Cap. 4: Solo tú y yo
Nota previa:
Antes que leas, este cap contiene parte lemon (intento de esto) al menos que no quieras tener traumas futuros te ruego que por favor no lo leas ^^
POV Fate:
Amor, es un sentimiento tan hermoso que todo ser humano posee desde que nace, hay distintos tipos de amor, unos para la familia, otros para amigos, en fin muchos, pero uno que llega sin avisar, que un día quizo entrar a tu corazón y quedarse para siempre, es el amor que sientes por otra persona, por la cuál darías tu vida si es necesario, no importando el sexo o la edad, solo lo que importa es que ames a esa persona con toda tu alma y prometas nunca hacerle daño.
Nanoha estaba sola en su casa, ese día no tenía que ayudar en el Midoriya, por lo que le dejaron cuidándola y me llamó. Entonces, llevé a Lainus para que jugáramos un rato con él. Cuando llegamos; al solo verla, mi querido cachorro se le saltó encima y no paraba de lamerle el rostro.
―Nyahaha, Lainus eres tan cariñoso como tu Fate-mama.
―¿F-Fate-m-mama? ―mis mejillas tomaron color.
―¿Acaso no dijiste tú que estabamos orgullosas de él por no subirse a la cama? ―me comentó con toda la inocencia del mundo.
―¿E-escuchaste e-eso?
―Nee Fate-chan, ¿Puedo ser la otra mamá de Lainus?, ¿No te incomoda cierto?
―C-claro que no, m-más bien me gusta que lo seas ―me acerqué a ella y le abracé de la cintura―. No hay nadie mejor que tú para ayudarme a criarlo, etto… aunque no sea un bebé… seamos buenas mamas ¿Va?
―F-Fate-chan… ―me miró con sus ojos llenos de emoción―. Gracias, no sabes cuan emocionada estoy ―y me abrazó.
―Woof, Woof.
Lainus nos estaba ladrando para que le prestemos atención, a lo que Nanoha lo abrazó.
―Gomen Lainus, no queríamos ignorarte, ¿Perdonas a Nanoha-mama y a Fate-mama?
―Woof, Woof ―le movía alegremente su cola, es como si entendiera todo lo que habláramos. ¡Que increíble era este cachorro!
Nanoha al verme impresionada se carcajeó y por poco se va al suelo con Lainus. Por suerte aún no deshice el abrazo.
―¡NANOHA! ¿Estás bien?
―Nyahaha, gomen Fate-chan. Si estoy bien
―Uff, que susto. No me quiero quedar viuda tan pronto ―le sonreí.
―F-Fate-chan…
―¿Qué? SI es la verdad.
―Y-yo, este…mejor entremos.
―Ah… jejeje, disculpa. No me di cuenta que todavía estabamos fuera.
Y para colmo los queridísimos vecinos con sus caritas tan lindas nos veían como bichos raros, por un momento rogué que apareciera Hikari pero era imposible, ella disponía todo su tiempo a Hanabi, por lo que era un poco egoísta depender todo el tiempo de ella.
―Ejem ―aclaré mi garganta―. ¿Se puede saber que demonios estan viendo? ¿Qué no puedo venir a visitarla?
Me vieron con puro terror y decidieron que mejor era retirarse a menos que valoren más su dignidad que su mísera vida, de verdad que me estaban haciendo enojar, por buena suerte de ellos que eran civiles o ya los hubiese calcinado con Bardiche.
―Fate-chan, tranquilízate ―mencionó con su hermosa voz.
―Es que me molesta que estén de chismosos, de seguro no tienen vida propia y meten sus narices en donde no los llaman.
―Ya pasó, anda entremos.
―Mmm ―afirmé con una gran sonrisa―. Me encanta la forma en que me calmas.
―¡F-Fate-chan!
―¿Ahora que dije, cachorrita?
―Mou, ya me las cobraré ―se carcajeó.
Entrelazamos nuestras manos nos sonreímos y entramos a la casa, bajó a Lainus, la seguí hasta la cocina y tenía preparado una bandeja de "Besos de Mosa" automáticamente tanto Lainus como yo empezamos a babear.
―Nyahaha, se lo mucho que te gustan, así que hice muchos, ¡Espero los disfrutes!
―¡Gracias a Santa Olive que tengo una novia la cuál tiene manos de diosa!
―¡F-Fate-chan! N-no es p-para tanto.
―¿Cómo qué no cachorrita? Si eres un angelito caído del cielo.
Nanoha se sonrojo a más no poder, me causó risa su carita y me acerqué a ella entrelazando nuestras manos.
―De verdad que serás una excelente mamá, sabes cocinar, sabes cuidar muy bien a Lainus ¿Qué más puedo pedir? ―le susurré.
―F-Fate-chan.
―Nee, Nanoha, ¿Por qué no los comemos en tu habitación?
