Pandora Hearts no es mío, Es de Jun Mochizuki. Esto no tiene fines de lucro (no gano, ni ganare dinero con esto, es meramente algo de Fan para Fans). Mary Ann, Esmeralda y White Rabbit (y la trama de la historia) son de mi propiedad, si los quieres usar, avisa.
Advertencia: T solo por muerte de personajes, También hay Spoiler.
Capitulo doce: Posibilidades.
"Carroll's es una ciudad aislada, con los ataques de estos últimos días se ha convertido en un lugar solitario, todos se refugian en sus casas (…) Otros dicen que es un pueblo donde solo los fantasmas tienen derecho a decidir quién muere y quién no"
-Gilbert Nightray a Mary Ann Collet.
Un mes y dos días:
—Tal vez no sea una cadena, tal vez solo es un asesino maniático, por eso la selectividad ante sus presas.—Expreso Oz, era el que más cerca estaba de la chimenea en toda la estancia de color marrón, sentado en un sillón mullido y cálido, apenas habían llegado de el pueblo, reunirse fue inevitable.
—No —dijo Gilbert, sostenía su propia barbilla y parecía analizar todo lo que había visto con los ojos ámbar—la brutalidad es propia de una cadena, además, algunas partes del cuerpo fueron devoradas directamente.
—El contratista tal vez, sea una mujer, una reprimida, que quiere vengarse—Sharon ofreció esa opción con los ojos brillantes, en definitiva había leído muchas novelas de misterios.
—¿y tener control sobre la cadena?—Ofreció Alice con tono sarcástico, había logrado burlar unos cuantos mayordomos/guarda espaldas para llegar a la cocina y tomar algunos dulces, entre ellos una manzana acaramelada cuyos restos se esparcían por sus mejillas.—Es imposible ¡Lo es para un contratista ilegal! Oz no me controla, yo lo controle en un principio, pero mis poderes me están dando una mala jugada, debe ser porque alguna vez fui humana.
—Yo llegue a controlar a "White Knight" por un corto tiempo—Break sonríe, tan peculiar y macabro como siempre.
—O es personal o Esmeralda si existe.
Un respigón, haya en la esquina, en aquel sillón violeta cerca de la ventana abierta.
La tasa se resbala de los dedos, la fina porcelana los acaricia y luego cae.
En el trayecto el chocolate caliente se derrama.
Finalmente choca contra el piso y la porcelana blanca se esparce en miles de trozos.
Todos la miran, ella no responde ante las miradas inquisitivas y preocupadas. Tiene los ojos puestos en el vacío, dilatados y el corazón le late demasiado rápido.
—E-estás diciendo que…. Estas rumorando que esa chica de la leyenda es la que está matando.—Mary Ann se pone de pie, pisa los restos de la taza sin darse cuenta y mira directamente a Oz, sus ojos esmeraldas están filosos, con una preocupación muda.
Oz asiente.
— ¿Por qué no?—los labios rojos destilan obviedad—Ann, Desde que he cumplido quince años he vivido cosas que se suponía no existían, dije una vez "No creo en el Abismo" y mírame, 10 años después, a mi me parecen unos meses desde ese día y unas cortas horas en aquel lugar.
La chica de rebelde cabello negro no esta así, con el seño fruncido el corazón intranquilo y la mano en el pecho intentando darse calma, por eso. Es porque sabe que tal vez sea verdad, ¿pero Esmeralda no estaba durmiendo? Entonces ella no podía materializarse más allá de su propia presencia, de ella, de la cual necesitaba para despertar ¿entonces? ¿Por qué no le convencía?
—Son dos cosas muy diferentes.—defiende su punto apretando mas sus manos contra su pecho.—si es lo que se dice, hace años que debió haber muerto.
—Los Baskerville viven más de lo común, y además pueden estar en el Abismo lo mismo que una cadena, son casi inmortales—dice Break, con ese aire burlón tan habitual en él, esta tras el sillón de que ocupa Sharon, últimamente los dos se la pasaban mas juntos de lo normal, La padilla ya sabía que tenían una relación más allá de un simple capricho de pasada, entonces ¿Por qué si no Sharon tenía un punto violáceo en la nuca cada vez que salía de un lugar donde antes estuvo a solas con Break?, pero decidieron callarse y dejar que ellos mismo le confesaran su relación.
Todos lo miraron con caras raras.
"¿Pero como rayos lo sabe?"
Se preguntan Gilbert y Sharon.
Ann y Oz se miran insistentemente.
Uno de los dos tenía que ganar en esa guerra de miradas, y Alice hacia porras para ver quien ganaba.
