Capitulo seis: Solitaria promesa.


Cuatro semanas.


"la soledad es… algo a lo que extrañamente…

… ya estoy acostumbrada."


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Tomo entre sus manos la caja.

Alice la miraba con los ojos lilas brillando y felices desde la cama, tumbada y con un vestido verde ocre.

Sharon le sonreía y le daba una palmadita en la espalda en forma de incentivo.

—lo siento.

Ella decía.

—lo comprendo.

Respondía.

Después de todo Sharon solo cumplió su deber ante su ducado, no la culpaba.

Tenía que ser en ese momento, Sharon volvería a su hogar junto a su familia, y tenía que abrir el regalo de disculpas que le había regalado la heredera Rainsworth.

Se mordió el labio inferior con una sonrisa prepotente en los labios mientras caminaba a la cama junto a Alice que reía cual chiquilla, en el paso, desenvolvía el regalo.

Todo era perfecto.

Tan perfecto.

—una caja de música—susurro con las mejillas rojas de felicidad y una sensación revitalizante que subía por su espalada y se escapaba por sus mejillas. Era blanca, de madera blanca y reluciente en forma de cofre, una manecilla de oro, detalles en plata y con un pequeño detalle en cada punta de la tapa, adornado en dorado y detalles meticulosos.

El escudo Nightray, el Bezarius, el Rainsworth y…un espacio en blanco.

Sharon rio y se dejo caer en la cama junto a ellas cuando Ann la miro con un deje de confusión y alegría mescladas en su bonito rostro, un salto de la cama cuando ella callo sentada y con la espalda recta, todo una dama y sin perder la belleza de sus gestos.

¿Por qué sentía un "deja vu"?

—Para cuando encuentres tu escudo, el de tu familia, cuando lo recuerdes ¿es lo único que no recuerdas cierto?…—aclaro, abriendo la tapa de el cofre, los ojos rosa, verde y lila vieron con deleite como una bailarina se desplazo por la superficie cristalina y danzaba a su alrededor, blanca, como la caja y una melodía dulce…suave y relajante.

—es preciosa…

—espero que con ella nunca nos olvides, es de todos, para ti, la canción la mande a componer, ponle un nombre…

—¿Ponerle un nombre?—dudo, Sharon asintió ¿Qué nombre podría ponerle a tan hermosa canción?—es suave como una "Promise"*— Mary Ann clavo sus ojos verdes en la bailarina murmurando despacito y devolviendo su vista de nuevo a la caja sonrió.—se llamara Promise.

No hubo más tiempo, la ama de llaves interrumpió en la habitación y aviso—el carruaje ya está listo, My lady Sharon.

Sharon se fue…llevándose a un sonriente Break con ella, la mano ausente que elevo en forma de despedida, se quedo así, ausente. Aunque sabía que hacía más de dos minutos que el carruaje abandono los terrenos de Nightray house.

—Promise— repitió, y su sonrisa se rompió.

¿Por qué sentía que no podía cumplir esa promesa?

¿Por qué no creía en esa promesa aun queriendo creer en ella?


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No era tranquilidad lo que en la mansión Nightray se sentía, era soledad, las criadas, mayordomos, sirvientes y el ama de llaves, todos. Lo sentían, el duque en Pandora todos los días, los jóvenes Oz y Alice siempre en una misión, la joven duquesa Sharon volvió a su hogar junto con su madre y abuela llevándose a Break junto con ella.

La única que se veía por los pasillos de la gran mansión era ella, de ojos verdes y una mirada triste. La baronesa Mary Ann, con sus largos vestidos ondeando por los luminosos pasillos, sola y callada, las veces que comía sola en el gran comedor los criados tragaban saliva y veían con tristeza y incomodidad los rastros de la sonriente chica que hablaba hasta los codos con Oz, Sharon, Break, Gilbert y Alice, mientras la ultima gritaba y se subía a la mesa reclamando mas carne, Oz reía junto con Ann, Sharon bufaba junto con Gilbert y Break reía entrecortadamente cuando Emily decía algo divertido. La consecuencias era un Break tirado en el piso, Sharon sonriendo triunfal con su Harisen en manos, Oz y Gilbert comiendo callados y con temor, Alice alardeando de uhaberle ganado al "Payaso" sin haber movido un dedo y Ann curando la heridas de Break con una pequeña sonrisa en sus labios.

