Naruto y personajes propiedad de Masashi Kishimoto
Solo la trama de esta historia pertenece a mi autoría.
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La madre virgen
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Capitulo XXXIII
Obstáculos
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-¡Sasuke! –corrió Sakura a su encuentro, deteniéndose a dos pasos de él al ver a la niña en sus brazos-, ¿no me digas que ella es la hija de Itachi? –sonrió con simpatía pasándole las yemas de los dedos por las mejillas regordetas.
Apenas oyó el timbre, dejó lo que hacía y acudió al encuentro del hombre que amaba, la comida no estaba lista aun, pero antes de continuar necesitaba recibirlo como él se merecía. El corazón le dio un brinco en el pecho al verlo de aquella manera, en un brazo cargaba a la bebé que supuso era hija de itachi, en el otro, traía la bolsa con las cosas de la pequeña. La imagen de padre le iba perfecta, le dio un beso inofensivo en la mejilla y cargó a la niña que confiada le extendió los brazos.
-Es hermosa –rozó su nariz con la de la infante.
-Hn, pareces gustarle, Hinata es muy tímida, al principio se mostró renuente a venir conmigo, tuve que prometerle a Itachi que le avisaría si se ponía inquieta, ya que no está nada acostumbrada a mí.
Lograr que su sobrina le diera su voto de confianza, le había costado sudor y lágrimas. Para su asombro, no todos los bebés eran tan fáciles de comprender como Naruto, con él sí que tenía conexión. Aunque tal vez la incapacidad de convivir con niños era solo suya, por lo que estaba atendiendo, Sakura poseía un don innato para agradarles a los pequeños, Hinata no la conocía, y ya estaba vuelta loca riendo en su regazo. Las contempló atontado, ¿Cómo se vería su novia con otro lindo bebé de cabello negro en los brazos?, se sorprendió por tales pensamientos, lo más probable es que ella quisiera esperar para ser otra vez madre y obvio a él no le urgía tampoco, con el rubio tenía suficiente por ahora.
-¡Que belleza, la bebé de Itachi es una muñeca! –soltó Sakura enamorada de aquella cariñosa niña, la nena reía emocionada ante los halagos y hacía burbujas de saliva con sus gorgoteos.
-¡Hola Sasuke!, ¿ah?, es la hija de Itachi-san –reconoció Tenten a la también sobrina de Neji-, no puedo creer lo grande que está ya, luce más bonita que la primera vez que la vi –se dejó caer junto a la pelirosa que reposaba cómodamente en el sofá-. ¡Naruto! –llamó al oji azul-, ven a saludar a tu amiguita –buscó al niño que no se veía por ningún lado.
-Tomori, ¿Dónde está Naruto? –se levantó Sakura asustada buscando con la mirada a su hijo.
-Él esta… -sus parpados se abrieron con preocupación.
-Tranquilas, Naruto está aquí –se movió el azabache al corral del niño.
A simple vista Naruto no se distinguía, ya que los muebles lo escondían perfectamente, él lo vio meterse detrás de ahí al momento de alejarse gateando. Jugueteaba con sus muñecos desentendiéndose de lo demás. Sasuke se sentó en el suelo esperando a que el niño reparara en él, así lo hizo, la risa animada que el bebé le dedicó lo relajó. Pensó que su hijo se habría arrepentido de quererlo cuando lo vio darse la vuelta ignorándolo descaradamente, no sabía a qué se debía esa reacción, tal vez solo se trataba de cosas de bebés y el pequeñín no tenía ganas de saludarlo en ese instante, pero ahora aquel desplante parecía olvidado, le acarició la cabeza y tomó el juguete que Naruto le ofreció.
-¡Pa-pa! –Sasuke lo atrajo a sus piernas y le besó la frente, se llenó nuevamente de orgullo, Naruto no olvidó la palabra que él le enseñó en tan poco tiempo.
Sakura se aproximó a ellos conteniendo toda su emoción, esperaba que las ganas de llorar no la siguieran abordando cada vez que escuchara a su hijo llamar así a Sasuke, debía acostumbrarse, porque era claro que para Naruto eso ya era un hábito.
-Tengo que terminar la comida, estoy preparándote mi guiso especial –le comunicó al de ojos negros retomando su tono jovial-, creo que a Naruto le hará bien tener alguien de su edad con quien pasar el rato –acomodó a la pequeña cerca del rubio-, ¿los cuidas? –se puso de pie para retirarse.
-Hn, no tardes, te he extrañado mucho –la retuvo de la mano antes de que se fuera, la de ojos verdes se agachó titubeante y le plantó un beso rápido en los labios, después salió disparada de nuevo a la cocina con Tenten y Tomori-. Es igual de tímida que tú, Hinata –los bebés lo observaban con curiosidad.
