Los inugamis y su habitad.
4.- Época de apareamiento.
Me es muy complicado hablar sobre esto, no es fácil, no se lo digas a nadie, por favor, espero que mi señor no se entere.
Una vez una tipa muy confianzuda me preguntó como lo hacia para cuando mi señor entraba en su "estado de celo"— por supuesto que no le contesté— lo que está persona pareciera no tener claro, es que lo Inugamis al igual que los perros comunes su celo no depende del macho, sino de la hembra.
Sí, sé que lo pensaste, una vez al mes, cuando esa "pequeña cosita" se hace presente en mi matriz, mi señor Sesshomaru se vuelve un tanto más... cariñoso, no sé si esa sea la palabra correcta pero no sé como llamarlo, lo siento, está más pendiente de mí, es como si me asechara, como si yo fuese alguna clase de presa, también no pierde oportunidad de olfatearme y las noches... bueno, son "movidas"
Los Inugamis son criaturas no muy llevadas por sus instintos a diferencia de lo que muchos aseguran, en realidad son muy controlados, su hambre, sed y sueño lo deciden ellos, sí, lo deciden, por que lo controlan a voluntad, por ejemplo, mi señor Sesshomaru duerme una vez por mes, come y bebe una vez cada tres días, no tengo idea si se le antoja alguna cosa antes de cumplir su plazo autoimpuesto por que no habla sobre aquello y sinceramente yo dejé de insistir sobre el tema hace mucho. En cuanto al tema que nos compete, creo que no es tan controlable para ellos, se vuelven un tanto más ansiosos aunque no quieran, con mi señor es difícil que el resto se de cuenta, pero yo lo noto, además he observado que su dormir mensual coincide con el término de la época.
Nuestro primer "encuentro íntimo" no fue color de rosa, no es un recuerdo muy grato en realidad, tenía la sensación que mi señor deseaba que yo fuese más, no sé, osada supongo, pero estaba muy nerviosa y no podía relajarme y la mordida fue horrible, como si me hubieran quemado por dentro, al final creo que ninguno disfrutó esa vez, con las veces siguientes comenzamos a adquirir más confianza y el acto se volvió algo realmente placentero, él comenzó a confiar en que no me haría daño y yo comencé a confiar en mí misma, por que hay que admitirlo, me sentía poca cosa para él, a parte de la inexperiencia de la virginidad, el ser una simple humana sin nada en especial que ofrecer hasta el día de hoy me afecta de vez en cuando.
Realmente trato de evitar la inseguridad, pero si tu marido es un Inugami Daiyoukai de renombre no es sencillo.
Hace unos días hubo una reunión en el palacio de las tierras del norte, las aves de fuego son criaturas muy hospitalarias y su hogar es muy cálido. En aquella reunión se encontraban varios líderes de diferentes clanes, hay muchos, allí nos encontramos con el lobo Kouga y su esposa, también a Shiori en la comitiva de los hombres murciélago y además— lastimosamente para mí— a esa gata rastrera sin escrúpulos de Toran, la líder del clan de los gatos leopardo.
Sé que en algún momento fueron enemigos, todo a raíz de una disputa entre el anterior líder del clan de los gatos leopardo y el padre de mi señor, cuando yo era una niña aún, en la época en la que Naraku era una amenaza, aquella disputa se disolvió y como mi señor le perdonó la vida y se la devolvió a sus hermanos ella quedó agradecida y desistió de su venganza.
Una cosa es ser agradecida y otra ofrecida.
No es descarada, no como otras que he visto que son capaces de hacer comentarios abiertos sobre como divertirse en el lecho, usar ropa demasiado reveladora y contornearse de forma provocativa. Ella no, es más inteligente, es como si supiera que a mi señor le gusta más la elegancia que la vulgaridad, es discreta pero deja en claro cuales son sus intensiones, procura siempre situarse cerca de él y si le es posible desplazarme de su lado, le sonríe con sutileza, habla como queriendo demostrar que ha sido educada para ser una líder y cada vez que puede insinúa que tienen "asuntos pendientes"
Puta.
—Sesshomaru, no comentaste nada sobre el tema limítrofe ¿no te parece buena mi idea?— pregunta ella una vez terminada la primera ronda de la reunión a altas horas de la noche. Ella se acercó a él sentándose a su lado inclinando levemente su torso.
—Discutible— respondió él mirándola serio. Ella sonríe con suficiencia.
—Bueno, podríamos discutirlo en un lugar privado, puedo explicarte punto por punto todo mi planteamiento, sería un encuentro "gratificante"
Yo sé lo que sería gratificante, poder arrancarle de raíz todos sus tiesos pelos celestes de fulana ofrecida que intenta robar a mi macho. Sesshomaru consciente de mi disgusto pone una mano en mi espalda, pero no voltea a verme, sigue pendiente de ella.
—Mañana se extenderá ese tema, no veo que sea necesario—contestó la obvia insinuación como si no la entendiera, ella no perdió su sonrisa ni desvío su mirada de los ojos de él.
—Como gustes, mi oferta sigue en pie por si lo meditas mejor— insistió inclinando aún más su torso. Conozco ese gesto, es una forma de mostrar el cuello como diciendo "no tengo marca" a un macho en busca de una compañera, el problema es que este ya la tiene.
¿Alguna vez has notado que los perros mueven la cola a cualquiera que les extienda algo de comida a pesar de tener ya a alguien que los alimente? Digamos que los Inugamis no mueven la cola pero sí gustan de recibir atenciones del sexo opuesto aunque no acepten la oferta de "comida", es simple vanidad ¿Qué? ¿crees que él tuvo compasión de las muertes de Kagura y Sarah sólo por que le conmovió sus tristes historias? ¡No! Ellas alimentaban su ego con el claro interés que mostraban, no es algo que haga conscientemente pero no hay que ser un genio para intuirlo.