Pero ahora no era uno de esos días, ahora era el presente el presente.

Solo el sonido de los cubiertos se oía, la lentitud con la que Ann comía era casi desalentadora, con movimientos lentos tomaba el jugo y sorbía un poco de él. Y como en las dos últimas semanas se levanto limpiándose la boca con el pañuelo blanco en gesto femenino y elegante.

—Me retiro—decía con voz lívida y fina, fría. Nadie se movía ni respiraba, pues el ama de llaves, el cocinero y los demás sirvientes siempre estaba allí de pie junto a la puerta de salida solo para acompañar a la pequeña Baronesa en su soledad.

Todos se inclinaron con respeto cuando ella, salió con paso firme y aristocrático. Todos respiraron con alivio cuando al fin la atmosfera tensa y melancólica se rompió y volvió a la normalidad.

—Muy bien—el ama de llaves suspiro con cansancio y choco las palmas de sus manos con autoridad para llamar la atención de todos—vuelvan a su trabajo.

Todos se reverenciaron y salieron del lugar con un deje nervioso, restos de la melancolía de Mary Ann.

Como era ya costumbre Ann aparecía como un fantasma. Un momento leyendo un libro fuera en el jardín después en un pasillo mientras una de las mucamas daba un respigo y se le aceleraba el corazón al haber cruzado una esquina y encontrársela repentinamente viendo por las grandes ventanas cual fantasma, Mary Ann se daba cuenta de su presencia, intentaba hablar algo, pero solo daba una reverencia y se iba. No la veía por el resto del día y las pocas veces que Oz, Alice y Gilbert llegaban a dormir a casa ella ya estaba acurrucada en su cama y aparentando estar dormida. Mientras Alice suspiraba, Oz se sentía mal y Gilbert solo miraba distante el bulto en la cama que se veía a través del Dosel color vino.

—Ann.

—Lo entiendo…—decía aun con los ojos cerrados y apretando los labios para no llorar, y con la cajita de música que Sharon le había regalado apretada a el pecho—es su trabajo.

No era el dejarla sola, era como ella actuaba, porque incluso ella parecía estar acostumbrada en esa soledad, como no reía mas y jamás dio un indicio de estar feliz en ese corto tiempo, como aceptaba con tanta ligereza y sacrificio el estar sola todo el día, como si eso fuese parte de ella.

¿Cuándo todo se había vuelto así?

¿Por qué le afectaba tanto?

¿Había algo que no entendían?

…..

El día siguiente fue diferente, Sharon abordo Nightray House bajando de su carruaje como si nada hubiera sucedido, con una sonrisa y una caja de galletas envuelta en papel azul en las manos.

Mary Ann ni siquiera le dejo poner pie en el vestíbulo, porque apenas lo sirvientes abrieron las puertas Sharon solo capto un cabello negro azabache golpear su rostro y unos brazos delgados apretar su torso.

— ¡Sharon!—la rubia solo reacciono un minuto después del impacto del cuerpo menudo de Ann contra el suyo.

—Ann—susurro, una leve risilla se le escapo, intento hacer que la oji verde la soltara pero Mary Ann intensifico su apretón y hundió más su rostro al pecho de Sharon— ¿Por qué tan…emocionada?

Mary Ann reprimió un sollozo y sonrió levemente.

— ¡Llegaste!—susurro, Se separo de la rubia de hermosas y distinguidas facciones (esa de las que eran dueñas las mujeres Rainswoth) y le sonrió con verdadera alegría mientras la jalaba a su sala de estar preferida y hablaba con una ahogada emoción—¡apenas recibí tu carta estuve esperándote!…

—Mi carta la mande ayer—gimió con preocupación cuando se sentó en un sillón mullido y azul imitando a Ann— debió de llegar en la noche.

—bue…no

— ¡Mary Ann Collet! ¿¡NO DORMISTE EN TODA LA NOCHE!?

