Si, Pandora Hearts no es mío, Es de Jun Mochizuki. Esto no tiene fines de lucro. Mary Ann, Esmeralda y White Rabbit (y la trama de la historia) son de mi propiedad, si los quieres usar, avisa.
Advertencia: T solo por muerte de personajes, También hay Spoiler.
Capitulo once: Miedos encontrados.
"Tengo miedo... De que no soy un humano, de que soy una Cadena, pero sobre todo...miedo de mi misma."
—Alice Baskerville.
Un mes y dos días.
Leo dio dos pasos en la nieve, y miro a los lados. Se masajeo la sienes y se sintió, por tercera vez en esa mañana, estúpido. Mary Ann era Ann, recordaba ese nombre Mary Ann, la había conocido cuando era Oswald y la había tratado, lo sabía. Por eso le había mencionado a Esmerada y le había preguntado (casi afirmado) que sabia donde estaba ella. Había conocido a Esmeralda, sus pocos recuerdos se lo gritaban, pero… ¿por qué? Porque al recordarla le saltaba el corazón, se le hacia un nudo en la garganta y se acongojaba a la sola idea de atacarla. ¿Quién era ella? ¿Por qué estaba en este tiempo? ¿Por qué se parecía a Oz? ¿Por qué la recordaba sin recordarla? …tantas preguntas y solo algo que no tenía que dudar….ella le ayudaría a encontrar a Esmeralda, a su querida Esmeralda ¿pero cómo?
Ahora más que nunca quería destruir las piedras de el sello y liberar sus recuerdos y poderes.
En medio de una batalla interna, se dejo caer en la nieve con un gruñido casi animal. Estaba confundido, muy contrariado y sobre todo, temeroso de volver a ver esos ojos esmeraldas que al principio no noto el parecido con Oz, pero a la vez ansioso. Ansioso de verla de nuevo, de verla sonreír un día, de observar esa mejillas que se tornaba rojas cuando la miraban fijamente, sentir ese ligero olor a flores que desprendía cuando te acercabas a ella y aspirabas con profundidad y volver a…
Abrió los ojos con rapidez y al notar en que estaba pensando, su rostro se torno tan rojo como el carmín.
Se dio la vuelta mientras se tapaba los oídos, negándose a estar pensando en la que se suponía era una de sus enemigas y recordó, gracias a la fría nieve que apretó su nariz, que estaba acostado sobre la misma.
Que tonterías le hacía hacer esa chiquilla, se pensó.
Se reincorporo de la nieve y solo se sentó en ella viendo ausente los pinos que los rodeaban. Era de día, y apenas había despertado noto que la noche había dejado nieve, salió en seguida en vez de ir a la biblioteca a leer como era usual en el, necesitaba pensar, el cielo estaba gris y los pinos lo rodeaban. Parpadeo, y con una mano enguantada se sacudió la nieve de el cabello, era un gesto casi infantil, con el seño fruncido y el orgullo lastimado.
Apenas paso sus manos delante de su rostro, la noto, como una ilusión. Menuda y pequeña, como la recordaba, inclinada hacia él y sonriendo con amplitud, llevaba un vestido corto y caro, de esos que no tenia corsee y que la hacían parecer más niña, de color vino y blanco, en rayas, con volado y con encaje, preciosa.
"Que torpe eres Oswald, ¿Qué diría Lacie al verte empapado en nieve?"
Menciono la chiquilla traslucida, mientras hacia un ademan para quitarle la nieve de el cabello rebelde, un ademan y un toque que nunca sintió.
Leo la observo atónito, sabía que era una ilusión, mas por la trasparecía que era dueña que el poder para saberlo.
Pero aun así estaba allí, pálida, con las mejillas rojas. Una sonrisa tímida y a la vez jovial, esos ojos verdes viéndolo fijamente, esmeraldas forjadas en fuego, como hielo y a la vez parecidos a dos posos de agua que lo ahogaban. Eran sus cabellos azabaches esos que enmarcaban su rostro fino, esos que con sus rulos y curvas caían agraciados sobre su espalda y que lo hacían suspirar. En esos momentos ella era un recuerdo de Oswald que precisamente ahora descubría, ahora que deseaba verla.
—Mary ann—susurro, se sentía mal, un sentimiento desconocido acongojo su corazón y se sintió miserable, extendió sus manos hasta ella, hasta ese recuerdo, queriendo sentirla cerca. Pero lo único que sintió fue el vacio al tocar la mejilla roja, ella no estaba allí. No estaba allí, no estaba allí. Jamás estuvo allí.
El recuerdo se desapareció con una risita dulce pero que a Leo le dolió.
Le dolió porque sabía que estaba en una encrucijada.
¿Esmeralda? o ¿Mary ann?
¿A cuál más amaba?
¿A la que le correspondía y prometió no dejar? O ¿A la traidora que intentaba recordar?
A ciencia cierta no sabía cuál. Pues si en su anterior vida según esos recuerdos escasos y sin sentido, amo tanto a Esmeralda, ahora estaba prendado de Ann.
Dejo caer su mano a los costados y, esta vez, sin importarle la nieve se dejo caer sobre ella.
