Naruto y personajes propiedad de Masashi Kishimoto

Solo la trama de esta historia pertenece a mi autoría.

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La madre virgen

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Capitulo XXXII

Eventualidades

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En todo el camino Tenten no paró de conversar con su ídolo, Deidara era maravilloso, no solo porque fuera actor, sino porque era un hombre extremadamente sofisticado y experimentado, prácticamente coincidían en cualquier tema, era como su otra mitad. Se sentía un poco culpable, su prima y el doctor permanecían callados en la parte trasera del auto, dejando que ellos se perdieran en su mundo y disfrutaran uno del otro.

Al llegar al club sonrió maravillada, aunque el gusto se perdió al recordar la vez que salió a divertirse de noche y con quién. La imagen de Neji casi hizo que se sulfurara del coraje, no quería pensar en él en un momento tan extraordinario como el que le aguardaba, pero tampoco podía dejar de lado el problema que él significaba en su vida. No había querido seguir el plan de Sakura y aclararle que ella no tenía relación con Sasuke, no obstante tal vez debería considerar hacerlo, ¿Qué tal si a su ex jefe se le ocurría seguirla molestando, o peor aún, armarle un lío en la empresa?. Resopló frustrada, lo que menos deseaba era volver a topárselo en lo que le quedaba de existencia.

-¿Qué les parece? –cuestionó el actor situándose a su lado.

-Se ve muy exclusivo, ¡esto es emocionante, nunca he entrado a un lugar así! –la prima de Tenten tenía un brillo de impresión en sus hermosos ojos cafés.

-Bueno Tomori, te daremos la despedida que mereces –la abrazó por el cuello y la jaló dirigiéndose a la entrada, Sasori y Deidara siguiéndolas muy de cerca.

El club estaba atestado de personas, la música llenando completamente sus oídos y las luces fluorescentes les dieron la bienvenida. El rubio hizo patente su fama al lograr que los dirigieran a una exclusiva mesa en la zona VIP, las morenas saltaron de gusto ante tal recibimiento.

-Tenten, ¿bailarás conmigo? –le preguntó Deidara muy cerca de su oído.

-Por supuesto, ¿ahora? –propuso en tono sensual, tenía que aprovechar el golpe de suerte.

-Ahora –corroboró rápidamente-, volvemos en seguida –anunció guiándola de la mano.

Llegaron a la pista sorteando a la muchedumbre sin mucho esfuerzo. Las canciones rápidas no le iban bien a Tenten, pero se sentía tan contenta, que permitió a su cuerpo relajarse y dejarse llevar por los movimientos del actor. Cerró los ojos y se concentró en el ambiente de fiesta, Deidara la acercaba a su cuerpo tomándola de la cadera a la vez que mantenía su otra mano en la espalda de ella. Sintió un leve choque y abrió los parpados sorprendida, Deidara se disculpaba con una pareja detrás de ellos. Volteó para cerciorarse que no hubiera ningún problema, lo que vio la hizo apretar la mandíbula y fruncir el ceño enfadada.

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Frente a ella el cuerpo de Sasuke se mostraba en toda su magnificencia, su pelinegro novio había logrado sacarse la camisa y la contemplaba con ojos llenos de pasión. Reprimió un gemido de deseo, con dedos temblorosos comenzó a delinear el contorno de su pecho y de tan tremendos abdominales, Sasuke le recordaba a los Dioses griegos que aparecían en los libros de mitos que llegó a leer en la biblioteca pública, solo que jamás imaginó que en la vida real alguien pudiera compararse con esos seres tan perfectos, ni siquiera los moretones le restaban hermosura.

Desde hacía rato, un estremecimiento intenso la recorría de pies a cabeza, el aire era escaso en la habitación, puesto que no le llegaba suficiente oxígeno a los pulmones. Tenía la mente nublada, sus ideas embotadas por el calor que le producía esa simple vista. "¿Qué era lo que estaba pensando?", se lamió los labios hinchados, la punzada de dolor la hizo más consciente de la falta que le hacía la boca de Sasuke contra la suya.

¿Cómo alguien como él pudo fijarse en alguien como ella?, se asombró ante tal hecho del destino. Apenas unos meses atrás su vida era plana y aburrida, era la simple empleada de una cafetería, la joven huérfana criada con carencias en un orfanato de pueblo, la chica inexperta y soñadora que poseía como meta viajar por el mundo y trazarse una vida, una ingenua sin ambición de amar, solo de despegar con alas propias. Ahora, tiempo después, sentía que ya nada de aquello tenía que ver con ella, ¿Cuándo se hubiera imaginado tener a un hombre así, a un hijo así, amigos así…?, Sasuke le pasó el pulgar por los labios y ella sonrió feliz.

