con un simple ataque uno de los pokemon de aquella mujer de Hoenn. ¿Winona? No recordaba su nombre exactamente, pero Sapphire alguna vez me la mencionó.

—Espera…— escuche hablar a Gold de nueva cuenta, viendo que en realidad él no se había quedado callado por la batalla sino que se me había quedado mirando a mí, — ¿A qué te refieres con que él se acostó sobre mí?

Mi primera reacción fue encogerme de hombros.

—Me desperté demasiado temprano y no pude volver a dormir, y entre tus ronquidos noté que te estaba usando de almohada— sonreí nervioso, tallándome un poco la nuca. Quizá debí haberlo despertado y salvarle de todo esto.

— ¿Eso es todo? —me preguntó, a lo cual solo asentí un par de veces para después observar con confusión como una enorme sonrisa aparecía en su rostro. — ¡Ese idiota! ¡Solo a él se le ocurre hacer tanto drama por ello! Déjame adivinar, ¿todo iba normal hasta que notó que estabas viéndonos? —asentí de nueva cuenta, no entendiendo de donde venía tanta alegría.

Un gemido colectivo sonó, devolviendo mi mirada al campo de Batalla para ver que ella había vencido al Haxorus de su contrincante usando a su Altaria.

—Pensé que te había regañado por ello— comenté, esta vez el negó, más no dejo de sonreír.

—No me ha hablado desde que desperté.

— ¿No está exagerando? Quiero decir, fue solo un accidente.

—Uy si, "accidente" —le escuche bromear, ahora siendo yo él que me quede viendo al otro.

Mi mirada debe ser muy ligera o Gold muy distraído, porque él no notó mi silencio sino minutos después.

— ¿Qué? No es la primera vez que hacemos eso, es normal.

— ¿Normal? Entre amigos no veo como eso es normal.

— ¿Y cuando yo he usado la palabra amigos?

Silencio entre ambos de nuevo, aunque con suerte los "¡Ahh!" y "¡Ohhh!" de la multitud no permitían que nuestro mutismo fuese incomodo. Abría la boca de tanto en tanto, tratando de ordenar mis pocas ideas mientras le señalaba y volvía a alejar la mano.

¿Si no eran amigos entonces…?

—Espera… ¿estás diciendo que Silver es…?

— ¿"Mi Blue"? Si, podría llamársele.

Iba a preguntar como rayos sabía lo de Blue y yo, aunque ya a estas alturas creo era demasiado obvio aunque no fuera ninguno de los dos quien lo avisara a los cuatro vientos. Más importante aún, escuchar eso me hacía comprender un par de cosas y que Blue me hubiera comparado con él el día anterior.

— ¿Desde cuándo?

—Uhmm… buena pregunta…—se llevo una mano a la barbilla, quedándose pensativo un buen rato, —cuatro meses quizá, casi cinco—…el alumno superó al maestro…

— ¿Y cómo es que yo no sabía nada de ello?

—Red, ni siquiera Giovanni sabe sobre esto.

—Lo cual explica porque sigues vivo—otra risa, aunque esta fue una llena de nervios.

De repente salir con Blue sonaba menos peligroso; mejor una chica que te saca de tu equilibrio con sus coqueteos a un chico hijo de un mafioso.

—Pero no es como que yo sea el único tentando su suerte, Silv te detesta

—Eso es obvio…— respondí, frunciendo un poco el ceño, —para ser alguien que no ve bien, detecta muy bien cuando estoy cerca de ella.

— ¿Parece que tiene como un radar, verdad? —bromeó, al parecer más tranquilo de mi reacción a la noticia.

No era como que me interesara de todos modos, era su vida, no la mía.

—Tengo una idea— agregó, regresando su atención a la pelea, —Silver no te deja estar cerca de Blue, y si Blue esta cerca, Silver no me deja ni tomarle la mano así que, ¿qué tal si te la llevas a otro lado después de comer? Así yo tengo mis merecidos cariños después de un estúpido pleito y tú tienes los tuyos.

La idea de Silver siendo cariñoso con alguien me era casi imposible de imaginar; en si imaginarlo de pareja con alguien me era imposible de pensar.

—Suena bien… ya pensare a donde llevarla—el sonrió y dio un par de golpes a mi espalda.

No estaba solo en todo esto de tener pareja por lo visto y, sonara cruel, pero saber que la situación de Gold era mucho peor que la mía me hacía sentir más tranquilo.


—Y… ¿A dónde se supone vamos? —preguntó Blue cuando al fin logramos perder de vista a su "hermanito" y que Gold había logrado llevárselo en la dirección contraria a nosotros.

—Eso lo descubrirás pronto— además no tenía ni idea de cómo responder aquello. Black me había dicho sobre el Puente de Driftveil pero la verdad es que había pasado por dicho lugar cuando estaba dormido.

—Pensé estarías todo el día viendo las peleas.

—Yo también pensé lo mismo—admití en voz baja, tallándome la sien, —pero no eran tan emocionantes el día de hoy además prefiero estar contigo.