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-¿Ya viste esto? –Sasori regresó de su caminata y se acercó al rubio que comía desenfadado en el sofá.
Colocó en la mesita su plato de cereales y tomó el periódico que su amigo le ofrecía. Se golpeó el rostro con la palma derecha conteniendo una palabrota. La primera plana del tabloide mostraba una fotografía muy clara de él saliendo esposado del club, en el titular se leía con letras enormes «Estrella de cine arma alboroto por una mujer».
-¡Esto es basura! –apuntó furioso leyendo la nota-, ¡aquí dicen que me le fui a los golpes a un respetable miembro del corporativo Uchiha por un triángulo amoroso, ¿de dónde diablos sacaron esta mierda?, que yo sepa Tenten no tiene relación con ese idiota, además a mí me pintan como el tercero en discordia! –la cara se le puso roja de la furia.
-Tranquilízate, lo que debes hacer es llamar a tu publirrelacionista para que haga su trabajo y limpie este desastre. No te descontroles por lo que dice en ese periódico amarillista, su única intención es vender, por supuesto que esas son todas mentiras. También dicen que la mujer involucrada es actriz, y que yo sepa Tenten todavía es estudiante –se alzó de hombros-, ¿quieres que te dé un calmante?
-Déjate de tonterías Sasori, ¡podría demandar a estos imbéciles por calumniarme así! –se irguió y comenzó a dar vueltas por la estancia, no sabía de qué forma canalizar aquella ira que lo invadió de pronto.
-Ya serénate, no hagas esto más grande, cuando el tiempo pase, esos estúpidos rumores quedarán en el olvido.
-Es que…no quiero que Tenten se vea arrastrada por el acoso de los periodistas. Seguramente intentarán llegar a ella para continuar explotando esta absurda noticia, y si eso pasa…
-Harán que huya a kilómetros de ti y considerando que es la primera mujer que te atrae en años… -completó el pelirrojo comprendiendo la frustración del rubio.
-Exacto. Este mundo me ha dado mucho Sasori, pero también me ha quitado la oportunidad de encontrar a alguien que valga la pena. Todas las mujeres que se me acercan lo hacen por lo que represento, no por lo que soy. Nunca había estado tan a gusto en mi vida, como ayer que me senté a charlar con esa irreverente chica, ¡no quiero que se arruine por culpa de las malditas invenciones de un periodicucho!
-Bueno…a ella le atrae este medio, ¿no?, Deidara, por qué no le das más crédito, no conozco bien a Tenten, pero por lo que pude atestiguar ayer, es más dura de lo que crees. Si en verdad le interesas, y casi puedo asegurarte que así es –le colocó las manos en los hombros-, ella seguirá a tu lado no importando lo que venga.
-¿A que a ti también te sorprendió cuando le saltó encima al de seguridad? –la confianza que le transmitió su amigo con aquellas palabras, lo animó a bromear.
-Son tal para cual, ese tal Neji debió pensarse dos veces antes de meterse con un actor entrenado para matar.
-Si –rió divertido, el otro apenas y había podido golpearlo una vez, mientras que él, con los conocimientos de pugilismo, artes marciales mixtas y taekwondo que le exigía su profesión, pudo someterlo sin problemas.
-Entonces ya no te tortures, mejor arréglate y ve a visitarla, lo correcto es que se entere por ti del posible caos que se armará –recomendó dejándose caer en el sofá donde antes estuviera Deidara.
-Tienes razón, además de aclarar las cosas con Tenten, tengo que preguntarle al vecino su número de cuenta para reponerle el dinero de la fianza.
-Cierto, todavía le debemos a Sasuke lo que gastó en sacarnos de ese hoyo. Por cierto, ¿no te pareció extraño todo el lío de anoche?. Según me contaste, el tal Neji le reclamó a Tenten en nombre de Sasuke, pero ella no es la esposa, claro que siendo ejecutivo en la compañía de nuestro vecino, es estúpido que él no lo supiera. No entiendo nada… ¿será que la relación de Sasuke y de Sakura es un secreto o qué? –estrechó los ojos reflexivo.
-Hum, ¿tú crees?, pero si hasta tienen un hijo…
-Un niño que sobra resaltar…no se parece a ninguno –señaló intrigado.
-Lo habrán adoptado –sugirió sin importancia.
-Puede ser…
El rubio se encaminó a su recamara a prepararse. El pelirrojo se quedó en su sitio dándole vueltas a lo mismo, no se necesitaba ser un genio para distinguir las enormes diferencias que existían entre la pareja y su hijo. No sería extraño que un matrimonio optara por la opción de la adopción, pero Sakura y Sasuke eran muy jóvenes, aun cuando no pudieran concebir hijos propios, no creía que estuvieran tan desesperados por ser padres. Bufó confundido, no debería inmiscuirse en asuntos que no le concernían, sus vecinos parecían buenas personas, con eso tenía que bastarle, disipó sus imaginativas sospechas concentrándose en el televisor.
