Recomendación para el capitulo: Voy a poner Play 1, para que pongan Hot and Cold, y luego Play 2, para One of the boys, las dos de Katty Perry. Es lo mejor para leer el capi! Vale la pena.


La carne es débil

BPOV

¡Al fin sola! Todos se habían ido. Alice había salido al centro comercial con Jazz y el chico perver – en vista de que yo no había accedido a ir – y Renée fue con Lizzy a quien sabe que lugar. Tenía todo el día para mí, ¿y por que no empezar por la limpieza?

Me puse unos pantalones de tela a rayas, una remera corta de Alice que me llegaba hasta arriba del ombligo y tome mi cabello en una coleta. Fui a la cocina a por la escoba y el trapo, encendí el estéreo de la sala, coloque un CD cualquiera y me dispuse a limpiar, barrer y trapear todo.

Love me love, say that you love me

Fool me fool me, go and me fool me

Love me love me, pretend that you love me,

Leave me leave, just say that you need me…

Comencé a trapear mientras corría y sacudía todo. A las dos horas, solo me faltaba el salón principal. Arrincone los sillones, las mesas y la alfombra y me dedique a barrer, mientras la música seguía sonando.

You change your mind
Like a girl changes clothes
Yeah you P.M.S
Like a bitch
I would know
And you over think
Always speak cryptically
I should know
That you're no good for me

- ¡Cause you're hot then you're cold, you're yes then you're no, you're in then you're out, you're up then you're down – cante, usando la escoba como un micrófono y echando a cantar. Deje de limpiar, pues mis caderas se movían solas al ritmo de la música - You're wrong when it's right, It's black and it's white, we fight we break up, we kiss we make up!

- ¿A eso le llamas bailar?

Deje de moverme y me di la vuelta. En la entrada de la sala, apoyado contra la muralla con aquella pose tan despreocupada y sexy, estaba materializado Edward Cullen.

Pegue un gritito ahogado, de sorpresa y…pues…puede que también por que él estaba sin remera…

Me tape la boca y respire, tratando de calmarme.

- ¡¿Qué haces tú en esta casa?! – chille, acercándome más a él - ¿Cómo entraste?

- Uou, calma Bells – dijo, sonriendo con arrogancia. Se veía aún más sexy… Puaj – Jazz me dio una llave hace algunos años de este departamento…

- Eres un pervertido – señale, golpeándole el pecho con la punta de mi dedo índice – Él no esta, así que puedes irte.

- ¿Quién dijo que yo venia a verle a él?

Nos miramos por algunos segundos, retándonos a dar el primer paso para lo que fuera que íbamos a hacer.

Pero, por extraño que parezca, ninguno hizo nada. No nos movimos, no pestañeábamos, ¡incluso dudo que hallamos respirado! Parecíamos dos estatuas esculpidas en granito.

Por un momento, un mini segundo, desee que me besara allí mismo, solo por impulso. Me imagine rozando sus labios, luego acariciando aquel cabello, seduciéndole para que me besara con intensidad. Él subiendo mi pequeña y corta camiseta, levantándome y empujándome contra la pared, acorralándome, lamiendo mi cuello…

- ¡¡BASTA!! – chille, apartándole.

Edward me miro con cara de "Estas loca, no tienes remedio alguno…".

- ¿Qué hice? – pregunto, incrédulo.

- ¡Te estas metiendo en mi mente…o lo que sea que estés haciendo, basta!

- Bella, estas pelando el cable - el andaba sin camisa en mi casa, ¿y yo pelaba el cable? - Ni te he tocado.

En realidad, yo lo estaba tocando. Tenía mi pequeño dedo índice clavado en su pecho. Lo retire con rapidez y trate de bajarme la pequeña remera que dejaba al descubierto mi plano estomago.

- Sea lo que sea, deja de mirarme. No se si haces budú o lo que sea, pero aléjate.

- Yo no me he acercado.

Otra vez, esa necesidad de besarlo cuando volví a verlo a los ojos. Mi cuerpo avanzó mas, hasta que nuestros pechos se tocaron.

"No seria taaaan malo...Tiene un buen cuerpo, y se ve bien en ropa interior..."

- ¡¡¡No!!! - chille, aunque sin moverme - ¡Deja de hacer eso!

- ¡Yo no hago nada! - alego, alzando los brazos y tendiéndome una tarjeta. ¡¿Me esta dando su numero?! - Ten, es el sicólogo de Jasper. Quizá te ayude.

La sangre subió a mis mejillas, pero de ira, no de vergüenza. Quería estrangularlo.

- ¡Fuera! ¡Largo de mi casa! - grité, empujándole con mis brazos, lo que sólo provoco que chocara contra la muralla - ¡Vete! ¡Deja de meterte en mi vida!

Él comenzó a reír.

- Bella, de verdad, ¿Cómo me voy a ir si me tienes arrinconado? - okey, si quería jugar ese juego de las sonrisitas torcidas y "Soy sexy", yo también podía.

- Quiero que te vayas - me puse en puntillas para poder verle directamente, sin la diferencia de tamaño.

Él volvió a sonreír.

- No me iré hasta que me escuches.

