Cap. 11: Momentos y Enfermedad

Canción: Be as one
Canta: W-inds

Siempre pienso en ti, incluso los días en los que no nos vemos
Cada vez que siento el calor de la palma de tu mano envolviéndome
A mí, a mí corazón y a mi alma, la dulce despreocupación que muestras
Cada vez que nos vemos me hace dar ganas de abrazarte y no soltarte

Yo seré – seré uno solo- quiero protegerte
Quédate conmigo, te amo, si a ti, mi amada
Te revelo solo a ti todos mis sentimientos

Un encuentro milagroso, de esos que suceden solo una vez en la vida
En el que todas las estrellas estaban brillando
Y las gotas de lluvia se apresuraban a caer en el mar
Vamos amarnos nosotros dos amor, tú lo tienes todo
Incluso en casos pequeños, cuando nos cruzamos sin hablarnos
Estoy seguro que vamos abrir nuestros corazones
Ah voy a venir aquí y escuchar tus sueños que esperas y
La continuación del libro que estabas leyendo
Cuando recogemos las pequeñas cosas el uno del otro que
No conocemos, los lazos que tenemos entre nosotros se fortalecerán
Yo seré –seré uno solo- quiero intentar creer
Que existe tal cosa como un amor eterno, vamos a grabar en nosotros
En ese destino que no nos arrepentiremos
Trae tus manos y sentirás el calor y la paz que nace desde la otra mitad
En el que todas las estrellas estaban brillando

Ahora –seré uno solo- quiero intentar creerlo
Ya sea primavera, verano, otoño e invierno, quiero ver tu cara sonreír
Hacia una de las historias del mundo y decirlo un día
Yo seré – seré uno solo- quiero protegerte
Quédate conmigo, te quiero
Te revelo solo a ti todos mis sentimientos

Yo seré –seré uno solo- quiero intentar creer
Que existe tal cosa como un amor eterno, vamos a grabar en nosotros
En ese destino que no nos arrepentiremos
Trae tus manos y sentirás el calor y la paz que nace desde la otra mitad
En el que todas las estrellas estaban brillando

Pasando una semana Fate y las demás decidieron poner una fecha para el inicio del entrenamiento de Hikari, estaban preocupadas del porque Leonardo había aparecido, se es hacía muy raro pero eso luego lo averiguarían. Por otro lado Hanabi estaba demasiado estresada con lo tan fastidiosa que se ponía Inukai desde que llegó Holyburst, aquel chico no lo veía como un rival pero no le gustaba la idea de que aquel muchacho hiciese semejantes reacciones en la peli plateada.

Móvil vibrando…

— ¿Quién habla…? —contesta una suave y cansada voz.

—¿Oh Tamada-san… no reconoces mi voz? —se escucha la voz de una muchacha hablarle en la otra línea.

—¿Are…? —se talla los ojos—. ¡Demonios Kanade-chan! Perdón no te había reconocido, dime primita para que soy buena —se sentó en la cama; se le escuchaba muy emocionada.

—Pues ya vez Hikari necesito que me hagas un favor —Kanade suplicaba que su prima le ayudara, era a la única que le tenía confianza aparte de ser muy cercanas.

—¿Si dime cuál es? —no le podía negar nada, no por algo su relación era muy buena al punto de ser como hermanas de sangre.

—Necesito un buen instituto, ya sabes lo mismo de siempre —estaba emocionada, tenía una buena noticia a la peli morada pero quería que ella misma se diera cuenta.

—¡No me digas que te vienes para acá! —gritó emocionadísima.

—Ah… Hika-chan que pasa por que tanto alboroto… deja dormir a los demás… —cierta peli azul le tira un almohadazo, se voltea y vuelve a dormirse.

—¡Hana-chan… eso duele! —se soba la cabeza.

—Jajaja Hanabi nunca cambia, ponme en altavoz quiero hablar también con ella —le dice en la otra línea.

—Está bien —Hikari hace lo pedido y apreta el botón de altavoz—. Listo ya está, Hana-chan saluda a Kanade-chan —toca su hombro y la mece un poco

—Mmmm… ¡Deja Hika-chan… déjame dormir en paz mujer! —le grita un poco malhumorada, se levanta y está a punto de darle otro almohadazo,

—¡Hey! Hanabi buenos días dormilona ya es hora de despertar —se escucha a Kanade.

—¿K-Kanade-san…? —la oji lavanda se quedó en shock.

—La misma que viste y calza, mujer por dios no cambias y pensé que dejarías esas mañas para atender bien a mi querida primita —ríe al terminar y Hikari le acompaña también.

