Naruto y sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto

Solo la trama de esta historia es de mi autoría.

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La madre virgen

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Capitulo XI

Casualidad

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Nadie hablaba, todos se quedaron pasmados ante la idea de Sasuke, en especial Itachi, ¿Qué se proponía ese hermano suyo?, ¿de verdad hacía eso para ayudar a Sakura?.

-Sasuke, claro que no, estaría loca si permitiera que esa mujer siga en mi empresa –se molestó Mikoto.

-Madre, es mi última palabra, además, Itachi nos ha pedido este voto de confianza, yo creo en él, y voy a darle la oportunidad de que se redima.

-Estoy de acuerdo, tu idea me parece buena Sasuke, no podemos dejar a esa chica sin trabajo, solo por un malentendido –opinó Kakashi.

-¡Ja!, ahora si quieres intervenir ¿no? –estaba que no la calentaba ni el sol, ¿por qué sus hijos tenían que ser tan desobedientes?, y para colmo el insensato de su cuñado los ayudaba.

-Recuerda que también soy accionista Mikoto, tengo tanto derecho a opinar y decidir como tu, así que con tal de terminar con esta locura, apoyo completamente a mi sobrino –logró acallar a la ofendida mujer.

-Itachi, necesito hablar contigo a solas –pidió Sasuke después de que su madre se calmó.

-Sígueme –empezó a caminar a su despacho mientras los demás solo observaban.

Karin aprovechó que el ambiente se aligeró, para disculparse y alejarse un poco, necesitaba llamar a su hermano, quería saber como estaría su mellizo.

-Contesta, Gaara –se desesperaba un poco en la línea.

-¡Karin, hermana!, ¿Cómo estas? –se escuchó la alegre voz del pelirojo.

-¡Gaara!, de lo mejor, te tengo una gran sorpresa, pero primero, dime dónde estas.

-Bueno, en el departamento de una amiga, estaba a punto de invitarla a cenar, pero, ¿qué importancia tiene dónde esté? –preguntó algo despistado.

-Así que una amiga eee, whao, eres todo un hombre –bromeó con el chico- bueno, es que es parte de la sorpresa, ¿a dónde irán a cenar?

-Pues tenía planeado llevarla al Molino Rojo, pero, ¿ya me dirás por qué tanta pregunta?

-Tu solo aguarda y lo veras, bueno hermanito, te dejo, tengo que colgar –empezó a despedirse apurada.

-¿Ehh, y la sorpresa?

-Espérala, hasta luego –colgó sin darle oportunidad de replicar.

-¿Y bien? –cuestionó el azabache menor.

-Ya te dije que Sakura no es mi amante –se sirvió un vaso de whisky para él, y otro para su hermano.

-Hmp –tomó el vaso que le ofreció Itachi- pero algo debió de suceder entre ustedes para tan tremendo lio –él lo sabia, Sakura se lo confesó, solo esperaba que Itachi hiciera lo mismo.

-La besé –contestó directo, bebiendo un sorbo de su bebida.

-¿Nada mas? –arqueó la ceja expectante.

Según aquella chica que pensó era su amiga, solo fue un beso, pero Dios sabe si pasó algo mas y ella por miedo no se lo contó. Necesitaba saber todo, así sería mas fácil planear una estrategia para salir de tan tremendo problema.

-Si, solo eso.

Sasuke no sintió que le estuviera mintiendo, al contrario le pareció muy sincero. Suspiró de alivio, por lo menos su hermano aun guardaba un poco de cordura, pero aun tenía que seguir averiguando.

-¿Por qué? –continuó.

-Porque me gusta.

-¿Una atracción física, o es algo mas?

-¿Te refieres a que si mi gusto desaparecerá después de llevármela a la cama? –contestó con otra pregunta el pelilargo.

-Precisamente a eso me refiero.

