13. Sacrificio humano.
Hace frío, o es al menos lo que yo siento desde hace unos cuantos meses. Todo mi cuerpo se estremece ante esta sensación de agobio. Escalofríos recorren mis articulaciones a la vez que los sudores gotean todo mi cuerpo.
Si no tuviese esta ira en el pecho… Seguramente me hubiese clavado un puñal.
- Vaya. Que sorpresa… Pasa. – Intento fingir tranquilidad. Se me da bien mentir. Pero… ¿Para qué hacer correr el pánico cuando puedes sembrar el caos con tus palabras?
- Siento no haber llamado a la puerta… Pero tenía que verte, ¿qué estabas haciendo? - Pregunto Lucian. Como si realmente tuviese opción de eludir su curiosidad o su compañía.
- Ah… Tonterías. Ya sabes, marcaba los puntos de encuentro habituales de los clanes más numerosos de los licántropos. Ya sabes… Hago tiempo hasta que el Consejo ponga en pie las medidas oportunas que propuse en el pasado comité de seguridad de la salud Nefilim. – Esos estúpidos no sabían ni hacer la O con un canuto, sería más sencillo para todos que yo me hiciese con el poder suficiente para mantener a mi gente a salvo.
- Pues… Creo que ya no será necesario que sigas haciendo tiempo… Creí que te habrían informado de ello.
- ¿De qué demonios hablas? ¿Qué ha dicho el consejo?
- … SÍ. ¡Han aprobado las Salvaguardas! – Me felicito Lucian. Seguro que desde el momento en que se enteró salió corriendo para contármelo. En ocasiones dudo sobre si su amistad no será una tapadera para encubrir el amor que profesa por mi… Al fin y al cabo desde aquella noche que me beso no para de perseguirme. – Tenemos que celebrarlo… Y por eso… He traído… ¡Esto! – Añadió mientras se sacaba de entre su chaqueta una botella de champagne. Estaba llegando demasiado lejos.
- Espera… Lucian, verás, agradezco el detalle. Eres una persona muy importante para mí… Pero esto… Lo que tú quieres que pase… No sucederá. – Era duro buscar las palabras apropiadas para conseguir que la gente no me viese continuamente como a un capullo. Menos mal que el 99% de las personas que realmente me conocían ya lo tenían bastante asumido.
- No… No sé a qué te refieres – Añadió mientras giraba la cabeza de golpe intentando aparentar que restaba hierro al asunto.
- Sí, sí que lo sabes y no tienes por qué avergonzarte de ello… - Le agarré del hombro y le giré la cabeza. Realmente era importante para mí que Lucian estuviese en El Círculo. ¿Qué pasaría si se fuese? ¿Cuánto tiempo duraría en él Jocelyn? Puede que ella me quiera. Pero… Ni siquiera creo que eso fuese suficiente para retenerla si su mejor amigo se marchase. – Sabes que te necesito, sabes que sin ti todo esto no tiene sentido… Y en esta guerra no tiene cabida lo que tú sientas por mí, o lo que yo sienta por cualquier otra persona. – Le abracé y luego le besé en la frente. Lucian tenía muchas virtudes, pero una de ellas no era la seguridad en sí mismo. – Así que… ¿Entiendes por qué no podemos estar juntos verdad? – Sí… Era un manipulador… ¿Pero acaso eso importa si al final mis métodos resultan eficaces?
- Sí… Claro que sí… Solamente puedes pertenecer a El Círculo, de manera que no puedes tener distracciones…
- Así me gusta, Lucian. Veo que lo vas entendiendo… Y ahora necesito intimidad, necesito pensar. – Tercie con una gran sonrisa la cual deduje que tomaría como un "mueve tu culo y sal por la jodida puerta", pero me equivoqué.
- No puedes tener distracciones… ¿Pero acaso crees que no me fijo en como la miras? ¿En cómo cambias el tono cada vez que te diriges a ella? Sea como sea… Saldría herido de todos modos, pero al menos… No juegues con ella, solo te pido eso. - ¿Cómo alguien puede estar enamorado de mí y preocuparse por la competencia? De la manera que fuese… Consiguió llamar mi atención, era el primer comentario inteligente que oía por su boca desde hacía mucho tiempo.
Desde el punto de vista de Jocelyn.
Ya estamos con la misma demagogia barata. Cada vez que habla durante horas y se pone en modo "Por un mundo mejor, luchemos" y todo el rollo ese acabo desconectando y pensando en las uñas de la nueva, Celine. ¿Cómo demonios se hará esa manicura tan perfecta? Y lo más importante… ¿De dónde saca tiempo? Porque yo llevaré al menos unos tres meses desde que me paré a detenerme en que peinado me quedaba mejor.
