Naruto y personajes pertenecen a Masashi Kishimoto
Solo la trama de esta historia es de mi autoría
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La madre virgen
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Capitulo XII
Infame proposición
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¿Su asistente?, se quedó muda. ¿Cómo qué ahora trabajaría para él?, ¿Itachi lo sabía?, mejor aun, ¿él estaba de acuerdo con eso?, ¿Por qué rayos estaba pensando en ello?, ella jamás regresaría a esa empresa, ya no tenía de que preocuparse, pero entonces, ¿Por qué estaba tan horrorizada de esa posibilidad?, seguía cerca de ella. Sentía su aliento chocar con su mejilla, y el dolor del apretón en su mano.
-Suélteme por favor –pidió nuevamente.
Antes de saber las respuestas a todas sus preguntas, necesitaba retomar el control de su cuerpo, debía alejarse de él.
El azabache la soltó poco a poco, no midió su fuerza, sabía que se portó como un barbaján, pero conocerla así, tan de repente, además al lado de Gaara, lo llenó de coraje, definitivamente quería pensar bien de Sakura, por su hermano, pero ella no le facilitaba las cosas, todo lo que estaba descubriendo de esa mujer, le dejaba una impresión peor a la anterior.
-No sé que quiso decir con eso, pero yo no pienso volver a la empresa, no seré ni su asistente ni la de Itachi, que le quede claro –lo enfrentó con seriedad.
-No es lugar para hablar de esto, pero si eres la persona que mi hermano tanto defiende, no le veo problema a continuar con tu empleo, ¿acaso no quieres reivindicar tu imagen ante mi? –la retó con ironía.
El hecho de que se hiciera la digna y no quisiera regresar, lo descolocó un poco, al parecer Itachi tenía razón, Sakura se negaría a volver.
-Claro que no es el lugar, pero usted empezó. Y yo no tengo nada que demostrarle, piense de mi lo que quiera –atacó de nuevo.
No supo de dónde salía tanta seguridad y altanería, tal vez aun tenía coraje, por como él le había hablado la última vez, sí, probablemente eso era, seguía resentida por que él no le creyó cuando mas lo necesitaba.
-Listo, aunque ya no vivo con Kankuro quiere seguir controlándome como si tuviera 10 años, esta preocupado porque se enteró que Karin regresó y no se ha comunicado con él –informó el pelirojo apareciendo de la nada, ni siquiera notó las miradas que ellos se lanzaban uno a otro.
-Hmp, hablando del diablo, ya regresa –señaló Sasuke aparentando tranquilidad.
-Listo, Kokoro y yo quedamos para otro día. Ah, pero, ¿Quién eres tu? –le preguntó a Sakura la voluptuosa peliroja recién llegada.
-Ella es Sakura, mi amiga –la presentó el de ojos turquesa.
-Pues mucho gusto Sakura, yo soy Karin, la melliza de Gaara –sonrió la chica de gafas, "Sakura, ese nombre me suena, ¿pero de dónde?", intentaba recordar.
-Si, igualmente –estrechó su mano.
-Pues bien, ya que estoy aquí, por qué no nos sentamos a disfrutar de la cena –sugirió acercándose a Sasuke y tomándolo por el brazo.
-Claro, hay que ordenar –apoyó Gaara mientras ayudaba a la pelirosa a tomar asiento.
El azabache se colocó a su lado derecho, no paraba de mirarla cuando los demás no se daban cuenta, la observaba con ojos críticos y conminatorios, nunca en la vida se hubiera imaginado en una situación parecida. Es mas, la sola posibilidad de conocer a Sasuke la creía perdida, a mala hora aceptó la invitación de aquel pelirojo, solo rogaba para que la noche terminara rápido y no volver a encontrarse con ellos jamás.
-Después de cenar, deberíamos ir a bailar, Koroko me recomendó un club llamado el Terremoto, anden, ¡vayamos! –se emocionaba la péliroja.
