Cap. 5: Mi vida eres tú
Nota previa:
Bien antes de empezar quisiera disculparme por no aparecerme en mucho tiempo, la verdad es que con todo esto del instituto y trabajos no me alcanzaba el tiempo; así que mil disculpas, si quieren matar a esta autora tienen todo el derecho de hacerlo pero primero déjenme hacer mi testamento ^^u, por último decir que la canción "Estar Contigo" de Alex, Jorge y Lena no me pertenece.
Estar contigo, es como tocar el cielo con las manos.
Con solo un primer día de verano.
Como en cuento estar contigo.
Estar contigo, desvelando uno por uno tus secretos.
Descubriendo todo lo que llevas dentro.
Lo dejo todo por un momento, estar contigo.
Yo siento que tu compañía,
Es el mejor regalo que me dio la vida.
La fuerza que me empuja a seguir adelante.
De todo lo que tengo es lo más importante.
Estar contigo, es como un sueño.
Del que no quiero despertar.
Si abro los ojos y no estas.
Vivir contigo es mi deseo.
Es todo lo que quiero hacer.
Por que a tu lado puedo ser.
Sólo yo mismo (Sólo yo misma)
Sólo yo mismo (Tan solo yo mismo)
Estar contigo, es que cada día sea diferente
Siempre hay algo que consigue sorprenderme
Es como un juego que me divierte, estar contigo.
Yo siento que tu compañía
Es el mejor regalo que me dio la vida
La fuerza que me empuja a seguir adelante
De todo lo que tengo (De todo lo que tengo)
Es lo más importante (Es lo más importante)
Estar contigo es como un sueño
Del que no quiero despertar
Si abro los ojos y no estas
Vivir contigo es mi deseo
Es todo lo que quiero hacer
Por que a tu lado puedo ser
Sólo yo mismo (Sólo yo misma)
Yo puedo ser, sólo yo mismo (Tan sólo yo misma)
Para siempre niña, para siempre
Estar contigo (Estar contigo)
Es como un sueño (Es como un sueño)
Del que no quiero despertar
Si abro los ojos y no estas
Vivir contigo (Vivir contigo)
Es mi deseo (Es mi deseo)
Es todo lo que quiero hacer
Por que a tu lado puedo ser
Sólo yo mismo (Sólo yo misma)
Yo puedo ser sólo yo mismo (Tan sólo yo misma)
POV Nanoha:
Después del accidente que tuve, Fate –chan se esmeraba en cuidarme más de lo normal y también empezó a preocuparse por Hikari-chan, siempre que le preguntaba el por qué no me lo quería decir, por lo que empecé a sospechar que algo pasaba.
―Nee Fate-chan, no entiendo por que tenemos que ir a recoger a Hikari-chan y a Hana-chan, si muy bien pueden irse solas al instituto ―le decía con un poco de arrogancia.
―Aún son niñas Nanoha, pueden correr peligro por ahí ―me dijo Fate-chan con un toque maternal.
―Esto me esta fastidiando. ¿Por qué tanto empeño en esto?, antes no era así y luego del accidente te comportas de una manera extraña.
El tema siempre lo tocábamos todas las mañanas cuando íbamos de camino a la casa de Hikari-chan, nos daba tiempo para conversar ya que íbamos a paso lento.
―No entiendo lo que me dices Nanoha, no le veo nada de malo, además…
Y como siempre se quedaba callada en esa parte, estaba llegando a mi límite pero no quería armarle un escándalo, para mí esas cosas eran sumamente estúpidas.
―¿Ves? Y te vuelves a quedar callada, siempre es lo mismo Fate-chan. ¿Hay algo que quieras decirme? ―le comenté todo lo serenamente posible.
―No, olvídalo…
―Fate-chan… ¿Acaso ya no confías en mi?
―No Nanoha ¿Por qué dices eso?
Y antes de decirle algo más, ya habíamos llegado.
―Ya llegamos, como siempre ―me entristecí y voltee mi rostro para que no viera la tristeza que se asomaba por mis ojos.
―Nanoha… yo aún no puedo decirte… pero dame tiempo por favor ―me sorprendí por el tono de su voz, era como una súplica.
