Naruto y personajes propiedad de Masashi Kishimoto.
Solo la trama de esta historia pertenece a mi autoría.
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La madre virgen
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Capitulo XXX
Enemistad
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Su respiración se volvió pesada, podía observar como los labios de Gaara continuaban moviéndose, seguramente expresando más de lo mismo. ¿Así qué estaba arrepentido?, sabía que eso sucedería tarde o temprano, el pelirrojo jamás debió dejarse llevar por su enojo sin escuchar la versión de Sakura antes. En cierta forma comprendía que quisiera hablar con ella y disculparse, lo que realmente no consideraba una buena idea, era el hecho de que pidiera su ayuda para conquistarla, ¡cómo osaba siquiera mencionar aquella estupidez!
-Eso no va a suceder –explotó por fin.
Su amigo dejó de hablar ante sus abruptas palabras. Lo miró descolocado, obviamente extrañado por el tono filoso de su voz.
-¿Cómo explicarte? –se puso de pie pasándose la mano por el cabello-. Hay algo que necesitas saber Gaara –comentó solemne.
-¿Qué sucede Sasuke? –se irguió también.
-Sakura no va a darte ninguna otra oportunidad, es inútil que si quiera sigas pensando en ella.
-¿Pero…qué dices?...ella, ¿Sakura te dijo algo? –cuestionó con preocupación.
-Antes de que te aclare las cosas, quiero que sepas que te considero mi amigo, por eso…en un principio apoyaba tu relación con ella –explicó dando un suspiro-. Solo que ahora, todo ha cambiado. Sakura y yo…estamos juntos –confesó seguro.
Probablemente la pelirosa se enfadaría con él, acordaron mantenerlo en secreto hasta que fuera prudente, pero no podía guardarlo por más tiempo. Además, admitía que para él así era mejor, ya que añoraba que todos supieran que Sakura era suya.
La boca del pelirrojo se abrió mostrando su sorpresa, aturdido y nervioso comenzó a negar con la cabeza. El azabache se mantuvo firme en su sitio.
-¿Qué dices?... ¿juntos? –susurró incrédulo.
-Ella es mi pareja…
-¡Se lo que significa juntos!...pero…tú no puedes –apretó los labios-, ¡se supone que eres mi amigo!
-¡Y se supone que tú debías cuidarla, quererla, no dañarla como lo hiciste! –el de ojos turquesas continuaba en shock, pero eso no impidió que su cuerpo se pusiera rígido y sus manos se tensaran en puños-. Sé que era tu intención enamorarla, y por eso mismo, te exijo que te mantengas alejado de ella –advirtió mas amenazante de lo que quería sonar.
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-Tía Ten-ten –animaba a su pequeño niño la pelirosa.
Sentados en un tapete en la habitación del rubio, la castaña, ella y Naruto pasaban su tarde esperando a que anocheciera rápidamente para poder volver a ver a Sasuke.
Naruto balbuceó y gritó entusiasmado, su concentración se dirigía más a sus juguetes esparcidos frente a él que a las palabras que ellas intentaban hacerlo aprender.
-¿Te sientes bien?, ¿quieres que te traiga tu pastilla? –preguntó Tenten al ver a su amiga masajearse el costado donde tenía la herida.
-No te preocupes, estoy bien, solo un ligero tirón por la postura.
-Mejor acomódate en la mecedora –sugirió ayudándola a ponerse de pie.
-Gracias –sonrió al dejarse caer en la cómoda silla-. Es agradable tenerte aquí mimándome.
-Sí, desde que Sasuke es tu novio, se ha vuelto más considerado, mira que darme la tarde libre cuando ni siquiera es mi jefe –volvió a su lugar en el piso junto a Naruto.
-Tenten… ¿Por qué saliste así de la empresa?, ¿en verdad tu malestar era físico…o…sucedió algo que no me quisiste contar frente a él? –la miró con ojos especulativos.