-Sería agradable, ¿tu qué dices Sakura? –preguntó amable Gaara.
-Gracias, pero, no puedo, tu sabes, por Naruto –susurró, pero el oji negro logró escucharla.
"Así que el esposo de Sakura se llama Naruto", "hmp, ¿qué diría él si se entera de lo que ella hace?", se arrepentía de haber aconsejado a Gaara de insistirle a esa mujer, su amigo sufriría por ella, eso era seguro, al parecer, Sakura no tomaba nada en serio, Lo que lo asombraba mas, es que a Itachi no le hubiera importado meterse con una mujer casada. Pensándolo mejor, esa tipa tal vez trató de engañarlo hasta a él mismo, nunca le dijo que tenía marido cuando hablaron por teléfono, seguro para seguirle coqueteando cada vez que la llamara.
-Cierto, mn, tal vez otro día.
-Si tal vez, pero por mi no se preocupen, vayan ustedes, yo tomaré un taxi.
-Pero por supuesto que no, jamás dejaría que te fueras sola Sakura, además, Karin y Sasuke pueden prescindir de mi compañía –ni loco permitiría que la pelirosa se pusiera en peligro.
-Insisto Gaara, ustedes se acaban de rencontrar, entiendo que quieras pasar tiempo con ellos yo… -su celular comenzó a sonar en su bolso- disculpen –lo sacó y se levantó de la mesa para alejarse un poco.- Diga –contesto curiosa, el número era privado.
-Sakura –esa voz le heló la sangre, pensó que jamás volvería a escucharlo.
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-Tranquila, verás que las cosas se solucionaran –calmaba Mikoto a su nuera.
A petición de la matriarca Uchiha, las habían dejado a solas, Neji cuidaba de Hinata junto con una de las niñeras, mientras Kakashi arreglaba algunos asuntos desde su móvil.
Ambas mujeres se hallaban en la sala, Shizune no paraba de llorar, el hecho de que Itachi hiciera las maletas y se fuera de la casa para pasar un tiempo alejado de ella, la devastó.
-Es que… ¿Por qué se fue de la casa?, eso es señal de que ya no quiere estar conmigo, ¿y si se fue con esa mujer? –sus ojos se abrieron de espanto.
-No lo creo, recuerda que Sasuke dijo que se mudarían a su departamento, hasta que esto se enfríe. Shizune, debes de pensar las cosas antes de actuar, te has comportado como una verdadera histérica –la reprendió con dureza.
-Pero…
-Debes de sostener la posición de la cual fuiste digna, es decir, mi hijo te escogió como su esposa, compórtate como tal. Es una vergüenza todo lo que ha pasado.
-Pensé que usted me apoyaba.
-Te apoyo, pero actúa de forma inteligente, tienes que ser astuta, si mi hijo tiene una amante, en vez de armarle un escándalo, debiste encargarte de ella de otra manera, ahora tú quedaste como la loca, y él la defiende por sobre de ti –señaló serena.
-¿Usted cree que debí aguantarme y quedarme callada mientras él me engañaba? –preguntó sorprendida e indignada.
-A veces es necesario hacerse la desentendida. Los hombres siempre serán hombres, ellos hacen lo que les da la gana, te aseguro que esa mujer no será la única amante de Itachi que te topes en tu vida, por eso, antes de alejarlo de ti y colocárselo en bandeja de plata a esas mujerzuelas que abundan, debes dejarles claro que tu siempre serás la esposa, que aunque él les dé un poco de su atención, al final del día siempre regresará a casa contigo, es lo que una esposa debe de hacer Shizune, y tu no lo has hecho –finalizó tomando la taza de té y dando un sorbo.