En ese momento escuchamos unos pasos delante nuestro y ambas alzamos la vista para ver de quien se trataba, efectivamente era Hikari-chan pero no se le veía muy feliz.
―¿Eh? ¿Hikari por que no estas con el uniforme? ―le preguntó Fate-chan.
―Yo… hoy no voy al instituto ―le respondió Hikari-chan con un tono triste.
―¿Paso algo, te sientes mal? ―fue mi turno de preguntarle, al final era una buena niña y no podía tratarla mal.
―Hana-chan… ella… ella se va de aquí ―y las lagrimas resbalaban por sus mejillas.
―¿Qué? ¿Por qué, paso algo malo? ―exclamamos a unísono Fate-chan y yo.
―No… pero sus padres tienen que irse de viaje por un largo tiempo y yo no quiero que ella se vaya, mis padres conversaron con ellos pero les dijeron que era mucha molestia dejarla con nosotros…
―Aún así, tienen que pensar en que ustedes están juntas y no pueden alejarlas ―me fije que ella negó y algo dentro de mi me dijo que algo estaba mal.
―Hikari, los padres de Hana saben que están juntas ¿cierto? ―Fate-chan se empezaba a alterar un poco.
―Por eso es que se van, ellos no quieren que estemos juntas.
―¡Hikari-chan! ―se escuchó una voz detrás de nosotras.
Volteamos a ver quien era, y nos sorprendimos ver a Hana-chan con maletas en el suelo.
―Hana…
―Hikari-chan, yo no quiero irme ¡Yo te amo mucho! ―declaró con tristeza y bajando la mirada.
―Hana-chan yo tampoco quiero que te vayas, no puedo vivir sin ti. —llegó donde ella y tomó sus manos entre las suyas
―Por eso es que me quedo, mi tío se hará cargo de mí. —levantó la mirada.
―¿Cómo? Y tus padres… ellos…
―Ellos se van, ellos ya no quieren saber nada de mí, dicen que me odian, que soy un error y… y ―no pudo terminar por que las lágrimas escapaban de sus ojos.
―¡NO! No lo eres. Hana-chan yo te amo mucho y no me importa lo que digan y si medio mundo esta en nuestra contra ―le dijo limpiándole con el dorso de la mano.
―Hika-chan…
―Siempre voy a estar a tu lado, por que mi vida eres tú, por favor Hana-chan nunca te alejes de mi ―la abrazó y se dieron un tierno beso.
―Hika-chan, gracias —le comentó separándose de ella.
―No Hana-chan gracias a ti por quedarte conmigo.
―Bien por ahora llevare tus maletas a la casa Hanabi, quédate con Hikari y de los papeles de adopción ni te preocupes, de eso me encargo yo ―se escuchó otra voz detrás de ellas y ahí vimos a un hombre de unos 30 años, de mismo color de cabellos y ojos que Hana-chan.
―Oji-san…
―Keisaku-san ―Hikari-chan hizo una reverencia al verlo.
―Buenos días, Hikari, ¿Señoritas…?
―¡Ah! Gomen, Takamachi Nanoha ―hice una reverencia
―Fate T. Harlaown ―me imitó Fate-chan
―Mucho gusto, Tomisawa Keisaku ―e imito la reverencia.
―Oji-san, gracias por tu apoyo.
―Mmm ―negó―. Gracias a ti Hanabi por dejarme cuidarte ―le sonrió de manera paternal.
―Prometo que no le defraudare Keisaku-san.
―No tienes por que prometer nada, yo confió en ti, así que se feliz con mi sobrina.
Keisaku-san se retiro llevándose consigo las maletas pero antes de irse vio como Hikari aun no deshacía la reverencia y le sonrió, con un movimiento de su cabeza se despidió de nosotras. El sonido de nuestros móviles nos alertaron que ya era hora de ir al instituto o eso creíamos pero no fue así, era un mensaje de Hayate-chan.
Mensaje de Hayate:
Chicas estamos de suerte hoy nos dejaron libre por que hay mantenimiento en el instituto, ¿Qué les parece si salimos por ahí?
―¡EH! ―se sobresaltó Hikari-chan.
―¿Qué pasa Hika-chan? ―preguntó Hana-chan.