Era la primera ocasión que se hallaba en tal situación, inmóvil y perdido ante la belleza que se desplegaba a centímetros de él, y la cual brotaba de la mujer que lo volvía loco. Anteriormente a ella hubo muchas, tantas que le parecía imposible llevar la cuenta, pero ninguna había podido despertarle realmente ese sentimiento que Sakura despertaba en él, no, aquellas aventuras efímeras y totalmente pasajeras, palidecían terriblemente en este instante. No es que intentara rememorarlas, simplemente comprendía que la carencia emocional que antes siempre lo acompañaba, esta vez era suplida por la sofocante necesidad de amar y ser amado por Sakura.

Ella permanecía tranquila, con sus enormes ojos puestos en él, sus cálidos dedos acariciándolo arriba y abajo de su pecho le creaban deliciosos escalofríos en todo el cuerpo. Le asombraba lo excitado que se encontraba, Sakura ni siquiera se valía de tácticas o palabras sensuales, es más, continuaba completamente vestida y él ya estaba al borde. Le tomaba toda su fuerza controlarse para no írsele encima y hacerla suya de una vez por todas. Quería que disfrutaran el momento, que la primera vez entre ambos fuera memorable.

Había además algo que no lograba sacarse de la cabeza, no le apetecía competir contra el fantasma del padre de Naruto, no es que no creyera poder superarlo en habilidades, pero la inseguridad de que Sakura lo tuviera idealizado, y en el fondo continuara amándolo, lo dejaba en una clara desventaja. Por supuesto la pelirosa no le daba indicios de que así fuera, aun así, enfrentarse contra el vacío que dejó un muerto no era justo. Si el tal Sai hubiera desaparecido de la vida de Sakura por otros motivos, como una separación normal, y no por un trágico accidente, ellos estarían en igualdad de condiciones. Pero la realidad era otra, si el padre de Naruto no estuviera muerto, probablemente Sakura continuaría con él, y ambos estarían disfrutando todavía de su amor. La horrible sensación de saber que ella era la primera mujer a la que amaba, pero no era el primero en ser amado por ella, le creaba una gran frustración.

-Sakura… ¿me quieres? –la pregunta escapó de su boca, su miedo se materializó sin siquiera tener el tiempo de contenerlo.

-Sasuke –ella le dedicó una mirada tan profunda, la transparencia de sus preciosos ojos le dio la seguridad que buscaba, incluso antes de que ella respondiera con palabras- te amo.

Saltó directo a sus labios y la besó con tanta fuerza que creyó la lastimaría, pero no se detuvo, sus leves gemidos de placer lo incentivaron a profundizar y alargar el roce de su lengua con la suya. Sus narices se acariciaban mientras sus frentes permanecían unidas, ambos mirándose directamente uno al otro. La hizo sentarse y le sacó la blusa por la cabeza sin perder aquella conexión, después bajó los tirantes de su sujetador con calma y delicadeza, la expresión de la pelirosa se tornó exultante. Se dedicó a repartir ligeros besos en cada hombro, la cremosa piel blanquecina brillaba con la saliva que él dejaba a su paso.

Si antes estaba hipnotizada sin poderse mover bajo el hechizo de aquellos deslumbrantes ojos negros, ahora no conseguía dejar de tocarlo y atraerlo hacia ella con una desesperación mortificante de sentir su contacto. Paseaba sus manos halando y enredando sus dedos en su oscura melena, al mismo tiempo que su lengua disfrutaba jugueteando y marcando las partes más sensibles del cuello de él.

La temperatura subió a niveles insoportables, el azabache se apuró a desabrochar el broche del sostén y dejarla desnuda de cintura para arriba, cayeron de nuevo en la cama, él todavía sobre ella. Sin dejar de saborearla, descendió un camino de caricias y besos por el cuerpo de su novia, cuidando no lastimarle la herida del costado. Atrapó sus senos aprovechando que ella mantenía sujeta su cabeza en aquella parte de su anatomía, era tan suave y deliciosa. Cuando empezaba a desabotonar su pantalón para por fin admirarla entera, el ruido estridente del teléfono rompió el encanto en el cual se encontraban.