Era increíble que su suegra pensara así, eso sería imposible. Ella no podría quedarse en casa como si nada, mientras él se divertía con otras, para posteriormente volver y jugar al papel de esposos amorosos. Pero no dijo nada mas, para que rebatirle a su suegra algo que no tenía caso, Mikoto era una mujer fría y dura, lejos de entenderla, seguiría tratando de convencerla de su postura. Se recargó contra el respaldo del sillón y soltó un suspiro, apenas tenía unas horas lejos de su esposo, y ya lo extrañaba, ¿acaso él ya no la amaba?, se llenaba de temor y de lágrimas a la vez.
…
-Ya, ya…tranquila hermosa, tu mami esta ocupada, por favor Hinata, deja de llorar –la mecía desesperado Neji.
Su sobrinita llevaba minutos quejándose y llorando, él no tenía ni remota idea de que hacer, la nana que lo estaba ayudando a cuidar a la pequeña, corrió a prepararle la mamila, pero era hora de que no regresaba, y Hinata cada vez se inquietaba mas.
-Ya sé que haré, tal vez ella pueda darme un consejo –sacó con dificultad su celular del bolsillo del pantalón, y buscó el número.- Espero que conteste, aunque, considerando que es viernes por la noche, tal vez este de parranda –mencionó entre dientes mientras oía el tono de espera.
-Diga –respondió una voz clara y suave.
Se quedó callado, de cuando acá Neji Hyuga enmudecía ante una mujer, y más ante esa mujer. Se reprendió por su estúpido e injustificado nerviosismo. El silencio se alargó mas de lo debido y él pudo escuchar el llanto de otro bebé tras la línea.
-Tranquilo mi vida, todo esta bien, solo es un apagón –la oyó decirle al infante llorón- Bueno, ¿va a hablar o no?, sabe que, no tengo su tiempo, váyase al demo-…
-Espera Tenten, no me cuelgues, necesito…de tu ayuda –se decidió a hablar ante la atenta mirada perlada de su sobrinita, la dulce niña paró de llorar.
-Ehh, ¿jefe? –se escuchó sorprendida la castaña.
-Hum, si. Llamo para…para… -no sabía ni de que forma plantearle la situación, ¿Por qué rayos la llamó a ella?, bien pudo salir en busca de la niñera, volvió a reprenderse por su idea.
-Disculpe Neji-san, pero estoy en medio de un apagón, y Naruto esta asustado, debo tranquilizarlo, ¿le urge mucho mi ayuda? –cuestionó impaciente.
-¿Estas sola? –preguntó lo obvio.
Por supuesto que Tenten estaba sola, si ella debía encargarse del hijo de la pelirosa, obviamente ella no estaba en casa.
-Si –respondió escuetamente.
-Dame tu dirección, voy para allá –las palabras brotaron solas.
Se le ocurrió que para calmar a la llorona pelinegra que tenía en brazos, bien podría darle un paseo, y que mejor si se encontraba con otro bebé, tal vez los niños pequeños se entendían entre si, y su sobrinita se entretendría con ese niño.
-¡Qué!, ¿mi dirección? –se exaltó un poco.
¡Pero claro que no!, ese ogro loco quería tenerla trabajando hasta fuera de la empresa, solo le faltaba darle de latigazos y llamarla esclava, jamás permitiría que el hígado amargado de Neji Hyuga pusiera un pie en su departamento.
-Si, dámela, yo te ayudo con lo de la luz, y tu con…mi problema, anda, dime donde vives, recuerda que tu empleo sigue dependiendo de mi Tenten –amenazó sutilmente.
"Ash, idiota", renegó entre dientes, ya que, no le dejó opción, además era buena idea eso de que la ayudara con lo de la electricidad, al parecer el apagón solo era en su casa, así que necesitaría ayuda de alguien que supiera de eso.
-Bien, anote –empezó a darle lo que quería.
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Después de escuchar su voz volteó nerviosa hacia la mesa, solo el oji negro la miraba, los hermanos parecían muy distraídos platicando entre ellos, giró de nuevo para que Sasuke no notara su expresión y contestó.
