Cap. 8: ¡Nunca nos podrán separar!

La reconciliación fue un éxito, los problemas estaban resueltos pasaron 2 meses y Fate junto con Hikari les dieron la noticia a Nanoha, Hanabi y las demás; que ellas dentro de unas cuantas semanas serían oficialmente hermanas. Joshua aun seguía de viaje pero él ya no podía hacerse cargo de Hikari por lo cual pidió a Lindy Harlaown que la adoptara. Aún la peli morada no sabia el por que de esa decisión pero muy pronto se enteraría.

—Hikari, recibí una llamada de Joshua —habló la rubia mientras iban junto con las chicas al instituto.

—¿Ya podrá venir a verme? —cuestionó una emocionada Hikari.

—Pues me dijo que mañana estará aquí por la tarde, preparémosle una bienvenida.

—Muy buena idea Fate-nee.

—¿Oigan y por que no lo hacemos en el Midoriya? —propuso Nanoha.

—¿En serio? Arigatou Nanoha-nee —dijo muy entusiasmada la peli morada.

—De nada Hikari-chan además hace mucho que no lo ves —le sonrió la cobriza.

Todas las chicas estaban emocionadas esperando a que el primer bloque se pasara para llegar al receso y poder quedar bien para la fiesta de bienvenida de Joshua, mientras tanto Fate tenia un mal presentimiento; trataba de no darle importancia pero crecía a cada segundo, eso tendría que hablarlo a solas con Hikari ya que era un tema sumamente delicado. Y es así como llego la hora del receso y como ya era costumbre Fate y las demás iban a buscar a Hikari y Hanabi.

Ya se encontraban en la azotea del instituto, todas muy animadas y con buenas ideas para compartirlas.

—Bien chicas ahora tenemos que quedar en los preparativos y otras cosas ya que no disponemos de mucho tiempo —todas asintieron alegremente—. Por suerte mañana no tenemos instituto por lo que tenemos toda la tarde y mañana temprano —habló primero Nanoha.

—Lo que sé es que a Joshua-nii le gusta mucho los dulces, así que por la comida no nos preocupemos —opinó Hikari.

—Entonces lo que faltaría sería la decoración, estar lejos de Japón debe de ser muy duro ¿Si mal no recuerdo Joshua-kun fue a ver a tu madre al extranjero no Hikari-chan? —fue turno de Hayate hablar.

—Pues si, la verdad no entiendo esa decisión que tomó mi madre, se que a veces dice o hace cosas sin pensar pero esta vez si que llegó a un límite —bajó un poco la mirada.

—Pero Hika-chan no te desanimes además es una muy buena noticia que Joshua-kun venga a visitarte —le animó Hanabi.

—En eso tienes razón Hana-chan… pero aun no comprendo esa reacción de mi madre, es tan raro, nunca ha llegado a este extremo.

—Pues quizá Joshua-san tenga las respuestas, por algo fue a visitarla y él te lo dirá, debe de haber alguna razón por la que tu madre haya tomado esta decisión —Carim también opinó.

—Ya eso se sabrá, por ahora Hikari-chan no te preocupes además no hay nada de que preocuparse —la cobriza le sonrió.

La peli morada levanto la mirada y un brillo se asomo por sus ojos y afirmó. Luego las chicas compartieron las ideas que tenían. Estaban demasiado emocionadas ya que Joshua también era parte del grupo y era muy querido.

Las horas se pasaron casi volando y ya las chicas estaban rumbo al Midoriya, Fate agarró el brazo de Hikari y se la llevo a un lado sin que ninguna de las demás las viera.

—¿Are?... Que pasó Fate-nee —declaró una extraña Hikari.

—Disculpa en la manera que te jale pero… necesito hablar de algo sumamente importante contigo, sé que no es el mejor momento por que estas deprimida pero…

—Fate-nee, yo no estoy deprimida —le interrumpió.

—No me puedes mentir Hikari te conozco perfectamente, hasta se podría decir como a mi propia hermana de sangre, aunque me lo niegues no podrás fingir en mi delante… el punto es que de lo que quiero hablar tiene mucho que ver con Hitomi-san —dijo muy seria.

