Disclaimer: Ni el fanfic (que fue el primer trabajo de este buen autor) ni los personajes o escenarios de Scooby Doo me pertenecen a mí si no a sus respectivos dueños/creadores.
— ¡Muy bien, pandilla! –exclamó Fred guiando a los miembros de Misterio a la orden– ¡Tengo un plan!
— Bueno, eso no nos sorprende –dijo Shaggy riendo. Misterio a la orden acababa de tomar parte en un caso que implicaba a un fantasma enmascarado provocando estragos en una escuela secundaria de la ciudad en la que habían estado establecidos recientemente.
Todos se agruparon en el gran salón de la escuela para que Fred les explicara su plan.
— Voy a poner un cable trampa por aquí –empezó Fred señalando una puerta que llevaba a un enrevesado laberinto de pasillos–, y aquí –luego señaló a la puerta que llevaba al auditorio–. Tenemos que derramar aceite en el piso para asegurarnos de que el fantasma se resbale y caiga, y así poder capturarlo ¡para revelar su identidad! –finalizó con una sonrisa triunfante en su rostro.
La pandilla se puso a trabajar inmediatamente, asegurándose de que los cables estaban lo suficientemente tensos y había suficiente aceite en el piso. Entonces el sonido de una risa maniaca salió del auditorio provocando que Shaggy diera un chillido y saltara a las patas delanteras de Scooby.
— ¡Chispas!
Fred se asomó al auditorio y vio al fantasma correr a toda velocidad hacia la puerta. Este plan no fallará, pensó Fred para sí mismo y esperó que el fantasma saliera disparado por la puerta. Sin embargo, algo salió mal. Sí, el fantasma se resbaló en el aceite pero por ir corriendo tan rápido terminó rompiendo los cables y salió volando hacia el gran salón.
Todos jadearon cuando el fantasma se deslizó sin control hacia la pared. ¡PUM! La cabeza del fantasma fue a dar a la pared rompiéndose y salpicándola de sangre, luego cayó al suelo sin hacer otro sonido o movimiento.
Ahora, no entraré más en detalles, pero sólo diré que Fred fue declarado culpable de Homicidio involuntario y los miembros de la pandilla ya no volvieron a ser los mismos. Especialmente Fred, que desde entonces comenzó a dejar que Velma y Daphne fueran las encargadas de las ideas.