Estaba segura de que las paredes azules (que palidecían lentamente hasta llegar al suelo) funcionaron como una caja de resonancia para el grito. Sharon se había parado de un salto (la caja de galletas paro en "no sé dónde") y la cara se le desconfigurada en una mueca de estupor, furia y preocupación, Ann había acabado apretada (casi hundida) al sillón con una sonrisa temerosa gracias a los gritos de Sharon.

—y… ¿donde está Break?

Susurro débilmente, tratando de aligerar el aire asesino de Sharon.


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—Como sabrán hay un contratista ilegal haciendo estragos en una ciudad pequeña al sur de el país llamada Carroll's*— Sheryl sostuvo con decisión el papeleo entre su arrugadas manos, Rufus estaba situado detrás de ella, impasible y frio como siempre, mientras el duque barma falzo se reia malicioso y los veía a todos de reojo.

Gilbert solo miraba a la nada con el entrecejo fruncido y su manos tapando la mayor parte de su rostro, a ese paso, saltaría de la ventana cual paracaidista, pero sin paracaídas. Oz por su parte se reia levemente ante el estado de Gil y Alice le gruñía el estomago por lo cual estaba en un repaso de toda la variedad de comida que podría comer llegando a Nightray House.

"y tal vez lleguemos lo suficientemente temprano como para ver a Ann"

Porque incluso ella notaba los silencios que habían entre Gilbert y Oz, o entre ellos y ella.

Notaba como con la simple ausencia de la sonrisa compresiva de Ann todo se volvia gris.

Sin Ann, era como no vivir.

Ella dejaba marcas, te hacia quererla sin siquiera intentarlo. Pero ahora que actuaba tan extraño, que parecía que algo le hiciera sufrir y a la vez lo aceptara, como si aceptara que sufrir era para ella y que se lo merecía, ellos no podían pesar mas que en ella, intentar no estar tanto en Pandora (sin exito) y hacer que ella volviese a sonreír, Alice hizo una mueca, su estomago volvía a rugir.

—Como saben es un contratista a lo cual los pueblerinos han llamado "Tweedledum y Tweedledee" —lindo nombre para una cadena—Gilbert se burlo tajante, ahora estaba en su modo "Raven" ese modo en que cuando te miraba con esos parpados caídos por la aburricion, ese con el cual te quedabas helado y rezabas por tu pellejo. También dio a entender algo con su mirada color topacio "Vallan-al-punto-y-deje-de-hablar-tonterías" Con su seño fruncido, Oz y Break estaban apostando ya por cuál de las ventanas se tiraría el duque de cabellos negros.

Sheryl suspiro anchamente y luego poso con cuidado los papeles sobre la mesa.

—es un contratista poderoso, nada asociado con los Baskerville…me preguntaba…

—¡nosotros lo aremos!.—Salto Gilbert de su asiento con aire presuroso y molesto— ya está claro, me llevare a Oz, Break y Alice a la misión, lo de siempre , siempre lo hacen ¿Ya me puedo ir?

—P-p-pues

—que bien, que pase buen día—se reverencio con elegancia a Sheryl si esperar respuesta, el duque Barma y Oscar. Tan solo jalo a Break (que estaba a punto de tragarse un dulce) a Alice y Oz, dejando a unos perplejos duques mirando la puerta por donde se habían marchado con asombro. Poco después se volvió a asomar con una mueca de fastidio por la puerta color caoba.

—¿Cuándo partimos?—exigió tajante.

—A-a la-las seis de la madrugada, mañana—fue una extrañada Sheryl la que dijo con vos temblante la respuesta, después de eso el duque de la casa Nightray no volvió a aparecer por esa puerta durante el día.

—un poco ajetreado, no Gil.—Oz sonrió con sorna, siguiendo el paso casi a zancadas de el cuervo, Gilbert en realidad estaba muy ajetreado, lo único que veía en su agenda era Pandora, pandora, pandora y mas pandora. ¿Por qué Elliot tuvo que morir? Aunque pobre chico, no le deseaba ser la cabeza de un ducado a nadie, menos a su pequeño y fallecido hermano Elliot, ya era mucho con estar muerto. Incoherencias como esas pensaban mientras se intentaba desapretar el pañuelo de su cuello, el uniforme de pandora era demasiado caluroso ¿o era su idea?