-No contestes –pidió sin soltarla.

-Mmn…tal vez sea algo importante –argumentó pero no se apartó de él.

-Hmn –continuó con lo que hacía hasta que el aparato dejó de sonar.

La tranquilidad no les duró mucho, ya que el ruido comenzó de nuevo, pero ahora proveniente del celular de Sasuke.

-¡Tsk! -renegó sacando el móvil de su bolsillo, pensaba estrellarlo contra la pared pero Sakura se lo impidió.

-¡Sasuke no!, mejor contesta, entre más rápido lo hagas…más rápido podemos seguir con lo que hacíamos –las mejillas se le colorearon de rojo.

-Está bien –besó su frente y presionó la pantalla a regañadientes- ¡Sí! –respondió enojado.

-¡Sasuke!, gracias a Dios que contestas, llamé a la casa pero no me contestaron, discúlpame por molestarlos, ya me imagino qué estaban haciendo, es que…es una emergencia –la voz de Tenten sonaba apurada y ansiosa.

-¿Qué pasa? –se levantó de encima de Sakura-, es Tenten –le informó a la de ojos verdes que lo miraba curiosa.

-Es que…hubo una pelea y… ¡estamos en la cárcel, por favor ayúdanos! –confesó alterada.

-¿¡Qué!?

-No tengo mucho tiempo, nos trajeron a la estación Sur, por favor Sasuke… ¡no me presione, tengo mis derechos! –la escuchó gritar y supuso que se dirigía a algún oficial.

-Hmp, voy para allá –se puso de pie de golpe buscando su camisa en el suelo.

-Gracias…en serio perdón, tengo que colgar. De nuevo gracias –la llamada terminó.

-¿Qué sucede? –se irguió también Sakura cubriéndose con los brazos, cuando él comenzó a vestirse.

-Tenten y los demás están en la cárcel –contestó serio.

-¿¡Cómo!?...pero…pero, ¿Por qué?

-No lo sé, solo mencionó una pelea –se abotonó la camisa velozmente.

-¡Ay Dios! –se mordió el labio preocupada.

-No te preocupes, todo saldrá bien. Quédate aquí, te mantendré informada –besó sus labios con dulzura.

-Por favor avísame cuanto antes lo que pase –asintió nerviosa.

-Hmp, cierra bien la puerta cuando me vaya –la besó otra vez.

Estaba preocupado y enfadado a partes iguales, que manera de arruinarles el momento. Obvio preferiría continuar con lo que hacían Sakura y él minutos antes, pero Tenten era su amiga, así como la de la pelirosa y debía ayudarla, ya otro día tendrían tiempo de terminar lo comenzado esa noche.

Empezó a morderse las uñas apenas Sasuke salió de la habitación, rogaba porque no fuera nada grave lo sucedido a Tenten, la castaña era su mejor amiga, temía que estuviera lastimada, o que se hubiera metido en graves problemas con la ley.

Sintió frío de repente, continuaba semidesnuda en medio de la recamara, buscó su bata y se la colocó encima, por poco y habría consumado su amor con Sasuke. Suspiró resignada, ni siquiera le pudo contar la verdad, no había querido romper el mágico momento, al contrario, quiso dejarse llevar por lo que ambos sentían. Sonrió sin darse cuenta, aquella confesión que salió de sus labios todavía la tenía asombrada, la reacción de Sasuke la llenó de felicidad, él no le respondió con palabras, pero sin duda le correspondía.

Volvió a inquietarse, no quería seguir escondiéndole aquel secreto a su novio, ojalá el asunto de Tenten se solucionara esa misma noche, así ella podría concentrarse en hablar seriamente con Sasuke.

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El oficial de pulcro uniforme azul marino y expresión de pocos amigos, la ingresó de nuevo en aquella celda de cuatro por cuatro. Era el lugar más aterrador en el que se había parado en su vida, la puerta de rejas de hierro forjado, se cerró estruendosamente detrás de ella. Retuvo el impulso de soltarse llorando, no quería ser un espectáculo para las ocho mujeres que también permanecían encerradas en ese espacio, contando a la acompañante de aquel malnacido. Caminó precavida hasta el rincón donde su prima continuaba hecha un ovillo, Tomori la miró con una mezcla de esperanza y terror.

-Por favor dime que alguien va a sacarnos de aquí –rogó casi en gemidos.

-Tranquila, Sasuke ya viene –contestó en un murmullo sin perder de vista las miradas hostiles que la detallaban.

