RECOMENDACION MUSICAL: Come Back To Me, de Plain White T's.

Detrás de los libros.

Junio 15 del 2006, Port Angels, Washington.

Este era uno de los lugares que más amaba en el mundo: la Biblioteca de Port Angels. Silenciosa y acogedora, tal y como debería ser un hogar, aquel hogar que yo no tenia.

- Buenos días, señora Pogue - salude en un susurro a la bibliotecaria.

- Buenos días, hijo - respondió con una sonrisa - ¿Qué buscas hoy?

Yo solía venir con frecuencia a leer. Teniendo en vista de que era...un pobretón que no tenia dinero para arrendar libros, la señora Pogue me dejaba leerlos aquí.

- Obra de William Shakespeare, Romeo y Julieta.

- OH, un clásico. Pasillo seis a la derecha, al final - me indico.

Proseguí con pasos suaves hacia el fondo, pasando por un camino de enormes estantes y libros recolectados por siglos, hasta llegar a las últimas estanterías. El silencio era sepulcral, de ultra tumba, pero sumamente relajante. Digo, si se cayera una aguja al piso, de seguro resonaría por toda la biblioteca.

Pero por aquel pasillo no se veía ni una mísera hormiga.

Comencé con la búsqueda del famoso ejemplar de Shakespeare...¡habían demasiados libros! …Me seria imposible encontrarlo...o eso creía yo.

"Romeo y Julieta, W. Shakespeare" se leía en letras pequeñas impresas en el enorme libro. ¡Eureka!

Tome el tomo con mis manos y lo retire.

- ¡AAAAAH! - gritamos ambos al unísono, echándonos hacia atrás y chocando con los estantes a nuestras espaldas.

Allí, al otro lado de donde yo había sacado el libro, se encontraba una chica, el ángel más hermoso que hubiera pisado la Tierra. Era Afrodita en todo su esplendor, pero con lentes, claro. El cabello marrón le caía sobre los hombros en forma de ondas. Sus ojos castaños me observaban con curiosidad, penetrantes e intensos, y sus labios estaban levemente maquillados de un suave carmesí. Era tan pálida que pareciera como si brillara entre todos esos libros y estantes de colores opacos.

Pasaron varios segundos para que yo pudiera volver de mi estado de shock.

- Hermosa... - balbucie como tarado.

Ella frunció el ceño, acentuando, de alguna extraña manera, esa belleza tan impactante suya.

- ¿Disculpa? - pregunto. Su voz era suave y melodiosa, como un leve cántico. Como el canto de las sirenas.

- Eh...esto...nada - respondí, sintiendo calor en mis mejillas.

Estuvimos algunos segundos así, en silencio, acercándonos al orificio que habían dejado los dos libros que habíamos sacado al mismo tiempo, observándonos fijamente como si la vida se nos fuese en ello.

La verdad, la vida si que se me iba en ello.

Me sentía...me sentía tan entupidamente sensible como jamás me había sentido, pero de una manera complaciente. Por primera vez en mucho tiempo, me sentí en el lugar y en el momento correcto.

Mi vida pasó de gris a blanco en el momento en que mire sus orbes chocolate. Era el mejor momento que había vivido hasta ese día.

Cuando el momento pasó, y por alguna razón estúpida e incomprensible, estallamos en risas, risas cómplices, como si hubiésemos cometido algún tipo de crimen macabro.

Reír en la biblioteca era como cometer un crimen macabro, al menos para la señora Pogue.

- Soy Bella - se presentó, tendiéndome su mano por el estrecho espacio que había entre los libros.

- Edward, un gusto - respondí, estrechándola con suavidad.

Una corriente eléctrica me recorrió de arriba a abajo al tocar su fría y suave piel.

Parecíamos dos completos idiotas saludándonos de ese modo.

- Y...¿Que sacabas antes de que gritásemos? - pregunte, caminando hasta el inicio del pasillo. Ella me siguió del otro lado.

- Cumbres Borrascosas - respondió.

- Uy, que libro - opine, apareciendo a la par con ella.

Vestía bien, nada comparado conmigo. Unos jeans limpios, un suéter café y un abrigo beige. Sus lentes eran algo más gruesos que los lentes que las chicas de su edad solían usar, y cubrían sus hermosos ojitos chocolate.

Ella me examino con su mirada, aunque su rostro no mostró lastima o repugnancia alguna. Era diferente a todas las muchachas que había conocido, en todo sentido, y por alguna razón, me avergoncé de mi humilde vestimenta.

- Entonces, Edward... - Bella sonrío con diversión - ¿Qué hacías por aquí a parte de asustarme?

- Oh, yo solo venia a eso - ella sonrío - Nah, en realidad, venia a buscar esto.

Levanté el libro que sostenía en mi mano derecha.

- ¡Un clásico! Es una de mis obras favoritas - respondió Bella emocionada - ¿No lo habías leído?

- Lo he leído miles de veces seguidas, pero unos amigos tienes que hacer la obra... - solté una risita al recordar a Alice y Emmett - y me han pedido que viniera a buscarlo.

Llegamos al pasillo principal de la biblioteca, en donde la señoras Pogue revisaba quien sabe que cosas detrás del mostrador. Ella registro los libros y caminamos juntos hacía la salida, con sonrisas radiantes impresas en nuestros rostros.

Recuerdo cada frase y reaccion de Bella en ese primer encuentro. Lo grabe con tanto detenimiento en mi mente para que no escapara nunca que las imágenes llegan solas en cualquier momento, sea donde sea. Pero prosigo:

Salimos de la Biblioteca justo cuando comenzó a chispear. El viento soplaba con fuerza, haciendo que la gente se escondiera en sus casas sin salir ni a comprar pan.