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Lo que le faltaba, que su nombre se arrastrara así por el maldito fango. Arrugó el periódico y lo lanzó lejos, ya sabía de dónde habían sacado la disparatada historia que más bien parecía drama de novela. Su acompañante, Yuki Tan, tenía la manera de hacerse escuchar por la prensa del corazón, comprendía que estuviera molesta con él y quisiera cobrarle la mala pasada, pero ventilar esas calumnias era demasiado. Ya quisiera él que Tenten fuera su pareja, como esa nota aseguraba.
Se sirvió otro vaso de sake, no pretendía perderse en el alcohol, solo relajarse para poder pensar claramente. La conversación con Itachi le hizo ver sus errores, además de obligarlo a aceptar lo que con tanta terquedad se negaba a sí mismo, sus sentimientos por Tenten.
Se llevó la mano al labio roto, tuvo que aprender a base de golpes a no atacar a la pobre castaña, que merecido tenía ese dolor físico, por canalla y por idiota. Por lo pronto, debía empezar a reparar el daño causado, no importaba el tiempo que le tomara, lograría que Tenten se interesara en él de nuevo, esta vez haría las cosas bien. Tomó el teléfono y marcó el número de la mejor florería de la ciudad, daría el primer paso para conquistarla.
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-Esta, Naruto –señaló a la niña que se chupaba el dedo y los miraba intranquila- es tu prima, mi sobrina Hinata. Lo que hiciste hace rato fue grosero, ella vino a jugar contigo y tú la has ignorado –amonestó al rubio, el bebé seguía sentado en sus piernas-. Espero que ahora si la trates como se merece, ¿lo harás?, de lo contrario, no volveré a traerla de visita –advirtió serio.
-¡Ah! –Naruto se estiró para tomar uno de sus peluches y lo arrojó cerca de la pelinegra.
La bebé sonrió emocionada y se apresuró a coger el perro con manchas que le lanzó el rubio, lo apresó en un abrazo y comenzó a tararear.
-Bien, debes aprender a tratar a las mujeres pequeño dobe, a pesar de que a algunas les gusta que las traten mal, la mayoría adoran los detalles –Naruto lo veía concentrado-, y al parecer las bebés no son la excepción. ¿Te gusta Hinata?, puedo seguir trayéndola si eso es lo que quieres –sonrió cómplice.
Los ojos azules del pequeño se dirigieron a la niña, ella lo miró y ambos se quedaron quietos. El rubio abrió la boca y sacó la lengua, a su vez Hinata ladeó la cabeza confundida por el gesto.
-Hn, no hay mejor manera de encubrir la atracción que con hostilidad, bien hecho Naruto, el siguiente paso es que le pegues un chicle en el cabello –la carcajada traviesa de su hijo le indicó que le entendía.
Al comprobar que los bebés comenzaban a jugar juntos, se puso de pie y se dirigió a la cocina, la pelirosa salía de ahí con algunos platos.
-Ya solo hay que poner la mesa –le informó sonriente.
-Te ayudo –le quito los cubiertos.
-¿Pudiste hablar con Neji? –preguntó viéndolo colocar las cosas.
-No, Itachi le dijo que se tomara el día, pero pienso hacerlo esta noche –la abrazó atrayéndola hacia él-. ¿Me das un beso?, no me has tomado en cuenta gracias a la bendita comida, empiezo a sentirme olvidado –comentó escondiendo el rostro entre su cuello.
-Mmn, todos los que quieras –lo atrapó de las mejillas y comenzó a darle un beso tras otro, hasta que el contacto se hizo más profundo y terminaron uniendo sus labios desesperadamente.
-La comida esta aqu-… ¡lo siento mucho, mi intención no era interrumpir! –se disculpó Tenten apresurada.
Sakura se alejó unos metros de Sasuke, cada vez era más frecuente que los encontraran en aquella situación. Aunque sabía que era algo normal debido a que eran pareja, no podía dejar de avergonzarse porque la vieran haciendo eso.
-Tal vez debería ponerme un cascabel o algo así –bromeó la de ojos cafés aliviando la incomodidad.
-¡Ay Tenten! –suspiró Sakura divertida.
-Aquí está la papilla de los niños –Tomori apareció con dos tazones.
-Sentémonos entonces –invitó Sakura.
Los bebés gateaban de un lado a otro, Sasuke se adelantó a cargar a su sobrina mientras Tenten recogía al rubio del piso.
-¡Pa-pa! –llamó Naruto forcejeando para escaparse de los brazos de la castaña.
-Creo que alguien esta celoso –descubrió Tenten reteniendo al niño que luchaba por llegar a Sasuke.