―Me llegó mensaje de Mayura-chan.
Mensaje de Mayura:
Chicas se suspendieron las clases, owo el instituto esta en mantenimiento, si quieren nos vemos más tarde para ir por unas cuantas cosillas a la tienda. xD
―Es una suerte, pero ¿Te has dado cuenta que siempre que pasa cosas así suspenden las clases? ―opinó Hana-chan.
―Mmm ―afirmo Hikari-chan―. Es mucha coincidencia.
―Bueno ahora que eso esta resuelto, Hayate-chan y las demás nos invitaron a salir por ahí, ¿Se apuntan? ―les propuse.
―¿Tú que opinas Hana-chan?
―¿Por qué no? De paso que nos relajamos un poco.
―Bien, entonces espérennos, nos vamos a cambiar y venimos por ustedes ―les sonrió Fate-chan.
―N-no t-te preocupes Fate-san ―Hikari-chan se sonrojo levemente.
Ahí me di cuenta de algo, era raro que Hikari-chan se sonrojara cuando MI Fate-chan le sonreía ya que si mal no recuerdo nunca se había puesto así y eso que tantas veces vio su sonrisa.
―Hika-chan, vamos a tu casa un rato quiero ver tu manga de Pocket Monsters ―dijo Hana-chan con un tono molesto jalándola de la mano y llevándosela.
Fate-chan se quedo de una pieza por la actitud de Hana-chan.
—¿Dije algo malo? —comentó Fate-chan con un poco de tristeza.
—¿Por qué dices eso Fate-chan?
—Pues… sentí a Hana molesta…
—Pero de seguro se acordó de lo que le dijeron… pues… ellos… —me dio rabia al recordar lo que Hana nos contó.
—Si, debe de ser eso, bueno mi cachorrita vamos —entrelazamos nuestras manos y nos fuimos directo a su departamento.
Al final las que nos fueron a buscar fueron Hikari-chan y Hana-chan. En el camino llamamos a Hayate para decirle que Hikari-chan y Hana-chan iban con nosotras por lo que no se opuso, quedamos en vernos afuera del Midoriya, para ver a donde íbamos.
—Nee, Fate-san me comentaste que querías el peluchito de "Pachirisu", mi hermano ya lo pudo conseguir —Hikari-chan comento con alegría.
—¿De verdad? ¡Gracias Hikari! —Fate-chan le volvió a sonreír.
—E-etto… no hay de que… Fate-san… —y vuelta sus mejillas se tiñeron de rojo.
—¡Hika-chan mira ahí hay un osito y yo lo quiero! —Hana-chan se dio cuenta y se llevó arrastrando a Hikari a una tienda cerca del Midoriya.
—¿E-eh? —Fate-chan se quedó de una sola pieza.
—Nee, Fate-chan como que las chicas se están demorando ¿Por qué no vamos adentro a tomar algo? —me la jale por que ya presentía que iba a llamar a Hikari-chan.
—N-Nanoha espera…
—Déjalas que se diviertan un poco, saben cuidarse —le interrumpí.
—P-pero…
—Es mejor que les des un poco de espacio, las puedes incomodar.
Entramos al Midoriya, mi hermano nos atendió y tomamos la primera mesa que vimos, sentí a Fate-chan un poco incomoda, así que decidí preguntarle de una vez por todas que es lo que pasaba.
—Fate-chan, no soporto esta situación, dime por que tanto interés en Hikari.
—N-no se a lo que te refieres…
—¡YA BASTA FATE-CHAN! —azoté mis manos contra la mesa.
—N-Nanoha…
—Dime de una vez por todas, no quiero que me mientas.
—Hikari… ella… —sentí su voz flaquear.
—¿Qué pasa Fate-chan? —nunca había visto a Fate-chan así por lo que me preocupo mucho
—Su madre tampoco la acepta…
—¿C-cómo?
—Hikari le contó a su madre que estaba con Hana, la abandono y la dejo al cuidado de Joshua…
—¿Y Ryuya-san? ¿Acaso el no esta con ellos?
Y cuando estaba apunto de decírmelo; entraron Hikari-chan y Hana-chan. De nuevo un mal presentimiento me embargó de nuevo, quería saber más, pero algo me decía que por ahora era mejor callarme.