Sesshomaru sólo se quedó mirándola un momento como si lo meditara, cosa que me irritó, sé que él no me sería infiel ni en pensamientos, además su postura no refleja interés alguno, pero igual me molesta que le preste atención sabiendo lo que me provoca su presencia, después desvió su mirada a la salida y me saca del salón con él, en todo momento Toran nos mira sonriendo complacida por la atención que recibió, nos marchamos a los aposentos que nos asignaron.
Una vez en ellos, lo único que quería era dormir, por lo que me desvestí y me puse una yukata sin siquiera mirarlo, cuando terminaba de amarrar el obi sentí sus manos en mi cintura, molesta di un paso hacia adelante haciendo que me soltara, lo miré ceñuda, él levantó una ceja.
—¿No tiene que ir a discutir asuntos limítrofes?— inquirí como si lo desafiara a irse con esa gata roba maridos. Él sonrió de medio lado y en un parpadeo me acorraló contra la pared más cercana. Sé que a él le divierte verme celosa.
De todos modos él también es muy celoso, puede que más que yo, por que a él se le suma una posesividad patológica, cada vez que visitamos la aldea de la abuela Kaede y se encuentra Kohaku allí lo mira con superioridad como diciendo "nunca tuviste oportunidad contra mí" a pesar de que él superó hace tiempo el hecho de que yo no correspondía sus sentimientos y hoy en día está felizmente casado o recuerdo una vez que un soldado me ayudó a levantarme al resbalar y me comentó lo liviana que yo le parecía, al otro día estaba manco, creo que con el único con el que nunca me ha celado es con el abuelo Jaken, por que hasta al señor Inuyasha, su propio hermano, lo ha golpeado alguna vez para dejar en claro que yo le pertenezco.
—Los únicos asuntos limítrofes que me interesan ahora son entre tu cuerpo y el mío— respondió en mi oído ¡era oficial, se estaba burlando de mí! ¿Por qué su escaso sentido del humor aparece sólo en situaciones así? Sin embargo, cualquier razonamiento sobre su comportamiento se esfumó cuando me besó de forma demandante y aunque en un principio intenté resistirme al final me rendí ¿Cómo resistirse a él?
Los Inugamis no sólo gustan de los encuentros íntimos durante la época de celo, aunque no tienen una regularidad definida, si les apetece tomarán a la compañera cuantas veces quieran. Son muy demandantes en el lecho, pero así mismo también son entregados, para mí fue difícil, pero él me enseñó y guió con paciencia, no sé cuanta experiencia tenga él antes de mí, tampoco es algo que quisiera averiguar, el consuelo que me queda es que ninguna fue lo suficientemente significativa como para que él dejara su marca, por que es algo que hacen sólo una vez en la vida.
A la mañana siguiente creo que mi olor fue un gran letrero que decía: "me apareé con el Lord del oeste" por que todos evitaban mirarme, era incómodo, bueno, no es que me miren mucho tampoco, sé que a muchos les molesta que una humana tenga tanto poder dentro de un círculo youkai, en este tipo de reuniones yo tengo voz y voto al igual que cualquiera de ellos, hay unos cuantos hanyou como Shiori o en unas cuantas ocasiones el señor Inuyasha entre otros, pero humana soy la primera y única hasta el momento, ni el padre de mi señor otorgó tanto poder a la señora Izayoi, creo que por el hecho de que él tenía una esposa oficial y por ende una señora del oeste que no podía pasar a llevar, por que las mujeres tienen poder dentro de los youkai a diferencia de los humanos, incluso hay algunas que lideran clanes y territorios sin la necesidad de un hombre, como el caso de Toran.
Hablando de ella, se me iluminó la incómoda mañana al verla entrar y ver como se percataba de mi olor, su mueca de disgusto la disfruté muchísimo y para darle sazón tomé del brazo a mi señor y disimuladamente apoyé mi cabeza en su hombro, él se detuvo un momento y me miró interrogante, yo sólo le sonreí y él también pero fugazmente, después retomamos nuestro camino para saludar al Lord del sur y su esposa, Toran se perdió en algún lugar del gran salón, su presencia ya no me importaba.
Y hoy, algunos días después de esa reunión, estamos ya en nuestro hogar después de cinco días de viaje y además coincidió con mi época mensual, por lo que tengo a mi señor sobre mi espalda… literalmente sobre mi espalda, nos encontramos en nuestro futon, yo acostada boca abajo y con él olisqueándome el cabello, llevamos alrededor de dos horas así, parece que él quiere darse su tiempo y eso significa varias horas.
Ahora sí que espero que esta noche tenga frutos, nuevamente deseadme suerte.
FIN
N/A: ¿Nadie notó que no escribí "Sesshomaru" en el capítulo anterior?
Antes no había "hablado" por que no sabía qué decir, soy mala para esto. Pero hoy reflexionando creo que encontré lo que puedo decirte Yuki y es: "Bienvenida" sé que hace poco entraste al foro, no sé cuanto lleves en Fanfiction, pero en el foro ¡Siéntate! llevas poco tiempo, así que por favor, toma esto como un regalo de bienvenida y que te sientas cómoda entre toda esta panda de sexys estúpidas :D
Creo que coincido contigo en varias "teorías" con respecto a Sesshomaru y a Rin, así que creo que nos llevaremos bien xD, me alegra muchísimo saber que te guste este regalito.
Y a las demás también muchas gracias y disculpad la demora, tengo unos cuantos problemas que no me dejaron subir este capítulo antes a pesar de estar terminado.