-No lo sé, lo único de lo que soy consciente ahora, es de que Sakura es especial, no quiero dañarla, tampoco a Shizune, la amo, pero…

-¿Pero qué?

-Últimamente, nuestro matrimonio ha ido en decadencia. Ya no se comporta como antes, creo que desde el embarazo, se volvió otra persona, se altera por todo, siempre busca pelear y termina llorando echándome la culpa de sus males. A Hinata la sobreprotege, y después la mira como si la odiara por que cree que la cambio por ella.

Tenía guardado todo lo que en su casa pasaba, aunque tampoco es que tuviera muchas personas con quienes desahogarse, Neji era su amigo, pero también era su cuñado, así que no quería involucrarlo; su tío, era buena persona, aunque últimamente él estaba ocupado en sus propios asuntos; su madre, impensable, de todos, ella era la que menos entendería. Por eso se alegraba que Sasuke estuviera ahí, con él si podría sincerarse y adquirir un poco de consuelo.

-Así que Sakura fue un escape a eso.

-En cierta forma tal vez. Sakura es otro tipo de persona, un ser desvalido, pero a la vez fuerte, su vida ha sido una tragedia, y aun así, encontré luz en ella, no sé como es que me fue atrayendo de esta forma, siento la necesidad de cuidarla, protegerla, toda su inocencia me envuelve y me llena de esa paz que tanto estaba buscando –lo miraba directo a los ojos.

-Si… -sonrió inconscientemente- pero, aun así. ¿Qué esperas de ella?, dices que no es tu amante, pero, ¿planeas convertirla en eso en un futuro? –retomó su pose seria.

-No, no es eso lo que quiero para ella, no lo merece –descartó en seguida.

-¿Entonces dejaras a Shizune? –se preocupó ante esa posibilidad.

-La verdad…tampoco quiero eso, lo que deseo…Sasuke, por primera vez en mi vida no sé que hacer -llevó las manos a su rostro algo desesperado.

-Tranquilo –se acercó y le pasó la mano por el hombro- para eso estoy aquí, lo mejor es que dejes a Sakura a mi cargo, tal vez lejos de ella puedas aclarar tu mente –sugirió sereno.

-Si…eso me ayudara, bueno, en caso de que acepte seguir en la empresa. La hubieras visto, corrió de mi apenas terminamos de besarnos –recordó con culpa.

-Cuestión de convencerla. Por ahora, tranquilízate, habla con Shizune –sugirió atento.

-No, en estos momentos estoy bastante molesto, sé que no actué de la mejor manera, pero su actitud me desespera, si hablo ahora con ella, solo lograre empeorar las cosas, lo mejor será irme a un hotel.

-¿Seguro?

-Si –espetó sin titubeos.

-Hmp, en ese caso, vente conmigo a mi departamento, no hay necesidad de que vayas a parar a un hotel.

-Pero, acabas de llegar, supongo que querrás tu espacio.

-En absoluto, recuerda que estoy acostumbrado, sino, no hubiera aguantado 5 años a Karin y a Gaara, además el departamento es muy grande, no será problema.

-Bueno, siendo así, acepto tu propuesta hermano –respiró más tranquilo Itachi.

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-Anda Sakura, por favor –imploraba el pelirojo.

Trataba por todos los medios convencer a la pelirosa de salir a cenar con él. Cuando recién llegó a su pequeño departamento, la chica se sorprendió un poco, se veía preocupada y algo decaída, pero eso no impidió que lo recibiera con una sonrisa. Eso lo incentivó para seguir con su plan, quería salir con ella, demostrarle el inmenso interés que despertaba en él.

-Es que…Naruto –pretextaba no muy convencida.

-Naruto se quedara con su maravillosa tía Tenten, anda Saku, por él no te preocupes, que yo encantada me hago cargo –ayudaba la castaña al de ojos turquesa.

Era una gran oportunidad de animar a su amiga, así ella tal vez empezaría a fijarse en ese caballeroso pelirojo, y no se inquietaría más por el asunto de Itachi.