Agachó la cabeza y concentró la mirada en el dinosaurio de peluche que el rubio bebé agitaba, por un momento había olvidado aquel encuentro desagradable que tuvo con Neji por la mañana, rememorar las cínicas y ofensivas palabras que él prácticamente le escupió en el rostro, la hizo estremecerse y molestarse de nuevo.
-Tenten…
-Tuve un encuentro nada agradable con Neji Hyuga –soltó por fin.
-¿Qué…qué pasó? –se removió intranquila al ver la sombría expresión de su amiga.
-¡Tuvo el descaro…! –se mordió la lengua controlando su exaltación-, la osadía, de reclamarme ser no menos que una prostituta que se acuesta con su jefe, o bueno, en este caso, hermano de mi jefe –se corrigió al recordar las insinuaciones del pelilargo.
-¿Ehh?
-No sé porque diablos, él piensa que soy algo de Sasuke, más específicamente su amante –su rostro se tiñó de rojo, por la ira y a la vez la vergüenza de que Sakura se lo tomara a mal-. No sé de dónde sacó esa tontería, pero me dejó muy claro, que…que cuando Sasuke se canse de mí, puedo buscarlo a él para obtener los beneficios que pueda darme a cambio de mis servicios –su voz se apagó, una enorme sensación de asco bulló en la boca de su estómago.
Levantó la mirada comprobando la reacción de la pelirosa, ella estaba pálida y la observaba atentamente, por un momento pensó que le reclamaría acerca de aquellos disparates. Pero la de ojos verdes se puso de pie lo más rápido que pudo, dada su condición, y se agachó para darle un fuerte abrazo.
-¡Ay Tenten! –suspiró apretándola contra su pecho.
No pudo soportar más y se dejó llevar por el consuelo que Sakura le daba, rompió a llorar como una niña pequeña en brazos de la única persona que le inspiraba esa confianza. Sus sollozos se hicieron profundos, Sakura le acariciaba la cabeza a modo de reafirmarle su apoyo.
-¿Como pude haberme enamorado de un ser tan horrendo?, tan miserable, es un cerdo… -renegó con resentimiento apretándose a la pelirosa-. ¿Por qué tuve que conocerlo?...lo peor… -se despegó un poco para ver directo a los ojos de Sakura-, que dejo que me afecte de esta manera –hipaba desilusionada.
-Hablaré con Sasuke, le diré que le aclare las cosas a Neji –la respuesta de Sakura descolocó completamente a Tenten-. Es obvio que el malentendió su amistad, le dije a Sasuke que mantuviéramos nuestra relación en secreto por ahora, pero, no quiero que Hyuga vuelva a molestarte, no quiero que tenga ningún absurdo pretexto para faltarte al respeto Tenten. Cuando se entere de que la que sale con Sasuke soy yo, tendrá que tragarse sus palabras y disculparse contigo –exclamó enfurecida.
Estaba indignada por la manera en la que la castaña había sido pisoteada por ese canalla, en otras circunstancias, sabía que Tenten se habría defendido dignamente de aquellas calumnias, pero Neji tenía demasiado poder sobre las acciones de su amiga, que comprensiblemente, al estar enamorada de ese sin vergüenza, acabó destrozada por su ataque.
-No…no es necesario que descubran su relación por mí –sorbía ruidosamente por la nariz-, si él quiere creer eso, pues que lo crea, a mí no me puede importar menos su opinión.
-Tenten, conmigo no tienes que fingir. Sé por lo que estás pasando, yo misma lo viví cuando Gaara desconfió de mí y creyó esas acusaciones tontas, Neji tiene que pedirte perdón quiera o no.
-Gracias Sakura, pero en serio no le digas nada a Sasuke, creo que él se podría molestar con su amigo, aunque fuera simplemente para quedar bien contigo, y tampoco quiero acarrearle problemas a él, ha sido tan bueno con nosotras –comenzó a limpiarse las lágrimas que todavía le escurrían por las mejillas.
-Lo sé, ¿Por qué Sasuke tiene que ser amigo de todos?...en fin, ¿segura?