El azabache abrió los ojos con sorpresa, Naruto hacía pucheros y estiraba las manitas para alcanzarlo. Examinó a su sobrina que permanecía enganchada a él, el dilema era claro, o sostenía a la niña, o cargaba al rubio.
-¡Pa-pa! –volvió a llamarlo a punto del llanto.
-Ven Naruto, yo te cargo –se acercó Sakura.
-No, mejor toma a Hinata –la interceptó y le pasó a la niña para tomar a Naruto.
El bebé se le colgó del cuello apretándolo con fuerza, el cuerpecito de Naruto se sentía tenso, le dio unas cuantas palmadas en la espalda para que se relajara a la vez que lo arrullaba. Así que de eso se trataba, su hijo estaba resentido de que la otra bebé fuera tan cercana a él, le sonrió a Sakura que se limpiaba las lágrimas conmovida.
-Alguien quiere dejar en claro que es el consentido de papá.
-Si –asintió Sakura en acuerdo con su amiga.
Finalmente se sentaron a la mesa para comenzar con la comida. Naruto no permitió que lo apartaran de Sasuke, el nuevo padre tendría que ingeniárselas para comer con Naruto traveseando en sus piernas. Hinata no fue problema, la dulce y tranquila niña se quedó quieta en la sillita del rubio.
-Antes de empezar –mencionó Sakura después de servir-, no solo quise cocinarte a ti Sasuke, esta comida es para despedir también a Tomori –anunció afectada por la partida inminente de su otra amiga-, te agradezco mucho que te preocuparas por mí y hayas venido a verme –le dedicó una sincera sonrisa.
-Sakura, no tienes nada que agradecer, eres mi amiga y…me alegro que ya estés recuperada –la joven contenía las ganas de llorar-. Hubiera llegado antes, pero Tenten me dijo que no tendría caso, que ya estabas fuera de peligro y que en el hospital no podría verte mas que en horas de visita.
-Si, no habría sido suficiente –asintió conmovida-, sabes que puedes volver cuando quieras, eres bien recibida, es más, a la próxima intenta traer contigo a Lee, dile que no dejo de agradecerle lo que hizo por mí y por mi hijo –comenzó a hipar al recordar aquellos momentos desesperantes de su vida.
-¿Sakura qué te pasa? –Sasuke apretó su mano.
-Nada, es que me puse sentimental. Ustedes no lo saben pero…yo les debo mucho a Tomori y a Lee, ellos me ayudaron a superar cosas muy duras –se retiró las lágrimas con la servilleta.
-Bueno ya, no hay que ponernos melancólicos. Lo importante es que eso ya forma parte de tu pasado amiga –interrumpió Tenten-, lo que cuenta es el ahora.
-Gracias Tenten, en eso tienes razón –Sasuke la rodeó con su brazo y ella aprovechó para apoyar la cabeza en su hombro.
-¡Hurra por eso entonces!, a tu salud prima, además pronto seremos nosotras las que viajemos a Suna para tu boda –festejó Tenten dando el primer bocado-, mmm, esto sabe delicioso Sakura, ya te puedes casar –la tos nerviosa de la de cabello rosado no fue sorpresa.
-¡Tenten! –la reprendió sonrojada.
-Yo solo digo, total, ya tienes con quien –continuó comiendo plácidamente.
Con el animoso carácter de Tenten y las fechorías de Naruto fue fácil hacer que Sakura olvidara su tristeza. Empezaba a acostumbrarse a esas comidas fuera de lo común. Cuando menos lo esperó, ya era hora de despedirse de Tomori, Tenten y Sasuke la llevarían al aeropuerto, de ahí su novio partiría de nuevo al trabajo y su amiga a arreglar un asunto de su escuela.
-Cuídate mucho Sakura, me deja tranquila verte así de bien. Ino estaría orgullosa al ver el trabajo que has hecho con Naruto, es un niño feliz.
Estaban apartadas de los demás, Sakura necesitaba expresarse libremente, y Tomori no quería que escucharan lo que le decía.
-¿Eso crees? –recordar a su amiga fallecida trajo lágrimas a sus ojos.
-Sí, eres una buena madre –la abrazó fuertemente.
-Pronto cumplirán un año, sé que tu boda es en cinco meses, pero me gustaría ir a Suna antes para el aniversario luctuoso, me duele no tenerlos cerca.
-Sería un bello detalle, pero, ¿crees que sea prudente?, después de todo…ese día es el cumpleaños de Naruto, Sasuke y Tenten querrán celebrarlo.