La verdad es que estas reuniones donde solamente hablan Valentine y Michael se vuelven ciertamente tediosas. Creo que no se terminan de llevar bien. Valentine es el líder por excelencia y nació para algo así como ser presidente o ministro… Y Michael es un hombre incorruptible, con pensamientos propios, con personalidad… Lo cual desquicia de una manera que roza la sádica diversión al ego de Valentine. Y en días como hoy solo puedo perder mi tiempo en fijarme en las magníficas y cuidadas uñas de Celine y en… El paquete de Michael. Me siento sucia cuando tengo pensamientos impuros… Pero a quien vamos a engañar… Soy prácticamente una adulta, cuya primera relación sexual ha sido totalmente frustrada y cuyo único amor conocido ha sido y es continuamente un drama… Así que llevo más o menos desde que Valentine se recuperó viéndome con Michael y no está nada mal… Simplemente me lo estoy tomando como unas clases particulares sobre sexualidad… Y es sencillo… Tan sencillo que es cómodo. Sin dificultades, sin amores imposibles, sin manipulación por el medio y sobretodo y más importante… Esta mañana he filtrado la información a Lucian para que se lo cuente a Valentine y así darle en los morros… Y justamente con la persona que menos soporta de El Círculo… Es sencillamente tan brillante que hoy no puedo evitar desear que llegué el momento en que Valentine me pida hablar con él para llorarme como un perrito abandonado.
De hecho, estoy completamente segura de que la discusión que están teniendo hoy Valentine y Michael, pese a tratarse sobre la bajada de presupuestos que nos otorga el Consejo de Idris es un falso pretexto de lo que realmente le importa, yo. Esto mola… Y mucho… Vaya, de pronto he desviado la atención de toda la junta que ahora me mira porque estoy riéndome tristemente sola sin venir a cuento.
- Tal vez… ¿Tú tengas algo que aportar? Ya que como bueno, parece que te estés riendo de nosotros, eso signifique que tienes mejores propuestas por hacer. – Mascullo Valentine. Vaya… Se lo estaba tomando MUCHO más en serio de lo que creía… FANTÁSTICO.
- Ajam… No… Me parece genial, todo lo que quiera que estéis diciendo… ¿Y a ti? ¿Te parece bien… Todo? – Soy una maestra de los dobles sentidos… Seguro que ahora mismo se está mordiendo la lengua por no decirme algo y por no levantarse a pegar a Michael.
- Pues… Creo que sí… O al menos… Por eso estamos debatiendo Michael y yo… Para llegar a acuerdos entre todos y para que todo nos parezca bien. – Dijo totalmente bloqueado… Madre mía… Estaba actuando genial, no me puedo creer que ni siquiera se le note un ápice todos los sentimientos de ira y celos que estará experimentando… Como odio que sea tan… Tan… Comedido.
- Encanto. Te veo muy… Despistada. Así que… Vete a la cocina y de paso tráeme algo de beber – Dijo tras que me guiñase un ojo el cerdo de Blackwell.
Esto es lo que faltaba… Hasta Blackwell había conseguido humillarme en la junta. Me fui antes de seguir haciendo el ridículo más y más. Estaba claro que Valentine era frío como el témpano y que jamás asumiría una derrota en presencia de otras personas.
Desde que tuviese esa charla con Valentine en la que le hiciese recapacitar y volviese a llevar su vida por buen cauce… (Si es que "Valentine" y "Buen cauce" podían incluirse en la misma frase) Se habían unido más personas a El Círculo. En primer lugar, la de las uñas perfectas, la chica con mejor gusto por la moda que haya conocido y con el mejor pelo que haya visto en mi vida, Celine… Está claro que si Valentine la escogió no sería por sus cualidades como guerrera… Lo cual, lejos de importarme me da igual.
Luego entraron Malachi y Rogart, no es que haya hablado con ellos, ni tampoco que me caigan bien, simplemente son buenos con runas y… Yo simplemente les acepto, como a casi la mayoría de El Círculo.
También los hermanos Penhallow. Me caían bien, siempre estaban juntos, eran reservados pero se veía que eran buenas personas.
Y por último… Michael Wayland, aunque esto último no era difícil de imaginar.