—Gold te convenció

—Si…

Solo se echo a reír por mi respuesta en lo que se detenía e iba a recargarse en las vigas del puente, mirando en si a la nada. Era mitad verdad y mentira aquello, si había querido ver las peleas pero también quería estar con ella…un punto medio era el poder haber estado juntos en el estado pero no tenía tan buena suerte después de ese mal despertar del menor.

Respire con fuerza, pasando uno de mis brazos sobre sus hombros para atraerla hacia mí, casi brincando por la emoción de que correspondiera a aquel gesto. Me sentía algo idiota de aun sentir que en cualquier momento me echaría a un lado, aunque era más inseguridad.

Me acostumbraría a todo, quiero pensar.

— ¿Sucede algo? Te he escuchado suspirar unas cuatro veces—dijo sin voltear a verme, solo recargando su cabeza en mi hombro.

No sé si "suspirar" sea el termino correcto, a mi idea era más como unos gruñidos reprimidos en vez de suspiros por seguir con aquello en mente.

—Eh… no es nada— dije al notar que estaba en espera de alguna respuesta de mi parte, más aquello no parecía satisfacerle del todo ya que sus azules ojos parecían taladrarme en búsqueda de alguna señal de mi mentira. —Blue en serio… son solo tonterías

—Pruébame—fue su respuesta instantánea, alzando ambas cejas.

Me removí un poco la gorra para tallarme el cabello de la frente. Iba a reírse de nueva cuenta, seguro de ello.

—Fue solo un mal sueño, Blue, no importa— un suave gruñido y ya se había apegado a mí, tomando mi mano para que le tomara de la cadera y recargar su espalda en mi pecho. — ¿No te rendirás hasta que hable, verdad?

—Que bien me conoces, cariñito— no se necesitaba ser un genio de todas maneras, —además… por más que sea un "simple mal sueño" te tiene deprimido y no me gusta.

¿Deprimido…?

—Soñé contigo, ¿está bien? —admití después de unos minutos en que pensaba como explicar aquello, pero siendo tan confuso todo en sí, era una tarea bastante difícil. —Estaba en un lugar oscuro, no veía nada y estaba solo. Entonces escuchaba una voz e iba hacía ella pero entre más me acercaba, más fuerte me rogaba por ayuda hasta que comenzaba a gritarme y…— se me fue la voz cuando un estremecimiento me recorrió todo el cuerpo. El día se había llevado algo de claridad en aquel grito, pero seguía siendo bastante efectivo a la tarea de llenarme de ansias.

En poco ya le había estrechado la cadera con ambos brazos y tenía la frente recargada en su hombro izquierdo, a saber si por vergüenza o necesitar saber que ella estaba ahí. Soy una persona razonable y no suelo dejarme llevar por el miedo, me sentía ajeno a mi mismo temiendo por algo tan simple como una pesadilla.

— ¿Era yo? —le escuche preguntar tras un largo silencio, colocando ambas manos sobre las mías.

Saberla a mi lado me calmaba más de lo esperado.

—No estoy seguro, era tu voz pero no logre llegar a ti— admití, escuchando un bufido afirmativo de su parte.

En poco reuní el valor para poder alzar el rostro y colocar la barbilla sobre su hombro, aunque el sentimiento de vulnerabilidad era odioso.

Comenzaba a relacionar el sentirme vulnerable con estar cerca de ella, quizá era uno de los contras de tener una pareja.

—Fue solo un sueño

— ¿Crees no lo sé? —dije frustrado, sintiendo como de repente acariciaba en suaves círculos el dorso de mi mano, quizá había sonado más agresivo de lo esperado.

—Todo va a estar bien—agregó, girando su rostro hacia el mío para besarme la mejilla un par de veces. —Y si Reddy tiene pesadillas feas de nuevo, entonces podríamos dormir juntitos—canturreó, dejando escapar una suave risa.

Era un alivio que en veces no se tomara las cosas tan en serio y supiera aligerar el ambiente.

—Claro, porque cierta persona no me estrangulara por aquello— rió de nueva cuenta ante mi comentario, negando despacio.

— ¿Le temes a Silver?

—Por supuesto que no—respondí casi al instante, tratando de colocar mi frente contra la de ella, pero en el acto había rozado sin querer sus labios.

La garganta se me congeló dolorosamente y el rostro por el contrario me ardió con fuerza; solo mire a otro lado en lo que esperaba el corazón me dejara de retumbar en los oídos. Me sentía patético, realmente aun no entendía por qué me costaba aun tanto el acercarme a ella de aquella manera.

Es decir, ella es mi novia, ¡con un demonio! No debería estar tan angustiado en siquiera…

No sé cuánto tiempo me quede en blanco, pero cuando mi mente volvió a funcionar, lo único que pude percibir fueron los labios de Blue contra los míos. Poco a poco comenzaba a ser consciente de lo que estaba pasando, sintiendo una de sus manos en mi barbilla, probablemente me había hecho girar el rostro cuando no lo note.

En poco logre relajarme, estrechándola un poco mientras aquel beso seguía. Era extraño y… algo húmedo, pero reconfortante a la vez y me hacía el cuerpo llenárseme de cierta calidez mientras la estrechaba más hacia mí.