El olor a suciedad, alcohol y perfumes baratos, viciaban la atmósfera sombría de la pequeña cárcel. En buen lío se habían metido, todo por culpa de aquel canalla, rechinó los dientes al sentir fluir por su cuerpo todo el resentimiento que le producía ese hombre. ¿Acaso era una maldición que tuviera que encontrárselo en cada esquina?, Tomori la tomó de la mano acompañándola a la incómoda banca atornillada en la pared.

-Tenten, esas de ahí me dan miedo –señaló con la mirada a tres mujeres que daban una clara impresión de dedicarse a la vida alegre.

-No las mires a los ojos –la reprendió evadiendo también a las jóvenes prostitutas.

-Tenten, ¿Por qué Deidara-san golpeó a ese hombre?, no creo que debas seguir frecuentándolo si es tan agresivo –aconsejó la enfermera con cierto reproche.

-La culpa no fue de Deidara, sino de ese… -apretó las manos hasta sentir las uñas clavándose en las palmas-, el tipo al que Dei golpeó, no es un desconocido Tomori…

-¿Ehh?

-Se llama Neji Hyuga, es mi antiguo jefe y…tenemos una historia algo complicada, solo te diré, que si Deidara lo golpeó, fue porque Neji me ofendió –limpió rápidamente las lágrimas que brotaron al recordar la horrible experiencia.

Deidara se había disculpado educadamente con la pareja agraviada, y eso que la culpa no era suya, sino precisamente del hombre de cabello largo y la rubia despampanante que los miraban con desdén. Tenten absorbió con orgullo aquel golpe bajo del destino, se contuvo de reclamarle o mirarlo con más importancia de la que merecía. Hubiera podido fácilmente librarse del bochorno, continuando con su camino e ignorando a Neji, pero él se lo impidió.

-Esto sí que es una sorpresa, ¿Qué haces tú aquí con este tipo?, mejor aún, ¿Sasuke sabe que sales por las noches a divertirte con otros? –la tenía sujeta del brazo y la miraba con burla.

-¿Tenten, conoces a este hombre? –Deidara no perdía la serenidad, comprensiblemente, como figura pública intentaba evitar cualquier escándalo, pero sus ojos azules registraban amenazantemente al pelilargo.

-Yo…es mi ex jefe, nada más –resaltó con fuerza, al tiempo que se soltaba con dificultad de la mano posesiva de Neji-, como antes le comenté Hyuga-san, lo que yo haga, o deje de hacer y con quién, es únicamente de mi incumbencia. Pero, respondiendo a su pregunta, sí, Sasuke sabe dónde estoy, así como yo sé dónde está él, y créame, no podríamos estar más contentos el uno por el otro, ¿le basta con esa respuesta? –le sonrió dignamente.

-Vaya Tenten, que equivocado estaba contigo, me contuve durante tanto tiempo porque creía que eras una mujer distinta… -la expresión del castaño era de repulsión-, hasta admiraba eso de ti. Se me vienen a la mente las palabras que me dijiste un día, ¿recuerdas?, eso de que estabas esperando al amor de tu vida…pensé, esta chica está loca, es una ingenua, una idealista…creo que el ingenuo fui yo, eres una actriz, una falsa, debí sospechar que era una mala idea creer en alguien, cuyo talento…es mentir bien…

Ambos se miraban directamente a los ojos, todo lo demás pasó a un segundo plano, la de cabello chocolate ni siquiera escuchaba ya la música, no debería sentirse mal por las palabras de Neji, pero la manera en la que él la contemplaba, le generaba un gran dolor.

-…me gustaste desde que te vi, pero el trabajo, luego tu fragilidad…lucías tan infeliz cuando me dijiste que te ibas a trabajar con Itachi, supe que yo te estaba dañando, así que me hice a un lado.

-Neji –suspiró impactada por la confesión de su ex jefe.

-Solo que no te fuiste por esos motivos, te fuiste para escalar más alto, ¿no?, y ahora, sigues escalando –señaló al rubio-, un famoso actor, con contactos ilimitados que puede resolverte la vida a cambio de unos cuantos favores.

-¡Basta!, no voy a permitir que siga insultando a Tenten-san –Deidara se metió entre ellos.

-Yo solo digo la verdad, no la conoces como yo. ¡Tenten no es más que una mujerzuela convenenciera!