—¿Le pasó algo grave a ella? ¿Fate-nee… no es eso verdad? ¡Dime que no lo es! —habló muy preocupada y con algunas lagrimas en los ojos.

No lo puedo creer… a pesar de que esa mujer la abandonó aun Hikari la ama y se preocupa por ella, es casi como yo… aun así no se como Hitomi puede llamarse madre, que rabia tengo… Hikari no tiene la culpa de nada y aun así Hitomi…

¿Por qué te quedaste callada Fate-nee?

—Es que… te dije que Joshua llamó pero no solamente para decirte que venia de nuevo aquí, si no que conversó con Hitomi-san y sé que es muy duro pero… ella ya no quiere saber nada de ti, le dijo a Joshua que tú para ella estás muerta —al terminar la rubia bajo la cabeza—. Lo siento mucho Hikari, tu hermano me dijo que no te comente nada de esto pero yo no quiero ocultarte nada.

—No… no te preocupes Fate-nee… se cuáles fueron tus razones para contármelo y lo entiendo perfectamente —su voz se escuchaba apagada—. ¡F-Fate-nee! —pero cambio a una sorprendida cuando sintió que Fate le abrazó.

—En verdad lo siento muchísimo Hikari… sabia como reaccionarias, y comprendo como te sientes, recuerda que a mi también me paso algo parecido, por eso es que no voy a dejar que esa mujer te haga daño Hikari, ya no tiene derecho en nada, aquí estamos todos para protegerte, siempre vamos a estar a tu lado —algunas lágrimas cayeron en la camisa de Hikari.

—Fate-nee… no llores —se alejo un poco de ella, saco su pañuelo de su bolsillo y le limpio el rostro a la rubia.

—Gracias Hikari, eres una chica increíble por eso es que las personas tienden a tratarte así, piensan que eres un obstáculo o algo que debe desaparecer, pero no saben ver en tu interior.

—No Fate-nee, gracias a ti por siempre estar a mi lado, por apoyarme siempre y por ser parte de mi familia —al terminar de decir esto abrazo a la rubia pero sintió un mareo y se desmayó, estuvo a punto de caer pero Fate la sostuvo.

—¡Hikari! —gritó con preocupación la oji-borgoña.

Se escucharon pasos acercándose a ellas. La rubia levantó la mirada y vio a las chicas.

—¿Qué fue lo que pasó? ¡Dios mío Hikari-chan! —corrió una angustiada Nanoha para ayudarle a Fate.

—¡Hika-chan! —Hanabi fue corriendo junto con las demás.

—¿Qué sucedió Fate? —preguntó Arisa.

—¡Fue mi culpa, le dije la verdad! —lágrimas volvían a brotar de sus ojos, estaba temblando mientras abrazaba a Hikari con todas sus fuerzas.

—Llevémosla al Midoriya no esta muy lejos, ahí mis padres nos podrán ayudar —opinó la cobriza.

—¡Qué estamos esperando vamos! —Fate cargó a Hikari en sus brazos y junto con las chicas se fueron corriendo.

Al llegar al Midoriya, recostaron a Hikari en uno de los amplios sillones que disponía la cafetería, Momoko la madre de Nanoha estaba tratando de reanimarla pasando un algodón empapado en alcohol pasándoselo por la nariz; mientras que las demás chicas junto con Fate se encontraban a un sillón mas adelante.

—Fate-chan no tienes por que preocuparte, Hikari-chan ya esta bien, además solo fue un desmayo —habló primero Hayate.

—Si, eso lo sé pero me preocupa raras veces le pasa —respondió la rubia.

—Aparte que desde hace mucho no sufre esos ataques, pero aun así Fate-chan y yo estamos al pendiente de ella —continuó Nanoha.

—¿Qué? ¡Por que no me dijeron que le dio un ataque! —comentó una alterada Hanabi.

—Tranquila Hana-chan, ella nos dijo que no te lo comentáramos —dijo Nanoha.