-Mn…esta bien, pero solo porque insisten –aceptó derrotada.

-Gracias Sakura, no te arrepentirás, el lugar al que te llevaré es genial –sonrió contento Gaara.

-Bueno, voy a prepararme, en seguida vuelvo –comunicó partiendo al cuarto.

-Gracias Gaara-san, Sakura realmente necesita distraerse en estos momentos –explicó la de ojos cafés.

-¿Pasó algo?, Itachi me dijo que le comentara que se comunicara con él –recordó.

-Ahmn, pues, mejor que sea ella la que te lo platique –evadió el tema.- Oye Gaara-san, ¿puedo preguntarte algo?

-Por supuesto.

-¿Sakura te gusta? –sabía que era algo entrometida, pero no podía resistirse, además era por el bien de su amiga.

-No solo me gusta, la verdad aquí entre nos –se acercó un poco a la chica- ella es la primera mujer que me atrae, estoy muy enamorado de ella –confesó sonrojándose.

-¡Siiii!, lo sabia, me alegra mucho, tu y Sakura hacen una hermosa pareja, desde ahora, cuenta conmigo, te ayudaré en todo lo que pueda para que la conquistes –expresó emocionada.

-Gracias Tenten, te aseguro que la haré muy feliz –habló franco.

-Solo será por unas horas amor, te quedaras con Tenten, ella cuidara de ti –le acariciaba la mejilla a su rubio.

El pequeñito la miraba con los ojos muy abiertos, parecía que entendía cada palabra que ella le decía.

-¿Te portaras bien verdad? –le sonrió mientras él hacia lo mismo.- Si yo sé que si, no te preocupes, la próxima vez que salga con Gaara, te llevaré conmigo.

Los ojitos de Naruto se volvieron 2 rendijas cuando hizo un puchero.

-¿Estas enojado mi amor?, ¿no te gusta Gaara? –preguntó como si le fuera a responder.

El rubio empezó a removerse inquieto y a pegar algunos quejidos, pronto soltaría el llanto, supuso la oji verde.

-Ya, ya –lo cargó calmándolo antes de que se alterara.- Él es solo mi amigo, mami necesita distraerse ahora Naruto –le susurró acariciándole la espaldita.

-¿Lista? –entró Tenten después de haber tocado la puerta- Whooaaa, te ves espectacular –la halagó recorriéndola de pies a cabeza.

-Gracias –sus mejillas se pusieron rojas- mn, ¿no crees que exageré un poco?

-Para nada, seguro Gaara te llevara a un lugar espectacular, así que elegiste bien –se aproximó tomando a Naruto en sus brazos- tranquilo, esta noche jugaremos y nos divertiremos solos tu y yo señorito –le tocó la nariz con su dedo, el niño rio y Sakura se quedó mas tranquila.

-Bueno, no hay que hacer esperar a…a mi amigo –se contuvo sabiendo como reaccionaba su hijo al nombre del pelirojo- cuídalo mucho Tenten, Naruto es mi vida.

-Claro Sakura, no tengas pendiente, tu solo sal, diviértete y olvídate de lo demás, ok.

La pelirosa asintió, se acercó nuevamente a ellos, y besó al pequeño oji azul en la frente.

-Hasta pronto Tenten –se despidió nerviosa.

-En serio te ves preciosa –no podía parar de contemplarla.

Desde que la vio salir del cuarto sintió como se le detuvo el corazón, esa mujer era hermosa, pero esta vez, se había esmerado en demostrarlo.

El vestido era sencillo, color negro, con la caída en los hombros, le llegaba dos dedos por encima de la rodilla y estaba ajustado a su cuerpo. Su cabello ligeramente ondulado y suelto, el maquillaje solo resaltando sus ojos y sus finos y exquisitos labios. Lo compró por su trabajo, por si surgía algún evento en el cual tuviera que asistir presentable, pero como sabía que eso ya no pasaría, ya que renunciaría a su puesto, no era necesario continuar guardándolo. Sakura se removió algo inquieta en el asiento, los cumplidos la avergonzaban, no es que no se creyera bella, pero nunca tuvo tiempo de pensar y acostumbrarse a esas cosas, no con la vida dura que llevó, y con ahora un hijo del cual hacerse cargo.