—¡Fate-san, Nanoha-san! perdón Hana quería un osito, y por eso…
—No tienes por que darnos explicaciones Hikari-chan —le interrumpí.
—P-pero estábamos viniendo juntas y las dejamos a un lado.
—Ya eso no importa, además Hana quería el osito, no le podías negar ¿verdad? —Fate-chan le volvió a sonreír.
—Etto… no…
—Entonces no pasa nada Hikari-chan —le sonreí, ya esta pobre niña tenia demasiados problemas para sus cortos 13 años.
—Arigatou Nanoha-san —hizo una reverencia.
—Etto… ¿Por qué hiciste eso?
—Por que ustedes si saben comprenderme y tienen tiempo para mí… —su mirada se apagó y agacho la cabeza.
—A-ah… Hika-chan… ¿A dónde quieres ir? —Hana-chan la abrazo por atrás.
—¿E-eh… c-como? —la cara de Hikari-chan estaba roja y no era para más, hasta Fate-chan y yo nos sorprendimos de la actitud de Hana-chan.
—"¡Nanoha y su pandilla!" —se escuchó un grito, por lo que volteamos hacia la puerta y vimos a Hayate con Carim-san.
—¿Cómo que pandilla "Mapache"? —le dijo Fate-chan riéndose.
—Que bonito mapache, no se me hubiera ocurrido —comentó Carim-san.
—¡QUÉ!, como que mapache ¡Carim! —puso su carita de cachorrita abandonada.
—Jajaja, ya mi mapachita no te enojes —habló lascivamente.
—C-Carim… esto… ya sabes que el postre es…
—Disculpa "Mapache" pero si no te has fijado hay niñas presentes —le interrumpí.
—L-Lo siento Nanoha-san —Carim-san hizo una reverencia.
—No te disculpes Carim-san, lo decía por la "Mapache".
—¡Bueno ya! ¿A dónde nos vamos a perder? —dijo una emocionada Hayate-chan
—¿Perder? Oye mapache, no nos metas en tus asuntos —opino Fate-chan con un tono molesto.
—Etto… pero por que no vamos a ver una película de terror hoy hay estrenos —dijo una tímida Hikari-chan.
—¿Y qué estamos esperando? ¡Vamos! —Hayate-chan parecía muy animada, por no decir que la baba se le caía.
—P-pero Hayate… sabes que ese tipo de películas no me gustan —dijo una temblorosa Carim-san
—¿Qué? Pero si no pasa nada Carim, para eso me tienes a mi —una sonrisa se asomó por su rostro.
Nos fuimos directo al cine, Hikari-chan hablaba animadamente con Hana-chan, mientras Hayate-chan le decía a Carim-san que dormiría con ella si se asustaba, Fate-chan seguía desanimada y preocupada, quería que supiera que contaba con mi apoyo.
—Nee, Fate-chan.
—¡E-eh! Q-que pasa Nanoha.
—La conversación aun esta pendiente, entiendo que no me quieras decir algunas cosas, pero sabes que cuentas conmigo para lo que necesites.
—N-Nanoha… la verdad es mejor que…
—¡No Fate-chan!, yo también me preocupo por Hikari-chan.
—Yo… te agradezco Nanoha… —vi unas cuantas lágrimas resbalarle por el rostro.
—No llores Fate-chan, se que quieres mucho a Hikari-chan, haremos todo lo posible para ayudarla ¿de acuerdo? —le sujete la mano y mis labios se las llevaron.
—¡Oigan chicas apúrense! —nos gritó Hayate desde lejos.
—¡Ya vamos! —le respondimos a unísono.
Entrelazamos nuestras manos y nos sonreímos, fuimos corriendo hasta que las alcanzamos y vimos a Hikari-chan que quería decirnos algo.
—Etto… Fate-san, Nanoha-san de verdad muchas gracias y no se preocupen.
Nos quedamos heladas, no era posible que ella haya escuchado la conversación, un aura salía de ella al parecer no era negativa pero era extraña. Luego de caminar unos cuantos minutos más habíamos llegado al cine, entramos y no vimos casi personas por lo que nos pareció raro, llegamos a la boletería y compramos las entradas, nos dirigimos al lobby del cine, lo atravesamos, volteamos a la izquierda y llegamos a un corredor con 16 salas (divididas respectivamente) fuimos a la última de la fila izquierda y entramos.