¿Cómo surgió todo? Bueno, no es gran cosa. Él se convirtió de la noche a la mañana en el principal estorbo de Valentine. Y yo, estando lo suficientemente enfadada como para querer olvidarme de él, un día me emborrache y me presenté en la habitación de Michael sin más ni menos. Y digamos que eso es todo a nivel general. Una cosa llevo a la otra… Y bueno, al principio fue de manera eventual… Pero con el tiempo se convirtió en algo más formal.
No sé, no es que quiera estar con él, prueba de ello es que no tengo ninguna intención en que el resto de personas se enteren, con la salvedad de Valentine, pero… Ahora tengo lo que se llama… Apetito sexual… Y él, digamos que es lo suficiente bueno como para no ser reemplazable y es la persona más distinta a Valentine que yo conozco hasta la fecha.
Desde el punto de vista de Valentine.
No es que me importe… Pero… O todas las mujeres están mal… O es que solo se debe de tratar de Jocelyn. ¿Qué bicho le ha picado en la junta?
Es raro porque estaba hablando con ese tono tan común suyo. Como cuando intenta hablar con dobles sentidos, que por cierto, se le dan fatal. Pero eso es ahora lo de menos…
Estoy sentado oyendo al gilipollas de Michael Wayland y no le estoy escuchando. Me gustaría echarle de El Círculo, dejarle en ridículo luchando o simplemente humillarle por el placer de demostrar mi superioridad ante él… Pero si hiciese eso, justamente lo que lograría sería rebajarme a un nivel el cual no estoy dispuesto ceder. La gente confía en mí… Tengo que mostrarme seguro aunque no puedo negar que me gustaría pegarle una paliza a este capullo. No soporto a los tíos que van de progres con sacudidas de moralidad por cada chorrada que sucede… Y lo peor de todo. No soporto a las personas que no terminan haciendo lo que deseo que hagan.
Y mientras aquí, perdiendo el tiempo cuando bien podríamos ir directamente a por esos malditos chuchos que mataron a mi padre. Me duele la cabeza, no puedo soportar esta idea.
- ¡Basta! – Soné demasiado brusco, así que relaje el tono – Wayland… Es suficiente por hoy, llevamos tres horas debatiendo este asunto y no creo que podamos solventarlo hoy, así que… Se levanta la sesión, mañana retomaremos los temas que han quedado pendientes.
Lo único que quería era largarme de ahí, respirar un poco de aire fresco para variar. Era curioso… Desde que "volví" de mi trance todo se me hacía amargo, complicado, ajeno. Todo salvo la venganza. Era el único alivio que me quedaba. Lo único que me obligaba a seguir levantándome cada mañana.
Lo peor es que estaba con las manos atadas, hasta que el Consejo no reculase… No me darían permiso para iniciar el exterminio de esas bestias… Había conseguido que instalasen Salvaguardas en Idris… Pero no era suficiente, claramente no lo era. Tenía que instaurar el caos y si había algo que se me diese bien, era exactamente eso.
Una idea comenzó a forjarse en mi mente… Cuando algo de estas dimensiones me sobresaltaba simplemente no hay vuelta a atrás.
Desde el punto de vista de Lucian.
Me odio. No hay ninguna otra conclusión después de tanto tiempo meditando sobre la misma idea una y otra vez. ¿Está bien que desee a Valentine? Sé que es despreciable, sé que el solo quiere mi amistad por encima de todo pero desde el momento en que le conocí, lo supe. Él es la persona más especial que he conocido jamás. No es que ya no quiera a Jocelyn… Por supuesto, la quiero y siempre la querré… Pero ella jamás estará hecha para mí…
En cambio, Valentine, me comprende, me ha dado un brazo amigo siempre que lo he necesitado… Me valora y cuando sabe que hago algo mal en lugar de reprenderme, me sonríe para mostrarme su apoyo. Él me ayudo cuando más lo necesitaba y no hay nada que odie más que el hecho de que yo no pudiese hacer lo propio tras la muerte de su padre… Jocelyn. Siempre se trata de ella.
Me odio por traicionarla… Pero lo hago menos de lo que lo haría si renunciase a él. No es como si no tuviese ni una sola posibilidad… Al fin y al cabo él correspondió ese beso. Pero todo esto no me exime de sentirme mal por mi amiga. Esta mañana me hablo sobre el hecho de que mantuviese relaciones sexuales con Michael recalcando de manera exacta el hecho de que quería que Valentine se enterase. En cuanto me lo contó… Me vi corriendo como un desesperado para contárselo todo…
En un comienzo pensé que sería buena idea, así él conseguiría dar por caso perdido a Jocelyn y retomaría su vida… Y posiblemente conmigo ¿quién sabe? Pero le conozco, le conozco lo suficiente para saber que jamás descansaría hasta tener las cosas bajo su control y no podía permitir que después de todo ambos volviesen a estar juntos.