—Mañana en la noche irán al pueblo ¿verdad?—Ann desvió la mirada. La perdedora, en un gesto casi infantil, Alice alzo la mano de Oz en son de victoria, la chica azabache cambio de tema rápidamente, se volvió a sentar, haciendo que su vestido de capas revoloteara un poco y resolvieron en no prestarle atención a la taza echa pedazo a los pies de ella, fue tan brusca la manera en que la Collet se sentó de nuevo que no notaron el leve rechinido de la puerta ser abierta*—…para casar a la cadena.
—si—dijo Oz, igualmente con una expresión de frustración y cruzados de brazos, aun en su asiento, tenía el cabello revuelto gracias al viento y la lluvia que caía afuera, al parecer las temperaturas habían subido lo suficiente para una lluvia helada, aun así, algo de hielo solido caía con ella y Oz había tenido tan poca suerte que además de ser el último en bajarse de el carruaje cuando iba a medio camino de entrar la lluvia cayó en seguida—pero no podrán ir, el Viztonto lo ordeno—nadie se rio ante el apodo de Golte's mas bien fruncieron el seño a la mención de el hombre.
— ¡¿PORQUE?!—Sharon grito, desde hace un tiempo sabían lo mal que ella podía ponerse al no sentirse de ayuda.
—Es mejor así—Gilbert seguía recargado a la pared, mirando pensativo hacia las ventanas enmarcadas en plata— estarán mas seguras aquí, que en ese pueblo…es una cadena fuera de lo común, no muchos contratistas ilegales tienden a poder controlar a sus cadenas. Al principio, Oz lo hizo gracias a mi ayuda y la de Raven, él como lo hace ahora, por su propia fuerza, es un misterio.
Al Nightray le extraño que nadie dijera nada, ni un ruido, solo respiraciones expectantes, frunció el ceño por un minuto, un roce en sus zapatos, luego otro y…un maullido.
—¡UN GATO!—Los cabellos negros revolotearon por la estancia junto con su dueño, el pequeño gato marrón seguía donde Gilbert había estado y de donde había saltado y empezado a gritar. Maulló con suavidad, mientras veía correr (al igual que los demás) a el hombre cuyas distinguidas facciones se veían abrumadas por el horror provocado por…un gato.
Ann se levanto, esta vez su cabello estaba suelto para darle algo de calor, el cabello de Mary Ann siempre había sido esponjoso, con algunos rulos que saltaban entre sí, que a veces querían invadir el rostro de su dueña, largos, casi como los de Alice, le llegaban a la cintura y estaban seguros que si no estuviesen enrollados llegarían mas haya.
Tomo al minino de las patas, alzándolo, este chillo, le rasguño la mano y se libero de su agarre. Ann entendió que no era la forma correcta de tomarlo, esta vez por el torso, con cuidado. Era una bolita de pelo que apenas era una cría, sus bigotitos estaban echados atrás y también sus orejitas salteadas de blanco, su rostro era dulce, y lo grandes ojos negros la miraron con una inocencia que la ternura que sintió por el fue inevitable.
—¿E-esto es un…gato?
Sharon asintió, aguantando la risa desde su sillón, Alice solo bufaba y Oz se reía a carcajadas, Break hacia algunos comentarios fuera de lugar junto con Emily y Gilbert estaba en una esquina de la habitación, arrinconado y con una cara de susto que hacía a reír a cualquiera.
— ¡Llévenselo!, ¡llévenselo!—pedía, a Ann le habían contado sobre el pavor que Gil le tenía a los gatos, y como el moreno se los describía, se imaginaba a una bestia gigante de colmillos filosos y garras enormes (tal como se lo había dicho). Pero no, allí estaba un pequeño animalito que maullaba con ternura y se acurrucaba en sus brazos para conseguir calor.
—Esto…no es para nada una bestia —Resolvió con sencillez, acaricio con su dedo detrás de la oreja al minino y este cerró los ojos y ronroneo. Era tan familiar. Sentía una calidez en el pecho y luego miro a Alice—¿Te gustan lo gatos Alice?
Fue una pregunta cuyo "¿Por qué?" no encontró ni siquiera siendo quien la había proferido, fue algo que salió de sus labios, de una forma desesperada y casi ansiosa.
Alice levanto la mirada y antes de que ella respondiera, algo cambio, fue como si todo a su alrededor se desmantelara y solo Alice quedaba, esta vez, vestía un vestido ligero color rojo y el lugar donde estaban era un torre o algo por el estilo, grandes y gruesas paredes de piedra formaban una habitación circular, había muñecas en el piso y en los estantes, juegos, creyones y la luz segadora de el sol entraba por las ventanas. Lo veía todo como si estuviese allí, como si lo viera con sus propios ojos, el gato ahora era negro y un poco más grande, una capucha roja le dificultaba un poco la vista, pero no era dueña de sus acciones, solo observaba y veía.