—Ah… yo… es que bueno… —Hanabi trataba de excusarse.

—Jajaja ya párale Tomisawa es broma, bueno veo que ambas están bien eso me tranquiliza —suelta un suspiro—. ¿Bueno entonces cuento contigo Hikari?

—¡Claro que sí, siempre! —la oji borgoña sonreía ampliamente mientras miraba a Hanabi.

—¡Gracias Hikari! Bien hoy empacaremos lo poco que queda para la mudanza y dentro de 2 días estaremos allá, mamá y el abuelo quiere verte dicen que te extrañan mucho —se le escuchaba un poco nostálgica.

—¡Pues diles que yo igual! Les daremos una buena bienvenida, así que espérenla.

—No me excluyan yo aún sigo aquí por si no se han dado cuenta —la oji lavanda bosteza y se apoya en Hikari—. Yo también les daré una maravillosa bienvenida, por favor no tarden en llegar.

—¿Oh y ahora que paso Habi-chan por que las ansias? —acaricia su cabeza y empieza a jugar con sus cabellos.

—Si estas tan ansiosa Hanabi… ¡sorpréndeme ese día! A ver si te ganas puntos para el matrimonio entre tú y Hikari.

Hubo un momento de silencio y se escuchó como si alguien tragara fuerte, luego de unos 25 seg. Se escucharon unas risas por parte de Kanade y unos balbuceos por parte de ambas muchachas. Sus miradas se chocaron sin querer; un grandísimo y violento sonrojo se apreciaba en sus rostros, voltearon en diferentes direcciones para así poder cortar el contacto visual.

—Bueno les dejo, tengo que hacer unos últimos arreglos por aquí, por cierto Hikari dile a Joshua que me separe un par de cosas, de las que tú sabes —rió una vez más y cortó la llamada.

—Esto… ejem… q-quieres seguir durmiendo… o… vamos a hacer algo afuera —la peli morada jugaba con sus dedos como si fuera a entretenerse con ellos.

—Yo… Hika-chan… —le toco el hombro para que la muchacha le viese—. Hika-chan… —susurró en su oído.

—H-Hana-chan… —volteó a verle—. M-me haces cosquillas…

No pudo agregar nada mas ya que Hanabi le había callado con un beso, Hikari no sabía el porqué de la reacción de su adorada peli azul, después de un rato entre beso y beso la oji lavanda quería picar un poco a su oji borgoña, lamio y mordió su labio superior a lo cual la muchacha se separó muy sorprendida.

—¿Hika-chan... creo que deberíamos seguir aquí no crees? —un violento sonrojo al darse cuenta de aquel atrevimiento aparecía en el rostro de la oji lavanda.

—N-no lo sé… p-permíteme un momento iré a airearme un poco —se levantó y corrió con dirección a la puerta de la habitación.

Mientras tanto en la residencia Harlaown, Nanoha y Fate seguían durmiendo plácidamente, la primera estaba acurrucada en el pecho de su rubia y se podía apreciar una sonrisa adornándole el rostro.

—No Nanoha… —la oji borgoña balbuceaba un poco—. Mmm… no me parece mala idea pero… —se pasó la manga por los labios para limpiarse un rastro de saliva que salía por un lado.

—Mmm… —Nanoha abrió lentamente los ojos viendo así a su linda rubia que empezaba a babear, rio quedito para no despertarla y siguió mirándola con ternura; no todos los días podía apreciarla en ese tipo de situaciones.

—Nanoha… —esta vez Fate lo dijo en un tono un poco subido de tono, esto hizo que la cobriza se prendiera en un instante, era tan impresionante escucharla en ese estado, tuvo que darse un golpe en lo alto de su cabeza para que dejara de pensar en eso.

—En que estás pensando Takamachi… quieres un mañanero pequeña pervertida… —se acomodó en la cama y se quedó prendada mirando a través de la ventana, había amanecido nublado por lo cual se podía adivinar que llovería, quizás sería bueno quedarse en casa.

—Y pensar que de más pequeña me gustaba mojarme cuando llovía, nyahaha a pesar de que mamá me regañaba me encantaba sentir esa sensación —se abrazó a sus rodillas y apoyo su cabeza en ellas, dejo salir un suspiro.

—Pero debiste de verte muy hermosa y adorable divirtiéndote bajo la lluvia, que envidia de tu madre poder verte así mi cachorrita —le susurró aterciopeladamente.

—F-Fate-chan… n-no digas esas cosas… —su rostro se prendió ante tal comentario.