—en serio te ves muy extraño, casi como si tuvieras una…¿cita?

Gilbert paró en seco ante la palabra "cita", sus pupilas se abrieron cual plato, intento en toda la medida de lo posible no parecer nervioso. No, frente a Oz eso sería sentencia de muerte, pero ya lo estaba, ya sus mejillas estaban coloradas y ya había tragado grueso, ya su corazón bobeaba a mil por hora. Pero la coneja estúpida (como osa a llamar a Alice) choco con él en un de su tropezones por no estar acostumbrada a usar vestido todo el tiempo.

Allí fue su sentencia, pues cuando Alice con su hermoso vestido de volados altos, lazos, flores y estilo gótico de color purpura choco con él, soltó un leve chillido de sorpresa.

Allí fue donde fue pillado, puesto, Oz ya había sonreído con malicia y un brillo de entendimiento en su mirada. El rubio de rostro un tanto femenino y encantador no necesitaba un textual "si" pues Gilbert ya se lo había confirmado.

Ahora quedaba una pregunta ¿Quién sería la afortunada?

No lo sabía, pero por la mirada y la sonrisa que Break le dirigía a él.

Ya tenía compañero con el cual investigar.


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De nuevo, por sexta vez en el día, Sharon le pregunto que era lo que le pasaba. Y mira que para jugar Croquet sobre caballo mientras anotas un punto a tu favor y preguntar algo tan delicado como ello con aquel porte y gracia, no era nada fácil.

Mary Ann bufo, reposo su cabeza en la crin del caballo y suspiro en un gesto de cansancio, en ese momento tanto ella como Sharon vestían pantalones de montar y todo lo demás, la camisa, las botas, el látigo (aunque Ann no lo usaba por pesar a herir su caballo).

—no, lo se—susurro, su vos era débil, de nuevo tenía ese expresión de desolación y tristeza que con tanto empeño la duquesa de largo y sedoso cabello rubio impidió que hiciera, atiborrándola de actividades y charlas en todo el día.—es solo que, Sharon, es algo tan extraño, siento que hice algo mal, cuando recuerdo lo que paso…en Sabrie, siento que hay algo mal, me siento terrible, como si hubiese cometido una fechoría que se mereciera el sacrificio.—se irguió imperiosa con los ojos esmeraldas fijos en los jardines.—…me siento deprimida, siento que nada está bien. ¡Y la promesa!—recordó con una exclamación—la de nunca olvidarlos, siento que…nunca podre cumplirlas.

Todo quedo en silencio.

Y luego de una sonora carcajada rompió ese silencio sepulcral y absurdo, era Sharon. Por sus ojos resbalaban pequeñas lagrimas cristalinas y se carcajeaba tanto y tan fuerte que se sostenía el estomago y Mary Ann temió que se callera de el caballo.

—¡¿Era solo eso?!—Sharon rio aun mas fuerte—¡pensé que…sería algo más grave, pero….es solo eso!

Sharon volvió a tambalearse y se sujeto más fuerte de la correa de el caballo, ¿Era solo eso? ¡En serio se había preocupado tanto porque algo malo le hubiese pasado que se hubiera puesto histérica en primer momento! ¡Que felicidad! Y que chiste más retorcido, es que se preocupo tanto de que lago le sucediese a Ann (Oz le había comentado de su indisposición) que en seguida mando una carta y corrió a Nightray House en el acto.

Una de sus carcajadas se paró en seco, puesto un leve sollozo hiso que volviera a levantar su mirada.

Mary Ann, con la cabeza inclinada los labios apretados y las lágrimas corriendo por su rostro.

—Es cierto…—murmuro en un sollozo, se apretó a su caballo y gimió—tal y como a tu debería darme gracia, pero…es...—volvió a romper en llanto.

¡Vamos! ¡¿Es que siempre terminaba llorando cada que sucedía algo?!

