¿Será la química?
Edward
- ¿Vas a quedarte así por el resto de tu vida, hermano? – preguntó Emmett, mientras yo yacía en el sofá de la sala sin nada que hacer.
- No… - fue mi simple respuesta. No tenía ganas de conversar.
- Pues no estas haciendo progresos – continuó mi hermano, sentándose en una pequeña butaca frente a mí – Desde que te colocaste esa maldita cadena no pareces respirar. Quizás lo mejor sería que te la sacaras y olvidaras todo el tema de la chica esa.
Bufé, sabiendo que no podría hacerlo ni aunque quisiera. ¿Cómo sacarse a una persona así de la cabeza…?
- Sí, sí. Lo intentaré, supongo – no era una mentira, pero tampoco era verdad.
- Más te vale, por que en un par de días tenemos la reunión con Decaydance y necesitamos grabar 4 demos para entonces. No puedes echarte para atrás.
- No lo haré, no te preocupes.
Guardamos silencio. Emmett paseaba los ojos de un lugar a otro, incómodo y visiblemente…aburrido.
Hasta que llegó Jasper.
- ¿Qué tal, hermanos? – saludó, cerrando la puerta y lanzando su bolso al sillón más cercano.
- ¡Oh, acabo de recordar que Rose me pidió que la pasara a recoger! – Emmett se levantó de un salto y corrió hacia la salida – Lo siento chicos, ¡nos vemos más tarde!
Pasó junto a Jasper como una ráfaga de viento y desapareció tras azotar la puerta.
- ¿Qué…rayos fue eso? – preguntó el rubio, observando fijamente el lugar de salida de mi hermano.
- Supongo que esperaba que llegaras tú para poder irse sin sentirse culpable por dejarme solo – razoné – No soy la mejor compañía del mundo en estos momentos.
Jasper suspiró, sentándose en el sofá que anteriormente ocupaba Emmett.
- ¿Aún sigue allí? – preguntó, serio.
Solté aire.
- Creo que sí.
- Okey, ya veo que decirte que lo superes es algo inútil – dijo, acariciando su mentón con su dedo anular y pulgar – Quizás tienes que seguir buscándola, si es que de verdad estás tan desesperado.
Suspiré. Como si ya no lo hubiera hecho.
- ¿Y cómo? Dime, Jasper. ¿Cómo?
Él se quedó unos instantes en silencio, meditándolo. ¿Acaso aún quedaba algo que yo ya no hubiera intentado?
Volví a suspirar, resignándome. Ella era como un sueño, solo eso. Y con el tiempo, mi mente la iría perdiendo al igual que los recuerdos de aquella noche…
- ¡LO TENGO! – gritó el rubio de repente, levantándose del sillón con el rostro iluminado.
- ¿De verdad? – pregunté, sin sentir aquella sensación de expectación. Era casi imposible encontrarla en un mundo tan grande y disperso.
- Claro que si, ¡soy un puto genio!
- Okey…
- Sube un video a Youtube, amigo – sugirió, apoyando sus codos en sus rodillas y mirándome con ojos brillantes - ¡Quizás esa chica sea una de tus fans!
Me quedé en silencio. ¿De verdad eso era posible…?
- Vale, suponiendo que digo que si… ¿Qué se supone que deba subir? ¿Un video pidiéndole que se anuncie? ¿Decir que tuve una alocada noche con una chica y que estoy buscándola?
- Eso es estúpido, Edward. Dime ¿no crees que muchas se harán pasar por ella? Eres un galán, cualquiera querría hacerte pensar que te acostaste con ella.
- Pero yo sabría si es mi chica o no, Jazz.
- Puede ser, pero nos arriesgamos demasiado, en especial por que tú odiarías ser reconocido, ¿o me equivoco?
Sentí que me sonrojaba levemente.
- Okey… ¿Qué propones, entonces?
- Sube un video tocando una canción. Pero…no cualquier canción, si no una que ella pueda de alguna forma reconocer y saber que eres tú el chico con el que estuvo. ¿Entiendes?
Fruncí el ceño. ¿Eso no era algo un tanto…difícil?
- Yo creo que no va a funcionar…
- Oh, por favor. ¿Qué tan complicado puede ser encontrar una canción que describa todo esto que les ha pasado? Si no la encuentras entontes compones una… - guardó silencio unos segundos, observándome – Dime, Edward. ¿De verdad no puedes olvidar a esa chica? ¿De verdad es tan grande tu interés por ella?
Quise meditarlo unos segundos, pero la respuesta estaba programada en mi cerebro.
- Es más fuerte que cualquier cosa que haya sentido antes.
Jasper sonrió.