-Segura –asintió conmovida-. Solo, temía que esos chismes llegaran a tus oídos y que pensaras mal de la amistad que tengo con Sasuke, después de todo ya te aclaramos que si supuestamente flirteé con él fue para abrirte los ojos…
-Tenten, jamás desconfiaría de ustedes. ¡Nunca creería las patrañas de ese bastardo de Neji!
-¡Mnjah! –escucharon a su lado.
Naruto las miraba con los ojos y la boca abiertos, parecía haber atestiguado toda la situación y estaba sorprendido por el sobresalto de su madre.
-No hagas caso a mami Naruto, esa fue una palabra que ella no debió decir –apresuró la pelirosa al ver como él no apartaba sus enormes pupilas azules de ella-. Ay soy una madre horrible, si Naruto empieza a repetir esas majaderías me sentiré como una criminal...
La castaña soltó una risa divertida y Sakura se relajó, al menos su explosión de ira traería algo más que malos ejemplos para su hijo, empezó a reír junto a Tenten al ver que un poco de su brillo regresaba.
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-¡Jefe! –entró Matsuri como alma que lleva el diablo, sacándolo de sus pensamientos.
Justo antes de que su secretaria irrumpiera de aquella manera tan escandalosa, él pensaba en lo agradable que su tarde se tornó ante la compañía de Anko. Su ex novia de juventud era una mujer con muchas facetas, entre ellas la recién descubierta por él y la que más le había gustado, la de mamá. Hinata la adoró desde que se la presentó, no pararon de jugar con su hija y de motivarla para que comenzara a decir sus primeras sílabas. Hacía mucho que no se relajaba igual con alguna mujer, y menos incluyendo a su hija en la misma ecuación, por eso se sentía tan bien.
Eso cambió al percibir la expresión de terror en la joven castaña, que explicaba casi a gritos lo que afuera acontecía.
-¡Sasuke-san y Sabaku No-san están dándose de golpes afuera de la oficina de su hermano! –consiguió descifrar las palabras precipitadas de la chica.
Se levantó de golpe y corrió a donde ella le indicó se estaba dando todo. Apenas salir de su oficina los detectó, Gaara y Sasuke se lanzaban puñetazos a diestra y siniestra, unos golpeaban el aire, mientras que otros si impactaban en el blanco. Corrió rápidamente y logró tomar a su hermano por los hombros a la vez que lo hacía a un lado y se colocaba en medio de los dos. Los empujó por el pecho e intentó mantenerlos alejados.
-¿¡Qué sucede con ustedes!?, ¡detengan esto ahora mismo! –ordenó a gritos, una actitud muy impropia de él, pero sin duda necesaria para captar la atención de los dos hombres.
Detalló las heridas que ambos mostraban, Sasuke se sostenía las costillas izquierdas mientras un hilillo de sangre le corría por la comisura del labio, un gran moretón ya se vislumbraba en su ojo derecho. Respiraba agitado y miraba con odio al pelirrojo, quien a su vez sangraba por la nariz y su parpado izquierdo casi se cerraba completamente.
-¿Qué rayos pasa aquí?, ¿Por qué peleaban? –quiso saber ahora que parecían más dispuestos a aclarar aquello. Suponía cual era el motivo de esa pelea, pero quería que le corroboraban si estaba en lo cierto.
-¡Maldito traidor! –gritó Gaara al recordar con coraje la confesión de su antiguo mejor amigo.
-¡No fue mi culpa que tú no supieras apreciarla! –se alteró de igual manera el azabache.
El pelirrojo se había negado a seguir su orden de mantenerse al margen de Sakura, para colmo, el desgraciado le aseguró que la reconquistaría, porque si ella ya le había dado oportunidad una vez, nada impedía que no volviera a hacerlo. Apretó la mandíbula sintiendo el dolor del golpe, él se puso furioso, recordaba ser el primero en perder los estribos y saltarle encima, pero no se arrepentía, si Gaara pensaba que él se haría a un lado tan fácilmente, se equivocaba. Sakura era suya, y conseguiría que le quedara claro aunque fuera a golpes.