—De todas maneras debieron decírmelo, yo presencie uno de sus ataques, me dio muchísimo miedo por que no sabia que hacer, pero por lo que veo… ella tiene un trauma, miren esto paso el año pasado… un día sus padres tuvieron una discusión fuerte y Hika-chan estaba escuchándolos…

—Lo se… de ahí ella quiso suicidarse por que pensaba que era una carga y tirándose de la ventana del 2do piso pensaba que todo se solucionaría —continuó Fate—. En ese entonces ella estaba de vacaciones con su familia, abrió la ventana y se trepó en el marco de esta, estaba a punto de lanzarse pero algo le hizo parar, reaccionando se bajó de la ventana y se fue a llorar a un rincón.

—¿Pero por qué nunca nos contaste de Hikari-san? —habló una atónita Carim.

—Hikari como Hanabi toda su etapa escolar la pasaron en un internado, por eso solo veía a Hikari muy pocas veces.

—Supongo que por eso me conociste recién Fate-san —opino Hanabi.

—Así es, solo sabia de ti por lo que Hikari me contaba cuando nos veíamos.

—Ahora entiendo por que yo tampoco no te conocía Hana-chan —secundó Nanoha.

—No puedo creer que Hikari haya pensado en suicidarse —agachó la cabeza una desconcertada Arisa.

—Yo si lo creo Arisa-san, sentir que eres una carga y que a nadie le importas, que sólo se te acercan por pura conveniencia o para sacar algo de ti, sentirte que no le importas a nadie y que desapareciendo es lo mejor —Hanabi cerró los ojos y lágrimas empezaron a resbalar por su rostro—. Se como se siente eso por que yo también lo viví.

—Ver que solo tienes pocos y verdaderos amigos, que son tu segunda familia, que no importa lo que sea siempre están apoyándote en todo lo que pueden, aun estén cerca o lejos, así los conozcas o solo por una pantalla de una PC u otro medio, digan lo que te digan los demás, tu crees plenamente que esos amigos si valen, por que ven tu interior, por que ven que eres una persona especial y de las cuales ya no quedan mucho o son difíciles de encontrar —se escuchó una voz detrás de ellas.

Todas voltearon al mismo tiempo y vieron a una Hikari sonriendo tristemente y con algunas lágrimas; siendo sostenida por Momoko.

—¡HIKARI! —dijeron todas al unísono.

—Es doloroso ver que personas que considerabas tus amigos, no estén ahí para ayudarte, que en vez de darte una mano te dan una puñalada por la espalda o solo se ríen de lo que te esta pasando importándoles poco lo que al final te pase —continuó la peli morada—. Esos son unos perros traicioneros sin nada de sentimientos, pero eso te ayuda a saber en quien confiar y en quien no, lo entendí por las malas pero me sirvió mucho, ahora se quienes son mis verdaderos amigos y mi segunda familia —se pasó la manga de la camisa por el rostro y sonrió sinceramente.

—Es verdad Hikari-chan, te prometemos que pase lo que pase siempre estaremos ahí para ti, que siempre seremos una familia, estaremos en las buenas y en las malas, compartiendo alegrías y tristezas, ¡NUNCA NOS PODRÁN SEPARAR! —habló Nanoha.

—Yo… Hikari te debo una disculpa —Fate se levantó del sillón—. Fue mi culpa que te pasara esto, en verdad lo siento mucho no quería que nada de esto pasase.

—Fate-nee, no tienes por que darme ninguna disculpa además Hitomi-san ya no tiene nada que ver aquí, ella no supo aceptarme eso lo sé, pero no significa que por eso todo el mundo esté en mi contra, cuento con el apoyo de Joshua-nii y de todas ustedes, para mi eso es más que suficiente —se soltó de Momoko y camino en dirección a las chicas.

En ese instante se escuchó a alguien entrar por la puerta del Midoriya, todas voltearon a ver de quien se trataba y ahí estaba nada más y nada menos que Hitomi la madre de Hikari.