—Los odio—dijo la Alice frente a ella cruzándose de brazos en gesto altanero—y él me odia a mí.
Luego cambio, como antes, la misma habitación, ya era de noche y los grillos se oían afuera, una posición diferente, Alice recargada en la única ventana, con un vestido blanco y una expresión tranquila y conservadora que nunca había visto en ella. Era la otra Alice.
Esta vez ella sostenía al gato negro.
—Lo quiero mucho, Cheshire es el único que me hace compañía, además de ti y…
Antes de que dijera el nombre de alguien más, todo volvió, difuminándose como acuarela.
—…No lose, son tan peludos y tierno, y siempre están haciendo ruido con su boca…—De nuevo en la habitación, de nuevo en la realidad, Ann estaba confundida…Alice seguía hablando bajo el leve crepitar de las llamas de la chimenea, sin siquiera darse cuenta(como el resto de las personas de la estancia, cuyas expresiones no había cambiado ni un ápice desde antes de ver esa ilusión) como Mary Ann mantenía los ojos abiertos y sorprendidos, el gato se había caído de sus manos y este había aterrizado con elegancia, corriendo hacia el regazo de Sharon.
"¿Otras vez?" se pregunto, dando dos pasos hacia atrás.
—Me tengo que ir—un portazo y todos miraron la puerta por donde Ann había salido.
Break sonrió con malicia, mientras destapaba un caramelo.
—Algunos nudos se están atando.
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Oz llego a su habitación, estaba desesperado, sentía una ansiedad que seguro no era buena para la salud, se refregó los cabellos rubios con las manos y tiro un jarrón de una mesita cuando el sentimiento en su pecho fue irretenible, con él, soltó un gruñido histérico y comprobó por el poco oportuno espejo de la pared que sus ojos estaban rojos cual carmín.
¿Qué era lo que faltaba? ¿Qué era esa pieza, tan insignificante, pero a la vez tan relevante en ese rompecabezas que armaba con lentitud fuera de la vista de Jack?
Alice le había contado sobre lo que había visto en el agujero de Sabrie, a Jack y ella misma, frente a esa tumba misteriosa que proclamaba el nombre de Lacie en vez de estar borrada como en la actualidad y como Jack había contado que Lacie había sido un sacrificio para el Abbys. Si Lacie era realmente la madre de Alice, ¿Quién era el padre? ¿Acaso Alice nunca llego a saber quién era su madre? En el recuerdo que (accidentalmente) vio de Jack, Esmeralda comentaba que Lacie había muerto, no asesinada…que ella sabía que el se traía algo entre manos ¿pero qué?
Y Jack había hablado tan impersonal sobre Mary Ann, que cuando pronuncio su nombre pareció más un vulgar insulto que un nombre en realidad (como si hablara de una chiquilla impertinente y no de un familiar) y en pasado. Hablaba sobre ella en pasado, ¿entonces Ann ya había desaparecido? ¿Pero cómo? La tragedia había sucedido un poco después.
Pero… ¿Jack les mentía? ¿Por qué? Y luego recordó a Lacie, la forma adoradora en la que la miraba en aquel recuerdo, cuando ella bailaba en la nieve y el la veía. Y los sueños que le arremetían cada noche, siempre era esa chica de ojos rojos cuyos ojos no podía identificar, Esmeralda y Mary Ann, luego Jack, siempre Jack. Cuando el telón estaba por abrirse, siempre Jack lo evitaba, cuando alguien iba a hablar, Jack lo interrumpía. Solo el parecía tener el derecho de hablar sobre sabrie…sobre Alice y B-Rabbit.
—Pensado…supongo.
Odiaba cuando Jack hacia eso.
Cuando lo llevaba hacia adentro, en la inmensa oscuridad, ese punto donde se conectaban, donde eran uno y cuando Jack podía tomar el control de su cuerpo sin siquiera pedírselo, si así lo quisiera.
—Algo asi—les respondió, volteo hacia atrás y sus temores fueron ciertos, estaba en ese lugar.
—Muy frustrado en realidad.
—No sé qué le pasa a Ann, es todo—Jack asiente en modo de afirmación, pero en sus ojos verdes se ve que no le cree.
—Creo que estas más que preocupado—Jack tiene el cabello ligeramente más rubio que él, la trenza que siempre cae por su espalda ahora está colgada de un hombro, que su porte es demasiado elegante para ser natural y su sonrisa demasiado amable para no esconder algo detrás. Por primera vez, Oz Bezarius nota es toque casi terrorífico en la figura de su antepasado.