No podía ser así, tenía que ser fuerte, tenía que reír por ellos

¿Acaso no se lo había prometido a Alice?

—Ann…

En silencio y ante los ojos rosa de Sharon, la Collet volvió a reincorporarse, se seco las lágrimas con el dorso de sus manos y suspiro con lentitud en busca de la calma en su mente y el enredo de emociones en su pecho.

—No lo entiendo...—volvió a decir, más segura, más tranquila y sintiéndose mejor.—siempre he sido una cobarde, y lo admito. Soy alguien que lloraría a la mínima desgracia, no soy como tu, o Alice, Oz, Gilbert y Break… pero esta vez es algo que se a arraigado en mi, ¡No! No arraigado, es más bien—dudo y Sharon bajo de su caballo con una lentitud sobrecogedora. —como si viniera con migo desde hace mucho. Como si fuera parte de mí.

—¿Como algo como eso seria parte de ti?—le expecto su interlocutora, con la mirada filosa y decidida, los ojos de Sharon parecía dos diamantes color rosa y rojo flameando, como el espíritu de una guerrera aunque con aquel porte y encanto en sus palabras y actos que le hacía ser una Rainsworth.—Ann te conozco desde que Reim nos presento y eres la persona más valiente que he conocido, has sobrevivido al Abyss en un tiempo mayor que el de Oz, estabas herida y aun asi luchaste, estuviste sonriendo cuando habías pasado por tanto, ver morir y matar, además de estar sola en esa triste lugar…eres fuerte, mas de lo que te imaginas.

Ann soltó una risita, se sentía alagada y a la vez plagada de una confianza al escuchar eso. Sharon también sonrió al ver como aquella luz que caracterizaba a Ann volviera junto con su risa y su buen humor.

—Creo que tienes razón.—Murmuro en un tono alegre y vivaz, acariciando con la yema de los dedos la Crin de su yegua negra.—pero no creo ser la persona más valiente.

Bromeo, en el mismo tono de alegría, cuando vio que Sharon entendía el chiste subiendo la comisura de sus labios, fue que pudo ladear la cabeza y gritar agitando su correa y dando un leve golpe a su yegua para que reanudara el paso— ¡La primera que llega al establo puede elegir el primer dulce del té!

— ¡Hey! ¡Eso es trampa! ¡Mary Ann Collet! ¡Vuelve aquí en seguida!

Ann rio más fuerte, y en menos de un minuto, Sharon ya la había alcanzado y reía junto con ella, su caballo era un saludable macho de ojos lilas y pelaje negro como la yegua, los dos le agradaban puesto la yegua tenía los ojos rojos y recordaba que la primera vez que la vio dijo con grito de felicidad: "¡Alice se parece a ti! ¡Mira!" no sabía porque lo decía.

Al final Sharon fue la que gano, y aunque perdió un dulce de chocolate blanco relleno de chantillí (¿ya había mencionado que el chocolate era su dulce (comida y demás) preferido?) estaba feliz puesto al fin había dejado atrás sus prejuicios y había aceptado todo. Absolutamente todo sin miramientos y sin llanto (no mucho).

Al poco tiempo llego una sirvienta un poco apresura y con una sonrisa torcida:

—Lady Mary Ann, Lady Sharon, tienen visitas.

— ¿Esperabas a alguien?—le cuestiono Sharon extrañada, no se habían cambiado la ropa de montar y tenían los cabellos (sujetos en una cola de caballo) un poco desordenados.

—A nadie— negó dándole un sorbo a su chocolate caliente, seguía sin gustarle el té. Miro a la mujer regordeta que parecía algo nerviosa y dijo: —hágalo pasar Mrs. Sara y por favor, tómese la tarde libre…parece un poco, cansada.

—Sí, mi Lady, gracias, mi lady…yo, he…la hare pasar.

Ann asintió, lentamente con una sonrisa divertida en los labios, ¿Qué le pasaba a Sara ese día?. Después se un minuto y unos cuantos murmullos de Sara que decían algo como "Lo siento si la pise", "¡hay mi dios! perdóneme Lady" por la puerta doble de color azul marino entro una Ada Bezarius de cabellos sueltos, vestimentas rojas con blancas y una sonrisa quebrada junto con una pequeña gota ululando su cabeza por la actitud de la sirvienta.