-¡Basta!, Gaara cálmate, Sasuke tú también. Vamos a hablar como personas civilizadas, de lo contrario llamaré a seguridad para que los saquen a los dos, ¿estamos claros?
-Yo no tengo nada que tratar con ustedes –se pasó el dorso de la mano y limpió la sangre que continuaba brotando de su mal trecha nariz-, y entiende esto, no me voy a alejar de ella –le reiteró al azabache fulminándolo con la mirada.
-¡Hijo de-…!
-¡Sasuke! –Itachi se abalanzó sobre su hermano para evitar que arremetiera de nuevo contra el pelirrojo.
-¡Ni lo sueñes, Sakura es mía! –anunció perdiendo el control, luchando por soltarse del agarre de Itachi.
-Ya veremos. Tú no tuviste lealtad conmigo, no tengo porque tenerla contigo, no será un juego limpio, te lo advierto –amenazó con ira mientras se daba la vuelta y se dirigía a los ascensores.
-¡Suéltame! –se removía desesperado.
-No hasta que se haya ido y tu entres en razón –sintió como el menor resoplaba y poco a poco intentaba calmar su respiración.
-Ya quítame las manos de encima Itachi –exigió después de unos minutos.
El pelilargo lo soltó, aunque quisiera ir tras Gaara, probablemente él ya no estaría en la empresa.
-¿¡En qué carajos estabas pensando!?, ¿se te olvida dónde estás parado?. Esta es nuestra empresa Sasuke, nuestro patrimonio, solo unos momentos antes de tu degradante demostración de violencia, unos clientes muy importantes estaban en este mismo espacio. ¿Te imaginas lo que pensarían si vieran al vicepresidente en tales actos? –lo reprendió con dureza.
-Lo sé –reconoció pasándose la mano por el alborotado cabello-, pero… ¡él me provocó!
-¡Déjate de tonterías!, no son unos mocosos de cinco años para arreglar las cosas a manotazos. ¡Matsuri! –llamó apurado a la castaña que continuaba de pie a dos metros de ellos, parecía una estatua-, trae alcohol para lavarle las heridas al crío que tengo delante, sigues sangrando –le informó a su hermano.
-Ah…en-en seguida jefe –corrió la muchacha a conseguir el encargo.
-Lo que necesito es ir a verla, no seguir aquí perdiendo el tiempo –se dio la vuelta con la intención de recoger sus cosas y salir de ahí lo antes posible.
-Así que…tú y Sakura…me preguntaba cuánto más lo mantendrías en secreto.
-¿Lo sabías? –se giró de nuevo encarando a Itachi.
-¿Cómo no adivinarlo?, nunca te había visto tan cercano a ninguna mujer, mucho menos a un niño. Solo sumé dos más dos. ¿Crees que vale la pena todo esto por ella?
Agradecía ver a Sasuke así de involucrado con la pelirosa, no habría mejor mujer para su hermano, Sakura era todo lo que un hombre podría desear. Le conmovió verlo asentir con seguridad, para el azabache no importaría perder a sus mejores amigos de toda la vida por ella.
-¿Lo apruebas? –quiso saber Sasuke.
No importaba realmente si Itachi le brindaba su apoyo o no, las cosas entre él y Sakura no cambiarían porque los demás se interpusieran.
-Por supuesto que sí, eres mi hermano, y me alegra verte por fin enamorado de una buena mujer –respondió rápidamente para sorpresa del azabache menor.
-Hn –pasó de largo a Matsuri que volvía con el botiquín de primeros auxilios, le urgía llegar con Sakura y reafirmar lo que ella sentía por él.
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Pisó el acelerador a fondo imaginándose que era la cabeza de Sasuke Uchiha, decir que estaba decepcionado por la traición del que creyó era su hermano, sería infravalorar lo que sentía. Le hervía la sangre, no existían palabras exactas para definir el daño que Sasuke le estaba causando. Hubo un tiempo en que hubiera creído que su amistad estaría por encima de todo, que la lealtad que existía entre ellos era inquebrantable, ¡que ingenuo y que estúpido!