Al fin reconocía ese sentimiento: impotencia, por no saber reconocer el llamado de cada una, por confundirlas y, a veces, pensar que son una sola solo para justificar el amarlas a las dos.
¿Ahora qué?
Cerró los ojos, y se obligo a no pensar en ello.
Eran miedos encontrados
Si, ahora si necesitaba un libro.
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—Leo—susurro, uno muy leve, pasajero y casi inepsistente. Pero, lleno de sentimientos y un gran acongojo en su voz. Lo dijo a la vez que, sin entender porque, bajaba la cucharada de sopa que su mano había guiado a su boca, la dejo caer. Sin ningún prejuicio a hacer ruido cuando choco contra el plato, tenía la mirada perdida y la frente arrugada.
Ante la miradas extrañadas, y la enfada de Golte's La'Deur que aun comía su desayuno en silencio apremiándola con la mirada por saña falta de educación, Oz fue el primero en preguntar.
— ¿Te sientes bien, Lady Ann?—evito el "Hermana" que siempre usaba y lo cambio por "Lady" ya que el Vizconde lo había mirado de una manera poco acogedora cuando lo había hecho sabiendo de ante mano que no compartían ese parentesco. Ese pueblo no le gustaba, formalismo y tradiciones venían a la mano de él, y el no era una persona de formalismo, mucho menos de tradiciones.
—Anngel —esta vez fue Alice, con el seño fruncido e ignorando con renuencia la mirada enojona que el calvo Vizconde le enviaba. Era la primera vez que no se subía a la mesa en un desayuno, para eso a ella le era suficiente, ni aunque le dieran un castillo hecho de carne accedería a quedarse callada a menos que le dieran permiso de lo contario.
Le habían explicado antes de ir a desayunar (o más bien dicho, Gilbert se había escondido tras un escritorio mientras le explicaba) las reglas que dominaban ese pueblo. Después de un largo silencio, Sharon (como había de esperarse) fue la primera en gritar mil y un negaciones, la segunda fue Alice, el tercero Break. Para la sorpresa de todos, los dos chicos que parecían gemelos se quedaron con su miradas serenas viéndolos fijamente, eran ignorantes que, Oz se pensaba en contar todo lo que sabía, las que creía mentiras de Jack, los recuerdos que vio de el mismo y todo lo que poco a poco había entrelazado y que aun no tenía sentido para él, a su vez, Mary Ann hacia lo mismo, solo que con una invisible Esmeralda susurrándole un "no lo hagas" cada vez que se decidía a contar lo acontecido la noche anterior, al final mantuvieron sus bocas cerradas y aceptaron con una macabra serenidad las reglas del pueblo, sumergidos en su propios pensamientos.
—Estoy bien—sonrió, ante la mirada preocupada de Sharon y el ojo rojo de Break que la miraba con insistencia. Con leve movimiento de manos jalo de nuevo su cuchara y empezó a comer de nuevo—solo estoy un poco mareada, se me pasara.
Había sido casi un llamado, lo había oído, esa voz, la entonación, la forma en que la llamo "Mary Ann" Leo la había llamado, lo había oído, lejano, como un murmullo. Se obligo a tragar la sopa aun queriendo devolverla al plato, primero un decía nombres que no conocía, después una ilusión, fantasma y una chica-cadena-perdida que le susurraba al oído y le seguía (a veces) como el mismísimo fantasma y después escuchaba voces de la nada ¿estaba a punto o ya estaba loca?
Oz la estaba mirando y no era prudente alarmarlo, mucho menos hacer gala de tremenda mala educación que era escupir la sopa de nuevo al plato tal y como su estomago le pedía a arcadas. Todos llevaban abrigos gruesos y bufandas, Gilbert era el único que extrañamente soportaba el frio como para utilizar un abrigo ligero (aquel negro que tanto le gustaba) con una bufanda. Alice y Sharon al igual que ella, llevaban puestos los mejores vestidos que habían llevado, unos chales gruesos y esponjosos de colores oscuros, y botas con tacón y bordado negro, llevaban recogido el cabello en colas de caballo y la chimenea de el comedor no daba el suficiente calor. Oz titiritaba de vez en cuando, aun llevando una camisa, un chaleco, un abrigo, un chal y por ultimo una bufanda. Break, era indiferente, aunque llevaba mas abrigos y bufandas que Oz, y parecía a la bola de grasa que el duque Barma hacía pasar por el, engullía todo lo que se veía, olía , sentía dulce y comestible en la mesa.
El desayuno estaba pasando con una incomodidad y silencio casi mortal en la que alguien al fin cedería y gritaría "¡Alguien hable por favor!" El señor Golte´s parecía acostumbrado a él ya el polvo que rodeaba los detalles en plata de toda la habitación, el cielo seguía gris y Ann pudo notar como unos copos de nieve se paseaban por la ventana. Después pediría permiso al Vizconde (si es que se lo daba) para ver los casi inepsistentes jardines envueltos en nieve, tenía que distraerse, había ido a ese pueblo para distraerse de el recuerdo de Leo, aquel al cual tan insistentemente se paseaba por su mente.