-Itachi, ¿Qué…qué deseas? –preguntó llena de ansiedad.
-Hablar contigo Sakura, lo que pasó esta mañana… -lo oyó lanzar un gran suspiro- eso, no estuvo bien…
Sentía el corazón latiéndole mas rápido de lo normal. Eso no era bueno ni sano, desde que era adolescente no le había pasado algo igual, Sakura lo ponía nervioso, lo sacaba de balance. Se repetía que no debió de haberla llamado, se suponía que ahora Sasuke se encargaría de ella, para que él se enfocara en arreglar su vida, pero no resistió, estando a solas, en el departamento, extrañó al instante su compañía, ¿realmente Sakura estaría apoderándose de sus sentimientos?, se preocupó el pelilargo.
-No, no lo estuvo –"aun así…no me arrepiento", pensó de pronto la de ojos verdes.
Mal, muy mal lo que pensaba, un hombre casado la había besado y ella no se arrepentía, ¿en qué momento perdió el camino?, ¿era eso lo que ocasionaba estar enamorada?, si así era, el amor no valía la pena, no era justo perder su dignidad y orgullo por ese sentimiento.
-Aunque –sonó dudoso- te confieso que no he dejado de pensar en ti desde que eso ocurrió…
-Itachi, esto no esta bien, jamás lo estará –sacudió su cabeza a modo de negación.
-Necesitamos hablar Sakura, por favor, una última vez, solo eso te pido.
-No, no podría… -"contenerme", se atemorizó ante esa posibilidad.
Sabía que solo tenerlo cerca y sentir su toque, ella perdería todo indicio de razón como en la mañana. Alejarse era la solución, aunque tuviera que correr de regreso a Suna debía apartarse de él.
-Una vez –repitió como si suplicara por su vida, se escuchaba tan desesperado.
Tal vez era lo que necesitaba, acabar con aquella locura que se estaba produciendo en ella. Probablemente Itachi le dejaría las cosas claras, terminaría con esa fantasía que entre los dos habían creado, obvio él no preferiría a una simple asistente por sobre su esposa, no, Itachi era cabal y responsable, quería verla para finalizar lo que ni siquiera había empezado, si, hablaría con él, y que ese asunto quedara cerrado, se animó la pelirosa.
-Esta bien –aceptó tímida.
-¿Puede ser ahora?
-Mn, en este momento no estoy en el departamento, salí a cenar con Gaara –informó como si nada.
Una punzada de celos lo atravesó, pensaba que ella estaría en su casa, igual de desesperada que él, pero por lo visto se equivocó.
-Pero…puedo decirle que tengo que irme ya, tomaré un taxi con la dirección que me indiques –sugirió.
-¿Dónde están?, no es necesario que tomes un taxi, yo voy por ti –se paró del sillón tomando su saco, saldría enseguida a buscarla.
-En un restaurant llamado Molino Rojo…
-Bien, llego en 15 minutos, te veo en la puerta del lugar –comunicó impaciente.
-Si, te espero –listo, no podía dar marcha atrás, colgó y regresó a la mesa.
El alma se le fue al suelo cuando vio los ónix de Sasuke atravesándola como si le leyera la mente. Por un segundo se olvidó de su existencia, ¿y si él veía a Itachi ahí?, sin duda estaría acabada, pensaría lo peor de ella, ahora si le confirmaría sus sospechas. "A mi que me importa lo que él piense", trató de tranquilizarse, "además, esto es para darle fin a este asunto", se convencía.
La escaneaba registrando su lenguaje corporal, esa pelirosa era mas transparente que el agua, venía de hablar con alguien importante, ¿pero, quién sería?, ¿su marido, otro amante?, ¿Itachi?, se alteró pero no lo demostró, Sakura ocultaba algo, y tenía que descubrir que era.
-Ahm, Gaara, tengo que irme –comunicó apenas se sentó de nuevo.