A la primera oportunidad Sasuke le arrebataba el amor de la primera mujer que él había amado hasta ahora, ¿Por qué él?, que precisamente era la única persona a la que quería y en quien confiaba además de su melliza. ¿Por qué ella?, Sasuke podría conseguirse a cualquier chica que le diera la gana, pero justamente se encaprichaba con Sakura. Probablemente tenía seduciéndola desde que él se la presentó.
No la culpaba a ella, Sakura era sincera, realmente creía que ella le habría abierto su corazón, si él no hubiera arruinado todo al desconfiar gracias a la intervención de la ex de Itachi y de Karin. No, se corrigió, Sakura todavía podía quererlo, no se dejaría vencer tan fácilmente por ese ex amigo suyo que no tenía ni la noción más mínima de lo que significaba el honor. Si Sakura estaba con Sasuke es porque seguramente él la enredó y la atrajo con mentiras, cosa que no duraría mucho, ya que él recuperaría su confianza y su amor, se juró decidido con renovada determinación.
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El timbre no dejaba de sonar, la persona que llamaba parecía haberse quedado pegada del botón. Sakura registró la hora en el reloj de la cocina y salió disparada a abrir, no creía que fuera Sasuke, aún faltaba una hora para que él saliera del trabajo, así que se sorprendió al verlo detrás de la puerta. Sus ojos se agrandaron todavía más al advertir las condiciones en las que venía.
-¿¡Qué te sucedió!? –rápidamente le pasó las palmas por el labio roto y por el ojo amoratado-. ¡Sasuke contesta! –pidió con el corazón brincándole casi del pecho, ¿lo habrían asaltado?, se le cayó el alma a los pies solo de pensarlo.
-Tranquila –la consoló abrazándola con ternura, ya que empezó a temblar asustada.
Al ver el rostro de terror que ella formó cuando descubrió sus heridas, comprendió que cometió un error al no dejar que Matsuri le limpiara un poco la sangre del rostro, lo más probable es que lucía peor de lo que se sentía.
-Pero… ¿¡te asaltaron, que pasó, quién te hizo esto!? –acarició trémula la herida de sus labios.
-Shh, no. Déjame abrazarte ¿sí?, lo necesito –pidió acomodando su pelirosa cabeza cerca de su pecho, la sostenía con fuerza besándole a la vez la sien-. Quien me hizo esto fue Gaara –soltó en un suspiro, ella se puso lívida-. Admito que él quedó casi en las mismas condiciones.
-Pero… ¿Por qué? –preguntó nerviosamente.
-Porque le dije la verdad, que estamos juntos, y…que no se le ocurra acercarse a ti –acarició sus mejillas haciendo que sus frentes chocaran.
-Sasuke…
-Era necesario, tenía que saberlo.
-Sí, lo sé…pero, no quería que sucediera esto.
-Ni yo. Era inevitable Sakura, Gaara y yo no podíamos terminar de otra manera, menos después de la actitud que él tomó –apretó los dientes recordando la advertencia del pelirrojo.
-¿Qué actitud?, no, espera. Ven, tengo que curarte primero esas heridas –lo primordial era revisar que Sasuke estuviera bien, ya después escucharía lo demás.
Sonrió satisfecho, Sakura no estaba molesta con él por soltarle la verdad a Gaara, de hecho le gustaba verla tan preocupada por su estado. La siguió hasta el baño y se dejó curar por sus delicadas manos. Con cuidado y devoción la pelirosa le limpió la sangre que ya estaba seca, lavó los golpes con algodón y un líquido que supuso era para que no se infectaran sus lesiones.
-¿Te arde? –sopló el golpe en su labio tratando de aliviar su malestar.
-No –sonrió y ella se relajó-. ¿Y Naruto?
-Jugueteando en la cuna, cuando termine contigo iré por él para darle su cena –le informó acariciándole el cabello mientras seguía pasando el algodón por su rostro.
-¿Tenten y Tomori?