—¿Pero qué? Aquí también esta medio vacio. ¿Que demonios pasa? —Hayate-chan se exasperó.
—Ya Hayate, no es bueno enojarse además mejor para nosotras —Carim-san le sonrió para calmarla.
—En parte tiene razón Hayate-san, se supone que hoy es día de estreno, debería de estar completamente lleno —comentó Hana.
—Seria mejor que vayamos buscando lugares, creo que ya va a empezar —opinó Hikari-chan.
Vimos la 3ra fila y había butacas vacías, era buen lugar así que fuimos, nos acomodamos y justo estaba por empezar. Pasado una media hora, en una escena se ve a un joven que pasa por un puente, es de noche y de la nada sale un hombre con la cara malformada…
—¡Waaaa! —grité, pero no fui la única por que escuche los gritos de Hana-chan y Carim-san.
—¡Baka del demonio, casi me da un preparo por tu culpa! —gritó Hayate-chan.
—¡Hika-chan tengo miedo! —Hana-chan se abrazó de Hikari.
Sentí un brazo alrededor de mis hombros y voltee a mi derecha, Fate-chan me sonreía tiernamente y paso uno de sus dedos por mi mejilla y lo retiro casi al instante, no me había dado cuenta que se me escaparon unas cuantas lágrimas por el susto. Se acercó a mí y depositó un suave beso en mis labios.
—Si quieres puedes abrazarte a mi cachorrita —me abrazó de forma protectora.
—¡Arigatou Fate-chan! —me recargué en su hombro y me pegó más a ella.
Más escenas pasaban y cada vez nos asustábamos más, en una de esas no pude aguantar y me abracé fuerte a la cintura de Fate-chan, note que ella también se asustó por que roció su refresco en su playera.
—¡Ah, gomen Fate-chan sere baka! Déjame ayudarte —le dije muy apenada.
—No te preocupes cachorrita no pasa nada —me sonrió—. Lo importante es que no te haya caído encima.
Sentimos los gritos de Hana-chan, Carim-san… y… ¿de una señora?, ambas miramos a nuestro delante y vimos a una mujer de unos 51 años aproximadamente; sentada al filo de la butaca apretando su refresco por el miedo.
—Pobre de la viejita, le va a dar su preparo —escuchamos a Hayate-chan.
—¡Hayate! —le regaño Carim-san.
—¿Pero qué, si es la verdad?
—Aun así Hayate-san, puede escucharte —secundó Hikari-chan.
—¡Waaaa! —gritó la señora.
—¡Demonios! —gritamos las 6.
—¡Vieja del demonio, que ****** tienes, casi me revientas el oído! —vociferó Hayate-chan —. Te voy a…
—Hayate tranquilízate, con violencia no vas a solucionar nada, además no nos fijemos en cosas que no tienen importancia —la interrumpió Carim.
—¿Cómo que cosa? ¡Mocosa!
—¡Oye vieja baka, nadie le grita a MI novia!
—¡Cállate mapache asaltacunas!
—¡Oye vieja cállate y muérete! —gritó un joven desde atrás.
—¡Si deja ver la película! —le secundó una chica que le lanzo una lata de refresco para que se callara.
En un momento todos le empezaron a tirar cosas por que no se callaba, la tipa los esquivaba y eso enfurecía más a la muchedumbre, nos tuvimos que cubrir por que caían con fuerza. En una de esas la tipa cayó estampada en el suelo, todo volvió a la calma y continuamos viendo la película. Pasada una media hora se dio por terminada la película y nos dirigimos a la tienda de Joshua-kun.
—¡Que genial, estuvo! ¿No? —comentó muy animada Hayate-chan.
—¿E-eso e-es genial? —tartamudeó una asustada Carim-san
—Me gusto la parte en que de la nada salió el tipo ese con la cara malformada —opinó Hikari-chan.
—Si, por que te aprovechaste para abrazarme Hika-chan —le dijo pícaramente Hana-chan.
