Naruto y sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto

Solo la trama de esta historia es de mi autoría.

.

.

.

.

La madre virgen

.

.

.

.

.

Capitulo XV

¿El amor puede planearse?

.

.

.

Abrió los ojos al escuchar la alarma del despertador, giró rápidamente y la apagó, no quería despertar a Naruto, aunque no es como si pudiera, su pequeño tenía el sueño realmente pesado. Se puso de pie perezosamente, nunca se le había dificultado tanto levantarse temprano, pero esta vez era distinto, estaba bastante ansiosa, se resistía a regresar a esa empresa y mas como asistente de Sasuke Uchiha, por lo menos agradecía que se llevaban un poco mejor, aun así, tenía un mal presentimiento sobre ser su empleada.

Después de la ducha se concentró en preparar un sencillo desayuno, no gozaba de apetito, pero lo hacía mas por Tenten que por ella. La castaña salió del baño mostrándole una radiante sonrisa, Sakura solo se sentó en la pequeña mesa y empezó a comer.

-Oh, vamos. ¿No me digas que no estas contenta de seguir en la empresa? –se colocó junto a ella- es una verdadera oportunidad que el hermano de Itachi te quiera como su asistente –empezó a embarrar mermelada de fresa a su pan tostado-. Además, es como un príncipe, esta guapísimo, es un Itachi, pero sin lo casado, aparte, a Naruto le cayó bien.

-Pero que dices, a Naruto todo mundo le cae bien. Tenten, deja de decir esas cosas, si, admitió que Sasuke se portó muy bien con lo del accidente, y ya hasta aclaramos todo, pero de eso a que yo quiera estar bajo sus órdenes hay mucha distancia –renegó.

-Saku, no puedes seguir quejándote, no tienes de otra, así que mejor ya termina por aceptarlo y pon de tu parte, sabes bien que necesitas seguir trabajando.

-Si lo sé –suspiró no muy convencida.

-Aunque, te queda otra opción –la miró sospechosamente- ¡darle el si a Gaara y que se comprometieran!, no volverías a pasar problemas junto a él, eso es seguro.

-Tenten, eres imposible.

-¿Cuándo dejaras de evadirlo?, el sábado no quisiste llamarlo, y ayer te escondiste todo el día, ¿Por qué no le aclaras todo de una vez? –preguntó poniéndose seria.

-Es que…no quiero hacerlo sentir mal, sé que debo hablarle de mis sentimientos, pero…ha sido tan buena persona, no me animo a decirle que solo lo quiero como amigo, ¿y si decide no volver a verme? –mencionaba preocupada.

Apreciaba bastante al pelirojo, era un amigo realmente valioso, y el hecho de pensar que él pudiera alejarse al no ser correspondido, la entristecía bastante.

-Si, creo que es muy probable que eso pase. Oye Saku, ¿y por qué no le das una oportunidad?, Gaara es muy atractivo, es bueno, se nota a leguas que te quiere, eso sin contar que a Naruto lo ve con ojos de padre –sugirió mirándola a los ojos.

-Yo…no podría Tenten, sí, Gaara es maravilloso, pero…

-¿Es por Itachi? –cuestionó curiosa.

-Creo que si, a pesar de que sé que no tenemos futuro y que nada pasara…yo estoy enamorada de él, esa es la principal razón por la que no quiero volver al trabajo, seguirlo viendo va a ser muy difícil para mi –confesó deprimida.

-Pues entonces con mas razón deberías darle una oportunidad a Gaara, tal vez él logre sacarte de la cabeza a Itachi, inténtalo Saku –apoyaba al pelirojo animosamente- o por lo menos piénsalo ¿si?, él sería el indicado para ti.

-Mn…sabes que, mejor vámonos de una vez, no quiero llegar tarde en mi primer día como asistente de Sasuke –se levantó presurosa y fue a la recamara por Naruto.