Regresó al presente cuando escuchó la voz del policía, llamaba a la acompañante de Hyuga, seguro el abogado de la millonaria rubia había pagado su fianza, ¿o habría sido el propio Neji, ya estaría libre?. Sacudió la cabeza deshaciendo esas ideas, estaba tan deprimida y asustada. Después de que Deidara se le fuera encima a Neji por ofenderla, todo ocurrió como en cámara rápida, la policía barrió con todos los implicados en la trifulca, esperaba que el rubio y el pelirrojo estuvieran bien, se habían metido en problemas por su culpa, por defenderla, incluso su prima, quien regresaría a Suna con aquella mala pasada a cuestas.

"Sakura y Sasuke también me odiarán y con justa razón", se abrazó a sus rodillas y se puso a rezar, no se le ocurría mas por hacer.

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Ni en sus días de joven rebelde e irresponsable tuvo la suerte de terminar en la cárcel, entrar en un lugar tan decadente como la estación Sur le parecía indigno, pero no tenía opción. Varias personas acaparaban la ventanilla de información preguntando por sus familiares, mientras otras más saturaban la línea de sillas en la salita de espera. Se hizo a un lado y sacó su móvil, llamaría a uno de los abogados de la empresa, él no tenía la menor idea de hacia dónde o con quién dirigirse.

-¿Sasuke?

-¿Itachi? –reconoció la voz de su hermano, el mayor salía de una oficina-, ¿tú qué haces aquí? –cuestionó confundido.

-Neji me llamó, se metió en problemas en un club, ¿y tú?

-¿Neji? –repitió con impresión, ¿tendría que ver con el mismo asunto de Tenten?-, yo…Tenten me llamó, la trajeron aquí por una pelea, también en un club.

-¿Ehh?, que extraño –cruzó los brazos quedándose pensativo.

-¿Llamaste a un abogado?

-No fue necesario, solo tuve que pagar la multa, y parte de los daños hechos al local.

-Hmp, supongo que tendré que hacer lo mismo para sacar a Tenten y a su prima, indícame dónde hacerlo, me urge salir de aquí –soltó fastidiado.

La castaña corrió a abrazar a su amigo, Sasuke la sujetó con fuerza y ella comenzó a llorar. Tomori no perdió detalle de los hombres que salían por otra puerta, Deidara, Sasori y el tal Neji se detuvieron a unos metros.

-Tranquila, ya pasó –la consoló con paciencia-, vamos a casa, Sakura está muerta de preocupación –le informó empujándola por la espalda animándola a caminar.

Neji se sorprendió bastante por la presencia de Sasuke en aquel lugar, ¿su amigo había ido a ayudar a Tenten, aun sabiendo los motivos por los que se encontraba ahí?, ¡pero si el actor con el que ella lo engañaba estaba solo a unos pasos de ellos!. Suponía que Sasuke no tomaba en serio a la morena, pero permitir que lo engañara de esa manera tan descarada, no era comprensible.

-Sasuke –se dirigió a él evitando mirar a Tenten.

-Neji –cabeceó a modo de saludo.

-¿Qué haces aquí?

-¿No es obvio?, vine a pagar la fianza de Tenten, de Tomori y de los vecinos.

-Me pueden explicar, ¿cómo todos ustedes terminaron envueltos en esto? –preguntó Itachi llamando la atención de Neji.

-¿Por qué mejor no se lo preguntas a tu novia, Sasuke?

-No comprendo, ¿Sakura que tiene que ver en esto? –respondió arqueando las cejas.

-¿Sakura? –Neji abrió los parpados sorprendido.

-Sakura es la novia de Sasuke –aclaró Tenten, conteniendo la voz para no gritarle "idiota" a todo pulmón.

-¿Entonces tú…?

-Yo soy amiga de Sasuke, y esta noche salí con mis vecinos y con mi prima a pasar un buen rato –lo fulminó con una crítica mirada-. Tienes razón Sasuke, Sakura debe estar muy angustiada, además necesito darme un buen baño, tengo que empezar a olvidarme de esta noche cuanto antes, vámonos por favor –emprendió camino haciéndose seguir por los demás.

-Neji –Itachi le palmeó el hombro.

-Pensé…que tú… ¿Qué no eras tú el que tenía una relación con tu ex asistente? –la consternación nublaba su expresión.

-Yo nunca tuve una relación con Sakura, ella me gustaba, pero las cosas no pasaron de ahí. Ella está enamorada de mi hermano, y Sasuke de ella, ¿él no te dijo nada?