—¿Quién es Lacie?—La pregunta hace que Jack borre su sonrisa y el rubio menor, viéndose en una situación que podría hacer que aquel rompecabezas que había formado se desencajara por sí solo, se apresuro a aclarar—Oí que era hermana de Glen, entonces, debiste conocerla.
Jack sale de su estupor, recupera algo de color que antes se vio perdido y carraspea, una sonrisa descompuesta se instala en su rostro.
—Ella era muy…diferente, siempre sonreía y cuando le preguntaba algo me respondía con un acertijo—Oz lo miro con mas fijeza, instándolo a continuar. La mirada de Jack parecía de repente mas cálida, más humana—No te mentira Oz, Lacie era mi vida, ella fue la que ilumino mi vida con un solo pestañeo, Se lo que te dijeron en tus clases de historia, que fui un gran hombre digno de la casa Bezarius, que morí joven. La verdad es que yo fui un bastardo de mi padre, mi madre una digna prostituta de casa noble, o toda lo digna que se puede llegar a ser siendo una, mi padre le vio algo diferente, la acogió bajo su ala y cuando vio que ya no le serbia, la echo. Aun estando casado, la embarazo, no sabía de mí, no supo mas de ella, me escape de mi madre cuando tenía tu edad porque ya no soportaba su alcoholismo y menos que llegara en las noches con un hombre diferente cada una, me arte. Me escape en invierno, apenas había cumplido quince años, tenía frio y pase días con hambre y durmiendo en la calle…entonces —Pareció iluminársele el rostro, un gesto petrificado que se vio como real—de la nada ella apareció frente a mí, cabello negro, ojos rojos, su nombre era Lacie, era bastante obvio que ella no pertenecía a este mundo—rio, como si lo que dijese era una broma—no parecía tener frio aun cuando llevaba un vestido por las rodillas que mas que vestido parecía ropa de dormir. Era vivaz, hermosa, de ojos rojos y altaneros. Paso los días con migo, trajo comida, me corto el pelo…hicimos la promesa de vernos de nuevo. Un día caminamos por el parque, alguien…dos—corrigió—dos hombres nos acorralaron, a diferencia de mi ella parecía no tener miedo, murmuro algo y al poco rato, ¡Slapt! ¡Una cadena! Los había matado a los dos, ¡Imagínate mi expresión! Era la primera vez que veía algo como eso, ella parecía muy feliz, incluso bailo sobre sus cadáveres y canto una canción, esa que tienes en el reloj de bolsillo, aunque no te lo creas, me enamoro ese macabro gesto—Oz se palpo los bolsillos "entonces no la compuso Elliot" pensó, jack siguió su relato—Tal como ella saco su cadena, unas personas vinieron a recogerla, tenían capuchas rojas Baskervilles, Oz. Se fueron en parpadeo y a ella con ellos, los siguientes años de mi vida la pase buscándola, me presente ante mi padre como su hijo, no se pudo dudar gracias a mi parecido con él, igualmente había rumores, me dio su apellido, me dio una casa y con ello yo conseguí buscarla… y encontrarla.
— ¿Por qué no me lo habías contando?
—porque no había necesidad.
— ¿Por qué me lo cuentas ahora?
—Porque me lo has preguntado.—Jack es alguien del cual no se puede saber con certeza que hará al siguiente paso, Oz quería preguntar mas, pero su hilo fue cortado tan rápido como salió de el carrilete.—Es mejor que te vayas te he retenido por demasiado tiempo, mi energía se agota.
Y Oz odia es lugar porque cuando sale de él, inevitablemente se desmayara, Odia ese lugar porque Jack puede controlar si entra y si no.
Y eso no le gusta
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Ruffus suspiro, Alexia lo miro con los ojos entrecerrados y empapados.
El doctor Roth Tilcrest los miraba desde una distancia prudente, Joanna Sonreía con pesar, la ama de llaves sostenía entre sus manos un abrigo, vestía como se le pedía, un vestido recatado y elegante.
Alexia había recaído de nuevo, apenas había pasado una noche fuera de la cama junto a Sheryl y Ruffus, había desmayado cuando el cielo se volvía claro. Fue un gran revuelo, los sirvientes se movieron enseguida y a la media hora ya Alexia tomaba sus medicinas. Roth siempre había sido un hombre alto y de cabello negro y ojos azules, profundos como el océano.
Sheryl apareció por la puerta avisando que el carruaje ya estaba listo, Ruffus no se movió un ápice de la silla al borde de la cama y tampoco dejo de ver a su hermana a los ojos. Alexia tenía las mejillas rojas, respiraba con dificultad y apretaba la mano de su hermano con fuerza.
—Tienes que irte—le advirtió, su cabello estaba pegado a su frente por el sudor que la cubría, estaba cubierta de mantas hasta el cuello y Joanna se veía más preocupada cada que pasaba los minutos.