- Entonces estoy seguro de que ella entenderá tu mensaje.
Bella
La casa lucía tal y como la recordaba de grande, pero a la luz del día se veía mil veces más esplendorosa. Los muros de cristal, el enorme balcón, el porche y la limpia entrada con la enorme puerta me traían demasiados recuerdos de aquella noche.
- ¿Esta es? – preguntó Alice, mirando la casa con ojos de pez.
- Eh…sí, es esta, estoy segura.
- Wow. Si llegamos a encontrarlo, entonces serás una chica con muuuuucha suerte, Bells. Ese chico debe estar bañado en oro.
Me reí.
- Seguramente, pero por el momento lo único que importa es que esté aquí.
Caminé con pasos inseguros hacia la entrada, tocando el timbre suavemente. Mis manos temblaban de anticipación, rogando por encontrarlo. Debía encontrarlo, ¡esta era su casa! ¿Por qué no habría de estar en el lugar al que me trajo? No tenía no parecía un motel…
La puerta se abrió en ese instante.
- Buenas tardes. ¿Puedo ayudarlas, señoritas?
Me quedé en blanco. El hombre frente a mí no se parecía en nada al chico que yo recordaba. Su cabello era corto, casi nulo, seguramente de un color rubio platinado. Tenía unos ojos azulados totalmente perturbadores, y una mandíbula redonda y alargada.
No era él.
- Oh, buenas tardes – saludó mi amiga, observando que yo estaba completamente ida del mundo. Se acercó más al chico y le sonrió de esa forma adorable que solo Alice Brandon sabía hacer – Sí, de echo. Nos gustaría saber si en esta casa vive algún muchacho más o menos de tu edad, aparte de ti.
Él se quedó mirándola unos segundos, embobado.
- Eh…pues no. La verdad, yo soy solo el jardinero – explicó, sonriendo – Está casa esta desabitada por el momento.
Alice y yo nos miramos.
- ¿Por el momento? – inquirí.
- Sí… aquí vive una pareja de adultos que solo usan esta casa de vez en cuando, ya que viven fuera del país.
Volví a quedar en blanco. ¿Cómo era posible todo eso? Estaba segura de que él me había traído a este lugar.
- ¿Estás completamente seguro de que nadie más vive aquí? – preguntó mi amiga.
- Sí, señorita. Esta casa lleva mucho tiempo desabitada, y como le dije, las personas dueñas son gente mayor. Ningún joven vive aquí.
Sentí mi corazón desinflarse como si lo hubieran pinchado con una aguja.
Escuché como Alice le agradecía al muchacho por su ayuda y que luego tomaba mi brazo para que camináramos de vuelta al coche.
¿De verdad esto estaba pasándome?
- Alice, enserio, no es necesario todo esto…
Ella se limitó a dejar su cartera en el sofá.
- Por supuesto que lo es. Llevas días sin salir de tu departamento, y además estas todo el día sola hasta que Jake llega por al noche. Es bueno que pases la tarde en mi casa para dejar esa fea rutina de ermitaña, y lo sabes.
Suspiré. Claro que lo sabía, ella siempre tenía la razón y esta vez, con el dolor de mi alma, debía aceptar que me parecía una estupenda idea pasar la tarde allí.
- Gracias, Allie.
Ella me sonrió.
- No tienes nada que agradecer, amiga. Sabes que siempre estaré aquí para ti.
- Claro que lo sé, por eso mismo me aprovecharé de tu hospitalidad y usaré tu cocina hasta hacer la mejor tarta de manzana de la historia.
Alice rió, y señaló hacia su cocina como lo hacen las modelos en los programas de televisión.
- Es toda tuya, nena.
Entorné los ojos y me adentré en el enorme cuarto repletó de cosas que, estaba segura, solo Jasper sabía utilizar en esta casa.
Comencé a recorrer la cocina en busca de todos los ingredientes que necesitaba, regocijándome con la cantidad de cosas que guardaba la pequeña duende en su frigorífico y en la alacena. Cuando ya hube recolectado todo, me dediqué a verter la cantidad exacta de cada cosa en la juguera, jugando con los sabores y comiéndome una de las 4 manzanas en el camino. Con la mezcla ya lista, enmantequille el molde y vertí el menjunje, para luego decorarlo con trozos de manzana cortados en láminas.
La cocina era uno de mis mayores placeres, y podía decir con orgullo que se me daba mejor de lo que yo misma pensaba.
Estaba en eso de meter todo al horno cuando Alice apareció como una ráfaga en la cocina.
- ¡BELLA! – Chilló, tomándome por los hombros y haciendo vacilar el molde que sostenía con mis manos - ¡No me vas a creer esto!