—Pero es la verdad mi cachorrita, además fuiste, eres y serás siempre hermosa —le besó el cuello esperando una reacción por parte de su cobriza.

—Nya… —salió un poco bajo aquel gimoteo ya que no se encontraban solas—. F-Fate-chan e-espera no debemos…

—Si es por mi madre no te preocupes está bien que este de vacaciones pero siempre sale temprano a comprar algo —la rubia jalo a su adorada cobriza.

—L-lo sé p-pero… —la oji borgoña le callo con un apasionado beso.

—Hace mucho que no pasábamos un día las dos solas mi cachorrita —acarició su mejilla y depositó un suave beso en sus labios.

—Mou… Fate-chan sabes que no me puedo resistir a ti —ahora fue ella quien la jaló.

—Por cierto, hay Besos de Moza ya sabes si quieres "jugar" con ellos — Fate estaba esperando el "si" de Nanoha.

—Nyahaha ya sabes cuál es la respuesta.

Y Fate de la nada sacó una caja de los Besos de Moza, la abrió y alzo el primero que vio a la vista e hizo lo mismo que esa primera vez que "jugaron" pero con la única diferencia de sostener el dulce con los labios luego de terminar con la crema en el cuello de Nanoha y llevárselo a los labios de su cobriza, Nanoha no se esperaba ese acto tan inesperado a lo que quedó unos pequeños segundos en shock para luego reaccionar y aceptar el bocadillo que su oji borgoña le tentaba y ofrecía. Automáticamente la muchacha luego de terminar de comérselo; cogió uno e hizo lo mismo en los labios de su acompañante, la temperatura en la habitación empezaba a elevarse, se escucharon un piqueteo en la ventana, si era el anuncio de la lluvia y a su vez de un fuerte viento que mecía algunos árboles ubicados a unas cuantas cuadras del edificio de Fate.

—N-Nanoha… —la rubia la miraba con deseo y amor aquella chica, aquella hermosa oji lavanda que se llevaba su corazón, que la dejaba sin aliento cuando cruzaba su mirada con esos orbes tan profundos y hermosos.

—Fate-chan… te amo —un par de lágrimas recorrían esas sonrojadas y hermosas mejillas, dejaban un camino libre para las demás que estaban por venir.

—Y-yo también te amo, pero no llores —limpió aquellas traviesas lágrimas que se deslizaban por ese delicado y hermoso rostro.

—Estoy tan feliz de tenerte en mi vida —la besó con necesidad.

—Nunca te voy a dejar de amarte mi cachorrita —le sonrió y la abrazó con mucha fuerza.

—Fate-chan… —la miro con ternura.

—No importa que pase Nanoha cada día mi amor crecerá por ti —acarició sus cabellos.

Se miraron y se besaron, expresando así todo el amor que se sentían la una por la otra, el sentirse correspondida y amada con la misma intensidad que tu amas. Contar con el apoyo de la persona más importante para ti.

En la residencia Tamada…

—Eh… genial, Fate-nee-chan y Nanoha-nee-chan están jugando otra vez —suspiró cansada.

—¿Nunca cambian verdad? Pero así son las hormonas en la juventud —se escuchó detrás de ella.

—Hablas como si no fueras una, me impresiona como es que puedes cambiar de atrevida a madura —sonríe de lado.

—¡E-Eh… Hika-chan mala! —se cruzó de brazos.

—Jajaja es una broma —deja de apoyarse en el barandal del balcón y voltea a verla—. Amo todas las fases de Hana-chan—. Se acerca a ella y le roba un fugaz beso.

—… —un sonrojo extremadamente violento adorno el rostro de la peli azul y salió al balcón donde antes se encontraba Hikari—. Demonios Hikari… ahora yo necesito airearme.

—Vendetta —se acerca a ella por detrás—. En el amor se vale todo —le susurra.

Se escucha un pequeño tronido en la baranda, ambas muchachas miran al cielo y ven algunas gotas de lluvia caer, se miran entre si y asienten al mismo tiempo. Sonríen y luego de un par de minutos se les ve salir del departamento de la peli morada, hacen una pequeña carrera hacia la salida del edificio y se les ve riéndose como 2 niñas pequeñas mientras se mojan en medio de una fuerte lluvia, se escucha el timbrado de un móvil, Hikari y Hanabi lo sacan al mismo tiempo.

—Ah, es el mío —la peli morada contesta—. ¡Kanade-chan! Eh… n-no para nada —mira de reojo a Hanabi—. ¡S-si está bien, claro que estoy diciendo la verdad! —tragó fuerte—. A-así será Kanade-chan, adiós —colgó.