-Soy un imbécil –resopló derrotado.

-¿Neji?

-Yo…necesito alguien con quien hablar…

-Hmn, ya veo –asintió sereno-, vamos a tu departamento.

Asintió agradecido, no sabía de qué manera lo haría, pero arreglaría las cosas con Tenten, se había equivocado atrozmente y debía recuperar el terreno perdido con la castaña.

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Acababa de darle a Naruto la mitad de una mamila, el bebé despertaba de vez en cuando por las madrugadas solo para pedir leche.

-Eres un glotón –escuchó el pequeño eructo y lo acunó en sus brazos, los ojitos ya casi se le cerraban-. Estoy muy contenta por tu nueva palabra, aunque no entiendo de dónde pudiste escucharla, ¿Sasuke te la dijo? –le preguntó acariciándole los cabellos-, ¿o fue tu tía Tenten? –los parpados de Naruto terminaron por cerrarse, sonrió conmovida, su bebé era hermoso.

Permanecía en la sala atenta a cualquier ruido, no creía que las cosas entre Sasuke y ella fueran a continuar aquella noche, así que optó por ponerse la pijama más cómoda que tenía. La puerta de la entrada se abrió y ella salió al encuentro de sus amigas y su novio. Se abrazó a Tenten todavía con Naruto en sus brazos, luego se dirigió a Tomori he hizo lo mismo, Sasuke simplemente dejó que ellas se relajaran.

-¿Qué sucedió?, Sasuke solo llamó para decirme que había pagado la fianza, ¿los vecinos cómo están?

-Bien, se fueron a su departamento. Hubo una pelea –empezó a relatar Tenten.

-¿Una pelea? –le pasó el niño a Sasuke que llegó hasta ella y se lo retiró de los brazos.

-Yo…nos encontramos con Neji y él…bueno, ya debes suponer el resto –agachó la cabeza ocultando su tristeza.

-Esto no puede seguir así, Sasuke –nombró al azabache enfadada-, tienes que hablar con ese cretino, explicarle que entre Tenten y tú no hay nada, tú no sabes lo sucedido con ellos, pero él y Tenten tuvieron-…

-Tranquila Sakura, Tenten me comentó todo camino a casa. Hablaré con Neji mañana, él ya sabe que entre nosotros no sucede nada, y que mi pareja eres tú. Aun así, le aclararé que Tenten no está sola, tendrá que disculparse con ella y dejar de molestarla –aseguró serio.

-Gracias…

-Sakura, Sasuke, eso no es necesario, dudo que después de hoy él vuelva a insultarme, es más, ni siquiera creo que se me cruce otra vez en el camino…

-No Tenten, Sasuke tiene razón, él debe de saber que tienes quien te apoye y te defienda. Es sumamente injusto que las personas te ataquen y te calumnien sin motivos –se enfureció al recordar su situación con Itachi-, yo pasé por eso, y no es nada agradable. Tú nos tienes a nosotros, deja que te ayudemos con esto por favor, este asunto de Neji tiene que cerrarse –la tomó de las manos y le sonrió con afecto.

-Bueno…pero no te metas en problemas con él –observó a Sasuke-, solo dile que se aleje de mí, ¿si?

-Hn, no lo golpearé como a Gaara, a menos que me dé motivos –respondió juguetón.

-¡Sasuke!, esa clase de ejemplos no son buenos para Naruto –lo regañó la de cabello rosado-, aunque, no le vendrían mal uno o dos golpes para que aprenda de su error –le guiñó el ojo a su novio.

-Si vieras como quedó después del derechazo del actor, no dirías eso –opinó Tomori-. Bien, pues vaya que recordaré estas vacaciones como ningunas otras, Lee no me creerá que me esposaron y me trasladaron en patrulla hasta una verdadera estación de policía –rió la enfermera liberando la tensión restante.

-Esta será una experiencia digna de contarles a mis nietos –aceptó Tenten con ánimo renovado.

-Estoy seguro que la adrenalina y la ansiedad del momento les ha quitado el sueño, pero Sakura, no es bueno que continúes despierta, sigues recuperándote de la herida, ven, vamos a dormir –extendió su mano sosteniendo con la otra al pequeño rubio.

-Si…tienes razón, la verdad si estoy algo cansada, mn…buenas noches muchachas, me alegra que ya estén aquí y las cosas no hayan llegado a mayores –se despidió de sus amigas.