-Tal vez alguno de ellos pueda acompañarme, siento que se los debo Tomori. Que mejor regalo que visitarlos en ese día, les llevaría a su hijo, será la primera visita de muchas. Cuando Naruto tenga capacidad de comprender, le contaré toda la verdad. Quiero que visitar a sus verdaderos padres se vuelva una práctica constante para él –sonrió entre lágrimas-. Además, pretendo contarle a Sasuke todo cuanto antes.
-¿Segura? –vio de reojo al azabache que jugaba con Naruto aventándolo hacia arriba.
-Tengo mucho miedo, confío en él, pero no sé si me vaya a perdonar el haberle mentido…
-No tenías opción, lo que hicimos… -se mordió la lengua.
-Sí, lo sé, por eso sigo dudando.
-Sabes que Lee y yo respetaremos lo que tú decidas, nunca revelaremos tu secreto, para nosotros tú eres la madre de Naruto –estrechó sus manos transmitiéndole su apoyo.
-Gracias Tomori, te prometo que los mantendré informados. Bueno, basta ya de llanto –se limpió el rostro con la manga de la blusa-, nuevamente felicidades por tu próxima boda, cuenten conmigo si necesitan algo.
-Solo tu presencia, tú tampoco dudes en llamarnos si las cosas se complican aquí, te quiero mucho Sakura –volvieron a abrazarse.
-Yo también Tomori, yo también…
Tenten le sonrió a Sasuke, a ambos les pareció muy tierna la despedida de las antiguas amigas. El timbre sonó fuertemente, la castaña dejó segura a Hinata en el piso y se adelantó a abrir.
Al ver aparecer de nuevo a la alocada de Tenten, todos se le quedaron mirando. La de ojos cafés sostenía a duras penas un enorme arreglo floral. Sasuke se apresuró a ayudarla colocando el pesado detalle en la mesa del comedor.
-No me miren así, no sé quién me las envía, no he leído la tarjeta –explicó con las mejillas rojas.
-Y qué esperas para leer –apuró Sasuke burlón.
-Esto es…debe ser una broma –apretó los labios disgustada al leer el mensaje.
-¿Qué pasa Tenten? –Sakura se acercó a ella y tomó la blanca y pulcra tarjeta. Abrió la boca sorprendida, luego observó a Sasuke pasándole también el minúsculo cartoncito.
-"Con todo mi arrepentimiento". Así que Neji se quiere congraciar contigo –apuntó con diversión.
-Pues que ni crea que con unas flores es suficiente –negó Sakura indignada-, si quiere que Tenten lo perdone tiene que esforzarse más.
-Y que lo digas –asintió Tenten-, el arreglo es muy bonito…bueno…es preciosísimo –pasó las palmas por los tersos y frescos pétalos de las Azaleas y las Azucenas, nunca había visto unas Rosas rojas tan llamativas-, pero ni así me olvido de sus insultos –sentenció haciéndose la dura.
-Hn, de cualquier manera, es bueno que intente disculparse, aunque igualmente hablaré con él. ¿Nos vamos?, Itachi ha de estar que se sube por las paredes, además tenemos el tiempo justo para llegar al aeropuerto –consultó el reloj en su muñeca.
-Cierto, voy por mi bolso –corrió la castaña a su recamara.
El timbre resonó de nueva cuenta, esta ocasión la que se apresuró fue Sakura.
-¡Hola Deidara! –la escuchó saludar Sasuke.
-Hola Saku, ¿está Tenten?
-Claro, pasa por favor.
-Buenas tardes, Sasuke, que bueno que te encuentro. Necesito saber a qué cuenta deposito el dinero que gastaste en Sasori y en mí, al pagar la fianza.
-Hn, no te preocupes, no tiene importancia –volvió a examinar la hora, Itachi quería pasar un rato con su hija antes de regresarla con Shizune, seguramente no tardaba en acosarlo por teléfono para que le entregara a la pequeña.
-¡Hola Deidara! –regresó Tenten plasmando una sonrisa al ver al actor.
-Hola, tengo algo importante que platicarte, ¿crees que podamos conversar? –expresó serio acercándose a ella.
-Bueno, íbamos de salida. Mi prima regresa hoy a Suna y…Sasuke y yo la llevaremos al aeropuerto –argumentó registrando la decepción de Deidara.
-Tenten, necesitamos irnos ya, debo dejar a Hinata con Itachi lo más rápido posible.
-Si tú tienes algo qué hacer, yo puedo encargarme de llevarlas, para mí no es problema, y así podríamos hablar –se ofreció el de ojos azules desesperado.
-Ah… ¿si no te molesta?
-Para nada –respondió atento a la castaña.
-En ese caso –el pelinegro tomó a la niña y sus cosas presurosamente, no quería que Naruto notara su partida. Se aproximó a la pelirosa para despedirse-, tengo que irme, esta noche iré a ver a Neji, así que…
-Nos vemos mañana –respondió Sakura por él.
