Esperando.

EPOV

Saqué la cadena de mi bolsillo por décima vez. La sujete entre mis dedos y la hice girar por quinta vez. Luego la besé, por octava vez. Y luego, la observe por milésima vez. Era la cadena de oro más hermosa del mundo, y no pensaba separarme de ella ni aunque Emmett me golpeara contra la tapa del retrete.

En realidad yo no era demasiado apegado a las cosas materiales, ni siquiera lo era con mi guitarra o mi teclado. La diferencia era que esa cadena tenia una preciosa y delicada "B" colgando, y era de ella. A veces incluso creía poder sentir el aroma de su piel con solo acercármela, pero obviamente eran estupidos delirios míos causados por mi tonta obsesión. Es que simplemente me era imposible sacarla de mi cabeza, a pesar de los innumerables días que ya habían pasado (no es cierto, solo eran 4, pero en mi mente parecían triplicarse a cada segundo).

- ¿Ed…? ¿Puedo pasar? – escuché a Jasper llamar y tocar a la puerta de mi cuarto.

Me apresuré en esconder la cadena dentro de mi pantalón.

- Eh… ¡Claro, pasa! – le grité, sintiendo mi cara arder. Yo no era bueno para esconder cosas.

Jasper entró y cerró la puerta, sonriendo.

- Te vez bien – dijo, acercándose a mi silla giratoria y sentándose en ella – Aunque sigues postrado en esa cama, al menos estas vestido y limpio.

- No es como si hubiera entrado en depresión, Jazz. De seguro Emmett te dijo alguna estupidez.

Él me observó fijamente sin responder a mi comentario, lo que me asustó bastante pues burlarse de Emmett – y de mi, claro – era algo que él no podía evitar.

- ¿Estas…?

- Dámela – exigió, extendiendo su mano hacia mí.

Me quedé mudo, intentando no delatarme tartamudeando.

- ¿Qué cosa? – fingí desinterés.

Él se levanto de un salto y metió la mano en mi bolsillo, sacando la cadena.

- Esto, obviamente – dijo sonriendo, mientras volvía a su asiento.

- ¡Oye, devuélvemela!

- Edward, no vas a morir, cálmate.

- ¡Yo no, pero tu sí si no me la devuelves ahora mismo! – exigí, levantándome de mi cómoda cama y dispuesto a arrebatarle mi cadena.

Él la guardó en sus jeans y me miró, riéndose.

- Por favor, Edward, solo quiero verla – entornó los ojos, sonriendo – No voy a robártela ni nada parecido.

Me detuve, indeciso. No quería, no podía perder esa cadena por nada del mundo. Era mi única conexión con ella, lo único que me hacia creer que no era un simple sueño, si no una extraña y hermosa realidad.

- Te lo advierto, Emmett intentó robármela y es por eso que lleva maquillaje en su ojo izquierdo. ¿Entiendes?

Jazz rió a carcajadas.

- Y según él lo habían intentado asaltar. Ya me imaginaba que seria algo así – volvió a reír, pero cuando vio mi expresión seria calló – No te preocupes, jamás haría algo así, eres mi amigo.

Suspiré, recostándome nuevamente en la cama. Podía confiar en Jasper.

Sacó la cadena nuevamente y la sostuvo entre sus dedos, acariciando la "B" delicadamente sin quitarle la vista de encima.

- Es muy hermosa – admitió, sin dejar de sonreír – Alice tiene una parecida, pero con su inicial, claro. Seguramente es la inicial del nombre de tu chica.

- Eso es algo obvio, ¿no lo crees? – Suspiré nuevamente, colocando las manos detrás de mi cabeza – Estuvimos toda una tarde con Emmett reuniendo nombres con B.

Él rió.

- ¿Hablas en serio? Debe haber sido difícil… ¿te sonó alguno?

- En realidad, no. Pero puede ser cualquiera, supongo.

- Bueno, lo más probable es que llevé algún nombre común como Britanny o Brooke, aunque no podemos estar cien por ciento seguros.

- ¡Ese es el problema! – Tiré de mis cabellos, desesperándome otra vez – No puedo descartar nada. ¿Cómo puedo encontrarla, Jazz? No puedo aguantar un día más sin verla, me esta matando.

- Yo creo que exageras un poco. Digo, ¿Qué sabes de ella? Que es buena en la cama, y eso es todo. Quizás solo descubriste lo bueno que es tener sexo.

- No me estas tomando en serio, ¡nadie lo hace! – me levanté de la cama, recuperé la cadena de sus manos y salí dando zancadas de mi cuarto, cerrando la puerta lo más fuerte que pude.

Yo no quería hacerlo con otra mujer, ni siquiera la buscaba por eso. Sentía que era algo más fuerte que yo, de lo que podía pensar. No era amor, pero tampoco era deseo. No era algo que pudiera describir con palabras, ni siquiera con mis propios pensamientos.

Simplemente la necesitaba conmigo, pero parecía algo totalmente inalcanzable.

BPOV

- ¿Bella? ¡BELLA!

La cuchara resbaló de mis manos cuando salté del susto, cayendo al piso entre Alice y yo. Me agaché para recogerla, disculpándome y volviendo a revolver la olla con tallarines que estaba preparando para el almuerzo.

- Llevo hablándote más de 5 minutos y no has escuchado nada de lo que he dicho – mi amiga me observó detenidamente, cruzándose de brazos – Estabas pensando en él, ¿cierto?

Un leve sonrojo apareció en mi rostro, pero mi corazón seguía latiendo desbocadamente como hace unos segundos atrás, en los cuales mi cabeza pareció volver a esa noche que aún podía ver nítidamente frente a mis ojos.

- Si…

- Bells, enserio, esto no puede seguir así. Digo, ¡mírate!

La fulminé con la mirada.

- Gracias – dije irónicamente.

- Ya, sabes a que me refiero.

- Okey, la pillo, la pillo.

Ambas guardamos silencio, mientras yo seguía revolviendo la olla de tallarines. No quería pensar en las palabras de mi amiga, por que muy en el fondo sabia que tenia razón.

- No se que esperas que ocurra – siguió insistiendo – No va a venir a buscarte, tampoco va a llamarte ni va a aparecer frente a ti en la calle como en las películas. No sabes ni siquiera como se llama, no tienes su dirección y…

- ¡Eso!

- ¿Eso?

- ¡Demonios, Al! ¡Eres una maldita genio! – la abracé con fuerza mientras sentía que en mi pecho saltaba algo que debía de ser mi corazón - ¡Te besaría aquí mismo!

- ¡Okeeeeeey! Pero no lo harás – ella se apartó de mi, cubriendo su boca – Por que tienes que decirme que diablos te ocurre.

- ¡Su casa! ¡All! ¡Él me llevó a su casa esa noche! ¡Que estupida soy! ¿Cómo diantres no lo pensé antes? ¡Vamos!

Tomé su mano, apagué la olla y salimos pitando de la casa. Si yo estaba en lo cierto…

…pronto nos veríamos otra vez, y mi corazón no parecía ignorar aquello.


Si, yo sé que es muuuuy breve para los siglos que he tardado en actualizar, pero chicas, tiene que serlo! No podía tirarles toda la bomba de una sola (: Pero ya verán, el próximo capitulo… si no me equivoco es el penúltimo :D Ya estamos por llegar al final! Y estoy segura que les va a gustar.

Esta vez JURO que me demoraré la nada misma, el capitulo ya esta en mi cabeza y no voy a dejarlo ir! Así que cuenten conmigo por aquí en un par de días :D

Las adoro, y ojala no me hayan dejado!

Sammy!