Al acercarse a él no pudo evitar sonreír, su rubio niño seguía durmiendo plácidamente, era tan inocente y frágil, el golpe que se dio aun le resaltaba en su delicada piel, menos mal el susto había sido solo eso, un susto, las pruebas indicaron que no era algo grave. Recordó como ese día, Sasuke estuvo con ella en todo momento, acompañándola y sirviéndole de apoyo en esas horas de angustia, un suspiro se desprendió de sus labios, que diferente le pareció, pudo comprobar lo amable y atento que él era, sin duda lo prefería de amigo que de enemigo, solo rogaba por que en el trabajo no volvieran a tener problemas.

Tomó con cuidado al inquieto de Naruto y lo cubrió con su manta, la parte mas difícil de su día era despedirse de él, pero tenía que hacerlo, salió de nuevo a la sala encontrándose con Tenten, ella la esperaba lista para partir. Así pues se preparó para lo que le aguardaba ese día.

.

.

.

Su mirada intensa no dejaba de examinarlo, no había vuelto a tocar el tema de la pelirosa con Itachi, ni siquiera le comentó el incidente en el que se vio envuelta cuando él la visitó, quería evitar a toda costa cualquier posible contacto entre ellos. Su hermano disfrutaba tranquilamente del desayuno, mientras él, continuaba expectante.

-¿Tanta fascinación te provoco? –preguntó bromista el mayor.

-Hmp, para nada, no tengo algo mejor que hacer –restó importancia aparentando tranquilidad.

-Estoy preocupado por Sakura, eso de que no quiera volver a la empresa me tiene inquieto, no quiero que pase privaciones, y menos Naruto, es un niño adorable –platicó algo preocupado- ah, por cierto, esto no te lo había contado, pero Naruto es el hijo de Sakura –le aclaró.

De haber sabido eso antes, no hubiera hecho el ridículo frente a ella, renegó mentalmente. Se puso tenso, ¿ahora cómo le explicaría a Itachi que Sakura volvería?, y mas aun, ¿cómo exigirle que se mantuviera alejado?, pero tenía que hacerlo, si no decía nada, su hermano se sorprendería al ver a la oji verde cuando arribaran a la empresa, era mejor contárselo de una vez, decidió el azabache.

-Sakura vuelve a trabajar con nosotros, aceptó ser mi asistente –soltó lo mas calmado que pudo.

En seguida los ojos de Itachi se posaron en él, se veía asombrado, a la espera de que le dijera más, pero como el menor no lo hizo, él habló.

-¿Qué, de dónde conoces tu a Sakura?, ¿Cuándo la viste, cómo la convenciste?

Sasuke sintió algo de molestia en sus palabras, le pareció el colmo, su hermano mayor estaba celoso, se suponía que trataría de aclarar su mente, pero por lo visto seguía pensando en Sakura.

-¿Por qué tan sorprendido?, eso no debería importarte, lo único que debe concernirte es tu familia, ¿no recuerdas que ahora yo me haré cargo de Sakura? –respondió irritado.

-Si, lo sé, pero apenas el viernes ella… -calló al ver la expresión condenatoria de Sasuke.

-¿La viste cierto?, prometiste mantenerte alejado, cómo esperas arreglar tu situación si sigues cometiendo las mismas estupideces Itachi –reprendió molesto.

-Basta, tampoco es para que me hables así, sigo siendo el mayor que no se te olvide, ya te pareces a mi madre. Si vi a Sakura, fue por que necesitaba hacerlo, la verdad me sirvió de mucho, hablamos tranquilamente, pudimos aclarar todo –señaló mas calmado.

-¿Solo hablaron? –cuestionó algo incrédulo.

Sakura no le había dado muchos detalles del encuentro que tuvo con su hermano, por eso le urgía que Itachi le contara todo, rogaba que no hubiera pasado nada entre ellos.

-Si, bueno…y nos dimos otro beso, pero, eso fue todo –comentó algo decepcionado.

-¿Esperabas mas verdad? –lo instó a contestar.

-Si…bueno no sé, no lo sé, no logro sacármela de la mente –se abrió por fin ante su hermano, esperaba algún consejo o por lo menos comprensión.

-Lo mejor sería que Sakura se fijara en alguien mas, ¿no crees?, así, viéndola con otro, tu podrías desencantarte de ella.

-¿Alguien mas?, no creo que a ella le interese alguien mas, es decir, solo vive para Naruto y para trabajar…no hay nadie mas –negó despreocupado.