—¡H-HANA-CHAN! —Hikari-chan estaba completamente roja, por suerte estaban sus manos heladas y se las puso en la cara para que se le bajara el color.
—Gracias Hikari-chan por invitarnos a la tienda —le sonreí.
—De nada Nanoha-san, ya saben que son socias.
—¡Hikari-chan, Hana-chan! —se escuchó una voz.
Delante nuestro apareció una chica de cabellos plateados y ojos verdes, era de la edad de Hikari-chan. Lo que nos sorprendió fue que estaba con el uniforme del instituto.
—Mayura-chan, ¿Qué haces con el uniforme? —le preguntó Hana-chan.
—Estuve ayudando a mis padres y no tuve tiempo para cambiarme y como era hora de encontrarme con ustedes.
—Ya veo… pero debiste de descansar un poco antes de venir Mayura-chan —dijo Hikari-chan con un poco de preocupación.
—¿MI Hika-chan cuantas veces te he dicho que para ti soy Mayu-chan?
—¡E-eh! N-no lo creo Mayura-chan.
—Ay MI Hika-chan yo se que te gusto.
—¡EJEM! Mayura-chan si no te das cuenta Hika-chan y yo estamos saliendo —comentó molesta Hana-chan.
—¿QUÉ? No Hana-chan debe ser un error.
—Etto… es la verdad Mayura-chan… —respondió Hikari-chan
—¡Gracias por presentarnos! —secundó Hayate-chan.
—¡Ah! Gomen, soy Inukai Mayura.
Nos presentamos y de ahí nos fuimos a la tienda, en el camino Mayura-chan se pegaba demasiado a Hikari-chan y Hana-chan las separaba, así estuvimos todo el camino. Llegamos y saludamos a Joshua-kun a la distancia por que estaba con clientes, Fate-chan y yo nos fuimos a ver los nuevos mangas que tenia la tienda.
—Nee, Fate-chan este esta kawaii mira.
—¿Are?, si este creo que lo vi.
—¿Nos lo compramos?
—¡Bueno mi cachorrita!
Escuchamos a Hana-chan gritándole a Mayura-chan por que le había robado un beso a Hikari-chan en su delante. Fuimos a donde estaban y ahí vimos a Carim-san junto con Hayate-chan sosteniendo a Hana-chan antes de que matara a Mayura-chan.
—¡Mayura-chan! ¿Cómo se te ocurre besarme, acaso no te deje claro que Hana-chan y yo somos pareja?
—No tiene nada de malo un besito de amigas.
—¡Suéltenme, la quiero matar!
—Chicas tranquilícense, a ver Mayura-chan deja de estarle dando esos "besitos de amigas" a mi hermana —intervino Joshua-kun.
—¡Es que Joshua-kun, tu hermana es tan sexy!
—¡AHORA SI MORISTE MAYURA-CHAN!
Luego de solucionar el problema nos quedamos toda la tarde, ya era hora de irnos y para evitar el entierro de Mayura-chan fuimos a dejarla, llegamos al barrio de Hayate-chan y nos despedimos de ella y Carim-san, seguimos nuestro camino y presentía que alguien nos seguía, vi a Fate-chan que volteaba a cada rato y eso me preocupo más.
—¿Nee, Fate-chan ya te diste cuenta?
—Si, adelántate cachorrita, voy a ver de quien se trata.
Hice caso a Fate-chan y me adelante a la altura en que iban Hikari-chan y Hana-chan, vi que Hikari-chan volteó y en menos de un segundo una sombra salió de la nada a embestirla. Fate-chan vino corriendo y Hana-chan trataba de separar a esa "cosa" de Hikari-chan.
—¡Suéltala! —gritó Hana-chan.
—MI Hika-chan, se me olvido mi móvil en tu bolsillo, ¿me lo puedes dar? —se escuchó la voz de Mayura-chan.
—¿M-Mayura-chan? —Hikari-chan estaba con cara de WTF.
—Jejeje, recién me acorde que tu tenias mi móvil.
La ayudo a pararse y le extendió su mano para que se lo diera. Tuve que sostener a Hana-chan junto con Fate-chan para que no saltara e intentara matar de nuevo a Mayura-chan.