Un sonido sordo se oyó, y Alice supo reconocer que era el de una puerta siendo levemente empujada y luego el peso que la empujaba, retirado, como si el que quisiese abrir la puerta se hubiese arrepentido de tal acción. Alice Break y Oz, eran los que se mantenían frente a la puerta desde sus posiciones en la mesa y Mary Ann, Sharon y Gilbert eran los que le daban la espalda mientras el Vizconde ocupaba su puesto en la cabecera de la mesa.
Se oyó un pequeño golpe en la puerta, leve y débil, el mayordomo que sostenía una bandeja, el mismo que les había hablado de la leyenda de Esmeralda, se apresuro (y es una ironía de palabra, ya que se dirigió con paso lento y pasivo) a la puerta para abrirla. Alice levanto el rostro de la carne que por primera vez comía con cubiertos y Oz solo dio un leve suspiro arrugando la nariz, estaba harto de ese pueblo y ya nada en él le causaba curiosidad, y había que tener en cuenta que nada mas habían pasado menos de veinticuatro horas en el.
Las puertas negras se abrieron con un rechinido que a Alice le palpito en la sien "paciencia Alice, paciencia" se repetía, había muchas cosas que le molestaban en ese lugar, y se contenía para saltar en la mesa y gritarlas a todo pulmón. Por ejemplo: los pocos candelabros que había en el GRAN comedor, era tres o cuatro para un comedor donde podían comer cincuenta personas. Y la iluminación era tan carente que eso parecía un funeral y le costaba localizar el maldito tenedor que le obligaba a utilizar para la carne, que el anciano cascarrabias ese agradeciera que Jack le había dado clases de etiqueta porque si no… Esa tal cadena de Wendelu o como se llame no sería la única buscada por pandora*.
Cuando entraron dos figuras acompañadas de un mayordomo viejo y bajito, fue que Oz levanto las mirada al igual que Gil se dio levemente la vuelta.
Eran dos chicas, una, pequeña como una rosa, tenía los ojos negros y el cabello pelirrojo tostado, llevaba un corsee impropio para su edad y su mirada era tímida y gacha, con sus mofletes pálidos y redondeados, cuando Mary Ann se dio la vuelta, le calculo menos de seis a la pequeña y a la primera que noto fue a la chiquilla más alta, una de ojos rojos, de cabello rubio y resplandeciente que contrastaba con el vestido negro que llevaba puesto, ambas iban de la mano.
"Una niña de el infortunio" se dijo
Había visto muchos y Break era uno de ellos. Pero le resulto fascinante como los ojos rojos brillaban como Rubís, a diferencia de Break, cuyo único ojo era opaco y apagado, y solo se iluminaba al ver a su pequeña (no tan pequeña) princesa, Sharon.
—No las pude presentar ayer debido a la hora— había interrumpido el Vizconde con sus ojos negros al fin brillando al ver a las pequeñas, casi todas las miradas se posaron en el. Alice fue la única que olisqueo el aire y aparto la carne, mientras, susurraba cosas sin sentido y miraba fijamente a la niña— Evelyne, preséntate.
Evelyne, pequeña y menudita como era, dio dos pasos adelante. Con Temor propio de su edad a unos extraños, como cervatillo que camina hacia el lobo, pero aun así, ni siquiera tartamudeo al presentarse.
—Mi nombre es Evelyne Doreen La'Deur, Hija de Golte's Evans La'Deur Frerrier, siete años. Mucho gusto—su voz salió de sus finos labios, infantil. Mientras se inclinaba en una torpe reverencia y Golte's le enviaba una mirada que se asemejo a un tempano de hielo.
Ann amplio su sonrisa y se olvido de Esmeralda, Leo y los Baskerville por un momento.
Luego, petulante y con sus ojos rojos y filosos posándose en los presentes, uno por uno, hasta llegar a su padre, la mayor de las pequeñas dio un paso adelante, imitando a su hermana menor.
—Emily Gwendolyn La'Deur , Hija de Golte's Evans La'Deur Frerrier, once años. Grandes duques, Baronesa—esta vez, una pulcra inclinación, espalda recta, pies firmes y luego una leve saludo a cada presente, exceptuando a Alice, a la cual vio por un minuto y luego sin mayor prejuicio desvió la mirada.
Oz se presento con algo fastidio (Y algo de torpeza gracias a las mil prendas que llevaba). Alice (interrumpiendo la presentación de los hombres) Sonrió con suspicacia y les dijo: "Soy Alice Baskerville, Cadena Black Rabbit, 100 años. Un placer conocerlas, chiquillas" Break le siguió, sonriendo con sorna y con Emily (La muñeca) en su hombro chillando y riendo mientras hacía saber a gritos lo encantada que estaba por que la mayor de las hijas de el Vizconde llevara su nombre. Gilbert, con una fría mirada que Oz siempre había llamado "Mirada-Raven" beso la mano de cada una y se presento como el gran duque Nightray, Oz y Mary Ann notaron como Emily (la niña) se sonrojo ante el beso de Gilbert, Alice frunció el seño y Ann rio levemente cuando la hija mayor de Golte's trastrabillo al intentar dar un paso atrás.