-Gaara –soltó al viento.

-¿Gaara? –repitió inquieto el pelilargo.

Olvidó como aquel chico sentía algo por la pelirosa, si, Gaara era una buena opción para Sakura, él siempre estaba ahí, esperando que ella reparara en él, ¿sería posible que con tal de olvidarlo, Sakura le dijera que si al pelirojo?

-Creo que se gustan, ¿sabes cómo conocí a Sakura? –preguntó esperando que él negara con la cabeza, "por teléfono", pensó para si, obvio omitiría esa parte- el viernes por la noche salí con Karin, fuimos a encontrarnos con Gaara, ella estaba con él, salieron a cenar. Se veían muy contentos, hacen linda pareja –continuó instalando en él la duda.

El mayor resopló frustrado, era verdad, cuando llamó a Sakura ella le comentó que salió a cenar con Gaara, los celos que sintió esa noche se hicieron presentes de nuevo, Sakura no estaría siempre disponible para él, era imposible que así fuera, era una mujer joven, buena y muy hermosa, tarde o temprano encontraría a alguien que fuera digno de tenerla, como Gaara.

Viendo la expresión de contrariedad que Itachi evidenció, se le ocurrió algo, si, Gaara era la solución perfecta, si lograba que Sakura empezara a verlo con otros ojos, él podría alejarla de su hermano definitivamente, ¿pero cómo lograría aquello?, Sakura le confesó no sentir nada por su amigo pelirojo, tal vez si él la aconsejaba y le insistía, no importaba como, pero tenía que ayudar a que ellos comenzaran una relación, fue la única solución posible que encontró.

-Ya no tengo apetito, me adelantaré a la empresa –se puso de pie y lo miró serio.

-Bien, Itachi, ignora a Sakura, estarán en el mismo lugar, pero espero que te contengas y no la molestes, ¿entendido? –se paró también haciendo la silla a un lado.

-Entendido –contestó simple y salió de ahí.

.

.

.

Se sentía bastante nerviosa, las manos le sudaban y la cabeza comenzó a dolerle, miraba a su alrededor con ojos asustados, parecía que había caído en un mundo desconocido, y eso que solo estaba a unos pasos de la antigua oficina donde trabajaba para Itachi. Seguramente Sasuke no tardaba en aparecer, eso la ponía aun mas inquieta, ¿Cómo sería trabajar con él?, ¿mejor o peor que con Itachi?, "Itachi", ¿se encontraría con él el día de hoy?, se preguntó preocupada.

De repente la puerta de la oficina se abrió, dejando ver a un pelinegro apurado y sorprendido. Sasuke entraba con un portafolio en su mano derecha y en la otra un folder lleno de papeles, su traje negro lo hacía ver bastante atractivo, mas de lo que ya era. Pasó sus ojos por su delicada figura y exhaló aire algo contento.

-Ten ayúdame, nunca me han gustado estas cosas –le dio el portafolio cerrando la puerta.

-Pues no lo parece, te ves muy profesional –contestó tratando de disipar la tensión. Caminó tras él, hasta que colocó el atiborrado folder con papeles en el escritorio.

-Hmp, es solo la facha, odio todo. Es el primer día y la secretaria de Itachi ya me entregó esto, no se ni de que diablos trata –se sentó bufando mientras señalaba los documentos.

-Si, aquí no se pierde el tiempo –sonrió tímidamente.

-Y bien, ¿entonces que hacemos? –preguntó mirándola impaciente.

-¿Ehh, qué hacemos de que? –respondió con otro cuestionamiento, estaba algo confundida.

-Tu eras la asistente de mi hermano, tienes experiencia en esto, ¿Qué tengo que hacer? –volvió a preguntar como si fuera obvio que ella tenía la respuesta.

-Yo…no lo sé, Itachi siempre era el que daba las indicaciones. Yo me encargaba de las citas, de algunos reportes, de llevar su agenda… -observó como los ojos de Sasuke seguían esperando que ella le indicara que hacer- pues, hay que leer de que se tratan los documentos, ¿no crees? –sugirió esperando que con eso él dejara de verla así.