—¿Qué pasó Hika-chan? ¿Para qué te llamo Kanade-san? —sentía un mal presentimiento

—Me dijo que no saliéramos a mojarnos que me podría enfermar —tembló inconscientemente, acto seguido tomo de la mano a la peli azul y se metieron al edificio.

—H-Hika-chan… espera… —Hanabi trataba de no caerse mientras esquivaba algunas macetas que se encontraban por el camino.

—Perdón si te hice daño al agarrarte Hana-chan, pero recuerda que empezará mi entrenamiento mañana y no puedo resfriar… —fue interrumpida por unas cosquillas en la nariz e hizo que estornudara—. me… ¡ah no por favor! —se agarró la cabeza en signo de desesperación.

—Tranquila Hika-chan, no te enfermaras yo te cuidaré —ahora fue su turno de tomarle la mano y salir disparadas hacia el departamento de la oji borgoña.

Llegaron e inmediatamente Hanabi entro a la habitación de Hikari, pasaron un par de minutos y salió pero ya no traía consigo su ropa con la que había salido, estaba con su pijama y debajo del brazo le traía uno a la joven que estaba sentada.

—Eso… pero espera no me moje casi nada —se levantó del sofá—. ¡Con algo calentito estaré mejor ya verás!

—Nada de excusas Tamada, te pones la pijama si o si sin rechistar —se acercó a ella dejándole la pijama en sus manos—. Ya vaya a cambiarse antes que se sienta peor.

—Pero…

—Nada de "peros" señorita vaya de una vez si no quiere ser castigada —se cruzó de brazos mirándola seriamente.

—Awww… no se vale —se metió a su habitación y luego de un par de minutos salió—. Ya estoy… ya no me riñas Hana-mama —la miro con ojos llorosos.

—Buena niña, eres muy obediente Hika-chan, sabes que lo hago porque te amo y quiero que siempre estés bien —la abraza y acaricia su cabeza—. Eres muy moe

—Lo soy porque Hana-chan hace que mi lado moe salga —la abraza mientras esconde su rostro en el cuello de Hanabi.

—Iré a preparar algo calentito mientras que tú iras a la cama —se separó de ella y le sonrió antes de irse a la cocina.

—Está bien… no demores o me sentiré solita —dio media vuelta y se fue a su habitación.

Hikari se dispuso acostarse ya que le empezó a venir sueño y un pequeño dolor de cuerpo, se acomodó bien, se abrazó a su almohada y cayo rendida al instante. Después de un par de minutos ya estaba dentro de su sueño.

—Por fin después de mucho podré conversar apropiadamente contigo Hikari —Akari estaba frente suyo.

—¿Aka-chan, de que quieres hablar? ¿Es eso del entrenamiento o algo referido a Holyburst-san? —se acercó a ella.

—Precisamente de Holyburst, no te dejes llevar por el poder de magia que expulsa; me refiero a que debes estar alerta, él puede incrementarla así como tú también —habló seriamente mientras se sentaba en el suelo.

—Entiendo, no lo hare para eso tendré que tener un entrenamiento especial, quizás pueda aprender la magia elemental del agua, así tendría ventaja —se sienta en su enfrente.

—Creo que todavía es un poco rápido pero no se pierde nada con intentarlo —le sonríe.

—Aka-chan… —se da una bofetada.

—¡Baka por qué hiciste eso! —se ilumina su mano y la posa sobre su mejilla.

—Era la primera vez que te veía sonreír Aka-chan —cierra los ojos—. Siento… como si la temperatura subiera.

—¡Maldición, Hikari corre! —se levantó, la tomo de la mano y se fueron.

—¡Aka-chan que sucede! —se tallaba los ojos, le empezaban a pesar—. No… vayas tan rápido… —flaqueó y cayó mientras sentía que algo extremadamente quemante la rodeaba.

—No te me pongas débil en una situación como esta Hikari —sus manos volvieron a brillar y le toco la frente—. Espera… ¡estas ardiendo en fiebre!

Fuera del sueño de Hikari…

—Sabía que ibas a tener fiebre Hika-chan, como si no te conociera —remojó un paño en un recipiente con agua, lo exprimió y le puso en su frente.

—Hana-chan… —abrió lentamente los ojos.

—Hika-chan no te esfuerces, estas con mucha fiebre —sacó rápidamente el paño para volver a sumergirlo y ponérselo de nuevo en la frente.