"Un encanto oculto entre timidez y poca seguridad de sí mismo"
Afirmo Sharon mientras una sonrisa se formaba en su rostro, y con su mirada rosácea analizaba a Gilbert.
Luego, esta vez, fue el turno de Sharon. Que con elegancia y ese encanto natural, sonrió y en un tono suave, se presento. "Sharon Rainswoth, Hija de Shelly Rainswoth. Estoy aquí remplazando a mi madre y abuela. Las dos…están muy ocupadas" edad, gran duquesa, Bla, bla, bla.
Mary Ann no noto que era su turno hasta que en un mudo movimiento Alice le pateo disimuladamente (Por "mudo" y "disimuladamente", me refiero a Golpe-Ruidoso-y-doloroso) en el tobillo con la punta de el tacón.
Gimoteo, para no gemir ni llorar. Y con un impulso de devolver el golpe. Se puso de pie, tal y como Sharon le había enseñado, pasos agraciados, cultos y perfectos. Se acerco a las niñas y en vez de dar una reverencia o una cabecilla, hacer una presentación, o detenerse a pasos de ellas. En vez de eso, Ann se incoo quedando a un poco menos de la altura de las La'Deur's, con un movimiento encantador y natural que a las niñas las intimido en un momento, en especial a la más pequeña que con su cabello rojizo en dos coletas y sus ojos negros e inocentes se escondió tras la figura imponente pero pequeña de su hermana menor.
—Muchos gusto, Mary Ann Collet—les tendió una mano, y antes de que el Vizconde interrumpiera, Oz alzo su mano en el aire en señal de detenerlo. El hombre calvo gruño, esa presentación tan natural yeso iba contra todas sus costumbres, Oz le sonrió con sorna.
— ¿Collet?—Evelyne, la más pequeña. La miro con los ojos negros brillantes—nuestra madre era una Collet.
Ann sintió el corazón saltarle de alegría. ¡Una Collet! Significaba mucho, algo que se afianzaba a la realidad, a su realidad, a esa realidad que "recordaba" y que Jack le había hecho saber, aquella que tanto negaba Esmeralda y la que ahora ella quería creer. Sonrió más ampliamente y las miro con un brillo antes desconocido por Oz.
—Nuestra madre no hablaba mucho de ello—prosiguió la mayor, al ver como su padre no intervenía—siempre decía que había nacido en un lugar muy bonito a la vista, muchos…
—… arboles de manzana y de un pueblo muy pequeño, solo con un lago y un lejano rio, donde los niños (todos los domingos después de la iglesia) se iban a bañar y donde las madres hacían picnics con sus esposos, mientras, vigilaban a sus hijos. Un pueblo acogedor y realmente hermoso—completo Mary Ann, recitando como si de un libro se tratase, las palabras exactas. Una gran sonrisa apareció en el rostro de Evelyne, marcando hoyuelos en sus redondeadas mejillas y Emily la miro como si estuviese viendo al mismísimo Cheshire y objeto tartamudéate:
— ¿C-Como lo sabe?
— ¡Viví allí!—Rio, pero luego su rostro se opaco y su frente se arrugo—o eso es lo que creo.
En el rostro de Emily, lenta y resplandeciente, apareció una sonrisa:
—Eras un pariente de mi madre, ¿no es cierto?
Las esperanzas, siempre serán mudas
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—¡SE LO DIJE GRAN DUQUE!—el grito se oyó apenas entraron a la habitación, ninguno de los hombres se sobresalto al entrar, es más, sus miradas monótonas y vacías se afianzaron más a su rostro.
—solo se presento…a su manera—Gilbert parecía ya aburrido, frunció el seño cuando el frio de la habitación de ventanas abiertas le golpeara el rostro y se pregunto cómo Mary Ann, Alice, Sharon y las pequeñas La'Deur podían soportar el frio haya afuera, aunque no debía contradecirse, el había sido el de la idea cuando vio el rostro colérico de el Vizconde y tuvo casi una epifanía de lo que pasaría.
— ¡Va contra todas mis tradiciones, mis reglas!, ¡NUESTRAS reglas!—bramo furioso mientras azotaba con su puño cerrado el escritorio de madera y Oz, con su mirada verde desbordando aburrimiento, examino cada cuadro que estaba colgado en las paredes.
Uno retrataba al Vizconde "Más joven, y con cabello" Oz casi ríe, pero ante una reprimenda de Break y Gilbert no lo hizo "Es que se ve tan gracioso con pelo" mientras tanto el Vizconde grita y grita y el intenta no aburrirse, hay otro retrato que plasma a una joven de ojos lilas, el cabello negro y la mirada dulce. Frunce el seño, "¿Sera una Baskerville?" se dice, al ver el parecido con Lacie, al verlo con Alice y el de Glen. Y algo hace "Clic" en su cabeza, parientes se dice, Alice era pariente de aquellos Baskerville. ¿Por qué si no su parecido con aquella llamada Lacie? ¿Por qué si no su apellido fue Baskerville? La utilizaron apenas nació, estuvo seguro de eso, pero… ¿Qué era Lacie? ¿Una prima? ¿Una hermana? ¿Una madre?... lo pensó. Y todo al fin consiguió una leve forma, su madre, Alice era su madre, Glen era su tío…y…¿Y Jack? Oz se acerco a las ventanas abiertas, allí abajo en los jardines, las chicas jugaban con las niñas bajo la guardia de un mayordomo. "¿y si sí es así?, ¿y si Alice era hija de aquella extraña llamada Lacie? " la miro, sonriente, con sus ojos lilas, no rojos. Su cabello marrón, no negro. Su sonrisa inocente, no macabra. ¿Entonces? ¿Qué la hacía tan parecida a Lacie?