—S-si aquí esta, Mayura-chan no vuelvas a hacerlo me hiciste asustar —lo saco y se lo entregó.
—Gomen, ¿Pero no te hiciste daño?
—No que va solo hiciste que se doblara la muñeca ¡BAKA! —Hana-chan se acerco a Hikari-chan muy preocupada.
—No te preocupes estoy bien —sonrió—. ¡Itai Fate-san! —le salió unas cuantas lágrimas, Fate-chan se encontraba agarrando su muñeca.
—¡Vamos al hospital! —opiné, Hana-chan asintió.
—Seré baka, gomen Hika-chan —Mayura-chan hizo una reverencia.
—Ya, no paso nada Mayura-chan —le dio unas palmaditas en la cabeza.
—Mayura es mejor que vayas a tu casa, no te preocupes ella va a estar bien —le dijo Fate-chan.
—S-si… y lo siento… —dio media vuelta y se fue.
Nos fuimos al hospital, en el camino Hikari-chan no decía nada pero jure ver una mueca de dolor en su rostro, luego de unos 20 minutos llegamos al hospital y la atendieron, le echaron una crema para la hinchazón y le vendaron. Salimos y fuimos a dejar a Hana-chan, no quería irse pero le recomendamos que lo hiciera; nosotras nos encargaríamos de Hikari-chan. Llegamos al departamento de Fate-chan y se fue hacia el recibidor.
—¿Ya no te duele Hikari-chan?
—No Nanoha-san, gracias —hizo una pequeña mueca de dolor.
Nos dirigimos al recibidor y Fate-chan le extendió una pastilla y un vaso con agua a Hikari-chan.
—Tómalo Hikari, te va a calmar el dolor.
—P-pero si no me duele.
—No mientas Hikari-chan vi que te quejabas.
—¡E-eh! P-pero… esta bien arigatou Fate-san — cogió el vaso con agua y se lo tomo junto con la pastilla.
—De ahí te vas a descansar —le dijo como si fuera una niña pequeña.
—P-pero si estoy bien.
—Hikari-chan no seas desobediente y haz caso a Fate-chan —extendí mi mano hasta tocar sus cabellos y revolverlos un poco.
—Bueno, gracias Fate-san Nanoha-san, con permiso.
Giro y se dirigió a la puerta, Fate-chan corrió y antes de que Hikari-chan pudiera abrirla se interpuso entre ella y la puerta.
—¿A dónde vas Hikari?
—¿E-eh, no es obvio Fate-san? Me voy a descansar.
—Te quedas con nosotras, Joshua nos dijo que tiene asuntos que atender y que no regresará en 2 días.
—¿Y por qué no me aviso? Siempre me avisa cuando se va.
—Ah, es que tenia que irse rápido por eso… —fui a su encuentro.
—Me dijo que te llamará, así que no te preocupes —le sonrió para tranquilizarla.
—Gracias… etto… ¡cuiden de mí por favor! —hizo una referencia.
—Nyahaha, claro Hikari-chan.
Nos dirigimos al recibidor y de la habitación de Fate-chan salió un Lainus adormitado. Pero cuando vio a Hikari-chan fue corriendo a saludarla.
—Wow Lainus estas grande y eso que no te vi en 1 semana.
Fate-chan me tomo de la mano y me jalo para que me parara.
—Hikari, vamos a preparar la cena ¿nos esperas? —le dijo.
—E-eh si, tómense su tiempo.
Ya en la cocina, Fate-chan y yo sacábamos los ingredientes para la cena, la vi muy seria para mi gusto, por la expresión de su cara sospeche que debía de tratarse de Hikari-chan.
—¿Qué paso Fate-chan?
—Joshua se fue a ver a su madre, se lo pidió por que quiere que el se encargue de Hikari.
—Eso quiere decir…
—Que Joshua pasa a ser tutor legal de Hikari —me comentó preocupada.
—¿Pero por que estas así? No veo nada de malo en eso.
—Lo que pasa es que Ryuya-san y Hitomi-san están separados desde hace tiempo. Ayuda a Joshua y a Hikari económicamente, pero no se ve con Hitomi-san. Joshua tiene la tienda y peor con lo de Hitomi-san, prácticamente Hikari esta sola.