-Hn, hasta luego –la besó veloz-, Tomori que tengas buen viaje, gusto en conocerte. Hasta luego Tenten, Deidara –mencionó dirigiéndose a la salida.
-Gracias Sasuke-san, adiós –respondió la joven enfermera.
-Bien, entonces vámonos, o terminarás perdiendo el vuelo prima. Sakura, nos vemos en la noche –fue el turno de Tenten.
-Con cuidado –suspiró Sakura cansada al verlos salir.
El departamento se quedó vacío de pronto, caminó hasta el corral de su hijo, Naruto le extendió los brazos, ella lo cargó y le besó la cabeza.
-Creo que sería bueno darnos un baño y después irnos a descansar, estoy algo agotada.
No se sentía recuperada del todo, la herida le molestaba algunas veces, otras, su cuerpo resentía demasiado los esfuerzos que hacía en el día, y eso que solo cocinaba o limpiaba superficialmente. Aborrecía esa sensación de debilidad, a ella le encantaría estar trabajando al lado de Sasuke, hacer algo útil y provechoso, no simplemente viendo televisión o recostada en cama.
-Bueno, al menos podemos pasar más tiempo juntos…
-¡Ma-ma! –rió cuando Naruto la abrazó cariñoso.
Se concentró en su hijo, ya tendría tiempo de recobrarse y volver a su rutina.
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-¡Sasuke! –abrió la puerta completamente para dejar pasar a su amigo.
-Neji –entró serio, esperando en la estancia a que el castaño cerrara.
-Imagino que vienes a darme un sermón –adivinó invitándolo a la sala.
-No, solo a exigirte que dejes en paz a Tenten, además de que te disculpes por como la has tratado –se dejó caer cómodamente en el sofá más largo.
-Yo…no fue mi intención, de haber sabido que entre ustedes no existía nada, bueno, al menos nada romántico… -se dirigió a la cocina por una botella de vino.
-Hn, ahora que lo mencionas, ¿de dónde diablos sacaste la idea de que Tenten y yo éramos amantes? –lo vio regresar con el vino y las copas-, gracias –aceptó la bebida.
-Los vi, abrazados y muy sonrientes en su presentación, ya sabes, cuando actuó en el auditorio de su escuela –bebió un sorbo y se acomodó frente a su amigo.
-Ya. Eso solo era un truco –se alzó de hombros-, ella me ayudaba a poner celosa a Sakura, cosa que por cierto resulto, ¿no vas a felicitarme? –sonrió animado.
-Salud por eso –levantó la copa-, fue toda una sorpresa enterarme que ella te interesaba. Hace mucho que no hablábamos, ¿cuándo me iba a imaginar que te gustaba la misma mujer que a tu hermano?
-¡A Itachi ya no le interesa, así que no lo vuelvas a mencionar! –advirtió enfadado-, pero en algo tienes razón, cada uno ha estado enfrascado en sus propios asuntos, yo tampoco tenía idea que Tenten te atrajera.
-Realmente lo arruiné, ¿verdad? –cuestionó decaído.
-Totalmente, pero si en verdad estás enamorado de esa chiflada, yo que tú no dejaría de intentar conquistarla. ¿Sabes?, en un principio Sakura me veía solo como un buen amigo, es más, estuve a punto de perderla por Gaara, pero eso no me detuvo –confesó orgulloso.
-¿Ehh?, ¿Gaara estaba interesado en Sakura también?
-Está, pretende seguir entrometiéndose, a pesar que le dejé claro que no tiene oportunidad –sus facciones se tensaron con molestia.
-¡No!...no me digas que… ¿Gaara fue el que te dejó así? –preguntó impactado.
Desde niños todos se querían como hermanos, Gaara, Sasuke, él, incluso Itachi que era mayor. Nunca pensó que ninguna circunstancia pudiera cambiar el afecto y la amistad que existía entre ellos.
-El quedó peor –soltó indolente-. ¿Qué coincidencia no?, si siguiéramos siendo amigos, bien podríamos llamarnos el club de los golpeados –rió con diversión-, ese actor te puso en tu sitio.
-Ni lo menciones, maldito bárbaro, no me mandó al hospital de milagro, aunque…reconozco que lo merecía –se masajeó la mejilla amoratada-. Pero entonces, ¿me estás diciendo que te atreviste a quitarle la novia a tu mejor amigo? –regresó al tema inconcluso, Sasuke era una persona difícil, pero no lo imaginaba como un traidor.
-¡Ellos nunca fueron novios –se puso de pie furioso-, yo no le quite nada que él no hubiera ya perdido!... el tonto trato mal a Sakura, él fue el que la alejó…yo solo estuve ahí para apoyarla, ella me aceptó cuando se dio cuenta de lo que sentía –completó más sereno.