Oz no había notado que al fin el hombre de aquella desgastada mansión se había calmado, y que ahora hablaban de la cadena "Tweedledum and Tweedledee" nombre puesto por los lugareños.
Le pusieron así ya que uno de los pueblerinos, grito que eran dos, pero que se parecían mucho fue lo único que escucho de la conversación.
Alice frunció el señor y dejo de reír, miro hacia arriba y hay estaba Oz, la miraba atónito, con algo parecido al miedo o angustia. Gilbert lo jalo de el brazo ella se encogió de hombros y miro hacia donde estaba Mary Ann.
La Collet estaba junto a Emily y Evelyne, las dos pequeñas sonreían y reían mientras correteaban alrededor de Ann, Ann reía y volvía de nuevo su mirada al libro que pretendía leer sentada en la fría banca de metal. Emily al fin atrapo a su pelirroja hermana, esta rio y abrazo a la rubia y haciendo "fru, fru" con las incontables prendas de vestir que llevaban en sima. Mary Ann también lo hizo, esta vez por la lectura del libro que por otra cosa, parecía que era divertido.
Alice dio dos pasos en la nieve compacta y hizo que su grueso y pesado vestido hiciera un ruido sordo, de esos que delataban cuanta tela llevaba en sima. Chisto, ella era un Baskeville y una cadena ¿Aun así tenia que huirle al frio?
Sharon se tiro en la nieve mientras miraba hacia arriba, volvía a nevar.
—Alice…
La coneja negra manchada de sangre se sobresalto, alguien la llamaba, suave, gentil. Miro a Ann, aun seguía sumergida en su libro, miro a Sharon, o estaba a punto de dormirse o estaba pensando en el payaso porque había puesto una cara embobada, las hijas de Golte's seguían jugando entre sí.
—Alice…
De nuevo, volteo con brusquedad, y allí la vio, una figura entre los árboles que al ser descubierta rio y corrió adentrándose en el bosque. Gruño, grito "¡VEN AQUI!" y corrió tan rápido que ni al mayordomo que se le había asignado pudo reaccionar. Saltaba setos, arbusto y arboles que a pesar de el cruel clima luchaban por vivir. Troncos caídos, rosales rebeldes y montículos de nieve apilada.
La figura era mas rápida que ella, apenas la veía como un manchón negro que se alejaba sin parar.
—Alice…
El llamado vino de otro lugar, freno y siguió de nuevo a un manchón negro que se escurría por los arboles que poco a poco se volvían espesos. Oyó como alguien la llamaba, alguien más, era la voz de Mary Ann, estaba cerca, pero aun así corrió a por aquella que la llamo primero. De repente la niebla le pego en el rostro y un espacio abierto se cernió sobre ella, era el lago congelado. Tenía la respiración acelerada y paro en ese momento, gruño.
— ¿¡QUIEN ERES!?—grito, sintió la garganta arderle y esta vez Mary Ann toco su hombro con su delgados dedos. Ella se sobresalto, volteo y Mary Ann abrió los ojos como platos al ver a los ojos a Alice.
—son-son rojos—Sharon apareció entre los arbustos y el mayordomo la siguió saliendo detrás de ella. La rubia también abrió los ojos con sorpresa, Alice estaba agitada por la corrida, pero más aun sus ojos estaban de un rojo carmesí que les recordó a los de Oz cuando B-Rabbit se salía de control.
Ann retrocedió, en su rostro se pinto la angustia una pisca de miedo cruzo sus facciones. Sharon hizo lo mismo y el mayordomo no hizo más que apartar a las niñas cuando llegaron hasta ellos.
Alice no hizo más que fruncir las marrones cejas, Ann suspiro mientras tomaba un mechón de su cabello y lo ponía detrás de su oreja. Miro a Alice y se acerco a ella.
— ¿Estás bien?—pregunto, poso una de sus pequeñas y blancas manos en el rostro de Alice y al instante el violeta volvió a sus iris.
—S-sí, pero—La castaña volteo, hacia el lago, allí solo se veía niebla, nieve y hielo, todo de un tétrico blanco, no había rastros de la persona que la llamo —Había alguien.
Ann apretó los labios, sonrió con suavidad y le dijo: —Mejor vámonos, empieza una tormenta y no queremos empaparnos—Abrazo a Sharon y intento darse calor, a diferencia de ella, Ann tomaba el frio de una manera muy alarmante, todo en ella era muy delicado para arriesgarse. Asintió, miro hacia atrás y negó con la cabeza, allí no había nadie.
Al llegar a la mansión los que le recibió fue una gran reprimenda de parte del Vizconde.