—Aquí la tiene mi señora...—después de una pausa y mirar fijamente a Ada, Sara se retiro reverenciándose y casi llevándose un jarrón por delante.

¿Qué hacia Ada Bezarius en Nightray House?

Mientras Sharon se levantaba para saludar como era debido, Mary Ann dejaba su taza de chocolate a un lado y se secaba los labios con una servilleta mientras miraba a la chica de dieciséis años con extrañeza. Esa era la verdadera hermana de Oz, lo sabía por su parecido con el rubio.

—Tu debes ser Ada, ¿No es así?—Ann se levanto y miro fijamente a la rubia, la cual le devolvió la mirada con esos ojos inocentes y puros pese a su edad, se hiso un incomodo silencio y Mary Ann se removió en su sitio chocando la punta de un tacón con otra mientras bajaba la mirada.

.—usted es Mary Ann.—esa no era una pregunta, era una afirmación, la chiquilla de ojos esmeralda y mirada pura solo asintió con la cabeza gacha.

Repentinamente fue que sintió como la mismísima Ada Bezarius la estrechaba contra ella en un abrazo asfixiante.

—lo siento...—se excuso con los ojos llenos de lagrimas.—es que la siento como una más de la familia y es que…

—Me parezco a su madre, ¿no es así?—Ann sonrió con compresión y sujeto las manos enguantadas de la Bezarius... —lo comprendo, Oz me lo había contado. No la culpo, además…usted también tiene un gran parecido con la mía, después de todo somos familia.

Era cierto, en esos recuerdos que no parecían serlo, una mujer de ojos verdes y mirada tranquila como el agua, además de una cabellera dorada como el sol, era su madre. Cecile, pero aun así esa mujer no le reproducía el minino de añoranza o tristeza por su perdida, era por ello que no había saltado hacia Ada en primer momento.

Ada había asentido con una sonrisa tranquila y apaciguadora. Ella sabía de lo que había pasado con ella, no había duda Oz se lo había contado.

La Bezarius sol se volteo y con la misma sonrisa aviso a Sharon de que Reim estaba en la biblioteca y no había pasado directo a por allí con la escusa de que "Quería leer un buen libro" pero Ada sabia que solo estaba por allá con la escusa de no encontrarse con Sharon y llevarse un buen escarmiento de parte de esta por no haberla visitado en dos semanas.

Ann al oír hablar de Reim, solo salto y en una cantarina oración dijo "Vamos halla" cuando llegaron lo primero que hizo Sharon no fue sacer el Harisen, si no darle directo con el látigo de el caballo exigiendo una explicación de porque no había ido a verla en toda una semana.

El pobre hombre se aguanto eso por media hora mientras Mary Ann y Ada hablaban un montón de cosas.

—parecen grandes amigos—comento Ada cuando caminaba por uno de los pasillos de la mansión Nightray.

—si que los son—respondió Mary Ann, tranquila. Ada paro en el vestíbulo donde había un gran cuadro familiar a verlo fijamente.

Costaba de 9 personas en total, primero estaba parado y de una forma elegante el anterior gran duque Nightray, con su barba larga y bien cuidada y sus ojos filosos parado al pie de la silla donde la duquesa sonreía, ella era de un rostro amable y tenia los ojos azules y el cabello rubio que resaltaba su piel blanca y nívea, una chica de 11 estaba al otro lado de la silla, tenía el cabello negro largo y con una expresión idéntica a la de su padre ella debía ser aquella llamada Vanessa, detrás de ella estaban tres hombres de que parecía los hermanos mayores …y a la izquierda de la duquesa junto al duque, un pequeño niño de ojos azules y cabello rubio ceniza sonreía sentado a los pies de otro rubio, un chico de ojos rojo y oro, y una sonrisa torcida el cual era Vincent. A un lado estaba, el que, seguramente, era Gilbert con solo 15 años.