―Mmm, me parece una buena idea, ya que tengo un jueguito en mente. De paso que me las cobro.
―¿Ara, acaso la cachorrita se quiere portar mal? ―le pregunté lascivamente.
―¿Y por qué no? ―me respondió mientras besaba mi cuello―. Hoy estoy sola hasta casi tarde, por lo que nadie nos va interrumpir ―comentó con una enorme sonrisa.
―¿Acaso todo estaba ya planeado, ca-cho-rri-ta?
―Para mi rubia favorita siempre le tengo sorpresas. ¿Vámos?
Me jaló y nos fuimos directo a su habitación Lainus nos siguió, subimos por las escaleras hasta dar con la habitación, Lainus por otro lado se fue al cuarto de Miyuki-san, ya que siempre tenía juguetes para él. Ya en la habitación de Nanoha; dejó la bandeja en la mesita que estaba un poco más allá de su cama.
―Nyahaha, ahora si que de aquí no te me escapas ―comentó para entrelazar su mano con la mía e irnos a degustar el "postre".
―N-Nanoha… etto… ¿Qué juego vámos a jugar? ―opiné un poco nerviosa, ya que nunca la habia visto comportarse así.
―Nyahaha, que bueno que lo preguntas pero por ahora te daré una pequeña pista, los "Besos de Mosa" van incluidos.
―¿E-eh? ―genial estaba tartamudeando y mis nervios aumentaron.
Ya estábamos sentadas, enfrente nuestro estaba la bandeja, Nanoha tomo un "Beso de Mosa" y lo mastico, dentro de este había crema, tomo un poco con su dedo índice y me lo puso en mi mejilla, entendiendo más o menos le seguí, tome uno, hice lo mismo y en vez de dejarle el rastro en la mejilla se lo dejé en el cuello para luego limpiarlo con mi lengua.
―Que buena chica eres, ya captaste de qué se trata.
―Es sencillo cuando me lo explicas de esta forma.
Así el juego comenzó, de pronto cuándo era el turno de Nanoha levantó un poco mi playera y puso ahí la crema, al sentir como me limpiaba la temperatura empezó a subir, el juego se puso un poco más peligroso, más avanzaba y nuestras prendas sobraban de nuestros cuerpos, solo nos quedaba nuestras prendas íntimas, fue mi turno y dejé el rastro en uno de sus pechos a lo cuál ella gimió, sentir como se llenaba de placer por ese "juego" me estaba excitando, los "Besos de Mosa" quedaron a un lado, nuestros labios se juntaron y mis manos corrían por sus piernas, nos separamos un momento y ella aprovecho para lamer el lóbulo de mi oreja.
―N-Nanoha ―gemí.
―Tu piel es tan dulce que no puedo resistirme Fate-chan ―me respondió y atacó mi cuello.
―S-se que sonará un poco raro l-lo que te diré, pero yo Nanoha… yo te deseo ―pronuncié poniéndome muy sonrojada y avergonzada.
―Yo no lo veo nada raro, en verdad soñaba tanto que algun dia me dijeras eso ―una sonrisa hermosa se asomó por sus labios.
―Pero yo… Nanoha… creo que no debí.
―Y-yo t-tambien te deseo m-muchísimo Fate-chan ―me dijo con una sonrisa nerviosa.
―P-pero creo q-que estamos a-avanzando muy rapido, que tal si tu…
―No ―me interrumpió―. Yo no puedo esperar, sabes hace ya algún tiempo tenia deseos de tenerte solo para mi… pero aún no éramos nada y… ―trató de vocalizar bien.
―Nanoha… entonces…
―¡Si Fate-chan!
En ese instante sentí como si toda la vergüenza y el sonrojo desaparecieran, ahora sabía que no íbamos rápido. Nanoha se levantó y me extendió su mano, la cual acepté gustosa. Nos fuimos a su cama y ahí la recosté, ataqué su cuello mientras quedos gemidos escapaban de sus labios, le quité suavemente el sujetador y aprecié lo hermosos que eran sus pechos, la besé y me abrazó de la cintura. Las posiciones se invirtieron y ahora yo me encontraba debajo de ella.
―Te dije que quería volver a ver lo hermosos que son tus pechos, Fate-chan por fin los veré de nuevo y eso me emociona.
―Pero los tuyos son más, aparte de que son suaves.