Ruffus apretó los labios y cabizbajo suspiro, apretaba su abanico con tal fuerza que Roth creía terminaría por partirlo en dos, el moreno esta vez se posiciono cerca de la cama, y con un mirar disimulado, Alexia y él se vieron a los ojos por un instante.
—Padre—volvía a llamar, choco la palma de su mano contra el marco de la puerta suavemente, en un gesto de consternación, bajo la cabeza y lo miro con ojos dolidos—Tenemos que irnos.
Alexia sonrió y asintió
—tienes que irte.
No era tal fácil, como todos pensaban. Ruffus se sentía mal.
Pocas veces podía estar con Alexia y cuando estaba con ella no podía estar lo suficiente.
Se levanto de la silla sintiendo el cuerpo pesado y Joanna lo siguió cuando él y Sheryl caminaron por los pasillos en un sepulcral silencio. Llegaron a la entrada principal y Joanna personalmente le puso el abrigo a su señor, le sonrió con pesar y le dio una palmadita en el hombro, el Duque parecía más que nada ausente y pesado, como si su alma se fuese escapada por completo y solo quedara el cuerpo de el duque Barma.
Ruffus fue el primero en salir, desprendiéndose de todo pesar, se sacudió la mirada lastimera y cuando menos Sheryl lo imagino, el inexpresivo y altivo duque caminaba hacia su carruaje, con su orgullo haciéndole gala y las zancadas rápidas como si fueran el remedio para su corazón. Y dolía, dolía verlo tan orgulloso y desprendido de lo que lo rodeaba que verlo sufrir.
—Es todo un dilema—le confesó Joanna, aun estaba en el umbral de la puerta y al contrario de su padre, Sheryl parecía menos confiada de abandonar la mansión de lo que lo estuvo en un principio.
La rubia miro hacia adentro por un minuto, llevaba un chal rosa y un vestido blanco que se confundía con la nieve. Volteo repentinamente hacia la ama de llaves con los ojos abiertos.
—el anillo—Joanna se vio sorprendía ante la repentina palabra que broto de los labios de la Rainswoth. Pero aun así aparento no saber nada.
— ¿Q-que anillo?
—El anillo de Alexia, lo tenía desde que llegamos, tiene una piedra en el centro…es uno de compromiso, ¿no es cierto?—Joanna trago saliva y Sheryl bajo la voz a susurros, la rubia volvía a hablar al ver que la mujer mayor no le respondía, esta vez se deslizaron adentro de nuevo para hablar fuera de los ojos inquisitivos de su padre.
—Yo...—Joanna se retorcía las manos, parecía nerviosa, miraba a todas partes como si con ello podría encontrar algo que la salvara de dar respuestas, miraba por las ventanas que mostraban una noche de nieve—Bueno…
Titubeaba, una mala señal.
—Se lo dio Roth ¿no?—esta vez la mujer mayor se tenso quedando estática en su lugar y a Sheryl le dio la impresión de que caería como una roca pesada, no respiraba, los ojos bien abierto y estaba inmóvil, eso solo fue un mudo "si"—¡Lo sabia!
Chillo, Joanna la miro con suplica al fin parpadeando, la tomo de los hombros y le suplico con vos quebrada y baja:
—Señorita no se lo diga a su padre, es serio— Parecía demasiado desesperada—son felices y la sobreprotección de mi señor podría separarlos, no es un secreto para mí ni para usted que Alexia tiene poco de vida y quiero que la viva feliz junto al hombre que ama.
Fue un suspiro cansino y Sheryl se repitió que por lo menos Alexia disfrutaría de lo que ella no pudo.
—Está bien…pero ¿desde cuándo?
—hace mucho—rio—debió verlos cuando se declararon, parecían dos chiquillos asustados.
Ella también rio, conocía ese sentimiento de pesadez en el estomago que te hacia actuar como estúpido. Avanzo esta vez a la entrada con aire decidido a la vez que ponía un dedo sobre sus labios y le picaba un ojo a Joanna.
— ¿Ocupada?—le interrogo su padre cuando entro al carruaje, parecía a punto de ir por ella.
—asuntos de chicas—sonrió con amabilidad, ocultando los gritos de sorpresa y felicidad que se agrupaban en su garganta, miro por la ventana casi como por casualidad, pero ella sabia que buscaba el balcón de la habitación de su tia. Alexia los veía desde el balcón ayudada a mantenerse en pie por Roth, él la sostenía de la cintura y ponía una mano en su hombro, ella a la vez le acariciaba con gesto ausente, estaba pálida y aun tenia rojas las mejillas pero había arrastrado a las gruesas sabanas con ella y ahora colgaban de sus hombros.
