Cap. 2: Nuestra relación
Ya lo bueno había pasado y ahora su relación debía ser aceptada por las familias de ambas, Fate no se sentía tan preocupada; ya que ella sabía que Lindy la apoyaría en cualquier decisión que tomara, para Nanoha no era tan fácil; pensaba que sus padres se opondrían y que ya nunca más podría estar junto a Fate.
Estaban hablando en el aula con Arisa, Suzuka y Hayate, por suerte ya no habia nadie; la jornada escolar habia terminado; al lado de la ventana se encontraba sentada una inquieta Nanoha; a su derecha estaba Fate acariciándole la mejilla; Arisa estaba al frente de Fate; Suzuka al costado de Arisa y Hayate a la derecha de Fate; por buena suerte les habia tocado asientos contiguos y al final de todos los asientos.
―Nanoha, no te preocupes no creo que quieran oponerse ―le dijo Arisa; mientras tomaba su café.
―Mmm ―asintió Suzuka ―. Además ya nos imaginábamos que; tarde o temprano ustedes iban a estar juntas asi que, no nos sorprendimos cuando nos contaron que estaban saliendo ―opinó mientras arreglaba su maletín.
―Si, no es cosa de otro mundo… bueno no para nosotras; pero saben que cuentan con nosotras para lo que sea ―exclamó Hayate.
―Mmm ―afirmo Fate―. Muchas gracias chicas ―hizo una pequeña reverencia.
―Mou; ya lo sabemos, pero aún sigo nerviosa e indecisa; Fate-chan que bueno que Lindy-san no se haya opuesto ― comentó Nanoha.
―Pero ella ya se lo imaginaba, asi que lo tomo con naturalidad, además tus padres deben de haberse imaginado si quiera por una vez que podríamos estar juntas ―explicó Fate tratando de calmarla con su suave voz y entrelazó su mano con la de ella.
―Bueno chicas les deseamos suerte ―mencionó Arisa; recogió su maletín y se dirigió a la puerta.
―Discúlpennos que no podamos ir con ustedes de camino a casa; pero las clases de violin ya empiezan; además que estamos en la orquesta debemos de ir más temprano ―habló Suzuka siguiendo por detrás a Arisa.
―¡Ah! Hasta que por fin las eligieron ¡Ya era hora! ―esbozó de alegría Hayate.
―Sabíamos que si o si iban a entrar ―dijo Fate.
―Arisa-chan, Suzuka-chan avísennos cuando se realice algun concierto, sin duda iremos a verlas ―Nanoha sonrió con una de sus típicas sonrisas.
―¡Gracias, nos vemos! ―hablaron a unísono Arisa y Suzuka.
Abandonaron el aula y solo quedaron Nanoha, Fate y Hayate.
―Apurémonos, no creo que les guste a tus suegros esperar tanto por ti Fate-chan ―dijo Hayate con su típico sentido del humor.
―¡H-Hayate-chan! ―se alteró Nanoha
―Hayate, n-no digas cosas vergonzosas ― replicó Fate sintiendo como sus mejillas se prendían ante tal comentario
―Vamos, vamos, no es para tanto además es la verdad.
Ambas se sonrojaron.
―¡Aja! ¡Silencio otorga Takamachi, ! ― rió Hayate.
―Y-ya deja de molestar y vamonos Hayate-chan ―opinó Nanoha tratando de no picarse.
―¡Ah! Ahora que me acuerdo Chrono me comentó que andas con Carim ―se carcajeó Fate.
―E-espera un momento eso nadie lo sabía ―ahora fue el turno de Hayate sonrojarse.
―¡Claro!; pero recuerda que Chrono-kun siempre se entera de todo lo que pasa ―agregó Nanoha.
―¡Mou! ¡Chrono-kun! ―gritó Hayate.
―Si que te conseguiste una rubia muy sexy ― se escuchó una voz a su espalda.
―¡Waaaa!
―¡Que te pasa! Por poco y me violas mis oídos ¡Mapache! ―dijo Arisa tapándoselos
―¿Q-que ustedes ya no se habian ido? ―tartamudeó Hayate.
―Arisa-chan se olvido el violín en su pupitre ―secundó Suzuka.
―¡Oh! ¿No será que Arisa-chan esta enamorada? ―bromeó Hayate.
―¡Mapache! ¡Que idioteces dices ya estas hablando de hambre! ―se sonrojó Arisa al igual que Suzuka.
―¡Claro que no! Si no por que te olvidaste tu violin, ¡Tú nunca te olvidas de nada!