―Nyahaha, mejor no discuto por que la señorita se puede enojar
―¡O-oye! ¡Yo no…
Me calló con un beso y el juego siguió, mis labios bajaban por su cuello dejando un camino húmedo, llegué a sus pechos; tomé uno delicadamente y empecé a saborearlo, a lo que ella gimió mi nombre. Estábamos ansiosas por sentirnos y mis manos bajaron por su estomago luego al darme cuenta que casi llegaba a mi destino, las bajaba lentamente hasta llegar a sus muslos, sus gemidos eran cada vez más fuertes, en algunos de ellos iba yo y el placer crecía. Sentí humedad en la tela que protegía su zona íntima, actué de inmediato y una de mis manos fue a aquella zona, se estremeció por lo que aproveche para quitarle la única prenda que llevaba. Después de deshacerme de ese estorbo, mi mano volvió y mis dedos comenzaron a estimular ese lugar, ella ya no podía aguantar más; lo sabía y su cuerpo se arqueó al sentir que un fuerte orgasmo venía a ella y no fue la única ya que tambien yo lo sentía. Cuando la zona ya estuvo en su punto puse mi dedo índice en la zona y poco a poco fui introduciéndolo, los gemidos de Nanoha no paraban y subí a sus labios para callarlos. Terminado el beso note como se apegaba más a mí.
―¡F-Fate-chaaan! ―gimió de puro placer.
―N-Nanoha, t-te quiero, t-te quiero m-mucho ―mi respiración estaba entrecortada por el fuerte orgasmo que vino.
―F-Fate-chan abrázame.
―S-si
―F-Fate-chan, q-quiero estar s-siempre contigo ―trataba de encontrar su voz ante las oleadas de placer que venían.
―Y-yo t-tambien N-Nanoha, siempre te voy a querer y siempre voy a estar a tu lado ―le sonreí―. Nunca lo dudes, contigo me siento completa.
―F-Fate-chan, y-yo…
―Shhh, n-no t-tienes que d-decirme nada.
Entraba y salía de ella, Nanoha no pudo soportarlo más y gritó mi nombre. Salí de ella y nos volvimos a besar, aún yo no lo había sentido pero no me importó si ella había llegado era lo que más me importaba.
―E-es mi turno ―sonrió lascivamente.
―¿Q-qué? N-Nanoha n-no importa.
―No es justo que solo yo lo haya sentido.
―De verdad, no hay problema.
―Ya dije, no discutas ¿Si?
―Y-yo…
Y volvió a callarme mientras se deshacía de mi sujetador, sus labios bajaban y llegaron a mis pechos. Los tomó tiernamente y empezó a saborearlos, me quede muda y gemí su nombre.
―Nyahaha, que bien suena mi nombre en tus labios Fate-chan.
―N-Nanoha, q-quiero sentirte
Y volvió a su tarea, ahora besaba mi cuello mientras sus manos recorrían todo mi cuerpo, a cada roce mi temperatura subía. Sentí humedad en mi zona íntima y creo que se dio cuenta por lo que una de sus manos fue directa a ella y retiro el estorbo que prohibía verla. La estimulaba y mis gemidos se volvieron gritos, llamándola una y otra vez estaba a punto de llegar, pero para ella no sería suficiente. Me conocía tan bien que sabía la petición muda de mi cuerpo, obviamente no quería que se detuviera, cuando ya mi zona estuvo lo suficientemente estimulada, entró en mí y un placer inigualable me envolvió, ambas disfrutábamos estar juntas de esa manera, en que nos volvíamos una y ya nada más importaba que nosotras dos. La felicidad no cabía en nosotras, nunca me imaginé que estar así con ella era de lo más maravilloso.
Ambas quedamos exhaustas y nos envolvimos con las sabanas, el sueño poco a poco nos vencía pero no queríamos dejar de mirarnos, Nanoha se apegó a mí, pase mi brazo por su cintura y la abracé.
―Gracias Nanoha ―le hablé casi adormitada.
―Fate-chan me alegro de haber estado así contigo, me haces muy feliz.
―¿No debería de ser yo quien te lo diga? ―por un momento el sueño pasó a segundo plano al escuchar eso de los labios de Nanoha.
―Nyahaha, no.
―¡Mou, Nanohaaaaa! ―le regañe.
―Nyahaha, ya Fate-chan no quiero que te enojes ―me besó y sentí complementarme con ella, era lo más hermoso que pude imaginarme, sabíamos que esto era el comienzo de una nueva vida y juntas íbamos a recorrerla.
Luego del beso mis ojos se cerraban pero seguía mirando a mi preciosa Nanoha, tan tierna se le veía abrazada a mí y por un momento imágenes del pasado regresaron para torturarme.
Flashback
Tuve una visión en la cual se veía a Nanoha en el suelo de aquel planeta no administrado bañada en sangre, Vita la sujetaba de los hombros y le daba ánimos para que no cerrara los ojos y a su lado estaba Shamal tratando de curarla mientras esperábamos al maldito equipo médico, Signum trataba de contactarse pero no habia señal alguna. Hayate lloraba y un Zafira desencajado la consolaba. Y yo me quedé ahí, paralizada sin saber que hacer, el tiempo se detuvo y mi corazón tambien al verla en esa condición, ni me di cuenta cuando Shamal me llamó asi que Signum sacudió mi hombro para que despertara de aquel trance en el que me encontraba.