—Perdón, siempre trayéndote problemas —se movió tratando de tocar su mano.

—No tienes porque pedirlo, sabes que lo hago por preocupación y que estés bien —toma su mano y la entrelaza con la suya.

—Hikari, lo siento creo que el entrenamiento se tendrá que aplazar —Fate al lado de Hanabi le hizo una reverencia de disculpa.

—En que momento… ¡EH! Eso no puede ser Fate-nee-chan, tengo que tener ese entrenamiento cuanto antes… quiero… quiero tener una buena batalla con Holyburst como mi ancestro lo tuvo… quiero que se sienta orgulloso de mi —respiraba con dificultad.

—Hikari-chan tranquila, no te sobre esfuerces, tienes que descansar por ahora —Nanoha acarició su cabeza y le sonrió maternalmente.

—P-pero Nanoha-nee-chan… —se limpió algo de sudor con el dorso de su mano.

—Ya las escuchaste Hika-chan, tienes que descansar apropiadamente —le acercó una taza, dentro de ella había un extraño liquido humeante a lo cual la peli morada lo aceptó.

Terminando de beber todo el líquido se recostó, les sonrió y cerró por unos segundos los ojos, las 3 muchachas se quedaron arrodilladas esperando que Hikari se recuperara pronto, ya habría tiempo para el entrenamiento. Ya era de noche y aun no se le bajaba la temperatura, Fate y Nanoha fueron por una pastilla y algunas cosas más mientras que Hanabi ponía y sacaba el paño de la frente de su adorada peli morada.

A la mañana siguiente…

—Ah… —Hikari se levantó frotando sus ojos en el proceso—. S-se quedaron cuidándome toda la noche —sonrió enternecida.

—Hika-chan… recupérate pronto… —Hanabi hablaba entre sueños.

La miro con dulzura y acarició sus cabellos, al voltear un poco vio a Nanoha y Fate también haciéndole compañía, se sintió como una niña pequeña y eso le entristeció pues recordaba cuando su madre la atendía y cuidaba.

—A pesar de haber perdido alguien importante, me gane una familia que me quiere por lo que soy y siempre están junto a mí.

Miró por la ventana soltó un suspiro y se volvió a recostar aún era algo temprano y necesitaba recuperar más energías, no estaba del todo recuperada y el entrenamiento podría esperar un poco más, ella daría su mejor esfuerzo para que todas estuvieran orgullosas de ella. No defraudaría a nadie eso se prometió a si misma y sin dudas ganaría el reencuentro, estaba muy ansiosa de poder ver de nuevo a su prima, debía recuperarse pronto para prepararle esa maravillosa bienvenida que le estaría esperando a Kanade.

—Sin duda ganaré por ustedes, daré lo mejor de mí en cada entrenamiento, superare todas aquellas pruebas que puedan venir y sobretodo… aprenderé sin lugar a duda la magia elemental del agua —sonrió y se imaginó si quiera por unos segundos los rostros de satisfacción de todas, también la de Kanade y por último pero no menos importante el rostro de su ancestro—. Prepárate Holyburst-san te daré una buena pelea.

N/A:
Por fin pude terminarlo ahhh fue algo difícil se supone que paso el mes pasado y no pude subirlo, me sentí mal conmigo misma porque este capi va dedicado para ti Angi! Enserio perdón por la demora, a la próxima Kanade hará su entrada con todo lo que va. Y bueno sabes que el próximo capi también ira dedicado a ti, gracias por tu paciencia y aunque este capi sea algo cortito, el otro será más extenso.
Bueno muchísimas gracias a todos(as) aquellos que siguen mi fic, que dejan review así tengan cuenta en el FFiction o no muchísimas gracias por tomarse de su tiempo para con mi fic, sin ustedes este mi primer proyecto como también mis otros One-Shot no podrían estar aquí sin el interés de ustedes, por cierto aquellos que dejen reviews en mi One-Shot "Aún te recuerdo" y dado el caso de no estar registrados no les pueda responder al review tengan en cuenta que agradezco muchísimo sus reviews y recuerden que son ustedes los que hacen que todo sea posible para mis fics.
Finalmente casi a mitades de este mes comenzaré de nuevo el instituto y es posible que demore un poco con los capis pero con esto no quiere decir que lo deje en stand by o esas cosas, saben que amo escribir y que sus reviews, sus follows, sus favorite autor, etc me dan esas fuerzas y ganas de seguir aquí. Ya saben se acepta de todo un poco menos amenazas ni demandas porque soy pobre y no tengo abogado x3