―¿Eh? Por que se sonrojaron ―preguntó una inocente Fate
―¿Arisa-chan, Suzuka-chan tienen algo que contarnos?
―Eh… la verdad… s-si… ―balbuceó Arisa.
―¡Cuenten, cuenten! ―gritaba a viva voz Hayate mientras hacía bullicio azotando sus manos en el pupitre.
―No seas tan gritona mapache ―gruñó Arisa.
―¡Ash! ¡Que geniecito de la gentuza esta!
―Chicas no peleen ―replicó Suzuka.
―Sí Arisa-chan hazle caso a tu noviecita ―rió Hayate.
―¿Me hueles a marcada mapache; acaso tu Carim te controla hasta en el desayuno? ―se defendió Arisa.
―¡Eh! ¿Ustedes tambien estan saliendo? ― gritaron a unísono Nanoha y Fate.
―C-chicas ¿Recién se dan cuenta? ―preguntó Suzuka.
―No hay nada que hacer, ustedes son tal para cual ¡Un par de densas! ―gritó a todo pulmón Arisa.
―Ya déjalas Arisa-chan y ve con tu noviecita, a ver si te ayuda para que no se extinga tu especie ―fue el turno de Hayate defenderse.
―Jajaja; sabes que vas a salir perdiendo mapache, para que habrás abierto tu hocico, de seguro ya lo hiciste con Carim hablas por experiencia SENSEI! ―hizo hincapié en la última palabra.
―¡Debo de cerrar el maldito hocico! ―gritó Hayate.
―Siempre vas a salir perdiendo mapache ―rió Arisa.
―Cuenten como fue que empezaron a salir ―dijo Nanoha ansiosa.
―U-un dia q-que me quede a d-dormir a su casa, estábamos viendo un OVA de Pocket Monsters ―empezo a relatar Suzuka.
―L-luego de eso vi que Suzuka se habia dormido encima de mi hombro y quería despertarla para que ya vayamos a dormir.
―Pero no me di cuenta de que ella; estaba escuchando todo lo que decía dentro de mis sueños ―explicó Suzuka.
―Ella pensó que nadie estaba a su lado y bueno…se me declaro en sus sueños ―se sonrojó Arisa al recordar aquél momento.
―Yo… cuando termine de decir todo me desperté; ahí fue cuando vi a Arisa-chan un poco rara ya que le vi el rostro de desconcierto; le pregunté que habia pasado y ella sólo se sonrojó y negó con la cabeza, yo muy preocupada, por haber dicho algo que no debía y definitivamente fue asi, le roge que me dijera que fue lo que dije y asi, me contó lo de mí declaración ―siguió Suzuka.
―Me puse a pensar en todo lo que me dijo y me di cuenta que mis sentimientos por ella cambiaron; le dije que yo también la amaba; luego de eso empezamos a salir a escondidas de todos, no queríamos que nadie se enterara de nada; pero cuando Nanoha y Fate nos contaron que ellas se declararon fue alli donde Suzuka y yo nos pusimos a pensar si seria bueno comentarles de lo nuestro ―expresó Arisa.
―Wow, vaya manerita tan rara de declararse ―clamó Hayate.
―Aja; como si tu Carim se te hubiera declarado con un beso ―bromeó Arisa.
―¡Eh! ¿Que demonios es lo que comes Bannings? ―se sorprendió Hayate.
―Entonces ¿En verdad paso eso? ―manifestó Suzuka.
―Eh… bueno s-si ―balbuceó Hayate.
― ¡Que cuente la mapache!, ¡Que cuente la mapache! ―gritaron todas al unísono.
―¡Eh!... pero… ―mencionó Hayate.
―Ya nosotras te dijimos como fue que empezamos a salir, así que ahora te toca a ti ―indicó Fate.
―E-esta bien… ―aclaró su garganta y empezo a relatar―. Todo empezó cuando estabamos en una reunión de la TSAB; se supone que no iba a tardar mucho pero se pasaron las horas y ya era muy tarde, asi que nos asignaron un mismo cuarto ya que no habia otro disponible, llegando a la habitación que se nos asignó; estabamos aburridas, decidimos jugar un rato a la famosa "botella borracha"; para ponerlo más entretenido pusimos como castigo una botella de vino, así que luego de unas cuantas copas ambas estabamos un poco ebrias; le toco a Carim ponerme el castigo, pero el vino se acabo; me dijo "como ya no hay mas vino vas a tener que hacer lo que yo quiera", pensando que era broma le seguí el juego y le dije que cualquier estupido deseo que quería se lo cumpliría, nos acercamos; ambas nos miramos fijamente y pues… nos besamos… ―a Hayate estaba que se le caiga la baba y no paso desapercibida de Nanoha, Fate, Arisa y Suzuka.