―¡Testarossa! ―me habló Signum.
―Q-Que… ―eso fue lo único que pudearticular.
―Shamal te está llamando.
Me acerqué y vi que Nanoha me estaba mirando con una sonrisa débil, automáticamente mis ojos se llenaron de lágrimas y me arrodillé a su lado, tome su mano y se sentía fría. Me asusté, no quería ni pensar en qué seria de mi vida sin ella, era la luz que me ayudo a ver en lo más oscuro y fue quien me salvó.
―Nanoha, no cierres tus ojos por favor. Se que eres fuerte y no te vas a dar por vencida.
―Fate-chan… yo…
―No, no hables por favor.
―Fate-chan, no quiere que la cure, dice que esta bien solo un poco cansada ―me dijo Shamal―. Por lo que te llamé para ver si la puedes convencer.
―¿Pero por qué Nanoha? ―le interrogué.
―De verdad que estoy bien… ―su voz se le escuchaba cansada y débil.
―Claro que no estas bien, por favor Nanoha deja que te cure, quizás pueda ayudar en algo.
―¡NO! ―gritó con todas sus fuerzas.
―¿Nanoha?
―¡No quiero!
―¿Nanoha por que?
―Fate-chan no le dejes por favor, ¡Por favor! ―me rogaba llorando.
―Nanoha, estas herida deja de ser tan orgullosa ¡Que no ves que tu vida corre peligro! ―fue turno de Vita en hablarle.
―¡SUELTAMÉ PREFIERO MORIR A SER UNA CARGA! ―eso fue lo último que dijo antes de cerrar sus ojos.
―¡NANOHA! ―grité―. ¡NANOHA, DESPIERTA, DESPIERTA! ―le tome de los hombros y le sacudía.
―¡Fate-chan, no! No la toques va a ser peor, ella… ella esta bien.
―¡Maldición por que demonios se tienen que demorar esos imbéciles! ¡No se dan cuenta que ella se va a morir! ¿No saben lo importante que es ella para mí? ―no podía contener ya mis lagrimas, eso fue la gota que colmo el vaso.
Al final el estúpido equipo médico no llego pero Chrono-nii-chan y okaa-san llegaron en persona mientras uno de los doctores del Asura traía una camilla para Nanoha, así a la semana pasado el accidente Nanoha despertó.
Fin Flashback
En fin ahí la historia no acabó, luego vino su rehabilitación y tuve que convencerla de que no renunciara, desde ese momento me di cuenta que la quería más que una amiga y me prometí ser más fuerte para protegerla, aún si mi vida dependía de ello.
No me di cuenta que estaba llorando y Nanoha levantó la vista preocupada.
―¿Fate-chan qué pasa? ¿Por qué estas llorando?
―Yo… recordé… ―y me detuve, no quería ni siquiera pronunciarlo, me causaba tanto dolor.
―¿Qué pasa Fate-chan? Nunca te habia visto asi ―levanto su mano y limpio las lágrimas que escapaban de mis ojos.
―Recordé… el incidente en que casi pierdes la vida, me dije a mi misma que lo enterraría pero… veo que aún me sigo atormentando.
―Pero tu no tuviste la culpa de nada, más bien te agradezco por que a pesar de que no quería ninguna rehabilitación y quería morirme tú fuiste la única que me hizo cambiar de opinión ―me sonrió y beso mis labios.
―De verdad que la pase muy mal, ese día me di cuenta de que te quería más que una amiga.
―¿EH? ―se sorprendió mucho y sus mejillas se tiñeron de un rojizo intenso.
―¿Nanoha?
―Y-yo… yo tambien me di cuenta.
―¿Q-Qué?
―Mmm ―afirmó―. Pero pensaba que era un fuerte sentimiento de amistad.
―Ese día, dije que eras lo más importante en mi vida, todos lo escucharon ―sonreí tristemente―. Y lo eres, por lo que Hayate me ayudo a armarme de valor y decirte lo que en verdad siento por ti.
―Ahora entiendo todo.
―¿Ah?
―Por eso es que Hayate nos dejaba a solas casi a propósito, muchas veces me anime a decirte pero los nervios me lo impedían.
―Nanoha, no quiero perderte, mi vida sin ti no valdría en lo absoluto ―nuevas lágrimas se asomaban por mis ojos.
―Nunca me perderás, te lo aseguro ―me abrazó con mucha fuerza y dejo que me desahogara.
Al final nos quedamos dormidas, me refugie en su cuello como cuando era niña y okaa-san me abrazaba después de tener esas horribles pesadillas con Precia.
Nos despertamos y el crepúsculo se estaba ocultando, ya era casi hora de que los padres de Nanoha regresaran por lo que opte que era mejor vestirnos, no quería que nos vieran en una situación tan comprometedora y aún siendo tan jóvenes.