-Si te incomoda mi comentario…

-No, para nada, muchas gracias Gaara. Por cierto, tengo algo que te pertenece –abrió su bolso.

-¿Algo que me pertenece, que cosa? –aprovechó el semáforo en rojo y volteó a verla.

-Esto, gracias, fue un muy bello detalle, pero no puedo aceptarlo –le ofreció la caja en la cual estaban el collar y los aretes que le regaló.

-Pero, Sakura, eso es tuyo, yo te lo regalé con mucho cariño –negó apresurado.

-Lo sé, pero debe ser muy costoso, lo siento, no puedo aceptarlo.

-Si lo que piensas es que te lo regalé con alguna intención oculta…

-No, claro que no, simplemente, es demasiado, nosotros solo somos amigos, no veo porque recibir algo así de tu parte.

-Por favor, consérvalo, lo compré especialmente para ti, y si tu me lo devuelves… -se entristeció un poco.

-Es que… -no sabía de que otra forma regresarle el obsequio.

El semáforo cambió y el emprendió de nuevo la marcha.

-Mira, por qué no lo usas solo esta noche, así por lo menos podré vértelo puesto una vez, ¿si?, eso me haría muy feliz –sugirió de pronto.

-Mn…

-Por favor –sus ojos se encontraron con los de ella.

-Esta bien, pero cuando termine la velada, los aceptaras de regreso, ¿de acuerdo?

-De acuerdo –sonrió.

Entraron al lugar como unas verdaderas estrellas. Sakura se sorprendió por el magnifico recibimiento que le dieron a Gaara. Los llevaron hasta una de las mesas más alejadas y exclusivas. La oji verde pudo notar la opulencia que se respiraba en el ambiente, era un bar de ricos, eso no se podía ocultar.

-¿Te gusta? –preguntó ayudándola a sentarse.

-Si, es muy…bonito –se avergonzó ante su falta de vocabulario.

-Si, mi hermana, mi mejor amigo y yo, solíamos venir antes de viajar a Suna –platicó interesado.

-¿Tienes mucha familia? –la curiosidad la asaltó.

-Solo mi melliza, mi hermano Kankuro que es mayor que nosotros por 8 años, y Temari, la hermana menor de mi madre, es casi de mi edad, así que no la veo como tía.

-Debe ser lindo contar con hermanos –aportó triste.

-Tu…

-No, soy huérfana, crecí en un orfanato, pero ahora no quisiera hablar de ello –fingió sonreír mientras tomaba el menú.

-Lo siento. Si, hay que cambiar de tema. ¿Qué se te antoja cenar?

-Pues…no conozco mucho de lo que dice aquí, ¿podrías recomendarme algo? –preguntó tímida.

-Por supuesto, mira –acercó su silla a la de ella colocándose a su lado- estoy faltando al protocolo, pero así es mas cómodo –le dijo cuando sus rostros quedaron a escasos centímetros uno del otro.

La pelirosa desvió la mirada de nuevo al menú y trató de calmar su nerviosismo, tener a aquel chico tan cerca, le daba miedo.

-Si te gusta el pollo, te recomiendo el cordon blue, o a la salsa de almendras, es bastante rico. Si prefieres algún corte de carne, pues estas opciones son deliciosas –señaló con su índice.

-Pues, los medallones a la pimienta negra suenan bien para mi –aportó aun sin mirarlo.- Ahm, me gustaría ir al tocador.

-Claro –se puso de pie retirándole la silla –esta por allá –le indicó el camino.