-Pero, ¿por qué?, ¿acaso no la estas pasando bien? –se desanimó el pelirojo.
-No nada de eso, al contrario, es simplemente, algo que tengo que hacer –sonrió falsamente.
-¿Ahora? –preguntó algo desconfiado.
-Si, mi amigo, el doctor Lee, esta aquí, y pues, quiero verlo, hace bastante que no tenía noticias suyas, me informó que vendrá a recogerme aquí, así ustedes podrán irse a bailar –"Sakura, te vas a ir al infierno"
De donde salieron tantas mentiras, ni ella lo sabía, últimamente se estaba volviendo bastante buena en dar excusas que no eran ciertas.
-Oh, bueno, siendo así… -no le quedó más opción que comprenderla.
-En fin, ya habrá otra ocasión –comentó para hacer sonreír a Gaara.
-Claro, estaré ansioso por que se repita –se emocionó el chico de resplandecientes ojos turquesa.
-Mucho gusto haberlos conocido –se dirigió ahora a la hermana de su amigo y a Sasuke.
-Igualmente Sakura –le sonrió educadamente Karin.
-Hmp –emitió el azabache interesado en su nerviosismo. Los demás no lo notaron, pero él era experto en leer a las personas.
-Hasta luego –tomó su bolso poniéndose de pie.
-Te acompaño –se ofreció Gaara.
-¡No!, no es necesario que lo hagas, estoy segura que Lee ya llegó, en serio así es mejor –se puso aun mas nerviosa.
-Bueno, si insistes –se sentó de nuevo.
-Con permiso –se dio la vuelta y casi corrió a la salida.
-Bastante extraña –fue la opinión de la peliroja.
-Y maleducada –aportó el pelinegro- mira que dejarnos a mitad de cena –como le hubiera gustado correr tras ella y descubrir lo que ocultaba.
Pero no podía, no sin echarse de cabeza él mismo, ¿con qué motivo alegaría que tenía que seguirla?, claro que su mejor amigo debía saber la clase de mujer de la que se había enamorado, ya tendría tiempo de aclarárselo después, primero necesitaría la ayuda de un viejo conocido para descubrir todo acerca de la pelirosa, y así, con todas las armas, por fin desenmascararla ante todos.
…
Al salir buscó por todos lados, respiraba agitada, tantas emociones ese día terminarían por enfermarla, esperaba que no, sería el colmo de sus desgracias. Lo observó bajarse de un auto negro, era diferente al que manejaba siempre, más compacto y deportivo. El pelilargo caminó hasta ella y ambos se quedaron callados, solo mirándose fijamente.
Se veía muy hermosa, tan elegante y a la vez sencilla, le extrañó ver brillando en su cuello ese collar tan costoso, ¿de dónde habría sacado algo así?, en fin, después lo descubriría, en este momento le urgía mas llevársela de ahí.
-Ven, vayamos a otro lugar –le extendió la mano, esperando que ella la tomara.
La pelirosa vaciló por un momento, pero al fin dejó que la guiara. Él le abrió la puerta caballerosamente, posterior a eso, partieron hacia un rumbo desconocido.
Evitaba su mirada refugiándose en el paisaje que dejaban atrás, Itachi aceleró la marcha, al parecer le apuraba llegar a donde sea que se dirigieran.
-¿A dónde vamos? –atinó a preguntar.
-A las afueras de la ciudad, hay un mirador muy tranquilo y solitario, es el lugar indicado para hablar –contestó sin mirarla, tenía que concentrarse en el camino, era la mejor forma de tranquilizarse.
No dijo mas, no se atrevió. Gotas de lluvia empezaron a golpear en el parabrisas, se entretuvo viendo como la torrencial tormenta comenzaba.
Se estacionó a la orilla del paraje desolado, la vista era magnifica, los relámpagos iluminaban el cielo de forma majestuosa, de alguna manera, el ambiente se tornó romántico y excitante para ambos.