"Espero sean tan felices como yo no lo pude ser"
Aun se encontraba sorprendida y algo aturdida por la notica, aunque ella misma la hubiese deducido. Nunca se le habría ocurrido ni un millón de años.
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El cuerpo de Echo cayo sobre sus brazos, había echo su trabajo y ella antes había presenciado los poderes de Mask, agotaban tanto a su dueña que esta caía en un sueño profundo por más tiempo de lo recomendable.
—Por lo menos te oculte—susurro con los dientes apretados, Echo era muy pesada para ella, trastrabillo y la empujo con su propio cuerpo hacia adelante. La muchacha de cabello albino era lo suficientemente pesada como para distraerla en su trabajo de llevarla al diván a otro lado del balcón, cuando menos lo imagino, una voz profunda paralizo (metafóricamente) sus movimientos.
—Jugando, supongo—La figura de Vincent fue algo que Lotti no vio venir (mucho menos su presencia en el balcón de mármol), llevaba el cabello suelto y esta vez se cubría con la clásica capa roja, parecía divertido, mostraba una sonrisa que hace semanas no veía. Una sádica y que no presagiaba nada bueno, Charlotte maldijo en sus adentros.
—Vienes llegando, supongo —podrían jugar el mismo juego, solo que tal vez Vincent tuviese un poco de ventaja. El rubio frunció el ceño, Lotti formo un amago de sonrisa mientras dejaba a la figura durmiente de la peli-blanca en un diván cercano y luego (con ese gesto burlón que tanto la caracterizaba) rodeo a su compañero de clan con pasos lentos y casi eternos, la brisa se volvía más intensa y parecía que de nueva cuenta empezaría a nevar—si, Vincent.—rio con sequedad y un deje de diversión que no pasaron desapercibidas para su compañero, al parecer no había perdido su toque—sé muy bien que tuviste un encuentro con Ada Bezarius, ese día en el que tu, Lily y el amo…Leo quisieron jugar al gato y el ratón— volvió a reír, esta vez mas fuerte, una carcajada seca, seguía caminado a su alrededor, los tacones contra los azulejos—Y se que hoy mismo hiciste una visita o ¿Cómo se le dice? ¿Una cita? ¿Cómo esa que solías tener para tomar la posesión de la llave de los Bezarius?
Crispo las manos y se tenso. No, esta vez todo era diferente, él quería a Ada y ella a el.
Era mutuo.
¿Cierto?
—y tu…—Vincent pareció relajarse y en vez de evitar su mirada la vio fijamente a los ojos, Rojo contra rojo, camino con lentitud hacia el diván donde Echo descansaba a la vez que ella paraba ese círculo imaginario que había trazado, como una luna perdida cuando el planeta que ejerce gravedad sobre ella desaparece—Se de tu estado..Aunque…al parecer ya te has hecho cargo de eso.
Lotti se toco el vientre con lentitud, por sobre la tela, el vestido y la capa.
No sentía nada. Todo estaba arreglado.
¿Verdad?
Sonrió con malicia y se sentó junto a la durmiente chica, le acaricio el cabello como respuesta la peli-blanca se acurruco más y suspiro. Vincent volteo a mirar de nuevo a Lotti—Espero que mi hermano sepa lo que hace, en especial con alguien que ya ha sido de otros.
—Y yo espero que Ada Bezarius también lo haga.
Era una sonrisa compartida, un mutuo acuerdo de silencio.
No dirían nada, hasta que las posibilidades fueran más favorables. Para uno, o para otro.
Después de todo ellos eran Baskerville, y la noche guardaba cualquier secreto.
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Ann se mantenía quieta e imperturbable, miraba fijamente el techo de el dosel. Llevaba ya mucho tiempo en la misma posición, con las manos enlazadas a la altura de su abdomen, cubierta hasta el pecho por mantas y derecha como una tabla.
No pensaba en nada, simplemente no poda dormir. Y Mary Ann nunca creyó pensarlo, pero era peor que tener mil y un pensamientos. La lluvia se había convertido en tormenta, una de nieve incesante y fría. Donde la frisa daba contra los cristales. Un reloj de pared a su izquierda la estaba matando con cada segundo.
Tic, tac.
Parpadeo. Movió un dedo y comprobó que estaba agarrotada.
Un sonido en los pasillos, una sombra que pasa por la puerta.
Ella se reincorpora y el corazón le late contra las costillas cuando antes era más parecido a una piedra inmóvil.
Tic, tac.
Oyó un murmullo, haya, afuera en los oscuros pasillos. La tormenta sigue y el reloj también.
Después de un rato, se resolvió en salir, aparto la cortina del dosel y tomo la vela encendida en el tocador a un lado de la cama.