-Si gracias, ahora vuelvo –se apresuró a alejarse de él

Entró y se observó en el espejo, el tono carmesí no desaparecía de su rostro. Sabía que no debió de haber aceptado la invitación de Gaara, pero ahora no le quedaba de otra más que aguantar el resto de la velada. Le incomodaba que el chico se acercara tanto, no quería que pensara que tenía otro tipo de oportunidad con ella.

"Con Itachi no me molestaba tanto la cercanía", pensó de pronto. Negó con la cabeza repetidas ocasiones, no era el momento de pensar en un hombre casado, al que ya no volvería a ver. Regresó sus ojos al reflejo y se llevó la mano a su cuello, el collar de diamantes brillaba esplendorosamente. Jamás se hubiera imaginado con algo como aquello sirviéndole de adorno, ella era una chica humilde, acostumbrada a la pobreza, así que lejos de gustarle, le incomodaba aquel detalle.

-Mira, ¡ahí esta! –se emocionó la peliroja.

-Hn –sonrió el azabache al ver a su amigo en una de las mesas mas alejadas.

Después de la platica con Itachi, y de asegurarse que estaba bien y en camino al departamento que ambos compartirían, Karin lo convenció de sorprender a Gaara en el Molino Rojo, según la peliroja, estaría acompañado de una amiga, así que podían hacer una cita doble. Le pareció molesto, pero luego recordó lo que extrañaba a su amigo y optó por aceptar. Justo ahora, el hostess los llevaba directo a él.

-¡Gaara! –exclamó la mujer, sorprendiendo a su mellizo.

-¿Karin? –saltó contento a abrazarla- Sasuke –se separó de ella y lo abrazó a él- pero…¿Cómo es que…?

-Una emergencia –expresó el pelinegro.

-¿Ehh, pues que pasó? –se alarmó un poco.

-No te preocupes, ya después te contaré, por ahora, venimos a hacer mal tercio. ¿Dónde esta tu cita? –preguntó mirando hacia todos lados.

-En el tocador, pero que alegría verlos, no pudieron llegar en mejor momento, estoy ansioso porque la conozcan.

-Aww, no puedo dejarte solo unas semanas porque caes en las redes de cualquiera, hermanito, te advierto que si esa mujer no pasa por mis estándares de calidad, no te daré mi bendición –advirtió Karin fingiendo seriedad.

-La vas a adorar, los dos, cuando la conozcan verán que es la mujer perfecta para mi –empezaron a tomar asiento.

-Pero que coincidencia, no es aquella mi querida amiga Koroko –punteó la peliroja, a una joven rubia que estaba 5 mesas a la derecha.

-Así parece –respondió su hermano.

-¡Ahora vuelvo, tengo que saludarla! –se puso de pie sin esperar respuesta de ellos.

-¿Así que una cita eh? –lo miró con complicidad.

-Si, pero ni te imaginas quién es la mujer.

-¿La conozco? –el tono de Gaara instaló la curiosidad en él.

-No, pero te hablé de ella, ¿recuerdas a la pelirosa de Suna?

-¿La casada?

-La misma. Ah los giros de la vida, volví a encontrarla, ¡justo aquí! –comentó emocionado.

-A eso llamo yo destino, pero, ¿y su marido?, ¿no me digas que tomaste mi consejo y la convenciste de ponerle los cuernos? –sonrió arrogante.

-Bueno, lo que pasa es que-… -no pudo seguir ya que Sakura se acercaba.- Después te explico, mira ahí viene ya –le indicó al azabache.

Sasuke giró su cuerpo en la dirección que Gaara le señaló. Sus ónix se toparon con la figura perfecta de una pelirosa de ojos verdes, la devoró atento, era preciosa, hubiera abierto la boca si no la tuviera ya abierta, sus labios se curvaron en una sonrisa cuando ella reparó en él, pareció sorprenderla, ya que sus esmeraldas se abrieron un poco. Se alegró por Gaara, vaya que era suertudo.