―Nanoha, va siendo hora de que tus padres regresen no quiero…
―Si, lo se ―me interrumpió sabiendo exactamente lo que quería decirle.
―Jajajaja si que tenemos una buena conexión.
―Nyahaha tienes razón ¿Vámos a tomar una ducha?
―Mmm ―afirme.
Terminamos de bañarnos y cambiarnos, me presto ropa ya que no me imaginé que me iba a quedar a dormir, fuimos al cuarto de Miyuki que quedaba al final del pasadillo, entramos y vimos a Lainus durmiendo por lo que optamos que era mejor no despertarlo. Bajamos a la cocina y Nanoha dejo la bandeja vacía, luego de que le convenciera de ayudarle a preparar la cena Lainus bajo corriendo las escaleras al sentir el agradable olor.
―Nyahaha, Lainus dormilón ¿Viniste a ver qué estamos preparando?
―Woof Woof ―ladró alegre mi querido cachorro.
―Lainus ¿Qué modales son esos? Estas de visita, no debes comportarte así ―le dije mientras me agachaba a su altura.
―No te preocupes Fate-chan, esta tambien es tu casa y la de Lainus.
―Muchas gracias Nanoha, vamos Lainus discúlpate ―lo alcé para que viera a Nanoha, el agacho la cabeza en modo de disculpa mientras que yo le imité.
―Nyahaha, ya no pasa nada.
La cena ya estaba lista, luego de terminar le ayude a lavar lo que ensuciamos incluido la bandeja que estaba llena de crema. Fuimos de nuevo a su cuarto, Nanoha prendió el televisor y puso una de las pelis de Pocket Monster. Paso una hora la cual me sentí a gusto poder estar abrazada a Nanoha mientras que Lainus estaba recostado en el suelo al lado nuestro. Terminó la peli y nos pusimos a jugar un rato con Lainus.
―¿Fate-chan vamos a comprar en la tienda "AniMoe"? ―me insistía Nanoha jugando con Lainus.
―¿Eh? ¿Y que quieres comprar?
―No es nada del otro mundo… solo un tomo del manga de Pocket Monster ―me respondió.
―¡Ah!, Verdad hoy sale el nuevo tomo de la nueva región ¿Cuantas temporadas ya van?
― La que sale es la 14va temporada y va en la 5ta generación ―me contestó muy animada.
―¡Wow!, ¿Ya van por ahí? creo que también me la compraré, como okaa-san siempre me traía el anime.
―Pero es mejor ver el manga, ahí te da más sintetizado que el anime ―mencionó con mucha sabiduría.
―¡OH! Nanoha no sabia que fueras tan FRIKI ―hice hincapié en la última palabra.
―¡Fate-chan! ―hizo un gracioso mohín.
―Pero eres solo mi FRIKI.
―Nyahaha si solo seré tu FRIKI ―habló con una voz pícara.
―Mmm… eso me hace pensar.
―En el que… ―balbuceó al verme tan cerca de ella.
―En que aun no te he pedido mi peli de Pocket Monster ―la abracé de la cintura.
―Pero ¡Tú me la regalaste! ―pronunció con falsa molestia.
―Jajaja es broma. No te enojes ¿Si?
―Hmph esta bien, pero con una condición.
―¿Qué condición?
―Al próximo juego los "Besos de Mosa" los preparas tú.
―¡Va! Acepto.
―Nyahaha, sabia que no te resistirías.
Me levanté y le extendí mi mano, la acepto con una gran sonrisa, cogí la correa de Lainus y nos fuimos a la tienda. Ya la noche caía en la ciudad, Nanoha y yo entrelazamos nuestras manos y nos dimos un pequeño beso. En el camino vimos a Hayate junto a Carim, pero ellas volvían de comprar en la tienda. A mi parecer se les veía muy felices, ellas al igual que Nanoha y yo eran frikis de Pocket Monster.
―Ara, Nanoha-chan, Fate-chan. Hola Lainus ―nos saludó Hayate.
―Hayate-chan, Carim-san ¿Vienen de comprar?
―Si Nanoha-san, hemos venido a comprar el manga ―sonrió Carim.
―¿Saben si hay más?
―Si, todavía quedan ¡Ah¡ me olvidé, Joshua nos dijo que la nueva temporada se llama Best Wishes ―agradecí de que Hayate conociera a casi todas las personas de cada tienda.
―Espera, no me digas… ¿Él es Tamada Joshua? ―le cuestioné.
―Si ¿Por qué? ―me preguntó Hayate.
―¡Él es hermano de Hikari!
―¿Hikari? ¿Acaso no es tu vecina Fate-san? ―fue turno de Carim.
―¡Si! No sabía que el estuviera trabajando ahí.
―La verdad es que el es el dueño ―me explicó Hayate.
―¡Vaya! No me lo esperaba, Nanoha quiero presentártelo de seguro que te va a caer bien, el y onii-chan son amigos.