―Y asi es como la mapache perdió su inocencia ―opinó Arisa
―Pero que demo… ―Hayate no terminó de completar la frase.
―¿Ibas a decir algo mapache?
―Mejor me quedo callada, al fin y al cabo siempre salgo perdiendo ―se defendió.
―Arisa-chan…etto, ¿No deberíamos de estar ya en clases? ―interrumpió Suzuka.
―¡Demonios! Me olvide ¡Vámos Suzuka! ―dijo sujetando la mano de la pelimorada.
―¡Qué vivan las novias! ¡Y feliz luna de miel! ―gritó Hayate haciendo llover pedacitos de papel picado.
―¿De dónde sacaste eso Hayate? ―observó Fate.
―¿Qué demonios? ¡Mapache!...
―Arisa-chan después arreglamos eso ―habló Suzuka con un tono de voz sombrío que hizo temblar a la rubia.
―¿S-Suzuka estás bien? ―tragó fuerte la ojiverde.
―No te preocupes Arisa-chan ―volteando a ver a Hayate―. Ya me encargare de tí mapache.
Hayate tragó fuerte y tembló inconscientemente.
Antes de que abandonaran el aula se escucho el sonido de un móvil.
―¿Diga? ―contestó la pelimorada―. Si, entiendo; no se preocupe, hasta luego ―colgó y se giró encarando a Hayate.
―Hayate-chan estás de suerte.
―¿P-por qué?
―Llamaron de la orquesta para decirnos que hoy tenemos libre.
―A-ah… ¿Supongo que podremos acompañar a Nanoha y a Fate?
―Que mal no recuerde; tengo que cobrártelas.
―C-como…
―E-etto… n-nosotras ya nos v-vamos, h-hasta mañana Hayate; Arisa; ¿S-Suzuka? ―dijo una asustada Fate.
―¡USTEDES NO SE VAN A NINGUNA PARTE! ―vociferó una alterada Suzuka acercándose a Hayate.
―S-Suzuka-chan… de verdad que me estás dando miedo ―mencionó la ojiverde
―Después de todas las bromas de mal gusto que he soportado de esta mapache; hoy por fin podré cobrármelas todas.
―S-Suzuka-chan tu sabes como es Hayate-chan ―exclamó Nanoha abrazada a Fate.
―S-Suzuka-chan… todo lo que dije era bromita… por favor… no… ―se levantó y retrocedió cuando la pelimorada saltó sobre ella.
De la nada apareció una sombra que se interpuso en medio de Hayate y Suzuka; todas gritaron ya que solo un par de minutos atrás el sol desapareció para dar paso a la noche; Hayate se deslizó hasta tomar la mano de la persona que se encontraba de espaldas a ella.
―¡P-POR FAVOR NO ME HAGAS DAÑO; P-PROMETO NO VOLVER A MOLESTAR A NADIE; APIADATE DE ESTA POBRE ALMA! ―le rogó con lágrimas en los ojos.
―¿Pero qué cosas estas diciendo Hayate? ―volteándose y tomándole una de las manos de Hayate.
―¿Eh?... C-Carim? ―reconociendo la voz de su "salvadora".
―Tranquilízate Hayate, nunca me atrevería a hacerte daño.
―¡Gracias a todos los santos que eres tu Carim!
―Hazte a un lado si no quieres sufrir las consecuencias ―advirtió la pelimorada.
―Si crees que te voy a dejar ponerle una mano encima a MI Hayate; estas equivocada.
―Suzuka… ¡por favor déjalo así! ―le rogaba una alterada Arisa.
―Suzuka-chan, para por favor ―trato de acercarse una tímida Nanoha
―Jajajaja; que buen chiste, ¡hubieran visto sus caras! ―se carcajeaba Suzuka.
―¿Q-qué? ―exclamaron todas al unísono.
―Ay chicas, es una broma miren hay cámaras ahí ―señalo una que estaba al final de los asientos donde se encontraban y otra en lo alto de la pizarra.
―¡Por Dios casi me da un preparo! ―Hayate trató de calmarse.
―Muy mal chiste de tu parte Suzuka-san ―Carim le reprendió.
―L-lo siento, d-de verdad q-que quería grabar un m-momento como este para ver como reaccionaban ―Suzuka trataba de controlar su risa.
―¡Suzuka-chan, no vuelvas a hacer algo como esto nunca más! ―acusó Nanoha.
―De verdad que me asuste como no tienes idea ―indicó Fate.