Las escuchó chiflar bromistas, ¿Sasuke pretendía quedarse el resto de la noche?, despertar a su lado la haría inmensamente feliz, apretó su mano y dejó que la condujera a la recamara.

-¿No llevarás a Naruto a la cuna? –observó como lo acostaba en medio de la cama.

-¿Te molesta que duerma con nosotros?, me gustaría tenerlos a los dos junto a mí, ha sido una noche muy larga –comenzó a quitarse el saco y a desabotonarse la camisa.

-Al contrario –se acomodó en su lado del colchón recibiendo un casto beso de Sasuke.

Ambos estaban tan exhaustos, que solo tuvieron que cerrar los ojos para quedarse dormidos. Sakura sintió el brazo de Sasuke rodearle la cintura, atrayéndola más hacia él junto con Naruto, la respiración de su hijo y el calor del abrazo del pelinegro la llenaron de paz, llevándola a un profundo y reparador sueño.

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Llegó tarde al trabajo pero no le importaba mucho, total, era el vicepresidente. Su noche se había alargado debido a que no quería levantarse de la cama y despegarse de su rubio hijo y su pelirosa novia, pero tampoco podían pasarse el día en cama. Aquella magnifica experiencia lo tenía renovado, le encantaría despertar cada mañana con los golpes de Naruto en su pecho y la sonrisa radiante de Sakura. ¿Estaba yendo demasiado rápido?, no lo sabía, solo tenía la certeza de que eso era lo que quería, tenerlos a su lado para siempre, el amor era una cosa extraña, ahora que lo sentía, le urgía expresarlo sin reservas y sin miedos.

Desapareció la cara de idiota enamorado que seguro poseía, su semblante circunspecto se profundizó al llegar con la secretaria de Neji, antes de dirigirse a su oficina pretendía hablar con su amigo sobre el asunto de Tenten. Que impresión se llevó, mira que enterarse que entre esos dos existía algo.

-Buenos días, avísele al Licenciado Hyuga que necesito verlo –la mujer de cabello corto y piel pálida se acomodó las gafas y le sonrió cortés.

-Uchiha-san, buenos días. Lamento informarle que mi jefe no se presentó hoy al trabajo, llamó para que cancelara los pendientes del día, dijo que su hermano le sugirió tomarse un tiempo para reponerse. No sé si este enfermo, él no me dio más detalles.

-Ya veo –se dio la vuelta sin decir más.

Algo así sospechó que pasaría, después de todo él volvió a indicarle a Tenten faltar un día más. Era comprensible que su amigo quisiera reponerse de la golpiza recibida, él mismo estuvo tentado a ausentarse por sus propias heridas. Tomó de nuevo el elevador, necesitaba hablar también con Itachi, recordó cuando las puertas se abrieron en el último piso. La sorpresa de Naruto se relacionaba con su hermano, sonrió divertido, ¿Quién diría que gracias a ese bebé sus lazos familiares se estrecharían?

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-¿En serio me juras que me perdonas?

-Ya Tenten, cuántas veces quieres que te diga que no hay problema –continuó picando los vegetales del guiso que cocinaba.

Sasuke llegaría en cualquier momento a comer, y quería sorprenderlo con sus dotes culinarias. Solo que Tenten la distraía enormemente con sus exageradas disculpas.

-Es que Sakura, prácticamente les arruiné su noche especial –expresó compungida-. Porque los interrumpí en el mejor momento… ¿a qué si? –esta vez cambió a un tono pícaro.

-¡Tenten!

-¡Sakura!, soy tu amiga, no hay nada de malo en que me cuentes –cogió un trozo de tomate y se lo llevó a la boca esperando la respuesta de Sakura.

-Eso es…es muy personal –se le calentó el rostro y no precisamente por el calor que hacía en la cocina.

-Ah, qué envidia me das. Sasuke es perfecto para ti, ya quisiera yo encontrarme alguien como él.

-Bueno, Deidara parece buena persona…

-Lo es, pero él es un actor famoso, sale con muchas mujeres, no creo que yo sea muy especial para él. En todo caso es probable que me vea como la aventura en turno –reconoció resignada.

-Oye Tenten, y…tú…¿tú tienes experiencia en eso? –dejó el cuchillo a un lado y se concentró en la respuesta de su amiga.