-Bien, léelos y dime de que se tratan –indicó despreocupado.

-¿Yo?

-¿Quién mas?

-Hmn, bien, pero puede llevar tiempo, todavía hay algunos términos con los que no estoy muy familiarizada –advirtió atrayendo una de las sillas y sentándose frente a él, a la vez que tomaba el bonche de hojas.

Repasaba cada línea mas de 3 veces, no quería equivocarse ni mucho menos parecer ineficiente, le parecía extraño que Sasuke le diera ese encargo, ¿tanta confianza le tenía?, o, ¿mas bien quería ponerla a prueba?

-¿Ya hablaste con Gaara? –preguntó interesado sacándola de concentración.

-No, aun no se como decirle que no estoy interesada en una relación con él –respondió sin mirarlo, según ella se mantenía enfocada en los documentos que leía.

-Sabes, él es un buen chico, responsable, caballeroso, atento, solvente, y muy honesto, un estuche de monerías si me lo preguntas.

¿Era su imaginación o Sasuke estaba tratando de sugerirle que aceptara a Gaara?, frunció el ceño ahora si posando sus ojos en él.

-Si, ¿y…qué con eso?

-Pues, ¿no te has planteado darle una oportunidad? –recargó sus codos en el escritorio apoyando su cabeza entre sus manos, se había acercado un poco a ella.

-No, no me lo he planteado, aunque…no eres el primero en sugerírmelo –le contó suspirando- Tenten también me dijo que por qué no lo intentaba, pero, es que a mi no me parecería justo para él, que tal si no logro sentir lo que él espera, Gaara sufriría mas y es algo que no quiero.

-Bueno, eso no vas a saberlo si no lo intentas –tenía que lograr que la pelirosa se alejara de Itachi, y que mejor que ayudando a Gaara a conquistarla, así mataba a dos pájaros de un solo tiro, hacía lo mejor para su hermano y también para su amigo.

-¿Por qué estas tan interesado en esto?, pensé que querías que aclarara todo con él para que no se hiciera ilusiones –lo miró extrañada.

-Eso era antes, eres una buena chica, mereces a alguien como Gaara, créeme, él sería perfecto para ti –sonrió de lado.

El teléfono comenzó a sonar, Sakura de inmediato se apresuró a contestar la llamada.

-Buenos días, Vicepresidencia de Uchiha Corp, Sakura Haruno a sus ordenes –atendió amablemente.

-Buenos días señorita, me gustaría hablar con Sasuke Uchiha, ¿podría comunicarme con él?, soy Suigetsu Hozuki –sonó una voz amistosa.

-Permítame unos segundos por favor –pidió apartando el auricular de su boca-. El señor Suigetsu Hozuki quiere hablar contigo –informó al azabache.

-Hmp, pásamelo –tomó el aparato- podrías traerme un café, negro y sin azúcar –la pelirosa asintió y salió de ahí-. Suigetsu, soy yo.

-¡Sasuke!, ¿Cuándo volviste? –preguntó alegre.

-Hace un par de días –contestó escuetamente.

-Que bien, espero que ahora si me presentes a la peliroja que iba contigo en la preparatoria –bromeó- oye, te llamo porque recibí tu mensaje, ¿a quien quieres que investigue?

Cierto, recordó que había pensado investigar a la oji verde, por eso trató de contactar a Suigetsu, pero ya no era necesario, después de aclarar los malos entendidos, estaba de mas husmear en el pasado y la vida de Sakura.

-Mn, era una mujer, pero decidí que ya no es necesario –descartó serio.

-Así que una mujer, ¿Quién?

-Te digo que ya no lo necesito –respondió irritado, Suigetsu podía ser bastante molesto cuando se lo proponía.

-Anda, dame algo que hacer, estoy bastante aburrido, empecé un trabajo para un hombre algo poderoso, pero será pan comido, necesito mas diversión –rogó exagerando.

-Hmp, bien, te diré su nombre, la verdad no creo que encuentres algo interesante, se llama Sakura Haruno –aceptó por fin.

No le parecía correcto, aunque tampoco grave, simplemente era para saber mas de ella, eso era todo, ¿Qué podía salir mal?, así se quedaría mas tranquilo respecto a la pelirosa.