- ¡¿Qué cosa?
- ¡Tú guitarrista acaba de subir un video nuevo!
Una pequeña pero fuerte carga de adrenalina subió por mis venas hasta mi corazón, provocando que se saltara un pequeño latido.
- ¿Bromeas? – Pregunté, intentando calmarme y dejando la tarta a medio hacer sobre el mesón – No sube hace mucho.
- Pues no, no bromeo – respondió, brincando sobre sus propios pies presa de la emoción – acabo de meterme a su canal y allí estaba. Ahora, ¿puedes gritar de felicidad y venir conmigo, por favor?
Sonrió, tomándola del brazo y corriendo hacia su cuarto, donde atajé la silla giratoria y me acerqué a la pantalla donde, en definitivo, estaba el nuevo video que mi guitarrista había subido.
- No puedo creérmelo – dije, suspirando de emoción.
- ¡Pues créetelo y dale click al maldito botón! – presionó mi amiga, aún dando saltitos a mi lado.
Con la mano temblándome, le dí play al video.
Un suave rasgueó se extendió por la habitación, retumbando en mis oídos. La melodía era lenta y exquisita, pero sin llegar a lo cursi. Comenzó a cantar, y lo primero que pude oír fueron claramente las palabras "Maybe is the Chemistry", que hicieron vibrar mi corazón por alguna extraña razón. Su voz ronca me tenía completamente hipnotizada, con el estomago repleto de mariposas y atenta a cada una de las frases que soltaban sus labios. Parecían tan… tan extrañamente familiares y especiales… tan apasionadas…tan…tan…
- ¿Bella?
- ¿Mmm? – fue mi respuesta, completamente perdida en aquella mandíbula cuadrada.
- ¿Esa de allí no es tu cadena?
Por un segundo, pensé en no responder. Pero luego, el dedo de Alice se posó sobre la pantalla y apunto a una pequeña cosa dorada que colgaba del cuello de aquel chico.
La observé unos segundos hasta que, ya despierta, reconocí el colgante con la "B" que colgaba de aquella cadena.
Era mi B.
- ¿Bella? ¿Es esa? – Presionó Alice, mirándome con expectación - ¿La cadena de amistad que te regalé?
Yo no sabía que responder. Ni siquiera sabía por que estaba en esa pantalla, colgando del cuello de mi guitarrista. De hecho, ni siquiera sabía que se me había perdido hasta ese momento, en el recordé que no la llevaba puesta y que tampoco me la había sacado al ducharme, como solía hacer.
¿Era esa? ¿Mi cadena? ¿Pero como…?
Esperen. ¿Esos no eran…? ¿Y esa mandíbula…?
- ¿Al? ¿Amor? – Giré mi rostro al mismo tiempo que mi amiga, encontrándonos con su novio, Jasper, en la puerta de la habitación - ¡Oh, Bella! No sabía que estabas aquí… - frunció el ceño, observando la pantalla del computador en la cual seguía reproduciéndose el video – Oigan, ¿por qué están viendo los videos de Edward?
¡CHAN! O.O
¿Es o no lo que esperaban? Por que les aviso que ya estamos llegando al final! ¿Creen que Bella se de cuenta? ¿Cómo creen que será el súper encuentro?
:D
¡Que felicidad! No saben cuanto me costó terminar este desgraciado capitulo, ¡estoy tan contenta de haberlo terminado al fin! Y me gustó mucho (: No se que opinen ustedes, pero me lucí con lo de la tarta de manzana xD Si quieren la receta, díganmelo!
Okey, volviendo al tema… ¿Quieren saber cual es la canción? Tienen que querer, ¡por que me costó tanto encontrar la canción perfecta! Se llama Chemistry, y es de One Night Only, un grupo con un cantante que esta para comérselo con tarta de manzana xD Les dejo el video de la canción en acústico, que es como me la imaginé en este capi:
www. youtube . com / watch?v=5WtYSuUshQo
Y la versión original:
www. youtube . com / watch?v=pnYPtbeHMbk
Y, por favor se los ruego, lean la letra en español, por que estoy segura de que también pensaran que es la canción perrrrrfecta!:
www. songstraducidas . com / letratraducida-chemistry _ 22555 . htm
Ya saben, quítenle los espacios a los links y listo (: Y si los puse mal, solo avisen y yo se los mando por pm, o simplemente buscan la canción :)
En fin… espero recibir más reviews que la vez pasada ): Me levantan el ánimo y me hace saber que todo va bien…o mal xD Así que espero sus críticas, y nos leemos en el próximo capi!
Besos!
Sammy!