-En su recamara, creo que Tenten estaba estudiando para un examen, y Tomori está dormida, ayer nos acostamos algo tarde y debe estar desvelada. Listo –sonrió tranquila al darse cuenta de que estaba mejor de lo que ella creía.
-Gracias –la acercó por la cintura y la besó con pasión no importándole la punzada de dolor de su boca.
Sakura se aferró a él como si no lo hubiera visto en años, el miedo al saberlo herido casi la hizo desmayarse, Sasuke era tan importante para ella, que ante el menor peligro de que algo le sucediera, le paralizaba el corazón.
El sonido del timbre y el llanto de Naruto a su vez, los hizo separarse. Se miraron con complicidad y rieron traviesamente porque sabían lo que esas miradas significaban, no querían separarse por nada del mundo.
-Yo abriré, tú ve por Naruto –indicó el azabache conduciéndola fuera del baño.
Ella asintió y salió rumbo a la habitación del bebé. Se preguntó quién podría estar importunando a esa hora, había pocas personas allegadas a Tenten y a Sakura, no creía que la visita se tratara de la señora Chiyo, Matsuri o Itachi. Intrigado abrió la puerta con velocidad. Su ceño se frunció visiblemente al ver a los visitantes.
-Ah…ehm…buenas-buenas noches…ahm… ¿vecino? –saludó un rubio greñudo de ojos azules con expresión asombrada.
-¿Quiénes son ustedes y qué hacen llamando a mi puerta? –preguntó majadero.
Ya se imaginaba perfectamente qué querían aquellos vagos, la sonrisa bobalicona de Tenten se le vino a la mente, recordó lo emocionada que llegó en la tarde contándole a Sakura sobre el actor que vivía en el piso de arriba, pero el otro tipo era otro cantar, la castaña no lo había mencionado, además, el rostro del pelirrojo le sonaba conocido de alguna parte.
-Sí, ehm, disculpe la molestia. Mi amigo Deidara –señaló al rubio que estaba apretando los labios con tensión- y yo, ah, por cierto soy Sasori Akasuna No, somos sus vecinos del octavo piso, y solo queríamos venir a darles la bienvenida, a usted y a sus…sus…
-¿Amigas? –preguntó ilusionado el de ojos azules-, conocí a Tenten, me habló de la mudanza que acababan de hacer ella y Sakura, dijo que eran muy amigas, pero…nunca mencionó a un hombre, ¿ella, Tenten es su…?
Era evidente que el actor estaba interesado en la castaña, menos mal, pensó con alivio. Aunque eso no significaba que aquellos dos atravesarían el umbral de aquel departamento con la vieja excusa de la bienvenida, que era seguramente a lo que habían ido allí.
-Tenten es efectivamente mi amiga –lo vio suspirar mejorado.
-Ah, entonces también eres visitante –asumió sonriente-. Bueno, podría llamarle a las chicas entonces, queremos invitarlas a cenar, tú también puedes venir si quieres a… ¿Cómo te llamas?
-Tenten está ocupada y Sakura mi mujer –resaltó con satisfacción-, está encargándose del bebé. Agradecemos su invitación, pero creo que debemos declinar la oferta –respondió lanzándoles su mejor mirada de odio.
-Sasuke ¿a qué hora llegaste? –escuchó como alguien se aproximaba-, ¿ehh?, ¡hola! –sonrió Tenten de oreja a oreja al ver a Deidara del otro lado de la puerta.
-¡Hola! –sonrió igual de emocionado el rubio-. Tu amigo dijo que estabas ocupada, Sasori y yo veníamos a invitarlas a cenar, pero…si no pueden –explicó con pesar el de ojos azules.
Sasuke tuvo que hacerse a un lado cuando la castaña llegó a su lado, maldijo en su interior, ahora sería más difícil deshacerse de aquellos vecinos revoltosos. El melenudo idiota claramente mencionó la idea de la cena a Tenten para que ella aceptara la invitación de inmediato.
-¿En serio?, ¡por supuesto que podemos!