-¿La que contestó el teléfono?

-Así es, por cierto, no me urge, tómatelo con calma.

-Eso haré, primero realizaré la investigación que tengo pendiente, luego me encargaré de la tuya. Cambiando el tema, ¿Cuándo salimos por unos tragos?, Juugo y yo te extrañamos.

-Tendrá que ser después, por ahora estoy muy ocupado –contempló con fastidio los papeles en el escritorio.

-Bien, no te entretengo mas, hasta luego –se despedía.

-Hmp –cortó la llamada quedándose pensativo.

De pronto no le pareció tan adecuado investigar a su asistente, ella empezaba a demostrarle ser una buena chica, disipó sus dudas en seguida, ya después le mandaría un mensaje a Suigetsu retractándose de su pedido.

Colocaba la cafetera de vuelta en su lugar, tenía lista la taza de Sasuke, iba a girarse cuando escuchó la voz que lograba descolocarla.

-Hola Sakura, ¿Cómo estas? –distinguió que se encontraba a escasos tres pasos a su espalda.

Su cuerpo se puso rígido como tabla, no, no podría resistir día a día en la empresa si se encontraba con él a cada momento.

-Itachi, bien, muy bien –se giró enfocando su mirada en el piso, era eso o perderse en sus brillantes ojos negros.

-Sasuke me comentó que pudo convencerte, ¿Cómo lo hizo, cómo logró él hacer lo que yo no pude? –preguntó acercándose mas a ella.

Su voz salió seria y a la vez molesta, no le gustaba que Sakura se acercara para nada a su hermano, era algo irónica la vida, pero por primera vez él era el que le envidiaba algo a Sasuke y no al revés.

-Yo…lo pensé mejor, necesitaba el empleo y…no sé, supongo que terminé por aceptar su propuesta –articuló nerviosa.

-Sakura…

-Sabes, hoy saldré a comer con Gaara, así que si quiero salir temprano, tengo que apresurarme, disculpa, pero Sasuke me espera –cogió la taza queriendo pasar a su lado.

Él la tomó del brazo y se lo impidió, consiguió que sus ojos chocaran con los de ella.

-¿Así que Gaara?, solo contéstame esto, ¿él es algo mas que un amigo para ti? –estaba atento a lo que ella respondería.

-Todavía no, pero, creo que eso cambiara muy pronto –afirmó segura.

El pelilargo la soltó lentamente, se veía preocupado y sorprendido, aprovechó su abatimiento para retirarse de ahí lo más rápido que pudo. Entró a la oficina con el rostro pálido, Sasuke la miró curioso, obviamente esperaba que le aclarara lo que sucedía.

Se acercó hasta donde él estaba sentado y le colocó el café entre las manos.

-Ya lo decidí, llamaré a Gaara, voy a darme una oportunidad con él –le comunicó haciendo que abriera los ojos de la impresión.

-¿Estas segura?

-Si, muy segura –asintió avivadamente.

-Es la mejor decisión que pudiste tomar –sonrió contento- ten, hazlo de una vez, no esperes mas –le pasó el teléfono.

Vaciló un poco, el rostro de decepción de Itachi se le vino a la mente, era lo mejor, haría lo correcto, pronto ella estaría enamorada de Gaara, e Itachi estaría de nuevo con su familia feliz y contento, apretó los dientes conteniendo las lágrimas y marcó rápidamente.

-Diga –escuchó su voz.

-Gaara… -era hora de buscar su felicidad y la de Naruto,

.

.

.

Hola, eaaa, por lo menos no fue otro mes !

Que tal el capitulo, se esperaban algo así?, espero que no, haha, me gusta sorprenderlos. Bueno, pues Sakura tomó una dura decisión, a ver en que desemboca esto, ojala que hayan disfrutado la lectura, espero volver rápido.

Gracias por leer, si gustan comentar, también gracias por eso, cuídense mucho, que estén de lo mejor, cualquier cosa aquí estoy a su disposición, seguimos en contacto, les mando un súper cordial saludo y un fuerte abrazo, nos leemos pronto!