—me cuesta creer que se haya unido con los Baskerville.

Mary Ann supo de quien hablaba la rubia en seguida que pronuncio palabra, Vincent, el chico de el infortunio que tanto se parecía a Gilbert.

—Lo quieres, se te nota— murmuro despacio, Ada asintió aun consciente de que no era una pregunta.

—Lo amo Ann—susurro, casi un gemido salió de sus labios mientras contenía las inmensas ganas de llorar y tapaba con su mano enguantada de blanco su boca—es muy duro hacerse la idea de que de pronto todo fue un juego por obtener la llave Bezarius y que además nunca te quiso.

Ada se veía destrozada, miraba el cuadro con añoranza como si quisiera tener de nuevo a Vincent a su lado a pesar de todo.

—No es mala persona—le dijo con tono conciliador, sus parpados estaban caídos por razones que Ada no pudo encontrar—lo veo en sus ojos.

Ada volvió a sonreír pasado unos minutos de mirar el cuadro con pesar y empezaron a hablar de el fallecido Elliot, y un chico más: Leo, un tal Leo que había sido secuestrado por los Baskerville y cual sola pronunciación y descripción fascino a Mary Ann.

Después de eso la mañana trascurrió tranquila y con muchos juegos, Ada decidió quedarse (después de todo desde la desaparición de su padre tenía más libertades**) para hablar más tiempo con Ann, y Reim que era en el que acompañaba a Ada por ordenes de Oscar, tuvo que quedarse con ella, mandando una carta a pandora para Oscar (Explicando porque Ada se quedaba)y otra para Rufus (Explicando porque el se quedaba).

El resultado fue:

Respuesta Oscar:

¡¿QUE?! O.O

¡Cuida mucho a Ada! v-v, no dejes que salga en la noche, ¡a veces tiene pesadillas! ¡no olvides su mantita!

¡Es apenas una niña!, no la pierdas de vista. T-T

Si uno de esos sirvientes inescrupulosos de esa mansión, la mira por más de cinco segundos ¡Asesínalo! O-Ó*

¡Es mas! ¡Parto en seguida a Nightray house!

¡Espérame allí estoy en menos de tres minutos!

By: Oscar Bezarius.

Respuesta Rufus:

Inútil ¬¬

By: Rufus Barma

Un gran poema según Mary Ann, y en realidad Oscar llego en dos minutos y antes que Alice, Oz, Break y Gilbert. ¡Que habían partido antes! ¡¿De donde rayos había sacado caballos tan rápidos?!

Cuando llego el dueño de la casa junto con compañía fue grande su sorpresa conseguirse a todos allí, en especial a Oscar que lo habían dejado en Pandora, Gilbert estuvo más nervioso en el almuerzo y sus nervios aumentaron a las dos en punto, hecho que todos pudieron notar gracias a que el duque de ojos dorados no comía su filete si no una servilleta que reposaba un lado de su plato.

— ¿Esa no es..?.—La hermana de menor de Oz se inclino un poco hacia Ann mientras veía con total estupefacción como Gilbert tragaba su pedazo de servilleta.

—Su servilleta.—le completo Ann acomodando el pañuelo en su regazo— acostúmbrate.—le advirtió con voz de quien sabe lo que dice—cada día está peor…

Mientras todos estaban en el jardín en un nuevo juego de Croquet esa misma tarde, esta vez sin caballos ya que Alice amenazo con hacerles tragar una bola de croquet, si la obligaban a montarse en uno de "esas cosas", Gilbert se escabullo por la mansión enfundada en una capa negra y ropa de plebeyos.

Ignorante de que Oz, Break, Alice, Mary Ann, Ada y Reim (A la fuerza) estaba tras de el (Igualmente) con ropas de plebeyos y capaz negras. Mientras Alice jalaba de una manga a Oz preguntándole a donde iban y Sharon brincaba fantaseando con un Gil romántico y una joven doncella mientras jalaba a Break y a Rei zarandeándolos de aquí allá, ella solo sonrió y con un extraño sentimiento de comodidad ante ello, se hecho la capucha a la cabeza, suspirando y sintiéndose mas viva que nunca bajo la capa negra y gastada.