Les gritaba, en especial a Evelyne y a Emily, su rostro parecía poseído por la misma rabia y sus cejas estaban tan juntas que daban miedo, su rostro gripado en una expresión de total furia. Oz , Gilbert y Break no pudieron hacer nada. Ellas misma lo aceptaban e incluso Alice estaba apenada, esa misión era vital y además, había pasado una regla por encima y casi pisoteándola "No se alejen de el Mayordomo" les había dicho.
Pero cuando el Vizconde alzo la mano sobre Evelyne, fue que Ann reacciono grito un "¡NO!" y corrió hasta la pequeña pelirroja, se interpuso entre el padre y la hija y cuando Golte's fue a dar el golpe de gracia, nunca llego.
Una fuerza extraña lo arrastro hasta chocar contra la pared contraria, todos vieron con extrañeza y pavor como pequeños rasguños acompañaron esa acción instalándose en las ropas y piel de el Vizconde. Ann solo podía respirar con dificultad, con cierta traba en su mente que le prohibía pensar y una figura fantasmagórica que solo le dijo "Te dije que te protegería", La azabache de bucles solo parpadeo y cuando vio, Esmeralda ya no estaba.
Ann reprimo las ganas incontenibles de llorar que se trancaban en su pecho y querían salir por su garganta y ojos. Se sentía débil y susceptible. Cuando los ojos se voltearon a ella, casi acusadores y aun más abiertos, ella retrocedió un paso, asustada. Fue que noto la manito de Evelyne jalándole el vestido, volteo su cabeza. Allí estaba ella, sonriendo, con los ojos negros brillando y una expresión cálida en el rostro "Gracias" le había dicho.
Nada más se pudo pronunciar, un sirviente llego con rostro perturbado y la respiración entre cortada, parecía que había corrido hasta allí.
—La cadena ilegal… ha vuelto a atacar—había dicho, solo eso y el reincorporar trabajoso de el Vizconde La'Deur fue la señal para que todo hombre de Pandora en aquella misión se alistaran y corrieran lo más próximo a un carruaje, las mujeres no irían.
Sharon se puso tras Mary Ann cuando la última se inclino sobre el marco de una ventana viendo el carruaje marchar, la cabeza rubia de Oz se alzo desde la ventana del carruaje y le sonrió a Mary Ann con algo de pesadez.
Alice tomo en un abrazo a Ann por los hombros y entonces la Collet entendió que no le harían preguntas, no por ahora, que la dejarían aclarar su mente y nada más.
Eso la hizo sentirse peor.
Mas halla en la puerta que daba a la habitación, Emily sonreía y miraba hacia el retrato de una mujer de ojos violeta y cabello negro, Helena, su madre, el mismo retrato y la misma mujer que Oz había comparado con Lacie, con Alice y con Oswald.
Ella era Helena Emily Collet. Evelyne también sonrió junto a su hermana mayor, esta ves abrazando a su hermana y diciendo:
—se parece mucho a mamá ¿no lo crees? Mary Ann.
—Sí, es atenta y nos protege.
— ¿no dejaremos que termine como madre? ¿Verdad, hermana?
—no hermanita, no lo permitiré.
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Era de día pero parecía más de noche, porque había intensos nubarrones en el cielo, Noyse suspiro.
—Estas muy melancólica no… Noyse.
—Zwei— corrigió.
—No, tu te llamas Noyse, tu madre se llama Zwei y el cuerpo que ocupas, Echo, el cuerpo de tu hermanita menor— Lotti, con los ojos filosos y los pasos de tacón resonando en el balcón, entro al mismo.
— ¿Qué quieres?—le espeto, tenía el seño fruncido y la expresión relajada de su rostro se fue al caño mientras se volteaba con brusquedad.
Lotti suspiro, se toco el vientre con algo de delicadeza y su mirada volvía a ser filosa.
—Quiero que dejes salir por esta vez a tu hermana, necesito de su cadena.
—Ella se negara, ¡¿Para que necesitas una cadena tan extraña?! ¿Qué quieres esconder?—Iba a sacar a Doll, lo sabía, Noyse no dudaba en sacar a Doll, nunca lo hacía, Noyse alzaba los brazos y fruncía el seño.
—P-por favor—murmuro, sus mejillas en rojo, y su mirada desviada.—no será nada que te afecto, lo prometo.
Se lo pensó.
—Está bien—Con una Sonrisa en el rostro vio como Echo volvía, con una expresión de hastío hacia los shor's negros de Noyse y la camisa blanca con faralao y encaje negro que se había puesto.
—Echo, te necesito—le suplico—necesito a Mask, a tu cadena**
Un aura negra se cernió sobre la pequeña Echo, petulante y pasiva tal y como su dueña.
—Mask.—susurro, una máscara sonriente y macabra llena de tela y rodeada de humo negro apareció tras ella.—¿Para qué quieres a… Mask?
Un tono frio, asustadizo, y el rostro de Echo, al fin, tomo forma y se contrajo en una mueca de angustia.
—No querrás…
A veces las cosas no son lo que parecen
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Cuando Oz empujo su cuerpo a aquel callejo no se espero lo que se ahora veía.