Tenía bastantes dudas, Ino nunca le platicó abiertamente de su relación con Sai, y ella no había querido entrometerse ni saber los detalles. Las clases sobre sexualidad tampoco fueron muy descriptivas, el orfanato era dirigido por monjas, mismas que evitaban hablar sobre cualquier tema controversial.

-¿En aventuras? –seguía comiéndose las verduras picadas.

-Mn…no. Hablo de…de sss…sexo –se mordió el labio inferior intentando desaparecer los nervios.

-Obvio que a mi edad no soy virgen, digo, ¿Quién sería casta a los veintiuno? –rodó los ojos bromista-, pero pues tampoco es que lo haga con cualquiera que me pase por el frente. ¿Tienes dudas?, ¿crees que hacerlo con Sasuke será muy diferente que con el padre de Naruto?

-Pues…algo así. Yo era, soy, algo ignorante…

-Sakura, es normal que estés intranquila. Sasuke no es Sai, no creo que te sientas igual, principalmente porque cada quien tiene sus técnicas –intentó hacer reír a la de ojos verdes.

-¡Tenten!

-Tú solo debes dejarte llevar, es simple –palmeó su mano reconfortándola.

-Gracias…bueno…una pregunta. ¿Un hombre puede darse cuenta si una mujer es…es…inexperta?

-No soy hombre, así que no lo sé, además, no es como si saltaran chispas o se escuchen campanas cuando se rompe un himen Sakura, ¿Por qué tanto alboroto?, tú ya tienes un hijo, Sasuke no esperaría ni de chiste que seas una indefensa y torpe virgen –comentó juguetona.

-No…claro que no –rió sin humor.

Se giró fingiendo revisar la comida en el fuego, las respuestas de Tenten la dejaron más confundida. No podía jugar a la ruleta rusa con algo así, esperando a tener suerte y no ser descubierta por Sasuke, tenía que decir la verdad antes de dar ese paso, aunque el temor de que él la mirara con otros ojos debido a su engaño, la paralizaba.

-Ma-ma –reía el rubio sentado en la alfombra de la sala.

Tomori cuidaba de él en lo que Sakura preparaba la comida. El timbre resonó en el departamento, se puso de pie observando a Naruto gatear junto a ella, era un bebé muy listo y curioso.

-Hola Sasuke-san, ¿oh?, ¿Quién es ella? –fijó su atención en la hermosa niña de cabello negro que el azabache sostenía en los brazos.

-Hola Tomori. Esta es la sorpresa de Naruto, mira –se agachó quedando casi a la altura del rubio- ella es Hinata, y viene a jugar contigo Naruto –la niña se apretaba a su pecho sin quitarle la vista de encima al otro bebé-. ¿Qué te parece, te gusta?

El pequeñito los miró brevemente, balbuceó algo ininteligible y después se dio la vuelta ignorando completamente a los recién llegados. No, a Naruto no le había gustado nada la sorpresa, el desinterés del niño dejó pasmado a Sasuke.

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Aloha familia!, no me coman…

Más de cinco mil palabras, y seguiría pero se me hicieron muchas. Estarán decepcionados de que no pasó nada, y tampoco hubo extensas y shockeantes confesiones, solo diré que no es el momento, ese evento lo llevo preparando y como es prácticamente el meollo del asunto, tiene que ser más impactante, haha, na, ya mero, no sean impacientes.

Qué les pareció, Neji se reivindicara?, les tengo un cuestionamiento, a quién prefieren de pareja de Tenten?. La verdad pensaba hacer un NejiTen, pero Deidara me parece un buen candidato también, no sé, como que necesito que me iluminen en eso C=. La conducta de Naruto es extraña, que pensará el pequeño dobe, mnn?

Por cierto, me extraña mucho cuando me comentan eso de que pensaban que había dejado la historia abandonada. Digo, sé que no actualizo súper seguido, pero de eso a tardarme años pues tampoco. Vuelvo y les repito, no dejaré ningún fic botado, que me tarde no significa que no vaya a volver, simplemente pues hay cosas que me impiden actualizar a diario, ya saben, algo así como vida social, trabajo, flojera y demás hehe. Así que no se preocupen, aquí andaré.

Creo que por ahora es todo, cualquier cosa háganmela saber. Como siempre gracias por el apoyo y la molestia de leer o comentar, es mi único pago y aunque no lo crean de eso vivo, porque me motivan mucho.

En fin, cuídense y que estén de lo mejor, un abrazo bien fuerte y un saludo cordial. Seguimos leyéndonos espero que pronto!