- Ya lo hice, ahora vete, Edward - le mire desafiante.

- Soy capaz de amarrarte para que me escuches - amenazó, sin poder acercarse mas de lo que ya estábamos - No pienso irme.

- ¿Me estas amenazando? - alce las cejas, sonriendo con suficiencia.

- Claro que es una amenaza.

No preví lo que iba a ocurrir. Simplemente me tomo por la cintura, me giro y me estampó contra la pared al mismo tiempo que sus labios lo hacían con los míos.

Quería matarlo, matarlo y cortarlo en trocitos...

Pero también quería besarlo. Simplemente, me deje llevar.

Mis brazos se enroscaron con fuerza en su cuello, y él me presiono con brutalidad contra la muralla. Me estaba divirtiendo, más de lo que lo había echo desde que llegue a Portland. Edward me abrazó por la cintura, recorriendo la mitad de mi torso descubierto con sus suaves manos, delineando con sus dedos, apretándome mas contra si. Sus labios se movieron con pasión y libertad sobre los míos, dejándome más que encantada. Sentía que moriría si no lo seguía besando, no quería que parara. Claro, él tampoco parecía hacerlo.

Sus manos pasaron por debajo de mi camiseta, y me entregue: no había vuelta atrás.

EPOV

Era el cielo. Era el infierno, era todo lo que quisiera ser. Al fin estaba besando a Bella Swan. No sabia de donde había salido ese impulso, ni por que ella no opuso resistencia alguna. De todos, modos, ya estaba advertida...bueno, no tanto, pero entre amarrarla a una silla y besarla, ¿no era esto ultimo mil veces mejor?

No me detuve a preguntarle, claro. Lo que hacíamos era mucho mas importante que saber si prefería a una cuerda.

La apreté contra mi y deje que sus manos revolvieran mi cabello a su antojo, era una sensación relajante y a la vez excitante. Presione mis caderas con las suyas y deje de devorar su boca, para hacerlo con su cuello. La escuche jadear y una forma impresionante a la vez que metía mis manos debajo de su remera. No se opuso, es más, se entrego con toda el alma.

En mi estomago sentía miles de mariposas...no, miles de murciélagos, revoloteando y causándome sensaciones extrañas. Era...no lo sé, era algo extraño. Sentía más que deseo, era como cuando te decides a darle un beso a tu primera novia y estas que te comes las uñas. Como si Bella fuera la primera, la única. Se sentía realmente extraño, y aquello me asustaba...y me gustaba a la vez.

Comencé a subir su remera y, en mi desesperación por encontrar un sillón antes de que mis piernas se volvieran mas gelatinosas de lo que ya estaban, trastabillamos, besándonos con deseo, devorándonos mientras recorríamos cuerpos ajenos. Estaba quitándole la remera en el momento en que caímos al sofá rinconero en mitad el salón, ella sobre mí, sentándose a horcajas.

- ¡¡¿Qué demonios están haciendo?!!

Bella se separo bruscamente de mis labios para mirar a Alice y a Jasper, parados en la puerta, atónitos y con todas las bolsas en el piso.

De inmediato ella se bajo y acomodó su camiseta, tratando de recomponerse.

- Yo...yo...diantres...Diablos Alice, yo solo.,..es que él...es que mira... - me señalo, apuntando a mi pecho.

- Jasper, sácalo ahora mismo - le pidió la pequeña duende a mi amigo. Este no dudo y me saco a volandas de la casa, dejando a las chicas solas. Cuando estuvimos en el pasillo con la puerta cerrada, él echo a reír.

Yo solo atine a reírme con el.

- ¿Por que me estoy riendo? - pregunte entre carcajadas, con expresión de horror.

- Tú realmente no sabes nada, Edward - Jasper golpeo la pared con el puño mientras seguía riéndose, sin poder parar - Alice y yo somos genios.

Deje de reír como un tarado y me crucé de brazos.

- ¿De que diantres estas hablando, Jazz? - pregunte, echándome aire con las manos. Seguía muriendo de calor, y con aquel pequeño problema entre las piernas que no podía disimular.

Él se apoyo en de espaldas en la pared y me miro sonriente.

- ¿De verdad creyeron que íbamos al centro comercial por que si?


Otro capitulo más! Se que es muy corto, pero espero que sea de su agrado! Y que no quieran matarme por que las deje con las ganas xD

No tenia previsto que pasara nada de lo último, él solo debía verla bailar...pero créanme, hace mal escribir algo así escuchando Katty Perry!! No lo hagan nunca xD Ya ven que Edward esta sintiendo cosas involuntariamente y Bella no quiso luchar contra lo que su cuerpo pedía xD Si no digo yo que la carne es débil...

En fin, en el siguiente capitulo se verá más charla e interacción entre ellos, saldrán... Y suspenderé un poco lo de Emmett y Rose. Esa pareja es demasiado sexualmente activa como para que yo pueda escribir esas cosas ahorita xD

Cuidense mucho! el Siguiente capitulo se titula:

"Deseo, amistad, odio"

Nos leemos pronto!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Gracias por sus reviews que me animan a seguir, son de lo mejor!!!!!!

Samm!