Camino cabizbajo por los jardines de la casa solariega. Siempre que terminamos una junta me gusta aislarme del barullo, andar solo un rato, pensar en lo mucho que ha cambiado mi vida desde que conocí a Valentine. De ser un pobre fracasado sin ninguna aspiración ni posibilidades con la chica de mis sueños, a alguien valioso para una corporación de Nefilims combatientes, sin casi ninguna posibilidad con el chico de mis sueños. Bueno… Al menos vamos mejorando.
Desde el punto de vista de Valentine.
- Todo el mundo quiere tenerte cerca, ya sabes. Eres el joven más influyente de todo Idris en la actualidad, ¿entiendes lo que eso significa? El Consejo no podrá negarse a todas tus peticiones. – Me había dicho hacia un mes el representante de El Círculo… Simplemente le contrate para que se hiciese cargo de las cuestiones con el Consejo… Y no me había demostrado ninguna otra cosa que no fuese incompetencia.
Y ahí estaba yo ahora, haciendo verdaderos esfuerzos para no abalanzarme ante los ineptos que componían el Consejo y que habían rechazado reusar la fuerza contra los licántropos… Para esos imbéciles burócratas bastaba con las Salvaguardas… Claro, sentirse defendidos dentro de los Canales sin salir de sus casas y prefiriendo mearse en los pantalones en lugar de tomar cartas ante un asunto tan importante como este. La seguridad de nuestra gente.
Por supuesto, me importaban esas personas, que no se volviese a cometer un suceso como el que le paso a mi padre era de gran importancia… Pero lo primero era el respeto. Teníamos que hacernos respetar por los subterráneos. Enseñarles que si hacen algo que está mal tomaremos represalias. ¿Y que habíamos demostrado? Que ante crímenes así saldrían indemnes, sin castigo, sin sentencia. Que si volviesen a hacerlo nos sentaríamos en sillas para debatir durante meses si entrar en acción o no, y mientras tanto ellos podrían destruirnos sin mayor esfuerzo.
¿Eso es lo que querían que pasase? NO, no lo permitiría… Decisiones extremas conllevan sacrificios extremos.
Fui a hablar con Rogart, sabía que él me entendería ya que perdió a su hijo en una misión contra un clan de vampiros y el Consejo se quedó sentado de manos cruzadas sin actuar al respecto. Era un hombre destrozado, no le quedaba nada, se lo habían arrebatado todo y sólo ingreso en El Círculo para calmar su ansia de sangre, además… El viejo tendría ya unos 80 y tantos años.
- Rogart… Supongo que te habrás enterado sobre el grave error que están cometiendo los del Comité de seguridad Nefilim – Agache la cabeza en actitud de derrotismo en pos de encontrar su propia empatía. Tenía el don de saber cómo funcionaban los cerebros del resto de personas.
- Sí, Valentine, no logró entender como esos incompetentes están al cargo de la legislatura de nuestra raza. Si tan solo uno de ellos hubiese perdido a un padre o a un hijo… El veredicto habría sido distinto. No me uní aquí para sentarme de brazos cruzados mientras esos monstruos andan sueltos haciendo Dios sabe qué. – Bien, le había conseguido conmocionar, estaba a punto de llorar, un poco más de teatralidad y sería mío.
- Cuanta razón tienes buen amigo, pero esos ineptos no rectificaran hasta que las bestias se cobren otra víctima. Así que mucho me temo… Que ambos tendremos que sentarnos y convertirnos en espectadores de semejantes salvajes monstruosidades… Si tan solo hubiese una víctima más… Pero claro, ahora con las Salvaguardas tomaran mayores medidas de seguridad y ¿quién sabe cuánto tarden en volver a actuar en Idris?
- ¿Y si… Les atrajésemos hacia nosotros? – Genial. Le estaba haciendo ir exactamente por el camino que deseaba. Si yo se lo propusiese me tomaría por un psicópata, pero si consigo que piense que la idea es suya… Todo saldrá como es debido.
- Eso no resultaría, ellos no acudirían, están demasiado alertas tras toda la seguridad que han instalado. Si hubiese algo que pudiese emular a los ataques de un licántropo... Pero supongo que eso es imposible. – Ando 4 pasos dirigiéndome hacia la puerta sabiendo lo que me responderá a continuación.