Tic, tac.
Sus pasos eran ligeros y abrió la puerta con un leve rechinido acompañándola, el sonido del reloj se alejo como ella de la habitación. Fue su sorpresa encontrar a Emily apoyada en el marco de un ventanal, de puntillas y intentando ver a través del vidrio empañado y frio.
—¡Emily!—Chillo bajito, con temor a ser descubiertas a altas horas de la noches y ser reprendidas por Golte's, la pequeña se volteo con una maraña de pelo rubio haciéndole de estela, su rostro se ilumino y por un momento dio la impresión de que correría hacia ella, pero se quedo plantada donde estaba, esta vez aplastado la nariz contra la ventana.
"¿será que le gusta la nieve?"
Se acerco petulante, con un deje de desconfianza y tropezando con sus propios pies gracias a que la vela estaba próxima a consumirse.
Dejo la vela en el marco de la ventana y alzo a Emily para que se parara en el marco, ella no se quejo, se dejo hacer con la mirada roja fija en la tormenta, apoyo sus manos en el vidrio y volvió a aplastar su nariz contra él.
Ann suspiro.
Intento ver lo que Emily veía, Achico los ojos y cuando distinguió una silueta, fue una lejana y oscura. Era la figura de una mujer, a ella se le unieron más, detrás de arbustos, bajo los árboles, figuritas pequeñas de niñas, adolescentes y mujeres, ancianas también. Era miles que se agrupaban conforme observaba mas allá en las lejanías de los jardines de los La'Deurs. Se asusto, y no podía negarlo, se vio impresionada cuando Emily se mostro tan tranquila como siempre, que en vez de tranquila, le pareció macabra. Tenía los parpados levemente caídos y la expresión imperturbable.
—¡¿Q-Que?!—Emily volteo hacia a ella con el ceño fruncidos, casi regañándole por haber hecho ruido.
—Son almas— respondió con sencillez— ¿sabes? Aquí en este pueblo hay una ley, una ley que dicta que si una mujer, niña o anciana, rompe las reglas y no acepta su castigo, por más ínfimo que ese fuera, será ejecutada frente a todo el pueblo y su cuerpo será tirado a una boza común.
Ann abrió los ojos como platos, no podía ser verdad, no tenía que ser verdad. Emily estiro su dedo hasta las figuras inmóviles.
—Ellas fueron ejecutadas…igual que mi madre.
— ¿Q-que?—trago saliva, algo en sus ojos le pico, eran lagrimas. Casi fue un impulso cuando tomo la menuda figurita de Emily y la bajo de la ventana, esta vez si pareció molesta—no deberías…decir eso.
— ¿Por qué?—les espeto con frialdad—es la verdad—Ann le miro, no podía creer que una niña de su edad hablara con tanta seriedad. Miro de nuevo al frente, se sintió estremecer, miles de figuras se arremolinaban a través de la tormenta, eran almas en pena destinadas a vagar, Emily, al ver como se acercaba al vidrio y miraba con atención, siguió hablando con voz helada y glacial—ellas buscan una manera de seguir, murieron defendiendo su humanidad, rechazando las estúpidas reglas que han impuesto nuestros antepasados.—la niña apretó los puños y sintió como un mudo enojo le cubría el corazón, alrededor de sus pequeñas manos, girones de hielo se formaron, algo que Ann no llego a ver.—Mi madre quiso escapar de este pueblo, nos llevo a ella en su intento, fallo. Padre mismo la ejecuto.
Ann se estremeció, su mirada se paseo por cada figura, aterrada de que simplemente no hubieran tenido reparos de matar a cada una. Localizo una muy cercana, esta vez no miraba hacia la mansión si no que caminaba trabajosamente hacia las demás, una de ellas, pequeña y menudita, le ofrecía una mano lejana y parecía llamarla, allí fue cuando identifico el cabello revuelto de Alice ante la ventisca.
La pequeña niña rubia, hablo de nuevo.
—y a veces esas almas están demasiado resentidas como para ver vivir a alguien lo que ellas no pudieron, apresúrate.—la comisura de sus labios se alzaron en un gesto malévolo.—o ellas se encargaran de matarla antes que mi padre por no obedecer.
—¡ALICE!
Su grito fue proporcional a la fuerza con que corrió, dejo la vela encendida en el ventanal y a una sonriente Emily viéndola marchar.
—Los cabos empiezan a atarse—rio, apago con un soplido le vela y sonrió de nuevo, se dirigió lenta y elegante hacia una habitación en particular—Tweedledum— llamo, una figura detrás de ella se formo, hielo puro y una sonrisa socarrona en su deforme rostro, llamo de nuevo—Tweedledee—otra figura, idéntica, pero invertida, como si fueran una misma cadena reflejada en un espejo, levitaban con irregularidad y sus ojos eran dos cuencas vacías de hielo, se volteo hacia ellas y les sonrió como si lo hiciera a dos criaturas por demás adorables.—Es hora...