―Ah… ―opinó desinteresada Nanoha.
―Ara, Nanoha-chan ¿Estas celosa?
―¡Y-yo no estoy celosa! ―sus mejillas se prendieron ante el comentario de Hayate.
―¿Nanoha? ―le tomé de la mano.
―¿Eh?
―¿Por qué te pones celosa? Si sabes muy bien que tú eres a la que más quiero en este mundo.
―Creo que mejor les dejamos, tenemos cosas que hacer ¿No Hayate? ―Hayate afirmó―. En fin hasta luego Nanoha-san, Fate-san ―Carim hizo una reverencia―. Nos vemos Lainus ―se arrodilló y acaricio su cabeza para luego volverse a levantar.
―Si, cuídense Nanoha-chan, Fate-chan nos vemos el lunes en el instituto, se un buen cachorro Lainus y no traigas problemas a tus mamas ―tomó la mano de Carim, entrelazaron sus dedos y se fueron.
Nanoha y yo le ibamos a reclamar pero fue demasiado tarde, nos miramos y sonreímos. Cogí su mano y nos fuimos a la tienda. Al llegar Joshua nos miró y nos dio la bienvenida, era un joven de unos 25 años con cabellos castaño claro y orbes color esmeralda. A comparación de Hikari que tenia cabellos morados y ojos borgoña al igual que los míos.
―Hola chicas ¿Qué les trae por aquí?
―Buenas noches Joshua, venimos a comprarnos el último tomo de Pocket Monster ―le salude con una sonrisa
―Ah, estan de suerte solo me quedan dos.
―¡Ah! me olvidaba, quiero presentarte a mi novia
―Mucho gusto soy Ta… ―se quedó fría―. E-espera F-Fate-chan…
―Jajaja, no tienes de que avergonzarte lo se todo respecto a ti y Fate-chan ―se carcajeó Joshua.
―Nyahaha, soy Takamachi Nanoha mucho gusto Joshua-kun ―le sonrió a lo que me sorprendí ya que si mal no recuerdo estaba celosa.
―Para mí tambien es un gusto Nanoha-chan.
Terminamos de comprar y nos dirigimos a la casa de Nanoha, Lainus subió corriendo a la habitación de Nanoha, nos dirigimos a la cocina a preparar unas galletas, aunque Nanoha sabe cocinar yo no me quedo atrás, por eso es que agradezco a okaa-san por las lecciones de cocina, mientras yo hacia la masa ella sacaba los moldes y la bandeja para meterlos ya en el horno, nos divertíamos mucho y de vez en cuando jugábamos con un poco de la masa, luego de que las galletas estuvieran en el horno nos pusimos a limpiar, pero en una de esas Nanoha me tiro un poco de harina a lo que fui a quitársela pero ella corrió. Reíamos mientras trataba de alcanzarla por buena suerte era un poco más rápida que Nanoha, la cogí de la cintura y por la caída lanzó la harina y cayó encima de nosotras.
―Itai, Fate-chan ―me dijo frotándose la cabeza.
―¡Gomen Nanoha!
―Nyahaha, no te preocupes.
―¿Estas bien, no te hiciste daño? ―me separe de ella muy preocupada por que juro ver un cuchillo caer de la repisa al momento de la caída.
―Mmm ―afirmó―. Solo es el golpe nada más ―al momento en que ella volteó vi un rastro de sangre en su playera.
―¡Dios mío!, Nanoha perdóname de verdad soy una estúpida. Por mi culpa te hiciste eso.
―Ya te dije que no es nada y no quiero que te insultes, además tambien fue mi culpa al no guardarlo ―me señalo el cuchillo que estaba a un lado suyo y manchado con su sangre.
―Déjame ver ―tomé delicadamente su mano y me llevé la sorpresa de la herida, era muy profunda y si no se curaba podria infectarse.
―Con cuidado Fate-chan, me duele mucho.
―Esto esta mal, vamos al hospital.
La tome de la otra mano, nos levantamos y nos dirigíamos a la salida, ella se rehusaba en ir por lo que le dije que si no se trataba a tiempo podria empeorar, pero ella estaba preocupada por las galletas que de su salud.
―No puedo dejarlas.
―Nanoha eso no importa.
―¡Claro que importan! ―gritó
―N-Nanoha.
―Lo siento, no quería… ―agacho la cabeza.
―Ya, déjalo así.
―Es que esas galletas la hicimos juntas y son muy especiales para mi ya que me ayudaste, al igual que yo pusiste un poco de tu amor en ellas por eso…
―Yo… Nanoha perdóname no sabia cuanto te importaban y si tienes razón, pero necesito para la hemorragia por lo menos.
Tome un secador que estaba cerca de mí y le envolví en su mano, las galletas ya estaban listas asi que fui yo quien las sacó del horno, las deje en la repisa y las tape para que se mantuvieran calientes.