El azabache la quiso desintegrar con la mirada, no tenía el menor problema en que ella se fuera a Dios sabe dónde con aquellos encajosos, pero por supuesto que si Sakura entraba en el paquete era diferente, y eso es lo que al parecer Tenten estaba insinuando. Así mismo, sabía que su sacrificada pelirosa, jamás dejaría que su atolondrada amiga se fuera sola y corriera peligro con aquellos desconocidos.
-Pues a mí me parece que no –Tenten se sobresaltó ante lo gélido que Sasuke sonó.
Lo miró directamente y se sorprendió al ver como tenía el rostro, lo primero que se le ocurrió fue que Neji se relacionaba con aquello.
-¿¡Pero que te pasó!?, ¿Neji te golpeó?
-¿Neji?, claro que no, ¿Por qué piensas eso?
-Pues…bueno, no importa, ¿te asaltaron o algo así? –respiró tranquila de nuevo, aunque la preocupación por el estado de Sasuke no desapareció.
-Después lo comentamos. Estábamos en que no creo que sea buena idea la cena, Sakura no dejará que vayas sola, pero obviamente tampoco es recomendable que te acompañe, Naruto debe dormir temprano, y si salimos todos a algún sitio –se incluyó apresuradamente-, lo desvelaremos.
-En eso tienes razón…mn, gracias por la invitación, pero creo que no podemos –se dirigió al pelirrojo y al rubio.
-No hay problema, otro día será –sugirió Deidara con una mueca de tristeza.
-Aunque… ¡esperen!, ¿Por qué no cenamos aquí todos?, así pasamos una velada agradable sin tener que desvelar al bebé de mi amiga, podemos pedir la comida a domicilio, ya que es algo tarde para empezar a cocinar.
Los jóvenes asintieron emocionados, Sasuke por su parte torció el gesto. No podía impedirle a Tenten llevar a cabo su descabellada idea, claro que él poseía todo el derecho sobre el departamento al pagar la renta, pero nunca se lo echaría en cara a las muchachas, admitió pesaroso y se tragó su coraje.
-Voy a avisarle a Sakura –atinó a decir y salió disparado a la recamara de Naruto.
Entró conteniéndose de azotar la puerta, Sakura cambiaba al rubio de ropa mientras le hablaba tiernamente instándolo a que aprendiera a decir tía Tenten, ¡ja!, como si aquella castaña bribona se lo mereciera después del lío que le había ocasionado.
-Tenemos invitados –soltó caminando hacia ella y abrazándola por detrás.
-¡Ghake! –Naruto se removía excitado queriendo que lo tomara en brazos.
-¿Invitados?, ¿Quiénes? –sonrió cuando él le colocó la cabeza en el hombro.
-Termina de arreglarte Naruto, no queremos decepcionar a las visitas. El vecino actor y su compañero, un pelirrojo desabrido –regresó su atención a la de ojos verdes.
Para colmo eso, ¡otro pelirrojo!, esperaba que no le diera problemas fijándose en Sakura.
-Van a quedarse a cenar, Tenten los invitó.
-Y… ¿estas molesto por eso? –adivinó ella casi afirmando.
Sasuke la apretó fuerte, Sakura era intuitiva cuando se lo proponía.
-¿Quieres que vaya y le diga que lo deje para otro día?, o también puedo pedirle que se encargue ella de ellos y, tú y yo vemos una película en la habitación con Naruto –se giró y le acarició la mejilla.
-¿Harías eso para tenerme contento? –cuestionó asombrado por la sugerencia.
-Haría cualquier cosa para tenerte feliz Sasuke, así como haz hecho tú por mí –rozó su boca con dulzura.
Casi quiso golpearse por su inseguridad, Sakura le demostraba lo importante que era para ella, él debería portarse con la misma madurez y amor que su pelirosa y mostrarle un voto de confianza, porque si de algo estaba seguro era de sus sentimientos. Era tan buena, no le importaba parecer una maleducada amargada frente a las visitas, si con eso lo hacía feliz a él, era única.
