- ¿Al? ¿Amor? – Giré mi rostro al mismo tiempo que mi amiga, encontrándonos con su novio, Jasper, en la puerta de la habitación - ¡Oh, Bella! No sabía que estabas aquí… - frunció el ceño, observando la pantalla del computador en la cual seguía reproduciéndose el video – Oigan, ¿por qué están viendo los videos de Edward?

¿O será el destino?

Bella

Todos guardamos silencio. ¿Los videos de Edward? ¡¿Jasper sabía quien era mi guitarrista?

— ¿Edward? ¡¿Qué Edward? —le urgí, apunto de saltar sobre él.

El novio de mi amiga nos miró a ambas sin abrir la boca, como si temiera decir algo malo. Observó nuevamente la pantalla, y luego a mi…y a la pantalla otra vez, para fijarse en mi de nuevo. ¿Qué tanto miraba…?

Abrió los ojos y sonrió, como si estuviera arrepentido.

—Nadie, lo siento, me equivoqué de persona —respondió finalmente, sonriendo con amabilidad y mostrándose avergonzado.

La pequeña esperanza que había albergado mi corazón se hizo cenizas en tan solo unos segundos; estaba más que claro que jamás íbamos a encontrarnos, y yo tendría que aprender a superarlo.

Me volví hacía la pantalla y puse el video de nuevo, mientras los dos tórtolos conversaban de cosas que no parecían importarme demasiado. Observé nuevamente su mandíbula tan perfectamente cuadrada, y mi estomago se revolvió de solo imaginarla frente a mi, decorada con esos labios tan rosados y delgados. La cadena seguía colgando de su cuello, brillante y delicada. Era muy parecida a la mía, pero no tenía sentido alguno que realmente fuera esa. ¡Debían de existir miles de cadenas iguales! Quizás su nombre empezaba con B, o quién sabe, podría ser de cualquier cosa…

¿Su nombre?

— ¡Alice! —chillé, levantándome de la silla. ¿Dónde demonios se había metido esa duende con su novio? ¡Ni siquiera los había escuchado salir!— ¡ALICE!

Corrí por el departamento hasta que la encontré en el living, dando saltitos de emoción junto a su novio.

— ¡Mary Alice Brandon! ¡Escúchame!

Ambos se giraron a mirarme, pero Jasper no tardó ni un segundo en tirarse encima de mí.

— ¡Bella! —exclamó, estrujándome y haciendo crujir mis pequeños y débiles huesos— ¡Bella, Bella con B!

Quise reírme de las estupideces que estaba diciendo, pero sus brazos eran demasiado fuertes y solo me salió un jadeo. Jasper se dio cuenta y me dejo en el suelo, sonriendo como estúpido.

—Lo siento —se disculpó, dando unos pasos hacía atrás para darme mi espacio.

Lo miré por unos segundos, con cara de "Estas loco".

—Okeeey —respiré hondo y volví a concentrarme en lo que pasaba— ¿Al? Tengo una idea.

Mi amiga se acercó, sonriente.

— ¿Tiene que ver con el guitarrista? —adivinó.

— ¡Por supuesto! —Me senté en uno de los sillones, rebotando— Es obvio que esa cadena no es mía, no tiene ningún sentido. Así que, debe ser suya, de todos modos no creo que sea modelo único. Eso quiere decir que su nombre debe empezar con B.

Escuché a Jasper reír y susurrar algo, pero por el momento su actitud me hacía pensar que estaba algo loco y que era mejor no tomarlo en cuenta y seguir con mi vida.

—Podría ser —razonó mi amiga, soltando una pequeña risita— ¿Quieres que busquemos?

—No, quiero que veamos una película —ironicé, empezando a desesperarme— ¡Claro que si! ¡Vamos a la biblioteca ahora mismo!

Ella sonrió aún más, si es que eso era posible.

—Déjame ir a por mi bolso, no tardo nada —iba hacía su habitación cuando se detuvo al lado de Jasper —Ya sabes que hacer, te llamó en la noche.

Suspiré, desquiciada.

—Okey, pueden hablar de sus fantasías pervertidas más tarde, ¿vale? Realmente necesito ir a la biblioteca.

Ambos rieron, cómplices de algún chiste que yo me estaba perdiendo.

Y en ese momento, realmente no me importó.

Edward

Era realmente el sueño más hermoso del universo. Por eso mismo sabía que era un sueño; nada podía ser tan perfecto en la vida real. Ninguna mujer podía ser tan bella como lo era ella en mi sueño, aunque su rostro parecía distorsionarse más a cada segundo.

Eso me recordó lo dolorosa que era la realidad, una realidad sin saber quien ni en donde estaba ella. Y eso mismo, me despertó.

La habitación estaba levemente a oscuras, ya que las persianas estaban medio cerradas y los rayos del atardecer apenas conseguían filtrarse entre ellas. El reloj digital en mi mesita anunciaba las seis cuarenta y cinco de la tarde.

Me estiré perezosamente, sintiendo un poco de sudor frío en la nuca y el pecho; al parecer, el sueño me había dejado algo acelerado y, porque no, aturdido. Apoyé los brazos y conseguí sentarme, justo en el momento en el que el móvil bajo mi almohada comenzó a sonar.