-Sakura…yo –la miró de pronto sin saber bien que decir.
-Sé que quieres decirme Itachi, y estoy de acuerdo… -contestó aun fija en la lluvia.
-¿Si? –dudaba que Sakura supiera lo que él quería.
-Quieres que aclaremos esto y cerremos el asunto de una vez por todas. Estoy de acuerdo, jamás debí haber correspondido a tu beso, eso fue, bastante irresponsable de mi parte –siguió como si estuviera sola.- Me comporté de forma vil y…
-Basta Sakura, tú no tienes la culpa de nada, yo fui el que te besó –la tomó del brazo y ella volteó a verlo.
Sus ojos se veían cristalinos, se apreciaba toda la culpabilidad que la pelirosa sentía.
-¿Por qué? –quiso saber aun con la mirada empañada.
-Por qué…porque tu me gustas y no me pude contener –se aproximó a su rostro deseoso de acariciarla.
-Yo… ¿te gusto? -¿alguien como ella?, ¿Cómo podía Itachi sentirse atraído por ella?, no lo entendía, pero estaba emocionada.
-Si Sakura, y aunque no este bien, justo ahora, estoy sintiendo lo mismo que esta mañana –su mano se paseó por su mejilla.
Ella cerró los ojos, reprochándose que no era correcto, ¡pero demonios!, su roce se sentía tan bien, jamás había experimentado algo igual, y creyó que nunca se le presentaría la oportunidad, solo un poco mas, para que ese recuerdo perdurara en su mente por siempre, un poco mas y después que la ilusión se rompiera, no importaba, ya que al menos podría quedarse con esa caricia suya. Toda su vida sufriendo y siendo desdichada, ¿por qué no por una vez tocar esa felicidad que los demás tanto presumían de conocer?, las lágrimas corrieron rápidamente por su cara, le dolía que aquello solo fuera un espejismo, un sueño del que estaba a punto de despertar.
-No llores Sakura –junto su frente con la de ella.
-Itachi, ¿por qué?, ¿por qué siento esto por ti?, no quiero sentirlo… -sollozó sin abrir aun sus ojos, no quería encontrarse con sus hermosos pozos negros mirándola con lastima.
De repente sus verdes gemas se abrieron de la impresión y la sorpresa, Itachi cubría con sus exigentes labios su tierna boca, y ahí terminó de perder completamente la cabeza, lo abrazó con todas sus fuerzas por el cuello y lo atrajo mas hacia ella, "solo siente", le ordenó a su cuerpo y a ella misma.
Sus manos la tomaron por la cintura mientras profundizaba el beso, su sabor era incluso mejor que la primera vez, Sakura se derretía en sus manos y él en las de ella. Poco a poco se separó, era ahora o nunca, la miró nuevamente, y sus ojos turbados aun por la impresión, lo motivaron a continuar con lo que acababa de decidir. Era algo egoísta, se estaría comportando como un maldito aprovechado, justo lo que le dijo a Sasuke que no haría, pero no le importó.
-Sakura…conviértete en mi amante…
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Y justo aquí recibo sus reclamos…
La verdad ya no quiero explicar mucho de lo que escribo, siento que es como justificarme y pues de alguna u otra forma es quitarles la oportunidad de que se queden con su propia impresión. Solo diré esto, si, si es SasuSaku.
Supongo que las opiniones estarán divididas, unos dirán, ¡no, no me gusto!, otros dirán, ¡si, si me gusto!, en fin, es el pan de cada día de los que escribimos y estamos expuestos a sus quejas y comentarios =)!
En fin, solo me resta agradecerles por su magnifico apoyo que me demuestran al leer la historia, al comentar y dejarme en alertas y favoritos, en serio gracias por eso, cuídense mucho, nos leemos espero que pronto, cualquier duda o cosa que deseen que les aclare, estoy a su disposición, un abrazo, hasta pronto!