Ann no supo como llego tan rápido hacia la salida, solo supo que corrió y que cuando llego a la entrada principal extendió los brazos y Esmeralda se formo ante ella, abrió las pesadas puertas con un ademan de brazos dejando que la ventisca entrara a la mansión, los fuertes vientos le dieron contra la cara a Mary Ann pero no desistió su corrida, salió hacia los helados jardines, cuando al fin vio a lo lejos a Alice, la llamo a gritos e intento correr hacia ella. Desde la posición donde estaba, podía ver los rostros de las difuntas, eran figuras trasparentes y fantasmales que la miraba con ojos vacios.
—¡ALICE!—Le llamo de nuevo y esta vez la castaña volteo hacia ella, con ojos sorprendidos y los labios entre abiertos. A diferencia de ella, había tenido tiempo de ponerse botas para el frio y una bufanda que se batía con el viento, y como su fina batola dejaba ver su figura gracias a los escasos rayos de luna que atravesaban las gruesas nubes—¡ALEJATE DE ALLI!
Alice apenas le dio tiempo de dar un paso hacia ella, la figura de la niña que le llamaba (probablemente la misma que le llamo el día anterior) pareció desfigurarse y convertirse en una especie de manta negra que acechaba con envolver a la Baskerville, Ann grito una vez más, lanzándose sobre ella para que tomara su mano extendida…
—¡ALICE!
—¡ANNGEL!
Nota de la autora:
¡SUSPENSO!
Lo amo :3
Bueno, mañana si se termina esta estancia en Carrol's ¿pueden creerse que van tres capítulos con un solo dia? Valla, he descrito todo un dia, laaaargo día, desde la madrugada hasta la noche.
Haber, a en listar:
Jack al fin habla de Lacie (en realidad asi fue como se conocieron, esta en el manga)
Emily en realidad es la contratista ilegal (a saber ustedes que es lo que tiene planeado)
Carrol's es un bendito pueblo casi satánico donde matan gente.
La relación entre Sharon y Break al parecer a llegado mucho mas allá (al parecer Gil no es el único pervertido)
Y Lotti ha hecho "no se que" con la cadena de Echo.
Fue un capitulo difícil de escribir, no lo niego, es un regalo de navidad gente (si es que hay gente) disfrútenlo ¡FELIZ 24! Como siempre un actualización a la velocidad de el rayo!
Respuesta a Shadechu Nightray:
Qué bueno que te gustara!
Y Shade, dios mío! Habia mencionado a esta cadena antes de la llegada a carroll's ¡ES LA RAZO POR LA QUE ESTAN EN CARRO'l!
Esta resuelta tu duda, Emily la ha resuelto (y sii! Es su gemela que no se parece pero en la jota xDDD)
Te dije que pronto actualizaría y mis prontos son, muy rápidos!
Ok! Lo dije bien esta vez, vez?! Halla arriba donde avise que era tu respuesta ¿lo ves? Que bien!
Al FIN APARECIO EL GATO QUE TANTO ANHELABAS SHADE! Abrázalo! :3
Pero bueno, solo aviso que el final de esta temporada en Carrol's no terminara muy bien. Solo aviso.
La verdad es que tengo muy poco tiempo y te respondo rápido.
En serio que bueno que te haya gustado estas partes, en especial la de Alice, me pareció gracioso y tan…tan Alice que se presentara asi.
Lo de Noyse/ Echo, pronto lo veras. Todo personaje tendrá su historia personal.
Y sobre Gilbert:
¡no podía dejar que le dijeras sobre su hijo en camino! Eso es trabajo de Lotti ;)
ADIOS! Que la pases bien!
Aclaraciones, curiosidades, etc,etc:
—Mañana en la noche irán al pueblo ¿verdad?—Ann desvió la mirada. La perdedora, en un gesto casi infantil, Alice alzo la mano de Oz en son de victoria, la chica azabache cambio de tema rápidamente, se volvió a sentar, haciendo que su vestido de capas revoloteara un poco y resolvieron en no prestarle atención a la taza echa pedazo a los pies de ella, fue tan brusca la manera en que la Collet se sentó de nuevo que no notaron el leve rechinido de la puerta ser abierta*: Quiero dejar en claro que el gato fue el que abrió la puerta al entrar.
¡Gracias por leer!
P.D. perdonen si encuentran faltas, lo ultimo lo hice a la velocidad del rayo y sin siquiera ver las teclas.