-Ya veo…pero, ¿por qué Gaara pretende insistir?, por lo que Itachi me contó, tú y ella están muy felices, ¿no?. Él debería hacerse a un lado…
-¿Tú te harías a un lado con Tenten? –Neji abrió la boca para responder pero se arrepintió, negó fervientemente comprendiendo al pelirrojo-. Por eso lo comprendo, sé que no quiere darse por vencido –resopló sentándose de nuevo-. Admito que no sé qué hacer, Gaara sigue siendo mi amigo a pesar de todo, pero Sakura es… -sonrió sincero al imaginársela en sus brazos.
-Increíble…somos unos idiotas…
-Sí, esas mujeres nos volvieron idiotas. Es por ello Neji, que te exijo disculparte con Tenten, asimismo, no quiero que vuelvas a lastimarla de ninguna forma, ¿entendido?. Si Tenten no es feliz, Sakura no es feliz, y si Sakura no es feliz, yo no soy feliz, ¿comprendes? –sentenció formal.
-Comprendo –asintió tranquilo.
-Bien. Entonces te recomiendo que no dejes que el actor te tome ventaja, a Tenten le encantaron tus flores, pero necesitarás más que eso si quieres reparar tus errores.
-Lo sé, eso solo fue el principio. Gracias Sasuke, te aseguro que no volveré a equivocarme con Tenten, no tienes de qué preocuparte.
-Hn, suerte, con esa bribona la vas a necesitar.
-Y en cuanto a Sakura, me alegro que estés con ella. Yo no la conozco bien, ya sabes, cuando ocurrió el enredo que provocó la separación de nuestros hermanos, obviamente me tocó apoyar a Shizune, pero si es como Itachi me explicó, y Sakura no tuvo que ver con él, al menos no como todos creíamos, me da gusto que hayas encontrado el amor con ella –felicitó franco.
-Gracias Neji, ojalá Gaara también entendiera eso.
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Sakura recogió por centésima vez un arreglo floral, Neji Hyuga le enviaba uno a su amiga diariamente. Bufó decepcionada contemplando las hermosas flores, le daba gusto por Tenten, era claro que Neji estaba verdaderamente interesado en que lo perdonara. Un sentimiento de incomodidad se instaló en ella, ver tanto derroche de galantería le recordaba su frustración con Sasuke.
-Otro más, si Neji sigue enviándote flores acabaremos sepultadas –le señaló a su amiga la nueva adquisición.
Tenten se acercó satisfecha. Ya no le parecía extraño que Neji tuviera esa atención. Aunque todavía no hablaba con él, sabía que sus defensas estaban por resquebrajarse, el pelilargo la tenía fascinada con su demostración de adulación y romanticismo.
-A ver –retiró la tarjeta con emoción-, bueno, pues esta vez lamento decepcionarte, pero este ramo no es para mí, ¡es para ti! –le pasó el pequeño sobre que mostraba su nombre.
-¡Son de Sasuke! –saltó contenta- dice que de ninguna manera piensa quedarse atrás, que Hyuga no lo hará quedar mal –sonrió ilusionada-, me extraña y me manda muchos besos –olió los coloridos pétalos del regalo que su novio le había enviado-. No sabes cómo lo he extrañado, con eso de que se está haciendo cargo de los nuevos proyectos, apenas y sé de él –su expresión menguó.
-No te pongas así, pronto podrás regresar al trabajo y pasarán el día completo juntos, es más, hasta vas a necesitar de nuevo vacaciones de lo harta que estarás de verlo –intentó consolarla.
Sakura no pudo dibujar la sonrisa que hubiera querido mostrarle a su amiga por animarla. Tenía bastantes días sin poder disfrutar de la compañía de Sasuke, al menos no como quisiera. El azabache se la mantenía metido en la empresa, queriendo sacar a flote unos contratos que Itachi le había confiado. En ocasiones conversaba con él por teléfono, otras más, la visitaba ya muy tarde, pasando incluso la noche ahí, pero no llegaban más que a simples besos cuando él ya estaba dormido de lo fatigado y estresado que terminaba. Ni siquiera encontraba el tiempo para contarle la verdad sobre su hijo. Comprendía que Sasuke se empeñara en demostrar sus capacidades, pero le dolía no disfrutar de su relación.
-Soy una egoísta, él matándose en el trabajo y yo quejándome por no verlo.
-Sakura, no te ataques así. Lo amas, es normal que necesites más de él. ¡Ya sé!, ¿Por qué no le preparas una deliciosa cena romántica?, seguro que se puede dar el tiempo, unas horas menos de trabajo no le harán perder la empresa. Así le agradeces el detalle –señaló el arreglo.
-¿Tú crees? –la idea le atraía demasiado.