―Ahora si vamonos ―le volví a tomar de la mano que no estaba herida.
―Gracias Fate-chan.
―No, Nanoha gracias a ti.
Nos sonreímos y como no quería perder más tiempo mientras salíamos saque mi móvil y llame a Chrono, por suerte estaba en casa.
―¿Diga? ―contestó Chrono en la otra línea
―Chrono soy Fate ―le contesté preocupada
―Fate ¿Qué pasa? ―se sorprendió al escucharme
―Chrono necesito que vengas con el auto, Nanoha tuvo un pequeño accidente y necesito llevarla al hospital.
―Va, ya estoy afuera estoy en 3 min.
―Gracias Chrono
Nos encontrábamos en la calle y ambos cortamos, Nanoha se tambaleó y por poco cae al piso pero mis reflejos fueron más rápidos y la atrapé a tiempo.
―Nanoha ¿Qué pasa? ―opiné muy angustiada.
―No se, como que me vino un mareo.
―No te preocupes Chrono ya viene para acá.
Y lo que hice fue sentarme en la acera y ayudarla a ella tambien para que se sentara, le rodeé los hombros y la apoye en mí. Cada vez la respiración de Nanoha se volvía más lenta, como si estuviera cayendo en un profundo sueño. Gracias a Dios que Chrono llegó, bajó del auto y me ayudo a llevarla al asiento trasero, entré y volvi a apoyarla en mi. En el transcurso del camino veía que Nanoha quería hablarme.
―Nanoha, no hables, tienes que ahorrar fuerzas.
Y sentí un deja vú, las imágenes volvieron a mi mente y me encontré en un momento de desesperación.
―¡CHRONO, VE MÁS RÁPIDO POR FAVOR!
―Cálmate Fate, ya estamos llegando.
―Por Dios, Nanoha no vuelvas a hacerme esto ¡Te lo pido!
―Fate… ―Chrono veía mi cara de desesperación por el retrovisor.
Llegamos al parqueo del hospital, Nanoha cerró los ojos y mi desesperación aumento.
―¡NANOHA! ―grité con todas mis fuerzas mientras la abrazaba.
Chrono estacionó el auto, bajo y me ayudo llevándola en sus brazos, corrimos hacia emergencias y ahí la atendieron. Quería ir con ella pero me lo impidieron ya que mi reacción no fue para nada amable, Chrono me abrazó, el sabía el por que estaba así.
―Fate, ella va a estar bien no te tortures aleja esos malos pensamientos de ti.
―¡Chrono, que voy a hacer si Nanoha no vuelve a mi lado, no podré vivir sin ella, es todo lo que tengo! ―le dije llorando en sus brazos.
―Tranquila eso nunca va a pasar tenlo por seguro ―me abrazo aún con mas fuerza
Me calmé y nos sentamos a esperar, las horas pasaban y mi ansiedad crecía, no podía dejar de pensar en ella, mis manos sudaban de la preocupación y rogaba a Dios que la protegiera. Después de dos horas el médico que la atendió salió a nuestro encuentro.
―Buenas noches, ¿Ustedes son parientes de la Srta. Takamachi?
―Somos sus primos ―tuve que mentir ya que si le decía que éramos sus amigos posiblemente nos hubiese dicho que llamemos a sus padres.
―Bien, la Srta. Takamachi esta fuera de peligro, le curamos la herida y le hicimos una transfusión de sangre ya que perdió mucha. Así que por hoy se quedara y mañana será dada de alta.
―¿Puedo acompañarla? ―le pregunté.
―Mmm, no veo nada de malo en eso, pero trata de no despertarla tiene que descanzar ¿De acuerdo?
―Fate yo voy a recoger a Lainus, nos vemos mañana, si se te ofrece algo avísame ―Chrono me abrazó de nuevo y me dio un beso en la frente―. Con permiso ―hizo una reverencia.
―Bueno por suerte hay una cama disponible a su lado si desea dormir no dude en usarla.
―Si, muchas gracias doctor…
―Ah, perdón Tamada Ryuya ―extendió su mano la cual acepté, era un hombre de unos 35 años de cabellos morados y orbes color borgoña.
―¿Eh? ―me sorprendí al escuchar el apellido, no era muy común asi que supuse solo una cosa.
―¿Pasó algo?
―Disculpe que le pregunte esto ¿Usted no tiene un hijo llamado Joshua qu tiene una tienda de animes?
―Si, efectivamente.
―¡Me lo imaginaba! No se si me recuerda soy Fate T. Harlaown.
―Ahora que lo dices ¡Si! claro, tu hermano es Chrono Harlaown ¿Verdad? ―sonrió al recordarnos―. Ya decía yo que se me hacían conocidos.
―Si, señor.
―Vaya ha pasado mucho tiempo desde que no los veo, cuando los conoci el tenia 15 como mi Joshua y tu tenias 9 ¿No?