Venía tan distraída, que fue hasta que sintió una mirada penetrante recorrerla, cuando por fin advirtió que en la mesa del pelirojo, había alguien mas, y no cualquier persona, sino un pelinegro que no solo era atractivo, era glorioso, su rostro, su cabello, sus ojos, todo un monumento a la hermosura. Abrió sus ojos impactada, un escalofrió heló su espina dorsal ante la mirada hambrienta de ese hombre, de repente se sintió a la deriva, como si estuviera a merced de esos ojos negros que atravesaban hasta lo mas profundo de su alma. ¿Quién era ese chico?, se preguntó llegando con el cuerpo temblando hasta la mesa.

-Que bueno que llegas, mira quiero presentarte a unas personas, bueno, Karin regresa en seguida, mientras, él es mi mejor amigo –hablaba el de ojos turquesa, se había puesto de pie al lado de la pelirosa, el azabache lo imitó y se colocó frente a ella- Sasuke, Uchiha Sasuke.

El rostro de Sakura se desfiguró, ¡Uchiha!, él era un Uchiha, y no cualquiera, era el hermano de Itachi, con razón sus facciones se lo recordaban, se alarmó, ese pelinegro, era aquel hombre misterioso con el que hablaba por teléfono, el mismo que le obsequió aquellas flores que fueron el primer detalle que un chico le dio en su vida, ¡él!, el que la odio después de saber lo que hizo, ¿Sasuke era el mejor amigo de Gaara?, se quedó sin palabras.

-Mucho gusto –sonrió galante extendiendo su mano, y poniéndola mas nerviosa de lo que ya estaba.

-Mucho gu…sto –sintió como su frágil mano era estrechada por la de él.

-Sasuke, ella es Sakura, Haruno Sakura –informó Gaara sin percatarse de la expresión de su amigo.

El azabache se quedó frío, ¡Sakura, la asistente de su hermano!, la que tanto revuelo había provocado, la del otro lado de la línea telefónica, ¡esa Sakura!, la pelirosa que le robó el corazón a su mejor amigo, ¡la mujer casada!, su ira se encendió al máximo.

"Auch", se tragó el quejido que le provocó el apretón del oji negro.

-¿Así que tu eres Sakura? –la taladró sin soltarla.

-Si… -escondía su expresión de dolor.

El celular del pelirojo comenzó a sonar.

-Discúlpenme, debo atender esta llamada, por favor Sasuke, cuida de Sakura en lo que regreso –le encargó al pelinegro apartándose de ahí.

-P…por fa…vor… -pidió quejándose, su mano palpitaba y se ponía roja.

-Que gran casualidad encontrarte aquí –soltó con acidez.- ¿Sabes quién soy verdad? –preguntó acercándose a su rostro.

-Eres…el hermano de Itachi –sus ojos se empañaron.

-Hmp, no solo eso, de ahora en adelante, también seré tu jefe.

-¿Qué? –su boca se quedó abierta, no entendía nada de lo que estaba pasando.

-Lo que oíste Sakura, vine a poner orden, ya no serás mas la asistente de Itachi, te informo, que a partir de este momento…serás la mía –le reveló fundiéndose en su mirada llena de espanto.

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Como están?, otro capitulo mas.

Lo terminé desde ayer, pero como ya era tarde no tuve tiempo de darle la revisada que le doy, así que opté por subirlo hoy, espero que les guste, por fin el tan anhelado encuentro, ya después verán porque decidí hacerlo así. Aunque no sé, como que siento que quedó medio raro, pero en fin, cualquier cosa, pues los leo con gusto.

Cuídense mucho, estamos en contacto, mil gracias por leer, y por todas sus reviews apoyando mi postura, me alegra que me entiendan, también gracias a los que se han sumado a la lectura del fic, y a los que lo colocan en sus alertas y favoritos. Nos leemos pronto, les mando un fuerte abrazo!