Eran dos chicos, una despedazado y con el estomago abierto, lo sesos no estaban y la sangre se escurría por todos lados, había un olor a putrefacción y las moscas ya habían captado el olor.
Gilbert se tapo la nariz con su bufanda y reprimo las arcadas. El chico de cabello blanco, manchado levemente con rojo y negro de la sangre seca tenía la cabeza echada atrás, y el único brazo que le quedaba alzado intentado buscar ayuda, su boca estaba dislocada y abierta, como si gritara, Su otro brazo estaba perdido, tal vez la cadena se lo había comido.
El otro, el que había identificado como Antonio, no podía estar peor, estaba echado al principio de el callejón y una de sus manos, aparentemente arrancada por dientes afilados, se asomaba levemente, su piernas habían sido masticada y parecían a verse molido, su cabeza estaba al final de el cabello, o la mitad de ella. Todo era sangre y un olor putrefacto, la calle, el callejón e incluso había charcos de agua mezclada con rojo.
Oz frunció el seño y negó varias veces. Se sentí asqueado, había visto algunas victima de las cadenas ilegales, pero nada así. La cadena había comido poco, al parecer, le importaba mas despellejar y masacrar a su victimas.
Break oyó un "¡MI niño!" provenir de una anciana, una rica al parece, la delataban su joyas y el vestido de seda. Junto a su esposo, este la abrazaba y no podía más que desviar la mirada.
— ¡Es Esmeralda!—chillo un anciano. Tenía los ojos negros saltones y era muy flaco— ¡ella es la que hace estos asesinatos! Ella es la que ataca a los hombres que salen de las cantinas…
Dos guardias de pandora que Gilbert había solicitado minutos antes de irse, había llegado apenas ese día, tomaron al hombre y lo despacharon.
—Es una leyenda muy arraigada—dijo el Vizconde, agitando su capa y haciendo amagos de irse apoyado en su bastón.
—El dijo algo como "ataca a los hombres que salen de las cantinas"—la voz siséate de Break se oyó como un zumbido, el Vizconde paro su andar, parecía congelado— ¿quiere decirme cuantos hombres, porque creo que no ha habido una sola mujer, han muerto a manos de esta "Cadena"?
Se hizo un silencio y la voz seca del Vizconde de clava levemente pelirroja hablo:
—Siete con esto chicos.
—Todos venidos de un bar a media noche—coincidió Oz, su mano en la barbilla y dejando atrás por un momento las arcadas y los cadáveres que se encontraban a sus espaladas para más tarde, miro fijamente un charco de sangre sin siquiera caer en cuenta de ellos, mientras pensaba.
—Y además, todos son hombres, ni una sola mujer—Gilbert se ajusto su sombrero con los ojos dorados brillantes—no parece coincidencia.
Break rio y palmeo por a espaldas a sus dos compañeros, Goltet's parecía querer rechinar los dientes de la rabia. Se le tonaba que quería resolver el solo el caso.
—Al parecer tenemos algo personal con este contratista ilegal—sonrió, abrazo con algo de diversión a Oz y a Gilbert (que empezaban a exasperarse) y dio brinquitos sujetando a Emily (La muñeca) entre sus brazos—o simplemente esa tal Esmeralda es real.
Oz volvió a mirar hacia atrás, los ojos muertos de esos dos chicos lo miraban con atención, recordó el sueño que había tenido también esa noche, casi cada noche en esos últimos días.
La chica de ojos rojos, Esmeralda y Mary Ann y… al final, Jack.
¿Sería verdad?
Tenía miedo, ¿Qué tenía que ver Ann en esto más que su conocimiento sobre Glen?
¿Qué tenía que ver una chica común y corriente?
Nota:
"Creo que así está bien, me falta algo por redactar y quería implementarle mas, pero creí que sería demasiado largo, bueno véanlo así, ya sé que escribir para el próximo capítulo, se suponía que en este capítulo se sabía todo el misterio de Carroll's nuestros protagonistas se iban y todo bien con algo más recaudado para descubrir el pasado y sobre la tragedia de sabrie, Pero al parecer mi musa quiere otra cosa. Acostúmbrense a Carroll's esto va para rato.
Mary Ann, otra vez con Esmeralda, pero bueno la cadena esta es buena, protegió a Evelyne y a Ann y le dio una buena paliza a Goltet's
Y nuestro Leo con sus dudas y tiernos sonrojos. ¡SUFRE, LEO, SUFRE! Muajajaja 3 pero bueno, me dicen que no les va a justar ese chico haciendo pataletas por no saber a quién elegir?
Bueno, y ahora Evelyne y Emily son hermosas, y ¡Lacie es mamá de Alice! O eso cree Oz, esta por verse, soy loca y los que ya saben la verdad no pueden estar muy seguros… asi que… por favor, no saquen conclusiones a la ligera como Oz, que ya se cree Sherlock Holmes , junto con Break y Gilbert, ¿Qué le pasara a nuestro "querido" Vizconde? ¿Por qué tan irritado?