―Asi es Sr. Tamada, hace mucho que no lo veo, no sabia que usted era médico.
―Jajaja, si bueno, tuve que hacer una maestría en Tokio por lo que me ausente mucho tiempo, pero de vez en cuando venia a ver a mis hijos.
―De verdad me alegro de haberlo encontrado aquí.
―¿Y la Srta. Takamachi en verdad es su prima? Por que la verdad no se parece en nada a ti o a tu hermano.
―Etto… pues la verdad es que es amiga nuestra y tuve que mentir un poco. Lo siento ―hice una reverencia.
―No te preocupes, lo bueno es que la trajiste a tiempo y por suerte que habia vuelto de viaje.
―Si, no se como agradecérselo.
Se quedo pensativo durante unos pocos segundos y ante mi rostro de duda sonrió.
―Solo haz una cosa
―¿Cuál es señor?
―Cuida mucho a la Srta. Takamachi y de mi Hikari-chan por favor, se que no soy la persona apropiada para pedirte esto, pero su madre, su hermano y yo no tenemos tiempo para estar con ella, solo Hanabi la acompaña y me alegro que este con ella, por que se que me cuidara muy bien a mi princesa, pero ellas aún son jóvenes y pueden estar expuestas a peligros.
―¿Usted ya lo sabia?
―Si, no me opuse ya que sus sentimientos son verdaderos.
Le iba a contar que Nanoha y yo tambien estábamos pero oi su voz que me llamaba.
―F-Fate-c-chan…
Camine un poco hasta llegar a su habitación y pasar con cuidado y sin hacer ruido, me asome a su cama y arriba de esta habia una bolsa de suero. Ella al verme sonrió y quizo pararse a lo cual no se lo permití.
―Nanoha, no te levantes aún estas débil. Descansa por favor.
―¿Estoy en el hospital?
―Si, el doctor Tamada te atendió me dijo que te hizo una transfusión y te curó.
―Perdón Fate-chan, te hice pasar mal rato.
―No Nanoha, no te preocupes ―me acerqué un poco mas a ella y nuestros labios se juntaron en un tierno y corto beso.
En ese instante el Sr. Tamada entró y se puso al lado mío.
―Permítame presentarme, soy Tamada Ryuya padre de Joshua y Hikari.
―¡Ah! M-mucho gusto Sr. Tamada.
―Veo que estas un poco mejor, por ahora descansa y mañana serás dada de alta ―le sonrió de manera paternal―. En fin que tengan buenas noches, si se les ofrece algo llámenme hoy estoy de turno asi que les atenderé con mucho gusto ―nos señalo un tipo de botón a la cabeza de la cama de Nanoha.
―¡Muchas gracias! ―le agradeció Nanoha.
―No hay de que ¡Ah! me olvidaba, hacen una linda pareja.
Ambas nos sonrojamos ante su comentario, pero ¿Cómo era posible que se diera cuenta de nuestra relación?
―Disculpe… ―le interrumpí antes que abandonara la habitación.
―¿Si? ―volteó al llamarle
―C-como sabe que nosotras…
―Muy fácil, la preocupación que tenias por ella, el brillo en sus ojos cuando se ven es igual a como Hikari y Hanabi se ven y… tambien el beso que se dieron.
―¿Qué beso si…? ―Nanoha no entendía y yo tampoco
―Si mal no recuerdo cuando Fate-chan entro la recibiste con un beso ¿O me equivoco?
Algo hizo click en nuestras mentes y recien mi memoria me ayudó, tenia razón nos dimos un beso en frente de él.
―Las dejo chicas, que descansen no se queden hasta tarde y Fate-chan no creo que duermas en la cama que te deje. ―una sonrisa bailó en su rostro y abandonó la habitacion
Nos miramos y nos vimos con cara de "No me lo puedo creer", me senté en la silla que se encontraban a un lado mío y le acaricie sus cabellos. Ella sonrió y me sentí aliviada de tenerla a mi lado. Ella me llamo con su mano para que me acostara al lado suyo por lo que no me rehusé. Poco a poco nuestros ojos se cerraron y lo último que vi fue su hermosa sonrisa.
N/A:
Me disculpo por no haber publicado la semana pasada y recien aparecerme hoy, iba a publicarlo el lunes pero como que faltaba pulir algunas cosillas y casualidades de la vida que estuve enferma, pero eso no dejó que lo terminara (aparte de que no lo podía terminar por que de vez en cuando se iba la luz en mi zona y eso me estresaba bastante ¬¬, ¡NO SE QUE DEMONIOS TIENEN EN MI CONTRA!) agradezco a todos los que siguen la historia y dejan review, a Nura-san a SerenityLina y a por que sus fics me inspiran mucho y me ayudan a seguir con este proyecto, como siempre digo se acepta de todo un poco, menos demandas por que soy pobre y no tengo abogado x3