Aunque empezó tan fugaz como inició y a pocos minutos ya me encontraba gruñendo molesto cuando ella separó sus labios de los míos, sonriéndome como si fuese una de sus tantas travesuras.

En parte lo era… pero prefería no pensar mucho en ello.

— ¿Rico? —preguntó sonriente, tomando mis manos mientras esperaba una respuesta de mi parte.

Aunque estaba demasiado sorprendido para dar alguna en específico, por suerte mi expresión era suficiente respuesta para ella.


Permanecimos en silencio después de aquello, solo compartiendo uno que otro beso cuando ella me los exigía. Si por mi hubiese sido la hubiera besado hasta que los labios me dolieran, pero aun estaba esa molesta barrera que yo me había puesto.

No podía dejar de pensar que si de una batalla se tratara, hubiera sido menos torpe… pero en parte era tonto pensar que sería bueno en todo.

Perdí la noción del tiempo pero en lo que a mí se me hicieron segundos ya se había oscurecido y solo éramos iluminados por unas cuantas luces y el resplandor del Estadio. No necesitamos mucho para decidir el mejor volver a nuestro hotel, fuimos a cenar y minutos después ya habíamos vuelto a nuestra habitación.

—Green…— escuche a Blue decir molesta al entrar a la habitación y no me tomó demasiado para notar porque había reaccionado así.

Al parecer Green había vuelto cansado… y la comodidad de la cama lo había vencido por completo.

Hizo cuanto pudo para despertarlo, desde moverlo hasta gritarle pero tal parecía nada funcionaba. En un momento me había preocupado y pensado que estaba muerto, pero ver que subía y bajaba por su respiración me calmó sobre aquello.

—Deberías dejarlo dormir ahí al menos hoy…—le aconsejé, aunque no era como si tuviera otra opción, —se que dormir en el suelo no suena precisamente cómodo, pero tampoco vas a poder mover a Green de…

—Podríamos dormir juntos—me interrumpió, sonriendo ampliamente para acercarse a mí y poner ambos brazos sobre mis hombros, —unos cuantos mimos…unos besos…—siguió hablando, apegándose más a mi sin dejar de sonreír de aquella sugerente manera.

—E-ehm… ¿o podríamos simplemente dormir? —trate de hacerle cambiar de parecer, aunque una risilla de su parte dio a entender claramente que no iba a dejar el tema tan fácilmente.

—Vamos Reddy, ya estamos grandecitos— "No sé si me guste o no a donde va esto" —y ya que somos pareja, podríamos aprovechar y juguetear un poco— solo escuche una risa por lo demás torpe, poniéndome rojo al darme cuenta que esa risa era la mía.

—Quiero decir…—traté de arreglar rápidamente aquella risa estúpida, —Green esta aquí

—Podemos hacerlo en silencio

—Silver y Gold…

—Ellos no están—canturreó

— ¡S-sabes a lo que me refiero! —exclamé con más fuerza de la necesaria, tensándome al ver a Green moverse un poco, por suerte no se despertó. Ella solo rió de nueva cuenta, dándome un beso que por alguna razón logro calmarme.

—Solo bromeaba, ¿sabes? — Agregó, acariciándome el rostro para alejarse de repente, —voy a ir a cambiarme y nos vamos a dormir, ¿ok?

—Ok…—musite mientras ella jalaba su ropa y se iba al baño.

Solo me deje caer sentado al suelo, dejando escapar un largo suspiro mientras me calmaba. No era como que si el sexo me asustara o algo por el estilo… el problema era estar en aquella situación con Blue.

Era horrible, asustarme así me hace sentir como un niñito llorón.

Me eche sobre el montón de sabanas para al fin ponerme a dormir. Solo lo había hecho para molestarme así que no había mucha sorpresa en todo aquello, además si lo pensaba más calmado quizá ella estaría muchísimo más nerviosa de dormir conmigo y por eso había hecho aquello.

Un consuelo que me ayudo bastante, ya que aun Blue no volvía y estaba bastante adormecido.

Solo recuerdo haber sentido una delgada figura apegarse a mí, tomando uno de mis brazos para hacerlo pasar sobre ella y un suave "Buenas noches".

Fue una noche sin sueños, lo máximo recuerdo de ellos son más que manchas coloridas que no tienen sentido alguno y a pesar de todo ello descanse como nunca.

Estaba siendo paranoico, lo sé… pero saberla a mi lado y más aun saberla a salvo me salvo de tener de nuevo esas raras pesadillas.

Sin embargo, debía arreglar esa paranoia mía de perder a Blue.


.

Esto me ha costado más de lo debido... de nuevo un capitulo sin mucha relevancia (lo lamento) ¡aunque al fin se besaron! Es un avance, creo yo.

Lo admito, la idea original era mantener lo de Gold y Silv con meros hints pero me picaba y salió todo lo de separar a los hermanos para llevarse cada quien a su pareja.

En fin, gracias por leer, lamento la espera y ojala el siguiente no me cueste tanto tiempo como este.