Bella saco un gorro de lana café igualito al mío y se lo puso en la cabeza. Se veía hermosa y apetecible, chistosa.

- Ahora vamos a la par - dijo, mirándome con aquella sonrisa que nunca se borraba de sus labios.

- Te invito un... - quería decir café...pero no tenia dinero suficiente. Solo llevaba conmigo unas pocas monedas en la chaqueta.

Al parecer, ella lo noto con tan solo ver mis manos rebuscando en mis bolsillos, como si el dinero fuera a aparecer milagrosamente.

- Yo invito - ofreció, sonriendo.

- Eh, no es necesario...

- No te preocupes, es un gusto. - tomo mi mano con las mejillas sumamente coloradas, como si aquel movimiento le hubiera costado litros de valor dentro del cuerpo.

A mi me costo litros de concentración poder moverme junto a ella después de eso.

Hay que tener en cuenta lo siguiente: acababa de conocer a una chica fantástica en la situación más inimaginable posible, me había invitado un café y me había cogido de la mano como si fuéramos novios de toda la vida. ¿Qué más me podía pasar en un día? Estaba tan feliz, que no pude ni sopesar todas las posibilidades de que esto saliera bien. Era tanta aquella magnitud y confianza que me inspiraba esa extraña...que realmente veía hacia el futuro como si miles de puertas se nos abrieran solas.

Estaba irrevocablemente prendado de Bella...Bella...

- ¿Bella cuanto? - pregunte, apretando suavemente su mano mientras caminábamos por las calles bajo lo que ya se había convertido en lluvia.

Ella me miro profundamente, de una forma imposible de describir.

- Swan. Isabella Swan - respondió en un susurro, como si estuviera despertando del más placentero sueño.

EBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBEBE

Me llevo a un acogedor café ubicado a un rincón de Port Angles, algo apartado de la civilización humana. Eso me gusto de sobremanera.

Mientras mas tiempo pasaba, más sentía que Bella y yo encajábamos como piezas de rompecabezas. Éramos el uno para el otro, cual siameses. Sus gustos eran muy parecidos a los míos, sus ideas e ideologías centradas e interesantes...todo en ella era perfecto. Solo teníamos una enorme diferencia: Su vida y la mía.

No podía quitarle el ojo de encima. Le hablaba mirándola, comía mirándola, hacia todo mirándola. Me era imposible creer que tal hermosura estuviera conmigo, estuviera tomando mi mano, estuviera siquiera hablándome. Todo eso, en un solo día.

- ¿Estudias? - pregunto Bella, sonriéndome con alegría.

Enrojecí.

- No, no estudio - admití, agachando la cabeza.

- ¿Por qué?

- Las universidades no admiten muertos de hambre - trate de bromear, cosa que no funciono del todo bien. Si quería tener algo con ella, aunque sea concebir esperanzas, debía ser sincero - Pero supongo que tú si...adivino, ¿bibliotecarioteca?

Rompimos en risas.

- ¡No creo que esa palabra exista! - respondió ella, lamiendo los labios sin borrar su sonrisa - Si, estudio. Literatura.

- ¡Literatura! Tienes cara de estudiar algo así.

- ¿Por los lentes? - pregunto, subiendo y bajándolos por su nariz.

Me reí.

- Puede ser... pero es algo que va más allá de eso - me incline aun más sobre la mesa - Siento...siento que puedo ver a través de ti, Bells. Te veo como si fueras transparente.

Ella se mordió el labio, en un acto que me pareció sumamente sensual.

- ¿qué es lo que ves? - pregunto en un susurro, acercándose más.

Me perdí sus calidos ojos chocolate, derritiéndome bajo aquella mirada penetrante y profunda, calida y amorosa, llena de ternura, sinceridad e inocencia, la más pura inocencia.

- A ti - respondí en un leve murmullo - Veo ternura, veo...veo todo. Te veo a ti misma, oculta bajo esos lentes.

Enrojeció de una forma adorable, dándole un suave rosa a sus mejillas.

- Te quiero.

Aquellas dos palabras, suaves y amorosas salidas de sus labios, dispararon chispas. Sus mejillas, antes rosadas, se volvieron rojísimas. Se tapo la boca con sus delicadas y níveas manitos y abrió los ojos a lo grande.

Yo no pude hacer más que imitar esto último y sonreír.

- También yo - asegure, retirando una de sus manos de su boca para tomarla entre las mías.

A pesar del sonrojo, Bella sonrío.

Jamás llegue a pensar en el amor a primera vista. No creía en ello, solo creía en la atracción física a primera vista. Pero Bella hizo cambiar mis creencias, mis ideas, todo en mi. Nunca llegue a pensar en decir "Te quiero" cuando recién había conocido a alguien, no llegue a creer que podía gustarme tanto una persona, ni llegar a tener una conexión tan extraña.

Bella me hizo creer que todo era posible. Ella hacia todo posible en mi vida.


Buuu! no me gusto ¬¬ Es lindo, eso si, pero lo encuentro...no lo se, podria haberlo echo mil veces mejor.

En fin...no voy a hacer muchos capitulos. Unos seis a lo sumo, no creo que pueda llegar a más, por que es un minific. No quiero que quede diferente, solo quiero narrar una historia de amor. Jamás habia echo una tan profunda, y me gusto la idea xD

Aun no saben que le paso a Edward... xD Y yo no les pienso decir!!!!!!!!!!!!!!!!!! Por que eso se sabra más al final. El caso es, que las partes que no estan en cursiva, el narra su vida exactamente en el momento presente, que si lo notan bien, es sin Bella. Eso es todo lo que puedo decirles !

Cuidense mucho, y muchas gracias por su reviews!!!!!!!!!!!!1 Espero resivir mas esta vez :D

Nos leemos luego!!!!!!!!!!!!

Samm!