-Por supuesto, prepara todo. ¿No lo has visto en qué, cuatro días?, seguro que está deseando verte. Total, si no se presenta, le llamas y le dices que le tienes una sorpresa –animó a la de ojos verdes que sonrió entusiasta.
-Sí, eso suena excelente.
-Por Naruto no te preocupes, yo me encierro con él en mi recamara para que no los moleste, me iría a otro lado, pero con eso de los periodistas, ya ves… -recordó el asedio del que había sido objeto últimamente, todo gracias a su amistad con Deidara.
-Lo sé, y Dei, ¿sigue ocupado con las filmaciones de su comercial?
-Sí, pero así es mejor, todavía tengo muchas cosas qué pensar con respecto a él –confesó angustiada.
-Ay Tenten, ahora si la tienes difícil, por un lado Neji –soltó teatralmente-, tu apuesto pero inalcanzable ex jefe. Por otro, Deidara, el famoso actor que está decidido a pelear por tu corazón…
-Sakura –rió ante las gracias de su amiga-, pues si, ¿Quién lo diría?, yo con dos buenos pretendientes. En fin, déjame en paz, me alegro que estés más feliz, pero ahora, a preparar todo para tu noche con Sasuke.
-¡Si, será maravilloso, vamos a compensar estos días separados! –aseguró motivada corriendo a la cocina.
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Estaba por jalarse los cabellos, las negociaciones y a su vez la búsqueda de los permisos para las nuevas propiedades que planeaban, aun no se concretaban. Podía pedirle ayuda a itachi, su hermano no se extrañaría ante su llamada de auxilio, pero no quería hacerlo. Demostrar su valía en la empresa familiar, era una de sus nuevas metas. Quería no solo que su familia y Sakura estuvieran orgullosos de él, sino también descubrir su propio potencial. "Sakura", no dejaba de pensar en ella, la echaba de menos a cada instante, ojalá ella pudiera regresar pronto al trabajo, al menos así la tendría a su lado con el pretexto de que era su asistente.
La puerta se abrió de repente sacándolo de su tormento mental, se sobresaltó al momento, no quedaba nadie más que él en ese piso del edificio.
-¡Hola Sasuke!
-Karin –se puso de pie para saludar a su amiga.
-Me has tenido completamente abandonada –se le prendió del cuello dándole un apretado abrazo.
-He estado muy ocupado –se separó un poco, aunque ella no le permitió alejarse y lo retuvo de los brazos.
-Seguro que si, es por eso que he venido a rescatarte. Esta noche no te librarás de mí Uchiha, tengo un plan estupendo preparado para nosotros –sonrió seductoramente.
Su deber era convencerlo. El tiempo de atraer a Sasuke nuevamente había llegado, comenzaría cuanto antes con su objetivo, el cual era separar a su amigo de la mujer a la que su hermano amaba.
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¡Buenas!, ¿cómo andan?
¿A qué no me esperaban?. Pues me dije, viene otra vez la fastidiosa celebración de San Valentín, ¿Qué les gustará más a mis amigos parroquianos, otro shot con tema valentínesco, o la actualización del fic que más seguidores tiene?, y como la idea del shot nomás no me llegó, pues he aquí un nuevo cap, todito para ustedes =).
¿Les gustó?, el pasado tuvo muy buena recepción, lo cual me dio mucho gusto y me dio energía para elaborar este lo más rápido posible. ¿Creen que Sasukito llegue a su cena romántica sorpresa?, por el bien de su relación, esperemos que si ;). No se podrán quejar, ¡son casi seis mil palabras!, les juro que no sabía ni como cortarme la inspiración para dejar de escribir, ¡dije basta!, si sigo así ahorita llego al final de la historia, hehe :P.
En fin, pues aquí está su regalo por ser mis amigos, mis amores y todo lo que se celebre mañana (al menos en mi país es mañana). A los que no sepan ni qué sucede, igual disfruten el capítulo. Me mandan mis chocolates virtuales, al fin y al cabo no engordan pero me endulzan la vida. Los aprecio mucho, gracias por su apoyo constante, mi esfuerzo es para ustedes.
Por cierto, fanfiction ha andado de nena, así que ojalá ya no haya más problemillas, eso de no poder leer o actualizar me fastidia. En fin, ya desquitaré mi coraje en otro lado.
Les mando un fuerte abrazo, un súper saludo, a los que tienen pareja, disfruten no solo mañana sino siempre, a los que no, pues no se desesperen, si no les ha llegado algo bueno, ya les llegará. No se conformen con cualquier espantapájaros que les salte en el camino, hehe. Mejor ese amor desperdiciado canalicémoslo en el SasuSaku. OK, ahora si ya le paro a mis freakisidades (yo inventé la palabra, un hurra para mí), ¡les deseo lo mejor, cuídense mucho, los quiero!
Nos leemos espero que pronto!