-No será necesario, es bueno conocer gente nueva –admitió haciéndola sonreír.
-Entonces vamos –propuso dándose la vuelta y tomando a Naruto, el niño pedía agitado llegar al azabache.
-Adelántate, yo tengo que charlar con Naruto de algo que me gustaría proponerle –señaló misterioso.
Sakura negó divertida con la cabeza, le encantaba como interactuaban su hijo y el amor de su vida. Le pasó al bebé que saltó de alegría y lo abrazó apenas estuvo en sus brazos. Ver la adoración en los ojos azules de Naruto y el amor que comunicaban los de Sasuke la desarmaba. Besó la mejilla de cada uno y se encaminó a la salida.
-Iré a ponerme algo más formal, no se tarden –avisó cerrando la puerta.
-Bien pequeño dobe, tengo una propuesta para ti, así que ponme atención –habló con seriedad. El rubio bebé se quedó muy quieto, lo miraba como si fuera la cosa más interesante del mundo-, que bueno que nos entendemos. Bien, afuera están unas visitas inesperadas, es normal que tu madre tenga nuevas amistades, pero como ella continuará conociendo personas, hay que dejar claro que puesto ocupo en su vida, ¿cierto? –Naruto balbuceó como si le diera la razón-. Así que creo, que es momento… -no sabía porque estaba tan nervioso-, de que me digas papá.
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Entró azotando la entrada, principalmente por su enojo y también para que su hermana notara su llegada. Así lo hizo, Karin apareció de inmediato y corrió hasta él apenas se dio cuenta del estado en el que llegó.
-¡Gaara!, pero… ¿Qué te ocurrió? –preguntó al borde de la histeria.
-Fue Sasuke…
-¡Qué!, ¿Por qué Sasuke te golpearía así?
-No te preocupes, él también recibió su merecido. Karin, necesito que me ayudes –cogió sus muñecas cuando ella se acercó con intención de tocarle la cara-, siempre has sido de interés para Sasuke, ahora que lo pienso, eres la única mujer que ha sido constante en su vida…
-¿Qué?
-Ayúdame hermana, seduce a Sasuke de nuevo, aléjalo de ella –la pelirroja no entendía nada, pero temblaba al ver la expresión tan sórdida que su hermano tenía-, encárgate de ese traidor para que yo pueda acercarme a Sakura…
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Buenas!, es tarde, pero dije, nop, ni un día más, hay que actualizar, así que creo que habrá errores, pero se hacen los desentendidos, trato?, bien!
Pues ya ni me disculpo, ni me explico, ni prometo, ni nada. Como dicen por ahí, quieren hechos no palabras, es lo que demuestra realmente el compromiso de un ser a otro ser, so, yo me comprometo con capítulos, ustedes me responden con su apoyo, así de simple es la ecuación. Así que gracias de antemano por leer, comentar, seguir y enviar el fic a favoritos!
nekosmile, en serio cumples el mismo día que yo?, órale, pues muchas felicidades (súper atrasadas por cierto), ya casi cumplimos otro año y yo apenas te felicito = (, pero que no se diga que me pasó de noche ni tu felicitación ni la de los demás, muchas gracias por sus buenos deseos y las mañanitas que por ahí me cantaron en review = P, fue algo muy bello, aunque prácticamente los obligué a felicitarme verdad, pero todo es válido, además les salió económico, no me compraron nada, solo usaron unos minutos de su valioso tiempo para la molestia de escribir. ¡Gracias!
Se intensifica todo este lío de Gaara, aunque tampoco creo que puedan hacer mucho los pelirrojos, ustedes que creen?, unos cuantos golpecillos hubo, eran necesarios en mi opinión, hehe. Ya saben el exceso de testosterona termina en demostraciones de superioridad física X P. Y Sasuke con su dosis de paternalismo no podía faltar, aww, ternura!
En fin, un gusto haber platicado de nuevo con ustedes, cuídense mucho, les mando un abrazo fuerte y su saludo de siempre. Nos leemos espero que pronto, seguimos en sintonía, bye, bye!