- ESPERA. Lo hay. Una runa, hay una runa que convierte al Nefilim en el animal que desee y ese podría ser el de un lobo. – Me giro mirándole como si fuese un genio para posteriormente mostrar mi frustración… (Comienzo a replantearme la opción de probar suerte en Hollywood)
- Vaya… Eso… Sería… Perfecto, pero claro… ¿Se te ocurre alguna víctima? Desde luego no creo que nadie de El Círculo se mostrase voluntario para morir por la causa aunque pasase el resto de su vida siendo considerado un héroe. ¿Quién quiere el éxito post-mortem? Eso está pasado de rosca. – Me hago el inocente.
- Pero… Bueno, con un ataque sería suficiente, sin necesidad de tener que "morir por la causa" ¿no?
- Por favor, Rogart… ¿De verdad eres tan ingenuo para pensar que por unos "rasguños" de nada el Consejo se arriesgará a abrir una guerra contra subterráneos cuando ya has visto lo que hicieron tras la muerte de mi padre o… De tu querido hijo? Prefirieron lavarse las manos mientras ellos… Desde el cielo claman venganza. Tu hijo… Que tenía toda la vida por delante… Que podría haberte dado hermosos nietos con los que jugar en el porche de tu casa… Fue asesinado sin piedad por unas bestias sin corazón. Y no habrá nadie a salvo, ni un solo hijo y ninguna sola mujer el día en que las bestias tomen el control de Idris… Y nosotros podríamos haber cambiado ese futuro, si hubiésemos conseguido que el Consejo nos diese margen para la guerra. Pero ahora… Bueno, supongo que tendremos que cargar con ese pesar en el infierno. – El drama inunda la escena… Y corten, abro la puerta para marcharme dejando una interpretación dramática digna de cualquier obra de Shakespeare.
- Alto… Valentine… Yo he vivido mucho… Y llevo años odiando al Consejo y a mí por no poder hacer nada por mi hijo… Ahora se me presenta la oportunidad y ya estoy viejo para rechazar mi única forma de redimirme. Así que me inyectaras una dosis de gen licántropo, sé que los guardas en el laboratorio privado que tienes, iremos al bosque, te pondré la runa de conversión de animal… Y cuando seas un lobo me matarás. – Perfecto… Y de verás cree que es idea suya.
Lo único que me apetecer hacer es quedarme en la más onda oscuridad… Echar la llave y tirarla al río. Está hecho. Acabo de matar a un hombre honesto, por propia voluntad incentivado por mi poder de sugestión. Se suponía que tenía que sentirme como un héroe… Lejos de eso me siento como un asesino… Como lo que acabo de ser hará más de tres horas mientras desgarraba su cuello con mis propios dientes. Me ha costado varios minutos quitarme el sabor a sangre de la boca. Por supuesto, no me la he tragado. Esa ha sido la única diferencia entre yo y esos monstruos. Necesito estar solo y al mismo tiempo a alguien que me idolatre de tal manera que me haga sentir inmejorablemente perfecto. En ocasiones como estas echo de menos a Lucian. Hablando del rey de Roma…
- ¡Valentine! – Sin duda la urgencia de su voz delataba lo que yo ya sabía con certeza. – Un licántropo ha matado a sangre fría a Rogart. Encontraron su cuerpo hace una hora. Y el Comité de seguridad Nefilim se volvió a reunir. Este nuevo incidente ha cambiado la percepción anterior sobre la guerra contra subterráneos, y además, ha disparado la crisis entre los habitantes de Alacante. El Consejo de Idris entero clama venganza y muerte hacia las criaturas que deliberadamente han arrebatado dos vidas en menos de cuatro meses y quieren que tú lleves a cabo la caza.
Todo lo que me estaba diciendo era lo que llevaba anhelando oír desde hacía meses… Pero ahora… Nada tenía demasiado sentido, Rogart… Al final se convirtió en el héroe que deseaba ser y la gente nunca lo sabrá… Sin embargo… Yo me llevaré la gloria y no soy nada más ni nada menos que el villano de esta escena.
- Valentine… ¿Me estás escuchando? Por fin podrás vengar la muerte de tu padre.
Fue lo único que me hizo falta por oír… Todo volvió a cobrar sentido. Los remordimientos se desvanecieron dejando paso a un torrente de sangre enfurecida que solo deseaba crear el idílico mundo con el que Rogart soñaba.