Sobre la escena de los chicos desmembrados, espero que nadie estuviese comiendo o algo por el estilo en ese momento. Dije muerte de personaje y por algo puse T, no crean que llegare al Lemon porque no soy de esa… me sonrojo solo de escribir que se dan un beso apasionado, con la lengua y esas cosas. O/O
Bueno, tal vez algo de mensio sobre ya ustedes saben, no se porque estoy diciendo esto.
¡Ha, si! Lo de él "T" es solo por eso y tal vez próximamente mención nada de describir desde que empozo hasta que termino (Generalmente me salto eso de algunos fic) estoy algo tediosa con mis clases pero estoy a punto de terminar, tarde un poco con este capi… espero que oz guste"
Una chica castaña interrumpe mi monologo "¡Oye Jane! ¿Que haces?"
"Alice, por favor estoy terminando el capítulo de White rabbit"
"haaa, ese en el que Oz es un…" le tapo la boca, se safa y empieza de nuevo "¿no es ese en el que una chica que es u…?" la vuelvo a amordazar. Ella me mira asecina.
"Lo siento, fallas tecnicas"
Siempre quise hacer esto.
En finnn.
Respuesta a Chadechu Nightray:
Chade, querida…
Qué bueno que te haya gustado. Y si, Mary Ann es mi Oc pero no sufre tanto, ves en el manga como sufrió la mayoría de los personajes, comparado con eso yo les estoy dando un paseo por un parque temático de los buenos.
Y te dije que prepararas tu quijada, Si! Shelly es hija de Ruffus! Y la verda es que en la época en que está ambientada la serie es en el siglo XIX así que… Si creo que es una época un poco represora para las mujeres.
Sobre Reim y Lily, llevamos tres respuestas con el tema y no han salido en tres episodios juntos ni una sola vez. Pero igual! :D y la verdad es que Gilbert las defendió porque le parecía injusto, seguro que saltaste de felicidad con lo que le hiso Esmeralda.
Que ves si, Leo se fue y ahora está confundido, Pobre (mentira lo hago a propósito, me encanta que duden) y hay esta Mary Ann también, al fin se olvido un poco de Leo, aunque no de la mejor forma quiero decir.
Oh! Y para responderte la pregunta, te traje a alguien:
"Adelante, habla Gilbert" digo, le pico el hombro y le hago señas con los ojos. El moreno mira hacia adelante refunfuñando
"Bueno" se sonrojo recordando "llevo con ella un par de meses, desde la segunda ceremonia de Oz" aun mas rojo "Nos hemos visto muchas veces y…"
"Vamos, sigue" le ínsito.
"Bueno simplemente sucedió, ¡Dos botellas de vino, un Motel y Lotti no son buena combinación! ¡Bueno ha sido más de dos veces pero…!¿Pero por que lo preguntas?"
"Bueno, bueno eso fue todo"
"Espera espera… porque..."
Bueno, repito, siempre quise hacer esto.
Gilbert y Lotti tiene una relación abierta, sin muchas complicaciones entre ellos. Solo los separan los Baskerville y Pandora, del resto se quieren un montón sin prejuicios y demás, su amor es limpio.
¡Ha! Sobre esmeralda y su laaaargo "apodo" pues es que cuando lo puse yo también me rei y le seguí añadiendo. Pero fue divertido escribirlo al igual que todo el Fic.
Y es cierto! Todo lo que pueden hacer, y no hacen cosas tan simples.
Me gusta que me señales las partes que te han justado, me hace sentir bien con migo misma y me ayuda a mejorar.
Gracias por comentar, Adios y besos!
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(Por cada comentario los niños de africa comen *-*)
Aclaraciones, Curiosidades, etc, etc:
Las puertas negras se abrieron con un rechinido que a Alice le palpito en la sien "paciencia Alice, paciencia" se repetía, había muchas cosas que le molestaban en ese lugar, y se contenía para saltar en la mesa y gritarlas a todo pulmón. Por ejemplo: los pocos candelabros que había en el GRAN comedor, era tres o cuatro para un comedor donde podían comer cincuenta personas. Y la iluminación era tan carente que eso parecía un funeral y le costaba localizar el maldito tenedor que le obligaba a utilizar para la carne, que el anciano cascarrabias ese agradeciera que Jack le había dado clases de etiqueta porque si no… Esa tal cadena de Wendelu o como se llame no sería la única buscada por pandora*: Alice se refiere a la cadena "Tweedledum and Tweedledee", que no sabe cómo se llama, también quiero aclara, que esta insinuando que algo más que la irritara en esa mansión, se convertía en el conejo negro manchado de sangre y mataba a Goltet's para desquitarse.
—Echo, te necesito—le suplico—necesito a Mask, a tu cadena**: Echo no tiene cadena pero aun así es una Baskerville, resolví en que eso no tenía sentido, también, a partir de aquí se resolverá el caso de la "doble" personalidad de Echo y Noyse (que en español seria Eco y Ruido)
Adelanto del próximo capítulo:
Ann ve sombras extrañas, como las que Alice vio. Oz cuenta algunas dudas sin llegar a contar todo y Gilbert esta extrañado por la actitud de Evelyne y Emily. hay cosas en este pueblo...que aun falta por conocer.