—¿Qué hace usted aquí? —preguntó con ira Fate—. Deje en paz a Hikari, ella ya no es su hija como muy bien usted lo ha dicho. ¿Para que demonios vino aquí? ¿A seguir torturándola?

—Con solo torturándola no conseguiré nada, es mejor si muere aquí y ahora, dejará de ser una vergüenza para la familia Tamada.

—No creo que lo permitamos, usted no pertenece a la familia Tamada, al negar a su hija negó su apellido, si mal no recuerdo el apellido Tamada es de Ryuya-san, así que aquí la vergüenza es usted —fue turno de Nanoha.

—Y tú que tienes que meterte mocosa estúpida, aquí nadie te pidió tu maldita opinión, así que ¡CALLATE! —Hitomi gritó esto último con rabia y odio.

—No le voy a permitir que le hable así a mi novia…

—Escúcheme bien, nadie le habla así a mi hija y menos una persona como usted que lo único que tiene es odio por una niña que no ha hecho nada malo —interrumpió Shiro el padre de Nanoha.

—Eso a nadie le incumbe, esta mal nacida solo trajo desgracias —miró con desprecio a Hikari—. Y esa mocosa con la que esta igual, ahora entiendo por que sus padres no la quieren volver a ver.

—¡Ya basta Hitomi! —se escuchó una nueva voz.

En ese momento todos voltearon, ahí se encontraba Ryuya, Joshua, Lindy y un hombre más.

—¡R-Ryota-oji-san! —habló una sorprendida Hikari.

—No puedo creer que le digas eso a tu propia hija ¡Hermana que pasa contigo! —al terminar de decir eso se acercó a darle una bofetada.

Todos se quedaron pasmados hasta la propia Hitomi, nadie se esperaba eso y mucho menos ella, Hikari al ver esto fue a interponerse entre los dos y con una mirada triste vio a Hitomi bajar la cabeza.

—¿Ma… digo Hitomi-san te encuentras bien? —estaba apunto de acercarse pero sintió que alguien le jalo por el cuello de la camisa.

Quedo con los ojos completamente abiertos cuando vio a Hitomi acercársele con las manos en posición de querer asfixiarla, pero gracias a Joshua que se llevó a la peli morada mientras que Ryota se interponía mirando con ira a Hitomi a ver si se atrevía a hacerle daño a su sobrina.

—Ya basta con esto Hitomi, le has hecho demasiado daño a mis sobrinos y eso no lo voy a permitir —dijo un serio Ryota.

—No Ryota ¿Es que acaso no te das cuenta? Estos mal nacidos ya no son tus sobrinos —miro a ambos con asco y desprecio.

—Pues a mi no me importa ser hijo tuyo ya, siempre he apoyado a mi hermana en cada decisión que ha tomado y así será —habló Joshua.

—Yo te apoyo en eso Joshua, mi Hikari no ha cometido nada ¡Y déjala en paz de una maldita vez Hitomi! —Ryuya gritó con mucho odio.

—Es suficiente tu vendrás conmigo Hitomi, necesitas tratamiento psicológico, no se preocupen mi hermana no volverá a molestarlos —Ryota saco unas esposas y se las puso a Hitomi—. No se preocupen soy policía así que tengo licencia de portar una —comentó ante la mirada de asombro de todos.

Hikari sabía que era lo mejor al final era su madre y no podía odiarla por mas cosas que le haya hecho, luego de eso Ryota se dirigió a la puerta.

—No te preocupes, me hare cargo de ella, no volverá a torturarte —Ryota abrió la puerta y volteó a ver a la peli morada—. Yo seré uno más que velará por ti, te quiero mi pequeña Hikari nunca lo olvides —sonrió y salió de la cafetería llevándose a una ausente Hitomi.

Después de lo ocurrido Joshua, Ryuya y Hikari se abrazaron, lagrimas corrían por el rostro de Hikari al saber que tanto su padre como su hermano estaban de su lado.

—Yo lo siento mucho Hikari, debes de estar enterada de que Lindy-san te adoptará —Joshua deshizo el abrazo de los 3 y bajo la cabeza al terminar.