Ada, que iba tras de ella en su espionaje contra Gil, lo noto, lo noto incluso Reim, lo vieron todos, como las mejillas adquirían de nuevo ese color rojizo y como sus ojos ahora eran una llama verde y casi rebelde en sus ojos que reflejaban vida.

Oz solo pudo pensar:

"¿Que haríamos sin Sharon ahora?"

Porque sin Sharon, otras ves no tuviesen el placer de ver la sonrisa de Mary Ann.


Nota de la autora:

Hello gente, Volvi xD pero espero que les haya gustado este capitulo. ¿Ahora quien será la cita de Gilbert? No se ustedes pero me dio risa el "Inutil ¬¬" de el duque Barma, jijiji3 ahora solo queda decir que… ¡Visiten mi Blog! Porque ya subi las fichas de la serie;D

the miracle of life and love . blogs pot . com (quiten los espacios :D)

Esta vez la cosa se puso muy sentimental y algo cómicas la verdad. Pido mis galletas por favor -.- ya se me acabaron! xP esta ves Ann paso por una de esas "Depresiones de mujeres que son inexplicables" (Tal vez) esto tiene que ver mucho con la serie. Porque aunque este engañada mi querida OC siente muuuuuuuuuy dentro de ella que algo va mal.

Vincent y Leo no aparecieron en este capítulo (Apocalipsiiiiiiis ._.) ya tendrán sus razones :D

Me voy adelantando ya que ya tengo unas tres, dos o cinco páginas adelantadas de el próximo capitulo XD

(Comenten ¡Por favor! No morirán por hacerlo! T-T)

Solo pido eso y que los tomates (Y galletas) no me peguen mucho, tengo un rostro (no tan bonito) que proteger para que no empeore! XD


Respuesta a Chadechu Nightray (Se que te respondí por mensaje privado pero ya se hiso costumbre):

Aquí va lo que no te respondí en el privado.

Hello!

Pues si, el color rojo para las piedras es muy llamativo, se me vino sola a la cabeza, y SI, hay una piedra llamada topacio y hay otra llamada Onix que es negra *-* por error la puse en el prologo como ejemplo de los ojos de Gilbert, pero…bueno XD es que me confundo mucho con Onix y topacio! Será porque las "descubrí" las dos al mismo tiempo.

Bueno gracias por responder las preguntas. ¿en serio te dio risa? Y yo pensé que este fic no daba risa 0.0 que bueno que si! No sé que tendrás que decir este capítulo o si viste el adelanto pero… el próximo promete una cara de "O.O ¡¿WTF?!" en serio. Si no, v-v lo arreglo. Y sobre lo de la ceguera de Break y al lamento de Mary Ann (Se me vino solo a la mente) pero admito que también me enterneció un poquito.

En Fin :D

Bueno gracias por comentar y que te valla bien!

P.D. Creo que tu Revis de tu historia influyo a mi oscar, el pobre casi le da un infarto con Ada Xd


—Como sabrán hay un contratista ilegal haciendo estragos en una ciudad pequeña al sur de el país llamada Carroll's*: En memoria de Levis Carroll (si es que se escribe asi) que fue el creador de Alicia en el país de las maravillas y los demás libros que siguen a este (si señores hay mas de uno ¬¬)

Después de todo desde la desaparición de su padre tenía más libertades**): en efecto como se habrán dado cuenta, en mi fic el duque Bezarius huyo junto con Vincent, la verdad es esto es por una confusión, al principio pensé que estaba desaparecido desde mucho, luego caí en cuenta que no, pero también me confundí creyendo que si había desaparecido después de lo de la ceremonia de Oz en el manga, aun sigo así, pero por no dejar señores. Aquí está desaparecido y punto. :P


Adelanto del Próximo capitulo: Oz hace su papel de malo contra Gil y su enamorada, Un confuso Baskerville sigue un capricho de su corazón y Ann…al fin vera a aquel que le robara un beso fortuito.

Siguiente capitulo: Tiempo para amar.

Adiós y cuídense.