―¡Ok! Ahora si que te pasaste Suzuka ―se le acercó Arisa―. De verdad que querías matarnos del susto.
Luego de que la pelimorada recogiera las cámaras se volvió a disculpar con sus amigas asegurándoles que nunca más iba a hacer ese tipo de bromas, cuando iban a abandonar el aula escucharon unos lamentos.
―¿Q-que f-fue eso? ―preguntó Nanoha.
―Ya estuvo bueno Suzuka deja tus bromas para otro momento ―habló Arisa.
―Pero si no he hecho nada.
―E-entonces… q-quien… ―mencionó Nanoha.
―¡Tengo fríoooooo! ―manifestó "Mónica La Condenada".
―¡Waaaaaa!
―¡Corran por sus vidas! ―gritó Hayate.
Así las chicas se fueron corriendo peor que otakus entrando al Comiket (si es que se escribe)
―¡Por la Santa Olive que demonios pasa aquí! ―expresó Carim.
―¡Fate-chan tengo miedo! ―indicó Nanoha.
―¡Maldición, Mary-san tiene a Bardiche!
―¡Demonios, maldita la hora que le dejamos los dispositivos! ―gruñó Hayate.
Las chicas corrían y corrían, mientras que Mónica se tomaba su tasita de té para que se le pasara la bendita hipotermia, salieron del instituto pero aún asi escuchaban los ya desesperantes lamentos de la hipotérmica (¿existe esa palabra?) de Mónica.
―¡Oh! Maldición la puerta esta cerrada ―pronunció Arisa.
― A-Arisa-chan ¿Q-qué h-hacemos a-ahora? ―Suzuka temblaba.
―La única manera es trepando ―opinó Carim.
―¡Tengo fríoooooo! ―se escuchaba a distancia el lamento.
―¿Pero qué? Oye hipotérmica del demonio ¿Qué hace un rato no te habias tomado tu maldita taza de té? ―le acusó Hayate.
―S-si… pero aun sigo con frío.
―Ándate hermana, ¡ME LLEGAS! ―vociferó Hayate―. ¡Que demonios treparemos, no pienso quedarme en este maldito lugar ni un minuto más, la hipotérmica esa me esta llegando POR DIOS!
―Ve tu primero mapache ―indicó Arisa.
―¿Y por qué tengo que ir primero?
―¡Ay! Asi haces terremoto, se le cae un pedazo de techo a esa hipotérmica del demonio y asi no nos jode más.
―¡ÁNDATE A FREIR ESPÁRRAGOS!
―¡Pueden dejar la discusión para otro momento! ―gritó Carim.
Y por buena suerte y gracias a Santa Olive que salieron vivitas y coleando; prometieron nunca más quedarse solas en el instituto en las noches. Nanoha pidió permiso para que Fate durmiera con ella, al igual que Arisa, Suzuka, Hayate y Carim, ninguna de las 6 quería dormir sola esa noche.
Por otro lado, se cuenta la leyenda que "Mónica" fue una gran hija y gran persona, muy trabajosa por cierto, pero por cosas del destino murió en un accidente automovilístico, ya que cuando cruzaba una de las avenidas más concurridas de la ciudad de Arequipa ubicada en Perú, la atropellaron y no llegó con vida al hospital, poco tiempo despues un joven que pasaba a altas horas de la noche justo en el lugar donde la joven murió, se le apareció pero como si aún estuviera viva, así luego de conocerse mejor terminaron enamorándose y paso mucho tiempo para que el joven se diera cuenta que "Mónica" estaba muerta, lo descubrió gracias a que la misma "Mónica" le pidió que a la mañana siguiente vaya a su casa por el chaquetón que le presto, la madre de la joven le conto el fatídico accidente, le indico donde quedaba la lápida de su hija, al llegar al lugar indicado se dio con la sorpresa que su chaquetón estaba colgado en una de las esquinas del mausoleo, se volvió loco y se suicido… bueno eso es lo que se cuenta y por si fuera poco se dice que en uno de los cementerios más concurridos de la ciudad se encuentra la lápida de la joven pero que solo pocos la pudieron encontrar…
N/A:
owo! Y…aquí otra entrega de Sentimientos, mas alla de una simple amistad n,n espero que les haya gustado la mini parodia que hice y bueno como digo siempre la inspiración viene a mi y a veces me deja abandonada…aparte de mis momentos bipolar darketa! x) en fin "suspiro", espero que se hayan deleitado un poco con una de las tantas leyendas urbanas que se cuentan en mi ciudad, se aceptan de todo un poco menos demandas ni nada por el estilo por que soy pobre y no tengo abogado xD ¡Hasta el próximo cap.!