— ¿Diga?

— ¡Edward! —exclamó mi hermano, obligándome a alejar el teléfono de mi oído— ¿Qué cuentas?

—Eh… nada, supongo… ¿Tú si? —pregunté, sospechando que mi hermano no había llamado 'solo por que si'.

—Por supuesto que sí, hermano. Yo siempre tengo algo que contar —alardeó, haciendo girar mis ojos.

—Okey, entonces solo ve al grano.

—Eres un amargado —alegó— Pero bueno, solo llamo para informarte que acabo de concretar la reunión con Decaydance para el próximo viernes.

— ¡Es perfecto! —Exclamé, saltando de la cama y empezando a caminar por la habitación— ¿A que hora?

—A las diez de la mañana. Tenemos que llevar los 4 demos, Edward. Solo nos queda una semana.

—Lo sé, lo sé. ¿Llamaste a Jazz?

—Aún no. ¿Esta contigo?

—Sí, voy a avisarle. Empezamos a grabar mañana.

—Okey, te dejo entonces. Tengo cosas que hacer… —dijo, en un tono misteriosamente falso.

—Sí, claro. ¿A que hora llegas?

Bufó.

—Como a las nueve, debo pasar a buscar a Rose a la casa de Alice. Estas mujeres…

—Si, como digas. Nos vemos.

Cerré el móvil y lo lancé a la cama, sacando una toalla del closet para poder darme una ducha. El sudor en la nuca estaba comenzando a molestarme.

Salí del cuarto y una increíble calma me golpeó. Supuse que era por la ausencia de Emmett. Caminé despacio hacía el cuarto que Jasper usaba cuando se quedaba aquí y toqué la puerta, pero la nadie respondió. Al cabo de unos segundos, pensando que quizás dormía, entré.

Pero no había nadie. La cama estaba desecha, la ventana abierta y las cortinas corridas hacia los lados, como si Jasper se hubiera ido temprano cuando el aire aun era cálido. La ropa sucia estaba esparcida por toda la habitación, y recordé que hace mucho tiempo que no entraba a su cuarto. Obviamente, esa era la razón de tanta suciedad.

Suspirando y echándome la toalla al hombro, entré para poder recoger los papeles de dulces y la ropa del suelo —porque, claro, él nunca iba a hacerlo—. Eché la ropa de cama hacía atrás para ventilar un poco, recogí los envases de bebida y papeles de debajo de la cama y de la mesita y empecé a recolectar la ropa del suelo, que parecía surgir de la nada. Me agaché para tomar un par de calcetines sucios y al levantarme me dí en la cabeza con un cajón que mi amigo había dejado abierto.

— ¡Maldita sea, Jasper! —gruñí, botando todo lo que tenia en las manos al suelo y sujetándome la cabeza.

Cerré el cajón con un golpe, haciendo vacilar los portarretratos y todo lo que Jasper tenía sobre su cajonera. Sujete una de las fotos antes de que cayera al suelo, en cual aparecían Alice, Jasper y una chica de cabello castaño.

En ese momento, justo antes de dejar la foto nuevamente sobre la cajonera, me dí cuenta de que aquel rostro me era demasiado familiar.

Y supe que era ella.

— ¿Edward?

Sobresaltado me giré hacía la puerta, donde yacía parado un Jasper con los cabellos despeinados y las mejillas coloradas.

Cuando se disponía a hablar, sus ojos se encontraron con la fotografía que tan fuertemente sujetaban mis manos.

—Oh, Dios —murmuró, apoyándose en el marco de la puerta mientras soltaba un suspiro —La viste.

El mundo giró tan bruscamente que sentí que iba a caer al piso. El sudor en mi nuca reapareció, y también ahora en mis manos, donde la foto temblaba.

Era ella.


Sí, es ella. ¡TODOS SABEMOS QUE ES ELLA!

:B Les gustó, cierto? Por favor, díganme que me perdonan y que les gusto y que seguirán leyéndome! Porque mi vida depende de eso c:

Volví a demorarme mucho :/ Y la única excusa que se me ocurre es que el colegio me estresa, y que en mis ratos de ocio realmente no sentía la ganas de escribir ¡PERO HOY SI! Y quedó mucho mejor de lo esperado :D

Chicas, chicas, debo informarles que el próximo capitulo… ¡ES EL ÚLTIMO! (sin contar el Epílogo, claro esta). Así que prepárense para los ataques cardiacos y el llanto de felicidad y todas esas cosas :D No prometeré nada (de hecho, creo que nunca más lo haré ._.), pero sí el capítulo ya esta listo en mi cabeza y comenzaré a traspasarlo apenas pueda c:

MUCHISIMAS GRACIAS, de verdad, por todos sus hermosos y maravillosos reviews, porque nunca había estado tan contenta :D Fueron artos y muy lindos, y adoro saber sus opiniones e ideas :D

Chicas chilenas que me lean (y las que no lo sean, también), tengo un Tumblr y bueno, amaría que pudiéramos hablar por allí, por que últimamente es lo único que uso :B

En fin, espero lindos y hermosos reviews, sean bienvenidas para comentar lo que sea!

Sammy!