—No sabía eso…
—Por eso es que trato de pasar tiempo con ella.
—Te quiero ayudar Fate-chan, yo también quiero darle un poco de mi tiempo a Hikari-chan.
—Gracias Nanoha.
—Mmm —afirmé—. Demos nuestro mejor esfuerzo Fate-chan.
Terminamos de preparar la cena y llamamos a Hikari-chan, nos percatamos que ella estaba dormida en el sofá. Fui a despertarla para que comiera algo y nos sentamos en la mesa. La cena estuvo un poco silenciosa. De ahí Hikari-chan se fue de nuevo al sofá, se le veía cansada y desanimada. Nosotras nos quedamos a lavar los platos, de vez en cuando iba a ver como estaba, ella solo levantaba la mirada y me sonreía tristemente, luego volvía su mirada al suelo. Terminamos y nos fuimos a sentar una a cada lado de ella.
—Nee, Hikari-chan ¿no tienes sueño? —le pregunté acariciando su cabeza.
—No, no quiero dormir —me respondió desganada.
—¿Por qué, paso algo? —Fate-chan la miraba fijamente.
—No… —esquivó su mirada.
—No me mientas Hikari, se que paso algo ¿tuviste otra vez esa pesadilla?
—¡NO! —gritó con desesperación.
—Hikari-chan no es bueno guardarte ese tipo de cosas, eres importante para nosotras y queremos ver si te podemos ayudar —le sonreí.
—Y-yo… soñé con mi madre… —vi que estaba llorando.
—¿Qué paso en el sueño? —Fate-chan me sorprendía en la manera en que le hablaba, esa serenidad que siempre la caracterizaba.
—Ella… nos separó a Hana-chan y a mí, luego… luego le empezó a pegar con tanta ira, Hana-chan me llamaba y yo trataba de empujarla para que la dejara en paz… pero… —no pudo terminar, sintió un dolor y se encogió—. ¡Ahhhh! —gritó con tanto dolor, que hasta yo pude sentirlo.
—¡Hikari tranquilízate ella no va a volver, estamos contigo y las vamos a proteger! —Fate-chan la abrazó—. ¡No voy a dejar que nadie las lastime, te lo prometo!
—¡Cuenta conmigo también Hikari-chan, no te voy abandonar! —le agarré la mano y la abracé.
—¡NO QUIERO PERDERLAS, POR FAVOR NO ME DEJEN SOLA!
—No nos vas a perder, no tengas miedo Hikari, tú eres una chica fuerte y amable, te admiramos y te queremos mucho —Fate-chan hizo que la mirara y le limpio las lágrimas.
—G-gomen, nunca me había pasado esto.
—No te preocupes Hikari-chan, ya no pienses en eso.
—S-Si arigatou Nanoha-san, Fate-san.
—Ven, recuéstate en mi regazo —le llame con mi mano.
—E-eh… no creo…
—Que no te de vergüenza, ven.
Se recostó y volví a acariciarle los cabellos, Fate-chan se apegó más a nosotras y veíamos a Hikari-chan con el rostro completamente rojo, pasaron unos 10 minutos y Hikari-chan se estaba quedando dormida, Fate-chan y yo sonreímos y se paró para traer una cobija para abrigarnos las 3. Nos la echo encima y luego vino a acomodarse.
—Oyasumi… Nanoha-nee-chan, Fate-nee-chan… —susurró.
Nos quedamos con cara de WTF, pero luego nos miramos y sonreímos. Fate-chan pasó su brazo por detrás de mis hombros y me apoye en su hombro.
—Oyasumi, cachorrita.
—Oyasumi, Fate-chan.
N/A:
Jejeje, bueno aquí les dejo otro capi mas, en verdad me costó mucho encontrar de nuevo inspiración para continuarlo, en un momento pensé en abandonarlo pero no soy de esas personas que lo dejan todo a la mitad, y si supieran lo que me ha costado terminarlo y encima no tener tiempo para publicarlo, iba a subirlo ayer pero no pude, ¿razón? El Mickey (mi hermano) estaba que me botaba a patadas "literalmente" de la PC. Espero sepan comprender y como dije antes se aceptan de todo un poco, menos demandas por que soy pobre y no tengo abogado xD.