—Si, pero no veo el por que tengas que ponerte así Joshua-nii, se que tu como mi padre no pueden cuidarme por no tener tiempo, eso lo sé y si siguiéramos así; el estado me llevaría a un internado.

—Si lamentamos mucho que tengamos que hacer esto Hikari —Ryuya puso su mano en el hombro de Hikari—. Pero se que Lindy te cuidara como si fueras su propia hija.

—Y eso no quiere decir que no seamos una familia, eso nunca cambiará por que ustedes siempre serán mi familia —dijo la peli morada.

—¡Así es Hikari nunca dudes de eso! —sonrió Joshua.

—Ryuya gracias por darme la oportunidad de adoptar a Hikari, la cuidaré como si fuera de mi sangre —Lindy hizo una reverencia.

—Yo también te agradezco Ryuya-san y yo la cuidaré como si fuera mi propia hermana —Fate imito a su madre.

Luego de eso todos decidieron dejar este acontecimiento en el pasado, y poco a poco la familia se iba ampliando cada vez mas, la fiesta de bienvenida se haría mas adelante pensando que ese día no era el adecuado para celebrar la llegada de Joshua. Aparte a las chicas se les ocurrió hacer doble fiesta la de Joshua y la de la nueva integración de Hikari a la familia Harlaown.

Pasada la semana las vacaciones llegaron y para esto el viernes de la 1ra semana de vacaciones se realizó la gran fiesta en el Midoriya. Hasta invitaron a Ryota a celebrar con ellos, era un ambiente donde se podía sentir la alegría.

—¡Atención a todos por favor! —dijo Lindy.

Todos guardaron silencio y voltearon a ver hacia un pequeño estrado que se había montado en la cafetería.

—Les agradezco de que hayan asistido a esta gran fiesta para Joshua y Hikari, sin ustedes no se pudo haber realizado y… bueno también quiero hacer un anuncio muy importante —Lindy sonrió ampliamente—. ¡Hoy oficialmente Hikari es parte de la familia Harlaown!

Todos aplaudieron felicitando a Hikari y Lindy, la fiesta se puso más animada aún Fate y Hanabi se llevaron a Hikari y le vendaron los ojos.

—Ne… Hana-chan, Fate-nee a donde me llevan —decía la peli morada mientras ponía sus manos en frente para que nada estuviera frente suyo y la pudiera golpear.

—Solo sigue caminando y no preguntes Hika-chan —habló una pícara peli azul.

—Además no falta mucho para llegar —secundó la rubia.

Pasaron 5 minutos y detuvieron a la peli morada le quitaron la venda y Hikari se quedo asombrada delante suyo había un gran cartel donde decían "Bienvenida también seas a nuestra familia Hikari-chan"

—¡Nosotras también te damos la bienvenida a nuestra familia Hikari-chan, bueno siempre has pertenecido pero hoy lo hacemos oficial! —se escuchó una voz detrás de la peli morada.

Hikari volteó a ver de quien se trataba y era Nanoha que le sonreía y le abría los brazos, no lo pensó dos veces y fue a abrazarla; luego sintió a las demás que se acercaron para hacer crecer más el abrazo, era uno de los mejores abrazos que le pudieron dar, agradeció de tener a personas demasiado importantes junto a ella y que contaría con todas en cualquier momento y claro con el gran amor que Hanabi le profesaba.

N/A:

Por fin pude terminar este capi, entiendo que quieran matarme pero si lo tenia demasiado tiempo olvidado era por que no encontraba la inspiración (como siempre viene y va) pero hoy me dije a mi misma "Tienes que terminarlo si o si" y bueno aquí lo tienen, doy gracias a todos ustedes por seguir este fic y a los que me dejan review también. Para terminar este capi va dedicado a mi familia (Kamil-san, Neko moe, Gaby-chan, Fate-nee y Ale-chan) sin su apoyo y su tiempo no se que seria de mi, en verdad estoy eternamente agradecida con ustedes, por encontrarlos y gracias por ser parte de mi familia los re quiero muchísimo.